jueves, 4 de mayo de 2017

NATIVOS

La línea que separa el éxito del fracaso, tanto en la vida como en el deporte, es tan corta como la distancia entre Barcelona y Cornellá cuyo equipo de fútbol, el Espanyol, solo mete la pierna cuando juega contra los de Messi y Compañía. Los pericos parecen estar contentos de disputar dos partidos al año al máximo nivel. Aún así, ser blanquiazul en la ciudad condal tiene algo de resistencia india. Y en España sabemos mucho de indios aunque no pertenezcamos a la nación Lakota- mal llamada Sioux- y somos más del pueblo Navajo al que, por cierto, la Corona española ayudó en vez de exterminar como hicieron los anglos al norte de Río Grande con todas las naciones indias. Un genocidio que fue tomado como modelo por Adolf Hitler  para acabar con el pueblo judío. Pero lejos de las matanzas en Norteamérica que nos retrotraen a Wounded Knee y a otros tantos lugares regados con la sangre de los pieles rojas , hay unas ideas preconcebidas y falsas que apuntalan la noción de que hoy los Estados Unidos de América no hace nada por los nativos americanos que ,desgraciadamente, sufren los mayores índices de pobreza y alcoholismo de todo el país. Por ello hoy comparto una serie de datos que, además de acabar con estas ideas que explicarían el atraso de los descendientes de Caballo Loco y Gerónimo, van a sorprender a más de uno y de dos.

 Tanto el BIA- Bureau of Indian affaires- como el BIE- Bureau of indian education- gastan muchísimo dinero en estos pueblos. Solo la oficina de educación india destina unos 3 billones de dólares anuales en formar a sus infantes. Además, el organismo cuenta con 9000 empleados, es decir que hay un trabajador por cada 109 nativos. Incluso la inversión por cada niño indio es de 20.000 dólares mientras que la media nacional por estudiante en la tierra de las barras y estrellas es de 12.400 dólares.  En materia sanitaria el Service Indian Health emplea la friolera de 4.6 billones de dólares anuales en las reservas indias que, por cierto, tienen un 30% de los recursos de carbón, un 50%  de uranio y un 20% de petróleo y gas. En conjunto, las reservas indias tienen un valor de unos 1.5 trillones de dólares. Sin embargo, los nativos americanos son, permítanme el comentario, como los andaluces, los primeros de todo lo malo y los últimos de todo lo bueno. Ante esta realidad, la pregunta es obligada; ¿Por qué? La respuesta es simple: la falta de libertad económica.

Los indios no pueden vender sus tierras por aquello de- Indian land in trust- que hace que el gobierno federal tenga la titularidad de las mismas. De esta forma, ni los nativos pueden venderlas ni nadie puede adquirirlas. Además, cualquier actividad económica  en las reservas se enfrenta a una cantidad de burocracia, regulaciones y cargas impositivas que hace imposible la creación de empresas. Solo para la actividad minera se necesitan 59 pasos y pasar por el filtro de 4 agencias federales, lo que descorazona a cualquiera ya que la deseada autorización puede tardar años.

La solución pasa por finiquitar el Trust System- y conseguir apartar del camino de los nativos a tanto burócrata descerebrado. En otras palabras, libertad, libertad y más libertad económica para que estos pueblos tengan el mismo éxito empresarial que sus conciudadanos. En Málaga, que no somos nativos americanos pero observamos la reserva andaluza como Toro Sentado miraba al Séptimo de Caballería, hemos demostrado lo que se puede hacer cuando dejamos atrás el lastre de la Junta y sus camisas azules. Y es que comanches, apaches, cherokees o malacitanos queremos romper las cadenas y escapar de las reservas.

Sergio Calle Llorens

lunes, 1 de mayo de 2017

LA CHICA DEL TRANVÍA

En plena otoñada dublinesa me acerqué a una belleza rubia venciendo al fantasma del ridículo. Háganse cargo; piernas interminables, unos pechos nutricios que asustaban y mi destino, sea el que fuere, escrito en las caderas de la patria a las que me agarré durante la semana que duró nuestro romance. La acababa de ver doblando la esquina de la Calle O´Connell buscando un autobús que la llevara a casa. Podría haberla dejado pasar y ella, como tantas otras, habría pasado a englobar ese extraño álbum de fotos que guardo en el ático de la memoria y que lleva por título; “Mujeres a las que nunca amé por cobarde”.

 La abordé entre torpes tartamudeos. Le dije que   Dios debía tener sus ojos. Aquella frase la enterneció a pesar de que me contestó, y en su inglés macarrónico, que debía marcharse. Le tomé la mano y le dije que la esperaría al día siguiente en el mismo lugar, y el otro y el de más allá. Afortunadamente ella apareció al segundo día dibujando una sonrisa que debió conmover al cielo porque irradiaba felicidad e ilusión. Y juro que si no hubiera aparecido yo, Sergio Calle Llorens, habría dejado en pañales al chico de Murcia que ha estado buscando a la chica del tranvía que le robó el alma. Quiero decir que de no haber concurrido mi blonda italiana, Dublín, Irlanda y tal vez toda Italia habrían amanecido con el anuncio de un español buscando a su dama cuan Don Quijote cortejando a Dulcinea.

Han pasado muchas lunas desde aquella vieja pendencia mía y, sin embargo, guardo en el oro en paño de mis recuerdos los besos de la rubia que en una tarde dublinesa me arañó algo más que la espalda.  Quisiera pensar que ella se sigue acordando de aquellas caricias y gemidos que alumbraron la noche tras la visita a la casa de Bram Stoker- creador de Drácula-  que, al parecer, la transformaron en una convincente vampiresa que no dejó de chupar hasta bien entrada la mañana en la que nos dijimos adiós para siempre. También guardo, aunque no quiera, los comentarios de aquellas que, hoy como entonces, ponen el grito en el cielo cuando el cariño triunfa por encima del odio. El desprecio de esas gurruminas feministas que sufren porque jamás tuvieron a un chico de Murcia o a un servidor para amarlas y adorarlas. Gentuza que dice sentirse harta de que “los machos” las acosemos parándolas por la calle con la intención clara de violarlas a la menor ocasión. A todas ellas habría que decirles que la atracción por la persona de otra sexo viene en primero de biología y que, entre otras cosas, permite perpetuar la especia humana. Mujeres desesperadas que han tratado de convertir el romántico episodio del tranvía murciano, porque no entienden que la joven le pareció que estaba como un tren, en el asesinato del Orient Express. A ellas les digo que, en verdad,   deberían temer a esos hombres cuya ideología islámica hizo volar los trenes de Atocha. Pero claro entonces no estarían apuntando al colectivo  de las tres patas al que odian tanto; blanco, cristiano y heterosexual.

 Por una vez, y sin que sirva de precedente, el amor ha triunfado sobre el odio de estas churripuercas que morirán sin conocer el amor con mayúsculas. Y es que la chica del tranvía ha dicho que sí quiere conocer al enamorado. 


Sergio Calle Llorens

sábado, 29 de abril de 2017

TRIPLISTAS

En la película Braveheart, William Wallace le pregunta a su amigo de la infancia si sería capaz de acertar  a alguien con una piedra en una batalla, tal y como acaba de hacer. Éste responde que sí, pero el resultado es bien diferente en la demostración. En el baloncesto, que es casi como una batalla, no es lo mismo anotar de tres en los entrenamientos que cuando quedan tres segundos y te juegas el partido o el campeonato.

  Rudy Fernández, que tuvo que cambiar su forma de lanzar tras sus problemas de espalda, anota bien detrás del 6,75 pero no tiene grandes porcentajes de tiro. Sergio Llul, que es un jugador impresionante, suele ser una mala opción en los últimos segundos de los encuentros y, el que me no me crea, puede ir a las estadísticas. Su pericia es meter canastas imposibles. Tiros desesperados de un jugador que, como destacaba Sergio Scariolo, no le tiene miedo a nada. Otra cosa, bien distinta, es cuando se enfrenta a jugadas más preparadas. Ver el Eurobasket de Turquía en 2009. Insisto; malos porcentajes. Doncic, conocido como Juan sin miedo, es un jugador extraordinario pero, ni de lejos, puede aproximarse a la calidad de alguien como Drazen Petrovic por más que insistan los turiferarios de Florentino Pérez.

 El problema del Madrid de basket es simple; si no le entran los tiros de tres, el partido comienza a torcerse y un técnico tan torpe tácticamente hablando como Pablo Laso es incapaz de buscar la alternativa correcta. En cualquier caso, a veces con la calidad no basta como pudo sentir aquel gran  jugador balcánico del Real que sucumbió al Barça de Aíto García Reneses en la temporada 1988-1989.  Aquella liga que la prensa bautizó como la de Drazen y terminó siendo la de Epi.

La suerte del triple es un aspecto más del juego, fundamental por supuesto, pero no lo es todo en un deporte tan colectivo como el baloncesto. Personalmente disfruto mucho más de este tipo de lanzamientos a canasta que de un mate.  Además, el colectivo y las prestaciones defensivas están por encima de la inspiración de ciertos genios que, sin embargo y a la hora de jugarse los últimos segundos, suelen aparecer para hacer morder el polvo al contrario. Es entonces cuando ese tipo de baloncestista siente que ha llegado su momento; pide la bola tras un peligroso bloqueo y, tras una finta vertiginosa, lanza de tres para ganar el encuentro. Una suerte solo al alcance de aquellos nacidos para tocar el cielo de la gloria. Elegidos a los que jamás le tiemblan las rodillas en una cancha de baloncesto.

 Si una veinteañera es como un buen electricista, por aquello de que nunca deja pasar un buen empalme, uno no puede dejar de admirar a estos héroes de la larga distancia que en las cortas suelen vestir en vaqueros y zapatillas.


Sergio Calle Llorens 

jueves, 27 de abril de 2017

CÁRDENAS

Hay miradas repletas de añoranza como hojas caídas en la otoñada. En cambio, hay ojeadas circundantes cubiertas de odio incapaces de apreciar la belleza de los atardeceres cárdenos de mi patria salada o los oscuros encinares de los bosques. Este grupo desprecia todo lo que no percibe o no entiende. En España esta pandilla es mayoritaria y no hay día que no demuestre sus escasas entendederas.

 Lean; Javier Cárdenas entrevista a un ex atracador de bancos en horario de máxima audiencia y el tipo confiesa haber matado a alguien por traición pero, ojo al dato, el crimen ha prescrito, y la turba inquisitorial tuitera se lanzó a degüello sobre el periodista. Escribían que “cómo era posible que con dinero público se entrevistara a un delincuente y, encima, habiendo sido atracador de bancos". Pero vamos a ver muñequitos de alelí, entrevistar con dinero público a delincuentes lo lleva haciendo la tele andaluza desde sus orígenes y, que yo sepa, nadie ha protestado por ello. Véanse los últimos 6000 millones defraudados por la secta del capullo. Por no hablar de las entrevistas a el PP en Canal Nou- con apagón informativo incluido en el caso del accidente del metro de Valencia- o los interviús a los del partido de Jordi Pujol, Rey del 3 por ciento. Así que no veo la novedad en que Cárdenas entrevistase a otro ladrón- enhorabuena Sherlocks de twitter- que, dicho sea de paso, nos viene a recordar que los delitos de sangre en este Reino caducan para la ley, como ya les he advertido desde estas mismas páginas.

Por otra parte, no veo nada más edificante que conocer las andanzas de un señor atracador de bancos. Lo que habría dado yo por poder haber entrevistado a John Dillenger. Lo que habría pagado un servidor por unirme a una banda internacional para desvalijar entidades bancarias por aquello de quien roba a un ladrón tiene mil años de perdón. El problema es que la turba está siempre a salto de mata para demostrar cuan honrados son y pasan la jornada, por cierto que forma tan triste de pasar por la vida, señalando a todos aquellos que no  seguimos la opinión púbica para que primero; nos coloquen el sambenito y segundo; para que nos ejecuten en la plaza del pueblo. Ayer, como hoy, esa actividad la marca el  Tribunal de la Santa Inquisición.

¡No digan cadenas, digan Cárdenas!


Sergio Calle Llorens

miércoles, 26 de abril de 2017

13 REASONS WHY

Tal vez la vida no sea más que tener la valentía de sacar a bailar a la persona que nos gusta en la fiesta de fin de curso para, a renglón seguido, aceptar  su negativa a la danza de apareamiento. Entender que las páginas biográficas, que antaño imaginábamos de un blanco inmaculado, son borrones que solo borrará el alzheimer.

 Si abrazamos nuestros fracasos como parte esencial de la vida, y sin quejarnos demasiado, el viaje será, al margen de más duradero, mucho más placentero. Valga, en cualquier caso, este pequeña reflexión como anticipo de la crítica que están a punto de leer sobre la serie 13 reasons why; una serie basada en la novela de Jay Asher. Una gran obra coral que me ha dejado tan impactado como un vaho de azules esponjados danzando bajo las estrellas en el rompeolas.

La historia nos presenta a Hannah Baker- Katherine Langford está estupenda en este papel- , una joven de 17 primaveras que se suicida dejando trece cintas  de casete, y grabadas con su voz, para que todos aquellos amigos y conocidos de la adolescente sepan su papel en el drama que la lleva finalmente a la muerte. Cada uno de “los responsables” debe pasarlas a los otros una vez ha escuchado las grabaciones. Con este hilo argumental, la serie de Netflix nos hace reflexionar sobre el tema del suicidio al que llegan algunos jóvenes tras cientos de episodios de acoso escolar, y la manera en la que los responsables educativos, por llamarlos de alguna manera, miran para otro lado. Algo que, al menos en esta serie, no puede dejar pasar, Clay Jensen, el enamorado de Baker cuyo remordimiento por no haberla salvado va in crescendo en los diferentes episodios, así como su paso de joven a adulto.

 La serie, además, obliga al espectador a hacer un ejercicio de retorno al pasado, pero no solo al de la joven suicida, sino a nuestro mismísimo pretérito. Flashbacks que nos permiten conocer como la estudiante capea el temporal de sus dramas juveniles. Y los comparamos con nuestras desdichas llegando a la conclusión, al menos en mi caso, de que no había ninguna razón de peso para desconectar el cerebro para siempre. Que la vida es demasiado bella como para desperdiciarla de esa manera. Obviamente mi punto de vista está basado en lo que sé hoy y no en lo que el personaje de Hannah Baker desconoce.

13 razones por qué  es una serie bien dirigida que apunta directamente al corazón del espectador; a nuestras decepciones y miedos. Una gran serie en el que destaca el misterio, el ritmo y la brutal interpretación de una panoplia de actores y actrices jóvenes a los que deseo, como no podía ser de otra manera, que lleguen a triunfar en el difícil mundo del espectáculo.

La serie, y esta es una opinión muy sui generis, debería de ser de obligado visionado en los institutos del orbe occidental. Especialmente en España; un país donde las cifras de suicidios son escandalosamente bajas porque las autoridades establecen que para que sea considerado como tal el ejecutor debe dejar una nota explicando sus razones. Y ni siquiera catalogan como muerte voluntaria a que un tipo  confiese a su mejor amigo que va a acabar con su vida escuchando un disco de sevillanas una y otra vez. De nuevo nuestras autoridades nos dan gato por liebre. Por eso, 13 razones por qué se me antoja una oportunidad única de comenzar a dialogar sobre el suicidio  con nuestros adolescentes que, aunque no lo parezcan, buscan la luz de un faro que los guíe como un barco en la tempestad.

¡Dios quiera que la muerte de Hannah Baker no sea en vano!

Sergio Calle Llorens





sábado, 22 de abril de 2017

LO DE SANJURJO

Los de Málaga sabemos que Melilla es una continuación de nuestra tierra o, tal vez, la ciudad del Paraíso sea parte indisoluble de Melilla. Por eso, a estas orillas del mediterráneo conocemos bien las cosas de la ciudad hermana que, desgraciadamente, siempre sale en los medios por asuntos negativos. Hoy la ciudad española ha saltado a los medios por el entierro de Sanjurjo en el Panteón de regulares número 2 tras ser inhumado su cuerpo de su tumba de Pamplona. Como no podía ser de otra manea, las hordas de histéricas han puesto el grito en el cielo; que si en Alemania no entendería que se le hiciera un homenaje a un miembro del partido nazi. Que es un insulto a las víctimas del franquismo. A todo ello, por supuesto, quiero dar respuesta en esta columna.

Comparto la indignación del personal por el asunto de la ceremonia a la que han asistido autoridades civiles y militares  pero no por las razones que algunos estarán imaginando, sino porque “El salvador de Melilla” que desembarcó en la ciudad tras el desastre de Annual, hubiera merecido no ser perturbado en su penúltimo lugar de reposo y, muy probablemente y ya puestos en faena, un homenaje más sentido de los melillenses a los que socorrió de la amenaza de los rifeños. Y eso lo escribo aún sabiendo que algunos de mis familiares fueron represaliados por el franquismo, no pudiendo volver a ejercer la profesión de maestros. Mi abuelo, incluso, tuvo que aguantar que su nombre en valenciano fuese transformado en un esperpento.

Sanjurjo fue un golpista sí pero también lo fue Companys, responsable de muchas muertes durante aquellos terribles años, y hoy el estadio de Montjuic lleva su nombre. Tampoco eran un desecho de virtudes aquellos que protagonizaron el fraude electoral a la CEDA que el mismo Azaña reconoce en sus memorias.

 En mi opinión, para un segmento de la población España empieza y termina en el franquismo y, todo lo anterior o no existe o ha de ser ignorado. Con esta lógica aplastante, todo elemento de la biografía de aquellos que vivieron la guerra incivil española se les antoja insignificante. Solo se acepta aquello de; “estaba con nosotros o contra nosotros”. Por ello, que Sanjurjo salvara con sus soldados a Melilla y que ganara dos Cruces Laureadas de San Fernando es moco de pavo, y lo importante es el hecho de que encabezara el Alzamiento contra la República. No hay más.

Esto de echarse muertos a la cara es muy español y lo de matarnos como en el cuadro de Goya más todavía, pero que esta gente consiga, primero que el cuerpo del General sea sacado de su tumba y, a renglón seguido indignarse porque se le ha enterrado en un lugar al que tiene derecho es de traca. Tal vez hubieran preferido que tirasen sus restos mortales al mar desde el helicóptero que lo trasportaba a la ciudad autónoma de Melilla mientras García Ferreras lo retransmite en la Sexta. Y es que hay gente que sigue empeñada, además de en hacer el ridículo, en seguir perdiendo todas las guerras aunque sea ante militares muertos y ejércitos imaginarios.

¡Españoles; Franco ha muerto!


Sergio Calle Llorens

viernes, 21 de abril de 2017

SUSANA GRISO


Susana Griso es, y lo digo en serio, una gran periodista por lo siguiente; para los del timo del proceso catalán es una españolista, para los centralistas una catalanista insufrible y, para los de nunca pudieron una señora de derechas de la que, por cierto, huyen las mamás más conservadoras. Lo diré de otro modo; nadie sabe cuál es la adscripción política de la de Barcelona aunque,  evidentemente, simpatiza con la socialdemocracia. Ella simplemente expone los hechos y solo toma partido por las causas que le parecen más justas. Y ahí, obviamente radica su primer problema. Su segundo contratiempo fue rodearse de unos colaboradores tan grises como el cielo de Madrid en invierno.  Unos empleados que, como suele suceder en estos casos, han ascendido hasta el máximo nivel de incompetencia.

Griso, como buena sabuesa de sucesos, olió la noticia cuando le presentaron el caso de Nadia cuyos padres, siempre supuestamente, la han usado para vivir a costa del sudor del de enfrente. También olfateó una gran audiencia si tocaba la noticia pero, indefectiblemente, no hacía falta tocarnos a todos la moral con ese vídeo en el que Susana, y todos sus patéticos colaboradores, aparecían haciendo carantoñas a la pequeña. El objetivo era simple; presentarse a la audiencia como unas excelentes personas porque sabe, y nadie debería ser ajeno a esto, que en la sociedad actual lo importante no es ser sino parecer. Por eso cuando se supo la verdad del caso, se desencadenó un pandemonio que, por otra parte, ha provocado que los ánimos de la presentadora y de todo su paisanaje estén muy soliviantados.

Personalmente entiendo el mosqueo cósmico con los padres de Nadia pero, la presentadora estrella de Antena3 tiene suerte de no trabajar para un canal norteamericano porque, si no lo saben yo se lo dejo escrito, ya estaría de patitas en la calle por haber dado una noticia falsa y sin contrastar.  Algo imperdonable en el mundo del periodismo.

Me sabe mal escribir esto de una mujer tan buena persona que es capaz de abandonar en directo su programa de la tele para ir a cuidar a su madre enferma pero, en lo que al caso que nos ocupa, debería pedir perdón por su metedura de pata. Y es que en su caso, llueve sobre mojado.

El periodismo espectáculo se mide en audiencias. Una nadería porque tenerla más larga que un niño de tres años no significa absolutamente nada.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 19 de abril de 2017

LO DE CARME

Si anhela líneas laudatorias dedicadas a su persona solo debe hacer una cosa; muérase.  Si desea, por el contrario, la soledad más absoluta  apenas tiene que mostrarse contrario a la opinión mayoritaria. Mire el caso de Carme Chacón. Sí una gran persona, me consta, capaz de estar pendiente de la alimentación y bienestar de sus guardaespaldas pero una pésima ministra que siempre buscó la foto y la declaración que la hiciera parecer la más moderna del consejo de gobierno. La titular de la cartera de defensa del Reino de España, que fue incapaz de pronunciar la palabra guerra, apenas nos ha legado frases sobre igualdad y derechos que podrían haber salido fácilmente de la boca de una vendedora del mercado de la Boquería. Para más Inri, cualquier misión donde estuvieran nuestros soldados era un ejemplo, según la catalana, de concordia, armonía y alianza de civilizaciones. La paz a la manera que pronuncian la z los nacidos más allá de Despeñaperros.

Si una buena muerte no debe enmascarar una mala vida, una pésima ministra no puede esconderse tras su óbito ni debe llamar a engaños. El fallecimiento no cambia nada. Y si lo único que tienen los periodistas de hoy para ensalzarla es un desfile de la entonces titular de Defensa estando embarazada, apaga y vámonos. Pero lejos de su actividad política, Chacón, que sabía de la condición de su maltrecho corazón, fue tan irresponsable llevando un ritmo de vida tan ajetreado que le ha costado dejar a un hijo huérfano. Una imprudencia que me recuerda a Robert De Niro jugando a la ruleta rusa en la película El Cazador.

El filósofo argentino Mario Bunge decía que Heidegger fue un pillo que se aprovechó de la tradición académica alemana, según la cual lo incomprensible es profundo, y es que el germano decía cosas como;“ el tiempo es la maduración de la temporalidad” y que no deja de ser una perogrullada que como la gente no entiende, piensa que debe referirse a algo profundo. En  España, en cambio, nos han creado un mundo filosófico en miniatura para que pigmeos como la socialista se sintieran gigantes. Mientras más simple mejor se vende la idea a “la gente”.

Yo, como todo hijo bien nacido, lamento que Doña Carme se nos fuera tan pronto,  y he tratado de ajustar la crítica intentando encontrar algo positivo en sus años como representante pública. Y miren, no he hallado nada que me haga cambiar de opinión. Especialmente cuando en los meses previos a su muerte apoyase a la Killer de Triana como la primera mujer presidenta de España. Como si los sureños no supiésemos lo que significa vivir bajo el yugo de Susana Díaz y su secta del capullo. Y es que  nadie mejor que nosotros, que estamos muertos para el resto, para saber, además de la mala vida que nos han dado, lo bien que hablan de los difuntos cuando no estamos.


Sergio Calle Llorens

jueves, 6 de abril de 2017

¡CAMPEONES DE EUROPA!

Épico, glorioso, brutal, heroico, tremendo, portentoso y maravilloso son algunos de los calificativos que se me ocurren para valorar la actuación de los jugadores del Unicaja Málaga en la final de Valencia. Un prodigio en forma de baloncesto que fue capaz de regalarnos el segundo cetro continental que lleva el nombre de la Eurocup. Una victoria contra todo pronóstico. Un triunfo que cierran el pico, y de una vez por todas, a todos los agoreros que nos circundan a diario. Una remontada de campeonato, con descalificación de Omic incluida, que llevó a la región malagueña a sentarse en el Olimpo en compañía de sus Dioses.

El Baloncesto Málaga, además de proclamarse campeón de Europa, regresa a la Euroliga por la puerta grande. . El éxito, y éste no podría ser menos, tiene muchos padres; la dirección de un Joan Plaza que fue capaz de poner a un equipo de bajitos que se comieron, y literalmente, al jugador franquicia de Valencia; Dublevic. El arrojo de Alberto Díaz que anotó, defendió y peleó como lo que es; malagueño. El aplomo de Smith. La clase  y el descaro de Nedovic. La pasión campanuda de Omic.  La experiencia de Carlos Suárez que peleó lo indecible y, en el lado contrario, que todo hay que decirlo, la inoperancia del entrenador rival que no supo convencer a los suyos de que dejaran de lanzar tantos tiros de larga distancia teniendo, como tenían, ventaja en la pintura. Y la fe. Esa capacidad humana que nos hace pensar que Dios siempre bendice a los valientes. Por eso, hablar de baloncesto épico, y del bueno, es  hablar de este rincón del mediterráneo.

 Nuestro club demostró ayer, una vez más, que es el referente en el que se ve reflejada la ciudad cosmopolita, abierta, mediterránea, mercantil que nada tiene que ver con la tierra indolente que tan bien representa la Junta de Andalucía cuyas autoridades, por cierto, no acompañaron a los nuestros camino de la gloria. De haber sabido que saldrían victoriosos, allí habrían acudido. Afortunadamente ya cada vez hay menos malagueños que se dejen engañar por esta taifa ficticia que tanto nos resta.

Fiel a mi tradición de ponerle banda sonora a las victorias, hoy he optado por terminar esta columna recordando el cuarto y último sencillo del A kind of Magic de Queen. Un tema con exuberantes arreglos orquestales conocido como Who wants to live forever que es un eco sentido de las luchas eternas que aparecen en la película los Inmortales. La respuesta, a quién quiere vivir siempre, es evidente: MÁLAGA.


Sergio Calle Llorens

lunes, 3 de abril de 2017

LA PODA

Los hijos son como las viñas; hay que saber cultivarlos y son un buen ejemplo de civilización. A las viñas, a las que quiero como a mis vástagos, se podan de tres maneras; para el presente, no es suficiente; para el pasado, que es tan inútil como un sindicalista andaluz; y para el futuro que suele ser lo más audaz. Se trata de hacer la poda hacia el lado más provechoso. Nunca hacia el lado en que la planta está más debilitada. Hay que cortar los tallos que nos dieron tanto para centrarnos en los nuevos miembros. Podar, como pueden imaginarse, es un asunto complejo. Además nunca hay dos tallos iguales como tampoco hay dos hijos idénticos.  Saber podar es como educar infantes. Siempre hay que ir pensando en el devenir y nunca permitir que los mocosos se salgan siempre con la suya. Esto último sería muy pernicioso para el desarrollo psicológico de nuestros herederos.

Saber podar y educar, por tanto, son actividades que nunca hay que tomarse a la ligera por más que el personal ande ligero de cascos. Los celtas, pueblo que era mucho más civilizado de lo que nos quiso hacer creer Julio César, tenían un sofisticado sistema educativo antes del comienzo de la era cristiana cuyo profesor principal era llamado Druimcli- viga maestra de una casa. Yo, que solo he bebido de las fuentes druídicas del conocimiento, soy el faro al que mi hijo acude para decidir qué carrera debe escoger a unos meses vistas de la selectividad. Mis consejos, que pueden sonar a advertencia, son que la mejor carrera que puede hacer es la de salir corriendo y no parar hasta llegar a Dinamarca donde nació. Pero, de quedarse, como no veo muchas salidas en las distintas modalidades educativas de la Universidad, le aconsejo una Facultad donde las mujeres, especialmente si son muy salidas, sean mayoría. Haga lo que haga, tanto su madre y yo estamos convencidos de que la poda ha sido la correcta y nuestro muchacho, que es de muy buena cepa, tendrá mucho éxito. El sabio resultado de haber llevado la savia hacia el lado más conveniente.


Sergio Calle Llorens

jueves, 30 de marzo de 2017

CURRY

There`s something magical about Stephen Curry where opposing fans can´t help but smile when he buries their team with insane long distance shots. There`s something unique about this genius career highlight reel. There`s something beyond logic when he, as usual, is the mastermind in the offense and defense. But you can hear people saying calm down is just a loser team but what they don´t understand is that no other shooter was capable of doing something like this on any team. Well it`s true that Kobe Bryan, Ray Allen and my beloved Larry Bird were able to perform almost like Mr Curry but not like him. The only thing that he is missing, not like a player, but as a member of Golden State Warriors, is his ability to lead his teammates to victory; I mean The NBA championships. There´s no need to remember here what Bird of Bryan did for Celtics and Lakers to crash their opponents in their NBA finals.

For some fellas, Stephen Curry- the most electifying player ever- got nothing more to prove but I am convinced that he, who has been underestimated for most of his career, must win the NBA for once and for all. The 2017 NBA title odds does not look that bad to me. So my money is on Golden State. Hopefully San Francisco´s victory would be poetic justice- the best way to make us forget about last season disappointment-  and sweet music to my ears. Even though, my heart belongs to Celtic Boston. 

¡Come on Stephen!


Sergio Calle Llorens

lunes, 27 de marzo de 2017

¡PAZ!


Me pregunta un lector la causa por la que ya no escribo sobre la República bananera de Andalucía y, aunque no le debo nada, quiero compartir esto con él y con todos ustedes.

 Verán, un día yo pensé que podría ser como Bernardo de Gálvez forzando la bahía de Pensacola. Ya saben; al grito de “Yo solo” y la Armada me seguiría. Sin embargo, en mi  caso todos miraban para otro lado mientras me machacaban a cañonazos. Mi petulante desvarío por cambiar las cosas en el sur ha terminado en que la mayoría se cambiase de acera. Ahora mi cadáver avanza en una procesión envuelta en una lluvia estática y monótona.

 Antes pensaba que merecía la pena aventurarlo todo por la libertad. Hoy, en cambio, reconozco que estaba completamente equivocado. Aquí las gentes avanzan pero no prosperan y es imposible salvar a quien no quiere ser rescatado. He reflexionado mucho contemplando esas gotas diamantinas llamadas rocío y la única conclusión posible, al menos yo soy incapaz de encontrar otra,  es que los sureños merecen estar cien años más bajo el yugo socialista. Ni mi pluma, ni mucho menos mi vida, volverá a estar relacionada con la tierra con el mayor número de tontos por metro cuadrado del mundo.  Que al que Dios se la dé, San Pedro se las bendiga. Pero nunca, jamás me volverán a ver marchando con un grupo de andaluces superior a dos personas.

Aclarada la incógnita, voy a seguir dando paseos  en este pueblo de la costa. La soledad, al lado de la mar, es una nostalgia alegre. Observaré los espumarajos de las olas y esperaré a que las campanas de la Ermita vuelvan a tocar por el alma de aquellos que perecieron en esas autopistas saladas que llamamos mediterráneo. Caminaré, por tanto, sobre esa fina arena de la playa bajo el embrujo de un horizonte vivamente azul con su perfume marino que dice; ¡Paz!


Sergio Calle Llorens

viernes, 24 de marzo de 2017

MI AMIGO CHUCK

Muy pocos entienden que  el vinilo es una grabación electromagnética con el registro más fiel que mejor reconoce el oído humano. En cambio, el disco digital es una codificación y descodificación de un código binario y, por tanto, no es una grabación física. Al margen de esta innegable realidad, el vinilo representa una especie de fetichismo cultural. Un objeto que, como nos pasa con los libros físicos, podemos tocar y hasta oler. Ya sea con un Blues o con el Rock and Roll más canónico, siempre es un lujo poner el tocadiscos y que los sentimientos fluyan.

 Para mí es impensable desprenderme de esos discos que compre en tiendas de media Europa. Y del vinilo paso a las Jukebox. Esa máquina que reproduce discos seleccionados por los clientes que solíamos echar monedas para escuchar aquello que nos convenía  en ese momento. Tal vez una balada para convertir una fría rubia en una Diosa del amor o un himno juvenil que desprende rebeldía.

Hace unos días mi tocadiscos echaba humo con los vinilos de Chuck Berry, ese rockero de San Luis que siempre ha venido a endulzarme los momentos más duros. Ese hombre que no falla ni después de muerto.  Esa criatura que cuando vio a un hombre blanco por primera vez- en realidad era un bombero- pensó que se había quedado pálido por el fuego a lo que su padre contestó ;“no, son así todo el tiempo”. Ese tipo que fue encarcelado por cruzar la frontera con una menor de edad de origen apache. Ese genio del que todos los blancos se aprovecharon y que, pese a todo, ha sido the last man standing con permiso de Jerry Lee Lewis. Y es como muy bien dijo John Lennon; “Si tuviera que renombrar el Rock and Roll lo llamaría Chuck Berry”.  Para un servidor,  Charles Edward 
Anderson Berry ha sido y será mi mejor amigo y la más fiel de las compañías.

¡Gracias!

Sergio Calle Llorens



jueves, 23 de marzo de 2017

CORTA

No pertenezco a ningún gremio  ni, mucho menos, a un grupo organizado que se precie  en presentarse como tal. Soy, por decirlo de una manera simple, liberal y libertario, pero descreído de las formas de gobierno. Lo mío es puro escepticismo bañado por un toque de romanticismo cuando contemplo los atardeceres cárdenos de mi patria salada. La lectura de buen libro, un paseo por la orilla del mar y unos muslos mordisqueables, o en el orden inverso, son mis únicas aspiraciones diarias. A veces, incluso, mis pretensiones terminan con la mordedura de un libro o con la lectura de unos perniles ajamonados donde se encierran los arcanos del mundo.

 Mi naturaleza es puro individualismo y ni encajo, ni he encajado en ningún lugar de eso que llaman sociedad. Demasiado peculiar para la vulgaridad de una cuadrilla. Demasiadas cuadrillas para un individuo tan  poco corriente. Incluso llegado el momento de mi muerte, no me va a acompañar ni la música camino del camposanto. Si una mala muerte no puede enmascarar una buena vida, una existencia solitaria  solo me lleva a un adiós desolado. Esta certidumbre mía sube como un rosal trepador hasta las arterías de mi corazón. En mi lápida, para vengarme, haré tallar la siguiente leyenda; Les dije que estaba solo y enfermo. 

Arribada la parca mis mejores logros no habrán sido mis obras literarias, sino mis hijos. Criaturas del mismo padre. Un creador imperfecto con mejores intenciones que Yahvé en Jerico. Nada más. Hasta que llegue la muerte, cada vez más cercana, disfruto del olor a dama de noche, a brisa marina en noches con la bóveda celestial cubierta de estrellas. En verdad es mucho más de lo que yo había esperado.

Sergio Calle Llorens

martes, 21 de marzo de 2017

SUSURROS

La noche siempre me susurra secretos que se deslizan en la madrugada repleta de fantasmas. Me habla en una misma lengua con la luna de testigo. Quisiera compartir estos arcanos con la gente pero entonces ya no serían gente sino individuos. Quisiera yo, en cualquier caso, que ella tuviera la necesidad, y tal vez las ganas, de venir a saludarme, de tenderse en la cama conmigo. Pero en ese caso, ya no querría seguir escuchando esos susurros sino las dulces palabras que salen de su boca.

De momento, la noche parla y yo escucho con mucha atención; me habla de soledad, de tristeza, de angustia y hasta de acontecimientos de los que yo no entiendo casi nada. En ocasiones me quedo profundamente dormido pero la luna, que en irlandés viene a ser resplandor- Gealach- siempre acude a despertarme. Se cuela traviesa entre las cortinas de mi balcón que se abre al mediterráneo. Allí se perciben unos bellos luceros. Pesqueros en busca de su sustento. Una ola a la playa llega puntual a su cita en la playa. Un perro aúlla en la noche. ¿Se sentirá tan solo como un ministro tras ser cesado?

En la noche, en definitiva, las gentes del pueblo duermen y yo ando desvelado por aquello que me revela la fría madrugada; en esta noche las ermitas no solo han tocado a muerto sino que lo hacen ¡maldita sea su estampa! Por el alma de los que pereceremos mañana. Lo dice la noche. Lo confirma mi amiga la lechuza. Mañana, si no es demasiado tarde, iré a la taberna a tomarme un vaso de vino. Hasta entonces Noctiluca seguirá meciendo mis sueños salados.

Sergio Calle Llorens


sábado, 11 de marzo de 2017

¡APUNTEN Y FUEGO!

Al Barça, como decía Francisco de Quevedo, el tiempo se le resbalaba de las manos. Moría el partido y los azulgranas debían meter tres goles para no caer eliminados de la champions. Entonces apareció Neymar para echarse, y una vez más, el equipo a la espalda y colgar un balón en el área- tras marcar un golazo de falta y anotar una rigurosa pena máxima-  que mandó Sergi Roberto a la red  culminando una remontada histórica. De hecho, en ciento ochenta y seis ocasiones nadie había podido levantar cuatro goles de desventaja en una eliminatoria de la Copa de Europa. Una cifra- 186- que sumada hacen 15 que, como saben los maestros cabalistas, es el número que corresponde a Satán del que habla la Biblia. El Seth en su vertiente negativa para los egipcios. No había otra opción, por tanto, que blanquear al diablo y, lo lograron con grandes dosis de fe y sacrificio.

Para el más prestigioso diario deportivo italiano; “Il Barcelona diventa poesía” y, para los ingleses, no muy dados a destacar los logros de los españoles, “the greatest comeback ever”.  Solo los medios madrileños han puesto en duda la mayor y más épica remontada de la historia. El problema, como ya pueden imaginar, no es que la haya conseguido el máximo rival, sino que el equipo de sus amores, El Real Madrid, no ha sido capaz ni siquiera de remontar contra el 4 a 0 del Alcorcón. Y eso debe de doler muchísimo. Especialmente tras dar la barrila durante dos semanas de que las remontadas son solo cosa del Madrid, Raúl Blanco dixit.

Capítulo aparte merece Unai Emery; un técnico, ya de por sí de color blanco lechoso, cuya tonalidad cromática iba adquiriendo durante el partido la pigmentación de un cadáver. El vasco demostró una vez más que es un entrenador asustadizo cuyo trasero huele a pañal de recién nacido. La UEFA, en cambio, no es un episodio aparte, sino que hay que echarle de comer aparte. En esta ocasión, llegaron a darle un cero por ciento de posibilidades al Barcelona de remontar la eliminatoria. Tan seguro estaban que no pasarían los culés que le dieron el partido a un árbitro sin experiencia internacional. Acontecimiento que le vino tan grande como els collons de los de Luís Enrique. Curiosamente el asturiano había pronosticado en la víspera que le meterían media docena a los parisinos.

Al margen de natalicios, filias y fobias, no creo equivocarme al afirmar que el mundo vivió maravillado la proeza barcelonista. Una gesta que viene a recordarnos que nunca, jamás hemos de perder la fe cuando damos lo mejor de nosotros mismos porque el talento y el talante unidos obran milagros como el del pasado miércoles. El mundo, sencillamente, pertenece a los valientes que nunca dejan de creer. Cuestión de fe.

Visto lo  visto en el partido que diputaron el Barcelona Y el PSG llego a las siguientes conclusiones; la primera es que los hombres deberíamos siempre buscar mujeres que nos quieran como Messi quiere al Barça. La segunda es que hay que dar gracias por haber sido testigos de la mayor hazaña deportiva de la historia por más que duela en Madrid. La tercera es que Dios siempre bendice a los valientes.  A estas certezas tan solo hay que ponerle una banda sonora a la heroicidad y lo primero que me viene a la cabeza es un tema de la banda mod de los Elegantes; “Apunten y fuego”. Y es que los blaugranas escucharon la señal y abrieron fuego sobre la capital.


Sergio Calle Llorens

jueves, 9 de marzo de 2017

¡NO PASARÁN!

Cuando alguien dice que hay que armonizar fiscalmente España-  para que los ciudadanos de Madrid paguen tanto como los demás- es como si la Federación española de atletismo tomara la decisión de declarar maricón también al penúltimo que llega a la meta y, de paso, a todos los participantes quieran o no quieran convertirse en honrados comealmohadas; una estupidez. Como ven, la igualdad cotiza a la baja.

El dinero, que no cambia a nadie sino simplemente descubre la verdadera esencia del que lo recibe, está mejor en nuestros bolsillos que, por ejemplo, en las arcas de la administración paralela de Andalucía. La plata es el objetivo de estos políticos profesionales para mantener el Estado de taifas. Solo Madrid resiste al impuesto de sucesiones y al “tásate algo Paco” que ha llevado a la ruina, y lo que te rondaré morena, a tanto ciudadano incauto- ¿creerán todavía en el Estado de las autonomías?- El parné, tan denostado por algunos, es lo único que acecha esta gremio de mal vivir y peor pensar. No importa la ideología porque ellos saben lo que buscan y donde encontrarlo; en nuestras carteras. Cristobal Montero y Susana Díaz son los representantes máximos de esta banda. 

Madrid, por tanto, debe recuperar su “No Pasarán” para que sus contribuyentes no conozcan los desvaríos de regiones tan atrasadas como  Andalucía cuyo entramado, al margen de los funcionarios, nos cuesta anualmente, ojito al dato; 7000 millones de euros para mantener a casi 30.000 enchufados. Como dijo Josep Pla al contemplar la ciudad de Nueva York de noche; ¿Y todo esto quién lo paga? El contribuyente

La Capital del Reino con su  “No Pasarán” mientras la república bananera de Andalucía no pasa ni una para tarifarnos, por supuesto al alta, el aire, el agua que no sanean, las obras que no hacen y hasta el impuesto de sucesiones que ya pagaron nuestros mayores, perdón nuestros mejores, hace ya algunas lunas.  

¡Dios quiera que el grito de “No Pasarán” vuelva a retumbar por las calles del viejo Madrid”


Sergio Calle Llorens

lunes, 6 de marzo de 2017

THE COMMITMENTS

Recuerdo como una neblina malva trepaba por las calles de Dublín el día en el que fui a ver la  que entonces era la última película de Alan Parker; The commitments. Una historia basada en la novela homónima de Robert Doyle. Si el libro es un regalo, la cinta deja, además de frases impagables para la posteridad como “los irlandeses son los negros de Europa, los dublineses son los negros de Irlanda y los de Dublín norte son los negros de Dublín”, una brillante banda sonora que me lleva endulzando la vida desde aquella lejana década de los noventa.

La historia narra los intentos de un energético joven, Jimmy Rabbitte, para crear una banda de Soul con interpretaciones de artistas de la talla de James Brown, Wilson Pickett y Ottis Redding. Con esta idea en mente, el protagonista decide colocar un anuncio en el periódico buscando músicos. Lo que encuentra es un brebaje explosivo en el que destaca la voz angelical de Andrew Srong y el coro de chicas del que emana sensualidad a rauadales. Con estos mimbres,  el regidor es capaz de darnos un paseo por el lado optimista de la supervivencia.  El filme, por tanto, es un viaje de ida a la alegría que nos hace recordar que por muy fuerte que arrecie la tormenta, la vida hay que bebérsela a tragos hasta que no quede nada en la botella. Puro Soul en la vieja isla verde.

The commitments no es solo un trabajo sobre el auge y la caída de una banda de música negra compuesta por gente de la clase trabajadora, sino la lucha de todos sus componentes por alcanzar la excelencia. La batalla por no vender el alma al diablo que, como saben mis lectores, se disfraza de las maneras más increíbles. El combate por no renunciar a la esencia pura que emana del corazón. Una narración sonora que de alguna manera enlaza con la arcadia feliz de John Ford en el Hombre Tranquilo.

Curiosamente, casi ninguno de los actores-artistas de la película ha llegado a triunfar del todo fuera del metraje- 118 minutos- orquestado y dirigido por Alan Parker. Un hecho que bien pensando nos debe llegar a la conclusión siguiente; el éxito y el fracaso, como la vida y la muerte, son dos caras de la misma moneda. Sin pena- Blues- no puede haber alma- Soul.  Verdad que solo pueden alcanzar aquellos que  tienen esa chispa de la vida llamada Swing.

The Commitments, sin duda, es una chispa vital para las jornadas en las que los humanos sentimos el miedo al abismo que, desde Atapuerca hasta hoy, nos atrapa en la oscuridad de nuestras cuevas. Otrora era el sonido de un tam-tam y en la actualidad una bella señorita que nos seduce cantando; “I can`t stand the rain agaisnt my window”, bringing back sweet memories. Partituras que sentimos como la esperanza que nunca debemos perder.

¡ No  tengan miedo!


Sergio Calle Llorens