miércoles, 30 de noviembre de 2022

¡EL YOYAS Y GRIÑAN!

 



Según la justicia española Carlos Navarro, el Yoyas, y José Antonio Griñan son dos delincuentes a los que ya se les ha comunicado que deben pasar una temporada a la sombra. El ex concursante de Gran Hermano, hoy en busca y captura, está en paradero desconocido, y del ex presidente de la taifa del sur se desconoce cuándo ingresará en la cárcel por aquello de que en la España de Pedro Sánchez, los socialistas gozan de ciertos privilegios penitenciaros.

El Yoyas tuvo una infancia difícil. Griñan, en cambio, creció siendo un privilegiado porque su padre era escolta de Francisco Franco y su nombre de pila, José Antonio, fue un homenaje al fundador de la Falange. Carlos, por su parte, es un nombre de procedencia germánica que significa, ironías del destino, hombre libre. Como ven, Dios es un cachondo de cojones que, si bien no juega a los dados, siempre gana la partida porque lleva las cartas marcadas.

El Yoyas asaltó la fama gracias a la caja tonta y Griñan permitió que sus listos compinches asaltaran los fondos públicos en el mayor caso de corrupción en la historia de Europa. Los dos llenaron millones de horas de televisión. Pero las coincidencias entre ambos personajes no acaban en el mundo delictivo ya que, sorpresas te da la vida, Carlos Navarro también se dedicó a la política como concejal en la localidad catalana de Vilanova del Camí.

Carlitos y Pepe, dos hombres distintos y un mismo destino: el talego. La justicia ha hablado y muchos medios han callado. La vida, como decía mi admirado Andrés Montes, puede ser maravillosa y pone a cada uno en su sitio, pero, bien mirado, la existencia también es una sucesión de lecciones que deben ser vividas para ser comprendidas. La lección que el Yoyas y el socialista han comenzado a aprender lleva por título una canción de Gabinete Caligari; más dura será la caída.

¡Que n´aprenguin!

Sergio Calle Llorens

martes, 1 de noviembre de 2022

ANA MORGADE Y EL PUNTO G

 



Ana Morgarde descubrió el punto G en Pasapalabra, ese espacio que conduce un tipo con la risa más falsa en la historia de la televisión, y todo era felicidad por acertar la canción “Devuélveme a mi chica” en la prueba musical. Fue un orgasmo compartido entre su pubis y el público del programa: saltos, gritos, y movimientos pélvicos. Tras la descarga de energía, la presentadora volvió en sí para criticar la letra del citado tema del grupo Hombres G. Una palabra homófoba por aquí. Una línea machista por allá y el respetable, que nunca se sabe respetar, rompió en aplausos en la caja tonta y Roberto Leal, al soplapollismo más rancio, dio por buena la versión de la pareja de Pablo Martin Jones. No tardó en reaccionar David Summers con una respuesta antológica al programa y a la pésima actriz.


En verdad, no es que las letras del grupo madrileño hayan envejecido mal, sino que Ana tiene el alma vieja y corrompida. Sus palabras conectan estupendamente con el Komintern soviético que prohibía el Rock and Roll por considerarlo un producto decadente de occidente.  La chica del sexto sentido para hacer el ridículo, nadie puede negarlo ya, tiene una vena inquisitorial que se nutre de la sangre de aquellos creadores artísticos que no vivieron los tiempos de Torquemada cuyo blasón llevan con honra los suyos.

Lo peor no es que Morgade hablase de los Hombres G como si fuesen los Sex Pistols, sino que desconoce aquella máxima que anunció Jorge, líder del grupo asturiano Ilegales, en un programa de RTVE: “Señora, si no le gusta mi careto, cambie de canal”. Pero la chica de las gafas dice saber que canciones debemos escuchar y cuales debemos tirar a la basura. Ella no se equivoca nunca y su infalibilidad nos señala el camino de lo políticamente correcto, aunque todo sea tan absurdo como ver a una mujer de sesenta castañas iniciándose en los secretos del ballet.

Me pregunto cuántas canciones de los ochenta serían aceptables a los oídos puros de la Morgade. Probablemente la discografía entera de Siniestro Total sería destruida.  También algunas creaciones de Los Ronaldos serían proscritas. La mataré de Loquillo borrada de la faz de la tierra y hasta alguna tonada de Hilario Camacho. Morgade es insaciable, en el fondo todos los liberticidas lo son, y ya no le basta con pontificarnos sobre lo que debemos comer, decir, pensar o actuar, ahora también quiere imponernos sus delirantes gustos musicales.

 De toda esta polémica, al menos, sacamos algo en claro: Ana Morgade nos ha descubierto su Punto G: el de gilipollas.

Sergio Calle Llorens

viernes, 28 de octubre de 2022

¡MORE THAN THIS

 



 It happened a long hell time ago. It was the Winter of 86 and I had been dating this brunette girl for a while and we´d had a party at her place house. It was the wee of the morning just she and I in a living room. Everyone else has either left or gone to bed. We were a little buzzed and this song came on. She got up and just started swaying and dancing so sweet and slow. She put her hand out and took my hand to come dance with her and it was like a lightning bolt: I felt in love with her right there. 36 years later the song still gives me chills when the memories creep in. In my mind she reaches out to take my hand and dance. This song will always be special to me and who knows? Maybe she still remembers it too. The song is included in the movie Lost in Translation. The film is about two people who were born for each other 30 years apart, having the chance to live their love story for a very short period of time, it´s true love but…

I have been watching the movie 50 times and I still can´t get enough. I love the story of the film. The music complements the movie so smoothly. They both are having a hard time in life in a foreign country with a language they don´t speak. They find each other and despite their age difference, they feel they were meant for each other. But they are engaged in relationships that don´t want to destroy. Sometime we can´t get what we want.

I can´t think of a more magical song. We were one. We were special or we felt special. The thing is that the song is attached to my soul. Love, after all, comes when you less expected. Anyway, I knew then and I know now that more than this you know there´s nothing. Whenever she is, God, please, don´t get lost in the translation. Do something.

Sergio Calle Llorens

sábado, 24 de septiembre de 2022

¡LO DEL MÁLAGA!

 



El Málaga C.F de Manolo Gaspar rezuma tanta amargura como un artículo de Pablo Bujalance. A día de hoy el equipo transmite menos que Quique de Verano Azul. No es extraño teniendo en cuanta las decisiones del director deportivo que llevan al club a arrastrarse por los campos de España. Derrota tras derrota, ridículo tras ridículo, goleada tras goleada, el paleño, cuyo único mérito vital es el aprendizaje del arte de los espetos de sardinas, continúa caminando por el peligroso acantilado de la incompetencia.

A pesar de todo lo anterior, hay un sector del malaguismo que le muestra su apoyo incondicional a diario. Gente que se encuentra en lo más bajo de la cadena evolutiva. Personajes que desconocen que fue Pellicer, y no Manolito, el que salvó al club con los fichajes a coste cero. Para agradecérselo, le puso de patitas en la calle y, tan solo como Bernardo de Gálvez en la bahía de Pensacola, se trajo al zote de JAL y a la nadería de Natxo González que venía de fracasar en el Bolívar. Cualquier entrenador le vale. Cualquiera que no le haga sombra. Cualquiera que no tenga capacidad para sustituirle.

Es obvio que Gaspar no defiende al Málaga sino su puesto de trabajo. Es evidente que en una empresa privada ya le habrían puesto de patitas en la calle, pero el club está intervenido mientras navega en el azaroso mar de la competición sin nadie al frente de la nave. Ni siquiera hay un marinero que alerte que la embarcación blanquiazul se está acercando demasiado a las Rocas del Diablo. Porque el administrador judicial no vale ni de grumete y la jueza, que sólo debe dirimir a quien pertenece al club, sigue con el plan ideado por la mano negra que mece la cuna para hundir al Málaga en el fondo del mar. Y miren que basta sumergirse en dos dedos de agua del Mediterráneo para adquirir dos dedos de frente, pero ni por esas.

El Málaga huele a muerto. El Málaga parece ya un pecio y esta pandilla de pánfilos seguirá esperando a que su señoría llame a Al Thani a declarar o a que Manolo Gaspar acierte en la contratación de su sexagésimo octavo entrenador.

¡Cosas veredes, amigo Sancho!

Sergio Calle Llorens


domingo, 11 de septiembre de 2022

¡LA ÚLTIMA DE ELVIS!

 


Elvis nació en un cruce de caminos y a un servidor se le cruzan los cables cuando recuerda la última película de Baz Luhrman basada en las relaciones entre el Rey y su empresario. Pensemos que el chico de Memphis vio la luz bajo la esperanza del gospel, la oscuridad tenebrosa del blues, el fulgor sinuoso del RB y la tradición del country. Es decir, bebió de todos los ríos para convertirse en un pez que nadaba a contracorriente, sólo los peces muertos siguen el curso del agua, e hizo más que nadie contra las leyes racistas del viejo sur americano. Brillante es la escena en la que “The new Elvis” pide al grupo que toque “Trouble” porque, según su propia confesión, en la vida hay que escuchar a todo el mundo, y a veces a nuestro propio corazón. También es brillante la interpretación del Coronel Parker a manos del inmenso Tom Hanks. El tipo que hace de Cataluña en la película porque, como la región que nunca fue nación, ni era Coronel ni tan siquiera era americano sino un pirata holandés que exprimió al cantante hasta su muerte. Otro punto negro en la película es el intento del director de convertir a Elvis Presley en un seguidor de las ideas del partido demócrata. También se le va la mano, aunque este punto lo encuentro justificable, su intento de reconocer la apropiación cultural del chico blanco de la música negra. Sin embargo, en la banda sonora que acompaña la historia se cuelan hasta canciones de rap. Sencillamente lamentable.

Elvis, recordémoslo, nunca tuvo miedo a la oscuridad, sino a su propia luz que llegó a cegar a medio planeta para convertirse en el solista que más discos ha vendido de la historia. El australiano, que no parece entender que el rock and roll tiene una carga innegable de rebeldía y violencia, nos quiera hacer creer que la lana virgen proviene de las ovejas feas. Lo que viene a ser ir a por lana y salir trasquilado.

Sergio Calle Llorens

jueves, 1 de septiembre de 2022

¡LA SUPERLUNA

 


En agosto se juntan elementos que, maravillosamente combinados, dan lugar a escenas mágicas como los rieles de plata de la superluna en el Mediterráneo. Yo fui testigo de la escena en el profundo silencio de la noche. Creo que esperaba que alguna embarcación cruzase las aguas tranquilas del Cantal, pero sólo atisbé a vislumbrar el vuelo errabundo de algunas aves nocturnas. En verdad, es divertido pillar in fraganti al búho en plena acción cinegética, pero como tengo por costumbre pasar por la vida molestando lo justo, avancé a hurtadillas por el campo dejando a solas a la rapaz con su víctima. Después de todo, dos son compañía y tres es un número tan molesto como Elisa Beni, y que el Padre, el hijo y el espíritu santo sepan perdonarme.

 Cien mil estrellas brillaban en el cielo y el aroma de la dama de noche y del jazmín alfombraron mi noche de dichosos recuerdos.  Ternura perfilada de dulces veranos en la que abandonaba la seguridad de la casa familiar, llamada La Cabaña, iluminada por la temblequeante luz de las velas, y me sumergía en las aguas oscuras de la aventura.

 Entonces, en la contemplación, la luna me dio las claves del pretérito para soltar el lastre que me ha impedido volar alto en el presente. La luna también me reveló los árcanos y me abandonó después en la atalaya. Sentí, al recrearme en la escena, una paz infinita que todavía colma mi espíritu. Fue  un momento eureka en el que la brisa marina me acompañó en mi passeggiata sobre la hierba mojada. Noctiluca hizo su magia y las nubecitas de desparramaron en bandas en el cielo infinito.

La última luna de agosto dio paso al primer día del resto de mi vida. La superluna del esturión marcó mi camino lento y pausado por el peligroso desfiladero de mi existencia.

¡Al fin soy uno que no está para nada, pero que sirve para casi todo lo malo!

Sergio Calle Llorens

martes, 23 de agosto de 2022

G.E.O: MÁS ALLÁ DEL LÍMITE

 


Los G.E.O son el último recurso del Estado. Una necesidad en un mundo que es un estanque cuajado de caimanes. La élite entre la élite. Si la literatura pone orden al caos, la unidad policial más famosa de España se hace grande en el desconcierto de los acontecimientos. Especialmente cuando silban las balas y la línea que separa la vida de la muerte es tan fina como un anochecer perezoso. Cien candidatos- policías motivadísimos- para muy pocas plazas. Todos tratan de demostrar a sus instructores que tienen madera del mejor madero- nunca mejor dicho- y entre ellos un ser que parece venido de otro tiempo: Pelayo Gayol. Un líder nato. Un sargento de hierro, asturiano de pura cepa para más señas, cuya participación en la docuserie de Amazon Prime G.E.O: Más allá del límite, no deja a nadie indiferente. Sus frases cortan el frío de la madrugada y sientan cátedra entre los aspirantes.

·         En la puta vida quiero nadie más en este curso que llegue un minuto tarde a nada, que no sea muerte, amputación o algo similar.

·        Las matemáticas me dicen que me sobran más de 80 policías aquí.

·        Me da igual el careto que tengas. Yo no estoy mirando tu cara. Miro un poquito más allá

Pero entre mis favoritas está aquella que suelta en una noche de reflexiones compartidas: El agua huele tu miedo. Frase que el inspector Pelayo suelta en medio de un contraluz misterioso mirando a cámara. Los otros instructores elevan también la serie a categoría superior y por eso es imposible olvidarme del policía Pertegaz, instructor de tiro, o el policía Sanz.

La serie es un desfile de rostros curtidos. Un recorrido vital por las peripecias de unos candidatos que van aprendiendo las técnicas de la unidad de élite. En ningún momento sabemos los nombres de los agentes que llegarán a colocarse la ansiada boina azul, pero lo que sí sabemos que al final nuestro peor enemigo está en nosotros, siempre al acecho. Eliminaciones, renuncias, traumas, sufrimientos y una dulce camaradería que parece sacada de una película de John Ford. En definitiva, un monumento fílmico muy efectivo con el acompañamiento de la Film Symphony orchestra que ustedes no deben perderse. Reconforta saber que estamos en buenas manos cuando la cosa se tuerce.

Sergio Calle Llorens


miércoles, 29 de junio de 2022

¡BIENVENIDO MISTER MARSHALL!

 


En China pueden cambiar de política, pero no de partido. En Estados Unidos pueden cambiar de partido, pero no de política. En cambio, en la Andalucía socialista no se podía cambiar ni de partido ni de política. A consecuencia de todo ello, los dirigentes comunistas son todos unos perros atados a la longaniza del capitalismo, los políticos norteamericanos son los mismos perros con distinto collar y los gobernantes andaluces eran unos cánidos insaciables cuyos colmillos mordían el cuello para extraer la sangre de los sufridos contribuyentes. Así se explica lo que está pasando hoy en el mundo y así debe entenderse el resultado electoral en la taifa del sur donde los socialistas han sido borrados del mapa.

América emula la táctica de Roosevelt para aislar a Japón. Un plan maestro basado en cortar las líneas de suministros de petróleo y materias primas que tanto necesitaba el imperio japonés. Hoy el gobierno norteamericano acorrala al gigante chino con sus bases militares. La de Okinawa es un buen ejemplo de ello. Nadie puede negar que China está rodeada mientras Xi Jimping intenta rodear con sus brazos a Taiwán. El abrazo de Winnie the Pooh que diría un cachondo. La cosa, como imaginan, no va a terminar bien. Tampoco terminó bien el intento socialista por recuperar el poder en el sur de España: María Gámez, Carmen Calvo, Mariló Montero y Juan Espadas eran la prueba viviente que esta gente navega en un barco a la deriva. Los mediterráneos sabemos que el contrabandista que conoce la naturaleza de los vientos, pero no la de los hombres dura poco en el negocio. El suyo duró cuarenta años y el pueblo dijo basta a su corrupción y a sus locuras. Las mismas que salen de la boca de Pedro Sánchez hoy disfrazado de Pepe Isbert en una nueva versión de Bienvenido Mister Marshall en la cumbre de la OTAN y, para completar el cuadro, la nieta de Biden se va a ver a la Reina de España enfundada en un chándal.

¡Disfruten mientras puedan!

Sergio Calle Llorens

viernes, 24 de junio de 2022

¡HEIL SÁNCHEZ!

 


Hitler y Sánchez tienen muchas cosas en común. Ambos son socialistas. Los dos comparten un cuadro psicológico ciertamente preocupante: egocéntricos, narcisistas, vengativos, paranoicos y a ninguno le interesó jamás el bien común, un rasgo común a la psicopatía. Hitler sufrió más de cuarenta intentos de asesinato hasta que los aliados se dieron cuenta de que el nazi, un zote militarmente hablando, era preferible a una guerra dirigida por Rommel. Los rivales políticos de Sánchez han llegado a la misma conclusión. Con Pedro al frente de España, especialmente tras la debacle socialista en la taifa del sur, la secta del capullo va por el mismo camino que Adolfo y el triste final está a la vuelta de la esquina.

Podríamos disculpar las coincidencias entre Hitler y Sánchez si se tratara, como es de esperar, entre perturbados, pero a la maldad hay que combatirla siempre. Sobre todo, a esos mal llamado progres que no pueden esperar a morirse para estar en el infierno y por eso votan al PSOE, pero esto se ha acabado. Yo lo sé. Usted lo sabe y el gobierno en pleno lo sabe. Ahí tienen la última reunión de la ejecutiva socialista para ver sus caras. Ese presidente enloquecido de dolor mostrando su lado más amargo. Esos políticos con la mirada perdida asumiendo la derrota. Algunos tragan saliva. Algunas ensayan gestos de perdón. Otros suplican comprensión. La viva imagen del vencido.

Sánchez, como Hitler en los días previos a la entrada de las tropas rusas en Berlín, se tambalea mientras imagina a ejércitos imaginarios que le salven a última hora. Y es que el presidente sigue teniendo delirios de grandeza creyéndose el autor de una política magnífica cuando no ha hecho otra cosa que conducirnos a la catástrofe. 

El infierno y las penurias llegaron de la mano de ambos personajes. La historia se repite porque es un error recurrente. Nadie escarmienta en cabeza ajena. Por eso Pedro entrará en su bunker con las balas silbando a su alrededor. Se escuchará un disparo y un último: ¡Heil Sánchez!

Sergio Calle Llorens

jueves, 23 de junio de 2022

¡AQUELLA NOCHE DE SAN JUAN!

 


Aquella noche de San Juan no cumplí con el rito del fuego. Tampoco salté las siete olas de rigor ni retocé en la arena con la rubia de mis sueños. Ni siquiera arrojé a la hoguera ese papel con la lista de deseos. Aquella noche, simplemente, mi padre me prohibió taxativamente asistir a la moraga que unos amigos habían organizado en una playa de Rincón de la Victoria.

 Como era de esperar el espíritu rebelde se apoderó de mi alma. Así que tomé mi motocicleta (una mobylette roja) y me marché unas horas. Supongo que intentaba olvidar la humillación que mi padre me había infringido en presencia de mis amistades femeninas. Demasiado orgullo para tan poco hombre. El de un muchacho de cortas luces en una noche muy larga. Gasolina y fuego siempre es una combinación peligrosa. Sin embargo, mi ángel de la guarda,  que por una vez no andaba despistadillo, hizo acto de aparición en la puerta de la Venta del Bizco, bautizada así por la mirada estrábica del dueño. Fui derecho a la barra a pedir un vodka con naranja- sí Millennials, a los menores de edad se nos permitía beber alcohol en los bares- y el patrón, que me conocía de vista, accedió a satisfacer mis deseos báquicos.

Me gasté en copas todo el dinero de la Noche de San Juan- Fiesta marcada en rojo a esta orilla del Mediterráneo- mientras juraba en arameo. En el bar sonaba el Pass the dutchie de Musical Youth cuando llamé al dueño. En ese momento el bizco me preguntó si me pasaba algo. Lo hizo con tacto y delicadeza. Décadas tratando con borrachos y diferentes tribus, supongo, y solté la maldita. El hombre me escuchó con atención dándome la razón en todo como a los tontos. Pero cuando pedí la penúltima, aquel hombre se puso tenso y se me quedó mirando como tratando de calibrarme. Luego me sirvió ese destornillador con la condición de que me fuera a casa tras la ingesta. Al asentir comenzó a explicarme que mi padre había perdido las formas, algo inexcusable a sus ojos, pero en el fondo los dos sabíamos que su negativa a dejarme asistir a la moraga era su forma de decirme que le importaba.

Cumplí mi promesa y volví a casa humillado, dolido y medio borracho. Todavía hoy recuerdo la luz de Noctiluca filtrándose por la ventana de mi habitación que me hizo imaginarla en la arena en los brazos de otro chico. Cerré los ojos y la luna de junio, que fue testigo de mi desencanto, volvió al año siguiente y al otro. Esta noche tampoco faltará a su cita proyectando sus rieles de plata en las mágicas aguas de la playa adonde yo no pude acudir en aquella lejana noche de San Juan. Pero seré yo el angustiado mientras aguardo, con el corazón en un puño, la llegada de mi hijo de madrugada. Mi padre en el cielo se debe de estar partiendo de la risa.

Sergio Calle Llorens

jueves, 16 de junio de 2022

¡ DE HABERLO TENIDO!

 



De haber tenido más tiempo le habría escrito una carta más corta. Después de todo lo único que tenía de especial era mi forma de mirarla. De ser el tiempo más largo jamás habría creado un personaje basado en esa mujer. La misma que se declaraba progresista y muy de izquierdas pero que, en el fondo, era tremendamente clasista y retrograda.  

De haber tenido más seso, nunca habría permitido que entrase en mi vida como un elefante en una cacharrería. Ella fue un huracán que arrancó los cimientos del castillo de naipes de mi vida llevándose hasta los dulces recuerdos que olían a jazmín. Después de aquello nada fue igual. Sin muros para protegerme de los ataques externos las colinas vecinas dieron eco a la canción desesperada mientras su desprecio cerró en torno a mi cuello la soga final. Hubo aplausos. Muchos aplausos.

De haber tenido más luces jamás habría publicado una de mis obras con esa editorial porque es más probable que una nave alienígena aterrice en la Playa la Malagueta que Ediciones El Genal me pague los derechos de autor. El continuo desprecio a la decencia deja a los escritores a los pies de los caballos. No es nada personal, o eso creo, porque al mismísimo Cervantes le hubieran tratado igual.  La profesión de editor encubre muchas veces una multitud de pecados. Verdades absolutas. Verdades innegables. Realidades incómodas.

De haber tenido más tacto diplomático los conflictos se hubiesen derretido como la escarcha al amanecer. Puedo lamentar lo ocurrido pero las cosas han ido demasiado lejos por la cortedad de miras de unos cuantos. No mencionaré para nada, claro está, la participación de los cómplices en los desprecios a este humilde escritor.

De haber tenido tiempo habría entendido que las desgracias ocurren de la manera más tonta;  un encuentro casual con un antiguo compañero de colegio o  una llamada de una antigua novia de la universidad. Pasado que viene a enredar el presente. 

Hoy, muchas lunas después, me siento como Sean Thornton, ese personaje fordiano que  harto de luchar vuelve a Irlanda buscando la paz. Porque en el fondo todo se reduce a eso; un trozo de tierra, unos paisajes verdes, unos amigos amables y un mar azul en el que perder la mirada. Ya no tengo miedo de la pelea sino de mis propios puños y ahí emparento con el marido de Mary Kate. De haber tenido más tiempo. De haberlo tenido…

Sergio Calle Llorens

jueves, 26 de mayo de 2022

¡EL CASO MBAPPE!

 

El mundo se divide entre los que estaban convencidos de que Mbappe iba a jugar en el Madrid (estaban equivocados) y los que sabíamos que los cataríes le acabarían renovando (estábamos en lo cierto).  Puedo afirmar que los errados viven en un mundo paralelo que no se rige por las leyes de la física sino por el de la ficción. En el mundo de los listos, y eso explica en parte nuestro éxito, no existen medios como Antena 3 Deportes, Gol TV,  la Sexta o Marca. Es evidente que jugábamos con ventaja. En cualquier caso, el asunto se explica así: uno detrás de otro y todos detrás de uno. Dicho de otro modo, Florentino Pérez dictaba y ellos copiaban cosas como: Fichaje inminente. Mbappe está firmado. Haaland será el siguiente. Delantera de ensueño. El Madrid se hace con la perla francesa. La familia del jugador ya ha comprado casa en la capital de España. Miles de vergonzosas portadas. Billones de tinta derramada que son una mancha indeleble en la triste historia del reporterismo patrio. Trillones de comentarios de televisión que hoy se han convertido en el hazmerreír de todo el planeta. Ahí tienen a Teledeporte con el noventa y cinco por ciento de colaboradores con carnet del Real Madrid, un tipo del Atleti y un malagueño que, dicho sea de paso, hace la sección chorra del programa. Ahí llevan al circo del Chiringuito que dirige Pedrerol y el de la madre que los parió a todos. Y es que a ninguno se le ocurrió contrastar la falsa noticia del fichaje de la estrella del PSG.

 Un lustro soportando estoicamente esta tortura. Y ahora, los turiferarios del Madrid, que no saben donde meterse, quieren hacernos creer que el francés elige el club parisino por dinero porque, ojito al dato, en el Real le iban a pagar con bocadillos de calamares. Y a todo esto, algunos recordamos cómo los blancos apoyaban a Francia en la final de la Nations League que disputaban contra España. ¿Se puede ser más cretino? Tampoco se nos va de la cabeza el aplauso que recibió Killian en el Bernabéu en el partido de liga de campeones porque se habían creído que el fichaje estaba cerrado. Por consiguiente, los insultos al Madrid en el Parque de los Príncipes mientras Mbappe reía, qué quieres que les diga, han sido como escuchar la más bella balada.  Creo que a esa tonada se la conoce como Dulce Venganza a orillas del Sena.

Sergio Calle Llorens

jueves, 19 de mayo de 2022

¡EN JUTLANDIA!

 



Jutlandia es una pequeña región de Dinamarca unida a generosos revolcones en la paja con una moza de disposición mullida. Vuelvo, por así decirlo, a un paraíso sensorial: prados amarillos y forestas adormecidas antes de la caída de sol. Porque el crepúsculo en estas tierras septentrionales es lento y pausado. Y en cada esquina un trocito de historia que incluye, quién lo diría, sacrificios humanos, restos vikingos, sangrientas batallas y leyendas que palpitan en corazones abrigados por la lumbre de la cultura.

 Mi centro de operaciones es la casa familiar de Harby. Una vivienda alargada con vigas de madera que está situada junto a bosques y lagunas. Aquí compongo versos mientras por mis venas corre desbocado el vino de la narración. Bebo cerveza y hablo con mi amigo el druida. Tiempo de hacer balance a través de las anécdotas, como aquella madrugada en la que repartimos periódicos en la Kommune y un enorme ciervo se paró en mitad del camino deslumbrado por las luces del coche. Fue un momento mágico en cuyo silencio sobrevenido caía la nieve inmisericorde sobre el animal sorprendido. No lejos de aquel lugar vuelvo a toparme con otro corzo que huye despavorido en la zona querenciosa de los conejos. Recuerdos indelebles como mis visitas a la ciudad vieja- Den Gamle by- de Aarhus que siempre guarda secretos prestos a la descubierta. Tampoco me podría olvidar de Skandeborg, ni de Ry con su antiguo molino ni de sus pintorescas casas.

Jutlandia parece haber nacido de la paleta de un pintor impresionista. Especialmente en primavera. En estas comarcas las colinas se llaman montañas y las mansiones castillos. Todo es dulce en Dinamarca. Todo está perfectamente organizado por los lugareños que siguen viajando por el mundo sin prisa, pero sin pausa. Las sombras avanzan  por estos lares como manchas de tinta derramada que envuelven el devenir del país. Cantan los pájaros hasta que el silencio toma el relevo de la banda sonora de la región.

 Aquí la prosa vital está unida a la generosidad de la tierra. Jutlandia es un aliento de luz tenue, la mirada lánguida y la promesa de un futuro tranquilo.  El embrujo detenido en el tiempo, aunque yo avance hacia la noche eterna del olvido.

Sergio Calle Llorens

 


miércoles, 27 de abril de 2022

SEVILLA Y LA CHATARRA

 



Como suele suceder, a los grandes sueños les suceden los batacazos de los amargos despertares. Especialmente en una ciudad como Sevilla tan alejada de cualquier idea de modernidad. Un buen ejemplo de ello es la Expo del 92 que costó al erario público un billón de pesetas ( 943.000 millones para ser exactos) que hoy vienen a ser 5688 millones de Euros. Esa es la cantidad que España regaló a esa ciudad, pero a nadie se le pasó por la cabeza usar parte de ese dinero en su metro- sólo tienen una línea operativa- ni destinaron un céntimo de la antigua moneda en conectar el aeropuerto por tren. Ellos tenían otros planes. Acabada la exposición universal no se les ocurrió nada mejor que parar el monorraíl que nos había costado a todos 2700 millones de pesestas. Finalmente, vendieron sus vagones como chatarra y hoy se encuentran en un desguace de la localidad zaragozana de Muel. ¿Se puede ser más gitano? Se puede. Porque muchas lunas después, la tuneladora- 37 millones de euros costó- para conectar los tramos de la SE-40  fue vendida por dos millones como chatarra. La idea era crear un gran cinturón que abrazase la ciudad y algunas localidades de los alrededores, conectado por un túnel bajo el río. Sin embargo, las autoridades terminaron abrazadas a una botella de Vodka llamada Zíngara. 

 A resultas de todo esto el sevillano mira con envidia el desarrollo tecnológico de Málaga y hasta a su metro. Por no hablar de la red del suburbano de Valencia que despierta ampollas a orillas del Guadalquivir.  De hecho, el hispalense se pone más tenso que Don Quijote en un parque eólico cuando lee sobre el éxito de las provincias mediterráneas. Nada dicen de sus querencias por el chatarrero. Tampoco mencionan la manía que tienen en Híspalis de elegir de alcalde al más tonto de la clase. Recordemos al zote de Pepote de la Borbolla. A Monteseirin cuyo discurso sobre los astronautas sigue provocando hilaridad en todo el mundo. A Zoido que fue incapaz de descubrir ni una urna en el falso referéndum catalán. A Espadas con esa cara de gazpachuelo cortado y al Word Perfect de la enchufada de su señora. What kind of morons have you become? 

Recordemos lo que se dice de las grandes fortunas: el abuelo las crea, el hijo las mantiene y el nieto las dilapida. Menos en Sevilla que cualquier cosa es vendida a la chatarra y el que venga después que pague la fiesta, y así es imposible crear riqueza ninguna. Y fíjense si es imposible que mientras en la Capital de la Costa del Sol Telefónica inaugura el Campus 42 que versa sobre Big Data, ciberseguridad, el blockchain, la inteligencia artificial y programación con una empleabilidad para los ingenieros participantes del 100%, la universidad de Sevilla encuentra salidas al mundo laboral ofertando cursos de sevillanas. ¡Mi arma, que bochorno!

Pero cómo se puede comparar Málaga y Valencia con Sevilla. No se parecen en nada. Es que detrás de las dos primeras ha habido un plan maestro y millones de horas de trabajo. Lo que nos ha legado la ciudad de la Giralda es una simple maldición, una herencia envenenada, el misérrimo patrimonio que deja el PSOE cuyos miembros son pocos dados a la claridad de las cuentas porque lo suyo es la oscuridad de los prostíbulos. Así no hay manera.

 Con Sevilla hay que tener mucho cuidado porque les financias un metro y los vagones terminan, tarde o después, en la chatarrería más cercana. ¿Más tuneladoras? ¿Más trenecitos?¡ Vamos hombre, no me jodas!

Sergio Calle Llorens


lunes, 25 de abril de 2022

¡THE CHANGELING!

 


Today we are going to take a deep dive into the true story behind the haunting that inspired The Changeling. Russel Hunter was a quiet man who had a passion for music and he grew older he was able to make a living at it. Russel worked as a composer for CBS in New York during the late 1950´s and early 1960´s then Russel decided to move out west. He decided to pull the trigger and venture out on his own.  His only concern was that he wanted a property with enough seclusion to allow him to work on his music without disturbing anyone. Russel eventually found the house at 1739 East 13th Street. It was a older two-story building that seemed to sway when the wind hit it just at the right angle, but that did not seem to bother Russel too much.

The mansion was named after a wealthy attorney who took over the house years before Russel Hunter, prior occupants were not listed publicly. There were urban legends about a rich couple that lived there with their son but no one could seem to remember concrete details. After an eventful move in, Russel began the process of creating music again, getting back to his first love. The only issue was that the house had other plans for him.

On February 9 1969, Russel began experience a strange phenomenon within his new home, a phenomenon that he would spend years attempting to convince people actually happened. Every morning the composer would be awakened by a stomping sound that was coming from somewhere within the house. This would go on as long as Russel stayed in bed, but the moment he got to investigate, the noises would stop abruptly. From there things got even more disturbing; faucets would turn themselves on and off. Doors would open of their own accord or if Russel left them open, they would slam shut. The walls would shake and tremor so violently that they would knock painting and photos to the floor. Searching for any plausible explanation for these bizarre occurences, 

Russel reached out to an old architect friend of his.  Perhaps these noises and shaking walls and faulty pipes came from some sort of construction error. The men went through and inspected the house, but ultimately nothing was uncovered. Then when they were about to call it a day, the architect realized that they haven´t checked one of the closets. At first thought the composer dismissed it saying they´d spent the day going over everything. The closet was definitely not going to have anything that would shine light on the problem. However, it did.  When they went in the closet, the two men discovered a small, hidden winding staircase that led to a third-story annex. What they found on the third floor was so mundane as it was essentially frightening. They found a cobweb covered trunk which contained a journal 100 years prior. The journal was from a disabled boy who´d been forced to live in isolation for his entire life. In the diary the boy wrote of his daily routine, his struggles with being forced to live alone in his room and many passages about his favorite toy; a red ball.  The two men spent hours poring over the journal.

A few nights later, Russel was awakened to the sound of a soft patting coming down the hallway. He swung his feet over the side of the bed, expecting the sound to cease the moment his feet hit the floor. It didn´t. It grew louder as if it was steadily coming closer. Russel went out into the halfway only to discover a small, red ball bouncing out of the darkness to greet him.

Understandably, Russel grew too frightened to be in the home alone, instead he stayed at a friend´s house. Finally, he decided that something had to be done. He organized a seance. He felt that talking to the spirit of the boy was the only thing to save him. Russel hired a local medium and during the séance, He was contacted from a spirit from the afterlife. He was told that the imprisoned child in the annex was the heir to a large fortune from this maternal grandfather, when the boy´s health took a turn for the worse, the parents were worried that his inheritance would be revoked and given to other members of the family, the boy ultimately fell gravely ill and passed away, they buried him in a unmarked deep grave in the woods. Then the parents, in order to receive their inheritance, propagated a deceitful lie. They went to a Denver orphanage and trained the orphan to take over his role in the family. Russel was in complete disbelief.

As a parting gift and a means by which to substantiate its stories, the spirit provided Russel with directions to where the boy was buried. An innocuous house on the corner of South Dahlia Street. After getting permission from the family who currently lived in a residence about his plot of land, Russel commenced digging. He found a skeleton of a young boy with a gold medallion around his neck. It featured an inscription that had the deceased boy´s name on it. Russel was simultaneously elated and petrified. He simply had proof now. He could go to the authorities. He took the medallion back to the mansion deciding that if anything paranormal were to happen this night, he would attempt to contact these forces and bargain with them. Things did not go as planned. It was as if the house itself was writhing in pain. It stared quaking and shaking. Russel went to a glass door in an attempt to get out, but the door exploded sending shards of glass everywhere. One of them flew into his right arm and severed an artery.  A Russel crawled to his bedroom where the phone was, blood seeped out of him. The next Russel knew, he was in the hospital, bandaged and slowly recovering. Russel realized he´d had enough. He vowed never to returned to the Henry Treat Rogers Mansion again. He held that vow for close to twenty years. He did come back to the property during the 1980´s to see it demolished.

Russel story was adapted into a feature film in 1980. It was directed by Peter Medak and starred George C. Scott, Trish Van Devere and Melvin Douglas. The film follows a composer named Russel Hunter who moves to Seattle where he takes up residence in a mansion, he believes to be haunted. Obviously, the movie is based on Russel Hunter´s account of what happened during his time living in the Henry Treat Rodgers Mansion. The film was written by William Gray and Diana Maddox, with Russel Hunter receiving a story- by- credit. The film won numerous awards. Martin Scorsese called it one of the scariest movies ever made. The Henry Treat Rodgers Mansion no longer exists, but the film it inspired lives on.

Fiction, real? What do you think?

Sergio Calle Llorens


miércoles, 2 de marzo de 2022

¡PUTIN Y LOS TELETUBBIES!

 


 Que la política energética del viejo continente esté influenciada por Greta Thumberg nos lleva a depender de un criminal de guerra como Putin. El mismo personaje que ha financiado a organizaciones ecologistas en Europa para que obviemos la energía nuclear y dependamos del gas ruso. En este momento del partido, los europeos, o buena parte de ellos, entendemos que Winston Churchill tenía razón cuando dijo que un apaciguador es alguien que espera que el cocodrilo se coma a alguien antes que a él.  En la primera parte de la centuria actual, el mundo occidental ha comenzado a vislumbrar que hay que volver a la tensión armamentística porque, como sabían nuestros ancestros, Igitur qui desiderat pacem, praeparet bellum. Dicho de otra manera pero es lo mismo: si vis pacem para bellum- a los espectadores de Telecinco aclararles que la frase que acaban de leer no es un anuncio de certamen de belleza sino toda una declaración de intenciones- y que ya va siendo hora de triplicar el presupuesto en defensa.

Los campos de la vieja Europa están alfombrados de cadáveres cuyo tarareo compite con la decrepitud de una sociedad que no sabe que la libertad se conquista cada día. Por eso hemos estado a punto de perderlo todo. Hoy es Ucrania y mañana podría ser Finlandia. Pero da igual. El caso es que la agresión de los hijos de Putin nos ha pillado a todos con el paso cambiado. El ruso preparando una invasión y nuestros representantes de la UE enfrascados en discusiones bizantinas que no conducen a nada.

 Ahora que hemos perdido el raro privilegio de la calma ante las bombas del ejército del antiguo agente del KGB, los occidentales nos hemos unido para luchar de nuevo por la libertad. Después de todo nosotros somos la misma gente que marchó sobre Tenochtitlan. Los valientes que regaron con su sangre las playas de Normandía.  El pueblo que fue aplastado bajo los tanques soviéticos en Hungría, pero que se tomó la revancha echando abajo el muro de Berlín.

Por todo ello, la próxima vez que escuchemos a una niña repelente hablar de ecología en un foro internacional, cualquier educador deberá darle un fuerte tirón de oreja para, sin soltársela, llevarla al sitio de donde nunca debió salir: el aula. Asimismo cuando una representante europea recomiende no felicitar las fiestas en vez de la Navidad para no ofender a los musulmanes, una sirena deberá sonar en señal de peligro.  Igualmente, cuando cualquier imbécil, estilo Pedro Sánchez, proponga suprimir el ministerio de defensa, millones le haremos frente porque un guantazo a tiempo siempre es una victoria.   Y el que quiera luchar por los derechos de los homosexuales- que aquí no hay nada más que rascar- que se vaya a Irán o a Marruecos.

Señoras y señores, Vladimiro ha olido nuestra debilidad observando cómo hasta nuestros jugadores de fútbol, al igual que nuestros inútiles líderes, se ponen de rodillas para pedir perdón cada quince minutos. Pero no es tarde para presentar batalla. Ni siquiera hoy que la atmósfera es cada vez más brumosa y las formas futuras flotan en la incertidumbre. Porque todavía hay tiempo para retornar a la tensión, a la mili obligatoria, al espíritu que nos llevó a doblegar a Hitler.

Resistencia, armas, ganas de vencer, centrales nucleares y mucha mala leche para que podamos ver a Mohamed VI, otro tirano, colgado del palo mayor de un barco de la Armada española.  ¡No pongan el grito en el cielo porque si hubiéramos ajusticiado a Abd el-Krim tras la victoria en Alhucemas, no habría habido ni Hassan II ni marcha verde! ¡Como si hubiéramos dado matarile a los piratas que secuestraron a nuestros compatriotas cuando los teníamos a tiro tras pagar el rescate, no habríamos sufrido más extorsiones! Pero claro, estas son las consecuencias de aceptar la alianza de civilizaciones del nefasto Zapatero como animal de compañía. ¿Qué será la próximo? ¿Unas chochocharlas a los soldados de Putin?

La libertad tiene un precio y nada sale gratis. Que nadie le vuelva a engañar. Oiga este secreto: el mundo es un lugar terrible y lleno de peligros. Para salir indemne no podemos llevar un ejército de teletubbies a combatir esperando que nuestros enemigos se rindan. Hay que ir a degüello porque al final al campo de la libertad no se le pueden poner puertas. Kiev, aunque termine cayendo, será la tumba de Putin. Y nosotros, amantes de la libertad, bailaremos sobre ella.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 23 de febrero de 2022

¡EL CORONEL BAÑOS!

 

Hoy que la brisa marina eleva en las esquinas la sonoridad vagabunda de la foresta solitaria, he decidido escribir un artículo sobre el coronel Baños. Y lo hago porque desde los tiempos de Dolores Ibárruri- la pasionaria- no había visto a nadie defender a Rusia con tanto empeño y amor. En verdad, el militar en la reserva acude, semana sí y domingo también, a la nave del misterio para ensalzar a la China comunista a la que llama “régimen autoritario”.  Sus palabras parecen recordar a ese padre que riñe a sus hijos por traer malas notas del cole.

 Baños obvia los miles de muertos o los represaliados por la dictadura de Xi Jimping donde  hasta el simpático Winnie the Pooh está vetado. Para el “experto en geoestrategia” estos son minucias, y no es raro verle llegar al orgasmo cuando habla de los logros del PCCh: “ sacan millones de ingenieros al año,  lanzan cohetes al espacio, son mejores en todo que los norteamericanos”. Sin embargo, el coronel deja sus mejores lisonjas para Vladimir Putin que, como sabemos, va dejando un reguero de sangre por donde pasa:  recordemos que Anna Politkovaskaya y Boris Berezovski fueron asesinados, según apuntan las familias de las víctimas, por orden del antiguo espía de la KGB.

Vladimir Kara- Murza, periodista y opositor, tuvo más suerte al haber sobrevivido a dos intentos de envenenamiento en los últimos años. Tampoco se puede olvidar el intento de asesinato de Navalny. Un envenenamiento que el coronel Baños, inmune al ridículo, atribuye a servicios de inteligencia de otros países en una operación de falsa bandera.  Sin embargo, el 2 de septiembre de 202, el gobierno alemán confirmó que el laboratorio especializado del ejército de su país había encontrado pruebas inequívocas del envenenamiento de este opositor ruso con un agente nervioso del grupo Novichock. Blanco y en botella.

Lo que no puede negar Baños es que Putin ha metido en la cárcel a Navalny y sus ONG- incluyendo su fundación contra la corrupción en Rusia- han sido prohibidas por orden de Moscú. Natalia Zviagina, responsable de Amnistía Internacional en ese país lo explicaba de esta manera: “El gobierno de Vladimir Putin está respondiendo a la disminución del apoyo público con la creación de una atmósfera de miedo y desesperación, en la que ha puesto a sus rivales políticos entre rejas, los ha obligado a abandonar el país y ha prohibido una tras otra las organizaciones contrarias al gobierno”.

Por supuesto, nada de lo anterior parece relevante para el militar español que se pasea de estudio en estudio defendiendo a su socio con tanta energía que a veces, la mayoría de las veces, el personal no tiene que ir a los canales oficiales del Kremlin para informarse porque basta con leer al señor Baños en twitter. Su táctica es siempre la misma: primero reparte lisonjas a sus contertulios- lo de llamar “Maestro” a Enrique De Vicente cada dos frases es un clásico- y luego distribuye culpas por igual para terminar ensalzando al amigo Vladimiro.

En las últimas semanas Baños ha intentado reírse de aquellos que afirmaban que la invasión de Ucrania estaba cerca. El día 29 de febrero tuiteaba con sorna.


Pedro Baños Bajo

@geoestratego

Domingo 20: ¿ultimátum a #Ucrania? #Putin, como es tan cruel y desalmando, igual hasta NO invade hoy #Ucrania para dejar en evidencia a #EEUU, #OTAN, #UK, y demás adláteres y palmeros Si no ataca hoy, es muy posible que #Biden nos dé la siguiente posible fecha: el ¡29 de febrero.

 Pero la realidad ha vuelto a darle un guantazo en la cara al militar español, porque, entre otras cosas, las tropas rusas ya están dentro de dos territorios ucranianos con el cuento de que allí se estaba produciendo un genocidio.  Y claro, esta semana trata de echar balones fuera, aunque está quedando como Cagancho en Almagro.

Atento ahora, caro lector, porque a Putin en Donetsk o en Lugansk , como a Hitler en los Sudetes o en Polonia siempre hay que combatirlos. Y  al adulador de Vladimiro también.

Sergio Calle Llorens


lunes, 14 de febrero de 2022

¡LA SONATA DE LA BAHÍA!

 


La sonata de la bahía es una declaración de amor. Una partitura guiada por el halo divino cuyo mensaje es un ideal estético que no es inmutable porque Málaga se reinventa con la llegada de cada ola. La tonada que afirma que la vida pasa, y las miradas se pierden en este mar sin límites, que no se acaba nunca. Esta canción marinera retrata la atardecida en silencio mientras aleja de nosotros la verborrea de las ciudades sin mar. Las notas de esta composición de azules mediterráneos embrujan el alma, y la puesta del sol sobre la mar es una maravilla lumínica.

Escucho atento la canción triste del mar desde mi atalaya de la Cala del Moral y, aunque la pieza es la misma, ninguna puesta de sol es idéntica en la bahía malagueña: finas pinceladas tornasoladas, intensos bermejos que cuajan en las aguas tranquilas, el poniente en su eterna lucha contra el levante, lo único que varía es la mecida de la tarde que nos acuna a todos, incluso en los días de lluvia.

Suena la sonata de la bahía en la brisa desmayada de febrero cuya letra, dicen los marineros, requiere de silencios prolongados.

¡Cuánta belleza!

Sergio Calle Llorens