martes, 6 de diciembre de 2016

ZHANA VRANGALOVA

Zhana Vrangalova es una damisela natural de Macedonia licenciada por la Universidad de Nueva York cuyo talento para la comunicación, nadie puede negarlo, la ha convertido en la Reina del sexo en la ciudad de los rascacielos.  Una atractiva joven que ha dedicado parte de su vida al estudio científico del ars amandi y, más concretamente, del arte del aquí te pillo y aquí te mato.

 Vrangalova es el claro ejemplo de triunfadora que un día, como nos pasa a algunos, decidió preguntarse qué quería hacer con su vida. La respuesta fue investigar sobre uno de los motores de la humanidad; el sexo. Y ahí la tenemos; con sus labios finos, sus gafas negras, sus tatuajes y su parla divertida  y académica que ha dado lugar a un proyecto llamado; The Casual Sex Project. Miles de historias contadas de primera mano por personas de todos los continentes y, de todas las razas: Sexo con ex, folla-amigos, sexo de una noche, sexo en grupo y un largo etcétera de experiencias placenteras.

Su tesis es ciertamente recomendable para todas aquellas mujeres que se sienten culpables tras una noche de sexo con un desconocido. Y es que Vrangalova demuestra que, lejos de los estereotipos negativos, el casual sex es ciertamente positivo para todos; aumenta la autoestima, mejora la salud y sacia el deseo inherente a la aventura que todo ser humano lleva dentro.  Lejos de tirar balones fuera, la Doctora nos da las claves para que los hombres sean mucho más efectivos a la hora de satisfacer a sus parejas y, las féminas sean más abiertas a la hora de confesar lo que realmente buscan en el tema de las relaciones sexuales ocasionales.

El sexo ocasional, también llamado hook ups en inglés, tiene sus riesgos y es imposible que una persona pueda controlar todos los factores pero, no creo que haya algo más estremecedor y poderoso que luchar por el orgasmo de nuestra pareja, sea casual o no. Evitar los riesgos en estas relaciones es un deber; uso de preservativos y no beber más alcohol que el que nuestro cuerpo puede llegar a aguantar o, como imaginan, podremos terminar haciendo cosas que no queremos. Sin embargo, los aspectos positivos de estas relaciones, como muy bien destaca la doctora en su tesis, siempre superan a los negativos.

Gracias a su proyecto, miles de mujeres de todo el mundo han comenzado a entender que aunque siempre habrá gente que las juzgue por su sexualidad activa, lo mejor no es reprimir los impulsos de la entrepierna sino alejarse de los supuestos amigos que fallan sentencias condenatorias por vivir como damas emancipadas. Incluso miles de parejas del orbe occidental han establecido pilares nuevos para sus relaciones; la no monogamia consensuada.

Evidentemente el sexo ocasional no es para todo el mundo. Especialmente para aquellas que, tras una noche de sexo salvaje, comienzan a fantasear con los nombres de los hijos que tendrán con él. Lógicamente este tipo de experiencia puede ser dolorosa y sórdida pero también puede dejar en la piel recuerdos tatuados para la eternidad.

La vida es corta y hay demasiadas mentes cortas en esta sociedad nuestra. Por ello, discursos basados en investigaciones científicas como los de Zhana Vrangalova se agradecen de corazón. En lo que a mí respecta, estoy deseando que la Doctora vuelva a hablarme por el micrófono.


Sergio Calle Llorens

sábado, 3 de diciembre de 2016

ESCRITORES

A veces las palabaras, como reconocía la propia Emily Dickinson,  no comunican nada. Ni siquiera cuando encontramos el adjetivo correcto. Gracias Josep Pla. Desde los tiempos en los que vivíamos en cuevas, nuestro objetivo siempre ha sido dar a conocer aquello que conocemos o, pensamos conocer tan bien.

Cada escritor parece tener una meta diferente aunque, obviamente, todos buscamos alcanzar un gran reconocimiento. La literatura de Bukowski pretende lograr el placer fácil; sexo y bebida en grandes dosis. No engaña. No hay artificios. Él quería echarse mujeres al coleto, beber y escribir. Los tres objetivos iban de la mano y eran, además de un medio, un fin.  El hombre cuya ambición estaba limitado por su pereza que nos dejó frases impagables, hizo lo que le daba la gana mientras deshacía camas ajenas. Su literatura es una Rock and Roll desgarrado que nos invita a seguir sus tres acordes de guitarra "ejemplarizantes".

George Orwell, en cambio, pretendía hacer de la literatura política una forma de arte. El inglés escribía para exponer mentiras. Sus escritos tienen un punto de partisano. Un brebaje con una pizca de inconformismo y unas gotas de desdén por los intelectuales de su tiempo. Esos que son los últimos en enterarse de que va la película. Y tan poco le gustaban los pensadores teóricos que, contraviniendo orígenes y consejos, se lanzó en brazos del pueblo llano para obtener la sabiduría que le faltaba. En este contexto se pueden entender obras como Down and out in Paris and London donde da voz a gente extraordinariamente ordinaria. Su objetivo, como muy bien sabe todo aquel que se ha acercado a su obra, era que las grandes ideas alcanzaran una gran popularidad. También reinventó la novela de ciencia ficción con su Airstrip One donde, con un acierto increíble, predecía el mundo que estaba a la vuelta de la esquina. Curiosamente, sus dos novelas más conocidas son Animal Farm- una fábula donde retrataba a regímenes terribles como el comunista- y 1984, escritas muy poco antes de su muerte. Ambas le ocuparon muy poco tiempo vital.  De todas sus citas me quedo con aquella que decía que no se establece una dictadura para defender una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura.

El objetivo de Charles Dickens, del que el mismísimo Orwell escribió un ensayo, era hacer de sus narraciones ejemplos morales para que el capitalismo fuese más amable. Como dejo escrito el creador de Rebelión en la granja; “if men should behave decently, the world would be decent”. Dicho de otra manera; no solo es importante el sistema, sino también los hombres y mujeres que lo controlan o vivimos bajo su techo. La literatura, creo, también puede ayudar a crear un mundo mejor o, por lo menos, un refugio al que huir de tanto cretino suelto. Y en eso estamos.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 23 de noviembre de 2016

DAMARIS LEWIS Y NY

Spike Lee lleva toda la razón; la ciudad de Nueva York es la urbe más distinguida de la madre tierra. Y, aprovechando que la firma Moncler abría establecimiento en el corazón de la Gran Manzana, en Madison Avenue, el director norteamericano nos ha regalado  un vídeo que es mecido por el  Brave, suffering and beautiful del musical de “Total Bent” de Broadway. Una celebración  multicolor de razas y culturas.  Una sugerente historia bajo el soneto de New Colossus de Emma Lazarus- inscrito en la placa de bronce de la Estatua de la Libertad- y recitado por el mismo regidor.

De Brooklyn a Queens y de Manhattan a Long Island, Spike Lee ha estado sembrado en su pieza. Lo grabó un caluroso día de agosto aunque algunos lo hayamos conocido en la otoñada.  Y es que todo, absolutamente todo, queda perfecto bajo su dirección pero, especialmente el baile sensual de la actriz, modelo y bailarina Damaris Lewis cuyos movimientos hacen perder la cabeza, y literalmente, a todo aquel que se para a observarla. Unas interminables piernas largas y sensuales. Una mirada gatuna y el destino escrito, como no podría ser de otra manera, en los ojos en la protagonista de Limitless. Sin duda, la que fuera musa de Prince hasta su muerte, es una de las criaturas más bellas que ha pasado por este mundo. El tipo de mujer con la que soñamos todos los hombres alguna vez . Una Diosa de perfecto ébano. Una bailarina que eleva la danza a la categoría de asignatura celestial.  Yo, perdonen la aclaración, la conocí gracias a su blog de baloncesto y, desde entonces, no hago otra cosa que pensar en cómo anotar en su aro.  

Sergio Calle Llorens


jueves, 17 de noviembre de 2016

SEMBLANZAS

No hay acuario sin peces. No hay barcos sin muelles. No hay marineros sin historias de naufragios. No hay romance sin lágrimas saladas de desamor. Y, por supuesto, no hay parlamento sureño sin su pléyade de monstruos marinos. Elegir entre ellos es como optar entre morir por un abrazo de calamar gigante o por el ataque de un tiburón blanco. Nos enseñan desde pequeños a decantarnos por una opción pero, como las personas inteligentes saben, cada síntesis tiene una antítesis.  La que aquí les dejo escrita son pinceladas de un pintor que habita en las brumas de la disidencia. Las semblanzas de un liberal sin partido. El grito desgarrado de un escritor que defiende su individualidad frente a la turba andaluza.

Teresa Rodríguez tiene los ojos negros más bellos que entraran en Asamblea alguna. Luceros que jamás se toparon con páginas sabias que la alejaran de la Cádiz más inculta. Un pez tigre al que hay que agradecerle la valentía de recoger el testigo que dejó Esperanza Oña y las ganas de luchar contra Susana Díaz; la piraña. La de Triana se mueve con movimientos balleneros, sin arte y de forma bruta.  No se le conocen ni lecturas más allá de los libros de esgrima que se escriben con la sangre de los enemigos. La maldad personificada.

Moreno habla marcando siempre la letra t, vaya usted a saber por qué, y es tan blandengue y tierno que cuando camina por el barrio de la Malagueta se escucha, y se seguirá escuchando; blandito sea el señor. Juanma se asemeja mucho al típico cuñado que viene a molestar un sábado por la tarde cuando estás viendo a tu equipo perder de paliza y, encima, intenta ganarse tu afecto mostrando confianza en una victoria que no arribará nunca. Y cuando habla no puedes dejar de pensar: “¿Y este hibrido entre jibia y mero por qué va a todas partes vestido con chaquetita azul?”

Juan Marín es uno de los políticos más fraudulentos en la historia de la política española. Un gurrumino que ha pasado por todas las formaciones en busca de dinero, poder e influencia. Parece sacado de un episodio de los teleñecos llamado Ciudadanos sin vergüenza. Se asemeja a una rana y su verbo es gangoso y torpe. Un adicto que, etimológicamente hablando, es un esclavo por deuda que llevará a su formación a la más espantosa de las derrotas. Un anfibio disfrazado que aprendió, amb quina rapidessa, el arte de saltar para ir a parar al mismo sitio.

Con estos moluscos solo cabe el humor cínico que es el mejor abrebotellas del entendimiento.  Camuflar nuestro fracaso colectivo bajo capas de sarcasmo.  Sí, no ha acuarios sin peces. No hay naves sin puertos. No hay marinos sin dramas de hundimiento.  Es la antítesis de una vida que pasa en un mar turquesa que se vuelve aterciopelado a la espera del crepúsculo definitivo. La hora para alejarnos de esas criaturas critptozoológicas que tanto nos quitan el sueño.

¿Dónde está nuestro ballenero?


Sergio Calle Llorens

miércoles, 16 de noviembre de 2016

BATMAN EN BARCELONA

Los héroes no llevan capa. Los héroes van trepando con un traje de mallas por los edificios del Nueva York o, son franmarinos que aprendieron, como un servidor, los secretos de la Cábala en el viejo barrio judío de Venecia. En verdad, el adalid de la clase trabajadora no era John Lennon sino Spiderman. Bruce Wayne, en cambio, es un hombre atormentado por el asesinato de sus padres. Un tipo rico y guapo por el que las mujeres beben los vientos por él mientras su personaje, Batman, se enfrenta a villanos con almas tan oscuras como las calles de Gotham. El impecable sentido de Peter Parker contrasta con las maneras depresivas del multimillonario Wayne. Una forma curiosa de demostrarnos que el verdadero humor solo está al alcance de las personas inteligentes.

Los comics de Batman me gustan pero no los tengo en mi pedestal imaginario de héroes donde descansan los Tintin, Capitán Haddock, Roberto Alcázar, Spiderman o el mismísimo Corto Maltés. Sin embargo, la semana pasada tuve la ocasión de dedicarle un rato a una historia protagonizada por el hombre-murciélago en Barcelona y, justo es reconocer que la aventura me enganchó desde el principio.  Algo normal si tenemos en cuenta la portada del gran Jim Lee y el guión de Mark Waid, uno de los guionistas más reputados del comic norteamericano. También tuvieron que ver en la gozada de la lectura los dibujos de Diego Olmos que, justo es reconocerlo, se ha salido en el Caballero del Dragón con la colaboración de la aragonesa Marta Martínez.

Batman acude a la llamada de la Ciudad Condal y se deja ver por algunos de los sitios más queridos por los barceloneses como La Rambla, la Sagrada Familia y el Hospital de San Pau. En realidad no encuentro un mejor lugar que Barcelona para que un personaje tan gótico como el hombre-murciélago abandone su cuartel general de Gotham city para buscar su camino.  E l reto de este comic ha sido, sin duda, cambiar una ciudad tan oscura y gris con sus gárgolas retorcidas por una villa mediterránea de cielos azules y límpidos.  Además, uno puede sentir como el superhéroe es mucho más vulnerable fuera de su ciudad natal.  La reacción de los policías y de la gente en Barcelona es muy diferente al ver a Batman que la que estamos acostumbrados a presenciar en su territorio querencioso . También Bruce Wayne actua distinto llegando incluso  a participar en el Día de San Jordi pero, ni por esas parece que vaya el hombre a vivir su vida con sentido del disfrute.

Al final del Caballero del Dragón el personaje vestido con traje de chaqueta observa por la ventanilla del avión donde se ve, además de la bella ciudad de Barcelona, el reflejo del hombre-murciélago. Sencillamente genial.

Sergio Calle Llorens

viernes, 11 de noviembre de 2016

LA ACADEMIA

En el fútbol, como en la vida, el relato importa poco y nada tiene que ver con el resultado final. Con la diferencia del Real Madrid cuyo epílogo siempre es el mismo; si gana, afirman sus turiferarios, es porque tiene a los mejores jugadores de la galaxia. Si pierde es por falta de actitud del equipo. El Athletic Club de Bilbao, en cambio, responde a la necesidad de ser único en un mundo globalizado donde todo, desde los centros de las ciudades a la comida, se parece en exceso. El Málaga Club de Fútbol también busca tener su identidad pero, al menos a mí me lo parece, cada vez que veo un partido de los míos tengo la misma sensación que después de una noche de farra; tal vez me sobró la penúltima cerveza.

El nudo gordiano de todos los problemas de los blanquiazules no es solo el desastre táctico de Juande Ramos, sino pertenecer a una provincia que depende de Andalucía. Y es que es la única explicación posible para entender que las autoridades de la Junta sigan impidiendo la construcción de la Academia del Málaga.  El lugar desde donde seguir proyectando jugadores impresionantes como Ontiveros-valiente forma de torear a los jugadores del Sporting en la Rosaleda- o los Fornals de turno. Jóvenes que sientan la camiseta y no como Jonny que hizo todo lo que pudo para que su ex equipo ganara en  la Capital de la Costa del Sol.

El club de Martiricos debe buscar su esencia si quiere aspirar a ser algo único en la liga española. Los sufridores seguidores de este equipo nos alegramos el viernes pasado con la remontada a los asturianos. Sin embargo, nuestros ojos sonríen pero son incapaces de ocultar que conocen las sombras que proyectan unos enemigos poderosos que quieren, y de hecho lo consiguen, hacer daño al Málaga. No es solo ver que defensas como Koné no tiene defensa alguno, sino saber que, como los de la Junta, solo quedan bien de falso Rey mago en la Cabalgata del cinco de enero.  Estaría bien que este año sus majestades de oriente nos concedieran este único deseo; -¡Váyanse de Málaga de una puñetera vez!


Sergio Calle Llorens

jueves, 10 de noviembre de 2016

SAOIRSE: POESÍA LIBERTARIA

Introducción a Saoirse

La libertad de expresión no es un concepto abstracto. Se puede ejercer o no se puede ejercer. Les hablo de un derecho adquirido por la civilización más importante que haya dado la historia de la humanidad; la occidental. La nuestra. La misma que está a años luz de distancia de las otras culturas de la tierra. No ha sido un camino fácil pero, tras siglos viendo como quemaban a los herejes de la iglesia o mandaban al exilio a los disidentes, aquí estamos blandiendo el estandarte de la libertad que, como sabe el lector inteligente, no sale gratis.

 Nuestras sociedades son tan libres y avanzadas que nadie, a no ser que estuviera a punto de ingresar en un hospital psiquiátrico, las cambiaría para vivir en un país árabe o en naciones tan cochambrosos como Venezuela o Cuba. Y todo, gracias a que una vez vencimos a los nazis y a los comunistas para transformar nuestro rincón del mundo en un lugar mucho más justo y habitable para todos.  También fuimos capaces de separar Iglesia y Estado y  las opciones sexuales no pueden ser motivo de discriminación de acuerdo con las constituciones con las que nos hemos dotado. Sin embargo, en los últimos años hemos retrocedido mucho a causa de los dos nuevos fascismos que avanzan desbocados en el siglo XXI; el islamismo radical y la corrección política.

Vivimos en la época en la que un seguidor de la secta del profeta Mahoma puede alegar sentirse ofendido por cualquier viñeta en la que aparezca su profeta o, por el simple tañido de la campana de una iglesia cristiana. Hoy, por ponerle un ejemplo ilustrativo, quemar una Biblia no es delito en Gran Bretaña pero si prendemos un Corán caerá sobre nosotros todo el peso de la legislación. Una excepción cultural ciertamente inaceptable que rompe aquello de que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley.

 Curiosamente, los islamistas ponen el grito en el cielo por una caricatura y callan cuando en Irán cuelgan a los homosexuales de una grúa o, los días que violan a mujeres en Omán por aquello de que están muy ligeritas de ropa. Según los islamistas, los occidentales debemos acatar una ley global sobre la blasfemia aplicando unos preceptos religiosos que, además de ser ilógicos, no pertenecen a nuestro mundo y bagaje cultural. Y todo porque consideran sagrados sus dogmas cuando, en verdad, lo único sagrado que existe es nuestra libertad de expresión que, por supuesto, está muy por encima de esos aires religiosos que vienen del Medievo. A veces los islamistas, y todos aquellos que les apoyan en occidente, parecen de otro planeta y sería estupendo que en verdad lo fueran. En definitiva, millones de occidentales están siendo catalogados de racistas por contar la verdad sobre el Islam y sus seguidores, a saber; su religión es incompatible con los valores de occidente.

 Para más Inri, hoy cualquier idiota que se precie puede sentirse ofendido por un chiste que vaya supuestamente contra el grupo al que dice pertenecer; irlandeses, polacos, habitantes de Raticulin, mujeres, pichas-cortas, honrados come-almohadas ,rubias de pechos generosos, machistas, comunistas, conservadores, socialistas, católicos, islamistas, testículos de Jehová, Mormones, judíos o protestantes. Lo peor del caso es que ya son miles las sentencias en las que se condena a personas por haber hecho un comentario en las redes sociales o, por algún poema que se escape de la corrección política imperante.  Para cerrar el círculo vicioso, nos encontramos con esos occidentales que se llaman liberales y están a favor de la libertad de expresión siempre que no contravenga sus ideas o manera de ver el mundo. Un contrasentido que nada tiene que ver con la libertad con mayúsculas. Incluso hay magistrados que condenan más por su ideología que por los preceptos legales.

La libertad de expresión es lo que somos y la sátira es el instrumento que tenemos los poetas, artistas y ciudadanos cabreados para expresar lo que sentimos por nuestros políticos. Además, como personas libres deberíamos ser capaces de reírnos de todo lo que consideramos ridículo y eso incluye, faltaría más, a todo aquel que parece que viene a salvarnos cuando no necesitamos que nadie nos salve de nada Y si ahora están pensando cómo puede un poema ser considerado un delito, les voy a relatar la historia del cómico alemán Böhmermann que leyó un poema sobre el dictador turco Erdogan en un programa de máxima audiencia de la televisión alemana ZDF. En el soneto lo describía como un hombre cuyos pasatiempos favoritos son el follar cabras, el patear kurdos, el machacar cristianos y el ver pornografía infantil. Aquellos comentarios provocaron la hilaridad del público tudesco y el enfado monumental del Premier turco. Éste, aprovechando que en Alemania existe una ley del siglo XIX que establece condenas de cárcel para aquellos que insulten a los mandatarios extranjeros, inició una causa penal que a punto estuvo de llevar a la ruina al cómico.

 El caso, como no podía ser de otra manera, puso a prueba los límites de expresión de ese país. Erdogan incluso llegó a contar con la colaboración de la Canciller alemana, Ángela Merkel, que afirmó que el poema tenía intención de ofender. Dicho de otra manera, lo que era una simple exploración de la libertad artística de un comediante se transformó en una caza de brujas. El pobre hombre tuvo que abandonar por un tiempo razonable la televisión. A su vuelta, con más de media Germania atenta a la caja tonta, se negó a declarar sobre el caso y solo dijo que jamás haría chistes sobre Adolf Hitler porque de tener un buen abogado podrían denunciarle. Afortunadamente, el alemán encontró apoyo en la vieja Inglaterra cuando Douglas Murray en The Spectator organizó un concurso internacional de poesía satírica sobre Erdogan. En las bases se establecía claramente que el poema ganador del certamen tendría que ser realmente ofensivo. Ganó, y contra todo pronóstico, el ex alcalde de Londres Boris Johnson con el siguiente poema;

 There was a long fella of Ankara
Who was a terrific wankerer
Till he sowed his wild oats
With the help of a goat
But he didn´t stop to thankera

Pueden ustedes imaginar la alegría que sintió el germano cuando supo del apoyo de otros occidentales. Poco consuelo, tal vez, si tenemos en cuanto que todos estos procesos contra artistas no encierran solo un deseo de encontrarnos culpables, sino de hacernos imposible el ejercicio de la libertad de expresión. Al margen de que el proceso puede llevar una multa millonaria que acabe, y de una vez por todas, con nuestra voz crítica.  En verdad hay cosas muchas más graves que llamar  folla-cabras a un folla-cabras pero, con la ayuda del islamismo radical que quiere imponernos una exención cultural a nuestra forma de expresión, ha comenzado una era difícil para todos. Y no solo por culpa de los musulmanes sino por esa corrección política que supone un nuevo puritanismo que desemboca en una dictadura insufrible. Si occidente sigue por esta senda tan peligrosa, llegará el día en el que los textos satíricos de Quevedo o incluso algunos pasajes de Shakespeare sean eliminados de los planes de estudios. Y con ellos, cualquier comentario que pueda suponer una ofensa para el mentecato de turno. Por ello, los ciudadanos libres tenemos que reaccionar y, de eso va este libro.

Saoirse, que significa libertad en gaélico irlandés, es una colección de poemas libertarios que se encuentran a millones de kilómetros de distancia de la corrección política dominante. Alguno ya ha sido incluido en una colección de poesía contemporánea española de Chiado editorial. Versos que suponen un ataque a mis fobias y alguna alabanza a mis filias. En estos páginas, por tanto, despliego mi Santísima Trinidad que engloba; libertad de pensamiento, de expresión y de identidad. Algunos versos son, bien está en reconocerlos, hirientes. Pocos endecasílabos simpáticos pero todos, absolutamente todos, suponen un intento de sacarles una sonrisa o una muela por el dolor que provocan.  En definitiva, Saoirse es un canto a la libertad. Una versión de rock ofensivo a través de unas composiciones que vienen a despertar al mundo occidental en general y, a  la vieja Europa en particular tan dormida cuando ha sido ella, Princesa entre las Princesas, la que transformó el mundo.

 La guerra contra los fascismos del siglo XXI, queridos amigos libertarios, no está ni mucho menos perdida. Los ciudadanos libres, insisto, tenemos derecho a mofarnos y a ridiculizar a nuestros políticos o a quien nos venga en gana y nadie, ni siquiera un político en horas bajas, va a venir a taparnos la boca porque por la libertad, como decía el héroe español Don Quijote, se puede y se debe aventurar la vida.  Recuerden que anteayer fueron las viñetas danesas, ayer un poema sobre Erdogan, hoy es un chiste malintencionado sobre un político andaluz corrupto y estúpido. Si seguimos por este desfiladero peligroso,  mañana nuestras hijas llevarán burka para no ofender a las nietas del profeta. 

 En conclusión; Saoirse es sinónimo de libertad de expresión; la suya, la nuestra, la mía por la que hemos de dar batalla ahora que todavía podemos.  Finalmente quiero hacerle la siguiente advertencia; usted no debería leer este libro si es de esos que se ofenden con facilidad. El que avisa, como ya  sabe, no es traidor y los poemas no dejan títere con cabeza. Por eso le recomendaría darse una vuelta por el índice antes de comenzar a leer la recopilación de poemas que pongo en su mano. Luego no admito reclamaciones.

https://www.amazon.es/SAOIRSE-POES%C3%8DA-LITERTARIA-LIBERTARIA-n%C2%BA-ebook/dp/B01M6ASM4D/ref=sr_1_4?ie=UTF8&qid=1478774138&sr=8-4&keywords=Sergio+Calle+Llorens

Sergio Calle Llorens

martes, 8 de noviembre de 2016

EL DESCENSO

La vida siempre es un arriesgado descenso alpino. Un comienzo en la cima sencillo y pausado. La velocidad tiene sus propias leyes y unas normas que hay que acatar, ya que sólo así se puede disfrutar y salir bien parado del descenso, pues no es posible dar media vuelta o detenerse. Al alba le sigue la noche. A la fortuna la desgracia. A la vida la muerte. Sin embargo, nada importa si finalmente podemos afirmar que la bajada ha valido realmente la pena En mi caso, creo estar a mitad del camino y puedo afirmar que lo he pasado, y lo sigo pasando, de cine. En eso no sufro titubeo alguno aunque mi mente siempre funciona como una radiografía de la duda.

Soy prisionero de unos bosques mudos infinitos. Rehén del vino que sabe a bayas silvestres que estoy degustando mientras escribo estas líneas. Esclavo del mediterráneo que es un cielo líquido, un segundo firmamento donde vislumbrar una miríada de estrellas que riela en la negrura de la madrugada.  Creo que podría emborracharme esta noche mirando esos luceros colgados en la bóveda celestial. Cautivo de la naturaleza que brama bajo una bruma dorada.  La noche, como el trascurrir de los días, llega deprisa para ofrecernos una cacofonía de sonidos más o menos conocidos. Siempre arriba desnuda y ajena a las excusas y medias verdades de aquellos que no se atreven a vivir del todo. La zona fosca en donde se refugian los mediocres de espíritu. Pobres diablos que escondieron sus sueños bajo un hielo glacial. La forma de proceder de esta gente es la mejor metáfora de la derrota de las ilusiones. Pero yo sigo descendiendo en busca del valle de la felicidad con el corazón palpitando desbocado con la frecuencia de un lactante. Afortunadamente no he perdido el alma del niño que fui. Lo cual, bien mirado, es un milagro en toda regla. Tan milagroso como que usted y yo sigamos vivos en este mundo tan extraño. Será cuestión de seguir disfrutando contemplando cómo se despliegan en la mar las tonalidades del cielo. Mi descenso vital me ha conducido a esta recóndita cala a la que creo pertenecer o, eso me susurra la patria salada con sus olas rizadas.


Sergio Calle Llorens

domingo, 6 de noviembre de 2016

SALIDAS

Si no se fía de su marido, controle su móvil, controle sus correos electrónicos y, sobre todo, controle su cuenta corriente. Son, simplemente, tres cositas. El tres es un número que cabalísticamente hablando viene a ser sabiduría. El conocimiento que les falta a algunas señoras para dejar de molestarme con las historias de infidelidades protagonizadas por sus parejas. Dos largos años aguantando batallitas para luego, una vez resuelto el problema amoroso, tratarme como si no me hubieran conocido jamás.  En fin que, como dice el refrán; amigo que no da y cuchillo que no corta, si se pierde no importa.

En realidad, entiendo muy bien a estos hombres que engañan a sus mujeres ya sea por aburrimiento o por sentirse vivos de nuevo. Yo también luché en su momento por salir cada día con mujeres despampanantes. Sin embargo, mi batalla hoy es que mi hija pequeña no salga de mi cama un domingo por la mañana. Sencillamente, quiero que el reloj, como dice la canción de Los Panchos, no marque las horas para que ella siga allí abrazándome mientras sus ojos verdes de luna embotellada observan con ternura. Pensaba en ello contemplando la veleta que lanza destellos dorados con la luz del alba; Paz, amor y unan plegaria que languidece cuando, como aquel personaje en el Fausto de Goethe, siento que nunca como el anochecer conoce el hombre lo que vale su morada. La mía, huelga escribirlo, vale más que el oro por la presencia de mis hijos. Y es que la paternidad es la única zona templada de mi existencia. El paraíso adonde acudo par invertir todos los secretos que he ido aprendiendo durante los años. Me vacío con ellos. Me entrego con toda la pasión que soy capaz de reunir en cada momento. Y lo hago sin esperar una letra de cambio. La única alteración que ocurrirá es un futuro en el que mis vástagos estarán lejos de uno como manda la ley de la vida. Por eso, disfruto cada segundo como si fuera el último. Hasta ese apagón definitivo, no pienso permitir de nuevo que nadie venga a importunarme con sus líos de cuernos. Aprendan a amar y dejen, sencillamente de dar el coñazo. En definitiva, sean más salidas y dejen para otras las salidas de tono.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 2 de noviembre de 2016

EL BALÓN DE ORO

Seamos sinceros muchachos: el Real Madrid ganó la Copa de Europa jugando con rivales con el mismo peso internacional que el Mollerusa. Digamos la verdad amigos: Portugal se alzó con la Eurocopa habiendo vencido solo a un rival en el tiempo reglamentario. Y encima era Gales cuyos futbolistas federados son minoría en un país en el que, por cierto, las ovejas superan en número al de habitantes. Algo así como Islandia. Además, sin el esperpento de la nueva normativa en el que se incluían a los mejores terceros para clasificarse, los lusos se habrían ido para casa, como de costumbre.  En el plano individual, Cristiano Ronaldo, que en la España laica debería de llamarse Agnóstico, tuvo una actuación infame en el plano deportivo, en el de las buenas formas tirando incluso el micrófono de un periodista a un lago, y en el del narcisismo faltando incluso el respeto a los rivales. Recordemos que, como decían los clásicos,  el ser poco estético es poco ético. Por consiguiente, un señor como Ronaldo no merece ganar el balón de oro y, mucho menos, si recordamos las siete agresiones- todas ellas quedaron sin sanción- a jugadores rivales de la liga española.

Messí, por su parte, hizo doble en España ganando liga y copa pero, en mi modesta opinión, el argentino tampoco merece ganar ese galardón tan preciado pues su selección volvió a fracasar estrepitosamente con su selección. Un equipo compuesto por Leo, Mascherano y nueve mantas incapaces de hacer buenas las patéticas instrucciones del Tata Martino. Un entrenador deplorable desde el punto de vista táctico.

Desgraciadamente, volveremos a ver el lamentable esperpento de la prensa nacionalizada portuguesa de Madrid volcada con la candidatura de Ronaldo al balón de oro. Por su parte, la de Barcelona hará todo lo posible por apoyar a Messi mientras torpedea la del chico maleducado de Madeira. Y digo yo que si hubieran puesto la misma energía en apoyar al mago de balón llamado Don Andrés Iniesta, otro gallo nos habría cantado a todos. Jugador, que todo hay que decirlo, sí ganó el mundial mientras Messi y Cristiano quedaban juntos para verlo por la tele. Como dijo un gran hombre, hay perros que mueren de viejos sin haber aprendido a ladrar, hay periodistas que pasan por la profesión sin haber asimilado lo que significa la decencia informativa.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 26 de octubre de 2016

EL SILENCIO

Llueve en el exterior y la brisa marina pasada por agua acaricia mi piel como una amante traviesa. Agudizo el oído en la oscuridad esperando que la noche avance con lentitud tranquilizadora. En la lontananza creo escuchar el tañido de una iglesia y la llamada de una lechuza. Imagino las olas turquesas del mar lamiendo la arena con lujuria. De pronto, la única emisora que no se pierde en un susurro emite las protestas de una joven sobre el machismo en el mundo del motor. A mí también me agradaría ver que las señoritas hacen algo más  que llevar paraguas a las competiciones deportivas de coches y motos. Me abrazo a ese pensamiento cuando la locutora da paso a dos temas de blues que compiten en pena con las lágrimas que caen del cielo.

Sigue lloviendo y  en un murmullo me arriba en la noche el caso de unas mujeres que tendrán que pasar por juicio por llevar en procesión la figura de una vagina de dimensiones considerables. Y todo porque, ay los jueces, se considera que han atentado contra la dignidad de los católicos con el tema del desfile. Creo que ni las supuestas ofendedoras, ni mucho menos los ofendidos, saben que el ojival de las fachadas de las catedrales góticas no es más que la representación más íntima de una mujer.  Apago la radio y sigo escuchando el silencio de la madrugada combinado con efectivos relámpagos.

Encuadro la noche que se asoma por mi balcón como Bert Glennon en la Diligencia de John Ford. Luego aparece un político pidiendo rodear el Congreso de los Diputados porque van a elegir Presidente al candidato que ellos no querían. Escuchando su torpe discurso, no puedo dejar de pensar en Ortega y Gasset. Éste decía que los problemas seculares de España no respondían únicamente al absentismo  de las clases conservadoras, sino también a la curiosa miopía de los eternos progresistas que hacían confundir la nación con la tertulia o con una concentración de entusiastas. Ellos, viene a decir Alberto Garzón, son el pueblo y nosotros, obviamente,  bichos raros a los que exterminar, como a ese ratoncito de campo del que ha dado buena cuenta la blanca rapaz nocturna.

 Y avanza la noche en busca del alba con la lechuza con el estómago lleno y yo con la panza vacía. Bajo a  la cocina y doy buena cuenta- amb moltes ganes- de dos mandarinas en completa oscuridad con las gotas cayendo en silencio en el empedrado. El sueño, sencillamente, no se deja atrapar. Mi único deseo es que cuando arribe la aurora alguien, en algún lugar, me tome de la mano como hizo Gretel con Hansel cuando estaban perdidos en la foresta pero albergando la esperanza en sus corazones. El silencio de la noche me comunica que espere sentado. Y eso hago, o mejor dicho,  tumbado hasta que Morfeo decide acunarme entre querencias pretéritas.


Sergio Calle Llorens

lunes, 24 de octubre de 2016

MISTERIO EN MARO

Hace unos días presenté en el barrio marinero de Pedregalejo la novela Misterio en Maro editada en la ciudad de Lisboa y publicada por Chiado Editorial. A la cita cultural acudieron amigos, seguidores y familiares. Fue un verdadero placer ver a tantos rostros queridos en la audiencia. También fue un deleite comprobar el interés por el libro que contiene las aventuras de un grupo de jóvenes que pasa las vacaciones de semana blanca en el Parque Natural de Maro- Cerro Gordo. 

Durante la presentación hablé de las historias que suelen contarse junto al fuego en las largas noches de invierno mediterráneo. Esas en las que las Ermitas siempre tocan a muerto por el alma de los marinos difuntos. Narraciones que me sirvieron para recordar un naufragio que tuvo lugar en nuestras costas hace ya muchas lunas y que, de una manera muy sutil, forma parte de la narración de Misterio en Maro.

La novela, en cualquier caso,  no es solo un lugar para esconderse cuando el vendaval de la existencia amenaza con tirar abajo nuestros cimientos vitales, sino la llave que abre la puerta donde se esconde los ojos juveniles con los que hay que mirar al mundo. Un trabajo que tiene cuatro patas fundamentales;

-          La aventura
-          La ciencia detectivesca
-          Las historias de fantasmas
-          La mediterraneidad.

La novela es como una escalera que el lector va subiendo peldaño a peldaño sin que, espero, vaya a terminar cayendo, sino aprendiendo más sobre los arcanos del mundo.  Especialmente para aquellos que forman parte de la hermandad de los que se sigue emocionando con los libros de aventuras de Enyd Blyton o con los casos de Sherlock Holmes y Hercule Poirot.  Y es que Misterio en Maro es un homenaje a esos libros que me ayudaron a convertirme en un lector perpetuo y, hasta en un escritor permanente.

Misterio en Maro ha pretendido ser, y tal vez lo haya conseguido, la manera de hacer que los jóvenes y, no tan jóvenes, vuelvan a la lectura en un país que, como dije en la presentación, es conocido por un libro y apenas lee. De momento, me cuentan, ya hay personas esperando la segunda aventura de los protagonistas de Misterio en Maro porque, entre otras cosas, se han enamorado de los personajes.  A ellos les digo que todo se andará pero que, de momento, he de cumplir con la promoción de las dos nuevas novelas que he publicado en las últimas semanas
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En cualquier caso, quiero agradecer públicamente a Fernando García de Echegoyen por permitir que su sapiencia marina cabalgue por las páginas de la novela. También debo hacer extensible el agradecimiento a Concepción García Díez cuyos consejos culinarios aparecen muy bien recogidos en la novela. Sin olvidar, por supuesto,  a Eva García Sempere Diputada Nacional por Málaga, y de Alcoy como mi abuelo, por llevar la novela al Parlamento. Y claro, a mis familiares por aguantar su retrato en esta aventura que huele a mar, a misterio y a extraños enigmas. Y todo para que en España, y en todo el mundo, haya más Mozarts y menos Salieris.  Algo que intuyo posible tras participar en  la posterior charla a la presentación en la que hablamos de libros, conspiraciones, la mar y hasta de la libertad de expresión. En definitiva, mil millones de gracias por acompañarme en esta aventura que pongo bajo la protección de San Eneko.

https://www.chiadoeditorial.es/libreria/misterio-en-maro

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http://misscomiditas.blogspot.com.es/

Sergio Calle Llorens

jueves, 13 de octubre de 2016

EL CRIMEN DE INMACULADA OLIVARES

En España todo el mundo quiere tener razón cuando lo importante, lo verdaderamente relevante, es tener las claves que nos permitan resolver los problemas. Especialmente en el mundo de la criminología cuya situación es la siguiente;  La policía no estudia nada de historia criminal. Los licenciados en criminología no tienen los suficientes conocimientos científicos para prevenir los delitos de sangre. Los detectives privados, que deben acreditar tres años universitarios, no pueden investigar un crimen porque es monopolio de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La justicia, encima, nos regala instrucciones delirantes. Y para terminar rellenando el vaso de despropósitos, contamos con la prescripción de delitos que no refuerza la seguridad jurídica, sino que la destruye favoreciendo la impunidad de los delincuentes. Algunos ya respiran tranquilos como el asesino, o asesinos de Inmaculada Olivares Montero. Una joven malagueña que murió hace más de veinte años. Este es su caso porque el dolor de su familia, como imaginan, no ha prescrito.

El Crimen de Inmaculada Olivares

Inmaculada solía frecuentar un gimnasio en la calle Ferrándiz, en el Camino Nuevo que conduce a Gibralfaro, ese castillo que parece estar suspendido entre el suelo y el cielo.  Aquel día de vísperas de Reyes de 1994 tampoco fue una excepción en su rutina y, como de costumbre, fue puntual a su clase de aerobic.  Fue la última vez que se la vio con vida. A la mañana siguiente, su novio alertado porque no podía localizar a su chica, se presentó en el domicilio situado en la zona del Cantal, en Rincón de la Victoria-  Málaga al que tuvo que acceder por la terraza de la vivienda de un vecino.  La encontró semidesnuda de cintura para abajo y presentaba una ligadura que parecía indicar que había sido atada a la cama. Le habían golpeado con un objeto de mármol con forma de elefante. Trastornado por la escena abrió la puerta a los vecinos que, como no podía ser de otra manera, entraron y salieron de allí hasta la llegada de la policía local. Aquello, obviamente, contaminó la escena del crimen.

La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación. Desde un principio descartaron el móvil del crimen porque ni la puerta ni las ventanas habían sido forzadas. Tampoco habían echado en falta ningún objeto de valor. Las hipótesis eran, y siguen siendo dos: Un crimen con trasfondo personal o un intento de agresión sexual que no llegó a consumarse. Cualquiera de las dos hipótesis apuntaba a alguien de su entorno. Por tanto, los agentes de la Benemérita se lanzaron a interrogar a los familiares y amigos.  Apenas sacaron en claro el testimonio de una testigo que vivía en un apartamento contiguo al de la joven que decía haber oído un grito pasada la medianoche. Incluso afirmaba haber escuchado una discusión previa pero, como era danesa y no dominaba mucho el español, no pudo aportar más datos. También declaró haber visto a un joven abandonando la vivienda por la puerta trasera, ya entrada la madrugada. No pudo identificarlo. Los agentes tomaron incluso el ADN, una técnica no muy conocida entonces en nuestro país.  Sin embargo, todo fue en vano y el caso acabó, como muchos otros en España, en la terrible carpeta de “crímenes sin resolver”.

Hubo quien apuntó a la pareja sentimental de Inmaculada Olivares pero, nadie jamás pudo probar nada. Lo único claro es que la joven aparcó el Ford Fiesta con matricula de Málaga y, propiedad de su novio, en la calle Tajo del municipio costero antes de subir por última vez las escaleras que la llevaron a una cita cruel con su destino. Curiosamente, la asesinada era miembro de una conocidísima familia cuyo tío era concejal en aquellos años en el ayuntamiento de Málaga Capital. Otro elemento que ha llamado mucho la atención ha sido el hecho de que la familia no ha facilitado casi ninguna foto de la difunta que ayudara, en lo posible, a mantener la llama de la ilusión por resolver el caso. Bien es cierto que aunque no todos los progenitores reaccionan igual ante una tragedia de este calibre, tampoco deja de serlo el hecho de que cualquiera hubiese hecho alguna cosa más para que la sociedad no olvidara su muerte.

La prescripción de los delitos de sangre

En cualquier caso, y por cita un país de nuestro entorno, en Italia los crímenes que están relacionados con delitos que pudieran ser castigados con pena de muerte, no prescriben aunque, evidentemente, la pena capital no existe en el país transalpino. Desgraciadamente en España, ni siquiera en el caso en el que un individuo se presentara mañana en la primera comisaría para confesarse como autor del crimen, bastaría para que el proceso se abriera. Y todo por culpa de un código penal castra la posibilidad de que el Estado ejerza el derecho a castigar a los asesinos.

Nunca sabremos quién se llevó por delante las ilusiones de esa joven en aquel ya lejano año.  Ya nadie podrá arrojar luz a aquella noche en la que Inmaculada fue asesinada la noche de autos. Lo que sí sabemos, porque nuestros gobernantes nos lo han demostrado en múltiples ocasiones, que aunque a ellos le importe una higa, la prescripción de delitos de sangre que no tendrá ni juicio, ni culpables, ni condena es un ataque al corazón de la sociedad civil. Y todo porque el concepto de seguridad jurídica en el Estado de Derecho garantiza más derechos a los criminales que a las víctimas. Una afirmación que bien demuestra la historia de Kepa Pikabea, aquel criminal etarra que confesó haber asesinado a Carlos García Fernández el 7 de octubre de 1980 en Éibar  cuando ya había prescrito el delito.

Se puede concluir desde un punto de vista lógico que la caducidad delictiva solo es saludable cuando la justicia es rápida y eficiente. Algo que como todos sabemos no ocurre en esta vieja piel de toro.  Habría que empezar a confiar en los criminólogos que son, aunque nuestros políticos garbanceros no lo sepan, científicos que estudian el crimen para adelantarse a él.  Por ello, y porque no hay voluntad política de solucionar el tema, la sociedad civil ha da de reaccionar para que, al contrario de lo que pasa hoy, el crimen no sea el que avance sino nuestros métodos para combatirlo. Se lo debemos a personas como Inmaculada  Olivares y, por ello, les pido que firmen esta petición para que la legislación española cambie y los delitos no prescriban nunca.  Toda ayuda será poca para que un día, tal vez no muy lejano, los fantasmas de aquellos que piden justicia puedan descansar, y para siempre, en paz.

¡Gracias!

Sergio Calle Llorens
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miércoles, 12 de octubre de 2016

EL CASO PIQUÉ

No me gusta perder pero no me importa que me ganen si han sido mejores que yo. Otros, en cambio, prefieren vencer aunque sea al precio de perder las formas, la vergüenza y lo poco que aprendieron en la Facultad de Derecho. Para botón de muestra el caso de Gerard Piqué. El futbolista del Barça que siempre que puede le recuerda al eterno rival que su club dobla en títulos al Madrid desde la llegada de Cruyff a la entidad barcelonista. Esa, y no otra, es la causa por la que los periodistas de la “central lechera” han cargado contra el todavía jugador de la selección española de Fútbol.  De haberles importado España, y es evidente que no les importa, estos impresentables hubieran defendido la candidatura de Don Andrés Iniesta al Balón de Oro con la misma energía que la de su favorito Cristiano Ronaldo.

Piqué, aunque a muchos pueda extrañarle, no es independentista ni de lejos sino un joven que defiende el derecho a decidir que valora la unidad en medio de la diversidad. Sí, es posible que a algunos les pueda resultar extraña esta afirmación, pero si se hubieran molestado de investigar algo en vez de repetir las sandeces habituales que pululan por muchos de los diarios madrileños, no tendrían que ver como el mismísimo Diario As- periódico hecho por y para madridistas- pide perdón por el asunto inventado de las mangas de la zamarra del equipo nacional. Dicho de otra manera, de haber estado informados el caso Piqué nunca hubiera existido. 

A Piqué lo odian por el 2-6-con golazo suyo incluido- y el 0-4 en el Bernabéu, por el 5-0 en el  Camp Nou. También por las voces que se ha choteado del Madrid en las redes sociales y eso, como es lógico, no podía ser tolerado por el madridismo más casposo.  Los ataques de sus turiferarios, por tanto, deben de ser entendidos en clave de rivalidad deportiva malsana y nunca en términos políticos.

El madridismo se cobra su pieza más odiada pero, como suele ocurrir en estos casos, su victoria va a ser recordada como la mayor de las derrotas por haber apartado del equipo de Lopetegui a uno de los mejores centrales que ha dado este país. Un defensa que se ha partido la boca, y literalmente, para que España ganara lo que ha ganado en el concierto internacional. Cuesta creer que los juntalíneas ni siquiera se molestaron en contrastar que la bandera nacional no aparecía en las dichosas mangas, pero ese el nivel del reporterismo actual en la vieja piel de toro.

La conclusión es evidente; parte del periodismo patrio ha demostrado que su forma de trabajar es una pulida corrección de sus odios más profundos. Solo les ha faltado, tras el anuncio de Piqué, ir a celebrarlo a Cibeles. Sencillamente penoso.


Sergio Calle Llorens

domingo, 9 de octubre de 2016

DECANOS

Ser el primero en algo no significa necesariamente ser el mejor en esa nueva actividad. Miremos a los ingleses, creadores del balompié, pero incapaces de salir de su kick and run. De hecho llevan sin campeonar desde 1966. Tornemos nuestros ojos hacia el Recreativo de Huelva que más que decano parece el becario más torpe de la clase. Contemplemos al Real Jaén, primer club de esa provincia, cuya aportación al mundo de la pelota es similar a la de los dirigentes de Podemos en un congreso de mentes brillantes.

Algunos de mis amigos creyeron ser los primeros en la creación de técnicas de ligoteo que convierten, y en todos los casos, a mujeres tan frías como el mármol en volcanes capaces de hacer arder un millón de penes. Mis compañeros, como los onubenses, se equivocaron. Buena prueba de ello es que luego llegamos otros para perfeccionar esos métodos que, para sorpresa de muchas, siguen vigentes y no precisamente en un plano onírico
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Personalmente no he sido nunca el último en nada, ya lo creo que no,  pero soy el primero que se opone a que mi  tierra sea controlada desde el Palacio de San Telmo. No solo por mi cartografía sentimental que siempre amarra en el noray de un Puerto mediterráneo, sino por mi absoluto convencimiento de que Andalucía es un invento maquiavélico para chupar la sangre a las ciudades mercantilistas como Málaga. En este punto, estoy seguro de no ser ni el primero ni el último en haber convertido la disidencia en el motor de mi existencia. No es la primera vez que lo escribo, ni será la última.

¡Seguimos tras ocho meses de  obligada ausencia!


Sergio Calle Llorens

sábado, 8 de octubre de 2016

EL ATLETI

El Atlético de Madrid siempre me ha parecido como esa película dirigida por John Sturges en 1963 llamada “The Great Escape”- La Gran Escapada en español- Un film que narra los intentos de fuga de un grupo de prisioneros aliados de un campo de concentración nazi, durante la segunda guerra mundial.  La cinta es extraordinaria con un elenco de actores en el que destacan James Garner, Richard Attennborough, Charles Bronson, Donald Pleasance y el mismísimo Steve McQueen cuyo personaje, Virgil Hilts, trata de fugarse constantemente para ser atrapado una y otra vez por los nazis que lo llevan a la nevera. Una celda pequeña de aislamiento en la que se castiga a los rebeldes como el piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas.

Como Steve McQueen, el Atleti ocupa el tiempo haciendo túneles para huir de las garras de unos enemigos muy pérfidos. Planea, ejecuta y escapa para ir a terminar capturado y lleno de polvo en la nevera en donde Hilts mata el tiempo con la única compañía de un guante y una pelota de baseball. Allí, comienza a fraguarse el próximo intento de huida y al mal tiempo buena cara con una eterna sonrisa dibujada en el rostro. Al profano esta actitud le es incomprensible. Al atlético medio, en cambio, es una forma de ir por la vida.

Lo increíble, lo verdaderamente sorprendentemente, es ver a los atléticos convertidos en Steve McQueen todos los años, con su chaqueta de cuero de aviador y sus poses chulescas a pesar de que todos sabemos que acabarán en la nevera; solos, vencidos y humillados, por un enemigo que controla todas las salidas del campo y hace trampas.  No, el Atleti no es Rock and Roll como apuntaba el Mono Burgos, ni una canción tabernaria según Joaquín Sabina, sino la suite compuesta por Elmer Berstein para la Gran Evasión. Y cuando ves al rojiblanco marchar con la fe intacta en la victoria baja los acordes del tema principal de esa película, uno siente, pese a no ser del Atleti, que no hay nada más grande que el corazón de estos tíos.

Tal vez, algún día, en algún lugar, la película del Atlético de Madrid no termine como la obra maestra de Sturges, y el Steve McQueen de turno logre vencer a los malos saltando  con su moto Triumph por encima de esas alambradas que esconden los tesoros más preciados; la libertad y la Copa de Europa.


Sergio Calle Llorens