domingo, 26 de noviembre de 2017

LYDIA

No es lo mismo un toro de lidia que lidiar con mi amiga Lydia. Una mujer de ensueño que se ha convertido, y por derecho propio, en una especie de faro luminoso en mi vida. La rubia bate marcas de atletismo femenino mientras se bate con espada para defenderme. Su inteligencia es la luz que conduce al corazón hacia lo que es recto. Y ella, aunque a veces se escandaliza de lo torcidos de los renglones de mi vida, se maravilla en cambio por las líneas rectas de mis libros. Y es que Lydia, la Reina de las druidesas mediterráneas, es la mejor agente literaria que uno pueda soñar. Y me llena salas, y me conduce entre susurros hacia personas capaces de convertir el Guardián del Cementerio, tras su éxito de ventas,  en una obra de teatro. Y cuando más bajo estoy de  moral, ella se mete entre fogones para avivar la llama de nuestra amistad. Solo entonces comprendo  las causas por la que Málaga es la provincia del sur que más Estrellas Michelin tiene.

He vivido con ella madrugadas mágicas junto a la patria salada. Con ella he aprendido sobre física cuántica y el universo convirtiéndose, una noche sí y otra también, en esa estrella que guía a este marinero en alta mar.  Sin sus consejos me siento perdido y a mi mente, siempre que no la tengo, acuden estos modestos versos:

                Carne sin norte que va en oleada
                Hacia la noche siniestra, baldía
                ¿Quién es el rayo de sol que la invada?
                Busco. No encuentro ni rastro del día

En esos momentos sus palabras son como el chisporroteo del fuego en invierno, calmándome como esa brisa de junio que nos acompaña en el pequeño pueblo mediterráneo donde ambos vivimos. Una aldea suspendida entre la playa y el cielo. A su vera, el miedo a las espantosas imposiciones de la vida se difumina y finalmente entiendo por qué Dios la puso en mi camino. Un alma buena que escucha mis susurros marinos:

                        J`` aime le mer plus que la literatura mon petit.

Calmado el espíritu, hablamos de fantasmas reales e imaginarios que luego pasan a las páginas de mis novelas que tienen como escenario las calles que tanto amamos. No sé de donde viene su sabiduría porque, entre otras cosas, ella fue una niña uniformada en una ciudad sin uniformes, por lo que he tenido que ir mostrándole mundos que desconocía por completo. Ante cada descubrimiento, Lydia abre sus bellos ojos como si fuera un niño en una juguetería la víspera de Reyes. Solo espero que me deje guiarla por los arcanos de la literatura de Josep Pla que, como ya les he dicho otras veces, no es una lectura sino una compañía tan buena como la de mi querida amiga.

¡Te quiero Princesa!


Sergio Calle Llorens

viernes, 24 de noviembre de 2017

PETRA DESIDERATA

Hay culturetas tan obsesionados con la Generación del 27 que al contar hasta 28, le restan un número para continuar habitando en el pretérito poético de esa familia de genios. Por eso, y por otras razones que no vienen al caso, esas almas de cántaro dejan escapar trabajos como el de Petra Desiderata; una poetisa que acaba de publicar su obra “Más dura será la caída”.  La malagueña, que ha sido galardonada en varias ocasiones por sus poemas,  es una alquimista de la palabra capaz de convertir los versos en oro.  En el primer regalo del libro,“Flor rara” nos deja un grito descarnado:

                ¿Por qué escribir poesía? ¿Para qué? ¿Para quién?

                Allá arriba en la montaña,

                ¿No te resulta el aire un poco viciado?

                Fresco sí, pero con partículas imperceptibles casi

                De antiguos sinsabores

Plegaria convertida en arte que cabalga desbocado por unas venas de escritora que hierven de pasión.  Una mirada repleta de añoranza. Unas secas hojas de alma, como caídas en otoño, pero empapadas de brisa mediterránea. Otra joya es el verso “Cuatro paredes” que es bálsamo dulcísimo cuando el peso de la soledad aprieta. Momentos envueltos en bruma espesa y a la luz del camino un faro para guiarnos; Petra y su poemario nos revela que no estamos solos en el sufrimiento.

 En “Ciencia oculta”  parece purgar sus pecados, aunque sea brevemente, porque en realidad  es un canto cincelado de esperanza bajo las ruinas amorosas de una mirada cansada. Una balada redentora. Una ola donde se encierran los arcanos de su alma femenina. Un trueno que hace virar hasta las corrientes telúricas de nuestro mundo.

 En “Boca” se vuelca en un silencio obligado que alumbra un mar tembloroso de espumas. Su poesía, en definitiva, es realismo que no nos acerca a la felicidad, pero nos ofrecer una válvula de escape. Y es que como ella misma nos indica en uno de sus versos: “¿Acaso era feliz Dante, cuando les fueron enseñadas las miserias del infierno?"

 Petra Desiderata entiende la poesía como el vuelo de un ave rapaz que nos mira descreída desde la atalaya rocosa de una montaña. Al hacerlo, nos dice que el saber es un conocimiento intelectual y la sabiduría nace del corazón de los seres humanos. Para beber de ese néctar de erudición, tenemos que subir el primer escalón; el silencio; la huella sonora de su corazón. En segundo lugar, arribar hasta el peldaño donde nos espera la atención. Y por último el del esfuerzo que ejecuta unos pasos de baile agarrados a la memoria de su vida singular.

 En resumidas cuentas, en “Más dura será la caída” entendemos que el ciego no es tanto de los ojos como del corazón. Nuestra Petra es una artista sabia que ha entendido que la sabiduría consiste en darse cuenta de la gran ignorancia del hombre, mostrando que la poesía es una intrusión definitiva en territorios desconocidos. Si el deseo de escuchar impide oír. El fijar la vista en una dirección constriñe la visión de una totalidad, y el Dios lírico de la artista en cuestión es una totalidad.


Puede que la historia se empecine en destruir los sueños de los poetas, llevando al camposanto la ráfaga de ilusiones. Sin embargo, yo barrunto que esta obra no será arrastrada por los vientos hacia el olvido. 

¡Háganme caso, si no lo han leído, me la leen porque es muy buena!


Sergio Calle Llorens

martes, 14 de noviembre de 2017

MINDHUNTER

Mindhunter is about two FBI agents who interview some of the most violent criminals in the country in order to get a better understanding for who they are, and why they did what they did, so they can develop profiles to help them to catch other violent criminals. The show is, of course, based on John Douglas book Mindhunter. He was part of the FBI Behavior science unit. Like in the show, he created the Criminal Profiling programme which involved the most notorious American Serial- Killers of the time like Ted Bundy, Charles Manson, the Boston Strangler and Ed kemper who killed, as a teenager, both of his grandparents before he went on to murder his mother and her best friend. He was known as the Co. Ed Killer for his habit of murdering university students. Groff, played in the show by a stunning John Groff, said he came in with research like crazy, and had a very specific idea of what he wanted to do. He is said to be a polite, intelligent man: “one of the brightest criminals he ever interviewed. According to his own account, he regularly engaged in necrophilia and claimed to have consumed the flesh of at least one of his victims.

The most fascinating part of the series is how Hott Macallanny as Bill Tench, the man who coined the term serial killer, developed the best way to hunt the fears and the reasons behind the criminal minds. But another question arises; the connection between a given numbers of cases of child abuse later produces the same number of murderers. So far, the connection between abuse of children and infants and later acts of murder has scarcely been noted by criminologists or even by the majority of psychologists. Because, let´s face it, they were not usually born criminals. So that’s why the series is so fascinating, not only from the perspective of the main characters- it was about time for me to write that Anna Torv is splendid as Wendy Carr, but also from the perspective of the Serial killers and their motivations.

Like they say in the States; Crime is revealing but I never thought that this masterpiece could provide us so many clues for the better understanding of Serial Killers. Actually I can´t wait for Season 2. By the way, it´s dark outside and I wonder how many of these monsters are out there. Creepy. Did you hear that knock on your door?


Sergio Calle Llorens

lunes, 6 de noviembre de 2017

STRANGER THINGS 2

Para todos aquellos que ya peinamos canas, Stranger Things es una vuelta a la década de los ochenta. Un paseo por los misterios de la adolescencia. Un guiño a aquellas máquinas de dos ruedas que, colocadas en la valla de casa a la luz de la luna, inmortalizaban unas vivencias llenas de libertad porque, entre otras cosas, te trasportaban lejos de todo y de todos.  Sin cortes, sin cortarnos y sin  coitus interruptus. No había teléfonos móviles, ni nadie que pudiera controlarnos. Solo el camino plagado de ilusiones y de aventuras. Como en esa escena en la que Dustin está en las vías del tren acompañado de Stephen Harrignton  y en la que, por cierto, uno siente que el tren de la vida puede descarriar en cualquier momento, sobre todo si no te atreves a ponerlo en marcha.

La segunda temporada de la serie, mucho más oscura que la primera, nos ha vuelto a recordar a todos quienes éramos y de dónde venimos culturalmente hablando; triángulos amorosos al estilo de John Hugues- véase Pretty in Pink- guiños constantes a Stephen King, incluso con la introducción de una chica pelirroja que conecta con la niña de It de la que todos estaban secretamente enamorados en la novela, sin olvidarnos de Seven- Millie Bobby Brown - una inglesa de Marbella- Málaga que tiene doble nacionalidad británica y española- cuyos poderes telequinésicos remontan a Carrie del maestro del terror.  También the Upside world contiene unos monstruos que recuerdan a los de Tiburón pero en tierra. Criaturas diabólicas hermanadas con los Gremlins. Por cierto, David Harbour en su papel de Hopper y Winona Ryder como madre del atormentado Will, destacan de una forma sublime. Sin olvidarnos, claro está, de Gaten Matarazzo como Dustin. Solo me ha chirriado el episodio siete de la segunda temporada donde se presenta a la hermana de Seven. Y es que parecía más una continuación de la película The Warriors que una contribución necesaria en el desarrollo de los acontecimientos posteriores.  Tampoco ha quedado muy logrado el personaje de Billy Hargrove, el psicótico hermano de Max- cuya aportación a la nueva temporada es la introducción de un villano capaz de moverse en un mundo que percibe hostil y peligroso. Dicho lo cual, es de agradecer que quedase reflejado el origen de su alma perversa y corrompida.

En verdad, The Duffer Brothers vuelven a regalarnos una obra coral de ciencia ficción con tintes de terror de la que estará orgulloso hasta el mismísimo John Carpenter. Y todo con una banda sonora potentísima en la que destaco dos canciones que sirven de despedida a la saga; la primera es “Twist of fate” de Olivia Newton John que parece decirnos, con la ayuda inestimable de las imágenes del baile final,   que everything will turn out all right para todos los personajes. La segunda es el “Every breath you take” del grupo inglés The Police, con la frase que queda suspendida al final del episodio; “I`ll be watching you” bajo un cielo cárdeno y amenazante.  Y es que esas fuerzas malignas que parecen querer engullir el pueblo de Hawkins seguirán observando el mejor momento de lanzar un nuevo ataque. Hasta entonces,  a los fieles seguidores de la serie solo nos queda volver a ver los capítulos de un tiempo en el que la felicidad consistía en pedalear con fuerza hacia la libertad en compañía de aquellos a los que llamábamos amigos.


Sergio Calle Llorens