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martes, 11 de febrero de 2025

¡LA ESCLAVITUD EN ÁFRICA!

 



No me gusta que nadie me escriba la historia con letra bastardilla. Por ello, hoy pongo a disposición de mis lectores, amigos y odiadores profesionales unas cifras inquietantes sobre la esclavitud en África. Y lo hago porque hay silencios lacerantes sobre el tema y mucha, mucha manipulación al respecto. Aquí tienen una verdad incómoda que, como muchos imaginan, tiene un sabor amargo.

La esclavitud en África ha sido una práctica extendida a lo largo de la historia, involucrando a diversas culturas y religiones. Dos de las principales corrientes esclavistas fueron la impulsada por los comerciantes árabes musulmanes y la desarrollada durante la colonización europea. A continuación, se presenta una comparación entre ambas en términos de alcance y cifras.

Esclavitud bajo comerciantes árabes musulmanes

Desde el siglo VII, con la expansión del Islam, se estableció una red de comercio de esclavos que abarcaba África del Norte, el Cuerno de África y partes de África Occidental. Este comercio, conocido como la trata árabe de esclavos, se prolongó durante más de un milenio.

  • Duración: Aproximadamente 1,300 años, desde el siglo VII hasta el XIX.
  • Áreas afectadas: Principalmente África Oriental y el Sahel.
  • Cifras estimadas: Se estima que entre 10 y 18 millones de africanos fueron esclavizados y trasladados a través de rutas transaharianas y del océano Índico.

Esclavitud durante la colonización europea

A partir del siglo XV, las potencias europeas iniciaron la colonización de África y el comercio transatlántico de esclavos, que implicaba el traslado forzoso de africanos hacia las Américas.

  • Duración: Aproximadamente 400 años, desde el siglo XV hasta el XIX.
  • Áreas afectadas: Principalmente África Occidental y Central.
  • Cifras estimadas: Se calcula que alrededor de 12.5 millones de africanos fueron capturados y embarcados hacia las Américas, de los cuales aproximadamente 10.7 millones sobrevivieron a la travesía.

Comparación de cifras

Al comparar ambas corrientes esclavistas, se observa que la trata árabe de esclavos abarcó un período más extenso y afectó a un número significativo de personas. Sin embargo, el comercio transatlántico, aunque de menor duración, tuvo un impacto devastador en términos de la brutalidad del transporte y las condiciones de vida impuestas a los esclavizados.

Es importante señalar que las estimaciones varían debido a la falta de registros precisos y las diferencias en las metodologías de cálculo. Algunas fuentes sugieren que el número total de africanos esclavizados durante la trata transatlántica podría ser incluso mayor, considerando las altas tasas de mortalidad durante las capturas y el transporte.

En resumen, tanto la esclavitud bajo comerciantes árabes musulmanes como la desarrollada durante la colonización europea tuvieron consecuencias profundas y duraderas en las sociedades africanas, contribuyendo a la desestabilización de comunidades enteras y dejando una herencia de sufrimiento que aún resuena en la actualidad.

La conclusión a la que hay que llegar, salvo que usted sea espectador de La Sexta o seguidor de Jordi Évole es simple; según diversas estimaciones históricas, la trata de esclavos llevada a cabo por los comerciantes árabes musulmanes en África durante más de 1,300 años habría afectado a un número mayor de personas que la trata transatlántica impulsada por los europeos en un período de aproximadamente 400 años.

¿Lo pillan?

Sergio Calle Llorens


martes, 5 de octubre de 2021

¡LA COTORRA ARGENTINA!

 


Juan Pablo II pedía a los jóvenes no tener miedo. Borgoglio, en cambio, produce un inmenso pánico. Wojtyla era la cara del bien y Francisco encarna como nadie el rostro del mal. El polaco era una paloma blanca. El argentino es un cuervo negro. El primero era muy amigo de España. El segundo le tiene una ojeriza contumaz a nuestro país.  Sin embargo, hay un grupo considerable de personas, generalmente de poca solidez de entendederas, que apoya cualquier majadería que salga de la boca del actual jefe de la iglesia católica. La penúltima es pedir perdón a México por la conquista. El "Santo Padre" podía haberse acordado del exterminio de los pueblos nativos en Norteamérica o en Australia. También podría haberse disculpado por el genocidio perpetrado por Argentina- cinco minutos después de independizarse de la madre patria- en la sanguinaria campaña del desierto comandada por Julio Argentino Roca cuya imagen, por cierto, sigue apareciendo en los billetes de cien pesos. Pero no, el Papa Paco tuvo que escribir una extraña carta en la que culpaba de todo a los españoles.

En verdad, me fascina que el personal siempre se decante por el  tipo más malo. En el Vaticano, nombre que deriva de una planta alucinógena que se encontraba en las montañas de Roma, ya se están arrepintiendo de su elección. Porque el Papa, aunque tiene un arie distinguido, se les ha ido cretinizando con su peronismo barato, fábrica de todas las desgracias, y su querencia por todos los tiranos como los hermanos Castro, Maduro y los hideputas de los mexicas. A estos últimos los venció Cortés con la ayuda de los indios subyugados por Moctezuma.

Curiosamente Borgoglio habla mucho sobre los derechos de la mujer, pero se niega a ordenar a ninguna al sacerdocio. Paquito también habla de la pedofilia. Sin embargo, si usted lee “Lujuria” de Emilio Fitipaldi- buen periodista italiano- comprenderá que el argentino ha hecho muy poco contra los abusos sexuales cometidos por su gente.  Francisco habla y habla, pero no dice nada que valga la pena. A lo sumo encuentra las palabras justas para quedar bien con la audiencia: “Chi sono io per giudicare a un gay”. Ovviamente nessuno.

El Papa Paco sólo tiene palabras hirientes contra la vieja piel de toro. Incluso cuando viene de visita, cosa rara porque nos odia con toda su alma, dice ir a Santiago de Compostela, pero no a España. Y cuando daba ánimos a las víctimas del volcán de la Palma, mencionó a las Islas Canarias, pero obvió el nombre del país al que pertenecen. Ese que realizó la primera campaña de vacunación de la historia- la expedición Balmis de 1803- llevando la vacuna de la viruela a América y a Asia. La misma nación que construyó treinta universidades y diecisiete colegios mayores, además de incontables escuelas en el nuevo mundo. La primera universidad fue fundada en 1538 en Santo Domingo. De hecho, Portugal no creó ninguna universidad en su época colonial y los holandeses crearon una ya entrado el siglo XX. Así que son otros los que deben pedir disculpas. Entre ellos la cotorra argentina por estar siempre del lado equivocado de la historia. Tal vez así, cuando haya que escribir su epitafio, los españoles, a los que nos enseñaron a hablar bien de los muertos, podamos decir aquello de: ¡Borgoglio ha muerto! ¡Bien!

Sergio Calle Llorens

 

martes, 6 de junio de 2017

PÉREZ PALLARÉS

Rafael J. Pérez afirma en su columna del Diario Sur lo siguiente: “nadie debe insultar a nadie. Sea del arco que sea, sea de la ideología que sea, sea de la religión que sea. El respeto al prójimo y a las autoridades lo defiende la Constitución, la legislación actual y hasta la Biblia”.

El sacerdote también nos deja otra declaración de intenciones: “Con la llegada de las redes sociales pareció que todo el campo era orégano y con un ordenador o móvil en la mano se podía escribir lo que apeteciera. Manifestar la legítima diferencia de parecer es recomendable. Es más, necesario. Pero hay líneas rojas que no deben traspasarse nunca”.

El Cura deja una última perla para sus lectores que, tal vez sean una gran minoría, al recordarnos que a un vecino de Fuengirola la Fiscalía le pide dos años de cárcel por fomentar odio hacia los árabes con mensajes en los que insultaba y pedía su expulsión de España ; Ante este asunto, el cura escribía lo siguiente “A Dios gracias, la sensación de impunidad parece que desaparece. Ya nadie puede insultar en la red parapetándose en perfiles falsos o en su particular perfil. Difamar, vejar o atentar contra el honor no saldrá gratis a quien llevado por los motivos más peregrinos vomita en las redes sociales toda la mierda que lleva dentro”.

En una cosa sí estoy de acuerdo con el articulista, hay líneas  rojas que no deberían cruzarse nunca en el debate pero, en cualquier caso, la libertad de expresión no es un concepto abstracto, se puede o no se puede ejercer y no debería existir ningún límite al respecto. La libertad de expresión es lo que occidente es y representa. Y aunque a mí no me gusta lo que dicen algunos, hay silencios mucho más hirientes y dañinos que millones de insultos juntos ¿O no recuerda el sacerdote la ocultación de los abusos sexuales a niños por parte de miembros destacados de la iglesia católica? Por no hablar de la sonrisa cómplice el Papa Francisco cuando mira para otro lado con los crímenes de la dictadura cubana.

 Habría que recordarle a este Delegado Diocesano que, como nos dejó escrito Josep Pla, encontrar el adjetivo correcto para cada cosa es un asunto dificilísimo. Por eso, que  un niño violado por un cura de forma sistemática use calificativos duros para describir la inmensa maldad- por no hablar de la mierda que ese malnacido abusador lleva dentro- es de obligado cumplimiento literario. Tal vez Rafael Pérez Pallarés prefiera que llamemos “picarón” a un cura violador. Incluso, llegado el caso, estaría más de acuerdo con epítetos mucho más suaves a la hora de definir a un sindicalista gorrón que vive del sudor del de enfrente. No fuéramos a ofender al prójimo.  Además, quién decide lo que ofende o no: ¿el Papa Paco reunido con su Eminencia e inspirados por las enseñanzas de Torquemada? Acabemos.

En cuanto a su afirmación de que la sensación de impunidad parece que va desapareciendo, imagino que la escribe por desconocimiento. Y si no me cree, pude ir a los millones de mensajes que dejan los televidentes de la cadena Al- Jazeera cada vez que tiene lugar un ataque terrorista islámico en occidente - últimamente cada dos por tres-   en los que más de un 70% son de mofa y de regocijo. Claro, es mucho más fácil ir de moderno por la vida y machacar a un señor de Fuengirola por decir que el Islam es incompatible con la democracia occidental. Por cierto, lo que defiende la Constitución es la libertad de expresión y si  el cura busca discurso de odio, que se dé una vuelta por la cadena Córdoba TV financiada por Arabia Saudí.

Parece claro que el señor Pérez Pallarés piensa que nunca hay que ofender a nadie. Sin embargo, qué quieren que le diga, a mi este Sacerdote me hiere dirigiendo un programa en Canal Sur llamado “Palabra para la vida”, mientras mi padre murió ahogado en su propia sangre por culpa del SAS.  Ya ven, dinero para el espacio del cura y ni un céntimo para mi progenitor, ni para los millones de sureños que siguen en las listas de espera de Susana Díaz. Y aunque el comportamiento del religioso me ultraja y me envenena, él está en su derecho de seguir insultando y vejando a sus paisanos con su actitud en la cadena donde la disidencia contra los socialistas no se tolera.

Espero que Pérez Pallarés entienda que cuando tu vida es tu argumento, nadie podrá combatir contra eso. Y el argumento vital del Sacerdote es simplemente una capitulación en posición genuflexa hacia aquellos que odian occidente y un aplauso a los Fiscales- por cierto la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos establece que por encima de la libertad de expresión no hay nada- que odian la palabra libertad con mayúsculas. Por eso hay que decirle que llegará un momento, tal vez cuando esté al pie del altar y unos barbudos estén a punto de mandarlo a cenar con Jesucristo,  en el que tendrá que elegir entre luchar o rendirse.  

Que escoja Pérez Pallarés poner la otra mejilla mientras nosotros, una vez más, marchamos al matadero con el pecho hinchado de orgullo, como ya hicimos en la Playa de Omaha mientras elevamos al cielo una vieja plegaria:  “Padre ya sabes lo ocupado que estaré hoy en el Campo de Batalla. Si yo me olvido de ti, tú no te olvides de mí”.

“Sancho por la libertad se puede y se debe aventurar la vida”- Don Quijote.

Sergio Calle Llorens




martes, 30 de mayo de 2017

ISLAMÓFOBOS

Hay gente que piensa que si las mujeres se hacen la permanente, los hombres nos hacemos transitorios.  Hay multitud que cree que si el avión llega con retraso, al piloto le persigue la inteligencia pero él es siempre mucho más rápido. Hay parentela que afirma que cuando un abogado se vuelve loco, ha perdido el juicio. Hay concurrencia que defiende,  tras sufrir a la injusticia española, que el turno de oficio es al oficio de tuno. Hay feministas suecas que para atacar el patriarcado marchan al galope de forma descabellada. Incluso hay un gentío que defiende que los ataques terroristas islámicos no guardan relación con el islam. Éstos últimos llegan incluso  a afirmar que el islam no tiene nada que ver con el islam,  acusando de islamófobos a todo a aquel que se atreva a llevarles la contraria. En un mundo en el que siempre es mucho más importante hacernos las preguntas correctas antes que hallar las respuestas, dos cuestiones se me antojan obligadas:

·         ¿Son la mayoría de musulmanes moderados?

·         ¿Somos la mayoría de occidentales islamófobos?

Para responder a la primera pregunta, hemos de tornar nuestros ojos a los estudios de opinión realizados por prestigiosas universidades árabes como la de El Cairo y también por el New Research Center. Los resultados no dejan lugar a dudas:

·          El 88% de la población musulmana de Egipto, el 62% que profesa esa religión en Pakistán y el 86% de los jordanos apoya el asesinato cuando un individuo abandona el Islam.

·         El porcentaje es muy similar en los países mencionados cuando se trata de apoyar la ejecución de homosexuales o cortarle la mano a los ladrones.

·         Un 70% de musulmanes en todo el mundo- y eso incluye a los que viven en países occidentales- comparte la opinión que el retraso del mundo islámico comenzó cuando los musulmanes dejaron de conquistar otras tierras para convertir a los infieles.

·         Un 84% del sudeste asiático, un 64% del África subsahariana y un 77% del Magreb apoya el código penal islámico conocido como la Sharia.

·         El 65% de mujeres musulmanas ve normal que sus maridos las peguen de vez en cuando. El porcentaje se eleva a un contundente 80% por parte de los hombres cuando se trata de tolerar la violencia machista en el seno del hogar.

·         Un 51% de nigerianos musulmanes apoya la lapidación de las mujeres adulteras mientras que  un 88% de egipcios está de acuerdo con esta salvaje práctica.

Por todo lo expuesto, afirmar a día de hoy que los musulmanes son moderados no se sostiene en ningún caso. Dicho de otro modo; los políticos occidentales mienten a sus ciudadanos porque ni ha existido, ni de momento existe, una corriente de pensamiento mayoritaria en el mundo musulmán que pueda llamarse tolerante. Una opinión que incluya, y en todos los casos, respeto por los tres pilares fundamentales de las democracias liberales occidentales en el siglo XXI:

a-      Libertad de expresión
b-      Libertad de opinión
c-       Libertad religiosa

En cuanto a la cuestión de si somos islamófobos, la respuesta es un rotundo sí. Y es que tener miedo o antipatía por aquellos que lapidan a las mujeres adúlteras, obligan a casar a niñas con ancianos, visten a sus mujeres con un saco, justifican los ataques terroristas cometidos en Israel, rebanan las manos de los chorizos o cuelgan a los homosexuales de las grúas, lejos de ser algo negativo debe comenzar a ser visto como una actitud de obligado cumplimiento.

Oponerse al islam hoy es como refutar las ideas racistas de Hitler en el pasado. Contraponer los valores de respeto frente a las ideas del analfabeto nacido en la Meca en el año 570 es como resistir al comunismo que ha llevado a la tumba a cien millones de seres humanos. Negar estas evidencias no cambia esta realidad inquietante: los musulmanes ni son moderados, ni se les espera. Yo, en cambio, espero que usted cambie de actitud cuando le pregunten: “¿Es usted islamófobo?” y responda: Sí, a mucha honra.

Sergio Calle Llorens


sábado, 6 de mayo de 2017

CUANDO

Cuando ganó el Brexit una legión de perdedores pidió quitar el voto a los mayores de 80 años. Al parecer, esa pandilla de desagradecidos olvidó que fue la generación de sus abuelos la que salvó a Gran Bretaña de las zarpas de Hitler.

Cuando Trump salió victorioso de las elecciones norteamericanas otra inmensa mayoría apuntó al “White Trash” como responsable del “desastre”, obviando al barroco Obama en todo momento.

Cuando la policía de ese inmenso chiste llamado Suecia deja de perseguir criminales de origen musulmán- enfermos mentales para la prensa occidental-  que se refugian en barrios como Rinkeby, me viene a la memoria la cantidad de veces que sus autoridades no informaban de las violaciones de mujeres occidentales y que, por cierto, solo se han atrevido a hacerlas públicas tras producirse hechos similares en otros puntos de la vieja Europa. 

Cuando actores de Hollywood defienden que existe una mayoría de musulmanes moderados en el mundo, mi cerebro recuerda al Centro de Estudios Árabes  afirmando que los creyentes de esa religión quieren aplicar mayoritariamente la Sharia en sus territorios.  Lo que incluye, por supuesto, la lapidación de mujeres adúlteras. En esos momentos también aparece en mi mente la encuesta realizada por Al- Jazeera mostrando a  un 81% de sus televidentes- suníes en su mayoría- como seguidores del Estado Islámico. Y esas imágenes vienen acompañadas de la banda sonora de Turquía- país con un 99% de practicantes musulmanes- con abucheos y gritos de Ala es grande la noche que se guardaba un minuto de silencio en un estadio de fútbol por las víctimas de Charlie Hebdo.

Cuando alguien me muestra la foto de un niño sirio ahogado en una playa mediterránea, además de conmoverme, recuerdo que mis ojos nunca han visto, porque los medios occidentales no los muestran, los cuerpos de los niños asesinados por ataques suicidas islámicos no vaya a ser que la mayoría entienda que el Islám es una religión de guerra y que vienen a por nosotros.

Cuando alguien afirma que la solución  a los problemas en Europa es el populismo de la izquierda radical en sus diferentes versiones nacionales, mis células grises parpadean provocando una inmensa carcajada; y es que nadie, al menos con dos dedos de frente, quiere cambiar la cuisine franaçaise o la dieta mediterránea por el menú bolivariano de Venezuela que se compone, como Alberto Garzón no sabe, de los restos de la basura.

De todo lo expuesto llego a dos conclusiones; la primera es que hay que prestar más atención a lo que se encuentra y menos a lo que se busca. Y aquí encontramos una panoplia de soplas que  vive en la más absoluta de las inopias. La segunda, pero no menos importante, es que hay tontos que siguen sin entender porque los listos no queremos aceptar sus doctrinas totalitarias. Y cuando pasa eso, y nos insultan, sabemos que la guerra volveremos a ganarla nosotros; los amantes de la libertad.



Sergio Calle Llorens

lunes, 9 de febrero de 2015

CIENCIA Y RELIGIÓN


En occidente la religión ya no se considera necesaria para explicar el mundo. Sin embargo, paradójicamente el más pintado ha abrazado la fe científica y les basta con pensar que personas más inteligentes, y a las que no conocen de nada, les asegure que existe una explicación completamente racional a la presencia humana en el mundo.  La cosa tiene su gracia; pues lo grave es que la teoría de la relatividad para el cosmos infinitamente grande y la mecánica cuántica para el infinitamente pequeño solo son comprensibles a un minúsculo grupo de Homo Sapiens. Vaya que la gran mayoría no tiene ni puñetera idea de si lo que cuentan esos científicos es cierto. La ciencia de Newton explica, de cualquier modo, el cómo pero nunca el por qué.
 
Personalmente soy un hombre racionalista, tremendamente racionalista, pero siempre dejo la puerta abierta a cierta dosis de intervención divina. No me gusta que nadie me interprete mi relación con ese ser, o seres superiores. Dicho de otro modo, igual que no dejo que criatura alguna me escriba la historia con letra bastardilla, no estoy dispuesto a que nadie me haga de intermediario. Ya sea en temas científicos o religiosos, voy a la fuente e intento interpretarla de primera mano.

Cada uno puede creer en lo que quiera; desde Papa Noel pasando por Dioses vikingos, no seré yo quien les saque de sus creencias. Recientemente Stephen Hawkins nos advertía, tras declararse ateo practicante, de los riesgos de contactar con civilizaciones extraterrestres. Afirmaba que podríamos terminar como los indios americanos al recibir la visita de los españoles o, como los aborígenes de Australia digo yo tras departir con los anglos. Es muy posible que no estemos solos en el universo pero que estemos muy solos, es decir que haya millones de civilizaciones de extraterrestres pero que estén demasiado lejos como para que coincidamos en algún punto de la galaxia. También es probable de que ya nos hayan visitado y, algunos apuntan a un origen extraterrestre del ser humano. Incluso podría ser que estén aquí entre nosotros. Da igual porque piensen lo que piensen los demás, a mí me gusta investigar y llegar a mis conclusiones. De momento lo único que tengo claro es que si a alguien se le ocurriera mandar la señal de Canal Sur al espacio, a los alienígenas les iban a entrar unas ganas locas de exterminarnos.

Sea lo que sea que seamos y estemos aquí por una razón u otra, creados por una raza alienígena o por el mismísimo Dios, el caso es que desde hace algún tiempo he vuelto a rezar. Son dos viejas oraciones que dicen así: Deus us salve, Reina i Mare de Misericordia, vida, dolcesa y esperança nostra. Deus us salve. La segunda la dejo para la mañana y más que un rezo es una petición; Dios protege a los míos hasta que llegue la noche y se alarguen las sombras. Creo que mis plegarias responden a una de mis pocas certezas que solo a través del amor podremos salvarnos. El amor por nuestra gente. El amor por la vida. El amor por el recuerdo de los que se fueron. El amor, sin duda, con mayúsculas. Una energía vital que no so se crea ni se destruye sino que se transforma. Una transformación que nos hace eternos.

Sergio Calle Llorens

lunes, 5 de enero de 2015

EL DIOS ANDALUZ


Según la Biblia, Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza lo que no ha sido probado por ninguna criatura inteligente a lo largo de la historia. Lo que sí es seguro es que las divinidades de las que se ha dotado cada sociedad humana dice mucho del carácter de los que las forman y, creo, sería mucho más correcto afirmar que cada pueblo crea un Dios a su imagen y semejanza.

El Dios andaluz es, por tanto, un ser paleto y descerebrado que conduce al fracaso más estrepitoso. Un altísimo que siempre elige la peor opción. Una deidad que apuesta por las decisiones demoradas y por el suicidio a largo plazo. No hay problema que no empeore por las sugerencias de ese Dios palurdo que, cada cuarto de hora, susurra nuevas propuestas loquinarias a su pueblo que, de ser el elegido, lo sería para el circo.

El ideal platónico, las enseñanzas de Newton o de Einstein no entran dentro de la religión andaluza. La tradición cabalística judía ha sido prolífica a la hora de entender el lenguaje secreto de Dios, llevando a emplear hasta sesenta sistemas diferentes que van, desde atribuir a cada letra el cuadrado de su valor normal, hasta atribuir el 1 a la primera letra; el 3=1+2 a la segunda; el 6=1+2+3, a la tercera, y así sucesivamente. Y todo porque el creador, tal vez, no lo había dejado todo demasiado claro. Sin embargo, la cábala andaluza tiene un único número; el cero patatero que clava, como nadie el valor de una autonomía absurda y demencial. De Yahvé pasamos a ya ve que Dios más tonto el de los andaluces.


En la difusiòn del cristianimo, el valor numérico de las palabras adquirió un significado místico a la manera judaica pero, en la anunciación del andalucismo todo adquire un valor nulo. Por eso no le debe extrañar a nadie que el símbolo andaluz sea el cero a la izquierda.

En la descripición bíblica del Tabernáculo Dios da instrucciones tan precisas a Moisés que, perdonen la extravagancia, uno tiene la impresión de estar leyendo un catálogo de IKEA. Como dicen algunos sabios, el problema del creador siempre ha sido el mismo; convencer a personas ajenas al oficio de constructor sean capaces de montar un artilugio ciertamente complejo. Lo que no llego a entender que el resultado del andamiaje andaluz no haya valido ni para construir una casa de aperos que llevarnos a la boca. Y es que todas las construcciones que nos ha dictado el Dios andaluz han terminado en una carcajada general.

Si en el Arca de la Alianza, Yahvé mandó fundir cuatro anillos de oro para ponerlos en las cuatro esquinas, el creador andaluz ha mandado fundir todas las esquinas para que su casta sacerdotal viva sin dar palo al agua. Cabe especular, ya lo he apuntado en líneas anteriores, que en los cinco libros del Pentateuco haya un mensaje cifrado. Esa es, después de todo, la base de la cábala pero, en la andaluza lo único cifrado son los ceros que tienen en sus cuentas los que llevan el símbolo de la secta del capullo.

Cada uno crea su Dios a su imagen y semejanza. Los andaluces también y creen en él con la fe del converso. Más preocupados en no poderse tomar unas uvas que en la zorra que se las roba año sí, y año también, el verdadero creador hace tiempo que dejó de prestar atención a un pueblo tan analfabeto que le resulta familiar por aquello de las siete plagas de Egipto.

La religión andaluza se basa en el hecho indiscutible que para entrar en el infierno no hace falta morir. Y todo lo que venga después de ese averno sureño, debe ser el paraíso. Resultado de vivir bajo un Dios absurdo, maníqueo, de manos largas y con querencia por el ácido lisérgico; su creación, como no podía ser de otra manera, le ha salido ciertamente cochambrosa. De nosotros depende acabar con esa deidad tan terrible antes de que sea demasiado tarde.

Sergio Calle Llorens

domingo, 4 de agosto de 2013

JESÚS DE NAZARET

Muchas veces he escuchado a gente ponerse algo lúgubre y afirmar que si Jesucristo volviera, lo volverían a matar. En verdad, yo no lo creo. Es más, para entender al Jesús de los evangelios hemos de partir de un hecho probado históricamente. El de Nazaret fue una persona que vivió, predicó y murió como un judío del siglo I. Es más, jamás creó religión alguna. En el siglo XXI, un hombre como Jesús pasaría completamente desapercibido. Al margen de interpretaciones dogmáticas y teológicas, el hombre clave en nuestra civilización es un misterio en toda regla. Como se acercan las vacaciones, he decidido compartir con mis seguidores veinte años de investigaciones sobre el personaje en cuestión. No pretendo molestar a alguien con este artículo, simplemente arrojar algo de luz sobre el Rabí de Galilea histórico. Ninguna de las afirmaciones que les dejo, ponen en entredicho las creencias de millones de cristianos de todo el mundo. En cualquier caso, pido disculpas por si algunos de mis comentarios pudiesen ofender realmente a alguien. He aquí las conclusiones que les presento:

1-     Jesús es un personaje histórico que murió en la cruz aunque hayan sido muchos que lo hayan negado a lo largo de los siglos.
2-     Celebramos su natalicio en diciembre desde el siglo IV ya que la iglesia tomó fiestas de dioses paganos como la del Sol Invictus.
3-     No sabemos si San José estuvo casado, sólo el protoevangelio de Santiago que se empieza a defender desde el siglo II, lo asegura. 
4-     La matanza de los inocentes no tuvo lugar jamás. En el libro de Josefo, Nicolás de Damasco no la mencionan, y las crónicas romanas tampoco.
5-     Nació probablemente en Nazaret pero no tenemos pruebas fehacientes. Apenas una mención del profeta Mikeas. Lo de Belén y los bueyes son aportaciones posteriores
6-     Jesús pudo estar casado de acuerdo con el judaísmo de la época pero cuando comenzó su prédica o estuvo soltero, o era viudo. Su vida pública duró dos años. Llevó prácticamente en ese tiempo una vida de soltero.
7-     Los doce apóstoles según los cuatro evangelios aceptados no coinciden ni en el número, ni en los nombres de los seguidores de Jesús.
8-     Jesús fue un judío pero nunca un cristiano.
9-     Fue un rabino bastante más moderado que otros de su tiempo. Lucas y los otros evangelistas lo pintan como un hombre piadoso que no despreciaba el ayuno.
10-  Nadie sabe a ciencia cierta quienes eran los evangelistas. Los cuatro mencionados y su tradición comenzó en el siglo II.
11-  Los evangelios son la obra de la propaganda de una fe. La visión de personas que cuentan la historia de un hombre que ha resucitado de la muerte.
12- Jesucristo hablaba probablemente arameo como lengua materna y griego en latín como buen galileo que quisiera ganarse la vida en la época.
13- No existe ningún documento escrito de Jesús. El primer evangelio de Marcos data del año 50 probablemente redactado en Galilea.
14-  Las relaciones de Jesús con el imperio romano fueron ambiguas. Jamás se declaró mesías, los romanos lo hubieran matado. Probablemente aceptó esa denominación que otros le otorgaban.
15-  Pablo reinventó la figura de Jesús pero siempre usando una base histórica.
16-  Gran parte de los que nos ha sido legado como cierto en relación a su vida, son interpretaciones posteriores de un grupo de cristianos que se impuso a las interpretaciones de otros grupos.
17- El grupo que hablaba griego y se fue a vivir a Jerusalén se impuso al de aquellos que hablaba arameo cuyas interpretaciones no fueron aceptadas.
18-  Los evangelios apócrifos contiene material inventado y lo hicieron con gran fantasía.
19- No sabemos casi nada anteriores a su vida pública y, mucho menos, sobre su infancia.
20- Los años secretos de Jesús son terreno abonado a la creación literaria.
21- Los evangelios gnósticos presentan a Jesús como revelador de verdades que sólo pueden entender unos elegidos. Algo inalcanzable para la gran mayoría de cristianos.
22- Flavio Josefo y su libro XVIII es la fuente principal para saber de Jesús.
23- Tácito es otra fuente principal de información sobre el personaje.
24- Las fuentes judías sobre Jesús nunca dudaron de su existencia. Todas tardías pero muy críticas con él. A partir del 500.
25- Los fariseos eran desde la revolución macabea eran los trasmisores de la tradición. Gente de pueblo. Salaceos descendientes de David y sus sacerdotes. Esenios eran piadosos sacerdotes. Zelotas eran fariseos de la rama dura, justificaban la violencia. Jesús no era un esenio porque las doctrinas de Jesús es más de un fariseo.
26- Los hermanos de Jesús fue un hecho aceptado desde el siglo II. En la iglesia primitiva no le daban demasiada importancia pues lo realmente importante era su concepción virginal.
27- María Magdalena en el evangelio de Marcos y Mateos aparece como una de las mujeres a las que se le aparece tras la resurrección. Era una mujer de buena familia que no estaba casada, de haberlo estado habría sido mencionado el nombre del marido. La relación que tuvo con Jesús es desconocida. El evangelio de Felipe donde habla del beso que le dio Jesús no está reconocido por los otros. Lo  extraño para la época era que Jesús estaba siempre rodeado de mujeres.
28- Juan el Bautista tuvo una gran influencia en la vida de Jesús. Fue quien le bautizó. Mateos lo dice en su evangelio 1.15. Usa hasta sus propias palabras: “arrepentíos que viene el reino de Dios”. Parece que Jesús fue su discípulo
29-  Según el evangelio de María Magdalena, Pedro tuvo una muy mala relación con María Magdalena.
30- La última cena no fue pascual, apenas una cena de despedida anterior a la pascua.
31-  Su condena como dice Lucas en el capítulo XXIII vino como resultado a su negativa a pagar el tributo a los romanos. Promovía una rebelión y se declaraba el Mesías.

 Como les comentaba en líneas precedentes, todo lo anteriormente expuesto no invalida las interpretaciones religiosas de todas las sectas cristianas que consideran los evangelios como la palabra de Dios y, por supuesto, a Jesús como el cristo. Sólo he tratado de exponer lo poco que sabemos del personaje.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 25 de enero de 2012

AYATOLA NO ME TOQUES LA PIROLA


Phillips Brooks nos dejó una frase impagable sobre religión; “no pidáis a Dios que os de una carga apta para vuestros hombros, pedidle unos hombros aptos para soportar vuestras cargas. Otra perlita en materia religiosa nos la legó Einstein con lo de “el azar no existe, Dios no juega a los dados”. Todo eso está muy bien, pero personalmente la religión me resulta similar a un pene. No se me escandalicen, quiero decir que está bien tener uno, incluso sentir cierto orgullo por lo que nos cuelga. Sin ir más lejos, San Agustín fue un narcisista de su nabo. No obstante al igual que con el tema religioso, no hay que sacar la piruleta a paseo cada vez que nos viene en gana. Digo yo. Desgraciadamente, hay algunos que dedican todo su tiempo a hacer alarde de sus ideas religiosas que excluyen el uso excesivo del pene. Suelen ser criaturas recalcitrantes que nunca se conforman con llevar una vida piadosa, sino que aspiran a que todos observemos una rectitud religiosa ejemplar, la suya. Como aquellos amantes del Corán que quieren convencernos de que está muy bien que Mahoma usara su ejemplar con niñas.


Desde pequeño huyo de todos aquellos que tratan de pontificarme para salvar mi alma., Testículos de Jehova, Mormones, Musulmanes, Judaicos. Coño, qué les habrá hecho mi alma, si ni siquiera se ve, a esos tipos tan aburridos. Lo que me alucina es su fe en unificar los criterios religiosos de toda la humanidad. Al mismo tiempo, estos guardianes de la fe islámica tienen el apoyo de grupos de izquierda por aquello de el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Por eso no les importa que el ayatolá nos toque la pirola de vez en cuanto al negar el saludo a las mujeres del gobierno. Eso y que nuestro país tiene dependencia del petróleo del país de Mahmud Ahmadineya.

Mi teoría es la de que lo que es malo para mi, también debe serlo para el más común de los mortales. Cortarle la mano a un ladrón, colgar a un príncipe por haberse convertido al cristianismo o lapidar a las mujeres infieles son actos de barbarie aquí y en la República Islámica de Irán. Salvajadas que hasta el más lerdo de los perroflautas debe de condenar. A veces no salgo de mi asombro que todos hablan de la necesidad de ser moderados pero toleran a estos desgraciados sin ningún rubor. Incluso llegan a presentarnos la primavera árabe como el deseo del mundo musulmán de modernizarse. Lo que no explican es cómo es posible que los árabes que viven en Europa apoyen la democracia en sus países si tanto la critican en el continente. Esa contradicción es la que nadie se ha atrevido a mencionar por miedo a ser acusados de racistas o xenófobos. Recordemos que hemos luchado durante años por mandar a los obispos a sus palacios. Por eso no podemos tolerar a una población que quiere hacer de su hecho diferencial religioso una eximente a la hora de no cumplir las leyes. Y menos en un continente marcado por el humanismo cristiano. Así que esos dirigentes árabes que arriban a la nación más antigua de Europa, deberían saber que aquí las mujeres son iguales a los hombres y merecen el mismo respeto que los varones. Vaya que lo de pasar de saludar a una dama, ya sea Princesa o mujer de la limpieza, no debe ser tolerado por nuestros gobernantes. Como les decía al principio la religión es como un pene, y yo no estoy dispuesto a que me lo clave en el trasero ningún ayatolá. ¿Queda claro?

Sergio Calle Llorens

viernes, 7 de octubre de 2011

TESTÍCULOS DE JEHOVA


Ya saben los seguidores de este blog que soy experto en lenguas muertas y en mujeres vivas. También conocen que entre mis aficiones destaca el estudio del arameo y el perfeccionamiento del gaélico irlandés. De mis progresos se ocupa un viejo profesor de una universidad irlandesa con el que comparto una admiración cierta por Michael Collins. Pues bien, estaba yo atareado en la lectura de un texto en la lengua de Jesucristo cuando la campana de casa interrumpió mi quehacer. Al arribar a la puerta, dos tipos vestidos con corbatitas me sonreían. Llevaban varios ejemplares de la revista Atalaya. Supongo que a mi rostro no les debió dar mucha esperanza a esos tocapelotas. Sin embargo, se lanzaron desesperadamente a salvar mi alma.


Los que me conocen de verdad, que en verdad son pocos, saben que en materia de religión no admito interferencias. No en vano pienso que el sentimiento religioso viene de ese absurdo deseo de perpetuarnos en otra vida algo más ordenada. Sin embargo, yo no comparto esa aspiración para nada. Seré raro pero estoy con el poeta Alcántara cuando escribió aquello de: “Cuando termine la muerte, si dicen a levantarse, a mí que no me despierten”. Espero, por tanto, que tanto en la vida como en la muerte me dejen tranquilo. No aspiro a nada más. Quiero pasar por la vida adquiriendo conocimientos sabiendo que la duda ensancha. Y eso mismo trataba de comentarles a esos testículos de Jehová para que se marcharan. Les dije que para saber quien tiene razón en lo referente al salvador, sólo había que esperar. También les comenté que las religiones son todas similares y que la única diferencia entre un cristiano y un judío es que el primero piensa que el Mesías ya ha llegado y el segundo está convencido de que su arribada está por venir. Pero sólo el tiempo nos podrá sacar de dudas. Quiero decir que si un día aparece el mesías y anuncia que es su primera visita a este mundo, entonces los cristianos deberán pedir disculpas a los hebreos, pero si por el contrario vuelve Jesús, los judíos no tendrán otra que convertirse al cristianismo. Hasta entonces, no quiero escuchar nada más sobre el tema. Que para buscar información y hacerme un juicio de valor, ya estoy yo con mis conocimientos y mi talento.


Ni que decir tiene que los testículos parlantes continuaron allí haciendo lo que mejor saben; tocar los cojones. Entonces, di un paso adelante, tomé mi sable y comencé a acuchillarles con mis argumentos. Les abrí una primera herida ridiculizando las predicciones del fundador de su religión un tal Russell que predijo el fin del mundo en 1914, y como no llegó, lo atrasó a 1915, y otra vez en 1918. Posteriormente volvieron a la carga anunciándolo para 1925, año en el que también resucitarían personajes bíblicos como Jacob, Noé y por eso dedicaron su tiempo en la construcción de una nueva arca. Esta vez llamada de los descerebrados. Luego cuando observé que empezaban a flaquear, volví a mover el acero dirigiéndolo al corazón con la revelación de que el señor Russell era un ocultista de cuidado. Su tumba, que parecen desconocer estos señores tan testiculares, es una pirámide masónica. Finalmente, comencé a pensar con rapidez en la mejor de darles el toque de gracia. Allí con un cielo anaranjado de testigo y el fragor de las olas mediterráneas de fondo, barrunté dos opciones; la primera tenía que ver con la manía obsesiva de esos tipos por la sangre. La segunda cruzó mi mente en forma de chiste:


Un testigo de Jehová se sienta junto a un malagueño en un vuelo Málaga- Barcelona. Cuando el avión ha despegado la azafata comienza a repartir bebidas a los pasajeros. El malagueño pide un whiskey. La auxiliar de vuelo pregunta al testículo de Jehová si quiere beber algo.
Contesta el de la secta con mal tono:
“Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas antes que una gota de alcohol toque mis labios”.
El malagueño le devuelve la copita a la azafata y dice:
“Yo también. No sabía que se podía elegir”.


Les juro que fue un momento sublime y placentero que no olvidaré mientras viva. Esas caras descompuestas que parecían haber visto al demonio en persona. Pero se lo merecían por pesados y por visitarme en mi casa para convertirme a su fanatismo que es el deporte de la ignorancia. Lo curioso de la anécdota es que uno de esos testículos de Jehová me mandó a freír monas. Y es que la misma gente que trata de persuadirnos de las bondades de su ideología o de su religión para que atravesemos las puertas del paraíso, no se corta en mandarnos al infierno si no lo aceptamos. Óiganme bien, dejen que Dios- también conocido como el amigo imaginario- y yo tratemos nuestros asuntos en privado.

Eli, eli, lama Sabactani.


Sergio Calle Llorens