domingo, 27 de junio de 2021

¡NOCHE DE BUCEO!

 


 

Camino por la playa hasta encontrar un punto interesante para colocar mis bártulos. Se cruza una mujer de ojos dulces, pelo castaño y con unos labios que dan la impresión de haber olvidado la sonrisa. Poco a poco la dama, que debe de tener unas treinta primaveras, se aleja al tiempo que se acerca la noche y, con ella, arriba la luna llena que esta vez han bautizado de fresa. Tengo entendido que el singular nombre se debe a que coincide en el tiempo con la recogida de esa deliciosa fruta que yo uso para hacer compota en casa. Hoy necesito los rayos de Noctiluca. La diosa fenicia que etimológicamente significa que brilla en la noche. La deidad también es conocida popularmente como chispa de mar- Noctiluca Scintilans-  unas algas que, según un estudio emite una luz por un sistema de luciferina, la cual reacciona con el oxígeno y provoca un destello de fluorescencia azul especialmente durante la noche, cuando se produce un movimiento o vibración en la superficie por el paso de un barco. El resultado es fascinante; una estela que servía a los marineros para navegar sin problema. Los fenicios estaban convencidos que esta estela del mar la provocaba la Diosa Noctiluca. Muchos siglos después la responsable de proteger a los hombres de la mar es la Virgen del Carmen cuya representación pictórica siempre recoge esa Stella Maris. Como ven a los fenicios no sólo les debemos el nombre de nuestro continente o la invención del alfabeto, sino muchas otras cosas que han ido calando en poblaciones del Mediterráneo fundadas por ellos: Málaga, Ibiza, Palermo, Sicilia o Cerdeña.   Es evidente que el espíritu fenicio de los señores del Mediterráneo no murió con la caída de Fenicia, sino que continuó con Cartago que mantuvo el espíritu fenicio durante varios siglos más.  De hecho, no hay barrio marinero de la región malagueña que no tenga un mosaico con la Virgen del Carmen que los lugareños sacan en procesión cada 16 de julio.  Como todavía no ha llegado esa fecha, un servidor, por si las moscas, ha presentado sus respetos a Malac, como era llamada por los fenicios, y luego he ido a la hornacina de la Virgen del Carmen para pedirles protección.  Se cree que Malac era llevada en procesión y sumergida en las aguas del mar para que proporcionara buena pesca a los pescadores, lo cual supone un claro ejemplo de sincretismo con algunas tradiciones actuales relacionadas con la Virgen del Carmen.  Yo, que no soy nada supersticioso como puede leerse en estas líneas, soy incapaz de no elevar un par de oraciones a ambas.  Y antes de sumergirme en las aguas del Mediterráneo, recuerdo que el poeta latino Festo Avieno, sitúa frente a la Cala del Moral, una isla con un templo dedicado a Malac:

“Allí frente a la ciudad, hay una isla de dominio de los Tartessos, consagrada desde antiguo a Noctiluca”

De pronto recuerdo que estoy en el mismo lugar en el que murió mi tío Pascual un día en el que su ángel de la guarda estaba despistadillo y, sin pensármelo demasiado, me zambullo en las aguas.  El traje de neopreno es mi salvaguarda para la primera impresión. Nado como si fuera un pez, o eso pienso. El oleaje es suave y en pocos minutos me alejo lo suficiente para contemplar unos fondos marinos iluminados por la luz de plata de nuestra luna.  La inmersión nocturna supone una fascinante aventura hasta el punto de acelerarme. Y es que mi corazón anda desbocado bajo el traje de buceo. Al igual que para abrirte las puertas en la vida sólo hay que saber conjugar dos verbos: empujar y tirar, en una inmersión hay que mantener la calma porque estamos ante un buceo muy especial por la sencilla razón de que lo que uno se encuentra bajo el Mediterráneo de noche es muy diferente de lo que estamos acostumbrados a ver de día. La oscuridad de la noche nos permite apreciar los colores y las formas desde una perspectiva diferente al no estar influenciado por la luz del astro sol. El resultado es un despliegue de brillantes rojos, amarillos, rosas y naranjas. Incluso los peces adquieren tonalidades más bellas. Sospecho que incluso sin la ayuda de Noctiluca, la magia de este mundo secreto y oculto a la gran mayoría de los mortales es embriagadora.

Sigo buceando con un ojo en el oxígeno y con el otro en la bioluminisencia que es un fenómeno que se produce cuando el plancton es movido en la oscuridad, haciendo que emita la luz. Sólo hay que apagar la linterna y agitar el brazo en el agua. El desenlace es un rastro de chispas que me emociona tanto como cuando vi el salto aquel de la película Dirty Dancing.  De pronto veo aparecer un pulpo en mi retaguardia. El animal   me detecta rápido. Parece confundido al verme tras las gafas de buceo acercándome.  Yo diría que se encuentra hasta confundido. Parece preguntarse:

-         ¿Qué hace el merluzo este aquí?

El molusco marino sin concha y de cabeza ovalada se pone literalmente de puntillas para verme llegar mejor. Por un segundo me da por pensar que es una hembra cariñosa, pero aparto ese pensamiento de mi cabeza.  Después de todo, los cefalópodos no son muy dados a los mimitos, pues es habitual que, tras el sexo, la hembra se coma al macho.  Y aquí el único que debiera comerse al otro soy yo, a pesar de que un reciente estudio revela que el hombre está al mismo nivel que la anchoa en la cadena alimenticia.  Curiosamente el tiempo que duran mis tribulaciones el pulpo se mantiene erguido observándome hasta que se aleja veloz. Yo también acelero la marcha pues me quedan apenas diez minutos de buceo nocturno en los que me encuentro con todo tipo de peces. Uno me llama mucho la atención pues tiene la misma cara que mi tía Encarnita. Creo que es un salmonete que va junto a otros salmonetes tan divertidos como ella. Finalmente salgo a la superficie y contemplo la luna iluminando la playa en la que se alza la vieja torre vigía.  La magia continúa.

Sergio Calle Llorens

 


jueves, 24 de junio de 2021

¡EL ÉXITO DE MÁLAGA|

 



Málaga podría haberse conformado con ser otra provincia más en el sur, pero se negó. Málaga podría haber agachado la cabeza ante los intentos de la secta del capullo de convertirla en colonia, pero se rebeló rompiendo la camisa de fuerza del socialismo andaluz para sumergirse en las aguas azules del mediterráneo de donde le viene la inspiración.

Es obvio que el éxito de la capital de la Costa del Sol, y por ende de su provincia, es el fruto de un plan maestro diseñado por profesionales de primer orden que apostaron por la cultura y la tecnología. Lo de la Málaga tecnológica no es ninguna casualidad, sino el modelo que triunfa frente a la Andalucía desnortada. Los seiscientos empleos de alta cualificación de Vodafone que se suman al centro de excelencia de ciberseguridad de Google.  Un éxito que levanta ampollas en muchos rincones.

La ciudad del paraíso tiene un hub de startups vibrante que hace decantarse por Málaga a multinacionales japonesas como TDK. El papel estelar que desempeñan la universidad y el parque tecnológico junto a la calidad de vida en una zona conectada con el resto del mundo- El aeropuerto de Málaga es el tercero de la España peninsular- hacen el resto.

Sin embargo, algunos siguen sin entender este éxito. Son los mismos que desconocen que Dios siempre bendice a los valientes. Por eso Málaga levanta inversiones tecnológicas millonarias a las grandes capitales europeas, Jaén no se levanta de la cama, Granada se levanta llorando como Boabdil y Sevilla sólo se levanta para mirarse, como Narciso, en el espejo. 

Todo ocurre por algo. Todo movimiento se demuestra andando y Málaga ni para, ni deja de reinventarse. Con lo fácil que hubiese sido detenerse con lo de la ciudad de los museos que alberga treinta y nueve, entre ellos; un Picasso, un CAC, un Carmen Thyssen, un Jorge Rando, un Bellas Artes y arqueológico y un Pompidou. Incluso cuando arribó la pandemia, la máquina podría haberse detenido, pero eso no va con el carácter malagueño. Así que el ayuntamiento lanzó la marca: Malaga workbay para convertir a la ciudad en el paraíso de los teletrabajadores de medio mundo. De hecho, es la urbe que más ha crecido en población en el último año en nuestro país.

Convertir esta tierra en el Sillicon Valley del sur de Europa no ha sido una tarea sencilla porque han sido treinta años largos de trabajo. El resultado es que las grandes multinacionales tratan a Málaga como a la niña de sus ojos. El tiempo, queridos amigos, ha terminado de darme la razón. La cantidad de ridículos que se hubiesen ahorrado algunos al negar lo evidente. ¿Verdad, mangurrinos de Guadalcanal?

Sergio Calle Llorens

 


miércoles, 23 de junio de 2021

¡EL CONSEJO DE EUROPA|

 



El drama no es que el Consejo de Europa compare a España con Turquía, sino que tiene toda la razón al hacerlo. Después de todo, la justicia en este país, aunque les pese a los jueces, es lo que a los socialistas les salga del capullo. Y es que no les basta con el sonrojo de negarse a que los condenados por los ERE andaluces vayan a la cárcel, sino que un día conceden un indulto a una secuestradora de sus propios hijos- Juana Rivas no ha pasado más de tres días en prisión- y a la jornada siguiente condenan a otra señora a tan sólo cuatro años de prisión por matar a sus vástagos para vengarse del padre, su ex pareja. La repanocha.

A nadie se le escapa que los indultos a las mujeres se conceden por razones de género, y el de los golpistas catalanes por el motivo degenerado de seguir Pedro Sánchez en la Moncloa un cuarto de hora más.  A resultas de todo esto, digo yo, sería mucho más fácil cerrar las sedes judiciales de toda España y que las sentencias las dictaran Carmen Calvo y María Jesús Montero. De un plumazo nos ahorraríamos  mucho dinero mandando a casa a todos los funcionarios de justicia. Incluso sería saludable que el poder judicial desapareciese porque, después de todo, el ridículo diario de los togados es insuperable. Pueden sus señorías enfadarse todo lo que quieran, pero vender el alma al diablo trae consecuencias. Ocurrió en un cruce de caminos y ahora Belcebú, vestido de Consejo, ha venido a asegurarse que los magistrados cumplan con el contrato firmado con sangre. Su sangre.

¡I fought the law and the law won!

Sergio Calle Llorens


martes, 22 de junio de 2021

¡ESENCIA JUDÍA|

 


 

Málaga es el único lugar de España donde hay tres núcleos de población judía; la capital, Torremolinos y Marbella.  Gracias a este singular pueblo comencé a aprender los arcanos de la cábala que me llevaron a deambular por las calles de Toledo y Venecia. En arameo las veintisiete letras tienen además un valor numérico, del 1 al 9, del 10 al 90 y del 100 al 900, de modo que los números pueden leerse como palabras, y las palabras tienen un valor numérico. En el Pentateuco hay un mensaje cifrado que  alumbra el acceso a un conocimiento superior. Esta, y no otra, es la base de la cábala de la que era padre mi paisano Ibn Ben Gabirol.  Leyéndola, comprendí entonces el destino del hombre que también está escrito en las estrellas. Yo, al igual que Corto Maltés en la Serenísima, me negué a aceptar el mío y me alargué la línea de la vida con una navaja. A su lado caminé para llegar al puente de las Maravillas, la calle del Amor y la vía de los Marranos para abrazar la magia del relato bíblico que se hizo templo del gran Salomón. Tal vez me gustaría ser parte de un grupo de elegidos que conocen los secretos del universo mientras el resto del planeta duerme. Pero no soy aceptado o, mejor dicho, yo hago todo lo posible para que no me acepten en ningún colectivo.  En cualquier caso, la pertenencia a una sociedad secreta, que, de entrada, no pone en cuestión ni la religión ni el orden público, no reporta más ventaja que la de gozar de una relación privilegiada con otros miembros que pueden ayudar al ascenso en la escala social.  Ese es el objetivo de la pertenencia a cualquier logia.   Ciertamente conocer el nombre secreto de Dios- el shem shemaforash- podría dar ciertas ventajas. El estudio de números y letras es esencial en estas orillas del Mediterráneo donde nació la filosofía, el monoteísmo y hasta la democracia.

Málaga, que es más fenicia que judía, ve recortada la imagen de la luna en sus aguas a la espera de que otros se animen a caminar por las plazuelas secretas de su pasado hebreo. Hablando de ello en una noche de luna, Hizapia se atrevió a preguntarme

-         ¿Profesa usted alguna religión?- cargó la cuestión en la noche.

-         No- le contesté al tiempo que mi imagen se recortaba en un soportal bajo la luz de un faro.

-         ¿Entonces no es usted francmasón?- quiso saber.

-         ¡ No. Yo soy francmarino. Y eso debería explicarlo todo de mí!

Estas olas, que transportan enigmas a las orillas donde se bañan mujeres de muslos mordisqueables, conocen el número de la bestia que quiere apartarnos de nuestro destino. Aquí hay sabiduría. El que tenga entendimiento, que calcule el número de la bestia, porque es la cifra del maligno para cualquier malagueño de bien.

                     

אנדלוסיה

 Sergio Calle Llorens

 

 

 

 


lunes, 21 de junio de 2021

¡SERENATA DE AMOR!

 



Cantan los grillos su serenata de amor en la quietud del nocturno. Cantan como si no hubiera un mañana. Cantan moviendo la colita a la espera de las hembras. Cantan enamorados porque hay locuras más contagiosas que las infecciones. Cantan con la esperanza de gozar una noche de jodienda. Cantan los lujuriosos grillos porque los demás vividos acantonados.  Cantan tras haber construido un nidito de amor en el campo. Una morada que inspeccionará la candidata a ama de  su casa. Si ésta no le da el visto bueno, la ilusión del sexo se apagará como el canto de la lechuza que cada noche se acerca a esta parte de la costa buscando alguna pieza que echarse al pico.

 Canta, como les digo, el grillo encantado de haberse conocido, pero su gozo quedará en un pozo si la chica grillo no acepta la casita que el macho le pone por delante. Aunque se necesita más inteligencia para derribar un edificio que para construirlo, la hembra de esta singular especie no tiene ningún problema en hacer añicos las paredes de la cabaña de amor.  Bastará que ella mueva la cabeza en señal de desaprobación: ¿Y en este cuchitril quiere usted señor grillo que yo le entregue mis encantos? Parece decir en nueve de cada diez inspecciones oculares de los picaderos construidos por y para ella. La conclusión es evidente: en el mundo mediterráneo los grillos deben ser buenos arquitectos si quieren follar. Tal vez los lascivos animalitos conozcan la obra de Le Corbusier titulada Modulor: Ensayo sobre una medida armónica a escala humana aplicable a la arquitectura y la mecánica. Después de todo, el tema arquitectónico se reduce a la fascinación que ejerce sobre quien tiene que tomar decisiones la idea de que debe haber medidas y proporciones mejores que otras que reduzcan la arbitrariedad y aporten seguridad.  Las hembras grillos deben sentirse seguras en esas casitas construidas por sus partenaires, y si éstos no han hecho los deberes, arquitectónicamente hablando, deberán aprender que los nidos de amor se construyen con el mismo material que ellos tienen en la cara: el hormigón armado.

Sergio Calle Llorens


domingo, 20 de junio de 2021

¡RIDÍCULO!

 



Su falta de prestancia, su voz engolada e inverosímil, su frialdad con los problemas ajenos, su ineptitud para el baile político, han hecho huir a millones de españoles de Pedrito Sánchez que es ajeno, al menos de momento, al tsunami electoral que se llevará a su partido por delante con su España federal y su socialismo unineuronal. 

El último desgarrón ha sido el paseíllo en el que parecía que le pedía un selfie a un señor mayor que responde al nombre de Biden. Pero el problema no es que el presidente español declarase que en menos de un minuto fue capaz de hablar con el norteamericano de Hispanoamérica, de defensa, de la vida sexual del somormujo o de la lista de los reyes godos, sino que todavía hay gente dispuesta a creerle. Después de todo el mundo está lleno de protones, neutrones y tontos de los cojones que compiten por ser los primeros en reverenciar las estúpidas ocurrencias del peor presidente que ha tenido España en su historia.

 De todo lo anterior se deduce que al igual que nadie en su sano juicio puede casarse con una mujer que ha enviudado seis veces, ningún votante que se precie debe apoyar a la secta del capullo que corrompe todo lo que toca.  En verdad me fascina la resistencia del votante socialista a aceptar la tozuda realidad, la flaqueza de juicio y hasta la imbecilidad de sus dirigentes más amados.   Sin embargo, podría concluir, y de hecho concluyo, que de una tormenta puede salir una excelente cosecha.  Por eso sé que tras la terrible tempestad socialista que azota nuestro país, disfrutaremos de la mejor de las vendimias. ¡Al tiempo!

Sergio Calle Llorens


lunes, 7 de junio de 2021

¡SOY MARXISTA!

 


Para ser novelista es necesario haber leído mucho y, si mi apuran, haber vivido más. Ahí están los ejemplos de Mark Twain, Miguel de Cervantes y Joseph Conrad para probar mi tesis. De hecho, el polaco fue capaz de escribir mejor en inglés que la mayoría de los nativos de esa lengua.  Su obra heart of darkeness sigue asombrando al mundo. Por eso tengo el convencimiento de que una persona que pase de vivir de la casa de sus padres a la de su novio, que para más escarnio estaba en un pueblo de Granada, aunque lo intente sin descanso, no tendrá nunca nada que contarnos. 

 Me duele el aliento de afirmar que sólo los sueños con talento se convierten en realidad. Y sin talento, sin lecturas y sin aventuras dignas de llevar ese nombre, el aspirante a escritor tiene el mismo futuro feliz que aquel que troca la luz del sur por las brumas del norte. Lo diré de otra manera; un poema debe ser un poema, no parecerlo.  Y una novela debe estar compuesta del material que se tejen las pesadillas.

En verdad no entiendo la machacona insistencia de aspirar a algo para lo que no se tiene talento alguno. Además, algunos escribidores son muy pesados. Es más, no hay nada peor que meter a varios juntaletras en una habitación porque todo terminará como el rosario de la aurora. Después de todo, la mayoría está convencido de que sus creaciones literarias deben ocupar un lugar de honor en el parnaso de las letras hispanas. Ellas, que son las reinas de los ripios para no dormir. Ellos, que hacen divertidas a las ostras. 

 Por todo lo anterior soy marxista, de Groucho, se entiende, porque nunca podría  pertenecer a un club que me aceptara como miembro. Y menos de una asociación cuyos socios creen que el nacer en el sur da ventajas literarias.

 En fin, que no sé de quién fue la idea de invitarme, pero, como comprenderán, no he podido aceptar el ofrecimiento. En verdad, los componentes de este colectivo me recuerdan a esos hombres que  creen que llevando la barba muy poblada nadie se percatará de que son calvos. Un despropósito.

Definitivamente mi invencible repugnancia por las colectividades vence a mi deseo de quedar bien con los colegas. En cualquier caso, terminemos con una pincelada esperanzadora; los colectivos que empiezan mal, acaban peor.

Sergio Calle Llorens


martes, 1 de junio de 2021

¡ARNAU!

 



Al fútbol se puede jugar sin delantero centro, sin extremos clásicos y, si me apuran, hasta sin media punta, pero nunca puedes hacerlo sin potero. El problema es que donde el rival pone el pie, el guardameta pone la cara.  Se suele decir que los goles se los hacen al equipo, pero el arquero es el vencido.  El tipo al que le van a caer todos los palos, y que cada palo aguante su vela.

Yo pienso que para ponerse bajo palos se necesita una pasta especial. Uno los ve ir a la portería y sentir cierta lástima mientras la afición contraria se acuerda de sus generaciones precedentes: mofas, insultos, improperios. Sin duda, este tipo de jugador es el último hombre de pie. Un héroe que parece sacado de una película de John Ford. Los porteros son tan distintos al resto de futbolistas que hasta su indumentaria es diferente. Una forma, tal vez, de decir que sólo los elegidos pueden caminar por el filo de una navaja tan afilada como la lengua de una suegra.

Un delantero falla una ocasión clamorosa y el respetable intuye que a la próxima podrá redimirse anotando un tanto. Un portero comete un fallo grosero y sus propios seguidores querrán colgarlo del palo mayor de un barco. Por eso el futbol es un deporte de equipo hasta que el portero comete un error y se convierte en una modalidad individual.

No hay profesión más solitaria que la del guardameta.  Su misión es la de un mártir, un saco de arena o un penitente. La mayoría de los niños sueñan con marcar goles, pero muy pocos en pararlos. El arquero se acostumbra a estar siempre solo, aunque alrededor haya muchedumbre. El himno del Liverpool es la antítesis de la vida del portero. Y pasan los años y el perro viejo, que no aprende trucos nuevos, sigue enfrentándose a la vida con la única compañía que su respiración profunda. No ha aprendido a comportarse de otra manera. Además, las lesiones graves de un guardameta son en la cabeza. Bien lo sabía Arnau, ex del Barcelona y del Málaga, cuyo triste final ha provocado que miles de personas pidiesen silencios a los medios. Y yo que pensaba que la función del periodista era contar la verdad. Pero claro, eso era antes de que las nuevas generaciones comenzasen a ofenderse con el paso de una mosca. Yo, que soy cojonera, digo que no hablar del tema no evitará, más bien lo contrario, que la historia trágica se repita. Arnau, como muchos miles de hombres, no pudo parar el último balón de su vida. Murió, como vivió en el campo; solo. 

¡Descanse en paz!

Sergio Calle Llorens