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miércoles, 2 de octubre de 2024

¡IRÁN E ISRAEL!

 


Irán no tiene cabezas nucleares ni de las otras y nuestra obligación moral es hacerles desaparecer de este mundo. Por eso, cada terrorista de Hamas abatido por Israel es una señal que el cielo esculpe para decirnos que estamos ganando. Y ganamos porque al campo del amor no se le pueden poner puertas. Y vencemos porque el único Estado judío del mundo nos está haciendo el trabajo sucio. Los hebreos no se pueden permitir perder ninguna guerra porque sería la última. Nosotros, los occidentales. no podemos consentir que pierdan porque la próxima batalla sería en nuestra propia casa.

Estoy convencido de que nadie podrá nunca rellenar el vacío que deja esta chusma como ningún catedrático ocupará el hueco que deja la catedra de Begoña Gómez.  Son la nada más absoluta y no hay que hacer demasiado caso a las reacciones furibundas de los ofendiditos de siempre. Ayer era por los muertos de Hamás y hoy por los de Hezbolá.  Nuestra respuesta será siempre la misma; el mejor desprecio es no hacer aprecio. Seamos breves pero contundentes en nuestro mensaje a favor de los intereses de la civilización occidental. Seamos precisos en la defensa a ultranza de Israel porque es un pedacito de Europa en el corazón de Oriente Próximo.  En ese territorio las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres y combaten en primera línea a las fuerzas del mal. Sin duda estamos ante el verdadero feminismo. En esa nación los homosexuales pueden vivir sin miedo aunque los gurruminos de la LGTBI no quieran saberlo. Igualmente, las únicas musulmanas que cuentan con todos sus derechos reconocidos son las que viven en el minúsculo Estado hebreo. Ellas son parte de la única democracia en toda la región. Deberían agradecerlo.

Tengan claro que las fuerzas armadas israelíes somos todos nosotros. Verlas avanzar hacia la batalla es como observar a los soldados aliados vertiendo su sangre en las playas de Normandía para liberarnos de la tiranía. Contemplar a los hebreos luchando contra las fuerzas del mal es recordar a las tropas de Hernán Cortés marchando sobre Tenochtitlan en compañía de los totonacas y los tlaxclatecas para destronar a aquel tirano fiero y carnicero llamado Moctezuma. En definitiva,  estamos de nuevo ante la construcción de una civilización mediante la destrucción de la barbarie.  Una historia profundamente humana.

¡Avanzamos juntos y venceremos juntos!

Sergio Calle Llorens



lunes, 6 de marzo de 2023

¡PAM!

 



Cuando las ganas de follar aprietan, los hombres aprietan el paso para no quedarse a solas con Pam, la chica poco agraciada de Podemos, que no entiende que la mayoría de las mujeres prefieran la penetración a la autosatisfacción- paja de toda la vida- Esta mujer, o lo que sea, no ha llegado a comprender que el sexo en pelotas tiene, como el deporte con bolas, un objetivo claro: meterla aunque hallemos placer en los preámbulos antes de que el miembro, la pelota o lo que sea, bese la red o rebote en la pared vaginal. El baloncesto o el deporte rey son mucho más divertidos, eso nadie puede negarlo, en compañía. Los vicios solitarios son buenísimos  para conocer nuestro cuerpo y dejar correr la imaginación antes de corrernos. Tirar un tiro libro es divertido, aunque no se puede comparar hacerlo en una cancha que en el jardín de casa. Tirarse a la vecina también es mucho mejor que tirarse en la cama a tocarnos. Además, después de la coyunda, que todo hay que decirlo, podemos ducharnos con la vecina y así ahorramos. 

A Pam, desgraciadamente, la naturaleza no la ha dotado de un físico espectacular ni de un cerebro privilegiado. Por ello, vive pegada a la envidia cochina y camina por la peligrosa senda del remordimiento. Demasiadas fiestas en las que nadie la sacaba a bailar. Demasiadas frustraciones vitales. Demasiadas madrugadas cabalgando a lomos de caballos imaginarios. Una triste historia que la conduce a meterse en la vida sexual del prójimo. En el fondo sabe que ellas prefieren ser penetradas por buenos y expertos miembros viriles.  De no ser así, la humanidad se habría extinguido hace tiempo. La ciencia que lo explica se llama biología, aunque lo suyo se cura con mucha psicología. El pin, pan pún de Pam se explica por su odio al hombre al que considera enemigo y primer responsable de todas sus taras.

La juventud, queridas mías, tiene sus locuras, pero con los años el buen amante es capaz de identificar, y sin mucho esfuerzo, las necesidades sexuales de su pareja. Además, no todos los hombres somos egoístas en el sexo e, incluso, no hay nada que nos ponga más que los gemidos y orgasmos de nuestras cuchicuchis. Y nada, ni mucho menos la masturbación, a menos que sea una práctica mutua, es comparable con follar apasionadamente.

También con la edad viene la serenidad de espíritu y despacito todo se hace mejor. Incluso los recuerdos acuden con calma chica. A veces es la forma caprichosa de una calita que nos recuerda el cuerpo desnudo de una mujer. Otras es el aroma a jazmín que proyecta la imagen del primer amor con su dulzura e inocencia. Yo recuerdo esa mirada que tenía una penetrante sensación de ser colmada en el deseo voraz y lujurioso de la carne.

 Pam no lo sabe, pero hemos amado mucho y nos han amado más y conocemos, al menos los que crecimos junto a este mar sabio y antiguo, que el amor es el motor del mundo. Yo lo supe en el instante en que aquellos ojos verdes clavaron su mirada en mi alma en aquel lejano año de 1986.

¡Pam, cariño, lo que te estás perdiendo!

Sergio Calle Llorens

 

jueves, 13 de enero de 2022

¡GRANADA HA MUERTO!

 


Granada es una ciudad de palacios, de iglesias coquetas, de conventos. La capital que tiene el monumento más importante de EspañaLa Alhambra, y el mirador más bello que crearon los hombres: el de San Nicolás. Sin embargo, caminar por sus calles es atravesar el silencio estremecido que quizá surja de su agónica decadencia.

Curiosamente la historia granadina más importante tiene que ver con dos sepulturas: la de los Reyes Católicos, archiconocida, y la de Federico García Lorca, ignota. La muerte luctuosa del poeta dio paso a una psicología tenebrosa. Es como si sus habitantes arrastrasen un sentimiento de vergüenza por el asesinato del autor de Bodas de Sangre. El pecado original es una afección paralizante porque, justo es reconocerlo, la poesía de sus autores, que arribó después de su muerte, es cursi y mala a rabiar. Pero el granadino no sólo acarrea esta pena, sino que ha tenido que padecer el tormento de la autonomía andaluza para entender su declive.  Deterioro literario. Ocaso empresarial. Degeneración ferroviaria. Descomposición turística. En este sentido cabe resaltar que dejas la bella Nerja para adentrarte en la Costa Tropical y es como llegar a otro mundo, a un mundo detenido en el tiempo. Concretando; Granada sigue anclada en 1986.

En verdad Granada lo tiene todo, pero es la nada. Es difícil encontrar una idea política en el viejo Reino que se tenga en pie. Al menos hasta que alguien propuso separarla de la taifa del sur que ha significado centralismo, arbitrariedad, desorden y una inmensa corrupción. La Andalucía socialista dio para mucho. El resultado es que Granada dispone de un aeropuerto de regional preferente, sin tráfico aéreo y, obviamente, sin pasajeros. Granada pierde conexiones ferroviarias y población cada año mientras otras provincias le ganan por goleada.  Incluso soporta que la única estación de esquí del sur de la península, Sierra Nevada, sea gestionada desde Sevilla.  Un despropósito.

Sinceramente creo que lo del Granadexit terminará en nada. Dios quiera que me equivoque, pero, de momento ,sólo atisbo mucha gesticulación inútil y ningún plan maestro.  Al final, al margen de los sentimientos, está el dinero y todo el mundo tiene un precio.  Imagino que mucha gente no estará feliz con lo que aquí dejo escrito sobre Granada, pero si yo quisiera contentar a todos, ustedes sepan perdonarme, me metería a vender helados y no escribiría ni una línea.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 3 de junio de 2020

¡CALAMITY GÁMEZ!


Hay demonios babilónicos como Alu, Gallu,  Namtar, Pazuzu y luego está María Gámez que los supera a todos en perversidad. La mujer que en tan sólo cuatro meses ha puesto patas arriba a la Benemérita cuyo prestigio ha quedado tocado por su sectarismo político.

 En verdad hay que tener poco talento para firmar una orden ilegal que cesa a un Coronel “por no informar del desarrollo de investigaciones de la Guardia Civil, en el marco operativo y de Policía Judicial, con fines de conocimiento”. La nota demuestra que no se trataba de una simple pérdida de confianza, ni tampoco de una reestructuración de los equipos en el instituto armada como defendía Pequeño Marlaska, sino que como confirma el documento rubricado por Calamity, y ofrecido en exclusiva por el Confidencial, se cesa a un coronel por no entregar un informe que la jueza había ordenado que no entregara.  La gravedad es tal que tres de las cuatro organizaciones de jueces más las asociaciones de oficiales del Instituto Armada coindicen en pedir la dimisión del ministro y de la socialista que fue becada con 3500 euros por el fondo de reptiles de los ERE para hacer un curso de alta dirección. Como se ha visto, el curso no le ha servido de mucho a la hija del farero con menos luces que un barco pirata. 

Desconozco  quien tuvo la brillante idea de elegir a Gámez Gámez para el puesto de directora general de la Guardia Civil. Tal vez lleguemos a enterarnos cuando la gaditana tenga que declarar ante el juez. En Málaga la carcajada fue generalizada cuando Pedro Sánchez anunció el nombramiento de la señorita. Todos intuimos, tras secarnos las lágrimas de risa, que la cosa terminaría en tragedia. 

María Gámez es un zote intelectual con un instinto romo para la política. Un pobre producto de la factoría de la secta del capullo. Su único talento es para conspirar contra los críticos. En verdad no me extraña que el  General Santiago dijera que “estaban trabajando para minimizar las críticas al gobierno en las redes sociales” teniendo a la socialista como jefa. Pero al margen de su escaso talento, esta mujer es ciertamente gafe. Se dice que de ser nombrada directora del Instituto de Sismología de España, la sucesión de terremotos sería inevitable. Incluso, me cuentan los que conocen su legendaria fama de cenizo, que si la hicieran jefa de un vivero, las plantas, aterradas por su presencia, se suicidarían en masa negándose a aceptar la fotosíntesis. También se teme, y el  temor no es infundado, que si una civilización alienígena detecta la presencia de Gámez en la galaxia, nuestro mundo quedaría reducido a cenizas en cuestión de segundos, y nadie podría culpar a los simpáticos extraterrestres.

El mayor triunfo del Diablo es convencernos de su no existencia. Pero, como han podido ustedes comprobar, Belcebú sigue aquí presto a hacer lo que mejor se le da: el mal.  Espero que no vuelvan a despistarse pero, si eso ocurriera, no tienen nada más que fijarse en la imagen que acompaña a este artículo. Verán a la mujer de Sanlúcar de Barrameda con su abrigo que remata un cinturón en forma de lacito.  Parece querer decirnos que ella es un presente. Y es cierto, estamos ante un regalo del mismísimo Satán.

Sergio Calle Llorens

https://www.elmundo.es/andalucia/2015/06/08/5574868b46163f686e8b4587.html
 https://blogs.elconfidencial.com/espana/caza-mayor/2020-06-02/marlaska-guardia-civil-maria-gamez-explicarse-juez-ministerio-interior-cese-perez-cobos_2620740/
 https://www.elespanol.com/espana/tribunales/20200602/jueces-piden-dimision-marlaska-perdido-legitimidad-ministro/494701209_0.html
 https://www.cope.es/actualidad/espana/noticias/asociacion-independiente-fiscales-pide-dimision-marlaska-por-respetar-separacion-poderes-20200603_748996


miércoles, 27 de marzo de 2019

¡CONTRADICCIONES!


¿No les parece una contradicción que el portero del F. C Barcelona, tudesco y habitante de la ciudad donde se supone que se margina nuestra bella lengua común, hable mucho mejor que  Gareth Bale- en realidad no es capaz de construir una frase correcta en español con su sujeto, verbo y predicado- tras siete temporadas jugando en España con el Real Madrid?

¿No es un contrasentido que el Barça concediera tres medallas a Francisco Franco tras haber visto como el Régimen  favorecía a su rival histórico aprobando normas que le impedían fichar a los jugadores que debían, sí o sí, terminar jugando en el Madrid?

¿No es vergonzoso que las asociaciones feministas callen cuando una violación es cometida por una manada cuyos miembros ni son españoles, ni tienen la piel clara?

¿No es un desatino que una gran parte de la prensa sureña viese como una anomalía histórica la elección de un Presidente sin vinculaciones con Sevilla aunque se vista como ellos, aceptando la tesis del ex ministro Juan Antonio Zoido?

¿No es un disparate que los que negaban el centralismo impuesto por el socialismo andaluz hayan pasado, y de puntillas, por el hecho, por otra parte indiscutible, que un mes, en sólo un mes, se haya firmando- además de varios proyectos que dormían el sueño de los justos- el acuerdo para que el tercer hospital sea una realidad en Málaga tras 37 años de negativas?

¿No es significativo que tras la publicación de la supuesta implicación de Marruecos y Francia en el atentado del 11-M, la prensa y la gran mayoría de los políticos patrios guarden un atronador silencio?

¿No es una locura que el presidente de Méjico exija que España pida perdón por la conquista cuando él es descendiente de españoles? ¿No sería mejor que los mexicas presentaran antes sus disculpas por sacrificar a pueblos enteros, y tras esclavizarlos, con el objeto de contentar a su estúpido Dios sanguinario?

Para los que ven el mundo en números binarios, la primera contradicción presentada hará que me coloquen en la tropa de los catalanistas furibundos. La segunda, tal vez, en el pelotón de los sucios españolistas. La tercera, me temo, en el de la cofradía de los racistas machistas. La cuarta y la quinta apuntarán a mi provincialismo más extremo.  La sexta me hará ingresar en el club de los conspiranoicos.  La séptima me convertirá, y sin dilación alguna, en un arrogante europeo.

En mi defensa, si es que tengo defensa alguna, he de dejar constancia de que soy el resultado de unos paisajes mediterráneos que combinados con miles de lecturas, me hacen abrazar la religión de los descreídos. Yo, simplemente,  hago mía aquella letra que cantaba Freddy Mercury; “No wrong, no right. I´m gonna tell you there´s no black and no white. No blood, no stain”.

Yo, simplemente, dudo mientras contemplo un mar azotado por el viento de levante. Usted, que tal vez no tenga la fortuna de contemplar esta maravilla inenarrable, también debería comenzar a dudar para no caer en tantas contradicciones.

¡Creo!

Sergio Calle Llorens

martes, 11 de septiembre de 2018

¡COME ON JOHN!


Me gustaba John McEnroe, y mucho, cuando perdía los papeles en una pista de tenis adoptando el que más le iba, el de malote: esas miradas asesinas, esos gestos de mal perdedor, esas sonrisas cargadas de sarcasmo, esos andares de pistolero del Far West que parecían, lo juro, haber salido de una película de John Ford. Recuerdo aquella final de Wimbledon contra Bjorn Borg que fue, hasta la que protagonizaron Rafa Nadal y Roger Federer en 2008 en el mismo torneo, la mejor de la historia. Pero cuando más me gustaba era cuando rumiaba en arameo antes de estrellar su raqueta contra el suelo, y los Dioses del cielo, creo, se lo toleraban porque éstos siempre han bendecido a los valientes. Incluso cuando soltaba su frase favorita para torturar al árbitro de turno: “You cannot be serious, ” yo le adoraba.  Tatum O´Neal, su ex mujer, llegó a confesar que el tenista la conquistó por su arrogancia y la seguridad que desprendía a cada paso.

Hoy, sin embargo, la masculinidad, dicen, no se lleva. Es más, existe una corriente ideológica que culpa a los hombres heterosexuales, supuestamente cargados de testosterona a todas horas,  de todo lo malo que ocurre en el mundo. Vienen a decirnos que debemos de dejar de ser hombres para que dejen de suceder cosas malas. Mi respuesta, para todos aquellas que piensan de tal guisa, es que los hombres no debemos dejar de ser hombres sino que tenemos que dejar de ser malos.  Es nuestra masculinidad la que permite, entre otras cosas, salvar a una mujer, incluso si no la conocemos, del ataque de un violador. La hombría que nos puede hacer perder la vida mientras tratamos de ganárnosla- ya sea en una guerra o trabajando de sol a sol- es necesaria y ya es hora de que alguien llame a las cosas por su nombre.

A las mujeres, en general, al menos aquellos a las que yo he conocido, les gustan los hombres muy hombres. Tipos de carácter fuerte, pero de buen corazón. Esa clase de hombres que les hacemos el amor como una bestia sin olvidar nuestra alma de poeta. Esa virilidad que, junto a la dulzura, conquista el corazón de una dama. A los más jóvenes les puede sorprender pero, lo juro, hubo un tiempo en el que podías llamar gordo a un gordo y enano a un enano. Incluso ser hombre, quiero decir muy hombre, cotizaba al alza en la plaza pública. Hoy, en cambio, para empotrar a una mujer contra la pared  debes tener la potra de no parecer demasiado masculino. Al menos eso dicen algunas.  Pero créanme; a las señoritas y a las señoras les gustan los tipos duros que sabemos lo que queremos y como conseguirlo.  Varones que amaremos cuando ellas menos lo merezcan porque será cuando más lo necesiten. Sin excusas. Sin lamentos.

Pero hablando de lamentos, y ya que hemos empezado con tenis, la jugadora americana  Serena Williams no hizo honor a su nombre de pila al sucumbir a la ira en la final del Open de Estados Unidos, destrozando una raqueta y llamando ladrón al árbitro del partido. Incluso llegó a pedir que éste se humillara ante ella porque la tenista era una mujer, tenía una hija y estaba luchando- ¡Señor dame paciencia! Por los derechos de todas las mujeres. Y todo porque el juez de silla la amonestó por recibir instrucciones de su entrenador. Lo que está prohibido tajantemente por el reglamento. Además, su preparador había admitido en la pista que hizo los gestos que propiciaron la decisión del árbitro. La cobardía de Williams- her cocky behaviour-  haciéndose la víctima, al contrario de lo que ocurría con John McEnroe, tira de un argumentario tan pobre como los de esos paletos 
norteamericanos que abuchearon a la ganadora del torneo: Naomi Osaka que terminó llorando y pidiendo perdón por haber derrotado a la heroína local.  Algo inaudito en el mundo del tenis. Casi tanto como el hecho de que solo John McEnroe  ha salido a defender a Serena Williams tras su lamentable comportamiento.

 ¡Come on John, you cannot be serious!

Sergio Calle Llorens

jueves, 13 de julio de 2017

LA INQUISICIÓN

Buscar algo semejante a la verdad es un ejercicio arduo. En cambio, compartirla con el mundo es, aunque algo traumático, tan revolucionario como los primeros acordes de un Rock and Roll canónico. El público, en general, no quiere salir de su zona de confort y se esconde detrás de aquellos que usamos la pluma como si fuera una espada. Para ellos he escrito, y hoy vuelvo a escribirlo, que no todos los que tienen Twitter son unos tarados pero todos los tarados están en Twitter. También he dejado grabado que no todos los musulmanes son terroristas ,pero en los últimos años  todos los terroristas son musulmanes.  Hoy añadiré que no todos los curas católicos son unos pederastas, pero la mayoría de los pederastas en las iglesias cristianas son católicos.  Denunciar estas perogrulladas, además de  constituir un acto de rebeldía, es una descripción de la realidad circundante. Nada más. No intenten matar al mensajero.

Sin embargo hoy son muchos los que quieren secar nuestra tinta cuando no les gusta aquello que escribimos o pintamos. Para lograrlo  los creyentes de la corrección política cuentan con el apoyo de la judicatura. Por eso a unas mujeres de Sevilla se les ha abierto juicio oral por haber protagonizado “la Procesión del Coño Insumiso”. He de decir que no espero nunca nada bueno de una ciudad en la que se llegó, incluso, a prohibir el teatro en el pasado. No obstante que un grupo de abogados cristianos- responsables de la querella por ofender sentimientos religiosos- se las haga pasar canutas a unas personas irreverentes se me antoja demasiado castigo. Especialmente cuando una sentencia condenatoria abriría la puerta a que los herederos de Mahoma comenzaran a denunciarnos por ofensas a su falso profeta. El caso del himen rebelde me recuerda al estreno de la película de La Última Tentación de Cristo de Martin Scorsese cuyo estreno fue precedida por protestas y amenazas de grupos ultras. Protestas que también se dieron con aquella película de los Monty Pyton que, como todos saben, era La Vida de Brian y punto.

El CAC- Centro de Arte Contemporáneo de Málaga- ha sido denunciado  por una sociedad animalista por exhibir unos cuadros de temática zoofílica. Desconozco si el artista jienense, autor de esas pinturas, se ponía cachondo cuando inmortalizaba esas prácticas sexuales, muy extendida por otra parte en algunos países musulmanes o, por el contrario su obra es el intento de escapar del tedio de una provincia tan aburrida como Jaén. En cualquier caso, que los amantes de los animales no incluyan la zoofilia entre sus perversiones no es motivo suficiente para ponerle puertas a los campos de la creación artística. Y es que, al contrario de lo que piensan los Torquemadas de turno, en el arte vale todo.

Sorprende, y mucho, que  los caballos  negros de la inquisición  vuelvan a cabalgar desbocados en esta centuria tan incierta. Y todo ante el aplauso general de los que, ayer como hoy, van gustosos a presenciar cómo se quema a alguien en un auto de fe.

¡Darwin se equivocaba, que evolución ni que niño muerto!


Sergio Calle Llorens

sábado, 1 de julio de 2017

EL DIVORCIO

Hay quien entiende el amor como una conversación de sordomudos. Por eso cuando arriba el desamor muchos abrazan la religión de las masas que, básicamente, es joder a la persona con la que se ha compartido lecho y hasta la limpieza de la ducha. Se presenta entonces la factoría de brutalidades  y la reserva de antropoides, que se cree moderna, hace sonar tambores de guerra. Un triste espectáculo conocido como divorcio.

Lógicamente para divorciarse hay que casarse primero. Lo singular es que la gente se siga esposando a pesar de  que las estadísticas  muestran que todo suele acabar como el rosario de la Aurora. Curiosamente la comunidad homosexual, a la que hasta hace muy poco tenía por inteligente, ha mostrado tan poca fe en la propia mercancía que han acabado comprando la heterosexual que si bien no es competencia tampoco es muy competente. Y todo por unos derechos mal entendidos que culminan con la suegra en la cena de Nochebuena.

Supongo que el matrimonio nació para obligar al hombre en la crianza de los hijos tras cansarse de la mecánica copulativa. Los efectos son terminales para el amor aunque ayude, y  en muchos casos, a terminar la educación de los retoños. De tal forma que en todas las generaciones nos encontramos con una gran cantidad de incautos dispuestos a pasar por el rito del desposorio. Ahora, por cierto, se ha puesto muy de moda pedir la mano en espectáculos públicos que por alguna razón desconocida conmueve a todos. Eso si la novia dice que sí. Entonces al novio le entra una especie de vanidad de macho parecida al de los hombres que se visten de lagarteranas en las carrozas del orgullo gay.

Es evidente que tras la zanahoria del amor llega el garrote de la rutina. Es diáfano que la pasión esa que mostraba James Stewart besando a Kim Novak en Tristán e Isolda se apaga de tanta usarla. Y entonces aquella absurda idea del himeneo le hace sentir como aquel condenado camino del patíbulo. Por eso el divorcio, si una jueza lo permite, puede ser la oportunidad que usted lleva esperando tanto tiempo. La disolución del contrato es, queridos amigos, la solución.

Sergio Calle Llorens


sábado, 6 de mayo de 2017

CUANDO

Cuando ganó el Brexit una legión de perdedores pidió quitar el voto a los mayores de 80 años. Al parecer, esa pandilla de desagradecidos olvidó que fue la generación de sus abuelos la que salvó a Gran Bretaña de las zarpas de Hitler.

Cuando Trump salió victorioso de las elecciones norteamericanas otra inmensa mayoría apuntó al “White Trash” como responsable del “desastre”, obviando al barroco Obama en todo momento.

Cuando la policía de ese inmenso chiste llamado Suecia deja de perseguir criminales de origen musulmán- enfermos mentales para la prensa occidental-  que se refugian en barrios como Rinkeby, me viene a la memoria la cantidad de veces que sus autoridades no informaban de las violaciones de mujeres occidentales y que, por cierto, solo se han atrevido a hacerlas públicas tras producirse hechos similares en otros puntos de la vieja Europa. 

Cuando actores de Hollywood defienden que existe una mayoría de musulmanes moderados en el mundo, mi cerebro recuerda al Centro de Estudios Árabes  afirmando que los creyentes de esa religión quieren aplicar mayoritariamente la Sharia en sus territorios.  Lo que incluye, por supuesto, la lapidación de mujeres adúlteras. En esos momentos también aparece en mi mente la encuesta realizada por Al- Jazeera mostrando a  un 81% de sus televidentes- suníes en su mayoría- como seguidores del Estado Islámico. Y esas imágenes vienen acompañadas de la banda sonora de Turquía- país con un 99% de practicantes musulmanes- con abucheos y gritos de Ala es grande la noche que se guardaba un minuto de silencio en un estadio de fútbol por las víctimas de Charlie Hebdo.

Cuando alguien me muestra la foto de un niño sirio ahogado en una playa mediterránea, además de conmoverme, recuerdo que mis ojos nunca han visto, porque los medios occidentales no los muestran, los cuerpos de los niños asesinados por ataques suicidas islámicos no vaya a ser que la mayoría entienda que el Islám es una religión de guerra y que vienen a por nosotros.

Cuando alguien afirma que la solución  a los problemas en Europa es el populismo de la izquierda radical en sus diferentes versiones nacionales, mis células grises parpadean provocando una inmensa carcajada; y es que nadie, al menos con dos dedos de frente, quiere cambiar la cuisine franaçaise o la dieta mediterránea por el menú bolivariano de Venezuela que se compone, como Alberto Garzón no sabe, de los restos de la basura.

De todo lo expuesto llego a dos conclusiones; la primera es que hay que prestar más atención a lo que se encuentra y menos a lo que se busca. Y aquí encontramos una panoplia de soplas que  vive en la más absoluta de las inopias. La segunda, pero no menos importante, es que hay tontos que siguen sin entender porque los listos no queremos aceptar sus doctrinas totalitarias. Y cuando pasa eso, y nos insultan, sabemos que la guerra volveremos a ganarla nosotros; los amantes de la libertad.



Sergio Calle Llorens

miércoles, 26 de abril de 2017

13 REASONS WHY

Tal vez la vida no sea más que tener la valentía de sacar a bailar a la persona que nos gusta en la fiesta de fin de curso para, a renglón seguido, aceptar  su negativa a la danza de apareamiento. Entender que las páginas biográficas, que antaño imaginábamos de un blanco inmaculado, son borrones que solo borrará el alzheimer.

 Si abrazamos nuestros fracasos como parte esencial de la vida, y sin quejarnos demasiado, el viaje será, al margen de más duradero, mucho más placentero. Valga, en cualquier caso, este pequeña reflexión como anticipo de la crítica que están a punto de leer sobre la serie 13 reasons why; una serie basada en la novela de Jay Asher. Una gran obra coral que me ha dejado tan impactado como un vaho de azules esponjados danzando bajo las estrellas en el rompeolas.

La historia nos presenta a Hannah Baker- Katherine Langford está estupenda en este papel- , una joven de 17 primaveras que se suicida dejando trece cintas  de casete, y grabadas con su voz, para que todos aquellos amigos y conocidos de la adolescente sepan su papel en el drama que la lleva finalmente a la muerte. Cada uno de “los responsables” debe pasarlas a los otros una vez ha escuchado las grabaciones. Con este hilo argumental, la serie de Netflix nos hace reflexionar sobre el tema del suicidio al que llegan algunos jóvenes tras cientos de episodios de acoso escolar, y la manera en la que los responsables educativos, por llamarlos de alguna manera, miran para otro lado. Algo que, al menos en esta serie, no puede dejar pasar, Clay Jensen, el enamorado de Baker cuyo remordimiento por no haberla salvado va in crescendo en los diferentes episodios, así como su paso de joven a adulto.

 La serie, además, obliga al espectador a hacer un ejercicio de retorno al pasado, pero no solo al de la joven suicida, sino a nuestro mismísimo pretérito. Flashbacks que nos permiten conocer como la estudiante capea el temporal de sus dramas juveniles. Y los comparamos con nuestras desdichas llegando a la conclusión, al menos en mi caso, de que no había ninguna razón de peso para desconectar el cerebro para siempre. Que la vida es demasiado bella como para desperdiciarla de esa manera. Obviamente mi punto de vista está basado en lo que sé hoy y no en lo que el personaje de Hannah Baker desconoce.

13 razones por qué  es una serie bien dirigida que apunta directamente al corazón del espectador; a nuestras decepciones y miedos. Una gran serie en el que destaca el misterio, el ritmo y la brutal interpretación de una panoplia de actores y actrices jóvenes a los que deseo, como no podía ser de otra manera, que lleguen a triunfar en el difícil mundo del espectáculo.

La serie, y esta es una opinión muy sui generis, debería de ser de obligado visionado en los institutos del orbe occidental. Especialmente en España; un país donde las cifras de suicidios son escandalosamente bajas porque las autoridades establecen que para que sea considerado como tal el ejecutor debe dejar una nota explicando sus razones. Y ni siquiera catalogan como muerte voluntaria a que un tipo  confiese a su mejor amigo que va a acabar con su vida escuchando un disco de sevillanas una y otra vez. De nuevo nuestras autoridades nos dan gato por liebre. Por eso, 13 razones por qué se me antoja una oportunidad única de comenzar a dialogar sobre el suicidio  con nuestros adolescentes que, aunque no lo parezcan, buscan la luz de un faro que los guíe como un barco en la tempestad.

¡Dios quiera que la muerte de Hannah Baker no sea en vano!

Sergio Calle Llorens





miércoles, 19 de abril de 2017

LO DE CARME

Si anhela líneas laudatorias dedicadas a su persona solo debe hacer una cosa; muérase.  Si desea, por el contrario, la soledad más absoluta  apenas tiene que mostrarse contrario a la opinión mayoritaria. Mire el caso de Carme Chacón. Sí una gran persona, me consta, capaz de estar pendiente de la alimentación y bienestar de sus guardaespaldas pero una pésima ministra que siempre buscó la foto y la declaración que la hiciera parecer la más moderna del consejo de gobierno. La titular de la cartera de defensa del Reino de España, que fue incapaz de pronunciar la palabra guerra, apenas nos ha legado frases sobre igualdad y derechos que podrían haber salido fácilmente de la boca de una vendedora del mercado de la Boquería. Para más Inri, cualquier misión donde estuvieran nuestros soldados era un ejemplo, según la catalana, de concordia, armonía y alianza de civilizaciones. La paz a la manera que pronuncian la z los nacidos más allá de Despeñaperros.

Si una buena muerte no debe enmascarar una mala vida, una pésima ministra no puede esconderse tras su óbito ni debe llamar a engaños. El fallecimiento no cambia nada. Y si lo único que tienen los periodistas de hoy para ensalzarla es un desfile de la entonces titular de Defensa estando embarazada, apaga y vámonos. Pero lejos de su actividad política, Chacón, que sabía de la condición de su maltrecho corazón, fue tan irresponsable llevando un ritmo de vida tan ajetreado que le ha costado dejar a un hijo huérfano. Una imprudencia que me recuerda a Robert De Niro jugando a la ruleta rusa en la película El Cazador.

El filósofo argentino Mario Bunge decía que Heidegger fue un pillo que se aprovechó de la tradición académica alemana, según la cual lo incomprensible es profundo, y es que el germano decía cosas como;“ el tiempo es la maduración de la temporalidad” y que no deja de ser una perogrullada que como la gente no entiende, piensa que debe referirse a algo profundo. En  España, en cambio, nos han creado un mundo filosófico en miniatura para que pigmeos como la socialista se sintieran gigantes. Mientras más simple mejor se vende la idea a “la gente”.

Yo, como todo hijo bien nacido, lamento que Doña Carme se nos fuera tan pronto,  y he tratado de ajustar la crítica intentando encontrar algo positivo en sus años como representante pública. Y miren, no he hallado nada que me haga cambiar de opinión. Especialmente cuando en los meses previos a su muerte apoyase a la Killer de Triana como la primera mujer presidenta de España. Como si los sureños no supiésemos lo que significa vivir bajo el yugo de Susana Díaz y su secta del capullo. Y es que  nadie mejor que nosotros, que estamos muertos para el resto, para saber, además de la mala vida que nos han dado, lo bien que hablan de los difuntos cuando no estamos.


Sergio Calle Llorens

domingo, 9 de octubre de 2016

DECANOS

Ser el primero en algo no significa necesariamente ser el mejor en esa nueva actividad. Miremos a los ingleses, creadores del balompié, pero incapaces de salir de su kick and run. De hecho llevan sin campeonar desde 1966. Tornemos nuestros ojos hacia el Recreativo de Huelva que más que decano parece el becario más torpe de la clase. Contemplemos al Real Jaén, primer club de esa provincia, cuya aportación al mundo de la pelota es similar a la de los dirigentes de Podemos en un congreso de mentes brillantes.

Algunos de mis amigos creyeron ser los primeros en la creación de técnicas de ligoteo que convierten, y en todos los casos, a mujeres tan frías como el mármol en volcanes capaces de hacer arder un millón de penes. Mis compañeros, como los onubenses, se equivocaron. Buena prueba de ello es que luego llegamos otros para perfeccionar esos métodos que, para sorpresa de muchas, siguen vigentes y no precisamente en un plano onírico
.
Personalmente no he sido nunca el último en nada, ya lo creo que no,  pero soy el primero que se opone a que mi  tierra sea controlada desde el Palacio de San Telmo. No solo por mi cartografía sentimental que siempre amarra en el noray de un Puerto mediterráneo, sino por mi absoluto convencimiento de que Andalucía es un invento maquiavélico para chupar la sangre a las ciudades mercantilistas como Málaga. En este punto, estoy seguro de no ser ni el primero ni el último en haber convertido la disidencia en el motor de mi existencia. No es la primera vez que lo escribo, ni será la última.

¡Seguimos tras ocho meses de  obligada ausencia!


Sergio Calle Llorens

lunes, 4 de enero de 2016

RAFAEL G. DE COSÍO

Rafael García de Cosío-  a la ignorancia más atrevida- era un seguidor de mis artículos hasta que descubrió que yo escribía demasiado bien sobre el desarrollo económico, cultural y turístico de la provincia de Málaga.  Que cómo me atrevía yo y tal  teniendo, como tenemos, a Canal Sur,  ese medio que cada vez que el equipo de la Rosaleda gana, dedica un especial interesantísimo a la práctica del Curling. Deporte muy practicado en el pueblo de Guadalcanal de donde procede este votante de VOX. Formación a la que he dedicado un repaso en las páginas de El Demócrata Liberal lo que ha provocado una nueva rabieta del mozalbete. Último artículo, por cierto, pues comienzo a publicar en breve en otro medio de comunicación.

El caso es que el atolondrado Cosío no aguantó bien que yo le replicara públicamente, siendo, como era, compañero de página, el haberme afeado mis escritos sobre la provincia a la que pertenezco. Algo, ya les digo, intolerable para el intolerante.

Y ustedes se estarán preguntando quién coño es este señorito. Bueno pues aquel que dejó un reportaje estrella en Intereconomía en el que defendía lo malo que era usar preservativo en África. Ese continente en el que los africanos, según el botarate, no destacan por su manicura. Aquello motivó que media España se cachondeara del becario y, la otra media sintiese una inmensa pena por él. Rosa María Artal lo describía de la siguiente manera;

Se llama Rafael García de Cosío. Moreno y repeinado para el trabajo, moldeado el cabello con secador y sujeto con laca. Se ha permitido desde su ego de superioridad racial dictar un discurso nazi contra los africanos. (...) Yo le pediría encarecidamente que use siempre condones. No vaya a ser que en su esperma difunda sus genes.

Otros no fueron tan elegantes al rellenar páginas en las que el amigo Cosío se reencarnaba en ladilla en la mismísima África.  Desgraciadamente, la caída de las hojas del calendario viene a demostrar que los tontos con los años se perfeccionan y al final son aún más tontos.  Y es que el gurrumino se empeña en insultar a cualquiera que no esté de acuerdo con su nacional-catolicismo. 

Para bien o para mal; la red de redes deja huella y, la de Cosío es tan alargada que jamás podrá dedicarse a la política como pretendía. Le queda la posibilidad de ir ascendiendo como el buen trepa que es en el mundo del periodismo, pues cabeza de terco promete maneras y no me extrañaría que terminara escribiendo en las hojas de alguna parroquia.  Personalmente, solo me queda desearle una larga vida en la que pueda vaciar, al fin, esa enorme cabeza que contiene hectolitros de semen.

Coda: Lo que yo les diga, Cosío viene a demostrar que Darwin era un soñador irremediable ¡Que evolución, ni perro muerto!


Sergio Calle Llorens

domingo, 26 de julio de 2015

MORANQUISTAS


De noche suelo caminar en un bosquecillo cercano a mi atalaya mediterránea tratando de grabar en mi mente las imágenes que me brinda la madre naturaleza y, todo con la banda sonora de los grillos como única compañía. Son madrugadas calurosas que acaban en un baño en la mar dejando que los rayos de plata de la luna acaricien mi cuerpo. Solo entonces puedo pensar alejado de la canícula más insoportable que padece la región de Málaga en años. Desde esas aguas contemplo las luces distantes de los barquitos que pescan, o al menos lo intentan, a las horas en que la mayoría duerme. Sí, les decía que pienso contemplando los acantilados en la más absoluta oscuridad. Y, en una tierra donde el desdén que el hombre práctico acoge las hipótesis del razonador, debe significar algo o nada en absoluto.
Pensaba yo en el hecho de que pase lo que pase en la taifa del sur, esa a la que muchos no queremos pertenecer, nunca se produce una ola de indignación como la que me elevan en las noches marinas. Aquí se ha copiado la costumbre catalana de echarle la culpa a Madrid y, ni siquiera cuando baja el paro- curiosamente ha descendido más cuando no hemos tenido gobierno andaluz- son capaces de hacer un guiño al gobierno central. La conclusión es evidente; el andaluz renueva su carnet de cretino de generación en generación y de forma espontánea.  Sin esfuerzo alguno, sin proponérselo ,los hijos de la eterna chalaura se lanzan a bailar la canción del verano compuesta e interpretada por los mamarrachos de Los Morancos; esos dos impresentables capaces de defender un día la consulta catalana y otro, todo depende de donde toque la función, las políticas sociales de Susana Díaz.  En realidad, de vivir Franco, el dúo de payasos estaría haciendo numeritos en el Palacio de El Pardo.  Lo peor de todo es que, lejos de enfadarse con la impostura de lo hermanos, los andaluces aplauden toda y cada una de las bufonadas de los cómicos con su humor chabacano y su falta de talento. No me extraña que su último programa en televisión haya durado menos que un helado en la playa de La Malagueta.
Andalucía es inclemente, indecente y de una chabacanería insoportable. El peor lugar del mundo occidental para pensar diferente. El sitio donde a nadie le extraña que el zote de Alberto Garzón hable de las carencias de la sanidad madrileña y olvide, en verdad siempre lo hace, que la provincia por la que es Diputado nacional, Málaga, tiene la peor ratio de camas por habitantes de toda España.
Al final va a ser verdad aquello de que Dios se venga de los andaluces por votar siempre a esa pandilla de ladrones con olas de calor insoportables. El problema es que pagamos justos por pecadores y, solo en la quietud de la noche mediterránea uno halla la paz de espíritu. Ese mar inmenso y sabio como antídoto ante la estupidez de los que practican tai chi o votan a la mona chita de Susana Díaz.
Sergio Calle Llorens

martes, 7 de julio de 2015

LA MEMORIA



Los seres humanos somos la memoria, es decir,  alma. Si alguien pierde completamente la memoria se convierte en un vegetal y, ya no tiene ánima. Incluso desde el punto de vista de un hombre religioso, el infierno no tendría sentido sin memoria.  El castigo se basa en recordar continuamente aquellos pecados terribles que cometimos. Ese mal que infligimos al prójimo. A medida en que van pasando los años, recordamos mucho más los acontecimientos que tuvieron lugar hace ya muchas lunas. Nos transformamos en alma.  Y por tanto poseemos más espíritu que un niño.  Para ir tirando con tantos recuerdos, los monos con traje tenemos una memoria selectiva que nos permite distorsionar esas vivencias pretéritas y convivir con nuestro presente. La neurociencia lo explica divinamente en la actualidad.  También existe una conservación de la memoria en los colectivos humanos reaccionarios.  Un grupo retrogrado es aquel que se apropia de la memoria que le viene bien. En este grupo podríamos colocar a la izquierda española. Al otro lado, encontramos al Establishment revolucionario que tiende a borrar todo rastro del pasado que no le conviene que sea recordado. Véase Stalin, Castro, Pol Pot y cualquier dirigente con querencias bermejas.  La memoria colectiva es la identidad colectiva.  En esta construcción que da fuerza al grupo se encuentra un elemento vegetal; el de los libros donde está encerrada la memoria de la humanidad. Y por eso son tan importantes las bibliotecas.  La identidad a través de las bibliotecas desde aquella maravilla de Alejandría.

Nuestro deber como europeos, españoles o mediterráneos es continuar preservando las bibliotecas como una continuación del museo. Lugares mágicos que comprenden toda la sabiduría humana. Esa contra la que luchan los grupos islamistas más radicales.  El propio Dante en su Divina Comedia describe a Dios, y miren que eso es difícil, como la biblioteca de las bibliotecas.
A veces una persona es un libro abierto por la mañana y, en el crepúsculo se nos antoja críptica y casi imposible de descifrar. Por eso mientras más experiencias tengamos y, recuerdos alberguemos en el ático de la memoria, más fácil será comprender al prójimo. Las palabras, especialmente las escritas, pueden no comunicar nada en absoluto pero, si en algún lugar del universo alguien entiende nuestra unión de palabras, habremos dado un paso gigantesco para la comprensión mutua.
Ya lo decía Cervantes; “el que lee mucho y viaja mucho,  ve mucho y sabe mucho”.  Una forma de liberarnos de las cadenas de aquellos que imponen, o lo intentan, una determinada forma de pensar.  Personalmente, he bebido de las fuentes de la cábala en Venecia y he bailado movido por la canción triste del mar en las puestas de sol mediterráneas como las de Nerja o Menorca. Y todo porque me he convertido en un ser  con ánima que ha alzado el velo de Isis que permite ver la otra realidad. Y en superando tantas pruebas recuerdo mis primeras palabras. Esos torpes balbuceos  que eran algo así como; gu, gu, guapo soy. Será la edad pero es lo que yo recuerdo y con ese ánima sigo viviendo.

Sergio Calle Llorens

jueves, 25 de junio de 2015

LAS REDES SOCIALES


Una persona antes de las redes sociales era un ser incompleto, pero con ellas, es un individuo acabado. Da igual la que usemos porque todas, absolutamente todas, son una gran mentira. Ciertamente tienen una utilidad para comunicar nuestra visión del mundo pero, en realidad dan una falsa sensación de que el resto de mortales nos aprecia.
Es posible que mi apreciación sobre estas plataformas venga determinada por el hecho de que yo no soy un tipo especialmente simpático. Empero, no me parece normal tener a tantos seguidores agregados cuando la mayoría jamás se atiene a contestar a los mensajes. Soy de los antiguos y, si le mando un pésame a alguien por la muerte de un familiar, lo mínimo es responder a ese comunicado que, si no es no oficial, al menos oficializa el cretinismo de quien no lo replica. En el otro extremo encuentro a gente que me felicita por la onomástica como un perro recibe la llegada de su dueño. Incluso llegan a ponerse sentimentales. Y miren, estas cosas me superan porque si realmente me tuvieran aprecio, con mandarme una caja de champán francés me sobra.
De todas las redes sociales la más lamentable, sin duda, es Facebook. Allí encuentras una fauna peculiar que trata de demostrar cuan felices son. Un viaje. Un desayuno con alcaparras. La singular boda del primo Agustín. Un vídeo de mínimos y, por supuesto, esa advertencia que dice; “estoy superfeliz con Pablo Aguilar Martínez. Lógicamente cuando leo  a diario ese tipo de mensajes  mis sospechas se disparan. Esos recados  suelen ser cosa de señoras casadas y, ya saben lo que eso significa. En esa misma línea de sufrimiento se encuentran las féminas que pasan todo el día poniendo fotos luciendo palmito. Supongo que a cada me gusta del personal, la dama llega al orgasmo. Lo sé porque muchas de ellas me lo han confesado en privado e incluso me afean que yo nunca sea de los que aprecian sus instantáneas. En mi defensa he de decir que no tengo defensa alguna porque me importan un carajo las fotos de los otros. Si escribo para diferenciarme de la gente ordinaria, con la fotografía pretendo evocar y nunca provocar infartos de miocardio. Además el mal gusto está reñido con la provocación y una foto de una mujer durmiendo completamente maquillada y luciendo pechotes me produce hilaridad.  También me molestan las causas solidarias tipo; “comparte  si estás a favor de la lucha contra el cáncer”¿ Y quién podría estar en contra de eso? Sin embargo, más que poner chorradas en los muros del libro de las caras, lo relevante sería donar dinero contra esa terrible enfermedad. Que yo sepa, nadie puede acabar con esa dolencia encendiendo velas. En verdad la gente suele compartir esas cosas para que todos puedan ver lo maravillosos que son.  Ustedes que me van conociendo, saben de primera mano que soy un auténtico cabrón. Que no soporto a los papanatas y, mucho menos a los que van por la vida fingiendo ser Teresa de Calcuta.  Además jamás he escondido que soy un soldado que mueve la pluma como la espada.
De Twitter ya he dejado escrito alguna vez que no todos los que lo usan son unos tarados pero todos los tarados tienen twitter. Al margen de ese pensamiento lapidario, encuentro que sus usuarios repiten hasta la saciedad lo mismo que llevan piando otros durante horas. Y se me hace insufrible. Especialmente ahora que la siniestra se ha vuelto rabiosamente antijudía y, la derecha ha abrazado de nuevo a  esa enfermedad mental llamada nacionalmadridismo.  La consecuencia es que esta red social me aburre la mayor parte del tiempo, me ofusca la otra parte y, solo a veces noto el aliento fresco de algún genio.
Por su parte, Linkedin es al mundo del trabajo lo que el servicio andaluz de empleo en la lucha contra el paro; una completa nulidad. Si el propósito de la vida es convertir la potencialidad en perfección, esta red laboral tiene como objetivo fundamental hacer creer falsamente al personal  que puede encontrar trabajo con un par de golpes de ratón.  No se puede ser más rata.
En un mundo donde se confunde movimiento con rendimiento y dar vueltas con avanzar, las redes sociales han venido a consolar a las mal folladas, a los lobos solitarios, a los desempleados y a todos aquellos que sufren taras profundas. Una pléyade que me recuerda a ese chiste:
-          Maruja está lloviendo y sigues siendo fea y gorda de cojones.

-          ¿Por qué me dices eso Paco?

-          Porque me dijiste que con el tiempo cambiarías.
El tiempo es como el dinero que, no cambia a nadie sino que los descubre. Y las redes sociales revelan que la salud mental de  la humanidad lleva al planeta al más terrible de los apocalipsis. Las mejores redes´; las de pesca.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 24 de junio de 2015

LOS ANDALUCISTAS


Los andalucistas obtuvieron 60.000 votos en las últimas elecciones celebradas en la taifa. Un resultado que traducido en asientos en el parlamento es de un cero patatero. Y es que con un 1,53% de los sufragios, esta pandilla de incapaces ha vuelto a comprobar que sus propuestas interesan tanto como la vida sexual del somormujo; nada. Empero, lejos de venirse abajo, los seguidores del tarado de  Blas Infante vuelven a la carga con un nuevo planteamiento; La España Federal. Dejando a un lado el hecho de que una formación política que lleva implantando en el sur media hora y, nacida en Barcelona haya obtenido 368988 votos, lo relevante es que se lancen a proponer algo cuando ellos son la más inmensa nadería. Además; ¿quién les ha dado permiso? ¿En nombre de qué pueblo hablan?
Como ya he explicado en alguna ocasión, el andalucismo me produce, además de arcadas, una enorme pereza. Es como volver a casa y encontrarme los platos sin fregar. Y aunque es un fregado meterme con esta lamentable secta, la verdad es que me congratulo que solo 6664 malagueños hayan optado por esta opción tan cochambrosa. Un 0,99% del censo. Y a pesar de ello, cada vez que les recuerdo sus paupérrimos resultados y, la poca querencia que les tenemos a orillas del mediterráneo, los andalucistas siempre reaccionan afirmando que gracias a mis artículos- porque yo soy un nacionalista español- su movimiento será imparable. Es una cantinela que llevan repitiendo en la última década sin que, de momento, los Nostradamus arabistas hayan visto cumplidas sus terribles profecías.
Es evidente que los sabios hablan porque tienen algo que decir y, por supuesto, los tontos porque tienen que decir algo. Los andalucistas parlotean para romper ese incómodo silencio que susurran las olas: eternos perdedores. Cabrilleo que musita que el trapo verdiblanco es  el símbolo de aquellos que nuestros antepasados vencieron hace ya muchas lunas.
Los líderes andalucistas deberían dedicarse a otros menesteres más productivos y, en consonancia con su talento; limpiar piscinas, bailar para los turistas, recoger la basura y, de paso, colaborar con el departamento de psiquiatría de la Universidad de Málaga.  Los del PA deberían pensar que si bien de momento sus taras mentales no tienen cura de momento, su colaboración con los psicólogos puede servir, y mucho,  para encontrar una solución a medio plazo. De hecho, estamos a punto de erradicar esa enfermedad llamada andalucismo. Si quieren federarse con alguien, la Federación de  monos de Gibraltar  se muere de ganas de unirse a sus iguales.

Sergio Calle Llorens