sábado, 25 de agosto de 2012

EL NOVIO DE MAMÁ


El otro día entró María Gámez en una cafetería y no la reconocí, no me culpen, el demonio suele tomar diferentes formas para confundirnos. El caso es que mientras contemplaba el rostro de Satanás, un amigo me llamó para pedirme consejo sentimental. Al parecer, lleva medio año saliendo con una mujer con  tres retoños. Afirma que es una hembra bellísima y maravillosa. El problema es que sus hijos, diablillos con edades que van desde los cinco a los diez, no ven con buenos ojos su relación. En otras palabras, le desprecian y hacen todo lo posible por “boicotear a Cupido”. Una vez que mi amigo me dio todos los detalles, y tras analizar concienzudamente el problema, he decidido dar consejo a todos aquellos hombres que estéis en la misma situación.

Veréis, la gran mayoría de vosotros creéis que los retoños son idiotas por no levantar un palmo del suelo. Pensáis, equivocadamente, que una tarde con ellos bastará para que los muy cabrones dejen en vuestras manos a la única mujer que no les traicionará nunca. Y eso es tarea harto difícil. Sin embargo, Casanovas de pacotilla- lo siento Alex- cometéis todos los errores posibles que un niño no está dispuesto a aceptar. La cosa suele ser más o menos así; llegáis cuan conquistadores al domicilio familiar gritando aquello de “Qué pasa chavales, y pidiendo que le choquen esos cinco. Minutos después abris copas de helado preguntando, otra vez, quién quiere degustar uno. Ahora que tenéis a los enanos distraídos, aprovecháis el momento para meter mano a la madre. Incluso si la cosa se alarga, trataréis de poseer a la susodicha en cuanto los rapaces cierren los ojos.

En verdad, queridos amigos, ese es el tipo de comportamiento que convence a los niños que el novio de mamá es un auténtico gilipolla. Pensemos, aunque sea por un momento, que a cualquier niño le encantan los helados. Es más, en toda la historia de la humanidad, tan sólo María Gámez, por aquello de que siempre vivió entre las llamas del infierno, dijo no a la ingestión de un producto tan delicioso. Por eso al preguntar lo obvio, los niños piensann que han acertado al catalogarte de auténtico lerdo. Sobre todo, después de pasar la tarde chocando esos cinco como si fuesen un equipo de baloncesto.

Por todo lo expuesto, debéis dejar de portaros como si los niños fuesen retrasados mentales. No, no lo son. Además si me apuráis, debéis dejar de actuar como si las criaturas no supiesen que le regáis a sus madres la hierbabuena. Lo saben, no me preguntéis cómo, pero lo saben. La mejor opción, por tanto, es la naturalidad. No intentéis ser lo que no sois, y menos con los niños que, como todos sabemos, conocen que una mariposa no es más que una mosca tuneada. Y vosotros, moscones atraídos por el olor que desprende una hembra lista para aparearse, sois fáciles de detectar.

Pero ya que estamos, queridos amigos, si conseguís ganaros el respeto de esa pandilla de cabrones bajitos, ahora también debéis seguir ciertas recomendaciones que seguir con las madres de las criaturas. Recordad como al principio de la relación, vuestra amada os mencionaba de pasada a sus hijos y, observaba por el rabillo del ojo vuestra reacción. Una vez superada esa fase en la que la dona se convence de que no es relevante el hecho de tener Kinder, debéis vencer una segunda etapa en la que, con mucha paciencia, escucharéis los relatos sobrenaturales de la mamá. Ya sabéis, historias en las que sus hijos eran capaces de aprender canciones de memoria con sólo siete meses de vida, o los dibujos que hacen sus hijos en el cole superan en calidad artística a Picasso. Sí, ya sé que nadie en su sano juicio las creería, pero por alguna razón desconocida, todo hombre que toca la entrepierna a la mujer con su oreja adquiere poderes sobrenaturales para ella. Así que si la madre dice que el niño vuela o corre más rápido que Usain Bolt., pues a callar y punto. Finalmente, atravesaréis la última fase en la que ella saldrá con sus amigas y vosotros os  quedaréis en casa al cuidado de sus vástagos. Para entonces, ya habréis aprendido a maldecir el día en el que la conocistéis.  

Sergio Calle Llorens

jueves, 23 de agosto de 2012

LA TELE EN ESPAÑA


Crecí en la España que tenía dos canales. Un tiempo donde echaban programas como Estudio 1, el Hombre y la Tierra o Historias para no Dormir. Los viernes teníamos la opción del 1,2,3 en la primera, y en la segunda La Clave. Ese espacio dirigido por Balbín que fue censurado por los socialistas al albor del referéndum de la OTAN. De aquella decisión me viene una alergia a los del capullo. Verán se me puso la lengua azul y comenzaron a salirme manchas en la piel. El médico, hombre de mundo, concluyó que mi espalda parecía el mapa de California. Ha llovido mucho desde entonces, pero mis familiares siguen pensando que soy un tipo muy raro. Lo que sí ha cambiado es el mundo de la tele. A veces asisto atónito a un desfile de programas de mal gusto, donde diversas cacatúas suponen que si berrean en vez de hablar, los sonidos que escapan de sus hocicos acabarán, de alguna manera, adquiriendo algún sentido.

En cualquier caso, la tele en España ha dado la oportunidad a la industria del cine para quitarse de en medio a miles de pésimos actores que solían arruinar todas sus producciones. El problema, sin embargo, es que estos actores de pelo y medio tornan al mundo cinematográfico sin pasar por el teatro. Y claro, así no hay manera de que aprendan a vocalizar. A veces, una película española es más difícil de entender que un documental realizado en chino taiwanés. Miren para comprombarlo alguna cinta de Mario Casas, un chico al que fusilaría al amanecer, sin juicio previo. Pero no quiero desviarme del tema

La tele en España es una basura de tal calibre que hay canales que muchos desconectamos por el temor fundado a que la idiocia sea contagiosa. Por eso, en mi aparato televisivo no aparecen nunca ni Canal Sur, ni Telecinco. Este último solía vender Venus de mercadillo provenientes del planeta Putón. Y del ente andaluz podríamos escribir millones de ensayos sobre los efectos de sus programas en la población. Véase María Gámez como ejemplo ilustrativo. Una mujer que la primera vez que vio la cabeza de un toro colgada en una pared, salió de la habitación a voz en grito, preguntándose como habían metido al cornudo- no hablo de su compañero sentimental- en aquel sitio.

En cuanto a los otros canales, he de añadir que salto como un poseso sobre el mando a distancia al menor atisbo de papanatada o corrección política. Otro aspecto que detesto del mundo de la televisión, es el deseo de millones de ciudadanos a aparecer en ella. No parecen entender que hay épocas y lugares en las que no ser nadie es más honorable que ser una Toñi Moreno cualquiera. Incluso el que aquí suscribe tuvo su momento de gloria en la caja tonta. Fue una mañana cuando una entrevistadora de la tele tuvo la osadía de pararme por las calles de Barcelona para hacerme unas preguntas. Por supuesto, accedí a ello con la doble intención de observar sus pechos y, de paso, arruinarle la carrera. Recuerdo que me preguntó sobre mi profesión, a lo que respondí que vendía esponjas a los borrachos que no podían llevarse todo el alcohol a casa. Por desgracia, ser guapetona y tener una gran delantera, no son las únicas virtudes requeridas para ser buena periodista. Aquella chica se tragó mi historia sin pestañear. El cámara que no era tonto, excepto cuando se colocaba tras una lente, le hizo una seña a la ilusa para que siguiera con el cuestionario. Aquellos minutos fueron suficientes para acabar con su carrera televisiva. Todavía hoy se la puede ver de camarera en el bar Zurich de las Ramblas. Empero, otras personas de mucho menos talento han triunfado en el complicado mundo del espectáculo; desde arpías como Irma Soriana, hasta retrasadas profundas como Leticia Savater. Coño si hasta Jesús Gil presentaba, en su momento, un programa metido en un jacuzzi. Eso sí, también hemos tenido gloriosas excepciones como Eduard Punset, director y presentador de Redes.

En mi opinión, los ciudadanos que tienen mucho apego al rebaño televisivo, tienen algo de borrego. Cuando pienso en ello, y en la cantidad de cantamañanas que han inundado nuestros hogares de telebasura, sólo hallo la paz en el acceso directo al jamón de pata negra. Un producto que, por cierto, también anunciaba en la tele otro maestro de la caja boba, el señor Bertín Osborne. Y es que no hay territorio que no haya sido violado por esos monstruos. Háganme caso, apaguen la tele y póngase a leer.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 22 de agosto de 2012

EL PUERTO DE SEVILLA



Vaya por delante que me aburren considerablemente los asuntos de Sevilla. Empero, hoy he tomado la pluma para dar respuesta a la nueva locura protagonizada por sus habitantes. Se trata del puerto de esa ciudad que acaba de recibir su primer gran buque turístico. Un sueño hecho realidad gracias a la autoridad portuaria de la tierra de Rinconete y Cortadillo. Ahora, afirman sus responsables, tratarán que los grandes cruceros arriben en el muelle de las Delicias y no en Cádiz o en Málaga que, como todos sabemos, son ciudades extranjeras de algún remoto lugar.

A la Diputación de Sevilla, a su ayuntamiento y a la citada autoridad de su puerto, no les importan las quejas planteadas por los ecologistas en acción que señalan que la profundización del dragado del Guadalquivir sólo beneficia a Sevilla y, además, traerá graves consecuencias para Doñana y el Golfo de Cádiz. Pero nada de eso es relevante, y mucho menos, los informes técnicos redactados por técnicos de gran prestigio. Sencillamente, Sevilla está por encima del equilibrio ecológico en su estuario, y, por supuesto, de la estabilidad de las costas orientales onubenses que, dicho sea de paso, también son suyas por derecho divino. Y si además se jode a los malagueños y a los gaditanos, pues mejor que mejor, que ya se sabe que ésos son unos envidiosos.

¿Alguien en su sano juicio cree que si los políticos sevillanos tuviesen otro tipo de cerebro, pensarían con el que tienen? Claro que no. Desgraciadamente, piensan de esta guisa porque en sus perturbadas mentes albergan la idea de que son descendientes directos de Jesucristo y, por supuesto, tienen derecho a arruinar al resto de poblaciones cercanas. El mundo, su mundo, empieza en Triana y termina en la Macarena. No tienen arreglo, ni lo tendrán jamás.  El asunto del puerto de Sevilla viene a demostrar que si la realidad no es del gusto sevillano, pues se cambia y punto. Que Sevilla no es mediterránea, no pasa nada, se la concede esa condición y que el corredor ferroviario pase por su tierra. Después de todo, ya se llevaron la cuenca mediterránea a la orilla de su río. De hecho, si no se han llevado las playas malagueñas es porque no han podido, pues si pudieran, ya estaba nuestro mare nostrum junto al estadio del Sevilla y, como no, a María Gámez, ese ser con menos inteligencia que la babosa aquella del pleistoceno, justificando el atraco con la coletilla socialista favorita; “lo que es bueno para Sevilla, lo es también para Andalucía”. Pero no, lo que es bueno para los Romeros de la Puebla, no es bueno para nadie. Lo diga un socialista, un pepero, Argamedón o su porquera.

Creo que ha llegado el momento de decirle a Sevilla y a sus políticos que son muy grandes, pero a la manera de los pozos, que son más grandes cuanta más tierra le quitan. Por eso les invito a conceder la libertad a Málaga y a otras poblaciones colindantes. Así serán más grandiosos con la única compañía de su esquizofrenia y sus calores de verano que les derrite el cerebro. En caso de no hacerlo, tan sólo nos quedará proponer al parlamento un referéndum para cambiar Sevilla por Gibraltar. Y ya saben cual sería el resultado en este parte del mediterráneo: Votos a favor 100%.

You can fool all the people some of the time,
and some of the people all the time, but
you cannot fool all the people all the time.

Abraham Lincoln


Sergio Calle Llorens

lunes, 20 de agosto de 2012

REBELDE DEL SUR IN ENGLISH


Most of my English speaking friends ask me why I am against the Junta de Andalucia. The answer is always the same; the regional government comes to Malaga to rule and to take but never to give. We, as citizens of Spain, do not have to pay more taxes to support hopeless politicians. People who are responsible for the corruption in Andalusia. In another words, Junta de Andalucía cant solve anything because if part of the problem. Its time to move on, its time to get rid of the Andalusian administration.

Most of the time my friends agree with me. They think that the Andalusian establishment is formed by probably the world's most incompetent bureaucrats. People who are vacuum themselves. The opposite of an exceptional human beings. Retarded people ideal for the job of Andalusian MP, where no intellectual initiative is required.

So the foreign community in Malaga is eager to contribute to the development of the province. They consider Malaga as their own land now. Therefore, they are with us, they do not ask me why we are against the regional government, they simply understand that something has to be done. So from now on I am going to write some articles in English. Works related with Malaga. This way our international friends can know from an independent source, whats going on in here.

Its time to end the lies, because all too often the fear of one lie give birth to another lie, in the foolish hope that by protecting ourselves from the first lie, we will be protected from lies in general. But a lie can not protect us from a lie. Those who falsify history do not protect the freedom of a nation but rather constitute a threat to it.

So the foreign community in Malaga must know that we are more than 2 millions living in the province, or that the Junta never had the intention to build the train in the Costa del Sol- Tren litoral- So from time to time my articles will be dealing with those issues. I will denounce the people ruling over us. Meanwhile, I hope you avoid the company of the Andalusian politicians, because who sleeps with dogs wakes up with fleas.

Sergio Calle Llorens

TORRIJOS, MÁLAGA Y SEVILLA



Fíjense en el cuadro de Gisbert, el fusilamiento de Torrijos. Una obra que recurre al purismo academicista con las playas malagueñas de testigo. Los prisioneros que van a ser ejecutados se alinean esperando los disparos del pelotón de castigo. Torrijos está al frente de los liberales, tomando de la mano a dos de sus compañeros, Flores Calderón, vestido con levita clara, y al anciano Francisco Fernández Golfín, ex ministro de la guerra. También está en la escena Robert Boyd, hoy enterrado en el cementerio inglés de Málaga. Los frailes van tapando las caras a aquellos que lo solicitan. Y es que la muerte, casi siempre, tiene un rostro aterrador. El espectador puede sentir las frías pinceladas que acentúan la desesperación y la rabia de aquellos que provenientes de Gibraltar querían acabar con el tirano de Fernando VII. Nunca sabrán quien les traicionó. Tal vez ni siquiera la historia sepa nunca quien se escondía tras aquel que hacía llamarse Viriato. Lo único cierto es que las campanas de la iglesia de El Bulto doblaron por los liberales en aquella maldita hora.

Han pasado muchas lunas desde que el cuadro fuera encargado por el gobierno liberal de Sagasta, durante la regencia de María Cristiana, pero la obra sigue emocionando a aquellos afortunados que visitan el museo de El Prado y se detienen unos minutos a contemplarla. Lo que no ha cambiado es la vieja aspiración de los liberales españoles de tener una constitución donde todos los ciudadanos seamos iguales ante la ley. Un texto donde los vascos y los navarros no tengan más privilegios económicos por aquello del respeto a los fueros. Privilegios que quieren compartir los catalanes logrando el pacto fiscal, o los hispalenses con su estatuto especial de capitalidad para garantizarse las inversiones del gobierno de turno, como si no hubiesen tenido suficiente con tres décadas de gobiernos socialistas.

No entienden que los ciudadanos somos los que tenemos derechos, no los territorios. Por eso hoy les invito a ver el cuadro de Gisbert con otros ojos, porque esos viejos camaradas somos, una vez más, usted y yo, esperando a que un Zoido, Griñán, Más o el Arzallus de turno manden descargar la fusilería sobre todos nosotros por oponernos, obviamente, a que los vascos, sevillanos o catalanes sean más por el simple hecho de serlo. Y sí, podrán seguir fusilando a los liberales, pero no por eso, nuestra mirada dejará ser tan desafiante como aquella de nuestros compañeros de armas caídos en las playas malagueñas. Después de todo, Málaga es, y será, la primera en el peligro de la libertad,

Sergio Calle Llorens

ANDALUCÍA Y MÁLAGA




El enorme gasto engendrado por la ostentación, la prodigalidad, el parasitismo y el dispendio causado por la continua fiesta andaluza ha convertido a Andalucía en un cadáver que, por alguna extraña razón, sigue en pie. Para callar a las voces críticas con el muerto, la Junta cuenta con dos herramientas viejas y eficaces; la publicidad institucional y un ejército de plumillas que cobra a cargo de los presupuestos. Ninguno de ellos escribirá sobre el coste de las empresas públicas andaluzas. Ni siquiera se atreverán a mencionar lo que cobran los asesores de Valderas. Ese comunista que en plena campaña electoral, manifestó a Griñán que debido a los fraudes de los ERE, tenía dos opciones; dimitir o cesar a su consejera Martínez Aguado. Ahora, cuando gobierna a su lado, el pájaro bermejo esconde su código ético bajo las alas del gobierno andaluz.

Tal vez el silencio de la prensa importe poco si tenemos en cuenta que debido al nivel educativo andaluz, el nivel de lectura de nuestros estudiantes apenas llega para entender las dos terceras partes del catálogo de Ikea. A éstos les basta dos consignas fáciles para manifestarse en la calle, siempre y cuando la protesta vaya contra la derecha que, dicho sea de paso, se ha empeñado en convertir a Sevilla con la ley de capitalidad, en la única urbe sureña a la que llegarán inversiones de forma segura. A los chicos de la gaviota les debe parecer poco las tres décadas de centralismo sevillano socialista, y planean, imagino, bombardear Málaga cada tres años. De esta forma tan liviana, los populares se asegurarán que la capital de la Costa del Sol no ose seguir en la senda de su rebeldía. Y no, no me valen las protestas del alcalde malagueño y de los suyos, porque por cada hombre leal para con Málaga que pertenece a su partido, me he topado con cien hombres cuyo único interés es la satisfacción de sus apetencias políticas. El único logro del PP en los últimos años en estas tierras consiste en la inauguración del Palacio de la Aduana, pero no como museo, sino como caseta de feria.

Por tanto, estoy convencido de que estamos en manos de una pandilla de caraduras sin escrúpulos, a la derecha y a la siniestra. Por una lado, tenemos a la Junta para la que sólo hay algo más peligroso que la calumnia; la verdad. Por el otro, a los ayuntamientos malagueños gobernados por los populares de cuyas mentes no salió jamás idea brillante alguna. Su estrategia es tan lamentable como aquella usada por la progresía que hace responsable a Franco de todas las taras de los tiempos actuales. El problema, queridos amigos, reside en el hecho de que Málaga perdió su libertad a manos de Andalucía. Nada más y nada menos. El resultado es que en la provincia hay 192.000 parados y el Servicio andaluz de desempleo, apenas tiene 92 ofertas de trabajo. Para esto, no hacía falta formar una autonomía, bastaba con dispararnos un tiro en la cabeza.


Sergio Calle Llorens

jueves, 9 de agosto de 2012

MÁLAGA


Málaga anochecía reflejada en el puerto mientras el Castillo de Gibralfaro seguía suspendido entre el cielo y el suelo. El susurro de las olas rompiendo contra los espigones acariciaba el silencio, y la luna, ay la luna, dibujaba un barquito de plata en mi patria salada. Ante el espectáculo, decidí cerrar los ojos para ver si aquella maravilla era un sueño. Afortunadamente, al volver a abrirlos, todo seguía en su sitio. Sonreí feliz por hallarme, por fin, junto a la mar, la misma que lo devuelve todo después de un tiempo, especialmente los recuerdos. Ni siquiera el viento de levante es capaz de llevarlos muy lejos. Cerré los ojos de nuevo y aspiré el olor a salitre. Me sentía bien sintiendo la ciudad que emergía entre la brisa marina.

Apuré la cerveza bien fría para recordar como Málaga se ha convertido en la primera urbe de la taifa andaluza. Sí, Málaga, esa hermana conocida como la cenicienta. La ciudad cuyos museos son los más visitados, y cuyas empresas son las más numerosas. En otras palabras, la que más aporta a las arcas andaluzas. Sin Málaga y sin Almería, Andalucía sería económicamente inviable. Por ello, no hace falta ser licenciado en ingeniería óptica para adivinar que lo único que le interesa a la Junta es mantener a Málaga pagando la temporada del equipo andaluz que, dicho sea de paso, siempre termina colista en el campeonato. Además no haya proyecto malagueño que no acabe cubierto de polvo en los cajones del ente político andaluz, donde esos entrañables pollinos solípedos suelen, con sus coces, dañarnos todo lo que pueden.

Pensaba en ello cuando una estrella fugaz cruzó la bóveda celestial. Tomé la escena como una señal para que pidiese otra birra y siguiera con mis reflexiones. Entonces, llegué a la conclusión siguiente; Darwin, de haber vivido en Andalucía, habría concluido que el político andaluz desciende del cerdo, porque en cada organismo autonómico hay 9 de cada 10 chorizos esperando a ser descubiertos. Por su parte, Freud habría resuelto que los votantes andaluces sufren de esquizofrenia. Esa enfermedad en la que la mente se va deteriorando día a día, y en la que finalmente, los enfermos no saben distinguir entre la ficción y la realidad. La verdad es que ambos grupos tienen de ciudadanos útiles lo que yo de coleóptero.

Ante este panorama, los andaluces, como el resto de españoles, todavía no se han dado cuenta de que deben deben elegir entre el estado autonómico y el estado del bienestar. Yo, obviamente, opté por la segunda opción hace años. Una opción que nos permitiría romper con el yugo de esa casta política que hace nacionalismo de campanario para vivir, como no, del sudor del de enfrente. Deshacernos de ella, debe ser nuestra primera prioridad para que un día, espero, no muy lejano, tengamos un nuevo amanecer dorado de alba, como esos edificios malagueños reflejados en su mediterráneo.

Sergio Calle Llorens

EUFEMISMOS

Vivimos tiempos tan extraños que a los enterredores les llaman técnicos funerarios y a los barrenderos expertos sanitarios. Sin duda, la época en la que nos ha tocado vivir es el paraíso de los amantes de los eufemismos absurdos. Para más INRI, si uno no se suma a la locura colectiva de usar estas denominaciones, se nos acusa de antiguos o de algo peor. El otro día sin ir más lejos, estaba en casa con la única compañía de mi respiración profunda, cuando, otra vez, una pareja de testículos de Jehova vino a darme la barrila con el fin del mundo. Como soy hombre de recursos lez enchufé la manguera para recrearles el diluvio de Noé. Todo un detalle por mi parte. Empero, antes de correr despavoridos me lanzaron los siguientes calificativos: satánico, fornicador y pecador. Me reconozco en los dos últimos, pero al diablo sólo lo conozco, y de vista, corriendo por los pasillos del palacio de San Telmo.

 Con lo fácil que hubiera sido llamarme cobarde, sin más. Después del incidente religioso, un hipotecado, antes vecino, empezó a pinchar música con una potencia que sólo se consigue en cabo cañaveral o en un plató de Tele Cinco. Era un grupo andaluz con menos talento para la música que Rajoy para bajar los impuestos. El asunto terminó con un nuevo manguerazo. No teman, es amigo, aunque con poco gusto musical. Decidí alejarme de mi peligroso domicilio. Habría andado 100 pasos cuando una amiga, antes amante, intentó convencerme para que asistiera a una manifestación contra los recortes. Estuve a punto de preguntarle, como en la canción, dónde estaba ella en el 73, pero preferí interrogarla por su hermana, otrora experta en cosquillas.

 Bajé a la playa a tomar una cerveza con un ingeniero de quirófanos, antes electricista, que intentó venderme las bondades del yoga con una camiseta del oso Yogui. Después vimos a una pandilla de cobardes, otrora corredores, por el paseo marítimo. Iban sudorosos pero seguros de que, si no les estalla el corazón en la próxima década, alargarán su vida, por lo menos, un siglo y medio. Curiosa forma de suicidarse.

 Un término que me gusta es el de tocólogo, antes ginecólogo. Esos afortunados que bucean en las huchas de las damas y, misteriosamente, las encuentran repletas de monedas. Cuando, qué les voy a contar, cuando cualquier contacto con la zona genital femenina, antes llamada coño, hace aflojar la bolsa a los varones. Yo, de pequeño, desconocedor de esta valiosa información, pedí muy seriamaente a mi señor padre que me apuntara en la escuela de confesores de mujeres rubias. Mi progenitor me dijo que había mucho diferencia entre un cura, y lo que yo era; un sátiro de cojones. Afortunadamente, el tiempo me ha demostrado que ambos términos no son excluyentes.

 Recordando el episodio me entró hambre, y fui en compañía del ingeniero de quirófano a que un manipulador de alimentos, antes cocinero, nos preparara unas raciones de boquerones. En el bar entró un agente inmobiliario, otrora vendedor de propiedades, con una aflautadora de miembros, antes guarrillas,. La tarde fue agotadora. ¿Qué pasa en España para que todos se avergüencen de lo que son? ¿Por qué inventar tantos términos? ¿Por qué esa manía de que no les llamemos por sus verdaderos nombres. Es como si alguien se llamara Alejandro sólo respondiese a la voz de conquistador. Seamos serios, una pilingui es una pilingui, Manuel Chaves es un inútil, María Gámez es el eslabón perdido entre el hombre y el mono y el alcalde de Marinaleda es un subnormal profundo. Permítanme, por tanto, un consejo para la próxima vez que un odontólogo, antes dentista, se dedique a perforarles la boca con un aparato diseñado para derribar a un elefante, escupan, primero el agua, y luego el término que mejor les viene a esa profesión; Hijos de la Gran Bretaña. Háganme caso, insisto, dejen los eufemismos para los cantamañanas.

 Coda: Para dar ejemplo, puedo afirmar que la transición española tuvo a un hijo al que llamaron democracia, y ésta a su vez tuvo un aborto al que bautizaron como España autonómica. ¡Amigos, las cosas por su nombre!

 Sergio Calle Llorens

domingo, 8 de julio de 2012

THE BANSHEES

The banshee tradition occurs through Ireland and nearby islands. The Gaelic term used most frequently to describe the banshee are the Bean- Sì, a female dweller of a sidhe, or fairy mound. This implies an otherworld or fairy being, the banshee is a solitary creature without male counterpart. The banshee is the Celtic death messenger. Speculation also links the banshee with the mystical race Tuatha De Dannan, from whonce the fairy folk are descended. A female spirit in Gaelic folklore whose appearance or wailing warns a family that one of them will soon die.

 Surprisingly, there are some people in Ireland who still believe in the existence of such creatures. The women of the fairy may be an ancestral spirit appointed to forewarm members of certain ancient Irish families of their time of death. According to tradition, the banshee can only cry for five major Irish families: The O’ Neills, the O’Brien, the O’ Connors, the O’ Gradys and the Kavangags. Intermarriage has since extended this select this.

 In Galway I heard news from a woman who actually had seen a banshee. I went to visit her and she welcomed me as the Irish do. We had a couple of drinks before getting into business. She explained with all kind of details here encounter with the unknown:

 “To my horror, the footsteps ascended the stairs, and the bedroom door was violently dashed against a washing stand. A cold perspiration broke all over me; it was more than that. I felt I had come into contact with the Banshee. Suddenly I realised that I was asleep. It was just a dream but then, I woke up to see her outside by the window. She knocked three times. I heard her wailing and I knew my grandpa who was ill at the time, was going to die. That night he passed away. I will never forget the look of that woman. She was a little old woman with long flowing silvery grey hair. She sits and combs her hair out while she cries and wails”. 


 Since that day, I took an interest in everything related to the Irish angel of death. My interest has to do with my studies of the European folklore, because through folklore we can learn more about the thoughts and ideas of our ancestors. In my study I spoke with different scholars to know their opinions on the subject. I was quite shocked to hear their explanations to the phenomena. Regarding her manifestation clearly demonstrate the strength that hails her presence. She is frequently viewed as descends from a displaced individual. For instance, you will find common myth in which suggest that the soul of woman that unfortunately lost her spouse and children might metamorphose into a banshee as a result of grieving them for all eternity. Due to his, she is unlikely approved back to community; in this situation, she transforms her very own demise. Yet another source for the banshee is that they are souls of children who were not baptised. However, some scholars points out that the banshee is some sort of a being from another dimension. 


Whatever they are, the banshees are as Irish as the leprechauns or the Guinness. Stories of the banshees are to be told in the dark, in an old house, or around a campfire. If you find, of course, a good storyteller.


Sergio Calle Llorens

jueves, 28 de junio de 2012

JACK THE RIPPER

It was dark in London when I decided to participate in the Jack the Ripper’s tour. As the night sets in and the long shadows fall, we delve into the crooked, cobbled alleyways of Whitechapel to follow the Ripper’s bloodstain of terror. I have to confess that I felt that spine- chilling of horror. I guess that my fascination for the murders committed at the end of the nineteenth century started when I was just a boy, and I was there with a group of tourist joining the Victorian police as they hunt the Ripper through a warren of crumbling backstreets. So you can imagine my excitement. The guide names all the suspects, the victims at that time called “Whitechapel murders”. Among the victims, my favourite one was, of course, Mary Kelly. Please read “The seduction of Mary Kelly” and you will understand it. But let’s focus on the crimes; I guess that the London metropolitan Police did not understand that the murders were being committed by individual such as themselves. So the crimes were not solved because of the incompetence of the detectives.

What sort of person was it that could move about at night without the suspicion of his own household or of other people that he might have met? Who could walk through the streets in blood stained clothing without arousing too much comment? Who would have had the elementary knowledge and skill to have committed the mutilations? At first glance, the solution would seem to be a policeman, or somebody wearing a police uniform. However, the right answer could be a woman. Unless is what a English author, John Morris, is claiming that after some research, he believes that the notorious but unsolved Whitechapel murders were committed by a woman named Lizzie Williams. Mrs Williams was a suspect buy ignored by the police. Its not the first one to claim that Jack was a woman. Actually William Stewart choice was such a woman who had been a midwife. Anyway, a woman would have had the theoretical knowledge for committing the mutilations. She could have moved about the streets at night without arousing suspicion, and she would have had the confidence of her victims.

 John Morris says the wife of royal physician Sir John Williams, who ran abortion clinics in London East End, butchered five prostitutes because she could no have children. He argues he sifted through thousands of documents to find clues that prove Elizabeth Williams, from Wales, was the murderer. The hand of a woman highlight claims females clothes were found near the bodies. There is no doubt it was a woman but because everyone believes it was a man, evidence has been ignored.

 Another surprising announcement was given by the Metropolitan Police when they denied files about the case to be made public, because they claim the files include names of long-dead Victorian super grasses. The files includes the names of four new Jack the Ripper suspects, which could help solve the 123 year old mystery.

 I was thinking about that possibility through the streets of London when the crimes were committed. I recalled the personal items were laid out at the victim Annie Chapman in a typically feminine manner. I also recalled the three small buttons from a woman’s boot were found in blood near victim Catherine Eddowes. The husky voice of our guide said we were on the spot where Mary Kelly was murdered on the morning of 9 November 1888. Kelly landlord John McCarthy sent his assistant, ex soldier Thomas Bowyer, to collect the rent. Kelly was six weeks behind her payments, owing 29 shillings. Shortly after 10:45 a.m. Bowyer knocked on her door but received no response. He reached through the crack in the window, pushed aside a coat being used as a curtain and peered inside- discovering Kelly’s horribly mutilated corpse lying on the bed. Remnants of women’s clothing including a cape, skirt and hat, were found in the ashes of Mary Kelly’s face which did not belong to the victim. Kelly was known as Fair Emma for the colour of her hair. When drunk, Kelly would be heard singing Irish songs. Unfortunately, she found a horrible death in Whitechapel. Now an actress sang a song for us, a very old Irish tune and I felt sorry for Mary Kelly.

 Maybe one day, we will find the real identity of the murderer, or maybe not. But one thing is for sure, nobody can stop the legend of Jack the Ripper. But in my case, nobody will stop the fascination I feel for Mary Kelly, the real reason of my participation in the tour.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 27 de junio de 2012

TERRITORIOS LIBRES

Sabido es que a quien madruga Dios le ayuda, pero las demandas de los ciudadanos honrados a la Junta de Andalucía, son como pedir una beca al mismísimo Lucifer. Y es que ya no queda nada en las arcas públicas, porque se lo gastaron todo en familiares, polvos, también blancos, canales abyectos, publicidad institucional y obras faraónicas. Las casualidades andaluzas no son las cicatrices del destino, porque no hay casualidades. Somos títeres de nuestra inconciencia por haber dejado que nos gobierne tres décadas, ese plantel de damas con la virtud en alquiler llamado PSOE. Yo advertí al personal del peligro, pero convencerles es tan difícil que evangelizar a los monos de Gibraltar. Por eso, decidí poner distancia física y psíquica con esas tierras del sur.

 Después de todo, Andalucía no es una región, sino una enfermedad incurable. Una decepción que no honra a quien la inspira. Una cárcel que encierra a las mentes brillantes. Un lugar donde no hay segundas oportunidades, excepto para el remordimiento y los enchufados de carnet. Un odio común a la palabra dada. Un no conseguir eterno por no intentarlo. En definitiva, la taifa andaluza es el paraíso de los sinvergüenzas y el infierno de los emprendedores.

 Cada mañana me desayuno con las noticias de la prensa digital y aunque cada decisión del gobierno regional me inspira una crítica, ya no siento la misma necesidad de plasmarlo sobre el papel. Es más, las miradas de alcantarilla y los animales rosados que nos dirigen, han pasado a un segundo plano en mis pensamientos. Ya no me importa tanto que el sur viva envuelto en un manto de oscuridad perpetuo. Solo que a veces, el cuerpo me pide tirar alpiste, en vez de arroz, en la boda andaluza para que el asunto termine como “Los Pájaros ” de Hitchcock.

 La espera es el óxido del alma, y yo no quería seguir aguardando. El destino suele estar siempre a la vuelta de la esquina. Como si fuese una pata de jamón, una zorra o un billete de lotería: sus tres representaciones más recurrentes, pero lo que no hace es visitas a domicilio. Hay que ir a por él, algo que el andaluz medio no parece comprender. Por eso entiendo que estos artículos son el mejor par de guantes que jamás se le haya regalado a un manco, perdonen mi falta de modestia. Incluso, hasta donde me llega la perspicacia, pueden servir de guía a otros desencantados, pero no por ello pienso ligar mi destino a esa taifa sin esperanza.

 Mi futuro es un territorio libre, donde pueda ejercer la crítica sin que mi apellido catalán suponga un problema. Un lugar en el que por defender a España no constituya la acusación de fascista por parte de los tasadores de fachas oficiales, o el que publique mis trabajos en un diario digital de Sevilla no sea considerado un acto de lesa traición para con Málaga. Algo que, por cierto, me ha supuesto en el último año insultos variopintos. Por eso, empujo mi nave hacia la mar buscando la paz y el sosiego. Un mar mediterráneo con miles de tonalidades turquesas en cuyas aguas puedo leer mi destino; territorios libres.

Sergio Calle Llorens

lunes, 25 de junio de 2012

¡ESA MUJER!

Aquella mujer, valga el símil cárnico, estaba como un pollo en salsa, per a xuplarse els dits, y yo, a mis veinte primaveras, me dejaba guiar mucho por el músculo inferior. Sobre todo con mujeres que, pensaba, existían solo en el mismo plano que la virgen de Lourdes. Así que tomé su presencia como una aparición del cielo. Rebosaba pasión, y no disimulaba por ocultarlo. Algo inusual porque mi experiencia con féminas, me han llevado a la conclusión siguiente; los hombres somos bombillas que pueden encenderse o apagarse pulsando únicamente un botón, mientras ellas se calientan, poco a poco, como una plancha. Nos amparaba la noche y, también, el hecho de que su marido estuviese de maniobras. Las campanadas de la catedral repicando la medianoche anunciando una pasión desbordada que, afortunadamente, consumamos durante un largo año.

 Hay pocas cosas que engañen más que los recuerdos, pero si no me falla la memoria, una ligera caricia o un susurro bastaban para encenderla. La pobre se justificaba diciendo que su legítimo no tenía mucho arte para el asunto de la jodienda, y yo, ya les digo, en aquellos años, era como un cine, con pases de mañana, tarde y noche. Es decir, que la madre naturaleza se había comportado como una auténtica furcia con el cornudo, cuyo único ardor, por lo visto, lo dedicaba a la vida militar, y yo siempre le estaré agradecido por ello.

 Me viene a la memoria cuando lo hacíamos, ella iba directa al piano, donde desnuda y reluciente de sudor, humillaba a Chopin a pesar de los años de práctica. En esos momentos, tuve la certeza de que hablar es de necios pero escuchar tampoco es de sabios. Empero, como uno siempre ha tenido cierto arte para la poesía ocurrente, le componía, entusiasmado, pareados dedicados a sus nalgas prietas. También recuerdo el rumor de la fuente junto a la entrada de La Encarnación, y esa mirada triste, a media bandera como si supiera que su vida se arrastrara perezosa entre tinieblas, a pesar de la luz mediterránea de Málaga.

 Tras nuestro último día de maratón sexual, ocupamos la tarde paseando por los rincones de mi ciudad favorita. Era otoño, cuando la Málaga liberal le sale el alma de poeta. Buscaba solaz a su tormento de tener que buscarse un nuevo amante en otra parte. Alguien con el que esconder la terrible soledad de su alma. Por supuesto, ella nunca me hablaba de ello, pero había aprendido a interpretar sus silencios, o al menos eso pienso ahora. Traté de animarla pero mis chascarrillos, a tenor de los resultados, padecían de anemia. Las nubes comenzaron a corresponder al estado de ánimo general, uniéndose al funeral. Allí atrapados entre una luna de montañas y un mar de lluvia, ella derramó unas lágrimas. Intenté forzar una frase de aliento pero sus dedos taparon mi boca de la que, a pesar de mi talento para el aforismo ocurrente, no salió nada. Me dio las gracias y se marchó en busca de su marido. La observé alejarse, bajo la lluvia, sola, con el alma en pena. Por un momento pensé que se volvería a echarme una última mirada, pero no lo hizo. Lo que si hizo, para mi sorpresa, fue despojarse de los zapatos para que sus pies sintieran el elemento líquido. Su imagen se perdía en la lejanía y, por razones que desconozco, no me atreví a ir tras ella. Un relámpago iluminó la vía, su imagen era la viva estampa de una diosa. Estaba bellísima con su cuerpo empapado y su pelo suelto pidiendo a gritos ser amada. Sentí pena por ella y, también, asco por todos aquellos cabrones que no se dan cuenta de todo el amor y pasión que guardan sus mujeres en el pecho. Las que languidecen de aburrimiento ante el patetismo de sus machos de pacotilla.

Sergio Calle Llorens

sábado, 23 de junio de 2012

TRINIDAD Y ANDALUCÍA TECH

Trinidad Jiménez acaba de aparecer de nuevo en Málaga con la convicción del ignorante. Reclama dinero contante y sonante para el campus de excelencia Andalucía Tech que, increíblemente, une a la universidad de Málaga con la de Sevilla. Un proyecto novedoso que se ha quedado sin financiación en los presupuestos generales del año 2012. Una inversión que, según la enemiga del pueblo saharaui, “es la base para que Málaga ponga en marcha un potencial de conocimiento que ya existe y que solo hace falta impulsar”. No seré yo quien se oponga a este proyecto, pero claro no de la mano de la ex ministra cuyo estado de imbecilidad ya superó a la babosa aquella del pleistoceno.

 Verán, Doña Trinidad no tuvo reparo alguno en conceder un día después de perder las elecciones a varios proyectos de cooperación, algunos tan peregrinos como los destinados a los honrados comealmohadas y a las feministas de Mali, por valor de unos 500.000 euros de nada. Tal vez algún día, en época de vacas gordas, alguien me subvencione mi asociación “enamorados de las pelirrojas”, porque todo es cuestión de manipular a la opinión pública y, a su vez, encontrar a alguien como que tenga menos sentido común que un lactante. Estilo Trinidad, vaya. Pero no perdamos el hilo de mi exposición. Les recordaba esas últimas subvenciones que firmó su manita, entre las que destaca “la resolución de conflictos con los hipopótamos en Guinea Bissau, dotada de unos 300.000 euros de nada. Así que no es difícil comprender que el gobierno de España no tenga un duro ni para Andalucía Tech, ni para pipas, debido al despilfarro del gobierno anterior.

 Por supuesto, la petición de la ex ministra, ha sido recibida muy bien por aquellos que viven en un estado de  idiocia permanente, porque una cosa es pertenecer a un partido como el PSOE andaluz, último reducto tribal del gremialismo simiesco, y otra bien distinta es no saber ni en que país se vive. No hay dinero, las cajas están con telarañas porque el socialismo fracasa cuando, como decía Thatcher, se termina el dinero de los demás. Solo una persona más ignorante que un zote, no se ha dado cuenta de que el país está en bancarrota por culpa de personas como Trinidad Jiménez.

 Hubiera estado bien que la paisana hubiera pedido también para el metro malagueño, para el tren litoral o para el saneamiento integral de la Costa del Sol, pero eso hubiera supuesto un enfrentamiento con Griñán y compañía. Y es que Trinidad nunca se ha caracterizado por su valentía, recuerden como no fue capaz de dar un puñetazo en la mesa cuando los marroquíes mataron a un saharaui con pasaporte español en las calles de la ex colonia. Lo suyo, claro está, es la resolución de conflictos con los hipopótamos. Una visión del mundo que me lleva a pensar que Darwin era un soñador, seguro, pues la evolución en Andalucía jamás tuvo lugar. Es más, escuchando el parloteo de la señora Jiménez, me hace concluir que mujeres como ella no vienen del mono, sino de la gallina. A ellas, y a todos los que la pusieron en sus puestos, habría que preguntarles por la etimología de la palabra capullo. ¿Andalucía Tech? LOS COJONES.


Sergio Calle Llorens

viernes, 22 de junio de 2012

EL IDIOMA DE MARÍA GÁMEZ

El arquitecto Carlos Hernández Pezzi medita si seguir o no en la primera línea de la política, tras un año como vocero del grupo municipal socialista en el ayuntamiento de la capital de la Costa del Sol. Un tiempo en el que ha sido la mano derecha y la izquierda también, de la hija del farero con menos luces que un barco pirata, también conocida como “la traidora”. Los rumores apuntan a que ya ha iniciado las conversaciones para retornar a su puesto, y  de paso volver a la cordura, como arquitecto de la Diputación Provincial. El motivo que se alude para dejar tirada al recorte de chalaura es el cansancio acumulado. Y es que la mitad de los concejales socialistas en el ayuntamiento malagueño no tienen dedicación exclusiva, es decir que cobran para no hacer nada, y utilizan su tiempo para otro tipo de actividades más lúdicas. Socialismo andaluz en estado puro.

 Tampoco el Alcalde malagueño del PP tiene su cabeza al cien por cien en el ayuntamiento, pues ha de acudir a su puesto de senador en la capital del Reino. En Málaga parece que nadie entiende que los asuntos municipales requieren, como el alcohol, dedicación exclusiva. El caso es que el escudero de la patética Gámez está hasta el gorro de acudir a las comisiones de diferentes áreas y empresas que se organizan cada mes. Harto de predicar en el desierto con sus propuestas y agotado del poco interés de sus correligionarios, el arquitecto quiere colgar las botas, que no la bota. A su manera, claro, porque aunque la prensa local afirma que la decisión no está tomada, ya les adelanto yo que Hernández Pezzi abandonará la primera línea política sin renunciar, ojo al doto, a su acta de concejal.

 En consecuencia, María Gámez que, aunque se deja ver por el consistorio, sigue de baja por maternidad, a tenor de su poca actividad, volverá a torturar al personal para que la gente adopte a los socialistas como animales de compañía. Tarea difícil si pensamos que para el malagueño medio, el PSOE es una marca electoral extranjera en la Costa del Sol. Lo único claro es que a cada ocurrencia de Gámez, las palomas del parque levantarán el vuelo, los productos de primera necesidad se encarecerán y los asistentes a los plenos disimularán, en lo posible, las carcajadas.

 De todo, podemos sacar conclusiones evidentes: La primera es que el PP, a pesar de lo mal que lo está haciendo en la capital, sin ningún proyecto interesante, tiene enfrente a una oposición incapaz de fiscalizar sus actos. La segunda camina de la mano de la crisis, porque la socialdemocracia a la andaluza requiere a personas sin talento ninguno con la única aspiración de seguir viviendo a costa de todos nosotros. Y la última, pero no menos importante, es que Hernández Pezzi y el resto de malagueños, seguirán sin entender como alguien como Gámez, con el coeficiente intelectual de una luciérnaga, y cuya luz sólo sirve para colocar en la administración a todos sus familiares, haya podido sentar su hediondo trasero en nuestro sagrado ayuntamiento.

 Coda: Ármense de paciencia y pidan a Gámez y a los suyos que hablen despacito, al fin y al cabo, ustedes no hablan muy bien en idiota.

Sergio Calle Llorens

AMIGOS Y MUJERES

Es cierto, a veces el desconocido perro de la felicidad me lame la rodilla y yo no tengo la correa. Mi dicha, en cualquier caso, ha tenido que ver con los amigos y con las mujeres. En el tema de la amistad, me gusta recordar al Conde de Montecristo, cuando Maximiliano dice, los amigos que perdemos están sepultados en nuestro corazón, y es Dios quien lo ha querido así para que siempre nos acompañen. Yo tengo dos amigos que me acompañan siempre también. El uno es el que me ha dado la vida, el otro es el que me ha dado la inteligencia. El espíritu de los dos vive en mí. Les consulto mis dudas, y si hago algún bien, a sus consejos les debo. Consultad la voz de vuestro corazón, Morrel, e inquirid de ella si debéis continuar poniendo tan mal semblante. A pesar de la cita de la genial obra de Dumas, yo no he tenido mucha suerte con el tema de la amistad. Quiero decir que soy hombre de pocos amigos, y soy, seguramente, el único a culpar.

 La causa es mi manía de ser sincero cuando la gente pregunta mi opinión sobre un tema que les afecta personalmente. Mis honradas respuestas, pardiez, suelen dejar a mis interlocutores tan pálidos como las nalgas de una monja de clausura. Por eso, no me extraña que en los últimos diez años sólo haya recibido una llamada de un amigo para felicitarme el cumpleaños. A veces, he imaginado si un día dejara de abrir los ojos, Dios no lo quiera, la reacción de la gente que una vez me conoció. Y la conclusión que saco es que de igual forma que no saben si padezco o gozo, la mayoría no me dedicaría ni un pensamiento agradable.

 Ya les digo, no sufro por ello, aunque con los años he desarrollado una capacidad para mantener la boca sellada. Mi método consiste en recordar episodios pasados que me complicaron ciertamente la existencia. Uno de ellos fue cuando en un hospital, uno de mis familiares acababa de traer una criatura al mundo. Allí, viendo el rostro del recién nacido, una pandilla de descerebrados les sacaba todo tipo de parecidos; “tiene la orejitas del abuelo, el culete de la madre y los ojos del padre”, pero coño si los tenía cerrados. Hasta que, claro, llegó mi turno. Tragué saliva y tras ver como aquella cosa tenía más vello facial que el mono del zoológico de Fuengirola, disparé; “pues ni a papa, ni al abuelo, ni mucho menos a la madre, el bambino se parece a un chimpancé, y acabo de ver a un equipo del National Geographic entrando al hospital para grabarlo”. Huelga decir que aquello fue el final de una bella amistad. De cualquier forma, aunque uso este método que yo he bautizado como de recuerdos negativos, no sé a que viene que los amigos te pregunten cosas cuando existe el riesgo de sufrir un ataque de sinceridad. Collons, es como si no me conocieran. De cualquier forma, he de decir que en el azaroso mar de la vida perdemos a gente, y nos perdemos a nosotros mismos. Algunos quedaron tirados en alguna cuneta y otros vuelven cuando nuestra cuenta corriente engorda. Aunque, justo es reconocerlo, siempre hay alguna contada excepción. Pero todos los que alguna vez compartieron amistad con un servidor, me han dado más de lo que me quitaron, y como les decía, a ellos les debo muchos momentos de felicidad.

 En cuanto a las mujeres de las que ni Freud, ni ellas mismas saben demasiado, he de decir que las admiro profundamente por su inteligencia y arrojo. Son buenas amantes, excelentes madres, arpías profesionales, grandes compañeras y sí, muy complicadas. De muchas de ellas he aprendido algunos trucos que aplico en la vida. Y luego, claro está, he de destacar su belleza, pero cuando no la tienen, un caballero como el que aquí suscribe, falta a la verdad por costumbre. Yo, lo reconozco, presumo de no haber dicho jamás la verdad a una dona. Hacerlo sería contraproducente pues siempre se corre el riesgo de sufrir una somanta de palos. Además, no ando muy descaminado al afirmar que todas viven creyéndose princesas de su propio cuento, y uno no es nadie para quitarles la ilusión. Si ellas dicen que sus ojos son de esmeralda y zafiro, pues uno se olvida de que existe el color verde, y si están horribles con esos kilos sobresaliendo por debajo de la camiseta, pues tampoco se gana nada recordando que esas carnes no son tocinito de cielo.

 En conclusión, soy el hombre que vive en las sombras en cuyo corazón estallan miles de violines. Un ser envuelto e vahos de penumbra azul y púrpura. Alguien fuera de tiempo y de lugar. Una mancha negra en la paleta del creador que ha tenido en la vida más de lo que realmente merecía. Por eso, ahora que la lluvia es una mortaja de vapor sobre el condado de Wicklow quiero agradecerles a todos los buenos momentos que compartimos, porque como a Maximiliano, los amigos y las mujeres del pasado me acompañan en mi soledad.


Sergio Calle Llorens

jueves, 21 de junio de 2012

MI PADRINO

La lluvia caía finísima en el corazón del barrio de la Victoria. Un trueno rugió como un dragón en la bahía malagueña y sentí el suelo vibrar bajo mis pies. En las aceras empapadas, las farolas dibujaban una escena fantasmagórica extendiendo una tenue luz sobre los tejados. Rebusqué en mi abrigo las llaves de mi padrino, que, desgraciadamente, acababa de fallecer en el hospital. Entré en el edificio para darme de bruces con la portera que, dicho sea de paso, me caía tan bien como un piano de cola cayendo en mi cabeza desde un sexto piso. Inventé una excusa para no darle explicaciones sobre la muerte de mi familiar, y subí apresuradamente las escaleras.

 Una vez dentro, encendí las luces como temiendo encontrarme con su espectro. Deseché el pensamiento pero mis ojos buscaron su presencia. Se me hacía raro no verle allí, sentado, esperándome, para jugar al ajedrez y contarme las historias de su vida. Manolo Ramírez Palomo fue el soldado que mayor tiempo sirvió a la república española y, el día que se licenciaba comenzó la guerra incivil. Fue hecho prisionero en el frente por las tropas nacionales y cuando iban a darle matarile, le ofrecieron pasarse al lado de los rebeldes, lo que hizo gustoso por aquello de salvar el pellejo. Posteriormente, unos comunistas trataron de mandarlo al otro barrio pero escapó saltando por una azotea. Aquellas historias de la guerra me conmovían, y aún hoy, me hacen reír con ganas. En sus palabras, no había ni un ápice de rencor, ni un reproche a nada ni a nadie, a pesar de que había sufrido lo suyo. De sus relatos, me quedo con aquella que afirmaba haber estado a punto de cortar el árbol de Guernica, y lo hubieran conseguido si no hubiera sido por los requetés. La anécdota siempre me pareció de su invención, hasta que investigando a su regimiento, descubrí que aquello, lejos de ser una ensoñación, era tan real como el afecto que yo le tenía.

 Recordaba su memoria cuando un nuevo trueno sacudió al barrio y un apagón cubrió de negrura el apartamento. La luz de mi linterna alumbró viejas fotos familiares, de otro tiempo, y de otros lugares. En una de ellas, aparecía con un mono pequeño con el que convivió en los años 50 a pesar de las protestas de mi madrina. Ni siquiera su muerte, me impedía que siguiera sonriendo. Seguí sacando del ático de mi memoria los momentos que compartí con él. De pronto, recordé que tenía que llevarme los libros que él me había legado. Tomé un libro de Dostoievsky en mis manos y comencé a leer en voz alta. Intenté imaginar lo que él estaba pensando el día en el que leyó esas páginas por primera vez, porque soy de los que piensa que cada vez que un libro cambia de manos, la mirada y el alma del anterior propietario pasan, de alguna manera, al nuevo dueño.

 Deambulé por el piso buscando vaya usted a saber qué. Tal vez anhelando su presencia o sus consejos de los que me había quedado huérfano. Me faltaba algo, y solo en esos libros cubiertos de polvo. Abrí uno que sobresalía de un estante, y entonces una vieja fotografía cayó a mis pies; y allí estaba él, vestido de uniforme con una sonrisa de oreja a oreja, con un hacha en la mano junto al árbol sagrado de los vascos. Le acompañaban en la foto, dos soldados andaluces, tan risueños como mi padrino. Luego aquellos hombres compartirían bandera con gudaris que, tras traicionar a la república, fueron destinados a banderas de los nacionales donde servían esos mismos andaluces. Cosas de la historia.

 Me alejé de la casa hacia la plaza de la Victoria. Seguía lloviendo, las piedras del Santuario permanecían oscuras, llorando de pena por los que nos habían dejado. El barrio estaba casi desierto y pensé en las almas que jamás volverían a pasear por sus calles. Sombras de un tiempo, voces de un pasado que solo existen en nuestros recuerdos. Era curioso, pensé, que alguien que ha sobrevivido a tiempos de guerra, muriese en la placidez de una cama. A pesar de mis pensamientos lúgubres por su muerte, la primera que realmente me tocaba de cerca, de alguna manera estaba feliz, porque había tenido la inmensa fortuna de conocerle y de ser partícipe de su vida. Me lo dio todo a cambio de muy poco. Y aún hoy, aquel soldado al que fusilaron dos veces e intentó serrar el árbol de Guernica, suele acudir a mi encuentro cuando las sombras se alargan y crece la inquietud en mi interior. Desde aquel lejano día en el que un millón de nubes vomitando electricidad cabalgaban desde el mar para tomar la ciudad, he sentido la presencia del único héroe que he conocido en mi vida. Vaya desde aquí un recuerdo por su memoria.

Sergio Calle Llorens

martes, 19 de junio de 2012

EL DEDO DE ADELAIDA

Recientemente la rectora de la Universidad de Málaga protagonizó un curioso suceso en la Capital del Reino, presentándose en coche oficial para plantar, después, al ministro de educación José Ignacio Wert. Aquella broma nos costó a todos los contribuyentes un pico que, dicho sea de paso, todavía está por cuantificar.

 No creo revelar ningún secreto al escribir que Adelaida es una persona muy próxima al PSOE, sin embargo, si ustedes siguen leyendo hasta el final, les revelaré algo sobre la rectora de la UMA. Pero sigamos recordando al personal que la señora de la Calle cobra 4038€ mensuales, y es de las que más cobra. También he de señalarles que la universidad malagueña junto con el parque tecnológico, es una institución que los dos partidos mayoritarios quieren controlar. Es más, hasta última hora, el PP estuvo buscando a un candidato alternativo para el actual cargo que ostenta la madrileña. Huelga decir que los populares no encontraron a nadie que contara con el apoyo de la comunidad universitaria.

 El caso es que desde que la rectora y presidenta de la CRUE,-la conferencia de rectores de España- volviera a arrasar en las urnas, no ha dejado de escapar oportunidad alguna para protestar contra los recortes. Incluso llegó a denunciar al actual gobierno por intromisión en la autonomía universitaria, aunque lo mejor estaba por llegar con su participación en los diez minutos de concentración que la UMA celebró a la entrada de la Facultad de Derecho. En la misma jornada, sibilinamente, informó al claustro de que los presupuestos universitarios se reducirán nada menos que unos 20 millones de euros. Lo que no dijo es como iba a llevar a buen puerto el III plan estratégico de la UMA, con esos recortes.


 En resumidas cuentas, que el dedo que Adelaida  levanta acusador para señalar al gobierno central, suele esconderlo cuando se trata de indicar las propias miserias que nos traen sus recortes. Sin ir más lejos, la rectora plantea una reducción de sueldos del personal universitario y paralizará las obras del Campus que no estén financiadas por los fondos FEDER, ya que si lo hiciera, tendrían que devolver el dinero. El resto sufrirá, según sus propias palabras, una reprogramación, que en Román Paladino viene a ser una paralización de las obras. También de la Calle no levanta un solo dedo para que Zafar Khan neurólogo e investigador estadounidense de raíces indias, tenga el par de investigadores que ha pedido. El científico que dejó Yale por Málaga también sigue esperando que los deditos de algún inútil de la Junta de Andalucía, le dote de más fondos para monos, ya que tras descubrir la proteína RGS14 que potencia la memoria, necesita ensayar  la proteína con esos simpáticos animales. 


 Tristemente la rectora de la UMA piensa que nos chupamos todos el dedo, pero se equivoca, porque algunos sabemos que mientras ella se hace la ofendida, es de las que más recorta, y luego el dinero que rebaja a los trabajadores e investigadores lo usa para, colocar con su dedito, a su yerno, Felipe Almansa  para llevar algunos asuntillos económicos de la universidad, donde campean a sus anchas cientos de enchufados que yo voy a señalar en este humilde blog. Y lo hago porque creo firmemente que el favoritismo nos grava más pesadamente que muchos millones de deuda. La universidad, después de todo, tiene que estar pensada para los mejores de nuestra sociedad, y no para los colocados a dedo. Un lugar que funcione como incubadora de mentes brillantes, las que crearan los puestos de trabajo del futuro.


 Puede que Adelaida se sienta cómoda como la mano que mece la cuna de la universidad, mientras repite una pérfida letanía de recortes ajenos, y, al mismo tiempo contrata a familiares. Yo la señalo hoy como representante de uno de los males que nos aquejan hoy, el nepotismo. Ese cáncer que nos ha abocado al desastre. Los ciudadanos tenemos que luchar contra esta plaga de enchufismo. No hemos de ser como aquel chico que no reconoció su condición de gay hasta que, siendo doctor, le hizo un reconocimiento médico a un amigo. Reconozcamos, por tanto, que nos equivocamos eligiendo a esos trileros. Sí estamos a un dedo de distancia de reenviar esta noticia a todo el mundo. Luego, si lo desean, pueden levantar el dedo corazón y saludar a la rectora de la UMA. Se lo ha ganado a pulso; por déspota, por farsante, por fomentar el nepotismo y por tomarnos a todos por idiotas.




Sergio Calle Llorens

lunes, 18 de junio de 2012

LA MUÑECA

Siendo un niño, le levanté la falda a una muñeca para toparme con el primer fraude de mi vida, pues la moña no tenía nada entre las piernas. Supongo que la falta de rajita me hizo, obviamente, comenzar a rajar de todo y de todos. Eso sumado a muchas lecturas guiadas por personas fundamentales en mi vida, me empujaron a manejar la pluma como empuño la espada.  Por eso, llevo años combatiendo a la Andalucía soez y chabacana que nos han impuesto por pelotas, cuyos puñales son poderosos pero que no resisten el choque de aceros. Sobre todo cuando se tiene delante un mano firme y un corazón de soldado viejo.

 Sé que me asiste la razón cuando denuncio los abusos del gobierno regional más lerdo que jamás pariera madre. He señalado con el dedo, aportando pruebas, a gentuza como los Gámez y a otros miembros del partido del capullo. Y lo voy a seguir haciendo, con la convicción de que hago un servicio a mis conciudadanos. Como lo hacen otros medios publicando que la Juez Ayala y la Guardia Civil han implicado a 16 cargos políticos en la trama de los ERE. Incluso el último atestado advierte que se continúa investigando la participación concreta del titular de la Consejería de Economía en la trama. En relación a Manuel Chaves, los agentes de la UCO se detienen especialmente en él al afirmar que “los miembros del Consejo de Gobierno sí conocerían el sistema utilizado, participando en mecanismos que lo harían viable”. Más claro agua.

 España necesita soltar lastre y acabar con esta casta política corrupta que domina en todos los partidos políticos, a diestra y a la siniestra. Un cálculo reciente afirma que en nuestro país debe de haber unos 200.000 políticos, de los cuales sobran 100.000. La fusión de municipios de menos de 20.000 habitantes, nos ahorraría unos 16.000 millones de euros, Y si suprimiéramos autonomías, mancomunidades, o Diputaciones, el ahorro sería mayúsculo. Creo, por tanto, llegado el momento de que los españoles lleguemos a un acuerdo nacional para suprimir entes políticos. Es más, hemos de exigir a nuestros representantes públicos que dejen de colocar a sus familiares, pues se calcular que hay más de 230.000 enchufados en la administración. No es de recibo que la factura de este guirigay autonómico la paguemos los ciudadanos honrados y no quienes nos han llevado al desastre.

 Fusión de ayuntamientos, mandar al paro a los enchufados, racionalizar el gasto y evitar duplicidades deben ser moneda común en la presente legislatura. No podemos seguir reproduciendo el yerro de alimentar una administración mastodóntica. La fiesta, sencillamente, se ha terminado. Como un servidor hace años con la bambola, ya son muchos los españoles que conocen que la muñeca autonómica tiene un negocio fraudulento y caro entre las piernas. Una rajita por donde colocar nuestras monedas que, a cambio de nuestra generosidad, no reparte caricias sino guantazos.


Sergio Calle Llorens