miércoles, 19 de mayo de 2021

¡TODOS TENEMOS!

 



Todos tenemos cicatrices en el alma, una guerra que no pudimos ganar, una batalla de la que salimos victoriosos sin disparar un solo tiro, una salida de emergencia, una sonrisa que era todo nuestro cielo y hasta un infierno llamado desamor.

Todos tenemos un bosque en el que perdemos, una pérdida irreparable que yace en un cementerio alfombrado por la fresca hierba.

Todos tenemos la nostalgia de un recuerdo que no podemos aparcar del todo.

Todos nos hacemos los ofendidos, pero lo que nos ofende es que no nos  quieran del todo.

Todos tenemos, o hemos tenido, un corazón caliente y una cama helada cuyas sábanas huelen a dama de noche.

Todos tenemos dos rostros, pero es la cara B donde guardamos la banda sonora de nuestros deseos más inconfesables. 

Todos tenemos una playa ensortijada por los rayos de plata de la luna y una cala escondida para ocultarnos de nosotros mismos.

Todos tenemos guardada una vieja instantánea en el ático de nuestra memoria a la que volvemos una y otra vez para cerciorarnos de que, en verdad, fuimos dichosos.

Yo quisiera, al menos hoy, tirarme a un mar que sabe a vino y estar todo el día embriagado para olvidar todo lo que tuve y lo que no podré tener jamás.

Todos morimos, pero no todos viven.

Sergio Calle Llorens


jueves, 13 de mayo de 2021

JACK THE RIPPER: CASO RESUELTO

 




Buscaban un asesino con el rostro del diablo. Un monstruo con el poder sobrenatural de desaparecer en las viejas calles de Whitechapel. Un fantasma vengativo que siempre parecía estar dos pasos por delante de la policía. Incluso hoy el rostro del asesino en serie más famoso de la historia sigue envuelto por la bruma del misterio a pesar de que la lista de sospechosos es muy extensa; Montague Druitt. John Pizzer, el príncipe Albert- nieto de la reina Victoria, Walter Sickert. Michael Ostrog, Aaron Kosminsky, Thomas Cutbush. Leather Apron y James Maybrick.

Sin embargo, la identidad del destripador ha podido estar a la vista de todos desde 1888. No, no me estoy refiriendo a Aaron Kosminsky que fue identificado por un testigo en compañía de una de las víctimas antes de ser asesinada, sino al hombre que fue visto junto al cuerpo de Polly Nichols en Buck´s row en la noche del 31 de agosto de 1888. Curiosamente muy poco tiempo antes de que se produjera el crimen – 45 minutos para ser exactos- un agente de policía patrullaba esa calle y no vio a ninguna mujer asesinada en el suelo.  Además, había más vigilantes en esa vía aquella madrugada y, por si fuera poco, es un lugar en el que no había muchos sitios para escapar, por no decir ninguno.  El agente John Neill encontró el cuerpo de la prostituta a las 3:55 de la madrugada. Sin embargo, una entrevista en un diario de Londres hizo saltar las alarmas: otro cochero, Robert Paul, declaró que él había encontrado a otro hombre junto al cuerpo de la víctima. En ese momento, la identidad de ese hombre era desconocida para la policía. Al día siguiente de la entrevista este individuo se presentó en la comisaría para hablar con los responsables de la investigación. Decía llamarse Charles Allen Cross- nombre falso- y reconoció haber encontrado el cuerpo antes que John Neill.  Ya es suficientemente sospechoso que el cochero, que trabajaban en Pickford, no diese testimonio hasta después de la entrevista de Robert Paul en el diario. Hasta ahora, muchos pensaban que el testigo nunca vivió en el 22 de Doveton Street.  Sin embargo, la persona que figuraba como residente  en la citada dirección era Charles Allen Lechmere. Es evidente que debemos reconstruir los acontecimientos aquella noche para saber si nuestro sospechoso mintió sobre algo más que su verdadero nombre.

Reconstrucción

La ruta de Charles Allen Lechmere para ir a trabajar lo sitúa muy cerca del domicilio de Robert Paul la noche de autos. Y ninguno de los dos hombres declaró haber visto a nadie antes de llegar al lugar del crimen- Buck´s row-.  Los informes señalan que Lechmere salió de su casa en Doveton Street a las 3:30 de la madrugada y encontró el cadáver quince minutos después. Pero en verdad sólo se necesitan siete minutos para cubrir ambas distancias, lo que supondría que a las 3:37 habría llegado a la escena del crimen.  Algo que levanta más sospechas porque Lechmere siempre aseguró que nunca estuvo solo con el cuerpo. Teniendo en cuenta que Robert Paul llegó a Buck´s row a las 3:45, el primero habría estado más tiempo de lo que se  pensaba con la prostituta.  Es interesante destacar que la hora es exacta porque Paul declaró que iba tarde al trabajo y que no paraba de mirar el reloj.  Estamos ante una diferente de tiempo de varios minutos que con toda seguridad fue suficiente para cometer el crimen.

Examen Post Mortem

Polly Nichols tenía señales de haber  muerto estrangulada y  presentaba varias heridas por arma blanca; una en el cuello, y otras once repartidas por el cuerpo.  A diferencia de otras víctimas de Jack the Ripper, no hubo extracción de órganos. Los forenses establecen que el asesino necesito sólo dos minutos para quitarle la vida.  Pero si fue Lechmere, por qué no estaba cubierto de sangre.  Hemos de pensar que nuestro principal sospechoso habló con dos testigos después del crimen.  La respuesta es simple; la segunda víctima del destripador murió, como todas las víctimas, por asfixia y sin presión sanguínea no hay salpicaduras de sangre. Es evidente que Polly Nichols estaba muerta antes de que el destripador le clavara el cuchillo. Por lo tanto, Lechmere no sólo tuvo tiempo de matar a la mujer, sino que podría haber estado libre de manchas de sangre e, incluso, habría detectado la presencia de otro hombre en la calle- Robert Paul- a pesar de afirmar lo contrario. 

Incluso si tenemos en cuenta que las heridas de Nichols son menos severas que las de otras víctimas, podemos concluir que Lechmere fue interrumpido por Robert Paul tras asesinar a Nichols, y no tuvo más remedio que actuar rápido para no ser señalado como culpable. Incluso la ropa de la segunda víctima del Destripador cubría las heridas en el abdomen, a diferencia de lo que ocurrió con los otros casos.  De la investigación también destaca que Lechmere bloqueó el paso a Paul para que le ayudase con la mujer. Ambos hombres la tocaron y, a pesar de encontrarla fría, Paul declaró que no vio sangre y que no pensaba que estuviese muerta. Es evidente que el asesinato había tenido lugar minutos antes de su llegada. No existe otra explicación y allí no había nadie más. También es significativo que Lechmere rechazase mover el cuerpo de Nichols.

George Mizen

Lechmere sigue a Paul que ha salido en busca de la policía. Ambos encuentran al agente George Mizen, pero es Lechemere el que le da la noticia de que han encontrado a una mujer en Buck´s row y añade que hay otro oficial allí. Es obvio que está mintiendo, pero la suerte corre a su favor porque cuando vuelven a la escena del crimen hay otro agente junto al cuerpo- Neill- que ve un gran charco de sangre. Algo que no había detectado Robert Paul en su inspección ocular de la mujer ocurrida minutos antes.  Las heridas, sin ningún género de dudas, eran muy frescas. En definitiva, la presencia de Charles Lechmere en la escena del crimen es lo más parecido a lo que los anglosajones llaman “A smoking gun”.

El perfil del Destripador

El perfil  que hacen los expertos del asesino reúne los siguientes elementos:

·       Hombre de unos 35 o 40 años en el momento de producirse los crímenes. (Lechmere tenía 39 años)

·         Vive en el barrio.

·        Tiene una apariencia que le hace pasar desapercibido.

·        Tiene justificación para salir de noche.

·        Tuvo una infancia desgraciada y turbulenta

Lechmere encaja en el perfil como nadie.

Su madre

Lechmere tuvo una infancia difícil y parece que su madre llego a casarse tres veces. En el tiempo en el que los asesinatos de Whitechapel tuvieron lugar, hubo un enfrentamiento familiar lo que le obligó a dejar a una de sus hijas con su progenitora. Ella, y no otra, es la figura central de su vida. Ese enfrentamiento podría haber sido el desencadenante de los crímenes.

Otras Víctimas

Charles Lechemere también estuvo cerca de todas las demás víctimas de Jack el destripador.  Vivía, como he escrito en líneas precedentes, en Doveton street y su ruta para ir a trabajar estaba a 20 o 25 minutos  a pie de todas las escenas del crimen.  Su lugar de trabajo era Pickford en Broad Street 30 al oeste de Buck´s Row.  Así que tenía un conocimiento detallado de las vías de escape.  Veamos más detenidamente donde los otros asesinatos tuvieron lugar:

·        Martha Tubran 7 de agosto de 1888 en Gunthorpe street- asesinada entre las 2:00 y 3:30 de la madrugada que es la hora en la que Lechmere debía de estar caminando hacia su lugar de trabajo. Recibió 39 puñaladas.

·        Annie Chapman 8 de septiembre de 1888 en Hunbury Street. Asesinada entre las 4:00 y 4:30 de la madrugada. La primera víctima en ser destripada. Lechmere estaba de camino al trabajo aquella fatídica noche y su ruta pasaba cerca del patio trasero donde fue encontrada la víctima.

·        Elizabeth Stride 30 de septiembre en Duckfield yard a la 1:00 de la madrugada y Catherine Eddowes en Mitre Square 30 de septiembre de 1888 a la 1:40  (The double event)  Estos dos asesinatos, que siempre han confundido a los riperologos, ocurrieron fuera de la zona de confort de Lechmere y en un sábado, su día libre. Pero si Lechmere era el asesino, la localización cobra sentido porque es la zona en la que nuestro sospechoso creció- Holloway street y Bion square, Thomas Street, Mary Ann street.  En una de esas calles, vivía su madre- Cable Street- con una de sus hijas y Lechmere pudo haberlas estado visitando aquella noche. Elizabeth Stride fue asesinada tras la esquina donde vivía la madre de Lechmere.  Como no pudo terminar el trabajo, salió en busca de otra víctima usando la misma ruta que tomó durante veinte años para ir a trabajar, y la muerte de Catherine Eddowes es el resultado

·        Mary Jane Kelly 9 noviembre de 1888 en Dorset street. Tiempo estimado de la muerte 3:00 am. El único crimen ocurrido en una casa. El asesino tuvo tiempo para desfigurar y desmembrar el cuerpo de su víctima. Tuvo que salir del lugar empapado en sangre. La pregunta es obligada: ¿Cómo pudo pasar desapercibido?

Una Teoría de peso

 La tarea de Lechmere en el almacen de Pickford- el segundo más grande de Londres en aquella época- era repartir carne entre los carniceros de la ciudad. Por lo tanto, su ropa de trabajo- en el que se incluía un delantal- e incluso su cara debían de tener rastros de sangre, lo que explica que nadie sospechase de él. Broad Street era el escondite perfecto para nuestro sospechoso.  

Un perfilador geográfico puede ver que el triángulo maldito en el que pivotan los crímenes de Jack el Destripador lo compone el domicilio de Lechmere, su lugar de trabajo y las calles donde fueron asesinadas sus víctimas. La conclusión es evidente: Lechmere era el asesino o la persona con más mala suerte del mundo.

¿Qué pasó con Lechmere?

 Ganó suficiente dinero como para vivir holgadamente. Se hizo fotografíar en 1912 y gracias al periodista sueco Crister Holmgren conocemos esta teoría que hoy les presento y que he podido corroborar con la ayuda de los archivos oficiales. 

Lechmere nunca fue acusado de ningún crimen. Murió, al contrario de las cinco víctimas canónigas del Destripador, de forma pacífica en su cama el 23 de diciembre de 1920. Tenía 71 años.  Se llevó muchos secretos a su tumba.  

Mirar su fotografía me sigue pareciendo inquietante.

Sergio Calle Llorens

 


 

 

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lunes, 19 de abril de 2021

¡LLUVIA EN LA MADRUGADA!






Esta madrugada llueve con intensidad. Algún gracioso debe haberse dejado abiertos todos los grifos del cielo. Los ecos de la tormenta se funden con el tañer de las campanas de la ermita cercana que, como en todas las poblaciones mediterráneas, tocan por el alma de los marineros perecidos en alta mar. Neptuno, como bien sabemos en estas orillas, no hace nunca prisioneros. A lo sumo devuelve los cuerpos de los hombres de mar a la orilla para que las viudas cumplimenten el velatorio. Si se piensa bien, es todo un detalle por su parte. A cambio el Dios del mar se quedan con sus almas para siempre. Al menos eso es lo que se deduce de las olas mecidas en la atardecida.

Llueve, y mucho, sobre mojado mientras unos mojan el churro, y otros se mojan con esa cara de panoli que se le pone a uno cuando está a merced del líquido elemento que cae, sin piedad, de los cielos oscuros. De pronto un relámpago y, a los escasos segundos, la celestial pirotecnia alcanza su máxima potencia. El hombre del tiempo tenía razón y, por una vez, acertó el pronóstico muy a pesar de los pequeños propietarios de mangos y aguacates de la comarca de la Axarquía. Tal vez el segundo cultivo tropical más pujante en la Región de Málaga pueda alcanzar al primero; el del aguacate- Veinte millones de kilos de fruta son muchos millones. El campo malagueño, en todo caso, goza de muy buena salud y exhibe músculo al resto del país. Mis paisanos aman ser los números uno en todo. Una manía que les viene de cuando Málaga era la segunda ciudad industrial de España. Yo, que disfruto como pocos con sus triunfos, me congratulo porque han convertido a esta tierra con su esfuerzo en el motor económico del sur peninsular. Es justo reconocer la competitividad y las ganas de agradar.  A veces pareciera que Málaga, tan alejada de la rancia aristocracia de otras provincias, es una isla donde se hablan doscientos idiomas distintos cuya lingua franca es, sin duda, el comercio. Un islote que, probablemente a la deriva, amarró su destino al noray de un puerto llamado Mediterráneo.

Sigue lloviendo sobre el mar y mucho.

Sergio Calle Llorens

 


viernes, 16 de abril de 2021

¡ME LO DIJO PÉREZ!

 



El alcalde de Sevilla acudió a Málaga en semana santa para ver las cofradías de la Capital de la Costa del Sol, saltándose el cierre perimetral y nadie le reprendió por ello. Es más, la prensa local ha valorado el gesto político, no vaya a ser que luego gane las elecciones y les deje sin subvenciones.  Eso sí, luego son los mismos que luego piden responsabilidad al personal.  El caso es que el señor Espadas estuvo acompañado en su visita por un tipo que se apellida como el famoso ratoncito. Sí, ese que pone dinerito a los niños bajo la almohada cuando se les cae un diente.  Para ser justos, la cara del chico nos suena porque suele fotografiarse con los vecinos que tienen problemas con el ayuntamiento. Muchas veces recuerda al mocito Feliz.  Así que tiré de hemeroteca y, lo juro, la grapa es lo mejor de su currículum.  

Dani terminó su carrera de biología y, a diferencia del resto de universitarios malagueños, fue colocado en una empresa pública del ente autonómico. Ya ven, un segundo después de subir su foto a la orla universitaria, bajó al despacho de algún compañero de partido para firmar un contrato de larga duración. Parece que estar afiliado al PSOE desde los diecinueve años tiene algunas ventajillas.  Se puede afirmar, y sin ningún género de dudas, que su paso como delegado territorial de igualdad y salud  tuvo unas consecuencias devastadoras para Málaga que sufrió los peores recortes sanitarios de su historia.

De todo lo anterior se desprende que el candidato de la secta del capullo no ha trabajado nunca en el sector privado, pero destrozó el sistema público de salud malagueño.  Recordemos como en 2012, recién estrenado su cargo de delegado, llegó a afirmar que “el tercer hospital no podía acometerse”. Su departamento, además de reducir el presupuesto sanitario en un 4%, tomó las siguientes decisiones:

·        Redujo la plantilla sanitaria

·        Dijo siempre que no al tercer hospital de la ciudad de Málaga- ese que ahora, con ellos fuera en el gobierno, va a ser una realidad.

·        Unificó la agencia sanitaria de la Costa del Sol con la del alto Guadalquivir.

·        El personal sanitario tuvo que trabajar más horas con menos recursos.

·        Se negó a dar los datos presupuestarios por provincias para que nadie viera que Málaga, gracias a su partido, era la más perjudicada.

·        Convirtió a la provincia malagueña en la peor de España en el ratio de camas hospitalarias por habitante.

·        Cierre de plantas enteras en los hospitales de la Costa del Sol que triplican, en algunos casos quintuplican, su población en los meses de verano.

El cese en su puesto de delegado de la Junta fue la única buena noticia que nos dio Dani en los tres años que estuvo arruinando nuestro sistema de salud. Y ahora, precisamente ahora, reaparece de la mano del alcalde que quiere a Málaga como súbdita de la suya. Porque no lo duden, de eso se trata la operación del alcalde de Híspalis: Él como presidente de la taifa del sur y Dani diciendo sí a todos los recortes que desde los despachos del Guadalquivir nos impusieran.  

El candidato quiere poner a la región malagueña entre la espada y la pared para que los suyos puedan cantar aquello de; “Me lo dijo Pérez que estuvo en Sevilla, y vino encantado de todas las cosas que vio por allí, yeh yeh yeh”.

Sergio Calle Llorens


martes, 13 de abril de 2021

¡MI REPUTACIÓN!

 



En mi boca arrancan todas las buenas historias. La que les cuento, creo, reúne todos los requisitos para ser elevada a la categoría de leyenda. Al menos al del mito que me acompaña de ser una persona difícil. Verán, yo trabajaba para una multinacional de la enseñanza. Una de esas compañías con más reglas que una piscina en verano, pero con pocas ganas de pagar una soldada digna a sus trabajadores. En verdad, los profesores percibíamos menos dinero que el resto de empleados de la empresa. Lo que habla, y no muy bien por cierto, de la escasa importancia que esos cabritos le daban a la educación. Tener más experiencia profesional que la de todos los maestros del centro no me valió para saltarme el descacharrante curso de formación donde aprendí el método inductivo que usaban.

 Al principio todo fue bien y, me consta, los estudiantes valoraban muy bien mi facilidad para arrojar luz sobre los misterios oscuros de la lengua de Cervantes. Sin embargo, todo se torció una mañana cuando un hombre entró en clase media hora después de la hora de comienzo. Era un tipo con gafas que se movía como una mujer, tapando sus inexistentes pechos nutricios con una carpeta. Ya saben, a la manera de las adolescentes en los institutos. Le pedí explicaciones con la mirada. Éste se limitó a ignorarme con cara de desprecio e hizo un gesto con la mano para que prosiguiera. Y eso hice, pensando, equivocadamente, que era un alumno más.  Por deferencia a él, hablé tres minutos sobre la actividad que estaban realizando mis pupilos.  Al terminar la clase, el italiano se identificó como uno de los máximos responsables de la multinacional que había venido desde Suiza a valorar nuestro trabajo. Curiosamente, nadie me había advertido de la visita. En verdad, tengo suficientes tablas para interpretar cualquier papel en la obra “un profesor de español” en la que siempre dejó mis comentarios más elocuentes y chispeantes, pero aquello fue una emboscada. 

Tras la lección, aquel chulesco personaje me comentó que le había gustado mi clase, pero, siempre hay un pero y hasta un melón, yo hablaba demasiado. Le contesté que la culpa del exceso verbal estaba en su coleto y no en el mío; “sólo si alguien me hubiese avisado de que no eras estudiante…” Se limitó a apuntar algo en una hojita que usaba para valorarme. En ese momento, los dos sabíamos que la antipatía era mutua. Para relajar el ambiente me hizo una serie de preguntas personales que yo contesté con toda honestidad. Finalmente, hizo un comentario despectivo sobre la forma en la que yo llevaba colgada la identificación de profesor con el logo de la escuela. Y es que con el movimiento se había dado la vuelta y no se veía mi nombre. Un pecado mortal a los ojos del fariseo. Para dar terminada la entrevista se levantó y yo imité su movimiento. Entonces me preguntó si yo recomendaría la escuela a mis amigos y familiares.  Sonreí, y como buen espadachín, calculé la distancia hacia el adversario, la acción a realizar, el blanco a tocar, el movimiento para destrozarle y, por supuesto, la velocidad de ejecución. En mi hombro izquierdo un diablo pidiendo guerra. En el derecho un ángel que me sugería cordura.  Pero ya era tarde para el segundo porque no suelo pasar por alto una afrenta. Así que la sonrisa helada dio paso a mi respuesta:

-         "Si alguien me hubiera preguntado esto ayer, habría dudado en dar una respuesta positiva o negativa, pero tras conocerle en persona le aseguro que no recomendaría este centro ni a mi peor enemigo".  

El italiano se quedó blanco, le temblaban los labios y antes de que pudiera reaccionar, me alejé de allí para siempre. Un mes más tarde tenía el finiquito ingresado en la cuenta de mi banco y el tiempo suficiente cotizado para cobrar el paro.  

Estoy convencido de que mi vida hubiese sido diferente de haber pasado por alto los múltiples ultrajes, pero siempre me perdió el viejo orgullo español que nos llevó a dominar el mundo. Además, aunque yo ya sea un hombre que a duras penas puede mantenerse en pie, mi reputación sigue intacta. Y eso, al menos para mí, tiene el valor de un hombre que pasó de presa a cazador.

Sergio Calle Llorens


lunes, 12 de abril de 2021

¡ EL CASO SLAUGHTER!

 




Billy el niño, la banda de John Dillinger, la mafia de Chicago, Bruce Reynolds, el PSOE andaluz y el Real Madrid son algunos de los mayores atracadores de la historia. El caso Slaughter coloca al madridismo en un lugar de honor en el olimpo del hampa.  Sin duda, un gran golpe que puede equipararse al protagonizado por Gil Manzano en nombre del club de Concha Espina en el clásico del fútbol español del pasado sábado.

 Los hechos son los siguientes: El pivot estadounidense pudo jugar con el equipo blanco como ecuatoguineano a partir de 2015, liberando una plaza de extracomunitario tras recibir un pasaporte falso.  Un engaño que fue destapado cuando la Federación de baloncesto, encargada de la gestión de las licencias, comprobó que el número de pasaporte de Andy Panko (AA001696) coincidía con el presentado por Marcus Slaughter. Curiosamente los dos jugadores compartían agencia de representación.  La propia embajadora de Guinea Ecuatorial remitió una carta al juzgado afirmando que ambos pasaportes eran falsos. En esa misma misiva la diplomática añadía que los dos visados habían sido expedidos por el consulado de su país en Las Palmas cuando los jugadores residían en Madrid.

Tras descubrirse el pastel- un pestilente merengue blanco - se cursó la pertinente denuncia que terminó con la imputación del jugador madridista al que la fiscalía pide una pena de dos años y seis meses de prisión aplicando los conceptos de falsedad documental y de corrupción en los negocios. De ser condenado, el Real Madrid podría perder los dos títulos que ganó esa temporada haciendo lo que mejor se le da; trampas.

El problema es que todavía no hay fecha para la celebración de este juicio y, por lo que se sabe, la injusticia nacional no tiene mucho interés en condenar al club que preside Florentino Pérez. Así que los amantes del juego limpio nos quedaremos con las ganas de ver cómo le quitan la liga y la copa al Madrid, mientras presenciamos el juego de Jaycee Carroll que disputa sus partidos con pasaporte de Azerbaiyán. Un país con el que el madridista ha tenido el mismo contacto que Susana Díaz con los libros; ninguno. 

Lo de las alineaciones indebidas que hace perder partidos existe en el mismo plano que Batman y Robin. Las leyes, sencillamente, están para los demás, no para aplicárselas al Real Madrid. El mismísimo Al Capone, de vivir, sería hoy seguidor de ese equipo. También se comenta que si los merengues tuviesen un equipo de ciclismo, el motorcito de Lance Armstrong que llevaba en la bicicleta sería sustituido por un Wartsila Sulzer RTA96-C. De apostar por el balonmano, su escuadra jugaría con los pies con el aplauso emocionado del VAR. De decantarse por el rugby, los blancos apalizarían a sus rivales usando palos de baseball perfectamente autorizados por el ministerio. En fin; el Real Trampas. 

Sergio Calle Llorens


jueves, 8 de abril de 2021

¡MI ESCAPE!

 




A diferencia de los anglosajones que dicen que se sienten bajo las olas cuando les entra la depresión, un servidor se encuentra estupendamente debajo del líquido elemento. Bañarse en estas aguas, zambullirse en ellas, o contemplarlas son mi vía de escape. Una especie de isla de los naufragios donde van a varar las almas de aquellos que se niegan a abrazar la idiocia andalucista. El Mediterráneo como puerto final para escapar de esa nave vieja capitaneada por marineritos de agua dulce que no saben a qué puerto dirigir la nao que, pese a mis advertencias, terminará hundida en el fondo del océano. Lo último que han inventado para destruirnos es acabar con la libertad de expresión olvidando aquella máxima de Roland Barthes: “El que habla no es el que escribe y el que escribe no es lo que es”. Todo para conducirnos a prisiones tan húmedas como un manantial, y tan oscura que es siempre de noche. Que convoquen al fantasma de Francisco de Quevedo y él, si lo estima conveniente, les hablará de la de San Marcos.

Hoy todo el mundo quiere caerle bien al resto de los humanos. Yo no quiero bien a los malos. Mimar al mal es una pestilente costumbre. Me encanta tener enemigos.  Para lograrlo, yo antes escribía mucha poesía satírica hasta que la justicia mandó parar. A consecuencia ello, mi producción en versos ha quedado reducida a cenizas. Quiero decir que sigo escribiendo líbelos, pero no me atrevo a publicarlos. Para sacar adelante mis cuartetas bebo de la mala leche de la realidad. Pero, repito, no me atrevo a publicar nada, aunque mis amigos, que son unos cabritos de cuidado, me animan a componer desenfadados versos.  Afirman que les encanta ver el escándalo que provocan mis poesías. Las muchachas, en cambio, no se muestran tan encantadas por mis escritos. A éstas les digo que el escándalo, por mucho que lo ignoren, amplia las cotas de libertad de cualquier pueblo. Para olvidar mi frustración, busco el Mediterráneo como el sediento se acerca a una fuente.

Tristemente los prohibicionistas han terminado ganando la batalla, pero no la guerra. Porque al campo de la libertad no se le puede poner puertas y, aunque esté lejano ese día, la libertad que gozábamos en Málaga en los años ochenta terminará volviendo. Un tiempo en que podías tocar una canción de rock and roll en tono irreverente y la gente, si no le gustaba lo que cantabas, cambiaba de canal.  Llegará el día en el que los jueces que,  como todos sabemos son infalibles, no puedan entrar en nuestras aguas libertarias para detenernos. Especialmente porque en nuestro medio acuático podrían ahogarse.

Sergio Calle Llorens


jueves, 1 de abril de 2021

¡CARTA A UN MUERTO!

 



Eres, entre otras muchas cosas, varón, parado de larga duración, padre, heterosexual y tienes más de cincuenta castañas. Dicho de otra manera; perteneces a la cofradía de cadáveres que, por alguna extraña razón, sigue en pie. Porque entiendo cómo te sientes, he decidido publicar esta carta. Y es que no puedo pasar por alto que hayas intentado quitarte la vida. No es que tu intento de autoeliminación sea una novedad. De hecho, en España cada dos horas y media alguien se desconecta el cerebro de forma voluntaria. En total son diez criaturas al día. Pero eres un compañero de armas y tu fracaso de inmolación  me lo he tomado como algo personal.

 En este país, ya ves, hasta morirse es complicado. Y, a no ser que dos personas te vean protagonizando la escena final de Thelma Y Louise, tu suicidio hubiese sido catalogado de accidente. Una forma como otra cualquiera de demostrarnos que la clase política española no para de jodernos ni después de muertos. Es más, sostengo que no está lejos el día en el que nos obliguen a enterrarnos con el culo al aire para que los descendientes de los consejeros autonómicos aparquen sus bicicletas sostenibles.

Pero empecemos por el día de autos.  Sin duda  el intento de quitarte la vida con barbitúricos me ha quitado las ganas de saludarte, porque siendo un artista, y de los buenos, podrías haber elegido, literariamente hablando, una muerte más digna. Deberías, digo yo, haber imitado a Mariano José de Larra pegándote un tiro en el corazón.  Sí, ya sé que después del divorcio, a las mujeres no las quieres ver ni en la portada del Supertetas.  Te concedo que la escena habría resultado demasiado romántica. Pero también tenías el ejemplo de Gustavo Adolfo Bécquer que para acabar con todo se colocó en la parte descubierta de un tranvía madrileño. La pulmonía que pilló por la nevada hizo el resto. ¿Unas pastillitas? Chiquillo, peor que Rocío Carrasco. ¿Qué será lo próximo?: ¿Hacerte del Real Madrid? ¿Leer los publirreportajes de Agustín Rivera en el Confidencial? ¿Ponerte a ver Canal Sur?

Ahora voy a concentrarme en las semanas previas. El teléfono dejó de sonar tras la última humillación a manos una jovencita que no pasaba de la treintena. Esa chica tan mona con tres masters, y menos de dos dedos de frente, diciéndote a la cara que no dabas el perfil. A ti que lo has sido todo en el mundo de la ilustración. Al tipo que habla cinco idiomas y que hacía ganar dinero a todo aquel que le propusiese un negocio. De hecho, aunque tú no lo sepas, te llamábamos como aquella canción de Serie B: “el mago de las finanzas”.  

Me contaron también que la noche antes soñaste con tu madre. La mujer que se llevó el coronavirus. Ya sabes, el que sólo afectaría “a una o dos personas”. La única dama que te quiso en el mundo y a la que, por cierto, no pudiste enterrar porque las autoridades siguen sin encontrar su cadáver.  Así que decidiste tomar el Express del adiós para ver si volvías a ver su rostro en la última estación. No seré yo quien te lo reproche, pero hay formas y maneras de quitarse la vida.  Esa que nos bebimos juntos en garitos de mala reputación a ritmo de furioso rock and roll.

Podría, ya te digo, mentirte y soltar una frase muy campanuda estilo; "siempre hay luz al final del túnel". Pero ya sabes que me gusta decir que no estamos atravesando un túnel porque vivimos en un hangar profundo y oscuro del que no saldremos nunca.  Nuestro tiempo, querido amigo, pasó, y no le importamos absolutamente a nadie.  Comparto tu dolor. Lamento los últimos fracasos de tu existencia. De hecho, yo mismo no descarto buscar una forma airosa de terminar con todo. Lo que pasa es que tengo suficientes lecturas para saber que la muerte de un tipo de más de cincuenta años no les vale  a los periodistas ni para dos segundos en el telediario. ¿O Tú te imaginas a Sandra Golpe abriendo las noticias de Antena 3 con el suicidio de un españolito? Piénsalo colega, ni somos exóticos hombres que vienen de tierras lejanas, ni nos hemos cambiado de sexo, ni pertenecemos a colectivo oficialmente discriminado. Somos varones viejunos y nos odian a muerte. Si no nos gasean es porque no han encontrado todavía el encaje legal. Concedamos algo de tiempo al ministerio de Irene Montero

 Por tanto, la próxima vez que se te cruce por la muerte la idea del suicidio, llámame.  Puede que termines convenciéndome de que es momento de marcharnos juntos de este asqueroso mundo. Pero al menos puedo prometerte que lo haremos a lo grande. ¿Qué te parece asaltar a mano armada la sede de la Cerveza Victoria para, después de atar con cuerdas a todo el personal, tirarnos de cabeza a un bidón gigante de birra y morir ahogados de felicidad?

Posdata: Ya me cuentas.

¿Con pastillas? Serás gilipollas.

Sergio Calle Llorens

 

 

 

 


miércoles, 17 de marzo de 2021

lBORREGOS DE JAÉN!

 



Jaén se ha echado a la calle para protestar contra la discriminación cuarenta años después.  A eso lo llamo yo moverse con rapidez. Un poco más y esperan a la colonización del planeta rojo para manifestarse.  En cualquier caso, la gota que ha colmado el vaso ha sido la concesión a Córdoba de la base logística de Defensa que, me aseguran, había sido apalabrada a las autoridades jienenses. La ínclita Carmen Calvo admitió que había pedido al presidente, Pedro Sánchez, que apostase por su tierra que, al parecer, no incluye a la ciudad que gobierna el socialista Julio Millán.  

Jaén tiene un futuro más negro que el corazón de Pablo Echenique.  Para más inri, la provincia que limita al norte con Ciudad Real, y al sur con el ridículo, ha perdido el noventa por ciento de los servicios ferroviarios en los últimos veinticinco años, población y casi no cuenta con autovías. Las buenas perspectivas, como vemos, han desaparecido como las lágrimas en la lluvia.

Creo que ha quedado demostrado lo que es el PSOE, lo que siempre ha sido el PSOE; una máquina de generar miseria y paro. Pero esa provincia no es inocente en el  más espectacular legado de corrupción que deja la secta del capullo en la historia de España.  No es que Jaén tenga problemas, sino que Jaén es el problema por apoyar el socialismo andaluz en todas y cada una de las consultas electorales celebradas en esa singular provincia.  Para muestra un botón: cuando la Junta de Andalucía nombró a Bienvenido (nunca un nombre estuvo tan mal puesto) Martínez como presidente de Santana para reflotar la compañía en abril de 2009, la prensa de Jaén dedicó sus consabidas lisonjas al socialista: “Hombre de una dilatada carrera profesional”.  Dos años más tarde, Santana había quebrado tras una inversión millonaria en la fábrica de Linares. El asunto terminó en la imputación de Martínez junto a  la de otros cargos socialistas. ¿Y qué hizo Jaén? Pues volver a votar en masa al PSOE en la siguiente cita electoral. Además, también premiaron a su hermano en un concurso de carnaval celebrado en su cochambroso pueblo.  ¿Pero cómo se puede ser tan imbécil?

 En verdad, la satisfacción de los tiranos se basa en la opresión de los tiranizados. Y el partido de Susana Díaz está muy dichoso con los borregos jienenses.  La autonomía, más que le pese a algunos, ha sido una pesadilla más que un sueño, y los jirones que aún persisten se encuentran en lugares como Jaén. Provincia que ha demostrado una pasmosa incapacidad para crear algo bello y, a la vez, inteligente a lo largo de su reciente historia.  Al fin y a la postre, el jienense medio seguirá votando al PSOE, aunque su candidato sea un mono corroncho, la mula Francis o Paquirrín. 

¡Así que dejen de tocar el pito!

Sergio Calle Llorens


lunes, 15 de marzo de 2021

"STRIKE UP GARRY OWEN"



La propia existencia de los Estados Unidos de América estaba basada en la desposesión de la tierra de los indígenas. Si Custer estaba equivocado, la joven nación compartía ese error.   El problema era simple; los nativos vivían en unas tierras que el hombre blanco necesitaba  para desarrollar al país.  Para lograrlo depositaron sus esperanzas en el militar al que sólo se le daba bien una cosa en la vida: ganar batallas. Custer era, por mucho que se haya arrastrado su nombre por la ciénaga de la historia, un excelente combatiente, además de un grandísimo hijo de puta. La clase de tipo que uno quiere tener al lado cuando las cosas se ponen feas en el campo de batalla.  Su plan era recrear "su victoria" en Wichita

 El problema es que las Black Hills no estaban en venta. Toro Sentado y los suyos sabían que luchaban por la supervivencia de su forma de vida. Además, en muchos sentidos, los Lakotas estaban en su máximo esplendor de poder cuando “cabellos dorados” entró en sus dominios al mando del séptimo de caballería.  No sabía, porque los servicios de inteligencia de su país habían fallado, que se enfrentaba a una fuerza colosal armada hasta los dientes. De hecho, sus soldados llevaban riles Springfields- de menos cadencia de tiro- mientras los indios portaban los mortíferos Winchesters.  Por otra parte, todo aficionado a la historia conoce la siguiente máxima:  a conquering people could not be expectted to surrender without a fight.

Estudiando con sosiego los momentos previos a la legendaria batalla de little bighorn, podemos concluir que Custer avanzó porque tenía la impresión de que los indios estaban huyendo, y de haber sabido que iban a su encuentro, estoy convencido, hubiese actuado de forma muy diferente.  Seguramente no habría dividido sus fuerzas al tener que enfrentarse con una fuerza superior. Probablemente no habría dejado atrás las ametralladoras Gatlling-, y el resultado hubiese sido diferente.  No fue culpa de Custer el rocambolesco asalto del Mayor Marcus Reno al poblado donde concentraban sus fuerzas los lakotas, arapahoes y cheyenes. 

Las conclusiones de la comisión que investigó el desastre de little bighorn estableció, y sin ningún género de dudas, que el gran número de indios fue clave en la derrota. Reno podría haber estado borracho cuando asaltó, y a pie, el poblado indígena, o podría haber rayado la insubordinación, pero el factor clave permanece; el número superior de  lakotas y cheyenes y sus ganas de luchar. Intentando prevenir que los nativos escaparan a campamentos satélites, Custer cometió un grave error de cálculo al dividir sus tropas. Su decisión fue fatal, pero comprensible. Por poner las cosas en perspectiva, hay que decir que nadie en el ejército esperaba un enfrentamiento con una fuerza de tal calibre.  Al ser preguntado por la batalla Sheridan declaró lo siguiente: “ I cant´believe that Custer and his whole command would be swept away. I don´t think there were enough indians to do it like this”. El Mayor Reno declaró a su vez que el objetivo de Custer era atacar el poblado simultáneamente desde los dos lados opuestos al poblado.  

Desgraciadamente la narrativa popular mantiene como verdad indiscutible que la personalidad alocada de Custer llevó a sus hombres a la muerte en aquella  lejana jornada de 1876. Sin embargo, nuestro protagonista demostró ser un gran soldado  desde la guerra civil hasta las dos batallas en las que venció en Yellowstone. 

Podemos concluir que Custer contribuyó a transformar el viejo mundo en uno nuevo, pero no llegó a comprenderlo. Hombre de frontera incapaz de entender a los indios. Fracasado hombre de negocios, pendenciero, mujeriego y jugador compulsivo. Un  sureño que luchó por el norte.  Racista que creía en la democracia del hombre blanco como todos los miembros del partido demócratas de su tiempo. Enemigo de Grant, a cuya administración acusaba de corrupción en su oficina de defensa, llegó a señalar al mismísimo hermano del presidente por lo que fue apartado de su puesto,  Hombre contradictorio que fue en busca de una victoria militar para redimirse. De haber hallado el paso correcto del río, hubiese tomado a las mujeres y niños de los nativos como rehenes. A punto estuvo de salir victorioso.

La explicación más simple para explicar el desastre del séptimo de Caballería es la siguiente: el ejército perdió porque ganaron los indios gracias, alguien tenía que decirlo, a la gran estrategia de Caballo Loco. Sin embargo, son legión los que todavía tratan de justificar la derrota en las tierras dulces de Montana recordando que el de Ohio fue, además de un loco, el último de su promoción en West Point. A todos habría que hacerles la misma pregunta: ¿Quién recuerda al primero? Seamos claros; miles de lunas después todavía recordamos al teniente coronel George Armstron Custer cabalgando hacia la muerte gritando aquello de “Strike up Garry Owen”. Por algo será. 

Sergio Calle Llorens


lunes, 8 de febrero de 2021

¡El NIÑO PINTOR DE MÁLAGA!

 



Es uno de los casos que más ríos de tinta han hecho correr en la vieja España. Una desaparición llena de medias verdades,  de rumores infundados y de pistas falsas. Incluso se habla de la participación de una conocida médium local. A día de hoy el caso está cerrado, y el paradero de David Guerrero Guevara sigue siendo una incógnita. Empero, ha llegado el momento de descodificar el caso del niño pintor. Un trabajo basado en las confesiones del excelente policía Juan Antonio O´Donnell. El agente que más veces ha leído el sumario oficial del caso.  Un hombre cuya hoja de servicios es tan brillante como el sol que ilumina nuestros pasos en la atardecida.  

La pista suiza

La única pista que encontraron los investigadores fue la confesión de la trabajadora de un hotel situado en el este de la capital malagueña. Ésta afirmaba haber hallado una nota con la dirección del niño pintor en la habitación de un cliente: el suizo cuyas iniciales son R.E. La misma mujer había intentado denunciar esta situación a la policía tres años antes, pero, siempre según su propia confesión, el director del establecimiento hotelero se negó en redondo argumentando que daría muy mala fama al establecimiento. Había pasado mucho tiempo, pero recordaba que un día después de haber visto la citada nota, se la encontró en la papelera hecha pedazos. Sólo habían pasado veinticuatro horas de la desaparición de David.  La policía, obviamente, centró sus investigaciones en él. No tardaron mucho en descubrir que el suizo viajaba con frecuencia a Marruecos, y decidieron investigar sobre el terreno. El problema fue que los marroquíes pararon todas las pesquisas de la policía española. Al menos sacaron en claro que el ciudadano suizo se encontraba en Interlaken tras detener al hijo - J.P.E- el 2 de agosto de 1992. Al llegar a Suiza,  con una orden de interpol- comisión rogatoria del 6 de agosto-, supieron que el sospechoso había muerto. Su viuda- ya divorciada de él- permitió que los españoles realizaran un registro en el que encontraron cientos de fotografías de niños. Ninguna de David Guerrero.  Es justo reconocer que tampoco hallaron material pedófilo. 

Reconstrucción

Se desprende del sumario que el  suizo había contactado  con el niño pintor en la calle. Al parecer se había ganado su confianza tras hacerle unas inocentes fotografías. Fue David Guerrero el que le había facilitado la dirección de su domicilio. Los investigadores del caso siempre sospecharon de este hombre porque, teniendo una casa en propiedad en la localidad malagueña de Rincón de la Victoria, se hospedaba en un hotel. Así que sabiendo donde vivía el niño, se presentó allí la tarde de autos, y al verlo en el paseo se ofreció a llevarlo a su destino en su BMW. Por eso nadie lo vio subir al autobús aquel día en el que S. M.  la Reina Doña Sofía estaba en Málaga para la reinauguración del teatro Cervantes. 

La policía sostiene que el chico no llegó ni a la peña del Cenachero, ni a la galería la Maison, situada en el ensanche de la ciudad- hoy Soho- a escasos metros del puerto de la capital de la Costa del Sol. Descubrieron también que el suizo tenía un barco- en realidad estaba a nombre de su hijo. fondeado en la bahía de Málaga. Estaban convencidos de que este hombre era el responsable de su desaparición. Por eso llegaron a detener al hijo para investigarlo, pero, desgraciadamente, no pudieron  sacarle ninguna confesión, dejándolo en libertad tras trascurrir el tiempo preceptivo por ley. De sus declaraciones destacamos la que hizo sobre su progenitor:

 "Mi padre era un esteta, alguien que buscaba la belleza a través de la fotografía, y estaba completamente abducido por la belleza de los niños. 

Diferentes fuentes consultadas lo califican de "pederasta pasivo". A favor de esta tesis está el hecho de que el suizo jamás fue arrestado, ni siquiera vinculado, con casos de abusos de menores. Así que los agentes se movieron en el terreno de la especulación para establecer que el helvético llevó al niño a algún lugar, tal vez al propio barco, y bien porque el niño se asustó, o porque el sospechoso trató de impedir sus huida, David Guerrero se golpeó de forma involuntaria o fue golpeado.  Tras su muerte, el suizo no tuvo más remedio que hacerlo desaparecer en la mar.  

¿Una médium?

Otro punto interesante es la supuesta participación de videntes que habrían ayudado a la policía en el caso. He de decir que me entrevisté personalmente con Celeste, una médium que estuvo presente en la investigación del poltergeist más famoso de España-  el caso de Plaza y Janés de calle Císter en Málaga- Ella manifestó haber colaborado con los investigadores en el intento de arrojar luz en la desaparición de David Guerrero. Afirmaba haber visto  al suizo en una de sus visiones antes de que nadie supiese nada del mismo. Sin embargo, en el sumario policial no aparece ni una mención acerca de la participación de ninguna vidente. Sólo se me ocurre pensar que Celeste colaborase a titulo particular con algún investigador que le hubiese pedido su ayuda. A O´Donnell no le consta.  

Conclusiones

Las nuevas pistas- incluida la del dibujo del suizo que llegó a casa de su amiga del colegio-  son tan débiles que la justicia se ha negado a reabrir el caso. Todos los miembros de la peña el Cenachero fueron investigados, y sus teléfonos pinchados. No hay vinculación entre ellos y la desaparición del niño. Tampoco existe ninguna trama policial o judicial, como algunos han querido apuntar, para encubrir a un supuesto grupo de pedófilos del barrio de la Trinidad. 

El tal Gervasio sólo ha existido en la imaginación de aquellos que han querido mantener el caso en el candelero. Es evidente que el crimen perfecto no existe sino una mala investigación. Sin embargo, hemos de ponernos en las circunstancias tan extraordinarias del caso para comprender el fracaso policial tras no haber aportado la pista clave la trabajadora del hotel. Una mujer que hoy tiene unos 80 años. 

 Hubo errores de bulto por parte de los agentes como, por ejemplo, la detención del hijo del suizo en vez de haberle pinchado el teléfono para conocer si estaba involucrado en el caso o, si al menos, conocía lo que había hecho su padre con el niño pintor.  También es destacable que el grupo de homicidios de Málaga- el encargado de la investigación-  tenía un 90 por ciento de casos resueltos.  El mejor de toda España.  De hecho, aunque nadie parezca acordarse, fue el que detuvo, y en tan sólo en once días, a los secuestradores de Melodie Nakashian. No haber resuelto el caso de David Guerrero es una mancha indeleble en la hoja de servicios de estos agentes de la ley. Por eso no es difícil llegar a la conclusión de que si hubiese alguna posibilidad de que el caso pudiese resolverse, ellos serían los primeros interesados, al margen de la familia como es lógico, en que así fuese.  

En un mundo en el que todos buscan respuestas, le más pertinente, en mi opinión, es hacerse las preguntas adecuadas. En este caso sería la siguiente: ¿A quién le interesa seguir manteniendo esto en el candelero? Pues en la pregunta hallarán la respuesta. El caso está cerrado. 

 Sergio Calle Llorens

 

 


viernes, 5 de febrero de 2021

¡SILENCIO EN BENAJARAFE!

 



 

Silencio sobrevenido. Silencio rotundo que parece haber roto las costuras de los más alegres.  Los miles de aplausos que apagaban los lloros en los balcones pasaron a mejor vida. Ya no se ven a policías danzarines haciendo el chorra, pero se huele el miedo uniformado del color de la noche que cabalga a lomos de un carruaje siniestro. Vamos por la tercera ola y ningún surfista sabe cómo dominarla a pesar de las vacunas, De momento nadie parece haber sacado la de la estupidez. Me temo lo peor.

Silencio se rueda y siguen sin rodar cabezas por la incompetencia gubernamental. La noche, de cualquier manera, huele a tomillo y la mar sigue susurrando secretos. Miro a levante para imaginar las playas de Benajarafe cuyas arenas guardan mi corazón doliente. Jean de Bruyer tenía razón: el necio es un autómata. Una máquina movida por un resorte. Fuerzas naturales le hacen moverse y dar vueltas, siempre al mismo paso y sin detenerse. Jamás entra en contradicción consigo mismo. Quien le ha visto una vez le ha visto siempre. En verdad siempre hay una mayoría de necios incapaces de distinguir que la existencia sin libertad no vale la pena vivirse porque, sencillamente, no es vida. Es contrario a las buenas costumbres hacer callar a un necio, pero es una crueldad dejarle seguir hablando. Por eso se me hace encantador el silencio con la luna bañando el mediterráneo con sus rayos de plata.

La madrugada como refugio. La oscuridad como aliada contra ese ejército de pánfilos que sigue sin conocer que este mar ofrece todas las respuestas en un mundo en el que, tal vez, lo ideal es hacerse las preguntas pertinentes. Una nueva ola llega a la orilla para contarnos que vivir de espaldas al mar siempre trae consecuencias nefastas. Y es que el que no reconoce las sabidurías de estas aguas es un necio también.

Sergio Calle Llorens

 



domingo, 31 de enero de 2021

¡FRIGILIANA|

 



 

En este balcón, que se alza orgulloso sobre la mar salada, me tomo un vermut malagueño. He llegado encima de mi motocicleta. El aire de la tarde es húmedo y la mar se presenta algo agitada. Frigiliana, para no iniciados, se encuentra a los pies de la Sierra de Almijara y se asoma al Mediterráneo como un hombre a un escote que esconde unos buenos pechos generosos. Un pueblo blanco que queda a tres vinos Moscatel de Nerja. Un rincón idílico para artistas que esconden sus vidas pretéritas a la espera de un golpe de suerte que, mientras llega, pueden decir que la fortuna es caminar cada día por sus calles empedradas.  Yo suelo hacerlo cuando la tarde busca la noche. Mi rincón favorito es la zona del Barribarto que desprende el encanto de un primer beso. Labios ajenos a las bocas de los vecinos que intercambian opiniones a las puertas de sus bellas casas encaladas. 

Mis pasos siempre me llevan por el mismo recorrido: el Palacio de los Condes de Frigiliana, llamado el ingenio por los lugareños, que es la sede de la fábrica de la miel de caña de Nuestra Señora del Carmen, la única en Europa que elabora este producto de forma artesanal y  tradicional, la iglesia de San Antonio de Padua, al que se llega ascendiendo por la Calle Real, un templo de estilo renacentista que cuenta en su interior con tres naves de madera, hasta llegar a la Fuente Nueva, del siglo XXII, y la Ermita del Ecce Homo.  Lo mejor de mi passeggiata es cuando llegó al coqueto jardín botánico para empaparme de los efluvios de las plantas que tan importantes han sido para los de esta comarca: el tomillo y el romero, el olivo y la caña de azúcar.  Y cuando todo queda iluminado por la luz de los farolillos, Frigiliana queda sumergida bajo un sutil encantamiento en el que el silencio se adueña de todos sus rincones, y a un servidor se le escapa un suspiro propio de un alma enamorada. De pronto, veo subir a una anciana cargada de bolsas por la calle empinada, y sin perder el resuello me dice.

-         ¿Le apetece un choto frito?

-         Hecho- respondo satisfecho.

-         Pues en el restaurante de mi niña lo preparan mejor que en ningún sitio.

Luego me da las señas del mismo y yo me quedo con esa cara de oriundo panoli que trata de disimular la turbación. Ella, que se hace cargo del asunto, me dedica un guiño malicioso antes de seguir subiendo por la calle empedrada con la misma energía y velocidad que suelen tener las muchachas de veinte años. Esas que en la plazoleta del pueblo competían por hacerse el mejor selfie de la temporada. Frigiliana siempre depara sorpresas.

Sergio Calle Llorens

 


miércoles, 27 de enero de 2021

¡UN POLACO EN LA CORTE DE SUSANA DÍAZ!

 





Sigo pensando que un buen malagueño debe siempre miccionar mirando al Palacio de San Telmo. Da igual quien gobierne.  Pero, bien pensado, no deja de tener su gracia que por allí señoree Moreno Bonilla, boquerón aunque nacido en Cataluña. Un hecho que sigue levantando ampollas en la capital de la taifa del sur. Si esto fuera una novela yo la titularía “Un polaco en la corte de Susana Díaz”.  En verdad les está resultando difícil ser gobernados por uno que viene de la provincia más rebelde, hoy motor económico de la autonomía, a la que quitaron la cuenca mediterránea, y a la que intentaron contentar con un edificio con aluminosis a cuenta de la deuda histórica. Volviendo la vista atrás  es imposible olvidar tanto agravio con ese Chaves a la cabeza- hoy condenado por los ERE junto a su compinche Griñán- diciendo aquello de “por lo visto no vine” cuando le preguntaron por su ausencia tras un grave ataque terrorista perpetrado en la capital de la Costa del Sol por “los hombres de paz” que hoy apoyan al gobierno de Sánchez. En otras palabras; Málaga hizo un pésimo negocio uniéndose al proyecto andaluz por el que puso, no sólo el talento que la llevó a ser la segunda ciudad industrial de España, sino hasta los muertos. 

Sin embargo, creo que es momento de romper una lanza en favor de la killer de Triana”. No, no es que me guste, pero deberíamos mostrar cierta empatía por la mujer cuyo gobierno terminó de destrozar la sanidad andaluza. Intentemos, ya les digo, caminar una milla en sus zapatos, que cantaba Elvis Presley, para entender que ella no quiera salir de la política. Recordemos que el propio Griñán tuvo que convencerla para que leyera algo. De hecho, le llegó a escribir una lista de lecturas obligadas. Que lo hiciera es harina de otro costal. Que aprendiera algo, a vista de los resultados, es difícil de creer. Por eso la entiendo tan bien. Por eso se me antoja imposible imaginarla fuera de las conspiraciones que la llevaron al poder, las mismas que ahora la quieren apartar de la candidatura socialista a la Junta de Andalucía.  Susana, sencillamente, no ha hecho otra cosa en su puñetera vida que medrar en la secta del capullo. Además, no tiene oficio al que volver, ni beneficia a nadie su presencia en la arena política, y ya huele peor que la novia cadáver. Siendo justos sólo se me ocurren algunos posibles destinos para la señora Díaz tras su marcha: modelo para  anuncios en televisión de comida de caballos, formar un dúo con Spiriman al más estilo Pimpinela, o tertuliana en Cuarto Milenio para explicar el espeluznante caso de bilocación de su esposo que impartió más de cien cursos en diferentes ciudades y al mismo tiempo. ¿Usted por cuál se decanta?

Sergio Calle Llorens 


lunes, 25 de enero de 2021

¡MARBELLA!

 


 


Marbella es la perla de Málaga. Nuestro Mónaco sureño, si la miramos bien, ha quedado suspendida entre autovías creando el efecto óptico de ser una isla. A Marbella no la entienden más que los marbelleros que, a diferencia de los marbellíes, son los naturales que sí nacieron en el municipio que es el único de España con más de 150.000 habitantes que no está conectado por tren.

Marbella es una ciudad donde encontraron refugio los actores de Hollywood, los famosos y los jeques árabes. Lugar cinematográfico cuyo encanto reside, como en una película de John Ford, en la acción y poco en los diálogos de los turistas. El mensaje es evidente:

-         Enjoy the silence, morons.

En este pueblo nadie entiende que los actores no actúan con la boca sino con los ojos. Igual que hacía Marilyn Monroe o Montgomery Cliff. Y esos ojos, al menos los de los lugareños, dicen que todos tienen una historia, pero la mayor parte de ellas no es interesante para nadie, por más que se empeñen los recién llegados en conocer los arcanos de la preciosa localidad cuyo lujo no enmascara la normalidad habitual entre sus pobladores.

Marbella es una torre de babel que, al igual que la capital malagueña, fue ciudad industrial que reinventó más tarde Don José Banus pero nunca, o casi nunca, tuvo ínfulas de pueblo de pescadores. Uno de ellos, por cierto, me llevó a conocer hace muchos años el cordón de dunas fósil de Artola. Veinte kilómetros de dunas que son consideradas Monumento Nacional y que abriga a la Playa de Cabopino en la que en algunas zonas se puede practicar el nudismo. Y yo, que desnudo gano mucho, tuesto mi cuerpo bajo el sol dorado en las aguas tranquilas, casi quietas, que bañan estas orillas. La naturaleza, y no sólo lo digo por la vegetación que rodea el enclave, ha sido generosa.  Marbella: sueño de verano que muere en otoños lánguidos. Entonces, y sólo entonces, las luces, como en esas películas que amamos los cinéfilos, se apagan hasta que el director mande colocar en sus puestos a los figurantes de esta película que se llama Marbella.

Sergio Calle Llorens


sábado, 23 de enero de 2021

¡HE GANADO!

 



 Aprendí de Robert Louis Stevenson que no se debe juzgar el día por la cosecha que has recogido, sino por las semillas que has plantado.  Las mías han sufrido de fiebre polémica porque en el fondo todo buen liberal es un gran agitador. Yo lo he sido y estoy orgulloso de ello. Mirando hacia atrás no puedo más que sentir alegría por todo lo vivido.  He hecho sumas y restas y ya tengo elegido hasta mi epitafio:  I was born when she kissed me. I died when she left me. I lived a few weeks while she loved me.

 Mi lucha quijotesca contra la injusticia dominante tiene el aroma del vino librepensador que tanto bebemos a esta orilla del Mediterráneo.  Mis silencios efectistas, el latigazo silbante del insólito adjetivo que riegan las páginas de mis novelas me han dado la libertad que anhelaba. Soltar lastre para volar. Romper la cuerda que mantenía mi nave amarrada al noray de un puerto llamado pretérito. Las semillas, sencillamente, han dado sus frutos; soy libre para encarar los últimos años de mi vida. Ya nadie podrá detenerme. Ya se han apagado los ecos de las trompetas de Jericó con su moral trasnochada.  Ahora sigo el anhelo de Goethe de ir siempre desde lo oscuro hasta lo claro, lo que Ortega y Gasset llamaba la voluntad luciferina. Es curioso, pero  una inmensa mayoría ha tratado de brillar intentando apagar mi luz.  Espero que sepan perdonarse porque ya tienen suficiente condena de ser como son.

Todo esto ha pasado porque la pandemia llegó en el momento justo. El tiempo perfecto para reflexionar sobre mi vida y tomar las decisiones correctas. Muchas han sido dolorosas; como la de alejar de mi vida, y para siempre, a personas a las que quería. Empero, no pueden acompañarme al puerto al que me dirijo. Mi espíritu libertario se ha impuesto a su odio liberticida que muere en mi playa. No es que los que me querían mal hayan perdido, es que yo he ganado.

Sergio Calle Llorens