martes, 28 de diciembre de 2021

¡LA TABERNA DEL SACRISTÁN!

 


 Nos acercamos a Frigiliana en un atardecer cárdeno. Pareció, por un instante, que el vermut malagueño era el complemento perfecto para contemplar el ingreso voluntario del sol en la mar. Un instante detenido en el tiempo. Un brindis por la luna que se avecinaba para llegar a la conclusión de que la forma de vivir en el Mediterráneo es uno de los misterios de la cultura de mi país; sin prisas, sin ataduras, sin más dudas que las que acercan las olas. Brindamos, en efecto, por la vida, por las cosas que dejamos atrás y por los que nos dejaron. Brindamos, a sabiendas, de que para llegar al paraíso no hace falta morir, porque esta comarca malagueña es el elíseo que todos anhelan. Y llega la noche tras las últimas horas que pertenecieron a la ponientada.

Frigiliana luce bella con su alumbrado navideño en sus calles escarpadas. Es una iluminación nada recargada como la de esa mujer a la que bastan dos gotas de perfume para lucir linda toda la noche. Llegamos a la Fuente Vieja y pasamos por el callejón del Inquisidor hasta llegar a la Taberna del Sacristán en la Plaza de la Iglesia. Al cruzarla, oímos a varias pastorales con sus villancicos. Cánticos al niño Jesús y a la Virgen María. Pero soy un hombre corrompido por las comodidades de la cocina local por lo que me adentro en el establecimiento y me olvido de la fanfarria. Trato cordial y perfecto. Servicio impecable que nos trae unos langostinos y un rape con salsa de puerros. Un homenaje a la cocina marinera de Málaga. Un tributo a los productos de la tierra. Y todo culmina con una deliciosa tarta de queso. Comemos entusiasmados porque la comida se mezcla con el silencio y las coquetas vistas. Todo es perfecto e idílico en el restaurante que abandonamos para darnos una nueva caminata agarrados del brazo hasta llegar, tras varias paradas forzosas, a un mágico mirador donde el levante levanta su falda dejando al descubierto un mundo de sensualidad por descubrir. La noche es joven, la luna es de plata y yo, que soy más pecador que un sacristán, sonrío al pensar que son muchos los desgraciados que no ven lo sensual que es ver a una mujer con ganas de comer. Y hasta ahí puedo contar.

Sergio Calle Llorens

lunes, 20 de diciembre de 2021

JAL

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El entrenador del Málaga, JAL, se fue del campo tras la derrota contra el Leganés con dos minutos de adelanto porque parece tener un retraso. Retraso para ser técnico porque antes trabajaba en Ikea. Retraso para tomar las decisiones tácticas que arreglen sus delirantes planteamientos. Retraso porque es incapaz de ponerse una ropa que le quede bien con esa bartola inmensa que siempre queda al descubierto. ¿Pero a qué espera su mujer para ponerle a régimen? Curiosamente, el mayor logro deportivo de José Alberto fue la décima posición del Mirandés en la segunda división española en la temporada 2020-2021. Y con este pobre bagaje, Manolo Gaspar, otro que tampoco ha destacado jamás por ser el más listo de la clases, lo fichó para pelear por el ascenso.  Y con más fichas y, sobre todo, con más pasta, sus números no mejoran los de Pellicer del año pasado.

Los gurús del fútbol en la región de Málaga me dijeron de todo cuando señalé, y en pretemporada, que con JAL nos íbamos a dar una castaña descomunal. El tiempo, desgraciadamente, ha terminado por darme la razón y el club lo fía todo a los fichajes del mercado invernal. En verdad, fue verlo en la presentación de las camisetas en los Baños del Carmen y sentir un malestar general, como cuando ves el logo de la Junta de Andalucía y te entran unas ganas terribles de vomitar. Pero si el ex del Covadonga parecía más despistado que un testigo de Jehová en la mansión de Play Boy. Y entonces me tragué sus bodrios de partidos y el caso estaba visto para sentencia: JAL nos lleva al desastre. Luego llegaron las derrotas fuera de casa porque lejos de La Rosaleda hace mucho frío y la dolorosísima debacle en copa contra el Majadahonda. Una humillación que hizo declarar al asturiano que el equipo había sido poco contundente en las dos áreas cuando, en realidad, el primer tiro a puerta por parte de los malaguistas no llegó hasta el minuto 75. Del lateral que puso en el centro del campo no quiso decir nada.

El problema del Málaga actual es que fue Fernando Hierro el último que alzó la voz para defender al club en los despachos. El inconveniente es tener a una afición que no tiene memoria anterior a la llegada del farsante del jeque. Por eso no recuerda que fue en una delegación andaluza de Hacienda donde se fraguó el golpe para quitarle la plaza europea a nuestro equipo. Ocurrió en la misma provincia que obligó al Málaga a tener a un estadio de segunda para no tener que competir por eventos deportivos de renombre. El contratiempo es dejar el club en manos de gente tan mediocre como JAL. Un tipo que parece sacado de la película Cateto a babor  porque siempre anda presto a llevar a las ovejas a pastar . Ahora el personal ya sabe lo que este humilde escritor sabía a principios de temporada: que JAL debe volver a Ikea a montar muebles antes de que los malaguistas le montemos un pollo de los buenos.

Sergio Calle Llorens

viernes, 17 de diciembre de 2021

¡ LO DEL CATALÁN!

 


Cada época tiene sus atracadores y forajidos: Al Capone, Baby Face Nelson, Machine Gun Kelly, John Dillinger, Alvin Karpis y la banda del Psoe de Andalucía. El público en general siente fascinación por los malos al punto de dedicarle calles y avenidas. Como la esperanza del perdón alienta al pillo y al ladrón, los robos van a seguir aumentando. No hay nada que podamos hacer al respecto. Incluso el Tribunal Supremo sigue sin ratificar la sentencia a los miembros de la secta del capullo condenados por el tema de los ERE.  Hay gente que afirma que no hay ladrón sin encubridor. Yo, en cambio, pienso que los jueces son seres de luz que no se equivocan nunca. Así que habrá que seguir esperando hasta el año 5893 para que Griñán y sus compinches entren en prisión. Pensemos que los magistrados, criaturas de criterio infalible, están muy atareados. Tranquilidad.

Otros que están muy ocupados son los que piden apedrear la casa de un niño por pedir clases en español. Curiosa forma de defender la lengua de Verdaguer. El catalán, lengua que domino razonablemente bien, es un idioma empastado con cierto aire de misterio. Una parla que adoro en los textos de Josep Pla.  Sin embargo, este idioma está muriendo a pesar de la inmersión lingüística y de décadas de matraca identitaria. En la actualidad sólo el 32,4 de los catalanes lo usa a diario. Esta cifra supone medio millón de hablantes menos que en el año 2005. Incluso en el ámbito educativo el número de usuarios de la lengua no llega ni al 40 por ciento cuando están en el patio.  En 2018 supimos que apenas el 19,6 por ciento de los barceloneses entre 15 y 29 años reconocía hablarlo. Y la cosa ha ido a peor. La globalización y el hecho de que el catalán sea una lengua con la misma importancia internacional que la fabla aragonesa lo llevan a ser algo residual. Pero no es España la que le roba el futuro a esta lengua sino el mundo en el que vivimos. Y mucho me temo que subvencionar series en las otras lenguas cooficiales tiene el mismo futuro negro que un concierto de Falete en Cincinnati. Porque cuando una lengua la hablan menos del 30 por ciento de la comunidad, la suerte está echada.

Para revertir esta situación el Estado, y eso incluye a la Generalitat, debería comenzar una política para cortejar al resto de españoles para que estudiasen catalán. No es de recibo que sólo se escuche este idioma en la boca de personas que nos insultan a diario. Sencillamente no puede ser. El nacionalismo nos ha vendido que España ha intentado   exterminar el catalán cuando desde los años cincuenta de la pasada centuria se daban premios en esa lengua. Ahí tienen el Premio Mercé Rodadera desde 1954, el Premio Lletra D`Or que se entrega desde 1956 o los Premios Prudenci Bertrana y Josep Pla que se otorgan desde 1968. Pero si hasta en la visita de Franco a Cataluña en 1952 se inauguró la cátedra Milá I Fontanals para el estudio científico de ese idioma. ¡Vaya forma tan extraña de eliminar el catalán! Nadie quiere recordar tampoco que en Francia,  donde también se hablan vasco y catalán, la lengua vehicular de la educación es el francés. Tal vez sea momento de echarle cojones y plantar cara en Perpiñán.  ¿No te animas, Rufián?

Insisto, llevo años insistiendo, el bilingüismo es un regalo de los Dioses. Además es una maravilla que en ciudades como Gerona, Lérida o Barcelona el personal pueda hablar en dos lenguas españolas. Y entiendo que los separadores odien el catalán y los separatistas el español porque, como sabemos, el nutriente que les mantiene con vida es la ojeriza hacia el otro. Pero, o el gobierno catalán da un golpe de timón y comienza a camelarse a su propia población y al resto de españoles para que usen y aprendan catalán respectivamente, o este tesoro nuestro va a desaparecer. Y cuando lo haga, habrá un sonriente niño de cinco años de Canet de Mar viendo una serie de Netflix en las lenguas más habladas del mundo.  Háganme en caso, aunque sólo sea por una vez, y paren esta locura.

¡Bona Nit!

Sergio Calle Llorens

jueves, 16 de diciembre de 2021

¡EL FANTASMA DEL SUIZO!

 


Cuenta la leyenda que Antonio de la Nari, suizo y ex miembro de la guardia suiza del rey Carlos IV, murió en 1847 buscando el tesoro almorávide en la Cueva del Higueron.  Había pasado más de treinta años cavando pozos y abriendo galerías. El helvético era, como todos los de esa nación, un tipo obstinado cuya búsqueda terminó por una carga de dinamita. Desde entonces, o eso nos dicen los lugareños, el fantasma de este buscador de tesoros se manifiesta en la gruta. Curiosamente hace cinco años una pareja de británicos entró en la Cueva del Tesoro sin pagar aprovechando un despiste de los responsables. El caso es que la gruta cerró y los primos de Drake se quedaron a oscuras. Parece que, en la zona de los lagos, no muy lejos de donde el protagonista de nuestra historia ascendió a los cielos, el espectro de Don Antonio hizo acto de aparición y les gritó: Raus, que en lengua tudesca quiere decir fuera. Presos del pánico la parejita salió escaleras arriba. Conozco la historia de primera mano porque yo fui el que tuvo que llamar para que los sacaran de allí.

A pesar del tiempo trascurrido el fantasma del suizo no parece haberse eclipsado y son muchos los testigos que afirman haberle visto. Yo, que vivo a apenas dos moscateles de distancia de la única gruta marina del mundo que se puede visitar, ando tras su busca. Anoche me mantuve alerta entre la errabunda luz de la luna y el perfume delicioso de los pinos, pero ni siquiera bajo las sombras de las ramas sentí presencia alguna. En el lugar reinaba un ligero viento que iba corriendo al abrigo de la Cala del Moral. El sonido sordo del Mediterráneo me hizo recordar que hay rinconeros que aseguran que existe una conexión entre la cueva y el mar.  Yo no he participado nunca del torrente de optimismo local sobre esa ruta secreta. Así que seguí caminando. De pronto un susurro en la madrugada. Al volverme a mirar, sólo alcancé a ver el vuelo de un búho cuya silueta se recorta en una casita blanca iluminada, a su vez, por la tímida luz de las farolas.  El nocturno pareció querer decirme que Don Antonio se quedó con nosotros porque, hombre de buen gusto, es incapaz de renunciar a tanta belleza.

Sergio Calle Llorens

martes, 14 de diciembre de 2021

¡SOY FORDIANO!

 


El mar parece haber quedado enjabonado tras el paso de la niebla vespertina. Las olas vienen ahora calmadas y llenas de misterio. El momento perfecto para escribir porque todo lo que tiene que ver con este oficio requiere sosiego y silencio. Escribo recordando mi identificación con el cine de John Ford: esa desilusión ante la vida, el tema recurrente del amor perdido, la convicción de que lo mejor de contar una historia es no contarla con palabras sino con hechos, el sacrificio para alcanzar la redención, la nostalgia por los tiempos perdidos, la querencia por una Irlanda idealizada, la poesía de los paisajes y la camaradería con los amigos.

 Soy fordiano porque cabalgo en solitario por las praderas de la existencia esperando alumbrar un nuevo ser.  Pertenezco al clan del irlandés porque no creo en las rendiciones como el protagonista en The Searchers.  Juego en el equipo de John por  mi defensa de  las causas justas que a casi nadie importan y, también, por haberme convertido en un tipo fronterizo que jamás se adapta al mundo de lo políticamente correcto. 

Porque sólo al final de la vida todas las piezas encajan. Porque sólo en el epílogo el sacrificio del héroe tiene sentido. Pero para entonces, mi barco será una sombra en el fondo de la mar, y no hay sombra más negra que la situada en medio de aguas cambiante, en una paz de muerte y de silencio. Relampagueará el cielo tras haber sorprendido con algún latigazo eléctrico.

La epopeya de Ford es el bueno aparentemente malo que deja un mundo mucho mejor que el que le vio nacer. Una hazaña por la que ser recordado tras caminar por las angosturas de los peligrosos desfiladeros de la vida.

¡Valió la pena!

Sergio Calle Llorens

lunes, 6 de diciembre de 2021

¡LA PURA VERDAD!

 


A día de hoy, los habitantes del planeta son, en mayor o menor grado, europeos por su manera de pensar, de vestir, por sus gustos musicales y hasta por la ideología. Pueden ser salvajemente antieuropeos como el patético presidente de Méjico, pero desde la ciencia, pasando por la guerra, todo, absolutamente todo lo importante, se concibe y se escribe en idiomas europeos. Incluso la China comunista, régimen criminal donde los haya, construye su modelo económico basándose en las finanzas del viejo continente.  Es el llamado modo mercantil.

Todo comenzó con el descubrimiento de América que llevó a una auténtica revolución científica. Con la conquista, los españoles fueron reuniendo una gran cantidad de datos sobre la geografía, la flora, el clima. Y todo porque el conocimiento es poder. Los aztecas y los incas tuvieron miles de años para subyugar a todo un continente, pero no lo hicieron porque nunca les preocupó ir más allá. Creo que me entienden. Fíjense como en un espacio muy corto de años, los españoles conquistaron todo lo que esos pueblos, hoy considerados de luz por la izquierda europea, no pudieron. Una hazaña en toda regla.

Napoleón se acompañó de una gran expedición científica en su conquista de Egipto.  De hecho, los franceses crearon una nueva ciencia: la egiptología. Los británicos hicieron lo propio en Australia. Este fue la llave que abría la puerta tras la que se escondía el futuro. Allí se hallaba el crédito que financiaba las expediciones que terminaban, en algunos casos, en grandes descubrimientos que se transformaban en colonias. Y con la confianza de los nuevos pobladores llegó más crédito. Este fue el círculo en el que se basó el éxito europeo.

Hay que recordar que en el siglo XVIII Asia era el motor económico del mundo, lo que significa que tenía mucho capital para invertir. Sin embargo, ni los chinos, ni los indios, ni los musulmanes salieron a descubrir el mundo. Por eso Filipinas era española, pero Cornualles no era china.

También es evidente que España e Inglaterra son los dos países que más influencia han tenido en el mundo, tanto para bien como para mal. La nación española construyó además 27 universidades en el nuevo mundo- Portugal no construyó ninguna- y realizó la primera vacunación masiva de la historia con la expedición de Balmis para salvar a toda la América hispana de la viruela, incluyendo en la misión a Filipinas.

 El submarino, el helicóptero, el primer traje espacial, la jeringuilla desechable, la calculadora digital, el teleférico, la grapadora, la silla de ruedas y hasta la fregona son inventos españoles. También es español el segundo libro más traducido de la historia; Don Quijote. Incluso el primer ferrocarril que inauguró España fue la línea La Habana- Güines. Valga como dato que en el siglo XIX los españoles habían construido miles y miles de kilómetros de tren, mientras que  Persia tenía unos escasos 2500 km en 1950, un país del tamaño de Gran Bretaña.  Es necesario recordar que la arquitectura que llevaron “ los conquistadores” al Nuevo Mundo y el modelo educativo son herederos de Roma y de Grecia.  ¿Cómo se puede odiar la base de la civilización occidental que trajo los derechos humanos, la democracia, la ilustración y el progreso?

Los imperios europeos crearon nuestro mundo, incluidas las ideologías que utilizan los odiadores para juzgarlos. Pero que lo tengan claro: si hoy tenemos vacunas contra el coronavirus es porque se sigue aplicando el modelo del viejo mundo cuya idea es simple pero efectiva. Se basa en esta hipótesis; si admitimos nuestra ignorancia e invertimos recursos en la investigación, las cosas pueden mejorar. Europa mejoró porque hizo girar las ruedas del progreso en beneficio de la humanidad.

Este método nuestro podría estar al alcance de todas las inteligencias, incluso de las más primarias, pero el bobo americano seguirá llamando al hechicero para que le resuelva todos los problemas. La culpa de todo no la tiene Europa, ni mucho menos España, sino la ideología zafia a la que se entregan. ¡Alguien tenía que decirlo!

Sergio Calle Llorens

jueves, 2 de diciembre de 2021

¡UN PASEO LONDINENSE!

 


Pasear por Londres es un recorrido nostálgico por las arterias en las que corría la sangre de la aventura; el barrio de Notting Hill donde fabricamos a nuestro primer hijo, aquel trabajo de guía turístico junto a la estación de Paddington, el Convent Garden, las largas caminatas por Hyde Park, el lujo de Chelsea, las fiestas en los barcos del Támesis, the Tube con sus prisas, las mañanas de sábado futbolero en Stamford Bridge, las borracheras en el New Porchester Hotel, los paseos nocturnos junto al río donde me topé con aquel extraño museo de la tortura y hasta con la tumba de Chaucer, el museo de Madame Tussaud, las investigaciones sobre Jack the Ripper en Whitechapel, los pubs, el sexo sin límite, las dulces librerías, el festival de cine, mis amigos de Australia, los vendedores de prensa gritando Evening Standard y hasta la casa de Sherlock Holmes.

 Pasear por Londres es, en efecto, rozar los pliegues de la añoranza y, como solía decir uno de mi familia: quan un home comença a embolicarse está perdut. Así que tomo la Bakerloo Line- la línea marrón del metro- hasta Warwick avenue. Luego son cinco minutos para arribar a Little Venice- el barrio más pijo de la ciudad Una zona residencial llena de puentes, canales y sugerentes mansiones donde se ocultan estrellas de todo tipo. En uno de los barquitos que me llevó hasta allí, conocí a una linda pelirroja- una belleza con la que solía cruzarme, y miren que es difícil en una ciudad de tantos habitantes, por Regent Park. La primera vez me quedé prendado de su belleza, ella no me miró, pero al girarme, allí estaba ella mirándome de vuelta. Fue un desmayo de carmín que aún guardo en algún rincón del ático de mi memoria. Dos días más tarde fuimos a visitar juntos la tumba de Mary Jane Kelly y luego a tomar algo a Candem Town.  Este barrio es la cuna de Amy Winehouse y de todos los movimientos alternativos de esta urbe. Destacan sus fachadas de colores y su pintoresco mercado de Stables. Pero dejo el pasado y me planto en el embarcadero de Camden Lock. Disparo mi cámara en el mismo lugar y en el mismo sitio donde empezó el resto de mi vida.

Camino por Londres sin rumbo fijo, pero no me guían mis pies, ni siquiera mi cabeza, sino el corazón. Pero llego a tiempo para entrar en mi pub favorito en el que suena la banda The Clash y en la mesa, tal como entonces, dos efectivas pintas de cerveza que brillan como sus ojos.

Should I stay or should I go?

Sergio Calle Llorens

miércoles, 1 de diciembre de 2021

¡ELEGANCIA!

 


Aprovechando que el puente aéreo Málaga-Londres funciona, como saben, estupendamente, llego a la capital británica a tiempo de tomar el tren que me lleva a Brighton. El viaje dura menos de una hora.  Una ventaja que aprovechan miles de personas para trabajar en Londres, y vivir en el sur. No es que haya una gran diferencia en el coste de la vida entre ambas ciudades, pero Brighton tiene el encanto del mar. En consecuencia, el paraíso está siempre cerca de las olas. Todo lo que estoy diciendo es de una exactitud incuestionable. Aunque no es menos cierto que el que está cansado de Londres, está cansado de vivir. Pero esta vez le pongo los cuernos a Carnaby Street  con Jump the Gun; el verdadero paraíso de los mods.

 En este templo de la moda me hago con un traje estilo Sixty que me queda de vicio. No puedo dejar de mirarme en el espejo. Estoy encantado porque el secreto está en la elegancia. Y la mía no consiste tanto en el traje sino en la forma de llevarlo.  Luego compro una Harrington de color oliva y una camiseta blanca de Oxford. Termino con un jersey de Gabicci. La ropa perfecta para combinarla con mis Jam stage shoes. Contemplando lo bien que me queda todo, pienso en aquello de que la elegancia no es hacerse notar, sino en ser recordado.  Y, las cosas como son, no hay mujer que haya podido olvidarme. Es cuestión de estilo porque la verdadera distinción  no reside en  aquello que nos ponemos nos mejore, sino en mejorar aquello que nos ponemos. Y esta ropa, sin duda, es mejor colgada de mi percha. Finalmente saludo al dueño que, tras despedirme efusivamente, exclama en inglés: “Pareces un verdadero mod, aunque siempre me dices que eres un Mocker”.  Salgo a Gardner Street con una sonrisa dibujada en los labios. Elegante, siempre elegante.

Sergio Calle Llorens

martes, 23 de noviembre de 2021

¡LA TELEVISIÓN HA MUERTO!

 

Tom Peters es un ciudadano inglés que afirma ser un perro. De hecho, no sólo camina a cuatro patas, sino que va disfrazado como un dálmata. Además, duerme en una casita para perros y, lo deben de estar imaginando, ladra cuando se enfada. El tipo pide ser considerado transespecie. En cualquier otro tiempo, este ser mononeuronal habría sido enviado al manicomio más cercano. Una simple llamada al loquero hubiese sido suficiente para alejarlo, y para siempre, de los humanos. Pero vivimos tiempos extraños en los que cualquier demente con aspecto apayasado es invitado a la tele para hablar de su tara. El señor Peters. Spot es su nombre como mascota-tiene cara de bobo, de bobo absoluto e irreparable.  Es obvio que el hombre perro no tiene toda la culpa.

En nuestro reino las taras también cotizan al alza. Sin ir más lejos, Antena 3 Deportes vende como una hazaña que una mujer nade en una charca infecta metida en un saco.  El lector inteligente se estará preguntando, siempre hay gente razonable en este mundo, por la decadencia televisiva. La respuesta es simple: la tele ha muerto porque los hábitos de la población han cambiado. Ahora preferimos informarnos por otros canales como youtube y el entretenimiento lo hallamos en grandes plataformas como HBO, Netflix o Amazon Prime. Hoy somos nosotros los que elegimos los contenidos. La televisión a la carta ha terminado por poner el último clavo en el ataúd de los medios generalistas. Incluso cuando Sandra Golpe- en la cabeza se dio- sale a anunciar el liderazgo de su cadena, la información es totalmente ficticia.  Les cuento; en España hay 4500 audímetros que están colocados en 4500 televisores. Si de ese número de teles hay 300 aparatos conectados a la Sexta de 15 millones, pues hay un millón de espectadores viendo esa cadena. Pero, como les digo, ese dato es completamente falso. A día de hoy los anunciantes, que prefieren pagar a influencers para que consuman un refresco en uno de sus vídeos en los que salen ligeritas de ropa, jamás apuestan por unos medios cuya audiencia corresponde a un perfil determinado: televidente de más de 65 años, de escasa formación intelectual y más bruto que un arado.

Para tratar de ganar audiencia, los medios generalistas apuestan siempre por el triángulo de las Bermudas informativo: cambio climático, el volcán de la Palma, cuyos habitantes siguen esperando las ayudas anunciadas por Pedrito Sánchez y el apagón que está siempre a la vuelta de la esquina donde ejercen las puñeteras madres de estos visionarios. Y si lo del apocalipsis falla, montan un circo alrededor de una tragedia como la del niño Julen en Totalán. Todo por la audiencia. Todo por la pasta. El engaño tuvo la respuesta habitual del populacho que mordió el anzuelo: “Julen resiste, aquí te esperamos”.  Una historia truculenta marcada por la puerilidad popular de una sociedad que lo mismo se traga las promesas electorales de la secta del capullo, que condena a Dolores Vázquez sin prueba alguna por un asesinato que no cometió.  La magia informativa.

La televisión, más que les pese, ha muerto y tanto los canales autonómicos como los generalistas sólo siguen emitiendo por las inyecciones económicas que les conceden los gobiernos de turno. Evidentemente para asistir al funeral definitivo de estos medios necesitamos que usted controle el mando a distancia para evitarlos. Les aseguro que ese aparatito funciona como una pistola. Así que como decía la canción del grupo Los Elegantes: “Apunten y fuego”.

Sergio Calle Llorens

jueves, 18 de noviembre de 2021

¡UN PARAISO CULINARIO!

 


Abandono mi retiro en el Valle del Genal para encontrarme con Carolina. Una mujer, y con todas las letras, a la que admiro profundamente porque tiene una habilidad pasmosa para enriquecerse. En verdad, ganar dinero trabajando mucho es considerado una vulgaridad, pero hacerlo sin hacer prácticamente nada, es lo que tiene un mérito apabullante. En ese sentido, Carolina no tiene rival. Nuestra cita es en el cubo del Museo Pompidou, en la capital de la Costa del Sol. Llega radiante y bella como siempre con su pelo azabache y su dulce boca de carmín. La madrileña es una compleja reminiscencia, más o menos difusa, de mi vida pasada. Me estampa dos besos y camina cogida de mi brazo hacia el restaurante José Carlos García donde ha reservado mesa para dos. En el paseo sentimos la sugerente caricia de la brisa marina que nos acompaña hasta la puerta.

Afuera las lucecitas del puerto embellecen con su centelleo las misteriosas aguas del Mediterráneo. Apenas media hora de conversación sobre lo que pudo ser y no fue. Y entonces aparece el primer plato de este restaurante malacitano que presume de tener una estrella Michelin. Una delincuencia sensorial. El alfabeto del éxito que se aleja de la lepra andalucista. Un plato efectista que nos arriba de una cocina que se encierra entre cristales para que los comensales podamos ser testigos de la producción culinaria de cada manjar. La voluptuosidad del voyerismo hecha cocina. El espejo brillante de la mar con su carnación azul. La generosidad que la patria salada nos brinda.  Y sólo ha sido una lubina, unos salmonetes y un foie de Las Landas. Los pimientos asados de la Vega del Guadalhorce son como una cresta soleada sobre las olas Efectivamente los fogones de José Carlos García son alta cocina para calmar nuestros más bajos instintos. Una delicia.

 La cocina, este tipo de cocina, es la manera en la que Málaga le cuenta al mundo su historia de éxito. La misma que ahora narran las personas que se encuentran en el restaurante: daneses, noruegos y nacionales. Alabanzas en diferentes lenguas que suenan como un jadeo de placer en el restaurante. Carolina sonríe satisfecha y me guiña un ojo y después otro.  Luceros de un azul pálido sobre cuya superficie se dibuja el destino. Una vez más mi amiga ha acertado con la elección del restaurante. Un templo culinario ajeno al entontecimiento de aquellos que niegan la superioridad de la alta cocina del país cuyos relámpagos asombran al mundo.

Sergio Calle Llorens


domingo, 14 de noviembre de 2021

¡SILENCIO EN EL VALLE!

 


Camino en silencio por las calles de Gaucín, mientras la noche se enfría. Primero un paso y después otro tratando de digerir el exquisito revuelto de setas y gambas que he tomado en la cena. En las calles reina la calma del nocturno y a mí mente, vaya usted a saber por qué, me viene la imagen de Carmen de Bizet que, según cuentan los que saben, nació en esta localidad de mi país.  El pueblo, naturalmente, está adormecido y sólo me llegan las notas del viento jugando con las copas de los árboles de los bosques cercanos. 

La localidad está situada en una cresta hendida que asciende al castillo del Águila.  La vista es gloriosa. Parece que de sus viejas almenas brotan historias guerreras. Bajo la espectral luz de la luna uno advierte la belleza incomparable de la comarca.  Creo advertir el tañer de una campana.  Probablemente la Iglesia renacentista de San Sebastián de la centuria XVI. En cualquier caso, son ecos armoniosos de la eterna canción de la tradición cristiana. Decido volver por la mañana para deleitarme con las vistas de Sierra Bermeja, la Sierra de las Nieves y la del Hacho. Anchos horizontes e infinitas posibilidades para mi alma curiosa. Pero es de noche y el potro de la imaginación tiene una sangre muy viva.  Y en esta tesitura desciendo hasta la fuente de los Seis Caños que lleva saciando la sed de los lugareños desde el siglo XVI. El rumor del agua me calma el espíritu. Las luces de las farolas realzan la belleza de este lugar. Sin duda, ha sido una suerte que una amiga me dejase una casa en el corazón del pueblo, y con conexión a internet, para seguir ganándome la vida. Me siento el más afortunado de los hombres, ajeno a todos los problemas de la humanidad. Un lucero en el cielo parece guiñarme con su luz intermitente.

La noche se va deslizando por la dulzura otoñal. Ni siquiera la cacofonía de mis pasos rompe el equilibrio de la belleza del “pueblo más perfecto de España” según The Telegraph, con sus casitas blancas que desprenden el encanto de las villas de la Serranía. No hay nadie. Me parece que Gaucín es mío y los problemas son de otros. ¡Bendita Málaga!

Sergio Calle Llorens

viernes, 12 de noviembre de 2021

¡EN YUNQUERA!

 


Cruzo Yunquera, una localidad situada en el Parque Nacional de Sierra de las Nieves y no puedo evitar una llamarada de nostalgia; la casa en la que pasábamos las vacaciones con los amigos, las juergas en el Caballo Loco y el fuego de leña de la chimenea en la que señoreaba el retrato de una mujer de bellos ojos azules y una sensualidad cautivadora.  Siempre quise conocer su identidad, pero mi curiosidad chocaba con el muro del silencio de la familia.

Aquellos años desaparecieron como las sombras del crepúsculo.  Pero me acuerdo de la voluptuosidad de la luna del invierno sobre los pinsapos aquella madrugada en la que tuvimos que abandonar la casita para dormir en la sierra. No creo haber pasado más frío en mi vida en aquel rincón boscoso en el que flotaba una neblina azulada. Imposible dejar atrás esos recuerdos.

Camino, insisto, por las empinadas calles del pueblo hasta arribar a calle agua en la que sigue abierta, y me pongo de rodillas para dar gracias al Altísimo, la taberna “El Por Fin”, con su comida efectista en la que la calidad del conejo al ajillo es literalmente indescriptible. El bar se llama así porque después de la visita a varios locales, por fin se llega al último templo del vino.  Desgraciadamente, la bebida me no evita alejarme del rumor de la melancolía que va saltando entre las piedras que componen el puzle de mi ajetreada vida. Después de todo, estoy en el mismo sitio en el que, muchos años antes, alquilamos el Molino de la Teja; una impresionante casa rural. Una vivienda muy cercana a un camino que conduce a la sierra que tanto amo.

Yunquera tiene todas las bendiciones derramadas. El brillo resplandeciente de la vida cómoda. El olor de las castañas asadas. La palpitación del tiempo que nunca es perdido. Las mujeres que suben con celeridad cargadas de alimentos por las empinadas calles. El agua cristalina que emana de la Fuente del Poyo y que nos hace a todos más sabios. El dulce paisaje de “La Catedral de la Serranía”.  Todo eso, y mucho más, es este pueblo, aunque, para ser justos, me faltan los adjetivos que le hagan justicia, pero me sobran huecos en las calles. Esas a las que vuelvo de vez en cuando para soltar un suspiro. Yunquera; siempre en mi corazón.

Sergio Calle Llorens

miércoles, 10 de noviembre de 2021

¡BRUJAS!

 


Sepa, en primer lugar, que la diferencia entre una hechicera y una bruja, son cinco años de matrimonio. Para hablar del tema me desplazo al Valle del Genal. Un lugar idílico en mi país. Un paraíso con alma tradicional y paisaje cambiante en el que los bosques de castaños cubren de cobre las montañas y las colinas. Una visión que parece sacada de la paleta infinita de un pintor. Del marrón se pasa al amarillo en una idealización de la foresta que hechiza el alma.

En Gaucín comemos en la Taberna del Zorro. Allí degustamos unas croquetas caseras de jamón, unas costillas asadas y un bacalao a la plancha. Todo regado con vino de la comarca. En definitiva, un delicioso almuerzo que me salva del verbo enmarañado de mi interlocutora. Una mujer que afirma pertenecer a una larga extirpe de hechiceras.  Afuera, entretanto, el viento sopla furioso y yo pido un nuevo brebaje. Finalmente contrataco recordando un filtro de amor que fue muy popular en la vieja Europa:

“Tollunt piscem vivum, et mittunt eus in puerperium summ, et tan diu ibi tement , donec mortuus fuerit, et decocto pisce vel assato, maritis suis ad comendendum tradunt; ideo faciunt hoc, ut plus in amorem earum exardescant”

La hechicera queda embobada escuchándome hablar en latín, pero su sorpresa se dispara cuando le hago de traductor simultáneo.

-         La mujer se metía un pez vivo en la vagina y, una vez muerto éste, se lo cocinaba al marido que sentía un amor irrefrenable hacia ella. Una especie de viagra de la alta edad media, pero en plan guarro.

-         Increíble

-         Pues mucho menos complicado y más asequible era otro sistema: Tollunt menstrum suum sanguinem, et inmiscent cibo vel potui, et dant maritis suis ad manducandum, vel ab bibendum, ut plus diligantur ab eis.

-         No me lo puedo creer- responde la mujer.

-         Yo tampoco me lo creía, pero las fuentes son verídicas. Algunas para encenderse ellas, preparaban algunas pócimas con el semen del esposo. Como hechicera deberías conocer estos métodos.

-         Ya.

Pero la mujer, que tiene cara de tonta, absoluta e irreparable, dice que ella es más bruja  que hechicera, y que está en permanente contacto con espíritus que la llevan alertando del peligro de un tsunami en las costas de mi región.

-         Eso haría muy feliz a Juan Espadas- respondo divertido.

-         En serio.

-         Y tan en serio, lo que me parece de broma es que lleves dos años anunciando el maldito tsunami, pero nunca termina de llegar.

La bruja, o lo que sea, sigue dando datos que apoyan la tesis del tsunami.  Por mi parte trato de huir del torrente de majaderías que suelta por la boca. Al rato escucho el llanto lejano de un niño. Ella habla y habla y un servidor, ajeno a la algarabía del viento, acomete una tarta de fresa. Finalmente declina la tarde, se alargan las sombras y la villa queda suspendida entre el misterio de la noche y los sonidos del campo. En la vida de este país, de vez en cuando, es mucho mejor manducar en la más absoluta soledad.

Sergio Calle Llorens


lunes, 1 de noviembre de 2021

¡EL REY DEL SEXO|

 


De las últimas revelaciones se desprende lo siguiente: el Rey emérito cuando folla, no falla. Les hablo del secreto de alcoba que han hecho público sus amiguitas. Señoras que han llegado a declarar que el monarca las dejaba siempre satisfechas y que les hacía, como el Molino de Barcelona, pases de mañana, tarde y noche. 

Don Juan Carlos es, ya podemos decirlo, el rey de las camas. Un machote al que le gusta mucho el tema de la coyunda. A resultas de todo esto, he de confesar que me identifico mucho con este personaje. No solamente porque detesto cualquier ejercicio físico que no vaya destinado al orgasmo, sino porque defiendo la posición de tener a las mujeres en todas las posiciones posibles. Soy como el borbón; una fiera en el lecho y nunca he tenido que pagar, a diferencia de los socialistas andaluces, por sexo.

En serio, entiendo muy bien a nuestro monarca que, al tiempo que beneficiaba a España con su reinado, se iba beneficiando a todo lo que se meneaba. ¡Algo complicadísimo! Pensemos que la gente folla mal y poco, pero nuestro Juanito no entra ni el grupo de malafollás, ni en el de los que chingan menos que los teletubbies.

El sexo, el buen sexo, es el arte de llevar a tu pareja al séptimo cielo sin pasar por el infierno. No todo el mundo conoce los entresijos: hay que ser ardiente como las ascuas de la chimenea, imaginativo al nivel de un buen novelista y estar siempre dispuesto a usar la lengua al estilo de los jabalíes que buscan trufas con desesperación en los suelos de nuestros bosques. Al buen amante nada le detiene y cualquier hora es buena para una buena refriega. 

Don Juan Carlos y un servidor hemos llevado a muchas damas a la gloria de la liga de campeones. Pero luego éstas se niegan a volver a disputar sus encuentros en segunda. De ahí que nos hayan llovido los problemas con el sexo femenino a lo largo de nuestras vidas.  Les hablo de venganzas personales.  Creo que es justo reconocer que ha habido mucho desagradecimiento a los servicios que ambos hombres hemos prestado al sexo femenino. Ya va siendo hora que ellas enmienden el inmenso error cometido. 

Me hace mucha gracia que el mundo del periodismo, o como se llame ahora, se rasgue las vestiduras por las hazañas sexuales del emérito.  No hay tertuliano que no saque el tema para cerrar con un: “había otra amante por ahí, pero hasta ahí puedo leer”. Cuando todos sabemos que, de conocer la identidad de la susodicha, el dicharachero reportero iba a soltar su nombre en todas las televisiones del mundo. ¿Ven cómo algunos sólo usan la lengua para decir chorradas? En fin, al César lo que es del César: Don Juan Carlos es el rey del sexo y yo, que entiendo del tema, quería hacerle este homenaje.

¡Va por usted, maestro!

Sergio Calle Llorens

lunes, 25 de octubre de 2021

¡ESPETOS!

 


El espeto de sardinas es el máximo exponente de la cocina marinera. En verdad es una de las cosas más suculentas que produce la gastronomía de mi país. Málaga, la cocina mediterránea de Málaga, es una bendición divina. De hecho, la región malagueña tiene más estrellas Michelin que toda la taifa andaluza junta. El éxito malagueño se explica por el cosmopolitismo de sus gentes. Ahora bien, preparar un espeto, saber asar un espeto, es considerado un trabajo que todo el mundo puede llevar a cabo. Pero esta delicatesen malagueña es muy difícil de obtener y pocas personas tienen el pulso adecuado.  Un buen espeto es que mantiene bajo la piel dorada, una carne delicada y sabrosa.  Esa diferencia pocos la saben establecer, dejando el pescado crudo o totalmente quemado. En la preparación del espeto es muy importante la leña de olivo- se puede usar otro tipo- que ha de arder hasta extinguir el fuego, dejando un buen rescoldo. El frescor de la sardina es también esencial. Además, la sardina, aunque esté fresca, cambia de sabor en proporción a la distancia que se come en relación al mar. A tiro de piedra conserva todas sus cualidades y presenta mil sabores. A diez kilómetros mar adentro, el consumidor está probando un pescado diferente de lo que fue en su lugar de origen: el Mediterráneo. Las mejores sardinas, en circunstancias iguales, son las que se degustan junto a la patria salada. Curiosamente la mejor sardina es aquella que se toma en los meses que no tienen la letra erre. Y es que es el tiempo en el que están más gorditas y sabrosas.

Sin duda, la clave de este plato se encuentra en la perfecta simbiosis que el espetero encuentra entre la forma de prepararlo y las características esenciales de este pescado azul. Pero insisto; o las sardinas se comen junto al mar o el producto pierde todas sus cualidades. Incluso cuando son pasadas por el hielo, pierden todo su sabor. Para las personas de interior, de poca cultura mediterránea, continúan con esa práctica boba de comer un pescado a cientos de kilómetros de distancia de su paraíso. Y eso, evidentemente, tiene consecuencias letales para una cocina de calidad.  No podemos olvidar que sobre la mar y los peces la ignorancia es inmensa.

Sergio Calle Llorens

jueves, 21 de octubre de 2021

¡SINTIENDO TODO!

 


El anuncio de Durex invisible manda un anuncio contundente: follar con su nueva marca de preservativos es algo maravilloso.  El comercial tiene una duración de veintes segundos. Puro ingenio publicitario. Un homenaje a aquello de lo breve si bueno, dos veces bueno.  En resumen; tres parejas reales reciben el regalito para que luego compartan sus experiencias con el invento. El protagonista masculino dice que “la sensación es como si no llevases nada”, pero la cosa lleva a la risa tonta cuando ella afirma rotunda: “totalmente conectada con él. Sintiendo todo”.  En el caso de la segunda pareja sólo habla él para decir que “es tan fino que no lo notas” y ella se le agarra al cuello para besarlo apasionadamente. Parece pedirle una nueva penetración. La tercera parejita es, además de gay, desternillante. Y es que el barbudo primero exclama que “te olvidas que está”, y el segundo barbudo contesta ufano: “te da más placer que es lo que importa”.

Nadie puede negar que la agencia de publicidad ha dado en el clavo porque el anuncio no pasa indiferente. Sin embargo, yo me pregunto cómo alguien tiene los santos cojones de aparecer en televisión diciendo esas cosas. Miremos a la primera chica que viene a comunicarnos, aunque de forma más fina, que ha sentido todo el cipote mientras su novio le daba candela. Por no hablar de la pareja de hombres. El primero nos aclara que es él la parte activa porque cuando lo usa: “se le olvida que está” y su amorcito nos desvela su condición de honrado comealmohadas  ¿Really, George?

 Yo entiendo que el dinero es muy goloso y por pasta, por una buena cantidad de pasta, el personal es capaz de anunciar papilla de bebé con una zanahoria clavada en el culo. Llegado a este punto me gustaría saber cuándo se perdió el rubor. Esa cosa que inventó los vestidos para disfrutar más de los desnudos. Seguro que hay explicaciones para todos los gustos. Después de todo las hipótesis abundan. Las teorías no se acaban nunca. Pero los hechos ciertos y probados son muy raros.  El caso es que las grandes compañías, y eso incluye a todas las redes sociales, ganan cuando exponemos nuestras vergüenzas sin ningún límite. Ahí tienen a las mujeres posando ligeritas de ropa en el libro de las caras o en Instagram. Por no hablar de cómo el personal hace públicas todas sus desavenencias. Todo se expone. Todo se muestra. Y todo por un módico precio ya que los psicólogos salen muy caros. Lo que no sabe el personal que a la larga la factura a pagar por tanto sobreexposición sale mucho más gravosa. 

Vivimos tiempos extraños y la única verdad es que con las redes sociales y con el gobierno pasa como con los preservativos invisibles: que nos follan mejor a todos.

¡Blandito sea el Señor!

Sergio Calle Llorens


lunes, 18 de octubre de 2021

¡CARMEN MOLA!

 


Siempre digo que no puedo, ni vengo a inventar el fuego, pero puedo calentarme con él. Y lo consigo, aunque parezca mentira, con las sombras del crepúsculo y las luces  parpadeantes que se van encendiendo cada noche en la bahía.  Mi única aspiración es andar por la vida sin pisar la cárcel. Sí, ya sé que mirar la mar  como hombre libre puede resultar un premio de consolación, pero para un mediterráneo lo es todo: la voluptuosidad de la luz, la lluvia alcanzando la orilla y el cimbrear de los pinos acunan mi sueño. Mi intención es, naturalmente, vivir alejado del mundanal ruido al tiempo que disfruto de las delicias culinarias locales. Esta noche, sin ir más lejos, degusto unos caracoles producidos por la empresa Axarcol de Benagalbón que acompaño con una cerveza artesanal que se llama Murex. Una obra maestra hecha en Vélez Málaga. Y entre la fascinación que me producen los manjares de mi país, veo que se enciende una lucecita en mi móvil que me avisa de la última polémica: el premio Planeta.

Al parecer, muchas feministas andan alborotadas porque tres autores han ganado el premio más suculento de las letras hispanas, usando un seudónimo de mujer. Lo que nos viene a confirmar que escribir con nombre de señora, lejos de presentar inconveniente alguno, supone muchas ventajas. Y Mary Shelley llora en el cielo porque no se premia el talento sino el himeneo. También es posible que la obra ganadora del Planeta sea una maravilla, pero a nadie se le escapa la estratagema del grupo ganador para que les hicieran caso entre tanta candidata.

Nada despierta más la rabia del emperador que la revelación de su desnudez. Y estos premios van en pelotas como, por cierto, las publicaciones del centro andaluz de las letras. Un chiringuito en el que mujeres publican a otras mujeres por el simple hecho de serlo. No debe sorprendernos, pues, ni el poco éxito que tienen, ni lo poco que tienen que contarnos. Pero en este mundo todo tiene su contrapeso. Y en esta ocasión la historia de Carmen Mola es la igualación perfecta al rostro de cemento armado de muchas escritoras. Y con la birra, el salchichón, los caracoles y esta historia impagable, he estado a punto de atragantarme.

Sergio Calle Llorens


jueves, 14 de octubre de 2021

¡FUEGO!

 


Aquella mujer tenía una enfermiza obsesión por quemar uno de mis libros. Era incendiaria. Creo que a la luz de una biblioteca donde flotaba el aire cansado de su personaje, decidió que aquella obra sería abrasada por el fuego y cumplió su amenaza. Parece que las temblorosas sombras del tiempo perdido en la lectura la empujaron a ello. Yo no podría hacerle ningún reproche.  A lo sumo alejarme para evitar que la lumbre de su mechero alcance mi cuerpo.  

Los que le tratamos tenemos la sensación de haber conocido a un demonio, un demonio sensacionalmente demoníaco, como lo demuestra el hecho de que fuera mi único compañero de trabajo que se negó a darme el pésame por la muerte de mi padre. Creo que se llamaba Antonio. Por entonces vivía con su viejo al tiempo que soñaba con lugares lejanos hablando otras lenguas. Pero nunca salió de la barriada de Pedregalejo. Vestía siempre con la ropa indicadora de esa cosa terrible que se llama el indecente gusto del cateto. Me cuentan que odiaba mi popularidad entre los estudiantes y hasta mi heterosexualidad. El tipo rezumaba odio y segregaba grandes dosis de soledad. Hoy,  a pesar de los años trascurridos, sigue desamparado y su triste historia hace gemir a las cuerdas de los barcos. No creo necesario señalar al lector la pobreza espiritual del personaje que se sigue quemando en su infierno particular.  

Un hispalense me abroncó en la avenida del Mediterráneo por el título de una de mis creaciones literarias: “Memorias de un prepucio colorado”. Le dije que el título no abarca el verdadero secreto de la obra. Para mi sorpresa me recitó de memoria todo el prólogo del libro. Sin anestesia, ni previo aviso. Puede que fuesen mis carcajadas, pero el ofendido terminó confesándome que lo que no le gustó en realidad es que le dedicara mi primera novela a su mujer. Sólo entonces me di cuenta de que el tipejo debió quedarse en la primera temporada de la serie “Cuéntame”.

Algunas personas pueden llegar a ser tenidas por animales racionales, alguna vez, muy de tarde en tarde, esporádicamente, pero no es el caso de la señora que vino acompañada de su anciana madre a uno de mis tours en la Cueva del Tesoro. Al acabar, una hora después de lo previsto- en realidad tuvimos que ir al paso de las muñecas de famosa que se dirigen al Portal porque la anciana era contemporánea de Nefertiti- la arpía subió a dirección para pedir que jamás me dejaran organizar visita alguna a la gruta. Justificaba su petición afirmando que yo había escrito artículos terribles contra la Junta de Andalucía.

Si no hubiera escrito me habría ahorrado muchos problemas. Sin embargo, escribir es mi destino. Es la forma en la que yo me defiendo de un mundo hostil. La manera en la que doy mi versión de las cosas. Escribo porque, francamente, el resto de las cosas se me dan mucho peor. Escribo buscando la adjetivación perfecta que ilumine el alma de mis lectores. Escribo porque soy infinitamente mejor que todos esos que comienzan quemando una obra y terminan chamuscando a su creador. Ellos son el fuego exterminador y un servidor es el agua que apaga las llamas de su particular averno.

Sergio Calle Llorens