domingo, 8 de septiembre de 2013

YO

En verdad mis ideas no valen un pimiento y, por si no lo sabían, no me tomo la vida demasiado en serio, consciente de que no saldré vivo de ella. Me gustaría que el mundo fuera un lugar mucho mejor cuando yo me haya marchado pero, he de confesar que no estoy del todo seguro. Con los años he ido aprendiendo a sondear el alma de los hombres, sus zonas sombrías y sus puntos luminosos. Eso me he hecho jugar con alguna ventaja. Soy un hombre de pocas convicciones pero las que tengo las defiendo a muerte. Desde que comencé a escribir, he vivido todo tipo de situaciones; algunas muy desagradables y otras, en cambio, me han alimentado el espíritu. Mis escritos han dado a muchos malentendidos que, si ustedes me lo permiten, quiero aclarar por si alguien tuviese a bien pasar por éstas modestas líneas con la intención de comprenderme.

Políticamente soy liberal, una ideología basada en la certeza de que los otros pueden tener razón y ser uno el equivocado. Soy de la opinión de que no hay libertad para nadie cuando no la hay para quien piensa diferente. De ahí que huya de ideologías franquistas, fascistas o comunistas. Mi lema en relación al mundo de la política es el siguiente; no entres nunca voluntariamente en una habitación o en un país cuya puerta no se abra nunca desde el interior. Por eso aborrezco la dictadura de los hermanos Castro, carcamales que hasta que estiren la pata disfrutarán de la vida mientras el pueblo se muere de hambre.

En temas de religión, soy un completo descreído aunque, a veces, siento que existe otra realidad que no logro llegar a entender. En cuestiones del más allá pienso si tras la muerte vienen a por mí, al menda que no le despierten.

No creo demasiado en el ser humano y, mucho menos, en realidades nacionales inventadas pero si me dieran a elegir, quisiera ser español otra vez. Será mi lado masoquista, supongo, pues pertenecer a esa nacionalidad y tener lucidez es una maldición bíblica.

Artísticamente tengo la manía de Italia, del gótico y de la literatura de terror. Odio las cosas enmarañadas y poco precisas. Escribo tratando buscar el adjetivo correcto para describir lo que veo, o lo que pienso. Raramente lo consigo como ustedes pueden comprobar.

Personalmente prefiero la noche que es oscura e incomprensible. Mi gusto por la oscuridad me viene de mi querencia por el silencio. No quiero decir que esté en contra de que la gente hable, pero sí de que lo haga sin un mínimo de reflexión. La visión del mediterráneo de noche iluminado por la luna, o de un bosque espeso cubierto de rayos de plata me producen un placer indescriptible.

Para mi compañía, prefiero la gente con gran sentido del humor y que, por encima de todo, pueda enseñarme algo. Y, por supuesto, si es mujer mucho mejor. Soy un gran admirador de las mujeres en el sentido provenzal más amplio. No soy demasiado enamoradizo pero no hay nada como un amor platónico como el que sentía Dante por Beatriz para escribir un poema desesperado.

No me siento muy cómodo bajo el sol andaluz que nos ha traído fanatismo e intolerancia y, con ello, una gran alergia a los libros. Durante un tiempo defendí en varios foros la tierra que me vio nacer hasta que, como saben, me echaron de todos. En realidad, hicieron bien.

Un resumen de mi persona me llevaría una década y tiempo es lo que no tengo. El que me queda lo dedico para tratar de encontrar el lugar en el que encaje. Me siento como una pieza de un gigantesco rompecabezas que no quiere aceptarme. Mi vida a veces es como la región de los callejones sin salida, un paseo por los callejones a ninguna parte. Eso sí, aunque no sé qué hago aquí, me bebo la vida a sorbitos pues soy consciente de que muero cada día. Mis días tienen un leve encantamiento suave. Sigo en permanente búsqueda sin hallar nada. Uno de mis características es que nunca me olvido de sonreír aunque me esté muriendo por dentro. Esta actitud es de una grandiosidad cósmica e inconsciente pues todo hijo de vecino termina contándome sus penas y yo, aunque no lo parezca, sienta como el  tiempo se me resbala entre las manos. No son poco los días en los que unos y otros me llaman para participar en diferentes proyectos, para apuntarme a  causas varias sin detenerse un minuto a preguntarme por mi estado de ánimo. En esos momentos, desconecto por completo e imagino como un rayo de luna perdido se tiende sobre la cama de mi playa de madrugada. En realidad, la gente que conozco carece de tono contestatario y acuden a mí cuan soldado peligroso y encolerizado. Si quieren conocer la verdad, les diré que lejos de estas páginas, soy un tipo de lo más calmado y razonable. Empecé a escribir como terapia para no perder la cordura y creo que no me ha salido mal la cosa del todo

Recientemente llegué a la conclusión de que soy un ser más virtual que real. Era uno de esos días llenos de melancolía cuando advertí que en más de un mes, el teléfono no había sonado ni una sola vez. Me sumergí en una depresión profunda hasta que advertí que el teléfono llevaba más de un más desconectado. Subsané el error para comprobar un mes más tarde que el aparato seguía sin recibir llamada alguna. Me marché a pasear y, por un momento, me imaginé en ese universo Dickensiano más dramático. Parecía estar caminando por Fleet Street viviendo un viejo drama. Me encontré con una amiga actriz con la que tomé unas cervezas junto al mediterráneo. Se quejaba de que pasado los 30 no había papeles para mujeres de su edad. Le dije que esperara a los 50 para ver el papel que desempeñaba. Mi comentario le resultó tan divertido que me invitó a cenar. Pasamos una velada muy agradable y mientras más fracasos le contaba, aquella mujer mejor se lo pasaba. Hacía tiempo que alguien me hablaba directamente sin la mediación de una pantalla. Creo que pensé que en el pasado, todo era mucho más fácil. Yo, incluido.

Sergio Calle Llorens


EL MISTERIO PLA

Josep Pla es el mejor escritor español en lengua catalana. Su prosa ágil y luminosa deja a todos los escritores posteriores en esa lengua a la altura del betún. Con el genio de Palafrugell aprendemos los secretos de un burgués metido a payés. Su espíritu cosmopolita. Su amor por Italia. Su mediterraneidad. En verdad, el autor de Cuaderno Gris tiene un lugar de honor en la literatura mundial y, pese a ello, sigue siendo un gran desconocido para las nuevas generaciones. De él se ha dicho que tonteó con el anarquismo y el fascismo e, incluso que fue catalanista de joven. Todo es cierto, como también que era un señor que colaboró con Cambó para el servicio secreto de Franco. Periodista y licenciado en derecho trató de ser un cronista de nuestro tiempo pero dejó de escribir sobre acontecimientos mundiales como el holocausto judío.  En cambio, su mirada certera retrata a una España republicana en la que no deja títere con cabeza. Contradicciones que no le roban ningún mérito como escritor.

Pla es el buscador perpetuo del adjetivo. Su Viatge a Catalunya, sus trabajos como corresponsal y sus viajes le pusieron en el eje central de sus escritos. Es un viajero perpetuo que usa su pluma con majestuosidad. Sus narraciones llenas de sabiduría nos acarician como la música de un violín. Pla es el amante de las cosas tangibles y concretas, el hombre convertido en personaje que se supera en cada página. El de Palafrugell es descreído, tacaño y algo misógino. De hecho, parece alejarse de cualquier tipo de relación romántica. Empero, tuvo muchas relaciones de amor. Esperanza Suquet fue su amor de juventud, Mercedes su novia en sus años estudiantiles de Barcelona. Tampoco podemos olvidar a su amor italiano, esa Rosetta Lagomarismo con quien escandalizó a sus familiares. De Ally Hercovitz a la que amó en Berlín a Adi Enberg, una escandinava nacida en Barcelona que hablaba varios idiomas, entre ellos el catalán, con la que convivió en Paris. Fue la danesa agente de Franco y, al parecer, tuvo una hija de Pla. De hecho, es reconocido que durante muchos años, estuvo mandándole dinero a Suiza. La muchacha se llamaba Rose Enberg. Curiosamente, Pla no menciona a su gran amor en toda su obra. Es más, en su última entrevista a TVE, afirmaba que era incapaz de amar. Que se había enamorado de un prado, de un paisaje pero nunca de otro ser humano. Que una vez tuvo un amor pero que había terminado muy mal. Si Quevedo era incapaz de tener relaciones normales con las mujeres pues sus pendencias tabernarias o prostibularias ya que no concebía una relación en igualdad con ellas, Pla tenía como modelo de mujer a su madre, una ama de casa que mandaba en el domicilio familiar. Adi Enberg representaba todo lo contrario. A la nórdica le gustaba escuchar a Pla, corregir su obra pero nunca aceptaba el papel de mujer que se quedaba en casa al margen de los asuntos del marido. Por eso, fracasó su relación. Muy emotivas fueron sus cartas de amor publicadas por su editor, cartas que hablan de un romance entre el escritor y Liliam Hirsch; “Un amor de Josep Pla al Canadell”. Para cerrar el círculo con las mujeres, Pla mantuvo dos romances más con Consuelo Robles y con Aurora.

La derrama y el amor de Pla por las mujeres contrastan con sus afirmaciones públicas sobre ellas. El misterio del autor es que no supo, o no pudo, encontrar a esa mujer que le sacara un compromiso vital. Tal vez su tacañería y su egoísmo jugaron un papel fundamental en el hecho de su soledad. El prosista catalán afirmaba que escribía elegías ciertamente descabelladas sobre la soledad y la creciente tristeza de la época. Pero si Pla no es capaz de describir con soltura su relación con el sexo femenino, el resto de sus descripciones nos llegan al alma. El misterio de Pla, por tanto, no es tanto su relación difícil con las mujeres, sino preguntarnos cómo es posible que las obras del genio de Palafrugell no se estudian en los institutos de toda España. Una prueba más de la poca sesera que tienen aquellos que dirigen los planes educativos patrios. Como diría Pla; el asma del discurso educativo. Háganme caso por una vez, y lean a Pla, sus almas se lo agradecerán eternamente

Sergio Calle Llorens

EL ASESINATO DE RASPUTÍN

Una lluvia finísima caía sobre el pequeño camposanto de Bottey en el condado de Oxfordshire. Los presentes, todos amigos y familiares del fallecido, se arremolinaban cerca del ataúd que en esos momentos era descendido a la  fría tumba. El sacerdote anglicano recitó una última oración de descanso y en unos minutos, todo había terminado para el hombre que tanto dinero había recaudado en sus últimos días para su iglesia local. Un trueno retumbó con furia en el cielo que ahora descargaba con fuerza. No hubo tiempo para los habituales comentarios de pésame en el que se destacan las grandes cualidades humanas del finado. Cuando toda la comitiva se marchó del cementerio, un viejo compañero de armas del servicio secreto británico se acercó a la tumba. Caminaba despacio hasta depositar unas flores en memoria del hombre que había asesinado al mismísimo monje loco; Rasputín.

El 17 de diciembre de 1916, el Príncipe Félix Yusupov invitó al monje a su suntuoso palacio en San Petersburgo donde tenía lugar una fiesta. Según su propio testimonio, aprovechó la ocasión para envenenar a Rasputín. Sin embargo, el hombre más enigmático de Rusia salió indemne por lo que valiéndose de una treta, lo condujo a otra planta del palacio donde le dispararon. Luego ocurrió algo sobrenatural, según la propia versión de los asesinos, Rasputín revivió atacando a uno de los oficiales rusos, por lo que tuvieron que abatirle de nuevo desde la distancia mientras trataba de escapar. Los disparos le alcanzaron por la espalda. Una vez muerto, tiraron su cadáver al río que, lejos de desaparecer en las frías aguas, volvió a aparecer cerca de un puente. Durante años, ésta fue la versión que se ha dado por buena, pero estudios recientes demuestran que el asesinato no ocurrió como contaron los protagonistas.

Para resolver el misterio Rasputín, hemos de tornar nuestros ojos al personaje nacido en Siberia. Estamos ante un campesino que se presenta ante los zares de Rusia asegurando que puede sanar a través de la fe. La zarina Alexandra, devota cristiana, guardaba un gran secreto en el imperio que iba desde Alemania hasta China, y no era otro que el heredero al trono, Alexis, era hemofílico. El niño, pese a estar vigilado, tenía algunos accidentes propios de su edad que le causaban profundos e intensos dolores. Por ello, el monje loco fue convocado a palacio para realizar una cura. Cuentan que colocó sus manos en el cuerpo del niño, y éste amaneció sin dolores. Tal fue su mejoría que Alexandra no dudo de los poderes mágicos del monje. Poco a poco, la influencia de Rasputín fue creciendo hasta tal punto, que el propio Zar mandó a su temible policía mantener una estrecha vigilancia sobre el monje. Curiosamente, descubrieron que el apetito sexual de Rasputín era insaciable y que, fuera quien  fuera la mujer, aprovechaba cualquier momento para disfrutar del sexo. Los informes hablaban de una cierta tendencia a la depravación. E l servicio secreto ruso concluyó que el monje tenía grandes lagunas morales. Eso sí, en presencia de la Zarina, siempre se comportó como un santo pues ella era, sin duda, el as que guardaba en la manga.  En cualquier caso, el poder de persuasión de Rasputín era tan grande y magnífico, que en muy poco tiempo se convirtió en uno de los hombres con más influencia de la madre Rusia. Y esto, finalmente, le costó la vida.

En 1914 Rusia entra en la primera guerra mundial al lado de Francia e Inglaterra. Intentan poner fin al militarismo creciente de Alemania. Es en esto contexto cuando Rasputín intenta convencer al Zar Nicolás II de que lo mejor para la nación es firmar la paz con Alemania. El Zar duda. De haberse decantado por la vía pacifista, 350.000 alemanes se habrían visto libres para combatir en otros frentes, lo que habría dado una gran ventaja a los alemanes en el frente occidental. Gran Bretaña no lo podía permitir y urde un plan para asesinar a Rasputín. Oscar Reyner es el agente británico encargado de ejecutar la misión. Convence al Príncipe Félix Yusupov de que lo mejor es acabar con Rasputín. Cuando falla el envenenamiento, no tienen más remedio que conducir al piso de arriba al monje donde le dan una soberana paliza. No tienen muy claro lo que deben de hacer, pero las fotografías de la autopsia del cadáver revelan que el asunto se les fue de las manos. Finalmente lo atan, y Reyner le da un tiro de gracia en la cabeza. Por lo tanto, podemos decir que la historia en la cual Rasputín se escapa tras revivir está basada en un cuento gótico de terror ruso llamado “La Bestia”. El hecho de que fueran los británicos los que le ejecutaran y que, por muy extraño que parezca, nadie les mencionara, se explica por el hecho de que muchos agentes británicos iban vestidos entonces con el uniforme del ejército ruso.

La conexión de Rayner con el Príncipe Yusupov data de los años en los que ambos cursaban estudios en la universidad de Oxford. Una amistad que fue clave para llevar uno de los asesinatos más controvertidos del mundo. El propio Rayner le confesó a su familia que estaba presente el día en el que Rasputín fue asesinado. No obstante, nunca reconoció públicamente su participación en la ejecución del monje. De hecho, unos días antes de morir quemó todos sus papeles privados. De su amistad con Yusupov queda el hecho de que bautizara a su hijo como John Felix Reyner, en honor a su amigo ruso. Lo que no sabía el agente británico que muchos años después de su muerte, historiadores como Andrew Cook o Richard Cullen iban a dar con documentos y fotos de la autopsia de la muerte de Rasputín que vendrían a echar por alto la autoría rusa en la muerte del monje.

El asesinato de Rasputín prueba que los británicos no tienen amigos sino intereses como, por otra parte, le ocurre a todas las naciones. El caso es que muy poco tiempo después de la muerte del monje, la familia Romanov era asesinada por los comunistas dando lugar a un monstruo terrible llamado Unión Soviética. Nunca sabremos lo que habría pasado de haber seguido con vida Rasputín. Tal vez, la suerte de Rusia y de su familia real hubiese sido distinta. Hacer un juicio de valor al respecto, sería algo demasiado aventurado. Una forma de hacer historia-ficción. En cualquier caso, es inquietante saber como hay hombres que mueven los hilos en las sombras para salvaguardar sus intereses geopolíticos. Acciones que necesitan a hombres decididos y despiadados como Rayner que, entre otras cosas, quiso llevarse el secreto a la tumba sin saber que hay seres que siguen hablando tras la muerte.

Sergio Calle Llorens





LA CENA

Hay gente que siente más placer por el recuerdo del GULAG que por el presente. Digo yo que es un error arruinar la actualidad, recordando un pasado que ya no tiene futuro. De ese tipo de gente, es Maricruz, una comunista irredenta que opina de toda la actualidad política durante la cena en la casa de la montaña. Guardo silencio pues no conozco muy bien a los invitados y, ¡faltaría más!, no soy nadie para aguar el yantar al prójimo. Apuro el borgoña y mis ojos se posan en la madrugada en la que el cielo parece un algodón lánguido, algo cubierta de niebla. Vuelvo, muy a mi pesar, al pontificado de la mujer que va defendiendo los crímenes más abyectos de los de ideología bermeja. Escuchándola, llego a la conclusión de que el mediterráneo es un lugar abonado a los extremismos. Una permanente lucha entre los vientos del norte y del sur. En ocasiones, son los norteños los que triunfan, imponiéndonos el comunismo, a veces es el sureño el que se impone con su anarquismo de salón o los camisas pardas. ¡Qué absurdidad!

Mientras ellos discuten con el colmillo ensangrentado, mis ojos se vuelven a fijar en la noche. Trato de pasar desapercibido cuando alguien menciona mi labor de articulista en prensa digital, y Maricruz decide echarle un vistazo en su móvil a mis escritos. Al rato me dirige una mirada furibunda pero apenas emite una ligera protesta. Me pregunta si no tengo nada que añadir a la conversación. Niego la mayor y, en voz queda digo que todo lo que tenía que decir, ya lo he dicho en mis escritos y no tengo nada más que añadir.  En la pared hay un cuadro de Rembrandt, el gigante de las sombras, esas que reinan en el bosque por donde he llegado caminando. Ahora hay niebla y, bajo ella, las casas adquieren un halo de misterio. El silencio es flotante y el perro de la familia entra y sale de la niebla azulada en el exterior. Finalmente, la conversación se vuelve a la pasta a la napolitana y al borgoña con su voluptuosidad de rubí. La dueña deja entrar al can y al salón de la casita de madera arriba un aire suave de perla turbia.  A pesar de la calma, Maricruz rompe la tregua y me acusa de ser un burgués, un liberal y un señor con taras gravísimas para el desarrollo de la humanidad. Mantengo la calma, valoro al adversario cuan se tratara de un combate de esgrima. Finalmente opto por un nuevo silencio motivado porque todavía hay otra botella de Borgoña enfriando que hay que degustar y, tras los postres, lecturas de poemas. Demasiado riesgo. Le doy la razón, y me levanto para hacer una declaración formal de reconocimiento; soy un burgués amante del orden, un liberal que piensa que los demás pueden estar en lo cierto, y yo, ser el equivocado. La mujer se da por satisfecha justo cuando en el cielo apagan relámpagos y el cielo, con su pirotecnia celestial, anuncia una tormenta de aupa. Apuro el vino y pienso como el sol hispano ha calentado, como nadie, la superstición, la intolerancia y el cainismo. Prefiero la noche, a Noctiluca y sus misterios en donde es mucho más fácil disfrazarse de sombra. Comienza a llover.

Sergio Calle Llorens


EL SUSANISMO

Cuando una empresa está en números rojos y a punto de la quiebra, sus responsables se ponen en mano de un experto. Un tipo capaz de reflotar la nave antes de que sea demasiado tarde. Eso, al menos, es lo que pasa en todos los rincones del planeta civilizado. Con la excepción, claro está, de Andalucía. En la taifa del sur, con su permanente extravío, los ojos extraviados de los socialistas se posan en alguien con mirada torpe y con menos talento que la babosa aquella del pleistoceno. Si toda la mala fama que ha fermentado la cerveza mala de la corrupción de izquierdas, Susana Díaz, lejos de enmendar la plana, llevará a la nave a su completa destrucción. Con su verbo enmarañado y su cara de bobalicona va a establecer una nueva forma de hacer política; el susanismo.

Una corriente basada en los métodos propios de los zangolotinos. Una forma en la que se pasará por alto la currícula de la gente valiosa, no vaya a ser que le hagan sombra a la directora del cotarro y a sus compinches. El susanismo será una pincelada surrealista que, susurrada a los oídos de la prensa amiga, se traducirá en  nuevos tiempos de renovación y, ¡agárrense!, hasta en un relevo generacional. El susanismo es un ataque al sentido común. Un golpe a las buenas maneras que se firmó, se lacró y se selló en Sevilla. Una última manera de ponernos patines en los zapatos para que nos deslicemos hacia el abismo.

El susanismo, por tanto, es una botella vacía, un producto caducado, una manera de no quedarse calvo discurriendo. En definitiva, el mayor timo de la historia contemporánea española. Aquí no hay golpe de timón, ni lo habrá jamás. La prensa seguirá con su autismo permanente y su “non quiero mencionallo por non injuriarlo e non dañallo”. Los sindicatos seguirán asaltando la despensa común para pagar sus comilonas, cenas y copas. Y cuando no haya nada que robar, el susanismo creará nuevas tretas recaudatorias. Y la oposición, a lo suyo, que no es otra cosa que hacer el ridículo con sus chaquetitas azules y sus pelos repeinados con gomina.

Las únicas novedades que impondrá el susanismo será una nueva práctica cinegética para terminar con los disidentes-al tiempo- A su vez, practicará políticas de poca chaveta que ahondarán en la divergencia de Andalucía con el resto del mundo libre. A partir de ahora, todos deberemos ser miembros de esa nueva corriente política llena de infantilismo donde ser un empírico equivaldrá a ser un fascista de cojones.

El susanismo, definido grosso modo, como la defensa de una doctrina cerrada y radical completamente inflexible, para amoldarla a los compromisos con la izquierda radical de los comunistas que mantienen a la gran sacerdotisa de aquella escuela; Susana Díaz. De golpe y porrazo, las dictaduras de Castro, Pol Pot o el padrecito Stalin tendrán cabida como ideología buenista en los libros de nuestros escolares cuyos deditos podrán, si nadie lo remedia, apretar el gatillo como ya hicieran sus huestes en el pasado. Dan ganas de salir corriendo si no fuera, claro está, por lo mucho que nos vamos a divertir.

Sergio Calle Llorens


PENSAMIENTOS NOCTURNOS

Hoy voy a empezar a construir la casa donde estaré muchos años. Tendrá muros fuertes y cimientos poderosos. Estará situada en esa gran atalaya desde donde contemplar la mar. Antes he de descolgar todas las fotos que acumulé durante toda la vida. Momentos recogidos y grabados en algún rincón de mi azotea. Sombras del pasado, nostalgias y corazones que dejaron de latir hace tiempo. Pienso en ello mientras medito como el teléfono dejó de sonar. Sencillamente me perdí por esos caminos que embriagan más que el dulce aroma del hogar, o tal vez se perdieron ellos. Tengo cajas repletas de discos, libros y demás objetos que hasta hace nada yo acariciaba feliz. La pared vacía me provoca una sensación de ahogo y salgo para escapar de la nostalgia. Hay polvo por todos lados y me chirrían los huesos.

Me fundo en la oscuridad cuando pienso que esa chica llamada nostalgia lleva demasiado tiempo enredada en mi pelo y en mis manos. Han pasado tantas lunas que mi reina ha colgado su estandarte en su corazón que, sencillamente, es difícil empezar otra vez. No puedo estar sin ella y, a pesar de ello, estoy decidido a abandonarla y comenzar de nuevo. Ahora estoy esperando a que vengan a buscarme pero seguro que, aunque lo intenten, no me encontrarán jamás. Además, ella no querrá dejarme tan fácilmente. Incluso me ha prometido estar presente el día en el que desembarqué, por fin, en la Isla de los Naufragios. A pesar de todo, no quiero que me acompañe a mi nueva morada con alma de castillo. Tal vez si yo pudiera rodearla de niebla que me ocultara de ella, ésta no encontraría la manera de llegar a mi lado.


Estoy exhausto de ver sombras pretéritas.  Quiero probar nuevas confituras de melocotón y albaricoque. Besar otros labios que me abriguen el alma. Dejarme llevar hasta que la marea suba y me lleve al fondo, pero hasta ese momento quiero contemplar la luna y sentir como aquel joven que fui. Sí, quiero construir un nuevo lugar  en el que pasar el resto de mi vida. Veo, de nuevo, las lucecitas del pueblo parpadeando en la niebla. Suspiro porque esta noche no es el bosque el que me habla, sino mí corazón que sangra por ser el más solitario de los hombres. Los rayos de plata de luna bañan mi cuerpo, me quito la ropa y me sumerjo en las frías aguas del riachuelo. Estoy vivo, pienso, mientras la lechuza emite un sonido de protesta por haber violado sus zonas querenciosas. Le pido disculpas a la rapaz y continuo más arriba consciente de que encontrar mi lugar en el mundo me va a llevar un tiempo del que no dispongo. Me sumerjo en el agua con los pulmones llenos de aire, el mismo que voy a necesitar para culminar mi obra. 

Sergio Calle Llorens

SE FUE EL CAIMÁN

Nubarrones de tierra, bonanza de mar suelen decir los pescadores del mediterráneo. El caso es que el viento parece traer olor a lluvia. Yo hace tiempo que la esperaba, pues el agua limpie el ambiente. Mientras llega, nuevos vientos de cambio arriban de la taifa del sur. Griñán se ha ido dejando en la presidencia a una niña con escasez de entendederas. Ella hará bueno al hijo del escolta de Franco, igual que éste hizo bueno al mismísimo Chaves. Murphy, como saben, elaboró su teoría tras visitar la tierra de María Santísima.

La mediocridad es la negación misma del ridículo que hace el ex presidente andaluz al afirmar, y no se le cae la cara de vergüenza, que deja el cargo por no hacer daño a Andalucía. Viene a decirnos que se sacrifica por el bien de todos. No se va porque cuando llegó el paro era de un 17,8% de paro y lo haya dejado en un rotundo 36%. Tampoco porque el desempleo juvenil haya pasado, bajo su presidencia, de un 29% a un 65%. Nada de eso. Se marcha porque le han pillado con el carrito de los helados. Eran tantos los testigos y tantas las pruebas de intervención que Don José Antonio toma la senda del senado de los elefantes para que la juez Ayala no pueda juzgarlo. Sin embargo, él, yo, y todos, sabemos cuan culpable es del mayor latrocinio institucionalizado de la historia de España. Un robo a los más necesitados para que los miembros de su organización criminal; La Garduña Socialista siga viviendo del sudor del de enfrente.

Caía la noche  cuando analizaba el vídeo de Griñán diciendo adiós. Su lenguaje corporal era clarificador; los ojos inyectados en sangre, el rostro serio, muy serio. Por momentos parecía un convaleciente, ausente y deprimido. Trataba de hacernos creer su inocencia que no creen ya ni los suyos. Su tono era duro a las preguntas de los periodistas. Su desencanto era evidente. A cualquier ciudadano medianamente inteligente no totalmente cretinizado por las cosas de Canal Sur, la última rueda de prensa del socialista era la prueba evidente de que la justicia ha ganado y, Griñán ha perdido. Su riada de tristeza contrastaba con la de su sucesora en el último consejo de gobierno presidido por el hombre que la puso a dedo.

Se ha ido el caimán, el supuesto muñidor de los ERE falsos en la región más pobre de España. Un lugar que es un continuo cafarnaún en delirio. No ha dejado nada para llevarnos a la boca. Por robar, nos ha hurtado hasta la esperanza. Su tiempo como presidente demuestra que el PSOE andaluz navega entre dos mares; el del atraco a mano armada o el de la idiocia. Un tipo tan sórdido, tan pobre de espíritu y de ideas con mayúsculas con esa tendencia clara hacia la corrupción, se sentía protegido hasta que la cazadora de cocodrilos le ha cazado mientras le cantaba aquel clásico del Rock and Roll; See you later alligator.

Veo pasar el viento furioso sobre la mar que cura todas mis heridas justo cuando dejo de visionar el vídeo del reptil socialista. Siento una gran sensación de triunfo al imaginarle rumiando sólo su derrota. Él, con lo que le gustaba el poder. Él, con lo seguro que se sentía tras la armada socialista. Al final, la muerte política le ha llegado por más que trate de hacernos ver que ya no es un cadáver. Pero lo es y apesta. Me siento tan eufórico que abro una botella de espumoso del Penedes para celebrarlo. Ya es madrugada y en la bóveda celestial las estrellan brillan. Estoy solo y sonrío.

Sergio Calle Llorens


lunes, 26 de agosto de 2013

LA GARDUÑA



Camino de noche en un océano de árboles verdes en los montes de Málaga. La luna está en lo alto en su máximo apogeo y sus rayos de plata me iluminan el camino forestal. No lejos de allí, me esperan unos amigos a cenar en una casa rodeada de abetos. Me detengo a escuchar los sonidos del bosque. Si el mar es mi primera mirada, el bosque supone un refugio de última morada. Huele a romero, a tomillo y a pino fresco a pesar de los calores. Sigo caminando buscando la casa ajeno al lenguaje secreto de los animales y me concentro en la nueva tesis en la que trabajo; La Garduña.

La garduña fue una asociación de malhechores fundada en Toledo allá por el año 1412. Bandas que solían robar a los judíos y a los musulmanes. Sin embargo, las asociaciones de criminales nacidas al amparo de las germanías tuvieron su apogeo en la Sevilla donde iban a parar las gemas, esmeraldas y oro de las Américas. El propio personaje de Monipodio en la novela ejemplar de Cervantes Rinconete y Cortadillo estaría, sin duda, inspirado en un personaje real que el manco de Lepanto habría conocido en una cárcel hispalense. En mi opinión, La Garduña ha seguido existiendo en los últimos años bajo otras denominaciones y, muy especialmente, en el sur de España.

La Garduña copió su complicada estructura de una cofradía religiosa. Estaba compuesta por un directorio secreto de altos protectores y de un hermano mayor que dirige a una serie de capataces –uno por ciudad- los postulantes que eran los recaudadores y, los más siniestros, los punteadores que eran los asesinos o ladrones. Por último, estaban los chivatos o gente de poca monta que solían pasar información importante a la organización. Éstos últimos eran personas infiltradas en diferentes estamentos de la sociedad. Si lo pensamos bien, la Junta de Andalucía o, su PSOE, funcionan de forma parecida. El hermano mayor es el presidente del ente andaluz y, los Delegados del Gobierno de las ocho provincias los capataces. Los punteadores de ahora serían los sindicalistas y las agrupaciones locales desde donde se ha movido el caso de los ERE fraudulentos y las facturas falsas del sindicato horizontal UGT.

La influencia de La Garduña  fue tal que contaba entre sus afiliados con gobernadores, jueces, alcaldes y hasta directores de prisión. Al margen de su carácter esotérico y del posible hecho de que tres españoles llevaran los códigos de la organización a Sicilia y Nápoles, la influencia de la orden secreta era, con toda seguridad, la misma que hoy goza la Junta de Andalucía. Incluso los encubridores de entonces recibían un 10% de todos los negocios fraudulentos como ocurre ahora con los socialistas. La diferencia es que en la actualidad, La Garduña actual cuenta con innumerables periodistas y directores de periódico en nómina. Gente que mira hacia otro lado cuando se producen actos eminentemente ilegales. Hoy, tal como entonces, la regla máxima más importante se encuentra en la siguiente frase: “Antes mártires que confesores”.

La Garduña, al contrario de lo que ocurre hoy, carecía de documentos escritos, en 1821 apareció El Libro Mayor en casa del Hermano Mayor de la organización. Un texto de carácter heroico en el que se narraban todo tipo de crímenes. Como consecuencia del hallazgo, el Hermano Mayor, Francisco Cortina, fue ajusticiado  junto a otros destacados dirigentes de la organización en la Plaza Mayor de Sevilla, el 25 de noviembre de 1822. Son muchos los que apuntan que La Garduña siguió actuando bajo otras siglas y, también, tuvo una gran influencia en la Camorra y la Cosa Nostra. En 2013, el presidente de la Junta ha tenido que dejar el cargo por documentos que prueban su participación y conocimiento del latrocinio institucionalizado que practica durante décadas La Garduña Socialista. Y es que no existen documentos, hasta que se encuentran.

Son muchos los que todavía niegan que La Garduña existiese y, para dar más realce a esa opinión, afirman que la historia de la organización tiene su base en “Misterios de la inquisición española y otras sociedades externas”  escrito por una francesa anticlerical llamada Madame de Suberwick. Al parecer, sus fuentes no serían fiables. Sin embargo, yo opino que aunque hay parte de verdad en esa afirmación, negar que La Garduña existiese es llevar las cosas demasiado lejos. De igual forma, puedo concluir con la afirmación de que en Andalucía y, más concretamente en Sevilla, se vive desde el siglo de oro de la picaresca y de las actividades criminales de organizaciones que operan en la sombra y mueven los hilos amparados en la inexistencia de una sociedad civil inoperante y acrítica.

Reflexionaba sobre La Garduña Socialista cuando la casa de mi amigo, con los cristales de los farolillos humedecidos por el viento, se apareció ante mí como un alegre heraldo. Una oleada de ilusión me sacudió el alma ante la perspectiva de una cena copiosa regada por buen vino y con conversación inteligente. Antes de entrar en la propiedad, oí que algo o alguien se movía entre la hojarasca del bosque. Me volví para hacer frente a aquella cosa. Tal vez fuera un animal pero los rayos de luna no me alcanzaron para ver nada más. Retomé el camino no sin antes pensar que fuera de esa propiedad, La Garduña sigue afilando sus garras presta para seguir haciendo el mal en pleno siglo XXI. Entonces, y sólo entonces, un escalofrío recorrió mi espalda. 

Sergio Calle Llorens


LA FERIA

La feria de Málaga es un gentío inmenso, un microcosmos de lo que representa el vulgo. Cada año me resulta más difícil acudir a ella. En verdad, me gustan más las ferias de las otras poblaciones y, mientras más lejos mejor. Un análisis de la feria del país malagueño daría para muchos; desde guiris con la camiseta del Málaga, japonesas con vestidos de faralaes. Malagueñas, salsa, rock patrio, feria de día y de noche. Peñistas con la matraca del real, populares haciendo el ridículo y los más jovencitos con su querencia por el botellón. En definitiva ruido, mucho ruido. Por haber, hemos tenido hasta agrupaciones de moros y cristianos procedentes de Alicante.

Pienso en la feria en una venta de los Montes de Málaga. Estoy sólo con la única compañía profunda de mi respiración y mi viejo ordenador portátil. Espero el plato de los montes con su chorizo, huevos, pimientos y patatas. El salón está en silencio pues son pocos los clientes que a esa hora de la noche han acudido a ese rincón verde de Málaga. En el cielo, el nocturno brilla de forma intensa y veo, para mi sorpresa, caer algunas estrellas fugaces. La conclusión que saco es bien simple; no me gusta la feria, ni las aglomeraciones humanas a pesar de haberme divertido en exceso en fiestas de medio mundo, incluida la nuestra, pero centrémonos en los detalles.

Calle Larios posa imponente con sus biznagas perpetuas que funcionan como heraldo del jolgorio. La peña se arremolina junto a una charanga que toca Paquito el chocolatero. Así todos abrazaditos y haciendo como si quisieran penetrar a alguna moza cercana. Más allá, un centenar de señoras que fueron al colegio con la Duquesa de Alba se afanan en cantar con mucho desparpajo “my way” de Sinatra y en español por estilo rumbero. El resultado es de un mal gusto indescriptible. En cualquier caso, me admira que sean tan mayores y tengan tantas ganas de pasarlo bien, tras asesinar lentamente a sus maridos en más de cuarenta años de matrimonio.

Caseta de Fusionadas acoge a diferentes familias y a parejas varias que comen mientras las sevillanas compiten con el ruido ensordecedor de Cabo Cañaveral durante un lanzamiento de cohetes al espacio. La comida está muy buena pero es tanta el ansia que tengo para huir de esa horripilante música, que como tan rápido que sufro una media indigestión.

Bar, de nombre desconocido, cuyos usuarios compiten en bailes absurdos que van desde el baile del gorila hasta piezas de Rafaella Carra. Todos tienen una idea fija en la mente; follar a cualquier precio, como sea, donde sea y con quien sea. Un chico gay me toca el trasero y me dice, con todo el morro del mundo, que le encanta mi culito respingón. Imagino que es el alcohol pero le mando una mirada tan furtiva que el payaso traga saliva y se descompone antes de desaparecer.



Caseta de la San Miguel en cuyo interior encuentro a una docena de chicas guapas con sus sombreros cordobeses que contrastan con grupos de señoritas con las carnes magras fuera de sus ropajes demostrando, una vez más, que la gravidez existe. Aquí también hay bailes de todo tipo. Cruzamos la plaza.

Café central donde damos cuenta de unos tintitos de verano hasta que una señora nos obliga a llevarle la comida a la mesa pues, según nos confiesa, su marido es un vago de cojones y no le sale de allí mismo moverse. Nos volvemos a mover.

Plaza del Obispo coqueta y sugerente frente a la catedral de la Encarnación donde los lugareños compiten con los forasteros por acabar con las existencias de cerveza y Cartojal.

El Pimpi es el lugar elegido por mis amigos para dar rienda suelta a sus instintos más bajo trabando amistad con unas polacas que tras varios tiras y aflojas deciden marcharse. Yo me fijo en una chica pelirroja que me mira con cara de no haber roto nunca un plato. Viene a mi mesa y me pide fuego por gestos a lo que alguien responde “entre mis piernas”, la mujer no se da por aludida y le digo que no fumo. Ella no parece entender. Empleo todas las lenguas que sé hasta que descubro que la chica no es extranjera sino muda. Aplico imaginación al asunto y muevo los brazos como las chicas de la natación sincronizada. Se marcha muerta de la risa para volver con una amiga, muda también, que pretende que le haga el número de los gestos. Estuve a punto de gritar aquello de “fuego entre las piernas”. Llega el jamón al mismo tiempo que aparece el Alcalde de Sevilla por el salón  Carmen Thyssen cuyo museo él quiso robarnos.

Autobús de vuelta a casa repleto de gente que huele a vino y sudor cuando unos pasajeros muy jóvenes deciden que para terminar la jornada hay que destrozar el medio de transporte. Fuman marihuana, beben de todo e insultan a la conductora que se niega a proseguir el viaje. El asunto termina con dos detenidos en comisaría. Curiosa forma de divertirse. Al retomar la marcha, un grupo de ancianos canta una vieja canción de paz: “La cabra, la cabra, la puta de la cabra”. Llueven monedas contra el autobús cuando los amigos de los detenidos se bajan del autobús. La pobre conductora se traga las lágrimas y los hombres, el  orgullo.

Reflexionando sobre la feria pienso en todas las parejas que se besan, en todos los corazones que se rompen, en todas las ilusiones perdidas, en los litros de alcohol que nos bebemos, en las archiconocidas técnicas de ligoteo del personal, en la cantidad de resacas, en el calor, en las interminables colas, en la mierda de los caballos, en la cantidad de veces que nos perdemos y en cómo es posible que queramos volver a tener la misma experiencia el año próximo.

Llega la comida y sin saber muy bien por qué, siento una extraña sensación de melancolía. Como en silencio acompañado por una rubia fresquita que me refresca la noche mediterránea. Las estrellas brillan en la bóveda celestial y el silencio vuelve a conquistar mi universo particular. Respiro hondo y pienso en lo deseable que es tener un trocito de tierra adonde huir de aquello que llaman civilización.

Sergio Calle Llorens



LAS GEMELAS

Tener hijos gemelos puede suponer la prueba fehaciente de que la madre naturaleza la ha liado parda doblemente. Sin embargo, cuando sale bien el experimento, el mundo se convierte en un lugar mucho más entrañable.  Hoy quiero compartir un capítulo de mi vida que he recordado tras un fuerte ataque de nostalgia.

Fue al llegar la otoñada en una fría noche envuelta en una niebla azulada cuando las vi.  Eran dos gemelas que, según decía el sabelotodo del barrio, habían surgido de un mismo ovulo fecundado por un único espermatozoide. Para mí, en cambio, aquellas chicas de 14 primaveras eran el fruto de la magia; morenas, de profundos ojos negros cuyas sonrisas provocaron mi primera taquicardia adolescente. Recuerdo que pensé que el rostro de Dios debía parecerse mucho a esas dos niñas. Nos hicimos amigos del alma. Cada viernes a la salida del colegio, yo corría cuan galgo cualquiera para encontrármelas “casualmente” bajando de su autobús escolar. Entonces venían a abrazarme a la manera “sándwich”; cada una a un lado y allí se quedaban durante unos diez segundos. Recuerdo el olor terso de sus cuerpos y, por supuesto, su tacto. El mundo se detenía. No sabría decir a cual de las dos prefería. Quiero pensar que los tres éramos las patas de un banquillo sobre el que se asentaba nuestra relación de amistad. Si faltaba una de ellas, aquel artefacto se caía. En aquellas tardes, aprendí que los gemelos en general desarrollan una habilidad de comunicación llamada criptofasia. Una especie de lenguaje secreto como consecuencia de pasar más tiempo entre ellos que con ningún otro mortal. Además, cualquier gesto, mirada o palabra adquiere un significado mágico en la cabeza de su gemelo. Mis amigas no eran una excepción. Para los profanos como yo, aquella parla especial no tenía ningún sentido. Empero, con el tiempo empecé a darme cuenta de que cuando hablaban entre ellas, solían colocar los sujetos, verbos y objetos de una forma muy peculiar, siempre poniendo en primer lugar aquello que tenía más importancia para ellas. Poco a poco y, con mucho esfuerzo, pude acceder a ese lenguaje mágico y propio. Dicen que, después de todo, la información es poder y, un servidor estaba ávido de conocimientos que me llevaran a comprender a seres tan maravillosamente extraordinarios.

Mis amigas eran idénticas y presentaban lo que los expertos llaman “apariencia espejo”. Eso quiere decir que una tenía un lunar en la mejilla izquierda, la otra la presentaba en la derecha. Esto daba lugar a situaciones muy divertidas ya que como una era zurda y la otra diestra, me colocaban en medio para darme constantemente sustos durante las películas de terror que veíamos juntos ante la divertida mirada de su madre. Un día me la jugaron de verdad cuando Alicia comentó que su hermana Beatriz había ido al hospital por un fuerte dolor en el pecho. Minutos después ella también se llevaba la mano al corazón mientras distorsionaba el rostro por el supuesto dolor. Me quedé allí petrificado por el horror hasta que la puerta del armario se abrió para dejar salir la “enferma imaginaria”. Era su forma de decirme que los gemelos no sienten el dolor cuando el otro lo está experimentando. Yo, herido en mi orgullo, contraataqué afirmando que las gemelas nacían con la mitad del cerebro porque tenían que prestar a su hermana la otra parte, de ahí sus comportamientos erráticos. Todavía recuerdo las cosquillas que me hacían mientras se reían; carcajadas limpias, sonoras que aún hoy conservo en algún lugar del ático de mi memoria.

Mientras más se afianzaba nuestra amistad, más crecía la envidia en los amigos que trataban de romper aquella mágica relación. Nosotros, en cambio, hacíamos como si no escucháramos las habladurías sobre el triangulo amoroso que, según todos, habíamos iniciado tiempo atrás. La verdad era mucho más simple; yo sentía un profundo cariño por esas dos niñas. Pensaba que debía protegerlas y apartarlas de todo aquello que pudiera dañarlas. Puede que incluso estuviese enamorado en secreto de las dos y, también puede que me derritiese cuando ellas luchaban por captar mi atención con sus historias, sus gestos, sus chistes y sus faldas que mostraban unas piernas diseñadas para el pecado. En verdad, creo que me hacían sentir el más afortunado de los mortales. Junto a ellas navegué en un mar que, por entonces, estaba siempre en calma.

Echando la vista atrás no puedo decir cual de las dos me hacía ver las estrellas de forma más intensa. Es difícil de decir con gemelas idénticas que tienen el mismo ADN y comienzan a interactuar a las catorce semanas de gestación.  Además, decantarme por alguna hubiese sido como traicionarlas. Ellas con sus mismos patrones cerebrales y de pensamiento, y yo, como no podía ser de otra manera, con un cerebro cuyas patronas eran mis gemelas.

La brisa marina fue testigo de cómo la mágica relación tuvo su ocaso en el azaroso mediterráneo. Pasaron muchas lunas y, por qué no decirlo, algunos soles hasta que un buen día aquellas gemelas se convirtieron en otras sombras más del pasado. Sabía por amigos comunes que el barco de Alicia había llegado en un lugar similar a mi particular isla de los naufragios. Su hermana, en cambio, había triunfado plenamente en su carrera de abogada y estaba felizmente casada con un fotógrafo. A veces, la imaginaba posando para él como aquella ocasión en la que disparé un carrete entero en una calita de Maro. Un buen día, las ruedas del destino me llevaron a un hospital en otra ciudad donde Beatriz se recuperaba de una enfermedad. Franqueé la puerta con una sonrisa dibujada en el rostro y un ramo de rosas rojas en mi diestra. En la cama yacía la enferma y, a su lado, Alicia le sostenía la mano. A los pocos segundos, yo volvía a experimentar el abrazo sándwich de las gemelas. Hablaban atropelladamente mientras a mi mente llegaban recuerdos de nuestros años juntos, anécdotas mil veces contadas pero no por ello dejan de ser divertidas para nosotros, los protagonistas. Luego vino un incómodo silencio; parecían distintas ahora pues la vida las había tratado de diferentes maneras. Recordé la niebla azulada del día en la que las conocí en aquella otoñada. Por un momento, deseé volver atrás en el tiempo y disfrutar de esa misma candidez de los 14 años. Nos habíamos quedado sin palabras hasta que unas lágrimas descendieron por las mejillas de Beatriz. Sorprendentemente dijo que le hubiera gustado volver al pasado, a aquel bendito día en el que nos conocimos en un lejano noviembre, con las hojas cayendo de los árboles y ese olor a tierra mojada de la lluvia. Aquella revelación me convenció de que de alguna manera, las gemelas y yo estábamos conectados por un hilo invisible de afectividad fruto de años compartiendo vivencias. Había pasado el tiempo, habíamos cambiado pero seguíamos siendo los mismos niños que sentíamos un profundo amor platónico. Todo empezó en los días en los que el querer se escribía con letras mayúsculas. Incluso un beso tenía un valor incalculable y las parejas dibujaban corazones con el nombre de la persona amada.

Volvieron a caer las hojas del calendario y Beatriz se recuperó  aunque, desgraciadamente, algunas veces suele tener recaídas cuando la enfermedad aprieta y le fallan las fuerzas. Sin embargo, lo que no nunca le falla es mi llamada el día de su cumpleaños. Siempre es el mismo ritual, una conversación a la hora de las brujas del día de su alumbramiento. Junto a ella, su hermana; los tres reímos, bromeamos y terminando diciendo lo mismo cada año desde hace una década. Y como siempre, tengo la misma sensación de agradecimiento por haberte tenido la oportunidad de conocer su maravilloso y mágico mundo. De ahí mi querencia por todas las gemelas del mundo cuyos arcanos siguen constituyendo un misterio para gran parte de los científicos. Un desafío en toda regla  para comprender a unas de las criaturas más singulares del universo.

Sergio Calle Llorens


viernes, 9 de agosto de 2013

LA ACOSADORA

Siempre he sido muy cuidadoso con mis amistades, sobre todo con las femeninas. Aplico aquello de a la mujer y al viento con mucho tiento. A veces he sufrido algunos percances sin importancia que no iban más allá. Sin embargo la red se ha encargado de que personas de que cualquier parte del mundo puedan interaccionar con uno. No es ni bueno, ni malo que el abanico de posibilidades de conocer gente se incremente. La gran mayoría que acude a mí suele ser gente interesante y culta. No obstante hay excepciones. Recientemente una mujer de la tacita de plata se acercó a mí diciendo que era mi seguidora número uno. Me mandaba mensajes relacionados con la Junta de Andalucía y me expresaba sus sesudas  y chabacanas interpretaciones. Más tarde me agregó a una red social. Y entonces, la cosa comenzó a complicarse.

No había foto, comentario, canción o cualquier cosa que apareciera en mi muro que la susodicha pasara por alto. Todo lo comentaba, de todo opinaba y, como no podía ser de otra manera, mis amigos y familiares comenzaron a cachondearse de la susodicha. Era un secreto a voces que la mujer no estaba en sus cabales. Me armé de paciencia, no quedaba otra. Luego vino la venta de mi libro que le provocó gran morbo a la señora gaditana. Consiguió mi número y trataba de conversar por whatsup. Su fiebre uterina competía con la superficie del astro sol. No tuve más remedio que parar sus intentos de acercamiento; invitaciones veladas, proposiciones algo subidas de tono y un sin fin de mensajes a horas intempestivas de la madrugada. Llegó a invitarme a bailar sevillanas, sin saber que esa música me produce repugnancia. La borré, la bloqueé y desde entonces enloqueció. A veces sus mensajes pasaban por ser dulces y, en otras ocasiones, me juzgaba duramente, me insultaba y como no le hacía ni puñetero caso, la muy subnormal volvía a su plan inicial.. La motivaba, decía, su deseo de recuperar mi amistad que, dicho sea de paso, nunca tuvo y nunca tendrá.

Su acoso llegó a tal grado de demencia que estuve a punto de denunciarla pero tras unas cervezas junto al mediterráneo, pensé que lo mejor sería esperar a que pasara el tiempo. En verdad, es curioso como uno puede inspirar, provocar y enamorar con unos simples textos.  La escritura, amigos, es algo muy peligroso. Bien pensado, también es sorprendente lo que una seguidora despechada y demente puede llegar a hacer por vengarse del objeto de sus deseos no correspondido. Ayer mismo me escribía pidiéndome encarecidamente que no leyera su muro de facebook, ni la siguiera en twitter. Nunca he hecho tal cosa, sobre todo porque no suelo leer a la gente que escribe con faltas de ortografía y segundo, pero no menos importante, porque la mujer es horrorosa. Vaya que de ser la última mujer en la tierra, yo preferiría hacérmelo con una serpiente de Madagascar que, como todo el mundo sabe, es mucho menos dañina. 

Imagino que esta entrada multiplicará su rabia, ustedes me disculpen, pero no hay nada que me guste más que ver a una imbécil fuera de sus casillas. Estoy seguro de que leerá lo que aquí le dejo escrito y le entren ganas de envenenarme. No hay peligro, ya les digo, pero de haber tenido la desgracia de ser su marido , parafraseando a Winston Churchill, yo  mismo me tomaría gustoso el veneno. Pues eso, patética Patricia.

Sergio Calle Llorens


lunes, 5 de agosto de 2013

EL INDULTO DEL REY DE MARRUECOS

No hay nada que me produzca más repugnancia que la imagen de un hombre abusando de niños. Es más, si de mí dependiera, los pedofilos jamás abandonarían las prisiones. Sin embargo, no deja de tener gracia que los marroquíes hayan puesto el grito en el cielo por la liberación de un pedrasta español de origen iraquí. Ellos que toleran que sus hijas se casen cuando son menores de edad. Ellos, cuya tradición religiosa y cultural les invita a entregar a sus niñas a desconocidos y, de paso, ganarse unos dinerillos. Ellos, hijos de mala madre, que a pesar de que en Marruecos el código de Familia fija la edad de 18 años para casarse, siguen cometiendo la felonía de vender a sus niñas al mejor postor. Por no hablar de esos magistrados que dan autorizaciones para que una menor pueda casarse con cualquier desalmado.

Marruecos es un homenaje a la desigualdad, a la barbarie y al retraso más absoluto. Como muestra, podemos recordar el informe de amnistía internacional que establece que el código penal marroquí pone en peligro a las mujeres y niñas. Véase el artículo 486 sobre lo que consideran violación esos señores de Alá. Léase también el artículo 475 en el que se distingue entre violaciones a mujeres vírgenes y las que no lo son. El mismo artículo permite que un violador eluda la pena si consiente casarse con la víctima.

Empero el indulto al español ha provocado manifestaciones de los seguidores del profeta. El monarca alauita, en un gesto sin precedentes, ha pedido disculpas. Como la ocasión la pintaban bastos, los republicanos españoles han culpado al rey de España de la liberación de su súbdito sin importarles el hecho de que Don Juan Carlos simplemente se interesó por la suerte de los presos de nuestro país, sin pedir ningún indulto general y, menos uno en particular. Yo puedo entender que  gente con la hinchazón de la sensibilidad ideológica de izquierdas apoye a Gibraltar en vez de a su gobierno legítimo, olvidando que ellos son enemigos del imperialismo, aunque no me parezca lógico. Incluso llego a comprender su alianza con todo aquello que quiera destruir España. Nihil novum sub sole. Además acepto que en su monumental estupidez, acepten esa hiriente corriente socialdemócrata del relativismo que justifica todo tipo de barbarie; desde la dictadura de Castro hasta los atentados de los musulmanes radicales. Lo que no les aguanto es que encima se nos presenten como los defensores de los derechos humanos.

Son muchos los que están convencidos de que formar parte de las izquierdas les hacer pertenecer a los buenos. Los que tienen ese pensamiento son gente de manera dogmática, esquemática y fanática que pretende imponernos una oscuridad medieval que dure siglos. Parece que fueran monjas de clausuras que no saben que pasa fuera de sus conventos. Pues que sepan que en el marroquí se asesina, se viola a mujeres y a niñas en un constante delirio de sinrazón magrebí. Marruecos no puede darnos lecciones de nada, y menos de libertad, pero la izquierda española tampoco.


Coda: Derrotamos a los nazis. Derrotamos a los comunistas y ahora toca poner de rodillas al islamismo radical. 

Sergio Calle Llorens

domingo, 4 de agosto de 2013

JESÚS DE NAZARET

Muchas veces he escuchado a gente ponerse algo lúgubre y afirmar que si Jesucristo volviera, lo volverían a matar. En verdad, yo no lo creo. Es más, para entender al Jesús de los evangelios hemos de partir de un hecho probado históricamente. El de Nazaret fue una persona que vivió, predicó y murió como un judío del siglo I. Es más, jamás creó religión alguna. En el siglo XXI, un hombre como Jesús pasaría completamente desapercibido. Al margen de interpretaciones dogmáticas y teológicas, el hombre clave en nuestra civilización es un misterio en toda regla. Como se acercan las vacaciones, he decidido compartir con mis seguidores veinte años de investigaciones sobre el personaje en cuestión. No pretendo molestar a alguien con este artículo, simplemente arrojar algo de luz sobre el Rabí de Galilea histórico. Ninguna de las afirmaciones que les dejo, ponen en entredicho las creencias de millones de cristianos de todo el mundo. En cualquier caso, pido disculpas por si algunos de mis comentarios pudiesen ofender realmente a alguien. He aquí las conclusiones que les presento:

1-     Jesús es un personaje histórico que murió en la cruz aunque hayan sido muchos que lo hayan negado a lo largo de los siglos.
2-     Celebramos su natalicio en diciembre desde el siglo IV ya que la iglesia tomó fiestas de dioses paganos como la del Sol Invictus.
3-     No sabemos si San José estuvo casado, sólo el protoevangelio de Santiago que se empieza a defender desde el siglo II, lo asegura. 
4-     La matanza de los inocentes no tuvo lugar jamás. En el libro de Josefo, Nicolás de Damasco no la mencionan, y las crónicas romanas tampoco.
5-     Nació probablemente en Nazaret pero no tenemos pruebas fehacientes. Apenas una mención del profeta Mikeas. Lo de Belén y los bueyes son aportaciones posteriores
6-     Jesús pudo estar casado de acuerdo con el judaísmo de la época pero cuando comenzó su prédica o estuvo soltero, o era viudo. Su vida pública duró dos años. Llevó prácticamente en ese tiempo una vida de soltero.
7-     Los doce apóstoles según los cuatro evangelios aceptados no coinciden ni en el número, ni en los nombres de los seguidores de Jesús.
8-     Jesús fue un judío pero nunca un cristiano.
9-     Fue un rabino bastante más moderado que otros de su tiempo. Lucas y los otros evangelistas lo pintan como un hombre piadoso que no despreciaba el ayuno.
10-  Nadie sabe a ciencia cierta quienes eran los evangelistas. Los cuatro mencionados y su tradición comenzó en el siglo II.
11-  Los evangelios son la obra de la propaganda de una fe. La visión de personas que cuentan la historia de un hombre que ha resucitado de la muerte.
12- Jesucristo hablaba probablemente arameo como lengua materna y griego en latín como buen galileo que quisiera ganarse la vida en la época.
13- No existe ningún documento escrito de Jesús. El primer evangelio de Marcos data del año 50 probablemente redactado en Galilea.
14-  Las relaciones de Jesús con el imperio romano fueron ambiguas. Jamás se declaró mesías, los romanos lo hubieran matado. Probablemente aceptó esa denominación que otros le otorgaban.
15-  Pablo reinventó la figura de Jesús pero siempre usando una base histórica.
16-  Gran parte de los que nos ha sido legado como cierto en relación a su vida, son interpretaciones posteriores de un grupo de cristianos que se impuso a las interpretaciones de otros grupos.
17- El grupo que hablaba griego y se fue a vivir a Jerusalén se impuso al de aquellos que hablaba arameo cuyas interpretaciones no fueron aceptadas.
18-  Los evangelios apócrifos contiene material inventado y lo hicieron con gran fantasía.
19- No sabemos casi nada anteriores a su vida pública y, mucho menos, sobre su infancia.
20- Los años secretos de Jesús son terreno abonado a la creación literaria.
21- Los evangelios gnósticos presentan a Jesús como revelador de verdades que sólo pueden entender unos elegidos. Algo inalcanzable para la gran mayoría de cristianos.
22- Flavio Josefo y su libro XVIII es la fuente principal para saber de Jesús.
23- Tácito es otra fuente principal de información sobre el personaje.
24- Las fuentes judías sobre Jesús nunca dudaron de su existencia. Todas tardías pero muy críticas con él. A partir del 500.
25- Los fariseos eran desde la revolución macabea eran los trasmisores de la tradición. Gente de pueblo. Salaceos descendientes de David y sus sacerdotes. Esenios eran piadosos sacerdotes. Zelotas eran fariseos de la rama dura, justificaban la violencia. Jesús no era un esenio porque las doctrinas de Jesús es más de un fariseo.
26- Los hermanos de Jesús fue un hecho aceptado desde el siglo II. En la iglesia primitiva no le daban demasiada importancia pues lo realmente importante era su concepción virginal.
27- María Magdalena en el evangelio de Marcos y Mateos aparece como una de las mujeres a las que se le aparece tras la resurrección. Era una mujer de buena familia que no estaba casada, de haberlo estado habría sido mencionado el nombre del marido. La relación que tuvo con Jesús es desconocida. El evangelio de Felipe donde habla del beso que le dio Jesús no está reconocido por los otros. Lo  extraño para la época era que Jesús estaba siempre rodeado de mujeres.
28- Juan el Bautista tuvo una gran influencia en la vida de Jesús. Fue quien le bautizó. Mateos lo dice en su evangelio 1.15. Usa hasta sus propias palabras: “arrepentíos que viene el reino de Dios”. Parece que Jesús fue su discípulo
29-  Según el evangelio de María Magdalena, Pedro tuvo una muy mala relación con María Magdalena.
30- La última cena no fue pascual, apenas una cena de despedida anterior a la pascua.
31-  Su condena como dice Lucas en el capítulo XXIII vino como resultado a su negativa a pagar el tributo a los romanos. Promovía una rebelión y se declaraba el Mesías.

 Como les comentaba en líneas precedentes, todo lo anteriormente expuesto no invalida las interpretaciones religiosas de todas las sectas cristianas que consideran los evangelios como la palabra de Dios y, por supuesto, a Jesús como el cristo. Sólo he tratado de exponer lo poco que sabemos del personaje.

Sergio Calle Llorens

SHERIDAN LE FANU


Després d'un dia de platja camino lentament per un petit bosc. Hi ha un silenci tan gran i poderós que sembla voler dir-me alguna cosa. Tir cap a dins i reflexiono sobro la meva fascinació per la solitud somiada. Una lleugera brisa ve a acariciar el meu rostre. Busco una pedra i llegeixo un text del gran escriptor Le Fanu. Està escrit en anglès i diu així:

Le Fanu was a 19th Century Irish writer of Gothic tales and mystery novels. He was the leading ghost story writer of his period and was central to the development of the genre in the Victorian era.

Ha estat una amiga irlandesa la que m'ha passat el text que precedeix a la novel·la Camila. Em submergeixo en el llibre i record les seves paraules en el telèfon:

Carmila was one of the five supernatural tales comprising the Collection tittles In a Glass Darkly, Sheridan Le Fanu`s vampire established the gothic sensibilities that have come to be associated with the myth while also drawing inspirations from folklore and the macabre. 

Després de la lectura d'unes 30 pàgines, el bosc es va fent més fosc i pinso en la paraula anglesa dark que comparo amb fosca i, sense saber molt bé la causa, m'estremeixo. També penso que una bona història de vampirs com les de Carmila gens tenen a veure amb aquelles en la qual els protagonistes són macos i bells com en Twilight. El vampirisme no deixa de ser una altra cosa que un desig irrefrenable per la immortalitat. Continu llegint en la quietud del meu bosc secret i una vegada més les veus de la irlandesa vénen fins a mi:

Laura account of her is all that is given to the audience. Because Carmilla never speaks of her nature or what it is she wants, readers along with Laura are left to draw their own conclusions. Her fear is palpable and contagious, as her accounts become more frantic when recalling her interaction with Camilla.

Sheridan Le Fanu’s narrative style sets up the ambiguity of the main characters perfectly. Laura understanding of Carmilla is minimal and thus she is both fascinated and frustrated by her. Every year after Carmilla has exited Laura’s life, her pasta connection to her haunts, her thoughts providing readers with hints of the Vampire’s machinations.

Torno a la meva llengua secreta per pensar que en un temps en la qual els vampirs són completament acceptats, Carmilla és una volta enrere en el temps. Una forma de veure com el misteri i la tensió continuen creixent en un text ple del que els anglosaxons criden Twist and turns, que porten, com no podia ser d'una altra manera, a l'enteniment ple per a Laura que hi ha una criatura estranya habitant en la seva llar. Pensava en això, quan unes branques van cruixir en la quietud del bosc. Ja no feia vent i el meu cor va semblar detenir-se. Vaig somriure en saber que una obra d'un altre temps havia provocat terror en la meva persona. Vaig somriure  una alta vegada i, amb l'esglai encara en el cos, em vaig allunyar del bosc i davant meu es va obrir l'immens mediterrani. Beneït mar, beneïda literatura. M'esperava un bon sopar regat pel millor vi.


Sergio Calle Llorens

PEDRO LUiS GÓMEZ


Voy a reproducir un artículo de uno de los pocos periodistas locales que vale la pena leer. Se trata de un trabajo que firma el gran Pedro Luis Gómez. Antes que se sumerjan en su lectura, me gustaría hacer algunas puntualizaciones:

1-     La frase “esos aficionados al gin tonic en esta Málaga nuestra que pontifican de todo y sobre todo sin mirarse al ombligo”, es una crítica a muchos compañeros de profesión que no morderán jamás la mano que les da de comer.
2-     Aunque comparto todas las afirmaciones del citado periodista, no puedo más que comentar que los males de Málaga son políticos. Como saben, somos una provincia que no tiene poder al sufrir los ataques continuos de la Junta de Andalucía.
3-     Uno de mis trabajos sobre los aficionados y periodistas a los que titulé “Los enemigos del Málaga” provocó una ola de indignación y amenazas de muerte. Sin embargo, la verdad sólo tiene un camino y Málaga y sus equipos están más solos que la una.
4-     Finalmente, quiero expresar mi sorpresa por el hecho de que un tipo que merece tanto la pena, escriba en el patético Diario Sur, aunque bien pensado, en ningún otro lugar del mundo le permitirían defender al Málaga C.F.

Sergio Calle Llorens

El último día del mes de julio se convierte en una especie de pesadilla para aquellos clubes de fútbol con dificultades económicas. O sea, para la inmensa mayoría. Una denuncia de impago puede conllevar el descenso de categoría. Al final, apenas nada. El Xerez, ya en barrena, que se va a Tercera División. Mientras, el Deportivo de La Coruña, que tenía todos los boletos para la pérdida de categoría, en proceso concursal, con deudas millonarias a sus jugadores, con amenaza de estos, y con un débito reconocido de 150 millones de euros (a ver, para que nos entendamos, que 150 parece poco por el guarismo, casi 25.000 millones de las antiguas pesetas), al final ha salvado la categoría.

Todos han colaborado a ello. Desde ese señor tan extraño llamado Rubiales que es presidente de la AFE (por cierto, el mismo que vino ayudar a hundir al Málaga hace unos meses) hasta los bancos pasando por la Federación y la Liga de Fútbol Profesional y… Horas antes de ese final feliz deportivista, de lo que nos alegramos, se lo juro, el TAS decía que no tenía capacidad para decidir si el Rayo (primer ';beneficiado'; tras el KO de Europa al Málaga CF gracias al mismo TAS) debía ser o no sancionado por la UEFA, por lo que el cuadro vallecano, además de gastarse lo que en teoría no tiene, también se ha quedado fuera…
El fútbol ha vivido una especia de ';látigo de feria'; en este final de julio, y una vez que el carrusel ha cerrado, a uno, que ha seguido paso por paso y ha avisado hasta la saciedad (para regusto de los culturetas, esos tan aficionados al gin tonic en esta Málaga nuestra que pontifican de todo y sobre todo sin mirarse el ombligo) le queda la sensación, como a muchos malaguistas, que al Málaga nadie lo trató igual, que aquí parecía que habíamos escrito la historia de ';Alí Babá y los 40 ladrones';, que éramos una panda de indocumentados y que no nos merecíamos ni disfrutar de la Champions (en medio de la competición es cuando más leches nos dieron) ni por supuesto volver a ningún torneo continental aunque lo ganáramos en el césped, como así ocurrió.

A uno le queda la sensación que ni las instituciones (comenzando por la Junta de Andalucía, que para nada se ';pringó'; en el tema), ni la Real Federación Española de Villar, ni la AFE, ni la Liga Profesional, ni los medios deportivos nacionales, ni el Sunsún Corda movió un dedo por nuestro equipo, por un Málaga que hacía vibrar a una afición, a una provincia, pero que molestaba al poder establecido, a los Sevilla, Valencia y Atlético de Madrid y compañía, los equipos ';punteros'; de la ';segunda liga'; del fútbol español, el mismo que se está quedado sin jugadores porque vuelan fuera de nuestras fronteras por la ruina de los equipos. Esa percepción está, existe, y nos hemos quedado con un Málaga ';recortado';, al que han dejado fuera de Europa, que ha tenido que desprenderse de sus estrellas, porque con la Liga doméstica no se pueden afrontar sus fichas.

Mientras, el Sevilla, juega en estas horas la primera eliminatoria de la Europa League, y hay que aguantar que en un programa deportivo nacional, el hoy comentarista y ex jugador hispalense Soria se mofara del director de la emisora en Málaga (que se ha partido la cara con ';Madrid'; por el Málaga, por cierto, porque desde las emisoras nacionales, todas, absolutamente todas, nuestro equipo ha sido un ';sin papeles';, o sea, que nadie nos ha hecho caso) con una frase que retrata al personajes: «¿Cómo TAS, amigo?».

Pues eso, que no nos han tratado igual. Y eso lo piensa toda Málaga. Y que disfruten Soria y compañía. Son los campeones, ya lo reconoció Del Nido, en ';los despachos';.

*Artículo aparecido en el Diario Sur el 2 de Agosto de 2013.