domingo, 27 de junio de 2021

¡NOCHE DE BUCEO!

 


 

Camino por la playa hasta encontrar un punto interesante para colocar mis bártulos. Se cruza una mujer de ojos dulces, pelo castaño y con unos labios que dan la impresión de haber olvidado la sonrisa. Poco a poco la dama, que debe de tener unas treinta primaveras, se aleja al tiempo que se acerca la noche y, con ella, arriba la luna llena que esta vez han bautizado de fresa. Tengo entendido que el singular nombre se debe a que coincide en el tiempo con la recogida de esa deliciosa fruta que yo uso para hacer compota en casa. Hoy necesito los rayos de Noctiluca. La diosa fenicia que etimológicamente significa que brilla en la noche. La deidad también es conocida popularmente como chispa de mar- Noctiluca Scintilans-  unas algas que, según un estudio emite una luz por un sistema de luciferina, la cual reacciona con el oxígeno y provoca un destello de fluorescencia azul especialmente durante la noche, cuando se produce un movimiento o vibración en la superficie por el paso de un barco. El resultado es fascinante; una estela que servía a los marineros para navegar sin problema. Los fenicios estaban convencidos que esta estela del mar la provocaba la Diosa Noctiluca. Muchos siglos después la responsable de proteger a los hombres de la mar es la Virgen del Carmen cuya representación pictórica siempre recoge esa Stella Maris. Como ven a los fenicios no sólo les debemos el nombre de nuestro continente o la invención del alfabeto, sino muchas otras cosas que han ido calando en poblaciones del Mediterráneo fundadas por ellos: Málaga, Ibiza, Palermo, Sicilia o Cerdeña.   Es evidente que el espíritu fenicio de los señores del Mediterráneo no murió con la caída de Fenicia, sino que continuó con Cartago que mantuvo el espíritu fenicio durante varios siglos más.  De hecho, no hay barrio marinero de la región malagueña que no tenga un mosaico con la Virgen del Carmen que los lugareños sacan en procesión cada 16 de julio.  Como todavía no ha llegado esa fecha, un servidor, por si las moscas, ha presentado sus respetos a Malac, como era llamada por los fenicios, y luego he ido a la hornacina de la Virgen del Carmen para pedirles protección.  Se cree que Malac era llevada en procesión y sumergida en las aguas del mar para que proporcionara buena pesca a los pescadores, lo cual supone un claro ejemplo de sincretismo con algunas tradiciones actuales relacionadas con la Virgen del Carmen.  Yo, que no soy nada supersticioso como puede leerse en estas líneas, soy incapaz de no elevar un par de oraciones a ambas.  Y antes de sumergirme en las aguas del Mediterráneo, recuerdo que el poeta latino Festo Avieno, sitúa frente a la Cala del Moral, una isla con un templo dedicado a Malac:

“Allí frente a la ciudad, hay una isla de dominio de los Tartessos, consagrada desde antiguo a Noctiluca”

De pronto recuerdo que estoy en el mismo lugar en el que murió mi tío Pascual un día en el que su ángel de la guarda estaba despistadillo y, sin pensármelo demasiado, me zambullo en las aguas.  El traje de neopreno es mi salvaguarda para la primera impresión. Nado como si fuera un pez, o eso pienso. El oleaje es suave y en pocos minutos me alejo lo suficiente para contemplar unos fondos marinos iluminados por la luz de plata de nuestra luna.  La inmersión nocturna supone una fascinante aventura hasta el punto de acelerarme. Y es que mi corazón anda desbocado bajo el traje de buceo. Al igual que para abrirte las puertas en la vida sólo hay que saber conjugar dos verbos: empujar y tirar, en una inmersión hay que mantener la calma porque estamos ante un buceo muy especial por la sencilla razón de que lo que uno se encuentra bajo el Mediterráneo de noche es muy diferente de lo que estamos acostumbrados a ver de día. La oscuridad de la noche nos permite apreciar los colores y las formas desde una perspectiva diferente al no estar influenciado por la luz del astro sol. El resultado es un despliegue de brillantes rojos, amarillos, rosas y naranjas. Incluso los peces adquieren tonalidades más bellas. Sospecho que incluso sin la ayuda de Noctiluca, la magia de este mundo secreto y oculto a la gran mayoría de los mortales es embriagadora.

Sigo buceando con un ojo en el oxígeno y con el otro en la bioluminisencia que es un fenómeno que se produce cuando el plancton es movido en la oscuridad, haciendo que emita la luz. Sólo hay que apagar la linterna y agitar el brazo en el agua. El desenlace es un rastro de chispas que me emociona tanto como cuando vi el salto aquel de la película Dirty Dancing.  De pronto veo aparecer un pulpo en mi retaguardia. El animal   me detecta rápido. Parece confundido al verme tras las gafas de buceo acercándome.  Yo diría que se encuentra hasta confundido. Parece preguntarse:

-         ¿Qué hace el merluzo este aquí?

El molusco marino sin concha y de cabeza ovalada se pone literalmente de puntillas para verme llegar mejor. Por un segundo me da por pensar que es una hembra cariñosa, pero aparto ese pensamiento de mi cabeza.  Después de todo, los cefalópodos no son muy dados a los mimitos, pues es habitual que, tras el sexo, la hembra se coma al macho.  Y aquí el único que debiera comerse al otro soy yo, a pesar de que un reciente estudio revela que el hombre está al mismo nivel que la anchoa en la cadena alimenticia.  Curiosamente el tiempo que duran mis tribulaciones el pulpo se mantiene erguido observándome hasta que se aleja veloz. Yo también acelero la marcha pues me quedan apenas diez minutos de buceo nocturno en los que me encuentro con todo tipo de peces. Uno me llama mucho la atención pues tiene la misma cara que mi tía Encarnita. Creo que es un salmonete que va junto a otros salmonetes tan divertidos como ella. Finalmente salgo a la superficie y contemplo la luna iluminando la playa en la que se alza la vieja torre vigía.  La magia continúa.

Sergio Calle Llorens

 


jueves, 24 de junio de 2021

¡EL ÉXITO DE MÁLAGA|

 



Málaga podría haberse conformado con ser otra provincia más en el sur, pero se negó. Málaga podría haber agachado la cabeza ante los intentos de la secta del capullo de convertirla en colonia, pero se rebeló rompiendo la camisa de fuerza del socialismo andaluz para sumergirse en las aguas azules del mediterráneo de donde le viene la inspiración.

Es obvio que el éxito de la capital de la Costa del Sol, y por ende de su provincia, es el fruto de un plan maestro diseñado por profesionales de primer orden que apostaron por la cultura y la tecnología. Lo de la Málaga tecnológica no es ninguna casualidad, sino el modelo que triunfa frente a la Andalucía desnortada. Los seiscientos empleos de alta cualificación de Vodafone que se suman al centro de excelencia de ciberseguridad de Google.  Un éxito que levanta ampollas en muchos rincones.

La ciudad del paraíso tiene un hub de startups vibrante que hace decantarse por Málaga a multinacionales japonesas como TDK. El papel estelar que desempeñan la universidad y el parque tecnológico junto a la calidad de vida en una zona conectada con el resto del mundo- El aeropuerto de Málaga es el tercero de la España peninsular- hacen el resto.

Sin embargo, algunos siguen sin entender este éxito. Son los mismos que desconocen que Dios siempre bendice a los valientes. Por eso Málaga levanta inversiones tecnológicas millonarias a las grandes capitales europeas, Jaén no se levanta de la cama, Granada se levanta llorando como Boabdil y Sevilla sólo se levanta para mirarse, como Narciso, en el espejo. 

Todo ocurre por algo. Todo movimiento se demuestra andando y Málaga ni para, ni deja de reinventarse. Con lo fácil que hubiese sido detenerse con lo de la ciudad de los museos que alberga treinta y nueve, entre ellos; un Picasso, un CAC, un Carmen Thyssen, un Jorge Rando, un Bellas Artes y arqueológico y un Pompidou. Incluso cuando arribó la pandemia, la máquina podría haberse detenido, pero eso no va con el carácter malagueño. Así que el ayuntamiento lanzó la marca: Malaga workbay para convertir a la ciudad en el paraíso de los teletrabajadores de medio mundo. De hecho, es la urbe que más ha crecido en población en el último año en nuestro país.

Convertir esta tierra en el Sillicon Valley del sur de Europa no ha sido una tarea sencilla porque han sido treinta años largos de trabajo. El resultado es que las grandes multinacionales tratan a Málaga como a la niña de sus ojos. El tiempo, queridos amigos, ha terminado de darme la razón. La cantidad de ridículos que se hubiesen ahorrado algunos al negar lo evidente. ¿Verdad, mangurrinos de Guadalcanal?

Sergio Calle Llorens

 


miércoles, 23 de junio de 2021

¡EL CONSEJO DE EUROPA|

 



El drama no es que el Consejo de Europa compare a España con Turquía, sino que tiene toda la razón al hacerlo. Después de todo, la justicia en este país, aunque les pese a los jueces, es lo que a los socialistas les salga del capullo. Y es que no les basta con el sonrojo de negarse a que los condenados por los ERE andaluces vayan a la cárcel, sino que un día conceden un indulto a una secuestradora de sus propios hijos- Juana Rivas no ha pasado más de tres días en prisión- y a la jornada siguiente condenan a otra señora a tan sólo cuatro años de prisión por matar a sus vástagos para vengarse del padre, su ex pareja. La repanocha.

A nadie se le escapa que los indultos a las mujeres se conceden por razones de género, y el de los golpistas catalanes por el motivo degenerado de seguir Pedro Sánchez en la Moncloa un cuarto de hora más.  A resultas de todo esto, digo yo, sería mucho más fácil cerrar las sedes judiciales de toda España y que las sentencias las dictaran Carmen Calvo y María Jesús Montero. De un plumazo nos ahorraríamos  mucho dinero mandando a casa a todos los funcionarios de justicia. Incluso sería saludable que el poder judicial desapareciese porque, después de todo, el ridículo diario de los togados es insuperable. Pueden sus señorías enfadarse todo lo que quieran, pero vender el alma al diablo trae consecuencias. Ocurrió en un cruce de caminos y ahora Belcebú, vestido de Consejo, ha venido a asegurarse que los magistrados cumplan con el contrato firmado con sangre. Su sangre.

¡I fought the law and the law won!

Sergio Calle Llorens


martes, 22 de junio de 2021

¡ESENCIA JUDÍA|

 


 

Málaga es el único lugar de España donde hay tres núcleos de población judía; la capital, Torremolinos y Marbella.  Gracias a este singular pueblo comencé a aprender los arcanos de la cábala que me llevaron a deambular por las calles de Toledo y Venecia. En arameo las veintisiete letras tienen además un valor numérico, del 1 al 9, del 10 al 90 y del 100 al 900, de modo que los números pueden leerse como palabras, y las palabras tienen un valor numérico. En el Pentateuco hay un mensaje cifrado que  alumbra el acceso a un conocimiento superior. Esta, y no otra, es la base de la cábala de la que era padre mi paisano Ibn Ben Gabirol.  Leyéndola, comprendí entonces el destino del hombre que también está escrito en las estrellas. Yo, al igual que Corto Maltés en la Serenísima, me negué a aceptar el mío y me alargué la línea de la vida con una navaja. A su lado caminé para llegar al puente de las Maravillas, la calle del Amor y la vía de los Marranos para abrazar la magia del relato bíblico que se hizo templo del gran Salomón. Tal vez me gustaría ser parte de un grupo de elegidos que conocen los secretos del universo mientras el resto del planeta duerme. Pero no soy aceptado o, mejor dicho, yo hago todo lo posible para que no me acepten en ningún colectivo.  En cualquier caso, la pertenencia a una sociedad secreta, que, de entrada, no pone en cuestión ni la religión ni el orden público, no reporta más ventaja que la de gozar de una relación privilegiada con otros miembros que pueden ayudar al ascenso en la escala social.  Ese es el objetivo de la pertenencia a cualquier logia.   Ciertamente conocer el nombre secreto de Dios- el shem shemaforash- podría dar ciertas ventajas. El estudio de números y letras es esencial en estas orillas del Mediterráneo donde nació la filosofía, el monoteísmo y hasta la democracia.

Málaga, que es más fenicia que judía, ve recortada la imagen de la luna en sus aguas a la espera de que otros se animen a caminar por las plazuelas secretas de su pasado hebreo. Hablando de ello en una noche de luna, Hizapia se atrevió a preguntarme

-         ¿Profesa usted alguna religión?- cargó la cuestión en la noche.

-         No- le contesté al tiempo que mi imagen se recortaba en un soportal bajo la luz de un faro.

-         ¿Entonces no es usted francmasón?- quiso saber.

-         ¡ No. Yo soy francmarino. Y eso debería explicarlo todo de mí!

Estas olas, que transportan enigmas a las orillas donde se bañan mujeres de muslos mordisqueables, conocen el número de la bestia que quiere apartarnos de nuestro destino. Aquí hay sabiduría. El que tenga entendimiento, que calcule el número de la bestia, porque es la cifra del maligno para cualquier malagueño de bien.

                     

אנדלוסיה

 Sergio Calle Llorens

 

 

 

 


lunes, 21 de junio de 2021

¡SERENATA DE AMOR!

 



Cantan los grillos su serenata de amor en la quietud del nocturno. Cantan como si no hubiera un mañana. Cantan moviendo la colita a la espera de las hembras. Cantan enamorados porque hay locuras más contagiosas que las infecciones. Cantan con la esperanza de gozar una noche de jodienda. Cantan los lujuriosos grillos porque los demás vividos acantonados.  Cantan tras haber construido un nidito de amor en el campo. Una morada que inspeccionará la candidata a ama de  su casa. Si ésta no le da el visto bueno, la ilusión del sexo se apagará como el canto de la lechuza que cada noche se acerca a esta parte de la costa buscando alguna pieza que echarse al pico.

 Canta, como les digo, el grillo encantado de haberse conocido, pero su gozo quedará en un pozo si la chica grillo no acepta la casita que el macho le pone por delante. Aunque se necesita más inteligencia para derribar un edificio que para construirlo, la hembra de esta singular especie no tiene ningún problema en hacer añicos las paredes de la cabaña de amor.  Bastará que ella mueva la cabeza en señal de desaprobación: ¿Y en este cuchitril quiere usted señor grillo que yo le entregue mis encantos? Parece decir en nueve de cada diez inspecciones oculares de los picaderos construidos por y para ella. La conclusión es evidente: en el mundo mediterráneo los grillos deben ser buenos arquitectos si quieren follar. Tal vez los lascivos animalitos conozcan la obra de Le Corbusier titulada Modulor: Ensayo sobre una medida armónica a escala humana aplicable a la arquitectura y la mecánica. Después de todo, el tema arquitectónico se reduce a la fascinación que ejerce sobre quien tiene que tomar decisiones la idea de que debe haber medidas y proporciones mejores que otras que reduzcan la arbitrariedad y aporten seguridad.  Las hembras grillos deben sentirse seguras en esas casitas construidas por sus partenaires, y si éstos no han hecho los deberes, arquitectónicamente hablando, deberán aprender que los nidos de amor se construyen con el mismo material que ellos tienen en la cara: el hormigón armado.

Sergio Calle Llorens


domingo, 20 de junio de 2021

¡RIDÍCULO!

 



Su falta de prestancia, su voz engolada e inverosímil, su frialdad con los problemas ajenos, su ineptitud para el baile político, han hecho huir a millones de españoles de Pedrito Sánchez que es ajeno, al menos de momento, al tsunami electoral que se llevará a su partido por delante con su España federal y su socialismo unineuronal. 

El último desgarrón ha sido el paseíllo en el que parecía que le pedía un selfie a un señor mayor que responde al nombre de Biden. Pero el problema no es que el presidente español declarase que en menos de un minuto fue capaz de hablar con el norteamericano de Hispanoamérica, de defensa, de la vida sexual del somormujo o de la lista de los reyes godos, sino que todavía hay gente dispuesta a creerle. Después de todo el mundo está lleno de protones, neutrones y tontos de los cojones que compiten por ser los primeros en reverenciar las estúpidas ocurrencias del peor presidente que ha tenido España en su historia.

 De todo lo anterior se deduce que al igual que nadie en su sano juicio puede casarse con una mujer que ha enviudado seis veces, ningún votante que se precie debe apoyar a la secta del capullo que corrompe todo lo que toca.  En verdad me fascina la resistencia del votante socialista a aceptar la tozuda realidad, la flaqueza de juicio y hasta la imbecilidad de sus dirigentes más amados.   Sin embargo, podría concluir, y de hecho concluyo, que de una tormenta puede salir una excelente cosecha.  Por eso sé que tras la terrible tempestad socialista que azota nuestro país, disfrutaremos de la mejor de las vendimias. ¡Al tiempo!

Sergio Calle Llorens


lunes, 7 de junio de 2021

¡SOY MARXISTA!

 


Para ser novelista es necesario haber leído mucho y, si mi apuran, haber vivido más. Ahí están los ejemplos de Mark Twain, Miguel de Cervantes y Joseph Conrad para probar mi tesis. De hecho, el polaco fue capaz de escribir mejor en inglés que la mayoría de los nativos de esa lengua.  Su obra heart of darkeness sigue asombrando al mundo. Por eso tengo el convencimiento de que una persona que pase de vivir de la casa de sus padres a la de su novio, que para más escarnio estaba en un pueblo de Granada, aunque lo intente sin descanso, no tendrá nunca nada que contarnos. 

 Me duele el aliento de afirmar que sólo los sueños con talento se convierten en realidad. Y sin talento, sin lecturas y sin aventuras dignas de llevar ese nombre, el aspirante a escritor tiene el mismo futuro feliz que aquel que troca la luz del sur por las brumas del norte. Lo diré de otra manera; un poema debe ser un poema, no parecerlo.  Y una novela debe estar compuesta del material que se tejen las pesadillas.

En verdad no entiendo la machacona insistencia de aspirar a algo para lo que no se tiene talento alguno. Además, algunos escribidores son muy pesados. Es más, no hay nada peor que meter a varios juntaletras en una habitación porque todo terminará como el rosario de la aurora. Después de todo, la mayoría está convencido de que sus creaciones literarias deben ocupar un lugar de honor en el parnaso de las letras hispanas. Ellas, que son las reinas de los ripios para no dormir. Ellos, que hacen divertidas a las ostras. 

 Por todo lo anterior soy marxista, de Groucho, se entiende, porque nunca podría  pertenecer a un club que me aceptara como miembro. Y menos de una asociación cuyos socios creen que el nacer en el sur da ventajas literarias.

 En fin, que no sé de quién fue la idea de invitarme, pero, como comprenderán, no he podido aceptar el ofrecimiento. En verdad, los componentes de este colectivo me recuerdan a esos hombres que  creen que llevando la barba muy poblada nadie se percatará de que son calvos. Un despropósito.

Definitivamente mi invencible repugnancia por las colectividades vence a mi deseo de quedar bien con los colegas. En cualquier caso, terminemos con una pincelada esperanzadora; los colectivos que empiezan mal, acaban peor.

Sergio Calle Llorens


martes, 1 de junio de 2021

¡ARNAU!

 



Al fútbol se puede jugar sin delantero centro, sin extremos clásicos y, si me apuran, hasta sin media punta, pero nunca puedes hacerlo sin potero. El problema es que donde el rival pone el pie, el guardameta pone la cara.  Se suele decir que los goles se los hacen al equipo, pero el arquero es el vencido.  El tipo al que le van a caer todos los palos, y que cada palo aguante su vela.

Yo pienso que para ponerse bajo palos se necesita una pasta especial. Uno los ve ir a la portería y sentir cierta lástima mientras la afición contraria se acuerda de sus generaciones precedentes: mofas, insultos, improperios. Sin duda, este tipo de jugador es el último hombre de pie. Un héroe que parece sacado de una película de John Ford. Los porteros son tan distintos al resto de futbolistas que hasta su indumentaria es diferente. Una forma, tal vez, de decir que sólo los elegidos pueden caminar por el filo de una navaja tan afilada como la lengua de una suegra.

Un delantero falla una ocasión clamorosa y el respetable intuye que a la próxima podrá redimirse anotando un tanto. Un portero comete un fallo grosero y sus propios seguidores querrán colgarlo del palo mayor de un barco. Por eso el futbol es un deporte de equipo hasta que el portero comete un error y se convierte en una modalidad individual.

No hay profesión más solitaria que la del guardameta.  Su misión es la de un mártir, un saco de arena o un penitente. La mayoría de los niños sueñan con marcar goles, pero muy pocos en pararlos. El arquero se acostumbra a estar siempre solo, aunque alrededor haya muchedumbre. El himno del Liverpool es la antítesis de la vida del portero. Y pasan los años y el perro viejo, que no aprende trucos nuevos, sigue enfrentándose a la vida con la única compañía que su respiración profunda. No ha aprendido a comportarse de otra manera. Además, las lesiones graves de un guardameta son en la cabeza. Bien lo sabía Arnau, ex del Barcelona y del Málaga, cuyo triste final ha provocado que miles de personas pidiesen silencios a los medios. Y yo que pensaba que la función del periodista era contar la verdad. Pero claro, eso era antes de que las nuevas generaciones comenzasen a ofenderse con el paso de una mosca. Yo, que soy cojonera, digo que no hablar del tema no evitará, más bien lo contrario, que la historia trágica se repita. Arnau, como muchos miles de hombres, no pudo parar el último balón de su vida. Murió, como vivió en el campo; solo. 

¡Descanse en paz!

Sergio Calle Llorens


miércoles, 19 de mayo de 2021

¡TODOS TENEMOS!

 



Todos tenemos cicatrices en el alma, una guerra que no pudimos ganar, una batalla de la que salimos victoriosos sin disparar un solo tiro, una salida de emergencia, una sonrisa que era todo nuestro cielo y hasta un infierno llamado desamor.

Todos tenemos un bosque en el que perdemos, una pérdida irreparable que yace en un cementerio alfombrado por la fresca hierba.

Todos tenemos la nostalgia de un recuerdo que no podemos aparcar del todo.

Todos nos hacemos los ofendidos, pero lo que nos ofende es que no nos  quieran del todo.

Todos tenemos, o hemos tenido, un corazón caliente y una cama helada cuyas sábanas huelen a dama de noche.

Todos tenemos dos rostros, pero es la cara B donde guardamos la banda sonora de nuestros deseos más inconfesables. 

Todos tenemos una playa ensortijada por los rayos de plata de la luna y una cala escondida para ocultarnos de nosotros mismos.

Todos tenemos guardada una vieja instantánea en el ático de nuestra memoria a la que volvemos una y otra vez para cerciorarnos de que, en verdad, fuimos dichosos.

Yo quisiera, al menos hoy, tirarme a un mar que sabe a vino y estar todo el día embriagado para olvidar todo lo que tuve y lo que no podré tener jamás.

Todos morimos, pero no todos viven.

Sergio Calle Llorens


jueves, 13 de mayo de 2021

JACK THE RIPPER: CASO RESUELTO

 




Buscaban un asesino con el rostro del diablo. Un monstruo con el poder sobrenatural de desaparecer en las viejas calles de Whitechapel. Un fantasma vengativo que siempre parecía estar dos pasos por delante de la policía. Incluso hoy el rostro del asesino en serie más famoso de la historia sigue envuelto por la bruma del misterio a pesar de que la lista de sospechosos es muy extensa; Montague Druitt. John Pizzer, el príncipe Albert- nieto de la reina Victoria, Walter Sickert. Michael Ostrog, Aaron Kosminsky, Thomas Cutbush. Leather Apron y James Maybrick.

Sin embargo, la identidad del destripador ha podido estar a la vista de todos desde 1888. No, no me estoy refiriendo a Aaron Kosminsky que fue identificado por un testigo en compañía de una de las víctimas antes de ser asesinada, sino al hombre que fue visto junto al cuerpo de Polly Nichols en Buck´s row en la noche del 31 de agosto de 1888. Curiosamente muy poco tiempo antes de que se produjera el crimen – 45 minutos para ser exactos- un agente de policía patrullaba esa calle y no vio a ninguna mujer asesinada en el suelo.  Además, había más vigilantes en esa vía aquella madrugada y, por si fuera poco, es un lugar en el que no había muchos sitios para escapar, por no decir ninguno.  El agente John Neill encontró el cuerpo de la prostituta a las 3:55 de la madrugada. Sin embargo, una entrevista en un diario de Londres hizo saltar las alarmas: otro cochero, Robert Paul, declaró que él había encontrado a otro hombre junto al cuerpo de la víctima. En ese momento, la identidad de ese hombre era desconocida para la policía. Al día siguiente de la entrevista este individuo se presentó en la comisaría para hablar con los responsables de la investigación. Decía llamarse Charles Allen Cross- nombre falso- y reconoció haber encontrado el cuerpo antes que John Neill.  Ya es suficientemente sospechoso que el cochero, que trabajaban en Pickford, no diese testimonio hasta después de la entrevista de Robert Paul en el diario. Hasta ahora, muchos pensaban que el testigo nunca vivió en el 22 de Doveton Street.  Sin embargo, la persona que figuraba como residente  en la citada dirección era Charles Allen Lechmere. Es evidente que debemos reconstruir los acontecimientos aquella noche para saber si nuestro sospechoso mintió sobre algo más que su verdadero nombre.

Reconstrucción

La ruta de Charles Allen Lechmere para ir a trabajar lo sitúa muy cerca del domicilio de Robert Paul la noche de autos. Y ninguno de los dos hombres declaró haber visto a nadie antes de llegar al lugar del crimen- Buck´s row-.  Los informes señalan que Lechmere salió de su casa en Doveton Street a las 3:30 de la madrugada y encontró el cadáver quince minutos después. Pero en verdad sólo se necesitan siete minutos para cubrir ambas distancias, lo que supondría que a las 3:37 habría llegado a la escena del crimen.  Algo que levanta más sospechas porque Lechmere siempre aseguró que nunca estuvo solo con el cuerpo. Teniendo en cuenta que Robert Paul llegó a Buck´s row a las 3:45, el primero habría estado más tiempo de lo que se  pensaba con la prostituta.  Es interesante destacar que la hora es exacta porque Paul declaró que iba tarde al trabajo y que no paraba de mirar el reloj.  Estamos ante una diferente de tiempo de varios minutos que con toda seguridad fue suficiente para cometer el crimen.

Examen Post Mortem

Polly Nichols tenía señales de haber  muerto estrangulada y  presentaba varias heridas por arma blanca; una en el cuello, y otras once repartidas por el cuerpo.  A diferencia de otras víctimas de Jack the Ripper, no hubo extracción de órganos. Los forenses establecen que el asesino necesito sólo dos minutos para quitarle la vida.  Pero si fue Lechmere, por qué no estaba cubierto de sangre.  Hemos de pensar que nuestro principal sospechoso habló con dos testigos después del crimen.  La respuesta es simple; la segunda víctima del destripador murió, como todas las víctimas, por asfixia y sin presión sanguínea no hay salpicaduras de sangre. Es evidente que Polly Nichols estaba muerta antes de que el destripador le clavara el cuchillo. Por lo tanto, Lechmere no sólo tuvo tiempo de matar a la mujer, sino que podría haber estado libre de manchas de sangre e, incluso, habría detectado la presencia de otro hombre en la calle- Robert Paul- a pesar de afirmar lo contrario. 

Incluso si tenemos en cuenta que las heridas de Nichols son menos severas que las de otras víctimas, podemos concluir que Lechmere fue interrumpido por Robert Paul tras asesinar a Nichols, y no tuvo más remedio que actuar rápido para no ser señalado como culpable. Incluso la ropa de la segunda víctima del Destripador cubría las heridas en el abdomen, a diferencia de lo que ocurrió con los otros casos.  De la investigación también destaca que Lechmere bloqueó el paso a Paul para que le ayudase con la mujer. Ambos hombres la tocaron y, a pesar de encontrarla fría, Paul declaró que no vio sangre y que no pensaba que estuviese muerta. Es evidente que el asesinato había tenido lugar minutos antes de su llegada. No existe otra explicación y allí no había nadie más. También es significativo que Lechmere rechazase mover el cuerpo de Nichols.

George Mizen

Lechmere sigue a Paul que ha salido en busca de la policía. Ambos encuentran al agente George Mizen, pero es Lechemere el que le da la noticia de que han encontrado a una mujer en Buck´s row y añade que hay otro oficial allí. Es obvio que está mintiendo, pero la suerte corre a su favor porque cuando vuelven a la escena del crimen hay otro agente junto al cuerpo- Neill- que ve un gran charco de sangre. Algo que no había detectado Robert Paul en su inspección ocular de la mujer ocurrida minutos antes.  Las heridas, sin ningún género de dudas, eran muy frescas. En definitiva, la presencia de Charles Lechmere en la escena del crimen es lo más parecido a lo que los anglosajones llaman “A smoking gun”.

El perfil del Destripador

El perfil  que hacen los expertos del asesino reúne los siguientes elementos:

·       Hombre de unos 35 o 40 años en el momento de producirse los crímenes. (Lechmere tenía 39 años)

·         Vive en el barrio.

·        Tiene una apariencia que le hace pasar desapercibido.

·        Tiene justificación para salir de noche.

·        Tuvo una infancia desgraciada y turbulenta

Lechmere encaja en el perfil como nadie.

Su madre

Lechmere tuvo una infancia difícil y parece que su madre llego a casarse tres veces. En el tiempo en el que los asesinatos de Whitechapel tuvieron lugar, hubo un enfrentamiento familiar lo que le obligó a dejar a una de sus hijas con su progenitora. Ella, y no otra, es la figura central de su vida. Ese enfrentamiento podría haber sido el desencadenante de los crímenes.

Otras Víctimas

Charles Lechemere también estuvo cerca de todas las demás víctimas de Jack el destripador.  Vivía, como he escrito en líneas precedentes, en Doveton street y su ruta para ir a trabajar estaba a 20 o 25 minutos  a pie de todas las escenas del crimen.  Su lugar de trabajo era Pickford en Broad Street 30 al oeste de Buck´s Row.  Así que tenía un conocimiento detallado de las vías de escape.  Veamos más detenidamente donde los otros asesinatos tuvieron lugar:

·        Martha Tubran 7 de agosto de 1888 en Gunthorpe street- asesinada entre las 2:00 y 3:30 de la madrugada que es la hora en la que Lechmere debía de estar caminando hacia su lugar de trabajo. Recibió 39 puñaladas.

·        Annie Chapman 8 de septiembre de 1888 en Hunbury Street. Asesinada entre las 4:00 y 4:30 de la madrugada. La primera víctima en ser destripada. Lechmere estaba de camino al trabajo aquella fatídica noche y su ruta pasaba cerca del patio trasero donde fue encontrada la víctima.

·        Elizabeth Stride 30 de septiembre en Duckfield yard a la 1:00 de la madrugada y Catherine Eddowes en Mitre Square 30 de septiembre de 1888 a la 1:40  (The double event)  Estos dos asesinatos, que siempre han confundido a los riperologos, ocurrieron fuera de la zona de confort de Lechmere y en un sábado, su día libre. Pero si Lechmere era el asesino, la localización cobra sentido porque es la zona en la que nuestro sospechoso creció- Holloway street y Bion square, Thomas Street, Mary Ann street.  En una de esas calles, vivía su madre- Cable Street- con una de sus hijas y Lechmere pudo haberlas estado visitando aquella noche. Elizabeth Stride fue asesinada tras la esquina donde vivía la madre de Lechmere.  Como no pudo terminar el trabajo, salió en busca de otra víctima usando la misma ruta que tomó durante veinte años para ir a trabajar, y la muerte de Catherine Eddowes es el resultado

·        Mary Jane Kelly 9 noviembre de 1888 en Dorset street. Tiempo estimado de la muerte 3:00 am. El único crimen ocurrido en una casa. El asesino tuvo tiempo para desfigurar y desmembrar el cuerpo de su víctima. Tuvo que salir del lugar empapado en sangre. La pregunta es obligada: ¿Cómo pudo pasar desapercibido?

Una Teoría de peso

 La tarea de Lechmere en el almacen de Pickford- el segundo más grande de Londres en aquella época- era repartir carne entre los carniceros de la ciudad. Por lo tanto, su ropa de trabajo- en el que se incluía un delantal- e incluso su cara debían de tener rastros de sangre, lo que explica que nadie sospechase de él. Broad Street era el escondite perfecto para nuestro sospechoso.  

Un perfilador geográfico puede ver que el triángulo maldito en el que pivotan los crímenes de Jack el Destripador lo compone el domicilio de Lechmere, su lugar de trabajo y las calles donde fueron asesinadas sus víctimas. La conclusión es evidente: Lechmere era el asesino o la persona con más mala suerte del mundo.

¿Qué pasó con Lechmere?

 Ganó suficiente dinero como para vivir holgadamente. Se hizo fotografíar en 1912 y gracias al periodista sueco Crister Holmgren conocemos esta teoría que hoy les presento y que he podido corroborar con la ayuda de los archivos oficiales. 

Lechmere nunca fue acusado de ningún crimen. Murió, al contrario de las cinco víctimas canónigas del Destripador, de forma pacífica en su cama el 23 de diciembre de 1920. Tenía 71 años.  Se llevó muchos secretos a su tumba.  

Mirar su fotografía me sigue pareciendo inquietante.

Sergio Calle Llorens

 


 

 

.

 


lunes, 19 de abril de 2021

¡LLUVIA EN LA MADRUGADA!






Esta madrugada llueve con intensidad. Algún gracioso debe haberse dejado abiertos todos los grifos del cielo. Los ecos de la tormenta se funden con el tañer de las campanas de la ermita cercana que, como en todas las poblaciones mediterráneas, tocan por el alma de los marineros perecidos en alta mar. Neptuno, como bien sabemos en estas orillas, no hace nunca prisioneros. A lo sumo devuelve los cuerpos de los hombres de mar a la orilla para que las viudas cumplimenten el velatorio. Si se piensa bien, es todo un detalle por su parte. A cambio el Dios del mar se quedan con sus almas para siempre. Al menos eso es lo que se deduce de las olas mecidas en la atardecida.

Llueve, y mucho, sobre mojado mientras unos mojan el churro, y otros se mojan con esa cara de panoli que se le pone a uno cuando está a merced del líquido elemento que cae, sin piedad, de los cielos oscuros. De pronto un relámpago y, a los escasos segundos, la celestial pirotecnia alcanza su máxima potencia. El hombre del tiempo tenía razón y, por una vez, acertó el pronóstico muy a pesar de los pequeños propietarios de mangos y aguacates de la comarca de la Axarquía. Tal vez el segundo cultivo tropical más pujante en la Región de Málaga pueda alcanzar al primero; el del aguacate- Veinte millones de kilos de fruta son muchos millones. El campo malagueño, en todo caso, goza de muy buena salud y exhibe músculo al resto del país. Mis paisanos aman ser los números uno en todo. Una manía que les viene de cuando Málaga era la segunda ciudad industrial de España. Yo, que disfruto como pocos con sus triunfos, me congratulo porque han convertido a esta tierra con su esfuerzo en el motor económico del sur peninsular. Es justo reconocer la competitividad y las ganas de agradar.  A veces pareciera que Málaga, tan alejada de la rancia aristocracia de otras provincias, es una isla donde se hablan doscientos idiomas distintos cuya lingua franca es, sin duda, el comercio. Un islote que, probablemente a la deriva, amarró su destino al noray de un puerto llamado Mediterráneo.

Sigue lloviendo sobre el mar y mucho.

Sergio Calle Llorens

 


viernes, 16 de abril de 2021

¡ME LO DIJO PÉREZ!

 



El alcalde de Sevilla acudió a Málaga en semana santa para ver las cofradías de la Capital de la Costa del Sol, saltándose el cierre perimetral y nadie le reprendió por ello. Es más, la prensa local ha valorado el gesto político, no vaya a ser que luego gane las elecciones y les deje sin subvenciones.  Eso sí, luego son los mismos que luego piden responsabilidad al personal.  El caso es que el señor Espadas estuvo acompañado en su visita por un tipo que se apellida como el famoso ratoncito. Sí, ese que pone dinerito a los niños bajo la almohada cuando se les cae un diente.  Para ser justos, la cara del chico nos suena porque suele fotografiarse con los vecinos que tienen problemas con el ayuntamiento. Muchas veces recuerda al mocito Feliz.  Así que tiré de hemeroteca y, lo juro, la grapa es lo mejor de su currículum.  

Dani terminó su carrera de biología y, a diferencia del resto de universitarios malagueños, fue colocado en una empresa pública del ente autonómico. Ya ven, un segundo después de subir su foto a la orla universitaria, bajó al despacho de algún compañero de partido para firmar un contrato de larga duración. Parece que estar afiliado al PSOE desde los diecinueve años tiene algunas ventajillas.  Se puede afirmar, y sin ningún género de dudas, que su paso como delegado territorial de igualdad y salud  tuvo unas consecuencias devastadoras para Málaga que sufrió los peores recortes sanitarios de su historia.

De todo lo anterior se desprende que el candidato de la secta del capullo no ha trabajado nunca en el sector privado, pero destrozó el sistema público de salud malagueño.  Recordemos como en 2012, recién estrenado su cargo de delegado, llegó a afirmar que “el tercer hospital no podía acometerse”. Su departamento, además de reducir el presupuesto sanitario en un 4%, tomó las siguientes decisiones:

·        Redujo la plantilla sanitaria

·        Dijo siempre que no al tercer hospital de la ciudad de Málaga- ese que ahora, con ellos fuera en el gobierno, va a ser una realidad.

·        Unificó la agencia sanitaria de la Costa del Sol con la del alto Guadalquivir.

·        El personal sanitario tuvo que trabajar más horas con menos recursos.

·        Se negó a dar los datos presupuestarios por provincias para que nadie viera que Málaga, gracias a su partido, era la más perjudicada.

·        Convirtió a la provincia malagueña en la peor de España en el ratio de camas hospitalarias por habitante.

·        Cierre de plantas enteras en los hospitales de la Costa del Sol que triplican, en algunos casos quintuplican, su población en los meses de verano.

El cese en su puesto de delegado de la Junta fue la única buena noticia que nos dio Dani en los tres años que estuvo arruinando nuestro sistema de salud. Y ahora, precisamente ahora, reaparece de la mano del alcalde que quiere a Málaga como súbdita de la suya. Porque no lo duden, de eso se trata la operación del alcalde de Híspalis: Él como presidente de la taifa del sur y Dani diciendo sí a todos los recortes que desde los despachos del Guadalquivir nos impusieran.  

El candidato quiere poner a la región malagueña entre la espada y la pared para que los suyos puedan cantar aquello de; “Me lo dijo Pérez que estuvo en Sevilla, y vino encantado de todas las cosas que vio por allí, yeh yeh yeh”.

Sergio Calle Llorens


martes, 13 de abril de 2021

¡MI REPUTACIÓN!

 



En mi boca arrancan todas las buenas historias. La que les cuento, creo, reúne todos los requisitos para ser elevada a la categoría de leyenda. Al menos al del mito que me acompaña de ser una persona difícil. Verán, yo trabajaba para una multinacional de la enseñanza. Una de esas compañías con más reglas que una piscina en verano, pero con pocas ganas de pagar una soldada digna a sus trabajadores. En verdad, los profesores percibíamos menos dinero que el resto de empleados de la empresa. Lo que habla, y no muy bien por cierto, de la escasa importancia que esos cabritos le daban a la educación. Tener más experiencia profesional que la de todos los maestros del centro no me valió para saltarme el descacharrante curso de formación donde aprendí el método inductivo que usaban.

 Al principio todo fue bien y, me consta, los estudiantes valoraban muy bien mi facilidad para arrojar luz sobre los misterios oscuros de la lengua de Cervantes. Sin embargo, todo se torció una mañana cuando un hombre entró en clase media hora después de la hora de comienzo. Era un tipo con gafas que se movía como una mujer, tapando sus inexistentes pechos nutricios con una carpeta. Ya saben, a la manera de las adolescentes en los institutos. Le pedí explicaciones con la mirada. Éste se limitó a ignorarme con cara de desprecio e hizo un gesto con la mano para que prosiguiera. Y eso hice, pensando, equivocadamente, que era un alumno más.  Por deferencia a él, hablé tres minutos sobre la actividad que estaban realizando mis pupilos.  Al terminar la clase, el italiano se identificó como uno de los máximos responsables de la multinacional que había venido desde Suiza a valorar nuestro trabajo. Curiosamente, nadie me había advertido de la visita. En verdad, tengo suficientes tablas para interpretar cualquier papel en la obra “un profesor de español” en la que siempre dejó mis comentarios más elocuentes y chispeantes, pero aquello fue una emboscada. 

Tras la lección, aquel chulesco personaje me comentó que le había gustado mi clase, pero, siempre hay un pero y hasta un melón, yo hablaba demasiado. Le contesté que la culpa del exceso verbal estaba en su coleto y no en el mío; “sólo si alguien me hubiese avisado de que no eras estudiante…” Se limitó a apuntar algo en una hojita que usaba para valorarme. En ese momento, los dos sabíamos que la antipatía era mutua. Para relajar el ambiente me hizo una serie de preguntas personales que yo contesté con toda honestidad. Finalmente, hizo un comentario despectivo sobre la forma en la que yo llevaba colgada la identificación de profesor con el logo de la escuela. Y es que con el movimiento se había dado la vuelta y no se veía mi nombre. Un pecado mortal a los ojos del fariseo. Para dar terminada la entrevista se levantó y yo imité su movimiento. Entonces me preguntó si yo recomendaría la escuela a mis amigos y familiares.  Sonreí, y como buen espadachín, calculé la distancia hacia el adversario, la acción a realizar, el blanco a tocar, el movimiento para destrozarle y, por supuesto, la velocidad de ejecución. En mi hombro izquierdo un diablo pidiendo guerra. En el derecho un ángel que me sugería cordura.  Pero ya era tarde para el segundo porque no suelo pasar por alto una afrenta. Así que la sonrisa helada dio paso a mi respuesta:

-         "Si alguien me hubiera preguntado esto ayer, habría dudado en dar una respuesta positiva o negativa, pero tras conocerle en persona le aseguro que no recomendaría este centro ni a mi peor enemigo".  

El italiano se quedó blanco, le temblaban los labios y antes de que pudiera reaccionar, me alejé de allí para siempre. Un mes más tarde tenía el finiquito ingresado en la cuenta de mi banco y el tiempo suficiente cotizado para cobrar el paro.  

Estoy convencido de que mi vida hubiese sido diferente de haber pasado por alto los múltiples ultrajes, pero siempre me perdió el viejo orgullo español que nos llevó a dominar el mundo. Además, aunque yo ya sea un hombre que a duras penas puede mantenerse en pie, mi reputación sigue intacta. Y eso, al menos para mí, tiene el valor de un hombre que pasó de presa a cazador.

Sergio Calle Llorens


lunes, 12 de abril de 2021

¡ EL CASO SLAUGHTER!

 




Billy el niño, la banda de John Dillinger, la mafia de Chicago, Bruce Reynolds, el PSOE andaluz y el Real Madrid son algunos de los mayores atracadores de la historia. El caso Slaughter coloca al madridismo en un lugar de honor en el olimpo del hampa.  Sin duda, un gran golpe que puede equipararse al protagonizado por Gil Manzano en nombre del club de Concha Espina en el clásico del fútbol español del pasado sábado.

 Los hechos son los siguientes: El pivot estadounidense pudo jugar con el equipo blanco como ecuatoguineano a partir de 2015, liberando una plaza de extracomunitario tras recibir un pasaporte falso.  Un engaño que fue destapado cuando la Federación de baloncesto, encargada de la gestión de las licencias, comprobó que el número de pasaporte de Andy Panko (AA001696) coincidía con el presentado por Marcus Slaughter. Curiosamente los dos jugadores compartían agencia de representación.  La propia embajadora de Guinea Ecuatorial remitió una carta al juzgado afirmando que ambos pasaportes eran falsos. En esa misma misiva la diplomática añadía que los dos visados habían sido expedidos por el consulado de su país en Las Palmas cuando los jugadores residían en Madrid.

Tras descubrirse el pastel- un pestilente merengue blanco - se cursó la pertinente denuncia que terminó con la imputación del jugador madridista al que la fiscalía pide una pena de dos años y seis meses de prisión aplicando los conceptos de falsedad documental y de corrupción en los negocios. De ser condenado, el Real Madrid podría perder los dos títulos que ganó esa temporada haciendo lo que mejor se le da; trampas.

El problema es que todavía no hay fecha para la celebración de este juicio y, por lo que se sabe, la injusticia nacional no tiene mucho interés en condenar al club que preside Florentino Pérez. Así que los amantes del juego limpio nos quedaremos con las ganas de ver cómo le quitan la liga y la copa al Madrid, mientras presenciamos el juego de Jaycee Carroll que disputa sus partidos con pasaporte de Azerbaiyán. Un país con el que el madridista ha tenido el mismo contacto que Susana Díaz con los libros; ninguno. 

Lo de las alineaciones indebidas que hace perder partidos existe en el mismo plano que Batman y Robin. Las leyes, sencillamente, están para los demás, no para aplicárselas al Real Madrid. El mismísimo Al Capone, de vivir, sería hoy seguidor de ese equipo. También se comenta que si los merengues tuviesen un equipo de ciclismo, el motorcito de Lance Armstrong que llevaba en la bicicleta sería sustituido por un Wartsila Sulzer RTA96-C. De apostar por el balonmano, su escuadra jugaría con los pies con el aplauso emocionado del VAR. De decantarse por el rugby, los blancos apalizarían a sus rivales usando palos de baseball perfectamente autorizados por el ministerio. En fin; el Real Trampas. 

Sergio Calle Llorens


jueves, 8 de abril de 2021

¡MI ESCAPE!

 




A diferencia de los anglosajones que dicen que se sienten bajo las olas cuando les entra la depresión, un servidor se encuentra estupendamente debajo del líquido elemento. Bañarse en estas aguas, zambullirse en ellas, o contemplarlas son mi vía de escape. Una especie de isla de los naufragios donde van a varar las almas de aquellos que se niegan a abrazar la idiocia andalucista. El Mediterráneo como puerto final para escapar de esa nave vieja capitaneada por marineritos de agua dulce que no saben a qué puerto dirigir la nao que, pese a mis advertencias, terminará hundida en el fondo del océano. Lo último que han inventado para destruirnos es acabar con la libertad de expresión olvidando aquella máxima de Roland Barthes: “El que habla no es el que escribe y el que escribe no es lo que es”. Todo para conducirnos a prisiones tan húmedas como un manantial, y tan oscura que es siempre de noche. Que convoquen al fantasma de Francisco de Quevedo y él, si lo estima conveniente, les hablará de la de San Marcos.

Hoy todo el mundo quiere caerle bien al resto de los humanos. Yo no quiero bien a los malos. Mimar al mal es una pestilente costumbre. Me encanta tener enemigos.  Para lograrlo, yo antes escribía mucha poesía satírica hasta que la justicia mandó parar. A consecuencia ello, mi producción en versos ha quedado reducida a cenizas. Quiero decir que sigo escribiendo líbelos, pero no me atrevo a publicarlos. Para sacar adelante mis cuartetas bebo de la mala leche de la realidad. Pero, repito, no me atrevo a publicar nada, aunque mis amigos, que son unos cabritos de cuidado, me animan a componer desenfadados versos.  Afirman que les encanta ver el escándalo que provocan mis poesías. Las muchachas, en cambio, no se muestran tan encantadas por mis escritos. A éstas les digo que el escándalo, por mucho que lo ignoren, amplia las cotas de libertad de cualquier pueblo. Para olvidar mi frustración, busco el Mediterráneo como el sediento se acerca a una fuente.

Tristemente los prohibicionistas han terminado ganando la batalla, pero no la guerra. Porque al campo de la libertad no se le puede poner puertas y, aunque esté lejano ese día, la libertad que gozábamos en Málaga en los años ochenta terminará volviendo. Un tiempo en que podías tocar una canción de rock and roll en tono irreverente y la gente, si no le gustaba lo que cantabas, cambiaba de canal.  Llegará el día en el que los jueces que,  como todos sabemos son infalibles, no puedan entrar en nuestras aguas libertarias para detenernos. Especialmente porque en nuestro medio acuático podrían ahogarse.

Sergio Calle Llorens


jueves, 1 de abril de 2021

¡CARTA A UN MUERTO!

 



Eres, entre otras muchas cosas, varón, parado de larga duración, padre, heterosexual y tienes más de cincuenta castañas. Dicho de otra manera; perteneces a la cofradía de cadáveres que, por alguna extraña razón, sigue en pie. Porque entiendo cómo te sientes, he decidido publicar esta carta. Y es que no puedo pasar por alto que hayas intentado quitarte la vida. No es que tu intento de autoeliminación sea una novedad. De hecho, en España cada dos horas y media alguien se desconecta el cerebro de forma voluntaria. En total son diez criaturas al día. Pero eres un compañero de armas y tu fracaso de inmolación  me lo he tomado como algo personal.

 En este país, ya ves, hasta morirse es complicado. Y, a no ser que dos personas te vean protagonizando la escena final de Thelma Y Louise, tu suicidio hubiese sido catalogado de accidente. Una forma como otra cualquiera de demostrarnos que la clase política española no para de jodernos ni después de muertos. Es más, sostengo que no está lejos el día en el que nos obliguen a enterrarnos con el culo al aire para que los descendientes de los consejeros autonómicos aparquen sus bicicletas sostenibles.

Pero empecemos por el día de autos.  Sin duda  el intento de quitarte la vida con barbitúricos me ha quitado las ganas de saludarte, porque siendo un artista, y de los buenos, podrías haber elegido, literariamente hablando, una muerte más digna. Deberías, digo yo, haber imitado a Mariano José de Larra pegándote un tiro en el corazón.  Sí, ya sé que después del divorcio, a las mujeres no las quieres ver ni en la portada del Supertetas.  Te concedo que la escena habría resultado demasiado romántica. Pero también tenías el ejemplo de Gustavo Adolfo Bécquer que para acabar con todo se colocó en la parte descubierta de un tranvía madrileño. La pulmonía que pilló por la nevada hizo el resto. ¿Unas pastillitas? Chiquillo, peor que Rocío Carrasco. ¿Qué será lo próximo?: ¿Hacerte del Real Madrid? ¿Leer los publirreportajes de Agustín Rivera en el Confidencial? ¿Ponerte a ver Canal Sur?

Ahora voy a concentrarme en las semanas previas. El teléfono dejó de sonar tras la última humillación a manos una jovencita que no pasaba de la treintena. Esa chica tan mona con tres masters, y menos de dos dedos de frente, diciéndote a la cara que no dabas el perfil. A ti que lo has sido todo en el mundo de la ilustración. Al tipo que habla cinco idiomas y que hacía ganar dinero a todo aquel que le propusiese un negocio. De hecho, aunque tú no lo sepas, te llamábamos como aquella canción de Serie B: “el mago de las finanzas”.  

Me contaron también que la noche antes soñaste con tu madre. La mujer que se llevó el coronavirus. Ya sabes, el que sólo afectaría “a una o dos personas”. La única dama que te quiso en el mundo y a la que, por cierto, no pudiste enterrar porque las autoridades siguen sin encontrar su cadáver.  Así que decidiste tomar el Express del adiós para ver si volvías a ver su rostro en la última estación. No seré yo quien te lo reproche, pero hay formas y maneras de quitarse la vida.  Esa que nos bebimos juntos en garitos de mala reputación a ritmo de furioso rock and roll.

Podría, ya te digo, mentirte y soltar una frase muy campanuda estilo; "siempre hay luz al final del túnel". Pero ya sabes que me gusta decir que no estamos atravesando un túnel porque vivimos en un hangar profundo y oscuro del que no saldremos nunca.  Nuestro tiempo, querido amigo, pasó, y no le importamos absolutamente a nadie.  Comparto tu dolor. Lamento los últimos fracasos de tu existencia. De hecho, yo mismo no descarto buscar una forma airosa de terminar con todo. Lo que pasa es que tengo suficientes lecturas para saber que la muerte de un tipo de más de cincuenta años no les vale  a los periodistas ni para dos segundos en el telediario. ¿O Tú te imaginas a Sandra Golpe abriendo las noticias de Antena 3 con el suicidio de un españolito? Piénsalo colega, ni somos exóticos hombres que vienen de tierras lejanas, ni nos hemos cambiado de sexo, ni pertenecemos a colectivo oficialmente discriminado. Somos varones viejunos y nos odian a muerte. Si no nos gasean es porque no han encontrado todavía el encaje legal. Concedamos algo de tiempo al ministerio de Irene Montero

 Por tanto, la próxima vez que se te cruce por la muerte la idea del suicidio, llámame.  Puede que termines convenciéndome de que es momento de marcharnos juntos de este asqueroso mundo. Pero al menos puedo prometerte que lo haremos a lo grande. ¿Qué te parece asaltar a mano armada la sede de la Cerveza Victoria para, después de atar con cuerdas a todo el personal, tirarnos de cabeza a un bidón gigante de birra y morir ahogados de felicidad?

Posdata: Ya me cuentas.

¿Con pastillas? Serás gilipollas.

Sergio Calle Llorens

 

 

 

 


miércoles, 17 de marzo de 2021

lBORREGOS DE JAÉN!

 



Jaén se ha echado a la calle para protestar contra la discriminación cuarenta años después.  A eso lo llamo yo moverse con rapidez. Un poco más y esperan a la colonización del planeta rojo para manifestarse.  En cualquier caso, la gota que ha colmado el vaso ha sido la concesión a Córdoba de la base logística de Defensa que, me aseguran, había sido apalabrada a las autoridades jienenses. La ínclita Carmen Calvo admitió que había pedido al presidente, Pedro Sánchez, que apostase por su tierra que, al parecer, no incluye a la ciudad que gobierna el socialista Julio Millán.  

Jaén tiene un futuro más negro que el corazón de Pablo Echenique.  Para más inri, la provincia que limita al norte con Ciudad Real, y al sur con el ridículo, ha perdido el noventa por ciento de los servicios ferroviarios en los últimos veinticinco años, población y casi no cuenta con autovías. Las buenas perspectivas, como vemos, han desaparecido como las lágrimas en la lluvia.

Creo que ha quedado demostrado lo que es el PSOE, lo que siempre ha sido el PSOE; una máquina de generar miseria y paro. Pero esa provincia no es inocente en el  más espectacular legado de corrupción que deja la secta del capullo en la historia de España.  No es que Jaén tenga problemas, sino que Jaén es el problema por apoyar el socialismo andaluz en todas y cada una de las consultas electorales celebradas en esa singular provincia.  Para muestra un botón: cuando la Junta de Andalucía nombró a Bienvenido (nunca un nombre estuvo tan mal puesto) Martínez como presidente de Santana para reflotar la compañía en abril de 2009, la prensa de Jaén dedicó sus consabidas lisonjas al socialista: “Hombre de una dilatada carrera profesional”.  Dos años más tarde, Santana había quebrado tras una inversión millonaria en la fábrica de Linares. El asunto terminó en la imputación de Martínez junto a  la de otros cargos socialistas. ¿Y qué hizo Jaén? Pues volver a votar en masa al PSOE en la siguiente cita electoral. Además, también premiaron a su hermano en un concurso de carnaval celebrado en su cochambroso pueblo.  ¿Pero cómo se puede ser tan imbécil?

 En verdad, la satisfacción de los tiranos se basa en la opresión de los tiranizados. Y el partido de Susana Díaz está muy dichoso con los borregos jienenses.  La autonomía, más que le pese a algunos, ha sido una pesadilla más que un sueño, y los jirones que aún persisten se encuentran en lugares como Jaén. Provincia que ha demostrado una pasmosa incapacidad para crear algo bello y, a la vez, inteligente a lo largo de su reciente historia.  Al fin y a la postre, el jienense medio seguirá votando al PSOE, aunque su candidato sea un mono corroncho, la mula Francis o Paquirrín. 

¡Así que dejen de tocar el pito!

Sergio Calle Llorens


lunes, 15 de marzo de 2021

"STRIKE UP GARRY OWEN"



La propia existencia de los Estados Unidos de América estaba basada en la desposesión de la tierra de los indígenas. Si Custer estaba equivocado, la joven nación compartía ese error.   El problema era simple; los nativos vivían en unas tierras que el hombre blanco necesitaba  para desarrollar al país.  Para lograrlo depositaron sus esperanzas en el militar al que sólo se le daba bien una cosa en la vida: ganar batallas. Custer era, por mucho que se haya arrastrado su nombre por la ciénaga de la historia, un excelente combatiente, además de un grandísimo hijo de puta. La clase de tipo que uno quiere tener al lado cuando las cosas se ponen feas en el campo de batalla.  Su plan era recrear "su victoria" en Wichita

 El problema es que las Black Hills no estaban en venta. Toro Sentado y los suyos sabían que luchaban por la supervivencia de su forma de vida. Además, en muchos sentidos, los Lakotas estaban en su máximo esplendor de poder cuando “cabellos dorados” entró en sus dominios al mando del séptimo de caballería.  No sabía, porque los servicios de inteligencia de su país habían fallado, que se enfrentaba a una fuerza colosal armada hasta los dientes. De hecho, sus soldados llevaban riles Springfields- de menos cadencia de tiro- mientras los indios portaban los mortíferos Winchesters.  Por otra parte, todo aficionado a la historia conoce la siguiente máxima:  a conquering people could not be expectted to surrender without a fight.

Estudiando con sosiego los momentos previos a la legendaria batalla de little bighorn, podemos concluir que Custer avanzó porque tenía la impresión de que los indios estaban huyendo, y de haber sabido que iban a su encuentro, estoy convencido, hubiese actuado de forma muy diferente.  Seguramente no habría dividido sus fuerzas al tener que enfrentarse con una fuerza superior. Probablemente no habría dejado atrás las ametralladoras Gatlling-, y el resultado hubiese sido diferente.  No fue culpa de Custer el rocambolesco asalto del Mayor Marcus Reno al poblado donde concentraban sus fuerzas los lakotas, arapahoes y cheyenes. 

Las conclusiones de la comisión que investigó el desastre de little bighorn estableció, y sin ningún género de dudas, que el gran número de indios fue clave en la derrota. Reno podría haber estado borracho cuando asaltó, y a pie, el poblado indígena, o podría haber rayado la insubordinación, pero el factor clave permanece; el número superior de  lakotas y cheyenes y sus ganas de luchar. Intentando prevenir que los nativos escaparan a campamentos satélites, Custer cometió un grave error de cálculo al dividir sus tropas. Su decisión fue fatal, pero comprensible. Por poner las cosas en perspectiva, hay que decir que nadie en el ejército esperaba un enfrentamiento con una fuerza de tal calibre.  Al ser preguntado por la batalla Sheridan declaró lo siguiente: “ I cant´believe that Custer and his whole command would be swept away. I don´t think there were enough indians to do it like this”. El Mayor Reno declaró a su vez que el objetivo de Custer era atacar el poblado simultáneamente desde los dos lados opuestos al poblado.  

Desgraciadamente la narrativa popular mantiene como verdad indiscutible que la personalidad alocada de Custer llevó a sus hombres a la muerte en aquella  lejana jornada de 1876. Sin embargo, nuestro protagonista demostró ser un gran soldado  desde la guerra civil hasta las dos batallas en las que venció en Yellowstone. 

Podemos concluir que Custer contribuyó a transformar el viejo mundo en uno nuevo, pero no llegó a comprenderlo. Hombre de frontera incapaz de entender a los indios. Fracasado hombre de negocios, pendenciero, mujeriego y jugador compulsivo. Un  sureño que luchó por el norte.  Racista que creía en la democracia del hombre blanco como todos los miembros del partido demócratas de su tiempo. Enemigo de Grant, a cuya administración acusaba de corrupción en su oficina de defensa, llegó a señalar al mismísimo hermano del presidente por lo que fue apartado de su puesto,  Hombre contradictorio que fue en busca de una victoria militar para redimirse. De haber hallado el paso correcto del río, hubiese tomado a las mujeres y niños de los nativos como rehenes. A punto estuvo de salir victorioso.

La explicación más simple para explicar el desastre del séptimo de Caballería es la siguiente: el ejército perdió porque ganaron los indios gracias, alguien tenía que decirlo, a la gran estrategia de Caballo Loco. Sin embargo, son legión los que todavía tratan de justificar la derrota en las tierras dulces de Montana recordando que el de Ohio fue, además de un loco, el último de su promoción en West Point. A todos habría que hacerles la misma pregunta: ¿Quién recuerda al primero? Seamos claros; miles de lunas después todavía recordamos al teniente coronel George Armstron Custer cabalgando hacia la muerte gritando aquello de “Strike up Garry Owen”. Por algo será. 

Sergio Calle Llorens