domingo, 11 de septiembre de 2011

RUBALCABA SUBE LA PAGA



Rubalcaba que nunca subió una paga mientras fue ministro, promete ahora no bajar los salarios si sube- en coche oficial- al señorío monclovita. Ya ven, el hombre que bajo el nivel educativo con el engendro de la LOGSE y subió el ave faisán a su escudo heráldico, promete y promete y por el culo te la mete. Al escucharle pareciera que la política es como el querer. Ya saben, el miembro viril o el vil miembro arriba. Y mientras dure dura, la cosa se apura. Por tanto, no yerro al comentar que Rubi con sus promesas placenteras quiere subir la moral de su tropa borriquera. Tal vez ya sea demasiado tarde. Al fin y al cabo sus propuestas hacen subir los colores a los ciudadanos escépticos, especialmente a los parados que ven acojonados que no baja el paro. Subir o bajar, That ´s the question. Colocarse arriba o abajo hasta que la cosa se vaya al carajo. Si es que no lo ha hecho ya; pues aquí suben las reivindicaciones de los nacionalistas píos al ritmo que baja revuelto el río.



España que como dijo Estrabón se parece a una piel de toro extendida, debe su nombre a los navegantes fenicios que la llamaban I- Shepham- im; es decir, país de los conejos, de la palabra Shapán, “conejo”. La misma que los romanos transformaron en Spania o Hispania. Tal vez por ello, España tiene dos opciones; subir los Pirineos para huir corriendo del paro o bajar la pendiente- como toro- de la crisis para dejarse acuchillar cuan fiel infantería. Y es que los gestos son importantes en la vida. Fíjense en el altivo Rubalcaba que recibió al papa que bajo de Roma para ver como ese españolito cualquiera no bajaba la cabeza. Y es que, entienda su santidad, un español nunca es un español cualquiera. Sin embargo, si no me falla la memoria, Rubi se bajó a la Morería- reencarnado en ministro Piqué- para doblar el espinazo en el saludo al sátrapa de Mohamed VI. Y eso sí que es caer muy bajo. Nada extraño si tenemos en cuenta que los del capullo bajan a la Mauritania Tangitania para que suban sus cuentas corrientes. No les ha importado nunca que el morito se les suba a las barbas. Conoce el patio y sabe detectar muy bien cuando nos sube la fiebre y baja nuestro ardor guerrero. Subir, bajar, esa es la cuestión que agobia al españolito. Suben los precios, bajan los salarios. Suben los bienes de los padres de la patria, bajan nuestras expectativas. Sube la prima de riesgo y los ingresos de los allegados socialistas. En esta España herida, lo único que no baja es la desvergüenza de la progresía. Y en particular, la de Rubalcaba. Querido candidato, súbase aquí y pedalee que yo le bajo del carro.


Sergio Calle Llorens

sábado, 10 de septiembre de 2011

EL LOBO


La organización terrorista ETA luchó para que la democracia no llegara a España durante el régimen del General Franco, y tanto lucha en la actualidad para destruirla con sus métodos mafiosos. Pero sus crímenes que han teñido de rojo las calles de la vieja piel de toro, no han podido doblegar a una sociedad que no está dispuesta a rendirse ante el chantaje de una panda de fanáticos asesinos, que muy probablemente llegaron tarde a la entrega de cerebros. Este capítulo pretende ser un homenaje a todos nuestros agentes de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, que trabajan para que todos nosotros podamos llevar una vida normal. Son tantos nuestros héroes, que me resulta inviable escribir sobre todos ellos, por lo que me he decantado por narrarles la historia de Mikel Lejarza- el lobo- cuyas hazañas todavía resuenan en los oídos de los etarras. Su misión de infiltrarse en el corazón de la serpiente y descabezar a su cúpula dirigente, fue todo un éxito para nuestros servicios secretos- El inquietante SECED- Valgan estas líneas que versan sobre las peripecias y vivencias de un hombre valiente, como homenaje a Lejarza y a todos los que luchan y lucharan contra los enemigos de España.



Orígenes



Mikel Lejarza era un joven vasco que decidió- tal vez empujado por las ansias de aventura- convertirse en un topo del SECED en ETA. Su labor llevó a detener a los líderes de la organización como Ezquerra y Wilson, junto a 150 terroristas más. Un golpe sin parangón en la historia de nuestros servicios secretos. Pero por qué tuvo éxito donde otros habían fracasado anteriormente, y lo más importante, como un joven sin apenas formación pasó a ser “Lobo” para el SECED y Gorka para ETA, donde llegó a sentar sus posaderas nada menos que en su comité ejecutivo.
Corría el año 1970 cuando el régimen de Franco constata que el fenómeno terrorista representa un gran problema para el país. El juicio de Burgos radicaliza a la sociedad vasca, y es un estímulo para cientos de jóvenes que acuden a llamar a las puertas de ETA. Las calles del País vasco se llenan de manifestaciones pidiendo libertad para los procesados. Mikel Lejarza que en esos momentos cursa 2º de arte y decoración en la academia Leonardo Da Vinci de Bilbao, pasa largas horas hablando con su tío materno sobre la situación política de Euskadi. No comparte los anhelos de esa parte de la juventud que sueña con la independencia del estado. Su tío llega a hablar con sus amigos policías sobre su sobrino, y es entonces cuando los jefes de la lucha antiterrorista empiezan a esbozar la idea de introducir un topo en ETA. Hasta entonces todos los intentos en esa dirección han fracasado, pero esta vez los responsables policiales ven en el joven vasco a un joven despierto, audaz, euskaldun y patriota. Que para desgracia suya, vive en una situación económica precaria tras haber sido estafado por un amigo de su pueblo natal, Galdácano. El inspector de primera Emilio San Mateo es el encargado de su reclutamiento, y es él a quien se le ocurre el nombre en clave para Lejarza- como desvela a la periodista Pilar Urbano en su libro “Yo entré en el CESID. Y por qué lobo pregunta Lejarza: “Te vas a encontrar en la soledad esteparia y en una dureza de vida. Necesitarás adaptarte al terreno y como hacen los lobos que luchan por su supervivencia, y al final, cuando tengas rodeada a la presa le darás una voraz dentellada”. El lobo comienza a aullar y a afilar sus uñas en la soledad de la tierra vasca, pero el plan para infiltrarse en ETA pensado a largo plazo se precipita tras el atentado que le costó la vida al presidente del Gobierno Carrero Blanco. Desde entonces los servicios secretos españoles piden venganza. Mikel, aunque todavía está algo verde, acepta comenzar su proceso de integración en ETA


Paso a Francia



Mikel que es actor aficionado, convence a uno de sus amigos con los que va de vinos en las tabernas que frecuentan los etarras, para que le ayude a instalarse en Euskadi norte, alegando que necesita terminar sus estudios de decoración. Iturbe afirma tener un amigo en Dax que controla una comuna de ETA, y que puede quedarse en su casa. Los servicios secretos le asignan a una compañera: Edurne, una joven que también habla vasco y muy bella, que en poco tiempo se convierte en su amante. En la ciudad francesa la joven pareja se encuentra con una fuerte división entre los milis, los polimilis y los trotskistas de la VI asamblea. El lobo- Gorka para ETA- tiene la misión de estar cerca del vencedor. Poco a poco, va conociendo a los Generales de la organización: Argala, Wilson, Ezquerra, Pertur. Su trabajo como decorador y la oferta de poner a disposición de la banda pisos en Madrid y Barcelona va a ser el cebo que atraiga a la voraz serpiente a su descabezamiento. Su plan funciona y tras cruzar la frontera busca refugio entre los etarras en la localidad francesa de Hendaya, donde se le une Edurne, que hace el papel de enlace para los servicios secretos, y para ETA. Smith que es su valedor en la organización habla maravillas de él. Sin embargo, en un encuentro con los dirigentes etarras que celebraban una comida, Gorka se queja de lo bien que viven los dirigentes, mientras los polimilis lo hacen en situación muy precaria. La crítica provoca que la troika dirigente de la organización se fije en él. Pertur lo cita a un encuentro donde se le informa de que ha sido seleccionado para formar parte de los comandos especiales. Lobo comienza a conocer por dentro las entrañas del monstruo, y hasta los domicilios de Pertur, Beltza y Ezquerra. Debe contactar con su enlace y comunicar sus avances como infiltrado. El lobo ha comenzado a enseñar los dientes, mientras su desarrollado olfato comienza a oler la sangre.


Operación Lobo


Tras mudarse a vivir en Bidatxe donde convive con gente como Santi Potros, Apala etc. La organización le encomienda que se encargue de la infraestructura de los comandos en España. Lejarza tiene que recomponer la infraestructura en la capital del reino. Gorka acepta la misión a condición de que su trabajo sea fundamental para la causa vasca. Pertur no sólo se lo asegura, sino que le comunica que a partir de ahora, pasa a formar parte del comité ejecutivo de ETA. Su interpretación como actor es brillante, tanto que en los resultados que va obteniendo el joven vasco sorprenden gratamente en el SECED. Nadie, ni el más optimista, había pensado que fuera posible un éxito tan importante. Sin embargo, el lobo se lleva un disgusto al conocer por su enlace que los servicios secretos de información van a atentar contra el chalet de Sokoa, donde el 7 de julio va a tener una reunión sobre la operación que ETA quiere llevar en suelo español. Mikel tiene que acudir a la cita, ya que de lo contrario sus compañeros de armas habrían sospechado de él, y la operación se habría ido al traste. La bomba, finalmente, no causó ni heridos ni muertos, al estar todos comiendo a esas horas. El lobo no entiende la estrategia de los servicios de información, y le asaltan las primeras dudas sobre su infiltración. Pero no hay dudas que valgan en este juego en el que un paso en falso te lleva directamente a la muerte. El plan de ETA sigue adelante, y al lobo se le ordena que vaya a Madrid a hacer ese trabajo para los terroristas.


En Madrid



Cuando el lobo ve que son Wilson y Papi sus contactos de ETA en Madrid, la sorpresa es mayúscula. Los agentes del SECED que tienen tomada la zona, se frotan los ojos al comprobar su presencia en la cafetería Hontonares. Wilson es el encargado de dar el dinero a Gorka para los gastos de alquiler de pisos. Desde ese momento hasta su captura de Wilson ocurrida en Barcelona, unas semanas más tarde en la segunda cita, que tiene lugar en el retiro, aparecen los activistas más preparados de la banda: Apala y Gaizka que tienen una infraestructura distinta a la facilitada por lobo. La misión consistía en preparar la fuga de los presos etarras de la cárcel de Segovia, y piden a Gorka que monte una red de pisos. En el SECED no dan crédito. La operación está siendo un éxito, pues más de 100 etarras van a ser detenidos, pero el arresto de Wilson y Txiqui en Barcelona está a punto de hacer fracasar toda la operación. Es evidente que la descoordinación entre las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado es la causa de ese desliz. Sin embargo, el SECED consigue que los medios de comunicación presenten la detención como la de unos simples atracadores de poca monta, en un intento de que los terroristas no huyan en Madrid al saberse descubiertos. Pero tarde o temprano, el comando Madrid va a descubrir que Wilson está entre rejas. La policía desconoce que entre los terroristas hay un infiltrado de los servicios de inteligencia, decide montar un operativo para detenerles.


Soy lobo, soy lobo


La policía quería dar un escarmiento a los etarras y de paso vengar la muerte de Carrero Blanco. Ese deseo pudo más que velar por la seguridad de su agente. Era el 31 de julio de 1975. Mikel y Papi viajaban en un mini austin acompañados por Txepe y Kepa. Justo al pasar por el estadio Santiago Bernabeu detectan que están siendo seguidos y un poco más adelante ven con horror como agentes de policía con subfusiles Z-70, les encañonan, Papi les grita: “A correr”. Se produce un tiroteo en el que muere Kepa y Txepe es detenido. Papi y lobo consiguen huir, el primero subiéndose a un autobús, y el segundo escondiéndose en un portal de la calle Rafael Salgado, donde secuestra a una familia diciendo que era de ETA. Después llama al SECED para que vinieran a rescatarlo, como le habían enseñado su agente del caso: “Soy lobo, soy lobo, tenéis que sacarme de aquí, mi vida corre peligro”. Horas más tarde San Mateo acude al rescate, quien le aconseja que llame a Ezquerra para contarle lo ocurrido. El dirigente etarra le ordena esconderse durante 15 días, pero comienza a circular el rumor de que la BBC ha emitido la noticia en la que el matrimonio habla sobre el secuestro y menciona a lobo y sus llamadas de auxilio. Mikel tras unas semanas de vacaciones tiene que volver para dar cuentas a la organización. ¿Podría engañarles otra vez? Sin duda, el lobo iba a interpretar su papel hasta el final con un éxito impresionante, iba a ser la guinda al pastel.


Acto final



Wilson sospechaba del lobo desde su entrevista con él en la cafetería Hontanares, sin embargo, en la organización le consideran un héroe y le pide que siga con su labor de responsable de infraestructura en Madrid. El 14 de septiembre es citado a una reunión en una conocida cafetería de Barcelona, donde lobo les da las llaves de los pisos francos en la ciudad condal. Pero cómo es posible que con las dudas que tenían sobre Mikel se arriesgaran tanto. De hecho, Pertur y Ezquerra barajaban la posibilidad de abandonar Madrid por miedo al tal lobo, pero tras una larga discusión deciden quedarse y mantener a Gorka bajo vigilancia. Para entender las motivaciones de los dirigentes etarras, hay que fijarse en las críticas que habían recibido de las bases, las cuales entendían que mientras ellos se jugaban la vida, la dirección disfrutaba d un cómodo retiro en el santuario francés. Por lo tanto, Ezquerra quería dar un golpe de efecto para recuperar el prestigio perdido. Ese pretendido golpe de efecto consistía en llevar a cabo una operación de gran calibre. Nada más y nada menos que el asesinato del por entonces Presidente del gobierno Arias Navarro. Pero el plan era del lobo, mejor dicho del SECED, que no dudó en exponer al presidente como cebo para atraer a la cúpula terrorista a la capital, y detenerles, pero no adelantemos acontecimientos. Habíamos dejado a nuestro protagonista en Barcelona, desde donde vuelve a Madrid en taxi. Una vez allí, tiene una cita con Ezquerra en el parque del oeste, donde es interrogado sobre lobo. “Nos han informado que eres un infiltrado de los servicios de inteligencia españoles”. Mikel se echa a reír y después de preguntar si aquello era una broma, se saca las dos pistolas y dice: “Si dudáis de mi, os las devuelvo. No puedo consentir que se me confunda con la txakurrada”. Ezquerra estaba convencido de su inocencia y le creyó. Pero había que actuar rápido y detener a los terroristas. De hecho, durante su estancia en Madrid, los etarras habían seguido a Arias Navarro que vivía en la localidad de Casasquemadas, y desde donde se desplazaba a Alpedrete en su SEAT 850, donde tenía una amante con la que llegó a tener un hijo. El dirigente franquista ultracatólico estuvo varias veces en el punto de mira de las pistolas de los terroristas, pero como ocurriría con el rey años más tarde, el no tener un plan de fuga que les garantizase la huida, impidió que apretasen el gatillo. Si alguien hubiese detectado entonces que los servicios secretos habían usado al presidente de España como cebo para atraer a los máximos dirigentes a la capital, y detenerlos, habrían rodado más que cabezas. Pero el plan funcionó y los etarras fueron detenidos.


Balance



La operación lobo se salda con los siguientes resultados: 158 detenidos en las dos fases de la operación. 7 dirigentes etarras ingresan en prisión. 3 mueren en enfrentamientos con la policía. En definitiva, ETA ha recibido un golpe muy duro del que tardaría en recuperarse. El lobato que apenas sabía aullar, ha atrapado con sus fauces de verdadero lobo ibérico a la serpiente etarra. Sin embargo, Lejarza que ve como todo el País Vasco amanece empapelado con carteles con su foto y la leyenda: “Tarde o temprano la justicia revolucionaria se impondrá”, no obtiene reconocimiento alguno por su labor. Para más INRI tuvo que hacerse dos operaciones de cirugía estética por razones de seguridad. Perdió a su familia, a sus amigos, mientras que aquellos que contra los que había luchado pueden llevar una vida completamente normal en la región vasca. Una injusticia que debería hacernos reflexionar sobre lo esquivo que son nuestros dirigentes a la hora de conceder honores a los que tanto ayudaron a salvar vidas humanas. Hoy día el lobo sigue siendo objetivo de la banda terrorista ETA.


Sergio Calle Llorens

viernes, 9 de septiembre de 2011

DAPHNE DU MARIER

La película Rebecca de Hitchcock está basada en la novela de Daphne Du Maurier. Sorprendentemente ni en la película, ni en la novela el nombre de la joven esposa de Maxim de Winter, el papel de Joan Fontaine, es mencionado, lo que realza la influencia que la fallecida Rebecca ejerce en la mansión. Fue la primera película que el genio inglés realizó en Estados Unidos, y tal vez por ello, es la que menos lleva su sello en todos los aspectos. De cualquier forma, tanto el libro como el film han ejercido una curiosa influencia sobre el que aquí suscribe. Creo que he leído el libro más de tres veces y veo la película cada año. Y siempre hay algo nuevo por descubrir. Como anécdota divertida, he de contar que la película tuvo tanto éxito en España que el tipo de chaqueta que luce la protagonista se le dio el nombre de Rebecca. De cualquier forma, hoy he querido publicar un trabajo en inglés acerca de la autora de esta novela que tanto me fascina. Una escritora que tenía muchas cosas que esconder. Por ello, hoy me he tomado la libertad de compartir este trabajo en inglés que espero les guste 'Last night I dreamt I went to Manderley again.' Daphne du Maurier's famous opening line of Rebecca - one of the most memorable first sentences ever published - appears to beckon the reader through a padlocked iron gate and down a long, serpentine drive to a hidden mansion, a house of secrets and dreams. When du Maurier wrote those words, she was far away from her beloved Cornwall, exiled to a foreign country, like her nameless narrator. 'I was 30 years old when I began the story,' she wrote, more than four decades later, 'in the fall of 1937 [when] my soldier husband, Boy Browning, was commanding officer of the Second Battalion, Grenadier Guards, which was stationed in Alexandria, and I was with him. We had left our two small daughters, the youngest still a baby, back in England in the care of their nanny…' Yet in an odd twist of homesickness, what she missed most was not her children, but an abandoned house - Menabilly, which she had fallen in love with long before her marriage, dreaming of rescuing it from ruin - and it was this that she summoned up as the mysterious Manderley. Manderley, like its inhabitant, Rebecca - a ghost as alive as the house itself - was at the heart of what became an enormously successful novel which was subsequently adapted into a Hitchcock film in 1940. And it was with the proceeds from Rebecca that du Maurier was able to lease Menabilly in 1943, so that she could move into the place that had provided her with such inspiration. She could never fully possess the house - it had been entailed to the Rashleigh family for 800 years, and still continues to be - but it possessed her, almost as if it were an elusive lover. By 1957, du Maurier had written two more novels set in Menabilly - The King's General, based on the history of the house as a Royalist stronghold during the Civil War, and My Cousin Rachel, in which it provided not only the setting, but a key part of the plot, in a story of a woman as enigmatic and compelling as Rebecca. Thus, 20 years after she had written Manderley into life, du Maurier was living in the house at the end of that twisting drive; a haunted, shadowy place hidden from the road and the sea, surrounded by dense woodland and a headland of sheer cliffs and jagged rocks. Her reclusive reputation was well-established by then - Menabilly was never open to sightseers; its gates remained closed to all but du Maurier's closest family and friends. Yet in July 1957, she was due to hold a party there to celebrate her silver wedding anniversary with her husband, who was by then a lieutenant general, honoured with a knighthood and a senior position at Buckingham Palace as treasurer to the Duke of Edinburgh. Sir Frederick Browning - known to his military colleagues as 'Boy' and to his family as 'Tommy' - was a charismatic and dashing man; as handsome and patrician as Lawrence Olivier's screen portrayal of the hero of Rebecca, Maxim de Winter. And the story of his and Daphne's engagement is as romantic as any of her novels; indeed, it was brought about by her first book, The Loving Spirit, a fictionalised account of a Cornish boat-building family, written by du Maurier soon after her father bought a holiday house overlooking the Fowey estuary in the 1920s. Tommy Browning was 34, a decade older than Daphne, when he sailed to Fowey in 1931, on leave from his regiment, a journey he was inspired to make after reading The Loving Spirit. The two did not meet, though Daphne and her elder sister, Angela, spotted the attractive-looking Army major on his boat, Ygdrasil. The following spring, Tommy returned to Fowey, still in search of the girl who had written The Loving Spirit. Introductions were made - his father had met her father at the Garrick Club; he had been at Eton with her cousins - and so began a swift courtship. In her diary for 8 April, 1932, du Maurier wrote: 'A fine bright day with a cold wind. In the afternoon I went out with Browning in his boat. It was the most terrific fun, the seas short and jumpy, and he put his boat hard into it, and we got drenched with spray... 'He's the most amazing person to be with, no effort at all, and I feel I've known him for years.' Just over three months later, on 19 July, they were married nearby, at Lanteglos church, and then set off aboard Tommy's boat to the Helford River and Frenchman's Creek, where they spent a honeymoon lapped by the waves. 'We couldn't have chosen anything more beautiful,' wrote du Maurier in her diary. A quarter of a century later, du Maurier and Browning still appeared to be the most loving and charming of couples. She was beautiful, rich and famous, as well as an apparently devoted wife, entertaining Prince Philip when he came to stay at Menabilly, and accompanying Browning to Balmoral when they were invited there by The Queen. Yet just as a du Maurier novel is never quite what it seems - danger is always lurking close to the surface; a kiss can cut like a knife - her marriage to Browning was under threat, and both of them were at breaking point. It is at this moment in du Maurier's life that I have chosen to begin my novel, Daphne - a book which is itself inspired by the blurring of fiction and reality in her own writing - when she discovered, just over a fortnight before her wedding anniversary, that Browning had suffered a catastrophic mental breakdown. He collapsed in London at the beginning of July 1957, and was hospitalised in a private nursing home near Harley Street, where it quickly became clear that he had been drinking too much, and was suffering from liver damage. Soon afterwards, du Maurier received a phone call from a woman who told her that she and Browning were in love, and that his breakdown had been triggered by the stress of concealing the affair. Du Maurier was terribly shocked by the news, but there was no question in her mind that they should separate, nor that his trusted position at Buckingham Palace be undermined - indeed, she kept the truth from nearly everyone around her, aside from her closest family and two trusted friends, Maureen and Monty Baker-Munton. Everybody else was told that Browning was suffering from nervous exhaustion, and that his blood was going too slowly through his system. But du Maurier's own sense of guilt and spiralling anxieties became evident when she spoke to Maureen (Browning's personal assistant, whose husband, Monty, a former Spitfire pilot, was as loyal to the du Mauriers as she was). For like Browning - and so many of her fictional personae - du Maurier had her own secrets to hide, including a wartime affair with a married man, Christopher Puxley, and two intense relationships with women, Nell Doubleday (the wife of her American publisher) and Gertrude Lawrence (the actress, who had not only appeared as the romantic lead in du Maurier's play, September Tide, but had previously been one of her father's lovers). 'It was like being faced with a great jigsaw puzzle,' du Maurier wrote to Maureen, in a long and anguished letter soon after Browning's breakdown, in which she reported her attempts to confess her own infidelities to her husband: '[I said to him] how to blame I had been for so much of his unhappiness during the past years, and came clean about the Puxley man, and then tried to explain in easy language for him to grasp how my obsessions - you can only call them that - for poor old Ellen D. and Gertrude were all part of a nervous breakdown going on inside myself, partly to do with my muddled troubles, and writing, and a fear of facing reality.' But what was the reality that du Maurier feared facing? This is a question I have attempted to address in my novel - and the choice of fiction to explore the mysteries of her past is in part an acknowledgement that one can never know the entire truth of another's life. There has been a much speculation about her bisexuality (a subject thoroughly covered in Margaret Forster's perceptive 1993 biography). It seems, however, that the intricate ambiguities of her love life (or lives) only begin to make sense when one considers the complexities of her relationship with her father, Sir Gerald du Maurier; for while there has never been conclusive proof that he expressed explicitly incestuous desire for his daughter, his extreme possessiveness veered towards the inappropriate. Thus when du Maurier announced, at the age of 25, that she and Browning were to be married, her father is said to have burst into tears and cried, 'It's not fair!' He died less than two years afterwards, at the age of 61, though not before he had read du Maurier's novel The Progress of Julius, published in the year after her marriage, which describes a father who drowns his 25-year-old daughter because he cannot bear the prospect of her involvement with another man. Du Maurier's description of his incestuous feelings was remarkably open in a novel of that period - Julius's wife is shocked by his 'voracious passion' for their adolescent daughter, and when he watches her playing the flute, he is himself aware of 'an odd taste in his mouth, and a sensation in mind and body that was shameful and unclean'. (According to du Maurier's son, Kits Browning, 'It's a fascinating story, with an awful lot based on Daphne's father. Julius is utterly ruthless, but he has a magnetism and charm.') She was the second of Gerald's three daughters, and his favourite, growing up in a sophisticated London household, the adored child of a celebrated actor who ran his own successful troupe at Wyndham's Theatre. From the start, it might have been difficult for du Maurier to face reality - or at least, to know where fantasy took over from the truth, for hers was a family imbued with theatricality and high drama. Her parents' romance began on stage - her mother, Muriel, was a pretty young actress when she was cast opposite Gerald as the romantic lead in J.M. Barrie's play The Admirable Crichton, and Barrie went on to write a number of other plays and stories for du Maurier's family: most famously, Peter Pan, which was inspired by her cousins, the five Llewellyn Davies boys, and starred Gerald as a menacing double-act of Captain Hook and Mr Darling. The du Mauriers formed a tight-knit group, with family nicknames and code words: 'menacing', for example, was slang for sexual attraction, which provides an intriguing context to du Maurier's own, sinister stories, where sex and murder often go hand in hand, and desire can lead to death by drowning. It therefore makes a certain sort of warped sense that at 14, on a family holiday beside the sea in Devon, she fell in love with her father's friend and nephew, her handsome cousin, Geoffrey, also an actor, and at 36 far closer in age to Gerald than Daphne. He was already married to his second wife by then, but appears to have enjoyed the illicit flirtation with his adolescent cousin. 'As the August holiday progressed so did the understanding, and this was something that must not be told to others,' wrote du Maurier, nearly six decades later, '…and after lunch, when we all lay out on the lawn like corpses to catch the sun, rugs over our knees, Geoffrey would come and lie beside me, and feel for my hand under the rug and hold it…' Later, the hand holding progressed to passionate kisses, when Geoffrey came to stay at the du Maurier family home, Cannon Hall in Hampstead, while his wife was convalescing in a nursing home. Du Maurier wrote in her diary at the time, 'When the others go to bed I let him kiss me in the drawing-room… It seems so natural to kiss him now… The strange thing is it's so like kissing D[addy]. There is hardly any difference between them. Perhaps this family is the same as the Borgias. D[addy] is Pope Alexander, Geoffrey is Cesare, and I am Lucretia. A sort of incest.' Marrying Browning was, perhaps, du Maurier's way of escaping the confusion of these relationships. He was upright, honourable and courageous - he had been awarded a DSO for bravery during the First World War - and a commander of men in a milieu very different from her father's. A quarter of a century later, however, unsettling similarities between Gerald and Browning had surfaced: both drank too much, both had affairs and suffered from debilitating bouts of black depression, despite the polished demeanour they presented to the outside world. But even more disturbing to du Maurier were her mounting fears that her husband might mirror Maxim de Winter (a character who also bears some resemblance to her father; especially in Lawrence Olivier's portrayal of him in the film version of Rebecca). 'I don't want to resurrect Rebecca,' she wrote to Maureen Baker-Munton in July 1957, yet seemed to be doing exactly that, suggesting in the same letter that her husband could, 'in a blind rage, shoot me as Maxim shot Rebecca, and put my body in Yggie [Browning's boat], and take Yggie out to sea, and then the old tragedy be re-enacted, and when he married, as he would in time [the second wife would] be haunted by my ghost… The evil in us comes to the surface.' And if Browning was de Winter, then was it Rebecca's face that she saw when she looked in the mirror at night, or did the ghost of Rebecca walk beside her, down the long corridors of Menabilly? These were the unquiet thoughts that haunted Daphne du Maurier, as she awaited her husband's return from hospital; this was the breaking point that she had reached, alone in her house of secrets, behind a locked iron gate, surrounded by woods where the leaves whispered like voices, and beyond the trees were the beckoning waves. What happened next would take an entire book to unfold in full - a novel that I have therefore written... Sergio Calle Llorens

EL CAPITÁN CONTRERAS


"El 27 de octubre de 2011 será la fecha del lanzamiento editorial del año, la nueva aventura del capitán Alatriste, El puente de los Asesinos de Arturo Pérez-Reverte, cinco años después de haberse publicado la última entrega, Corsarios de Levante. Una obra que continúa la serie inaugurada hace 15 años con la publicación en 1996 de El capitán Alatriste. La novela, que es el séptimo volumen, transcurre en la Italia del siglo XVII, donde al capitán Alatriste, acompañado del joven Íñigo Balboa, le ordenan intervenir en una conjura crucial para la corona española: un golpe de mano para asesinar al Dogo de Venecia durante la misa de Navidad, e imponer por la fuerza un gobierno favorable a la corte del rey católico en ese estado de Italia".

Fuente el Semanal


Por ese motivo tengo el honor de publicar este trabajo sobre el hombre en el que el propio Reverte bebió para crear a nuestro héroe. Les hablo del Capitán Contreras cuya autobiografía escribió en 6 días, demostrando que no sólo era diestro con la espada.



En el año 1630 el Capitán Contreras dejó su fiel espada y se puso a escribir sus aventuras como soldado del rey, con un estilo ágil y directo. Su vida ha sido admirada por personajes como Ortega y Gasset, Ernst Jünger, Lope de Vega- que le dedicó la obra un rey sin reino- y hasta del mismismo Arturo Pérez Reverte, cuyo héroe El Capitán Alatriste, ha bebido de las páginas de la autobiografía del madrileño. Ambos no eran los hombres más honestos, ni los más piadosos, pero eran hombres valientes. Leer a Alatriste es reconocer, en parte, al héroe que fue Contreras. Cruel, leal, valiente, feroz y orgulloso hasta el fanatismo. Bravos soldados que representan unos valores perdidos en tiempos pretéritos. Al leer su autobiografía,se percibe como los viejos soldados de los tercios de Flandes vuelven a la vida ante nuestros atónitos ojos, a pesar de que todos ellos se hayan convertido en sombras eternas, hasta el final de los tiempos. Tal vez por eso, haya algo mágico al ver como nuestros dedos siguen líneas escritas mucho tiempo atrás. Palabras que cobran sentido en un mundo donde los valores de antaño se fueron para siempre, y cuyas hazañas nadie quiere atender. Por eso, verles marchar en poderosa formación, entrar con ellos en combate o asistir a sus acciones pendencieras en tabernas y tascas de mala muerte, producen una melancolía en todo aquel que se atreva a nutrirse de las aventuras de esos hombres. Las de Contreras comenzaron en Madrid el 6 de enero de 15 de enero de 1582. Provenía de una familia de cristianos viejos. A los 12 años sufrió un año de destierro, tras haber asesinado a un compañero de estudios. Al cumplir la pena impuesta por los tribunales de la época, su madre le consiguió trabajo como aprendiz en una casa de un platero, pero un año más tarde se alistó en el ejército de Flandes, hacia donde partió el 7 de septiembre de 1597. Pero por un malentendido, abandonó su unidad para dirigirse a Palermo y unirse a las galeras de Pedro de Toledo, que luchaban contra los turcos y los piratas berberiscos. En las galeras del rey, aprendió Contreras el arte de la navegación. Ya en aquellos primeros años de milicia, demostró un talento innato para el combate y el mando. En 1601, recibió el mando de una fragata con el encargo de vigilar las islas griegas, y prevenir los ataques turcos. En las guerras contra los otomanos y los moros, llega a capturar a la amante húngara de Solimán de Catania. Como se ve, ya fuera como Capitán de barcos de la orden de Malta, y de los del Virrey de Nápoles , su valor y su fama, harán que sea hombre temido en toda la morería. Las crónicas nos relatan aquel episodio en que siendo todavía un mozalbete se halla cerca del cabo Silidonia. De pronto, se topa con un gigantesco turco, a quien le ordena arrojarse al suelo como prisionero. Al mirarlo, el turco se ríe a carcajadas: “Putillo que te hiede el culo como un perro muerto”. Contreras enfurecido, se arroja contra él, detiene un terrible lanzazo y consigue dar al gigante una estocada mortal en el corazón. Una bandera, mil quinientos ducados y cien ducados más por el prisionero, le corresponden como botín de guerra. No es de extrañar que en 1603 consiguiera el grado de Alférez. Pero su gran arrojo y fortuna en las armas, no le van a la zaga en sus correrías con el sexo femenino. Contreras es pendenciero y muy mujeriego. Mantiene cientos de relaciones, algunas saldadas con enfrentamientos con otros soldados o con lugareños. Finalmente en 1606 acabó sentando la cabeza y se casó con la viuda española de un oidor, pero la mató al descubrirla en actitud cariñosa con un amigo suyo, al que también manda a cenar con Jesucristo. Después de este suceso, vuelve a Madrid para pretender la sargentería mayor de Cerdeña.


Su vida de soldado lo lleva en continua danza guerrera por España y Portugal, por Flandes, por Francia y por Italia. En la mahometana, en la costa de Berbería, es uno de los pocos que se libra de la matanza que organizan en la playa los moros, que les han tendido una celada. Llega de vuelta a las galeras cuando el peso de su armadura casi lo hace ahogarse. Vuelve a aparecer de Capitán en un barco que va a Indias, para luchar contra los filibusteros en las Costas de Cuba y Santo Domingo. Allí vence a Sir Walter Raleigh, al que menciona como el Guatarral. Después lo nombran gobernador de la pequeña isla siciliana de Pantanalca. Un poco más tarde lo encontramos en Roma, donde el papa le favorece, y recibe una patente como Capitán de caballos de coraza del Virrey de Nápoles.


También hubo episodios oscuros en la vida del Capitán Contreras, pues fue acusado injustamente de ser el líder de una rebelión morisca, pues se encontró en una casa de moros en Hornachos armas suyas, y no se tuvo en cuenta de que estaba en cumplimiento de su deber. El hecho de que se retiró como ermitaño en el Moncayo jugó en su contra. Este episodio le sirvió a Lope de Vega para escribir: “El rey sin reino”. Aunque salió absuelto, estuvo perseguido hasta que de nuevo partió para Flandes, a la guarnición de Cambrai, en donde sirvió como oficial hasta que se licenció. De nuevo lo encontramos en el mediterráneo con una recomendación para el maestre de la orden de Malta. En su camino fue confundido con un espía y encarcelado en la Borgoña. En 1611 obtuvo de nuevo el mando de un navío. Durante un tiempo fue gobernador de la ciudad de El Águila- situada al noreste de Roma, y se le asigna que ponga en orden en la citada población. Contreras cumplió su misión con mucha eficacia e inteligencia. Poco tiempo después se retira del servicio, recibiendo el título de Caballero Comendador de la orden de San Juan de Jerusalén, a instancias de su buen amigo Lope de Vega, que le tuvo de huésped hasta su muerte. Sus memorias no aparecieron hasta 1900. En ellas atisbamos, a pesar de su rudeza, a un hombre formidable, que estuvo estar a la altura de los tiempos en los que le tocó vivir. Un soldado de fortuna, en cuya vida caben todos los rostros de la aventura. Sabiéndose un hombre de gran valía, nos regaló unos textos, que sin censura alguna, nos pone en la pista de su trayectoria vital. Ya sea Capturando barcos a los otomanos, en compañía de papas, o junto a bellas prostitutas en Nápoles. Una vida marcada por las leyes de la fidelidad, el honro y la camaradería de unos soldados, que como él aplicaron aquella máxima de:


“Sobre un mundo cobarde y avaro, sin justicia
Belleza, ni dios, imponemos nosotros la garra
Del imperio solar español”


Sergio Calle Llorens

jueves, 8 de septiembre de 2011

GARBO


En el cuartel general de la 101 división aerotransportada, en Newbury, el comandante supremo, General Dwight Eisenhower, miraba con desazón como los aviones empezaban a despegar. Había hablado con los soldados antes de partir. Los expertos militares le habían asegurado que en el asalto, las unidades sufrirían un 85%de bajas. Ike, el gran general norteamericano, estaba impresionado. Sabía de la trascendencia del momento, y ni siquiera el ruido ensordecedor de los aviones poniendo rumbo a las playas de Normandía, pudo sacarle de sus pensamientos lúgubres. Aquellos muchachos que iban a intentar liberar a Europa de la tiranía, tenían una cita con la historia aquel 6 de junio de 1944. El espectáculo era grandioso, y Eisenhower lloraba. Muchos de esos soldados no habrían de volver jamás. Al fin, cuando el rugido de esas fortalezas volantes dejó atrás Inglaterra, una luz pestañeó a la flota. Eran tres puntos y un guión: La V de la victoria. Pero para que la victoria llegara, un hombre al que los servicios secretos británicos bautizaron como Garbo, tenía que convencer a los nazis de que todo aquella operación, no era sino una gran maniobra de distracción, y que la gran invasión tendría lugar en Calais. El hombre en cuestión, era un agente doble, español, sin cuya participación en la operación, el desembarco y la derrota alemana no se habrían producido. Su historia envuelta en el misterio, comienza en Barcelona muchos años antes.


Primeros Pasos



De padre gerundense y madre granadina, Garbo vio la luz en la ciudad condal. Su infancia y juventud transcurrieron sin grandes sobresaltos, aunque le tocó vivir la semana trágica de 1909 en Barcelona. Tras algunos trabajos, obtuvo el título de avicultor en la Real Academia de Avicultura de Arenys de Mar. La verdad es que podría haber optado por trabajar en las fábricas textiles de su padre., pero desde pequeño, nuestro amigo sintió la llamada de la aventura, y prefirió andar su propio camino. En 1933 fue llamado a filas. Su destino el 7 regimiento de artillería ligera, en el cuartel de las atarazanas. Poco después de licenciarse, murió su padre, y la vida cómoda y segura del hogar familiar se transformó en otra bien distinta llena de penalidades. La precaria situación económica del momento le empujó a emprender, junto a uno de sus hermanos, algunos proyectos empresariales. Desgraciadamente para él, todos fueron un rotundo fracaso. Aunque lo peor estaba por llegar, en forma de enfrentamiento civil.


Guerra Civil



El 18 de julio de 1936, un grupo de militares se rebela en África. El golpe, mal preparado y con pocas posibilidades de triunfar, se convierte en cierta amenaza para el moribundo régimen de la República. Garbo es movilizado en calidad de Alférez, aunque desde el primer momento tuvo claro que desertaría a la primera ocasión. No estaba dispuesto a participar en una lucha fraticida. No obstante, fue su hermano el primero en hacerlo, tras protagonizar una huida en la nieve. Su hermana, que estuvo presa porque su nombre figuraba en una lista parroquial de mozos que iban a realizar una excursión al Monasterio de Montserrat- Sinónimo al parecer de ser una fascista empedernida- pudo escapar también. Los dos hermanos buscaron refugio en casa de un familiar, mientras Garbo hacía lo propio en la de su novia, hasta que fue detenido. Un hombre, que pertenecía a la organización clandestina Socorro Blanco lo liberó. Nunca llegó a conocer nuestro héroe, la identidad de su libertador. Lo cierto es que pudo refugiarse en el domicilio de un amigo, con la que convivió dos años. Hastiado de la situación, decidió abandonar la seguridad del domicilio y salir a la calle. Se unió a la UGT., que por entonces necesitaba técnicos para gestionar granjas avícolas. Fue destinado a una de ellas, concretamente a San Juan de las Abadesas, desde donde pretendía huir a Francia. Pero la detención de un grupo intentando pasar la frontera, alteraron sus planes. Ahora, su plan consistía en pasarse a la España franquista. Por ello, renunció a su cargo en la granja avícola. Regresó a Barcelona y allí se presentó en la oficina de reclutamiento con documentación falsa. Tras dos semanas de instrucción, fue enviado al frente donde la situación del ejército republicano era desesperada.

En los primeros días de la batalla del Ebro, en una noche de luna llena, inició una fuga desesperada hacia las posiciones franquistas. La huida fue muy accidentada, y varias veces fue tiroteado, hasta que pudo esconderse en unos cañaverales, entre la corriente y la orilla. De pronto, arribó una patrulla que lo buscaba para matarlo. Garbo rezó todo lo que sabía, mientras los soldados fumaban tranquilamente aprovechando que la diosa luna se hallaba escondida entre unas nubes. Fueron unos momentos eternos, hasta que sus perseguidores decidieron volver, y dar por concluida la búsqueda. Garbo los vio marchar. Una vez más, la fortuna estaba del lado del hombre que iba a convertirse en "el mejor espía del siglo XX". Finalmente, y tras meter sus botas y las granadas en el hueco de un viejo árbol, empezó a trepar por una ladera, hasta que una voz casi le hace caer pendiente abajo. "No te asustes muchacho, que salimos a buscarte, estás a salvo". Aquella noche, Garbo fue muy bien tratado en la zona nacional, hasta que fue conducido a un campo de trabajo para ser interrogado. Las autoridades franquistas sospechaban, que entre los desertores, se colaban agentes del enemigo. Su situación mejoró mucho cuando un sacerdote amigo de la familia, llamado Celedonio, le ayudó a salir del campo. El cura, estaba agradecido por haber sido salvado por la familia de Garbo al esconderlo en el domicilio familiar . Por la intervención del religioso, pudo pasar los últimos meses de la guerra en la retaguardia, como soldado franquista. En ese tiempo conoció a una gallega de Lugo, Araceli González, con la que se casó.


La Ideología de Garbo



Garbo nunca ocultó las pocas simpatías que la República le provocaba. De hecho, fue testigo de las atrocidades acometidas en la zona republicana en los años previos a la guerra. Había visto también, como los comunistas y anarquistas sembraban el terror en la ciudad condal durante el conflicto. Pero al llegar a la zona franquista, se dio cuenta de que las cosas no eran mucho mejores, por lo que se desencantó rápidamente. Garbo era un demócrata que detestaba tanto a los comunistas como a los fascistas. Su modelo era el parlamentarismo de Gran Bretaña. Era, en definitiva, partidario de una democracia plena, donde como dijo una vez Winston Churchill: " cuando alguien llama a tu casa a las dos de la mañana, sólo puede ser el lechero". Garbo iba a prestar todo su talento en que el Reino Unido no fuese barrido por la barbarie Nazi, y los aliados ganasen la guerra.


Nace Garbo


Acabada la guerra, consigue un trabajo en Madrid, en el hotel Majestic, irónicamente donde se habían alojado los solados de las Brigadas Internacionales. En el hotel, unos clientes contactaron con él para que les consiguiera Whiskey. Nuestro amigo se ofreció a realizar las gestiones en Portugal, por lo que les pidió un pasaporte. A los huéspedes no les fue muy difícil realizar las gestiones pertinentes. Garbo ya tenía pasaporte, lo que le vendría muy bien en su misión. Viaja al país luso, y una vez allí ofrece sus servicios a los británicos, que no atienden sus peticiones. No se desanima y cambia de estrategia, ofreciéndose ahora a los servicios secretos germanos. Éstos también dudaron del español, pero una vez vencidos sus temores iniciales, decidieron contar con sus servicios. La Abwenr tenía entonces en España a 250 agentes, 2000 colaboradores y un presupuesto mensual de 100 millones de pesetas, lo que dice muy a las claras, la importancia que le daban a su sección española.
El almirante Canaris dirigía la contrainteligencia germana. Sus tres secciones se ocupaban del espionaje, el contraespionaje, la desinformación y los actos de sabotaje contra los intereses aliados. Las razones por las que contrataron al español, a pesar del número de agentes son simples. En primer lugar, Garbo tenía un currículo de soldado franquista, y su historial ilustraba que había abandonado la España republicana en plena guerra. Pero es que además, nuestro hombre ofrecía trabajar como espía en el mismismo corazón del Imperio Británico. Evidentemente, Garbo iba de farol, y en un principio ni siquiera tenía intención de cruzar el canal de la Mancha. Pero los acontecimientos le forzarían a ello. Garbo, después de muchas entrevistas en las que interpretó el papel de nazi convencido, terminó venciendo la desconfianza de sus interlocutores. Especialmente de Federich Knappe, un alemán con alma de español con el que congenió desde el principio, y que se convertiría en su instructor. En poco tiempo, Garbo aprendió los secretos de la tinta invisible y de los códigos cifrados. Antes de su ficticio viaje a Inglaterra, escucha de boca de Zulenthal-el superior de Federic- los últimos consejos. Los alemanes le proporcionan un frasco de tinta invisible , un código cifrado y 2000 dólares. Su aventura no acababa más que comenzar. Había logrado engañar a los alemanes, ahora le tocaba convencer a los británicos de que sus intenciones son genuinas.

Pero los súbditos de su graciosa majestad iban a ser un hueso mucho más duro de roer. Además, Garbo no sabía hablar inglés y no tenía ninguna experiencia en el mundo del espionaje. Por si fueran pocos los motivos para descartarle como agente, los ingleses recibían miles de ofrecimientos de ciudadanos en todo el mundo. La mayoría provenía de aventureros, en el mejor de los casos, y de espías dobles trabajando para Alemania, en su gran mayoría. Pero Alario, o Arabal como era conocido en el ABWEHR alemán, iba a conseguir que los sucesivos rechazos ingleses se transformaron en un intento desesperado por localizarle. Pero no adelantemos acontecimientos.

Arabal se encuentra en Portugal, desde donde debe manar informes creíbles sobre Inglaterra. Un país del que desconoce casi todo, incluida la lengua. Además, debe tratar de convencer a los británicos. Para lo primero, escribe con tinta invisible sobre su falso viaje a Londres en la British Overseas Airways Corporation, en un avión alquilado a la compañía holandesa KLM. Garbo afirma que un piloto de la compañía llevaba sus cartas desde Londres a una oficina postal de Lisboa, y de allí a las direcciones de los colaboradores del Abwher. El engaño da resultado. Para lo segundo, ni su mujer, ni él tuvieron el más mínimo éxito.


Códigos Cifrados


Garbo usa un código bastante simple para cifrar sus mensajes. Sucesiones de cinco letras separadas por una X. En sus primeros mensajes sólo cifraba las palabras claves, pero más tarde fue perfeccionándolo el método. Garbo centró todos sus esfuerzos en documentarse. Se hizo con una guía turísitica de Gran Bretaña, con un diccionario de francés e inglés de términos militares, y con una publicación portuguesa actualizada sobre la flota británica. Leía la prensa inglesa a diario y con toda esa información inventaba sus informes. Es admirable que pudiera engañar a los alemanes. Sus misivas sobre la industria de guerra, o los ejercicios de tropas aderezados con detalles de la vida cotidiana de las ciudades británicas, sin que sus controladores se dieran cuenta del monumental fraude, constituyen todo un hito en el mundo del espionaje.

La situación, no obstante, se alejaba de ser ideal. De hecho, Garbo se sentía abatido por el continuo rechazo inglés. Sabía que era cuestión de tiempo que lo descubrieran, por lo que viéndose en un callejón sin salida, viajó a Madrid. Una vez en la capital de España, volvió a visitar la Embajada británica. Pero ni siquiera mostrando un microfilm que mencionaba el ataque de Japón, y otro posible a Hong Kong, semanas antes de que se produjera, logró que dieran su brazo a torcer. En aquellos momentos de desesperación, pensó en dejarlo todo y huir a Sudamérica, pero la suerte, como aquella fría noche en la que escapó al lado franquista, iba a hacerle otra visita de cortesía.


Mensaje Salvador


En marzo de 1942 Garbo envió una carta anunciando la salida de un Convoy de cinco navíos desde Liverpool, dirección Malta. Isla que sufría los ataques de la aviación Germano italiana. La base estratégica del mediterráneo esperaba con ansias la llegada de refuerzos para socorrerles. El mensaje sobre el falso convoy movilizó a la marina alemana, enviando una flotilla de submarinos al este de Gibraltar. Los italianos movieron ficha desplazando a Cerdeña a torpederos italianos. Pero el convoy no llegó nunca a su destino. Sin embargo, los alemanes atribuyeron el error a la proverbial ineficacia de la aviación italiana, cuyos aviones no habían podido localizar a la flotilla, pero nunca desconfiaron de su agente Arabal, nuestro Garbo.

Nuestro compatriota que llevaba 8 meses viviendo en Lisboa, había creado una red falsa de agentes colaboradores en el Reino Unido. Pero fue un mensaje, sin intención, lo que provocó que los servicios secretos ingleses se movilizaran para encontrar a Arabal, cuya influencia sobre los alemanes acababa de ser más que demostrada.


La Búsqueda de Arabal



Los ingleses conocían desde el principio de la presencia de un espía español en territorio británico. Sin embargo, decidieron no actuar para no desvelar que sus servicios de inteligencia podían descifrar sus comunicaciones- 1- Enigma. Además, la mayoría de los agentes nazis habían caído en las islas, y los que quedaban eran agentes dobles. Pero ahora, Arabal era una prioridad absoluta para Scotland Yard y los servicios secretos del Reino Unido. Finalmente pudieron cerciorarse de que la identidad del español, cuyos informes parecían desconocer la realidad británica, pero que tenían gran influencia en Madrid y en Berlín, coincidía con la misma persona que residía en Lisboa. El mismo que había ofrecido sus servicios como Agente doble. Cuando fue contactado por el agente Eugene Risso- Gil- británico de origen maltés- tuvieron un primer encuentro en una terraza de un café del paseo marítimo de Estoril. Después de las desconfianzas iniciales, el español aceptó la propuesta del agente. Sería trasladado al Reino Unido sin demora por un pequeño hidroavión desde Gibraltar. Por fin, las reticencias británicas habían sido vencidas. Probablemente y mientras veía como la vieja piel de toro se hacía cada vez más pequeñas, el zorro catalán pudo esbozar una pequeña sonrisa de satisfacción. Había conseguido lo que tanto quería desde el principio. Tenía una cita con el destino que le inmortalizaría como Garbo, "el mejor espía del siglo XX. Su papel en la misión ayudaría a llevar a buen puerto el mayor desembarco anfibio de la historia mundial: El desembarco de Normandia; que constituiría el principio del fin de una de las páginas más tristes en la historia de la humanidad. Para vergüenza de Alemania y del mundo entero.
La Red Garbo

Garbo llegó a Plymouth- Inglaterra el 24 de abril de 1942. Hacía frío en la Terminal de hidroaviones de Mount Batten, pero en su interior sentía una sensación de triunfo y bienestar que se mezclaban con sus deseos de aventura. Al pisar suelo inglés fue saludado en español por Thomas Harris, un británico de madre española, y por Cyril Mills, canadiense. El Mi5 tras entrevistar al español, lo instaló en una vivienda en Hendon- Norte de Londres- Finalmente los ingleses se convencieron de que nuestro hombre no era un agente doble y le propusieron trabajar desde Inglaterra. Garbo aceptó. Harris le proporcionó documentación falsa a nombre de Juan García y una tapadera laboral como traductor en la BBC, aunque por entonces no hablaba bien la lengua de Shakespeare, y tuvo que tomar clases por la tarde. Además consiguió que los servicios secretos británicos trajeran a su mujer y a su hijo a vivir con él en el Reino Unido.

Así comenzó a operar desde Inglaterra, bajo la supervisión de un controlador. En las primeras semanas su teléfono estaba pinchado y nunca pudo usar tinta invisible sin la presencia de un agente inglés. El español tomó estas medidas como lógicas y naturales, y poco a poco se fue ganando la confianza y el respeto de sus empleadores. El de Barcelona con la ayuda de Harris crea una red falsa de espionaje, llegando a tener hasta 27 miembros, cada uno con una personalidad y unas pretensiones diferentes. Los había nacionalistas galeses radicales, buscavidas, amantes del dinero, y colaboradores que desconocían el verdadero destino de las informaciones. Garbo redactó 423 cartas, la mayoría con tinta invisible. La red Garbo tuvo un una influencia extraordinaria en los servicios secretos del tercer Reicht. Por si fuera poco, los alemanes financiaron a los inexistentes agentes que operaban en el Reino Unido.

Para entender el éxito de Garbo, hay que destacar que la totalidad de los espías alemanes habían caído, por lo que los informes del español no podían ser corroborados por otros agentes sobre el terreno. Además, los británicos ya habían adquirido la experiencia necesaria en diferentes operaciones con agentes dobles. Por lo que podemos concluir que el de Barcelona llegó en el momento oportuno para ejecutar un plan que cambiaría la historia de la segunda guerra mundial.



La Operación Fortitude



La red Garbo trabajó con el objetivo de hacer creer a los alemanes que los aliados pretendían invadir Noruega y abrir un segundo frente en algún lugar de la costa occidental. Fortitude north era el plan aliado para atacar desde Escocia. Los agentes de la red enviaban informes de la presencia de 8 divisiones del 4 ejército británico, que en combinación con 3 regimientos de Rangers atacarían el país escandinavo. Fortitude South consistía en la supuesta invasión de Francia, por el paso más cercano a las islas británicas: Calais-el camino más corto hacia Alemania- Así mientras los aliados se preparaban el desembarco de Normandía, los inexistentes espías centraban sus informes en el first United States army group; un ejército comandado por el General Bradley. A veces, para hacer más creíbles los informes, fingían que alguno de sus agentes había sido arrestado por la policía. Dificultades y problemas que hacían más convincentes las actuaciones de los agentes de la red. Pero para los servicios secretos británicos, el engaño debía continuar una vez hubiera comenzado el desembarco. Sólo de esta forma la segunda fase de la operación Fortitude podía tener éxito. Para mantener la credibilidad del grupo de Garbo, los aliados decidieron que había que radiar el mensaje anunciando el desembarco unas horas antes del mismo, lo que no afectaría el éxito de la misión.


Overlord


El mal tiempo en el canal de la Mancha obligó a retrasar un día el desembarco un día. Esa noche, poco antes de las nueve y media, los mandos superiores de Eisenhower se reunieron en la biblioteca de Southwick house, sólo Montgomery no vestía el uniforme. Había 12 oficiales en la sala. El comandante de las fuerzas aliadas tras escuchar el parte meteorológico, conversó con cada uno de sus comandantes y dijo: Ok, We will go. El martes 6 de Junio, pasaría a la historia como el Día D.

Esa misma tarde, Garbo, Harris y el operador de radio Almura estaban acompañados por el coronel Robertson, que quería estar presente en un momento tan trascendental. La estación centro de Madrid intercambiaron mensajes sobre cuestiones técnicas, que nada tenían que ver con la invasión. A las doce, y de forma misteriosa, la radio dejó de emitir. La tensión se podía sentir con toda su intensidad. Garbo se movía inquieto de un lado a otro de la habitación. A cientos de kilómetros, las tropas aerotransportadas subieron a los aviones y a Eisenhower se le llenaban los ojos de lágrimas al verlos partir. Comenzaba la operación Overlord.


Unos 156.000 hombres de diferentes nacionalidades tenían la determinación de abrir un segundo frente en Europa, que les llevara al corazón de Alemania y a la victoria. Para lograrlo, el ejército estadounidense atacaría las playas de Omaha y Utah, mientas que el ejército británico haría lo propio en Gold, Juno y Sword. La inquietud y nerviosismo que tenían los soldados al dirigirse a sus puntos de desembarco, era compartida por Garbo y sus mentores que trataban de enviar el mensaje aplazado del día anterior. Pero la radio del Abwehr no respondió. A cada intento, la respuesta era un inmenso silencio. La comunicación había sido fijada para las tres. ¿Qué había podido pasar? A esa misma hora, los buques navegaban hacia las playas de Normandía. Mientras, en Ste- Mere- Eglise, la señora Lerault oyó el sonido de aviones que se acercaban. De pronto, las baterías antiaéreas alemanas abrieron fuego y unos segundos más tarde el estruendo cesó. Un extraño aleteo le empujó a mirar al cielo, y pudo ver a un paracaidista que, por un momento, le tapó la luna. Se trataba del soldado Robert Murphy, perteneciente al 505 regimiento de la 82 división aerotransportada. El americano de tan sólo 18 años, sacó rápidamente su cuchillo, cortó las ligaduras, que le sujetaban a su paracaídas y se puso de pie. La francesa y el americano se miraron. La anciana no podía moverse ante aquel ser que parecía venir de otro mundo, entonces Murphy se llevó un dedo a sus labios y haciendo un gesto de silencio, desapareció en la oscuridad de la noche. El día D había comenzado. "Sólo tendréis un amigo cuando estéis allí, Dios" había advertido el General de Brigada Jim Gavin. Y no le faltaba razón. Muchos de los paracaidistas tomaron tierra en lugares más alejados de sus objetivos, otros se ahogaron en las zonas inundadas por los alemanes. Tenían una hora escasa para señalar sus objetivos para el asalto del ejército aerotransportado. Los nazis gritaban Fallschirmajer (paracaidistas). A pesar de las dificultades, consiguieron preparar el escenario para la gran batalla.


El General Pemsel estaba de pie ante sus Generales: " Caballeros, estoy convencido de que al amanecer tendremos la invasión encima". Por ello, era importante que Garbo convenciera a los nazis de que todo aquel desembarco era una maniobra de distracción, y que la verdadera invasión tendría lugar en Calais. Estaba a punto de amanecer, y los aliados habían logrado confundir al enemigo cortando sus comunicaciones y bloqueando ambos flancos del área del desembarco, evitando, por tanto, la llegada de refuerzos. Habían invadido Francia desde el aire. Ahora esperaban la llegada del grueso de las tropas. Los americanos ya estaban a 20 kilómetros de las playas. Los hombres iban a morir por miles. Pero antes de llegar a su destino, debían luchar contra la marea y los vómitos. Finalmente, las lanchas besaron las playas y comenzó el baile. Un baile de muerte y sufrimiento, donde debían luchar por sus vidas. En la playa Omaha ocurrió un verdadero desastre. Aquí, los alemanes habían concentrado sus defensas para proteger las salidas que llegaban a Vierville y Colevilles. Compañías enteras aniquiladas. Sangre, muerte y sacrificio, como lo describió un soldado superviviente.


Mientras tanto Harris, Garbo y Heines se turnaban frente a la radio. El español pensó en su familia, en España, y en los miles de soldados que a esas horas morían en tierras francesas. Empezó a cuestionar y a cuestionarse. Las dudas le corrían por dentro. A su cabeza acudían miles de pensamientos de forma desordenada, hasta que las dos horas después de iniciarse el desembarco, la radio comenzó a dar señales de vida. Redactó un comunicado durísimo en el que acusaba a sus interlocutores alemanes de falta de profesionalidad. El mensaje de Garbo dio sus frutos, y tras las disculpas de sus empleadores nazis en Madrid, pudo saber que los alemanes desconocían lo que estaba pasando realmente, y si se trataba de la verdadera invasión. Pero los alemanes si sabían que el desembarco iba a tener lugar; de hecho el Abwehr había descubierto que la resistencia francesa esperaba un poema de Paul Verlain. Era la canción de otoño: " Les sanglot longs des violins de l'autonme" avisaba a la resistencia que la invasión estaba próxima. La segunda parte del poema: " blessent mon coeur d'une languer montone", se emitiría 48 horas antes de la invasión. La contraseña, conocida por la inteligencia alemana, hizo saltar todas las alarmas al oir el poema en un programa de la BBC. Pero aunque se mandó un mensaje urgente al cuartel general de Hitler, los miembros de la raza aria elegida por dios, no tuvieron a bien darle la importancia que merecía


Churchill mete la pata


Los alemanes estaban convencidos de que con un tiempo tan horrible, la invasión no tendría lugar en aquellas fechas. Incluso Rommel abandonó su puesto de mando para dirigirse a Herrlinger (Alemania), y celebrar el cumpleaños de su mujer. Ni siquiera el poema de Verlaine les convenció de lo contrario: "Sería absurdo pensar que los aliados iban a anunciar lal invasión por la BBC. Pero también cometieron errores de bulto los aliados. El más importante lo protagonizó el premier británico, Winston Churchill, que llevado por la euforia, anunció en el parlamento que esa mañana se había producido el primero de una serie de desembarcos en territorio europeo. Garbo y Harris temieron que todo se fuese al garate, y que los alemanes que se habían tragado el anzuelo, lo soltaran por miedo a morir ahogados. Debían seguir haciéndoles creer que el ataque sobre Calais era real, y que Normandía era una operación de distracción. A las ocho de la tarde, Garbo envía un mensaje a los alemanes en el que informa sobre la reacción británica al inicio del desembarco. El 8 de junio envió un mensaje que iba a cambiar el curso de los acontecimientos; pero antes les anunció que sus agentes le habían proporcionado los informes más importantes desde su llegada al Reino Unido. La estación centro debía estar preparada para recibir el mensaje. Las vidas de miles de soldados aliados fueron salvadas por el siguiente texto:

"Para los informes mencionados está perfectamente claro que el actual ataque es unan operación a gran escala pero con carácter de divergencia, con el fin de crear una fuerte cabeza de puente para distraer al máximo de nuestras reservas en el área de acción y retenerla allí con el fin de dar el golpe en otro lugar con éxito asegurado. No me gusta opinar nunca si no tengo razones de peso que justifican mis aseveraciones. Así pues, el hecho que estas concentraciones que están en el sureste y este de la isla están en la actualidad intactas debe en tenerlas reservadas para realizar con ellos otras operaciones de envergadura. Los constantes bombardeos que sufre el área del Paso de Calais y la situación estratégica de estas fuerzas hacen que sospeche de ataque a aquella región francesa, ruta a la par más corta para su ilusionado objetivo final, o sea Berlín."

Aunque parezca mentira, los alemanes se lo tragaron todo y no enviaron refuerzos a Normandia. Rommel resistió lo que pudo, pero acabó claudicando, a pesar de los heroicos esfuerzos de sus soldados. El mensaje de Garbo paró, de facto, la gran contraofensiva alemana mientras las fuerzas aliadas consolidaban sus posiciones en las playas normandas. Incluso como reconoció el General el mariscal de campo Keitel en el tribunal de Nuremberg : " Hay noventa y nueve posibilidades de cien de que este mensaje fuera la causa directa de la contraorden". Asimismo el propio Eisenhower afirmó que si el 15 ejército alemán hubiese entrado en batalla en junio o julio, posiblemente nos hubieran derrotado, por la sola fuerza de su cantidad de efectivos. Al permanecer inactivo esperando el ataque a Calais, los aliados pudieron empezar a vislumbrar el principio del fin de la barbarie nazi.

Dos semanas más tarde del desembarco, Hitler seguía manteniendo a sus tropas inmovilizadas en Calais. Pero cuando ya no podía mantenerse el engaño por más tiempo, Garbo desapareció del mapa durante un tiempo. Nadie en el servicio secreto alemán tenía noticias de lo que hubiera podido pasarle. Esperaban que su agente les diera una sorpresa apareciendo con alguna otra información trascendental, y la sorpresa llegó de la forma más inesperada.


La Cruz de Hierro y la MBE



Tras ser detenido por la policía británica- todo fue un engaño orquestado por el MI5- y puesto en libertad días más tarde. Garbo recibió un mensaje de Kuhlenthal en el que además de felicitarle por su labor, le anunciaba que HItler le había concedido la cruz de Hierro de segunda clase, la segunda más importante de Alemania. Cuando los del MI5 conocieron la noticia, se podían oír las carcajadas en todos los rincones del Reino Unido. Sin embargo, esta condecoración hizo picar el orgullo de los británicos- que dicho sea de paso nunca dejan de agradecer a aquellos que luchan por ellos- que iniciaron los trámites para concederle la medalla de Member of the British Empire -MBE.Una de las condecoraciones más importantes de Gran Bretaña y del mundo.

Sir David Petrie. Director del MI5- fue el encargado de dirigir la ceremonia. Un acto muy emocionante celebrado en secreto en un selecto club de Londres. Sir David dio un pequeño discurso de reconocimiento y cuando hubo terminado y le colgó la medalla, Thomas Harris empezó a golpear la mesa, acción que fue seguida por todos los presentes mientras gritaban a coro su nombre de guerra: Garbo, Garbo, Garbo. Así, en un escaso período de tiempo, Juan Pujol García- su verdadero nombre- se convertía en el único hombre en ser condecorado por los dos bandos contendientes en la segunda guerra mundial. Un mérito, sin duda, al alcance de muy pocos.


El Fin de Garbo



Tras la guerra, Garbo desapareció del mapa. Había ganado suficiente dinero para iniciar una nueva vida en Sudamérica. Tras fingir su muerte, se fue a vivir a Venezuela, donde probaría suerte como empresario. Una suerte que le abandonó caprichosamente en los últimos días del conflicto. Vivió guardando el secreto sobre su papel en el desembarco de Normandía. Un sexto sentido parecía advertirle que el peligro no había pasado todavía, y que los alemanes acabarían encontrándole. Su silencio sólo fue roto cuando los británicos le llamaron varias décadas más tarde, para hacerle un homenaje en Londres. Aceptó e incluso fue recibido por la familia real inglesa. Además, Garbo tuvo que confesar a su segunda mujer, quien era realmente. El 6 de junio asistió a la ceremonia conmemorativa del desembarco de Normandía. Allí, en el acantilado de Pointe Du Hoc, contemplando el simulacro, no pudo abrir la boca. Puede que imaginara a esos bravos soldados luchando por la libertad. Muchos de ellos le debían la vida, pues como dijo Ike a Harris: "Su trabajo equivalía al de toda una división". Probablemente Garbo pensó y rezó por esos muchachos que perdieron la vida en las playas Normandas: 110.000 caídos en ambos bandos durante toda la campaña. Sea lo que fuere, lo que le vino a la mente al mejor espía del siglo XX en aquella ceremonia, lo cierto es que su astucia, su perseverancia y su decisión contribuyeron a hundir al más terrible régimen de terror que vieron los tiempos. Garbo falleció, esta vez de verdad, el 10 de octubre de 1988 en Venezuela. En su tumba sólo puede leerse: Juan Pujol García. Este barcelonés merece el reconocimiento de todos y deber ser elevado a nuestro panteón particular de héroes de España. Ojala los miles de soldados que sacrificaron sus vidas en la segunda guerra mundial, puedan compartir con él, la paz junto al altísimo.-



Sergio Calle Llorens- Todos los derechos reservados-

ACLARACIÓN


Esta semana he tratado el tema de la inquisición en este blog. He de reconocer que cada vez que escribo sobre la historia, no lo hago de forma justa y desapasionada, porque ninguna historia lo es. Sin embargo, siempre procuro tomar cierta distancia con los acontecimientos y ser lo más neutral posible. Después de todo hasta los documentos en los que se pueden basar las opiniones también se pueden manipular en el instante en el que nacen. Sin embargo yo no escribo para halagar a reyes, gobernantes, sindicatos o colectivos varios. Más bien todo lo contrario. Este espacio pretende despertar conciencias y dar mi visión del mundo. El otro día, por tanto, cuando traté el tema del santo oficio a muchos les pareció que yo defendía la inquisición hispana. La verdad es que defensa tiene, lo que no tiene es disculpa. Y esto lo escribe alguien por cuyas venas corre la sangre de conversos judíos. No seré yo, por tanto, quien levante un dedo para justificar esos tribunales inquisitoriales. Mi única intención era la de hacer un estudio comparativo con la inquisición de otras naciones europeas. Estudio que demuestra que aquel tribunal español no sale muy mal parado. Aclarado queda


Sergio Calle Llorens

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LOS GÁMEZ



En plena campaña electoral publiqué en varios medios digitales mis investigaciones sobre la familia de María Gámez, candidata del PSOE a la alcaldía de Málaga. Aquellos trabajos sirvieron para desvelar las mentiras de la hija del farero con menos luces que un barco pirata. Una mujer muy limitada intelectualmente que aprovechó su cargo como Delegada del Gobierno de la Junta en Málaga para hacer oposición y bombardear todos los proyectos de la capital. Recuerdo que desde el principio de las investigaciones, mis fuentes me decían que en la biografía de María había muchas mentiras, y no precisamente piadosas. La primera de ellas era que un señor desconocido había pagado sus estudios en un colegio privado de la capital. Les hablo del centro católico de El Monte. María se presentaba como una cenicienta que había logrado estudiar gracias a las donaciones de un hado madrino. Pero claro, fue escarbar un poco, y aquel cuento de hadas se convirtió en una historia tan falsa como un cuadro de Erik el belga. Curiosamente, aunque presenté pruebas irrefutables, muchos no me creyeron, y es que los socialistas tienen cierta proclividad a creerse únicamente lo que publican sus diarios oficiales.


Meses después descubrí que María había montado su oficina electoral en la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía con sede en la Alameda Principal de Málaga. Allí habían echado a una trabajadora para colocar a su hermano Arturito, como responsable de su campaña. Pues bien, este señorito acudía a su lugar de trabajo cuando le venía en gana y no se mezclaba con el resto de los trabajadores. Don Arturo cobraba un sueldo y en vez de servirnos, servía a su hermana. Algo habitual en los últimos meses en los que la cenicienta de Málaga estuvo ejerciendo de Delegada. Allí después de quitarse de en medio a trabajadores que no veían con buenos ojos lo que estaba pasando, la oficina electoral trabajó en beneficio de los socialistas malagueños. Una vez se demostraba que los del capullo confunden la administración con su cortijo particular.


Cuando parecía que todo acababa allí, supe que María Gámez vivía en Mijas pero tenía residencia en Málaga. Ella había declarado que era vecina de la Carretera de Cádiz, un barrio de clase trabajadora. Lo que no dijo es que su morada se encontraba en el edificio más caro de la zona, con piscina privada para sus moradores y con otras ventajas que nada tienen que ver con las modestas casas del barrio al que ella aludió. Un pisto, en el que por cierto, no habitó hasta los últimos meses de la campaña electoral. Hasta entonces, su chofer la recogía cada mañana para llevarla a Málaga capital donde ejercía- muy mal por cierto- de Delegada. Les recuerdo que aunque su cargo era para toda la provincia, María tan sólo tenía tiempo para dedicar a la campaña electoral en la ciudad de Málaga. Pero cuando yo denunciaba públicamente todas las mentiras y abusos cometidos por los Gámez, un socialista de Pro contactó conmigo para contarme que en el propio partido había una rebelión para quitarse de en medio a los Conejo, Heredia y compañía. De tal forma que ya daban por hecho un descalabro socialista sin paliativos. María les iba a ayudar, sin saberlo, a hundir al partido socialista cosechando los peores resultados electorales posibles. Esta gente marginada en el partido confía que tras la derrota electoral en las municipales y en las autonómicas de mayo del año próximo, nuevas mentes se harán con el timón socialista. Por eso, nadie movió un dedo para ayudar en la peor campaña electoral que se recuerda en unas elecciones.


En conclusión se puede afirmar que la campaña electoral de la hija del farero nos costó a todos un ojo de la cara. Ya saben el pisito, el coche oficial, las contrataciones de su gente y un largo etcétera. Eso sí, nos reímos bastante con sus ocurrencias. Recuerdo que incluso llegó a proponer a Málaga como la capital mundial de la paz. Y es que María no es que parezca idiota o actúe como tal, realmente lo es. Además, un cierto sector del partido socialista sabe que para volver a contar con la confianza de los ciudadanos, hay que estar en la oposición varios años. Dicen que será entonces cuando haya que hacer la limpia de tanta sanguijuela enchufada en la administración y en las agrupaciones socialistas.


El epílogo de esta historia tiene a María Gámez viviendo sus horas más bajas como política. Su propio hermano no ha podido digerir los resultados electorales y está de baja laboral. Por depresión, supongo. No teman, pues el bueno de Arturo ya tiene nuevo destino; se trata de la plaza de administrador de la residencia de tiempo libre de Marbella. Ya ven, cerquita de casa. Y es que los socialistas tienen algún hueco para su gente. Que fuera del paraguas de la junta, llueve y hace mucho frío. Por eso, yo aprovecho esta entrada para comunicarles que en las próximas semanas voy a desvelar datos y pruebas sobre socialistas enchufados en la administración a través de su propio sindicato. Les hablo de clanes familiares enteros mangoneando a nuestra costa. Les prometo revelaciones sorprendentes. Estén, por tanto, muy atento a mis nuevos trabajos.


Coda: Trotsky dijo que quien se arrodilla ante el hecho consumado es incapaz de enfrentar el porvenir. Pues bien, yo me niego a arrodillarme ante esos corruptos. Porque el porvenir es un lugar para colocar los sueños. Los míos, los nuestros, los de todos y no únicamente los de la secta socialista acostumbrada a vivir del sudor del de enfrente.


Sergio Calle Llorens

martes, 6 de septiembre de 2011

CRISTINITA GUARDA EL COÑO

El futuro emperador Adriano, recién llegado de España intentó hacer un discurso en el senado romano y en cuanto abrió la boca, sus señorías se descojonaron de risa. Y es que ya apuntó Cicerón que los hispanos hablaban un latín “pingüe atque peregrinum”, es decir, gangoso y extraño. Yo a estas alturas no espero que la gran mayoría de mis compatriotas sepan quien fue aquel hispano fascinado por la filosofía estoica y epicúrea. Sin embargo, todavía me sorprende el desconocimiento existente sobre la historia de España en general. Por eso hoy voy a hablarles de algunos hechos históricos dados por veraces por la turba atocinada:

 La inquisición española tiene un lugar preferente en la memoria colectiva de millones de personas- no solamente españolas- que imaginan un tribunal sin garantías donde frailes dominados por la lujuria torturaban a mujeres desnudas sobre el potro de tormento. Una maquina de matar que sólo existía en la salvaje España. Sin embargo, casi todos los países de Europa tuvieron sus inquisiciones, algunas mucho más crueles que la nuestra. Por darles algunas cifras, la Spanish Inquisition mataba una media de 3.2 personas al año. Les hablo de los territorios de la monarquía hispana incluyendo sus dominios europeos y americanos. Pero para que se hagan una idea mucho más ajustada, voy a facilitarles algunas cifras muy ilustrativas. No son mías, por cierto, sino del danés Gustav Hennignsen. El escandinavo afirma que entre los años 1540 y 1700, unas 50.000 personas murieron en la hoguera en Europa. He aquí el reparto. • Portugal: 4 ajusticiados • Italia: 36 • España: 59 • Países Bajos: 200 • Hungría: 800 • Dinamarca/Noruega: 1.350 • Inglaterra/Escocia: 1.500 • Francia: 4.000 • Suiza: 4.000 • Polonia/Lituania: 10.000 • Alemania: 25.000 La inquisición española no fue ni la más cruel, ni la que causó más muertes en el mundo. El problema de nuestra inquisición fue que duró más que ninguna otra, y eso le granjeó la imagen que el más común de los mortales tiene hoy sobre ella. También son muchos los que consideran la derrota de la Armada Invencible la mayor humillación sufrida por las fuerzas navales de cualquier gran país. No obstante, es Inglaterra la que tiene el triste honor de haber sufrido en la mar el peor desastre de los tiempos pretéritos. Y es que Blas de Lezo derrotó con 6000 hombres y 6 barcos a una Royal Navy que tenía 186 barcos y 24.000 hombres. Les estoy hablando del mayor ataque anfibio de la historia hasta el desembarco de Normandia. Ocurrió en Cartagena de Indias en 1741. Aquella derrota inglesa supuso el dominio español de los mares hasta Trafalgar. El caso es que los británicos humillados por la derrota ocultaron monedas y grabados realizados para conmemorar la victoria que nunca llegó. Otra mentira histórica aceptada por majaderos varios es el supuesto origen moro de muchos andaluces. En realidad, los andaluces tienen de moro lo mismo que los de Barcelona o los de Vigo. Es cierto que en los en los ocho siglos de dominación islámica, los musulmanes tomaron esposas cristianas. Sin embargo, como la ley islámica prohíbe las bodas entre musulmana con cristiano bajo pena de muerte, el proceso inverso apenas se dio. Además durante los primeros siglos de Al Andalus- otro mito idealizado- las comunidades mozárabes se trasladaron a tierras cristianas, o sufrieron deportaciones al norte de África a manos de los radicales almohades.

 Luego llegó Fernando III que barrió de moros el valle del Gudalquivir pues no quiso cometer el mismo error que Alfonso VII. Más tarde Alfonso X, los reyes católicos y Felipe III completaron el trabajo. Así que la gran mayoría de andaluces son descendientes de los cristianos del norte por más que los Antonios, las Paquitas y los Pablos hayan cambiado de nombre por los de Mohamed, Abderrahman o Aixa y se empeñen en reescribir la historia. Alfonso XII no dejó testamento político alguno, pero al parecer le dio un consejo a su mujer en el lecho de muerte: “Cristinita, ya sabes, guarda el coño y de Canovas a Sagasta y de Sagasta a Canovas”. Como vemos, el monarca tenía en su cabeza la mejor forma posible de continuar con la alternancia en el poder. Yo, por mi parte, también voy a darles un par de consejos ya que hoy el asunto va de la historia. El primero es que le pongan un cierre la televisión con un candado para abrir más los libros. El segundo, y último, es que abran sus brazos o lo que tengan más abajo para fundirse con los nuevos pueblos que habitan España. En otras palabras que se mezclen. Es la única manera posible de regenerar la raza hispánica y acabar con la estupidez generalizada. Amen.

 Sergio Calle Llorens

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL TREN ANDALUZ


Cuenta la leyenda que el día que Torrebruno fue contratado para una gala de Canal Sur, éste sufrió una transformación sorprendente. Dicen que llegó a crecer tanto que nunca más pudo esconderse tras un bonsái. Vaya, que en la Andalucía oficial ponen un circo y les crecen los enanos. La verdad es que en la taifa del sur todo lo que puede salir mal, no sólo sale mal, sino que empeora. Fíjense que mientras en Barcelona los juegos olímpicos fueron un éxito rotundo, en Sevilla, la Expo fue una ruina económica que apenas sirvió para que algunos listos se llenaran los bolsillos. Yo todavía tengo guardado en algún rincón de mi memoria aquel informativo de Matías Prats de TVE. Recuerdo que aquel día el gran periodista abrió con la botadura de la Nave Victoria en Huelva, con motivo de la Expo de Sevilla. Debido a las necesidades del protocolo, y contra las advertencias de los expertos sobre el bajo nivel de la marea (apenas 80 cm de agua) la nao volcó y Curro, aquella simpática mascota, estuvo a punto de morir ahogado. Aquel incidente fue el mejor heraldo de una época que yo he bautizado como Murphiana. Con poco agua, claro, pues uno siempre teme que alguien vaya a ver anegado sus pulmones en la pila bautismal de esta república bananera que gobierna nuestros destinos. La verdad es que durante todo este tiempo, Andalucía ha hecho el ridículo en educación, en economía, en paro y en todos los grandes temas que preocupan al contribuyente.



En sanidad, los médicos tan sólo pueden dedicar cinco minutos para localizar la dolencia del paciente. Aplican, de alguna manera, aquella vieja canción infantil: “Sana, sana, culito de rana, si no sana hoy, sanará mañana”. Y no es que no tengan conocimientos médicos, es que no hay tiempo para pasar consulta a tanto enfermo. Imaginario o no. Porque siempre hay algunas viejecillas que acude al doctor para pasar el rato. En materia económica somos el culo de Europa. Lo nuestros es hacer de camareros a turistas barrigones y los que valen, se fueron o se irán huyendo de una región que provoca hilaridad, cuando no pena. En cuanto al paro, somos los reyes del continente. Y ni una sola medida de la Junta y sus gobiernos socialistas ha contribuido en la lucha contra esta plaga. Andalucía, además, ha ganado el triste galardón de ser la que menos lee y la que más gasta en bingos y en lotería. Como vemos, el tren andaluz no es que anda despacito, es que hace tiempo que descarriló. Y hablando de trenes, en Madrid han construido 30 kilómetros de metro ligero- lo mismo que un tranvía- mientras que en Sevilla en el mismo tiempo, se ha hecho la línea de tranvía más corta del mundo. Les hablo de 1,5 kilómetros. Del tranvía de Vélez- Málaga ni les cuento, porque en sus 6 kilómetros han experimentado más de 30 siniestros en el poco tiempo que lleva en servicio. En cuanto a los metros, en Sevilla llevan intentado desarrollar una red de metro desde 1975. De momento, en el tiempo que han tardado en Sevilla en hacer una línea de metro de 19 kilómetros, en la capital del reino han hecho 250 kilómetros y 8 líneas. Y un último dato, en Málaga después de 6 años de soportar obras, la ciudad va a inaugurar el próximo noviembre poco más de 3 kilómetros. El metro malagueño va a tener de inicio una capacidad muy limitada porque ni siquiera llega a las proximidades del centro. Eso, según dicen los de la Junta queda para una segunda fase, o una tercera, Las cosas de Málaga siempre se resuelven en los “encuentros en la tercera fase”. En consecuencia, se puede afirmar que el tren andaluz sigue sin salir de la estación porque sus maquinistas no tienen ni puñetera idea de cómo hacerlo arrancar. No es extraño, por tanto, que sus pasajeros quieran apearse de un tren tan cochambroso. Y es que nos va la vida en ello.


Sergio Calle Llorens




miércoles, 31 de agosto de 2011

MOCLINEJO PUEBLO GAY


Me acaba de llegar una noticia impactante. Al parecer, el pueblo malagueño de Moclinejo se verá pronto rodeado de casas pintadas de rosa y una oleada de homosexuales hará del municipio la primera localidad gay del mundo. El Alcalde del PP, Antonio Muñoz Anaya, está de acuerdo con la iniciativa. Ya sólo queda por saber la opinión de sus vecinos. Por ello, convocará un referéndum en enero de 2011. Todo indica que se hará un parque oficial de cruising, donde los honrados come-almohadas podrán pasear y mantener encuentros sexuales con quienes les apetezca. “Ya está bien de tanto ocultismo y vergüenza. Necesitamos libertad” ha declarado Javier Checa promotor de la iniciativa. Además se edificarán casas para homosexuales. El proyecto será presentado en la Feria Internacional Expogays que se celebrará en Torremolinos, los próximos 14, 15 y 16 de octubre.



Como faltan todavía algunos meses para conocer el dictamen de la buena gente de Moclinejo, yo les voy a dar la mía. De cualquier forma, ya saben los seguidores de mis escritos que estoy a favor de la libertad del individuo. Y eso incluye la sexual. Sin embargo, este intento de crear “la Ibiza de la Axarquía” me parece un tanto fuera de lugar. Después de todo, Málaga se caracteriza por ser la más liberal del sur de España. Creo que los gays gozan de gran libertad en estas tierras mediterráneas, en comparación con localidades más cerradas como Sevilla. Además, Torremolinos es la ciudad gay del sur de Europa. Crear, por tanto, un gueto en ese rincón de Málaga sólo puede responder a un intento de dar un pelotazo urbanístico. De cualquier forma, parece que muy pronto los característicos cerros y lomas abarrancadas, olivos y viñedos de Moclinejo verán alterados sus colores por el rosa. También los nombres de las calles sufrirán modificaciones, pues deberán ser rebautizadas con apellidos de dobladitos o dobladores.



La verdad es que mis amigos homosexuales no han mostrado nunca- que yo sepa- una querencia especial por el rosa. De hecho, a veces tengo que recordarles que podrían iniciar una prestroika de tonalidades, porque casi siempre van de negro. Vaya que no les va eso de ir vestidos de Hello Kitty. Parece, de cualquier modo, que pintando el pueblo de rosa quisieran seguir la senda de Júzcar. El pueblo malagueño que ha cambiado el blanco tradicional por el azul de los pitufos en el rodaje de la película en 3D de los personajes de Pitufina, Torpe y Gruñón. A este paso, la Diputación malagueña organizará la ruta de colores por la provincia. Con cita obligada en el pueblo rojo de El Borge donde ya no tienen ni para bolígrafos, o el pueblo rayado de Alhaurín. Localidad donde deberían estar con sus trajes de presidiarios muchos prohombres socialistas.



En cuanto a las casas, trato de imaginar como sería una vivienda para homosexuales. Tal vez sea una construcción con forma de verga. Con huerto de nabos y de pepinos. Incluso sospecho que en cada habitación podría haber un vibrador anal y un buen lubricante. El baño con bidé de doble función: Higiénica y de taladro. Ya me entienden. Lo que no sé es si cuando sus habitantes se cansaran de ella, estarían obligados por la cláusula contratante de la primera parte, a revenderla a los de su misma opción sexual. Y en cuanto a la elección de los nombres de las calles, espero que sean de gente relevante, homosexual o no. Porque eso de Vía de la loca del tinte o Avenida de Deborah la tragona, no suenan muy bien a mis oídos.



Quisiera concluir diciendo que hemos pasado de promover el amor libre en los 60 al matrimonio gay. La evolución, a mi entender, ha culminado con los homosexuales convertidos en pringados heterosexuales. En definitiva, han querido igualarse al resto de los mortales haciendo las mismas cosas que la sociedad que no les aceptaba. Vienen a decir, ¿lo ven? yo también me puedo casar, adoptar niños y estar tan jodido- no en sentido literal- como el resto de ustedes. Bueno si se sienten mejor, pues adelante. Pero eso de pintar una localidad de un color, construir viviendas para gays y hacer un parque para que puedan retozar a gusto, me parece un disparate. ¿Qué será lo próximo? ¿Un pueblo de tetonas?- me encantaría- ¿una playa sólo para chicas con la talla 36? ¿Un barrio exclusivo para mujeres con fiebre uterina? No, claro que no. Porque si algún listo decidiera crear algo semejante, sería acusado de discriminar al resto de la población que no cumpliera los requisitos establecidos. En fin, como se puede ver, la opción sexual no tiene nada que ver con la inteligencia. Ya sólo me queda añadir que yo estoy a favor a que los idiotas puedan vivir en paz y decir sandeces. Pero me opongo radicalmente a tenerlos a todos tan cerca.


Sergio Calle Llorens



martes, 30 de agosto de 2011

CONSEJOS CONTRA LA CRISIS


Mi profesor de latín, experto en lenguas muertas y en mujeres vivas, solía repetir aquello de Einstein; “En las grandes crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento. Y para salir de esta recesión la creatividad y la iniciativa constituyen elementos imprescindibles. Así que si usted se encuentra en situación desesperada, no se apure. Piense que con las grandes depresiones económicas vienen las grandes oportunidades. Por eso, hoy yo me he tomado la libertad de lanzar al hiperespacio algunas ideas que espero le sean de su ayuda.


Monte usted una ONG a estilo de la UGT, ya sabe Unión de Granujas y Trincadores. A coste cero, oiga. Luego haga un plan de negocios. Organice unos cursos de algo. No importa el contenido. Y luego vaya directo a la administración para que le subvencionen. Sí, ya sé que ahora no hay un duro, pero cualquier ocurrencia por más estúpida que sea tiene acomodo en la España de hoy. Sobre todo aquellas relacionadas con la memoria histérica, el lenguaje de género o la solidaridad planetaria. Cursos que aunque no tenga la suerte de trincar del dinero público, siempre podrá obtener alguna aula por el morro. Allí, dedicará el tiempo a impartir cursos y a montar grupos fuertemente ideologizados. Verá usted como en poco tiempo, se convierte en alguien con parné en el bolsillo. Y todo con la cercanía de la mano que mece la cuna y el estipendio. Con todo lo que eso significa. Ya me entiende. Eso sí, le adelanto que lo peor que le puede pasar es que saque de todo esto sea unas vacaciones pagadas a Cuba o a Venezuela. Paraísos todos ellos de la libertad con minúsculas.


Si por el contrario, a usted no le va la política, ni hacer mapas clitorianos estilo Aído para su ministerio. No se preocupe, tengo algo mejor. Ofrézcase a un medio de comunicación deportivo. Pongamos “Punto Pelota”, espacio para tocar- literalmente- las pelotas a los azulgranas. Allí podrá hablar de cómo los colegiados ayudan a los catalanes. Digamos que puede empezar por los supuestos penaltys y ayudas del Barça. No se preocupe usted por las formas. A más radicalidad y a más violencia verbal con los contrarios, mejor. Florentino y la central lechera no olvidan nunca a una cara amiga- Y por supuesto no tema convertirse en un Roncero cualquiera. Sí, ya sé que el periodismo o es independiente o es una farsa, pero a estas alturas nadie se va a llevar las manos a la cabeza. Ni siquiera si actúa como ese francés que responde al nombre de Hermel, colaborador del programa cuyos gestos recuerdan a sus compatriotas tirando la fruta española en la frontera. El objetivo, recuérdelo, es siempre demostrar que el madridismo no es una religión, sino una enfermedad mental incurable. Le aseguro que es más fácil de lo que parece.


Pero si no quiere perder el traserillo en el apasionante mundo de la televisión, tampoco ha de preocuparse pues tengo una nueva opción. La publicación de libros. No se me asuste, porque si Ana Rosa Quintana ha podido unir palabras y divulgarlas, usted y cualquiera puede hacerlo mucho mejor. Faltaría más. Además olvídese de si lo que escribe va a gustar o no. No se trata de eso. El asunto, no se me pierda, va de escribir lo que los otros quieren leer. Además si Eduardo Mendicutti garabatea libros y artículos pese a que la tortura está prohibida por la convención de Ginebra, su señoría tiene el campo abierto. Pero aunque no le vaya la literatura, dedíquese a la divulgación. Le dejo dos retazos; pruebe a escribir la historia de los valientes Gudaris vascos. Sí, ya sé que eran una panda de cobardes que había que encadenarlos a las ametralladoras en la guerra incivil española para que no salieran corriendo, pero a quién carajo le importa. Además no es la verdad lo que viaja por el mundo, sino la opinión como dijo Sir Walter Raleigh. Lo dicho, no se apure. Mentira bien inventada vale mucho y no cuesta nada. Y hablando de mentiras, publique una biografía sobre el demente de Sabino Arana como ejemplo de pensamiento avanzado de occidente. O de Blas Infante, el fantoche de la morería. Sí, ya sé que sus ideas no merecen ni media línea, pero el caso es ganarse la vida en esta España analfabeta, inculta y maleducada.



Coda
: Si después de leer todos estos consejos, todavía no vislumbra la solución a tu problema. No tema. Siempre podrá sacarse el carnet del PSOE. Después de todo, los españoles a diferencias de los británicos, sabemos que una lengua sirve para algo más que hablar. Fíjese en los 30.000 enchufados de la administración andaluza y en su capacidad para tragar. Ya me entiende.

Suerte.


Sergio Calle Llorens