domingo, 29 de septiembre de 2019

ILLUSION


Flocons de neige
Dansent
Tourbillonnent
Dans le vent
Du ciel
Au monde
La terre
Est un conte de fée
Drapé
Sous un voile blanc
Mais
Les eléments
Vont le faire fondre
Le voile
Va étre soulevé
Et le tapis blanc
Redeviendra noir

Sergio Calle Llorens

sábado, 28 de septiembre de 2019

MER ADORABLE


Mer adorable
Je suis esclave
Prisonnier
De tes vagues passionnées

Tu m´embrasses
Tu me prends
Tu me caresses
Dans tes lames
Où tu me fais monter



Tu me fouettes
Tu me balances
Tu me ballottes
Comme ton jouet
Je me laisse aller

Et pourtant
Ben fort je sais
Avoir partie gagnèe
Et qu´à la fin
Je serais
Ta condamnée à mort.

Sergio Calle Llorens


miércoles, 25 de septiembre de 2019

¿GIBRALTAR ESPAÑOL?


Boris Johnson necesita un peine,  la Unión Europea precisa demostrar a los británicos lo que vale uno mientras a los españoles nos pilla el divorcio con estos pelos. Para muchos sesudos comentaristas políticos, la cosa va de cabeza, el Brexit coloca a Gibraltar a un paso de la soberanía española.  Son los mismos que afirman que la campaña para la salida de la pérfida Albión de Europa se basó en mentiras, como si las otras campañas electorales hubiesen estado basadas en verdades absolutas. Yo, que ya voy peinando abundantes canas, recuerdo cuando el PSOE prometió salir de la OTAN  pero, una vez pasadas las elecciones, metió a España de cabeza en la organización atlántica, por aquello de que los socialistas prometieron cien años de honradez pero no dijeron cuando empezaban a practicar la decencia. Por no hablar de los del proceso catalán asegurando que, tras la realización del referéndum, todo occidente reconocería a Cataluña como nuevo estado independiente. Hoy, sin embargo, cada vez que el presidente de la Generalitat va a Francia en visita oficial- ojo al dato- le colocan junto a sus  homólogos de la Diputación de Huesca y León.  Un hecho que, aunque  silenciado por TV3, provoca que a  una rabiosa Pilar Rahola se le caiga el pelo  funículo a funículo 

He escrito en alguna ocasión, y algunos se han sorprendido, que lo primero que se necesita para soñar es dormir. Es el descanso lo que nos permite tener la testa despejada. Anoche, precisamente, yo dormí muy bien. Sólo me despertó el arrullo del mediterráneo cuya brisa marina mecía mis cabellos. Tras el desayuno pude fantasear con la arriada de la Unión Jack de la roca. ¡Qué erección más tonta! A renglón seguido me hice la siguiente pregunta; ¿Gibraltar español? La respuesta lógica, que no se basa en el sentimentalismo,  me dice que naranjas de la China. Y es que nadie, a no ser que estuviese mal de la azotea o fuese espectador de Canal Sur- perdonen la redundancia- cambiaría el desempleo gibraltareño inexistente por el paro africano andaluz que, en algunas provincias, llega al treinta y cinco por ciento. Dicho de otro modo, ningún llanito querría unir su destino a una autonomía que no le ofrece más que miseria. 

Pertenecer a Andalucía, hay que reconocerlo de una vez, se asemeja a cualquier plaga de Egipto.  La taifa del sur donde los honestos son considerados inadaptados sociales y el  errar es humano pero echarle la culpa a los demás es mucho más del humano andaluz.  Por lo tanto, no podemos pedir a los piratas gibraltareños que cambien de bandera  de la noche a la mañana. Al menos, digo yo, hasta que nuestros dirigentes sean capaces de convertir las tierras del sur en la California del sur de Europa. Algo que, de momento,  sólo está logrando Málaga.  

  Gibraltar  seguirá siendo británica aunque la confusión por la soberanía, que está clarísima, nos lleve a adoptar las medidas oportunas para que el Brexit nos afecte a todos lo menos posible. La hora de ajustarle las cuentas a esos cangrejos de roca llegará. De momento, podemos seguir disfrutando con el espectáculo del Premier británico tirándose de los pelos mientras Her Majesty, que posa con corona y bolsito cuan Tinky Winky de los Teletubbies, dice aquello de: “abejas sin Regina,  la colmena en ruina”.  Tal vez llegue a convencer a sus zánganos con la misma facilidad que aquí algunos hacen lo propio con sus ovejas.  

¿Gibraltar español? Circulen que la roca no es una colmena sino un avispero. 

Sergio Calle Llorens


martes, 24 de septiembre de 2019

C.D TACÓN



Su amante no tiene gol en la cama. Su marido la tiene pequeña. Su cuñado es más pesado que Falete. Su vecino es igual de molesto que un coro rociero. Le sobra demasiado mes al final del sueldo. Su hijo ha degenerado tanto que aspira a ser juez. Su suegra amenaza con vivir pasados los noventa y enterrarlos a todos. Su hijo sale a la calle peinado y vestido como un sevillano cualquiera.  No se preocupe, siempre encontrará a individuos en peor situación que usted. Fíjese en los periodistas deportivos patrios que no han acertado, y mire que es difícil, en ninguno de los fichajes que han anunciado en pretemporada. Informadores que han ilusionado a las aficiones de todo el país. De hecho, mi vecina, una viejecita de más de ochenta castañas, y culé hasta la médula, sigue esperando ser moneda de cambio en la operación Neymar. Las consecuencias de creer a los de Mundo Deportivo.

 El último despropósito de estos reporteros tiene que ver con el  C. D Tacón que es, en realidad, el Real Madrid de toda la vida. Sí, el club de la capital del Reino al que si le aplicáramos el VAR de forma retrospectiva,  tendría menos trofeos  en sus vitrinas que el Real Jaén.   De llevarse a cabo la revisión de los triunfos de los de Concha Espina, el tour del Bernabéu debería incluir los restos de Francisco Franco. Así, además de hacerle justicia al personaje por los favores al madridismo, el paseo guiado por la historia de esa institución sería mucho más completo. 

Los fanáticos  del club, que ha ganado sólo dos de las últimas once ligas,  se han lanzado a ensalzar al C.D Tacón,  como si no les bastase con hablar sin descanso sobre el único gol de rebote que marcó un tal Vinicius cuya rapidez, nos recuerdan, es propia de los Cuatro Fantásticos de la Marvel. Leyéndoles uno llega a la siguiente conclusión: Dios creó a Adán y Eva y, dos horas más tarde, al C.D Tacón cuyas jugadoras ya soñaban en el vientre de sus madres con jugar en el Real Madrid Femenino. Equipo que viene, no sólo a alegrarnos la vida, sino a ponerle clase a la liga. ¡Claro que sí, guapis!

Las cadenas de televisión ya han anunciado que van a retransmitir la mayoría de los encuentros de ese equipo. Así todas nuestras niñas querrán emular a las jugadoras del C.D Tacón. Barrunto que más pronto que tarde, Teledeporte señalará a la próxima ganadora del balón de oro femenino entre las integrantes del Madrid. Y todo sin que se les caiga la cara de vergüenza.

En verdad, Florentino Pérez se ha subido a la ola del fútbol femenino el último y su equipito, hoy C.D Tacón,  ya luce el escudo madridista detrás de sus camisetas. Un hecho que ahora tratan de ocultar muchos periodistas deportivos. Sin embargo,  la prueba definitiva de que el C-D Tacón es el Real Madrid viene dada por los nueve goles que encajaron contra el F. C. Barcelona.  Y es que no hay nada que defina más al madridismo que ser goleados por los azulgranas.  Muchos lo han llamado  justicia poética. Yo, simplemente, digo que la vida puede ser maravillosa y que el periodismo deportivo ha muerto.

Sergio Calle Llorens

lunes, 23 de septiembre de 2019

LA PAISANA


El nuevo programa de RTVE se llama la Paisana porque presentarlo como La Mamarracha quedaba muy feo. Un espacio basado en el programa danés comedy on the edge. Una fórmula que en su primera edición en España tuvo un 1,6 millones de espectadores y un liderazgo en el 70 por ciento de sus emisiones. Al menos hasta que llegó Eva Hache.

 En verdad, no sé muy bien cuál es el objetivo de la cadena en esta segunda temporada de este invento televisivo, más allá que al espectador medio le entren unas ganas locas de no pisar nunca, y bajo ningún pretexto, los pueblos que van desfilando en La Paisana. También es plausible que la intención del ente público sea provocar terror en la audiencia usando la imagen de la presentadora. Una cómica sin gracia alguna a la que se le notan demasiado las ganas de agradar, pero es tan mala actriz y sus chistes son tan nefastos que nadie es capaz de mirar la pantalla más de tres minutos seguidos cuando aparece.

 Terrorífico y espeluznante son dos de los adjetivos más acertados que se me ocurren para describir  las payasadas de la susodicha. Pero si horripilante es la actuación de la señora Hache, el anuncio de la cadena pública para dar publicidad al programa no le va a la zaga: “Eva ha sido capaz de sacar su momento más tierno y emotivo. Además empatiza mucho con ellos y eso es un auténtico regalo”. No sé a ustedes, pero a mí me recuerda a los anuncios de las clínicas veterinarias en los que personas vestidas con bata blanca muestran toda su ternura con los perros aquejados de alguna dolencia.

Personalmente, creo que Eva Hache sólo luce bien haciendo de gallifante. Y no lo digo porque sea fea, que lo es, sino por inaguantable. Mi furibunda crítica al programa  también tiene mucho que ver con ser un hijo de la transición. Una época donde se hacía una televisión de mucha mayor calidad a pesar de que contaba con menos recursos. Sólo hay que echar la vista atrás y comparar El hombre y la tierra de Félix Rodríguez de la Fuente con Frank de la Jungla o, a Tip y Coll en contraposición al pésimo humor de Manu Sánchez, sin olvidarnos de la  imposibilidad de hacer un paralelismo entre La Clave de Balbín con cualquier debate político de la Sexta. No hay color, señorías. Y el nivel es tan bajo porque la audiencia es capaz de aceptar pulpo como animal de compañía. 

Quedan por determinar los efectos secundarios para aquellos que hemos tenido la desgracia de ver “La Paisana”. El programa que quería mostrar la riqueza cultural de los pequeños pueblos de esta vieja piel de toro. De momento, yo sigo sin superar el episodio en el que Eva Hache intenta soplar un instrumento de viento, y  a la mujer se le pone cara de demonio babilónico. Ni siquiera viendo la versión íntegra de “El Exorcista” he pasado tanto miedo. Por eso he decidido encender sólo la televisión cuando haya apagón. 

¿Eva Hache? Vade retro.

Sergio Calle Llorens



miércoles, 27 de marzo de 2019

¡CONTRADICCIONES!


¿No les parece una contradicción que el portero del F. C Barcelona, tudesco y habitante de la ciudad donde se supone que se margina nuestra bella lengua común, hable mucho mejor que  Gareth Bale- en realidad no es capaz de construir una frase correcta en español con su sujeto, verbo y predicado- tras siete temporadas jugando en España con el Real Madrid?

¿No es un contrasentido que el Barça concediera tres medallas a Francisco Franco tras haber visto como el Régimen  favorecía a su rival histórico aprobando normas que le impedían fichar a los jugadores que debían, sí o sí, terminar jugando en el Madrid?

¿No es vergonzoso que las asociaciones feministas callen cuando una violación es cometida por una manada cuyos miembros ni son españoles, ni tienen la piel clara?

¿No es un desatino que una gran parte de la prensa sureña viese como una anomalía histórica la elección de un Presidente sin vinculaciones con Sevilla aunque se vista como ellos, aceptando la tesis del ex ministro Juan Antonio Zoido?

¿No es un disparate que los que negaban el centralismo impuesto por el socialismo andaluz hayan pasado, y de puntillas, por el hecho, por otra parte indiscutible, que un mes, en sólo un mes, se haya firmando- además de varios proyectos que dormían el sueño de los justos- el acuerdo para que el tercer hospital sea una realidad en Málaga tras 37 años de negativas?

¿No es significativo que tras la publicación de la supuesta implicación de Marruecos y Francia en el atentado del 11-M, la prensa y la gran mayoría de los políticos patrios guarden un atronador silencio?

¿No es una locura que el presidente de Méjico exija que España pida perdón por la conquista cuando él es descendiente de españoles? ¿No sería mejor que los mexicas presentaran antes sus disculpas por sacrificar a pueblos enteros, y tras esclavizarlos, con el objeto de contentar a su estúpido Dios sanguinario?

Para los que ven el mundo en números binarios, la primera contradicción presentada hará que me coloquen en la tropa de los catalanistas furibundos. La segunda, tal vez, en el pelotón de los sucios españolistas. La tercera, me temo, en el de la cofradía de los racistas machistas. La cuarta y la quinta apuntarán a mi provincialismo más extremo.  La sexta me hará ingresar en el club de los conspiranoicos.  La séptima me convertirá, y sin dilación alguna, en un arrogante europeo.

En mi defensa, si es que tengo defensa alguna, he de dejar constancia de que soy el resultado de unos paisajes mediterráneos que combinados con miles de lecturas, me hacen abrazar la religión de los descreídos. Yo, simplemente,  hago mía aquella letra que cantaba Freddy Mercury; “No wrong, no right. I´m gonna tell you there´s no black and no white. No blood, no stain”.

Yo, simplemente, dudo mientras contemplo un mar azotado por el viento de levante. Usted, que tal vez no tenga la fortuna de contemplar esta maravilla inenarrable, también debería comenzar a dudar para no caer en tantas contradicciones.

¡Creo!

Sergio Calle Llorens