jueves, 10 de noviembre de 2016

SAOIRSE: POESÍA LIBERTARIA

Introducción a Saoirse

La libertad de expresión no es un concepto abstracto. Se puede ejercer o no se puede ejercer. Les hablo de un derecho adquirido por la civilización más importante que haya dado la historia de la humanidad; la occidental. La nuestra. La misma que está a años luz de distancia de las otras culturas de la tierra. No ha sido un camino fácil pero, tras siglos viendo como quemaban a los herejes de la iglesia o mandaban al exilio a los disidentes, aquí estamos blandiendo el estandarte de la libertad que, como sabe el lector inteligente, no sale gratis.

 Nuestras sociedades son tan libres y avanzadas que nadie, a no ser que estuviera a punto de ingresar en un hospital psiquiátrico, las cambiaría para vivir en un país árabe o en naciones tan cochambrosos como Venezuela o Cuba. Y todo, gracias a que una vez vencimos a los nazis y a los comunistas para transformar nuestro rincón del mundo en un lugar mucho más justo y habitable para todos.  También fuimos capaces de separar Iglesia y Estado y  las opciones sexuales no pueden ser motivo de discriminación de acuerdo con las constituciones con las que nos hemos dotado. Sin embargo, en los últimos años hemos retrocedido mucho a causa de los dos nuevos fascismos que avanzan desbocados en el siglo XXI; el islamismo radical y la corrección política.

Vivimos en la época en la que un seguidor de la secta del profeta Mahoma puede alegar sentirse ofendido por cualquier viñeta en la que aparezca su profeta o, por el simple tañido de la campana de una iglesia cristiana. Hoy, por ponerle un ejemplo ilustrativo, quemar una Biblia no es delito en Gran Bretaña pero si prendemos un Corán caerá sobre nosotros todo el peso de la legislación. Una excepción cultural ciertamente inaceptable que rompe aquello de que todos los ciudadanos somos iguales ante la ley.

 Curiosamente, los islamistas ponen el grito en el cielo por una caricatura y callan cuando en Irán cuelgan a los homosexuales de una grúa o, los días que violan a mujeres en Omán por aquello de que están muy ligeritas de ropa. Según los islamistas, los occidentales debemos acatar una ley global sobre la blasfemia aplicando unos preceptos religiosos que, además de ser ilógicos, no pertenecen a nuestro mundo y bagaje cultural. Y todo porque consideran sagrados sus dogmas cuando, en verdad, lo único sagrado que existe es nuestra libertad de expresión que, por supuesto, está muy por encima de esos aires religiosos que vienen del Medievo. A veces los islamistas, y todos aquellos que les apoyan en occidente, parecen de otro planeta y sería estupendo que en verdad lo fueran. En definitiva, millones de occidentales están siendo catalogados de racistas por contar la verdad sobre el Islam y sus seguidores, a saber; su religión es incompatible con los valores de occidente.

 Para más Inri, hoy cualquier idiota que se precie puede sentirse ofendido por un chiste que vaya supuestamente contra el grupo al que dice pertenecer; irlandeses, polacos, habitantes de Raticulin, mujeres, pichas-cortas, honrados come-almohadas ,rubias de pechos generosos, machistas, comunistas, conservadores, socialistas, católicos, islamistas, testículos de Jehová, Mormones, judíos o protestantes. Lo peor del caso es que ya son miles las sentencias en las que se condena a personas por haber hecho un comentario en las redes sociales o, por algún poema que se escape de la corrección política imperante.  Para cerrar el círculo vicioso, nos encontramos con esos occidentales que se llaman liberales y están a favor de la libertad de expresión siempre que no contravenga sus ideas o manera de ver el mundo. Un contrasentido que nada tiene que ver con la libertad con mayúsculas. Incluso hay magistrados que condenan más por su ideología que por los preceptos legales.

La libertad de expresión es lo que somos y la sátira es el instrumento que tenemos los poetas, artistas y ciudadanos cabreados para expresar lo que sentimos por nuestros políticos. Además, como personas libres deberíamos ser capaces de reírnos de todo lo que consideramos ridículo y eso incluye, faltaría más, a todo aquel que parece que viene a salvarnos cuando no necesitamos que nadie nos salve de nada Y si ahora están pensando cómo puede un poema ser considerado un delito, les voy a relatar la historia del cómico alemán Böhmermann que leyó un poema sobre el dictador turco Erdogan en un programa de máxima audiencia de la televisión alemana ZDF. En el soneto lo describía como un hombre cuyos pasatiempos favoritos son el follar cabras, el patear kurdos, el machacar cristianos y el ver pornografía infantil. Aquellos comentarios provocaron la hilaridad del público tudesco y el enfado monumental del Premier turco. Éste, aprovechando que en Alemania existe una ley del siglo XIX que establece condenas de cárcel para aquellos que insulten a los mandatarios extranjeros, inició una causa penal que a punto estuvo de llevar a la ruina al cómico.

 El caso, como no podía ser de otra manera, puso a prueba los límites de expresión de ese país. Erdogan incluso llegó a contar con la colaboración de la Canciller alemana, Ángela Merkel, que afirmó que el poema tenía intención de ofender. Dicho de otra manera, lo que era una simple exploración de la libertad artística de un comediante se transformó en una caza de brujas. El pobre hombre tuvo que abandonar por un tiempo razonable la televisión. A su vuelta, con más de media Germania atenta a la caja tonta, se negó a declarar sobre el caso y solo dijo que jamás haría chistes sobre Adolf Hitler porque de tener un buen abogado podrían denunciarle. Afortunadamente, el alemán encontró apoyo en la vieja Inglaterra cuando Douglas Murray en The Spectator organizó un concurso internacional de poesía satírica sobre Erdogan. En las bases se establecía claramente que el poema ganador del certamen tendría que ser realmente ofensivo. Ganó, y contra todo pronóstico, el ex alcalde de Londres Boris Johnson con el siguiente poema;

 There was a long fella of Ankara
Who was a terrific wankerer
Till he sowed his wild oats
With the help of a goat
But he didn´t stop to thankera

Pueden ustedes imaginar la alegría que sintió el germano cuando supo del apoyo de otros occidentales. Poco consuelo, tal vez, si tenemos en cuanto que todos estos procesos contra artistas no encierran solo un deseo de encontrarnos culpables, sino de hacernos imposible el ejercicio de la libertad de expresión. Al margen de que el proceso puede llevar una multa millonaria que acabe, y de una vez por todas, con nuestra voz crítica.  En verdad hay cosas muchas más graves que llamar  folla-cabras a un folla-cabras pero, con la ayuda del islamismo radical que quiere imponernos una exención cultural a nuestra forma de expresión, ha comenzado una era difícil para todos. Y no solo por culpa de los musulmanes sino por esa corrección política que supone un nuevo puritanismo que desemboca en una dictadura insufrible. Si occidente sigue por esta senda tan peligrosa, llegará el día en el que los textos satíricos de Quevedo o incluso algunos pasajes de Shakespeare sean eliminados de los planes de estudios. Y con ellos, cualquier comentario que pueda suponer una ofensa para el mentecato de turno. Por ello, los ciudadanos libres tenemos que reaccionar y, de eso va este libro.

Saoirse, que significa libertad en gaélico irlandés, es una colección de poemas libertarios que se encuentran a millones de kilómetros de distancia de la corrección política dominante. Alguno ya ha sido incluido en una colección de poesía contemporánea española de Chiado editorial. Versos que suponen un ataque a mis fobias y alguna alabanza a mis filias. En estos páginas, por tanto, despliego mi Santísima Trinidad que engloba; libertad de pensamiento, de expresión y de identidad. Algunos versos son, bien está en reconocerlos, hirientes. Pocos endecasílabos simpáticos pero todos, absolutamente todos, suponen un intento de sacarles una sonrisa o una muela por el dolor que provocan.  En definitiva, Saoirse es un canto a la libertad. Una versión de rock ofensivo a través de unas composiciones que vienen a despertar al mundo occidental en general y, a  la vieja Europa en particular tan dormida cuando ha sido ella, Princesa entre las Princesas, la que transformó el mundo.

 La guerra contra los fascismos del siglo XXI, queridos amigos libertarios, no está ni mucho menos perdida. Los ciudadanos libres, insisto, tenemos derecho a mofarnos y a ridiculizar a nuestros políticos o a quien nos venga en gana y nadie, ni siquiera un político en horas bajas, va a venir a taparnos la boca porque por la libertad, como decía el héroe español Don Quijote, se puede y se debe aventurar la vida.  Recuerden que anteayer fueron las viñetas danesas, ayer un poema sobre Erdogan, hoy es un chiste malintencionado sobre un político andaluz corrupto y estúpido. Si seguimos por este desfiladero peligroso,  mañana nuestras hijas llevarán burka para no ofender a las nietas del profeta. 

 En conclusión; Saoirse es sinónimo de libertad de expresión; la suya, la nuestra, la mía por la que hemos de dar batalla ahora que todavía podemos.  Finalmente quiero hacerle la siguiente advertencia; usted no debería leer este libro si es de esos que se ofenden con facilidad. El que avisa, como ya  sabe, no es traidor y los poemas no dejan títere con cabeza. Por eso le recomendaría darse una vuelta por el índice antes de comenzar a leer la recopilación de poemas que pongo en su mano. Luego no admito reclamaciones.

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Sergio Calle Llorens

martes, 8 de noviembre de 2016

EL DESCENSO

La vida siempre es un arriesgado descenso alpino. Un comienzo en la cima sencillo y pausado. La velocidad tiene sus propias leyes y unas normas que hay que acatar, ya que sólo así se puede disfrutar y salir bien parado del descenso, pues no es posible dar media vuelta o detenerse. Al alba le sigue la noche. A la fortuna la desgracia. A la vida la muerte. Sin embargo, nada importa si finalmente podemos afirmar que la bajada ha valido realmente la pena En mi caso, creo estar a mitad del camino y puedo afirmar que lo he pasado, y lo sigo pasando, de cine. En eso no sufro titubeo alguno aunque mi mente siempre funciona como una radiografía de la duda.

Soy prisionero de unos bosques mudos infinitos. Rehén del vino que sabe a bayas silvestres que estoy degustando mientras escribo estas líneas. Esclavo del mediterráneo que es un cielo líquido, un segundo firmamento donde vislumbrar una miríada de estrellas que riela en la negrura de la madrugada.  Creo que podría emborracharme esta noche mirando esos luceros colgados en la bóveda celestial. Cautivo de la naturaleza que brama bajo una bruma dorada.  La noche, como el trascurrir de los días, llega deprisa para ofrecernos una cacofonía de sonidos más o menos conocidos. Siempre arriba desnuda y ajena a las excusas y medias verdades de aquellos que no se atreven a vivir del todo. La zona fosca en donde se refugian los mediocres de espíritu. Pobres diablos que escondieron sus sueños bajo un hielo glacial. La forma de proceder de esta gente es la mejor metáfora de la derrota de las ilusiones. Pero yo sigo descendiendo en busca del valle de la felicidad con el corazón palpitando desbocado con la frecuencia de un lactante. Afortunadamente no he perdido el alma del niño que fui. Lo cual, bien mirado, es un milagro en toda regla. Tan milagroso como que usted y yo sigamos vivos en este mundo tan extraño. Será cuestión de seguir disfrutando contemplando cómo se despliegan en la mar las tonalidades del cielo. Mi descenso vital me ha conducido a esta recóndita cala a la que creo pertenecer o, eso me susurra la patria salada con sus olas rizadas.


Sergio Calle Llorens

domingo, 6 de noviembre de 2016

SALIDAS

Si no se fía de su marido, controle su móvil, controle sus correos electrónicos y, sobre todo, controle su cuenta corriente. Son, simplemente, tres cositas. El tres es un número que cabalísticamente hablando viene a ser sabiduría. El conocimiento que les falta a algunas señoras para dejar de molestarme con las historias de infidelidades protagonizadas por sus parejas. Dos largos años aguantando batallitas para luego, una vez resuelto el problema amoroso, tratarme como si no me hubieran conocido jamás.  En fin que, como dice el refrán; amigo que no da y cuchillo que no corta, si se pierde no importa.

En realidad, entiendo muy bien a estos hombres que engañan a sus mujeres ya sea por aburrimiento o por sentirse vivos de nuevo. Yo también luché en su momento por salir cada día con mujeres despampanantes. Sin embargo, mi batalla hoy es que mi hija pequeña no salga de mi cama un domingo por la mañana. Sencillamente, quiero que el reloj, como dice la canción de Los Panchos, no marque las horas para que ella siga allí abrazándome mientras sus ojos verdes de luna embotellada observan con ternura. Pensaba en ello contemplando la veleta que lanza destellos dorados con la luz del alba; Paz, amor y unan plegaria que languidece cuando, como aquel personaje en el Fausto de Goethe, siento que nunca como el anochecer conoce el hombre lo que vale su morada. La mía, huelga escribirlo, vale más que el oro por la presencia de mis hijos. Y es que la paternidad es la única zona templada de mi existencia. El paraíso adonde acudo par invertir todos los secretos que he ido aprendiendo durante los años. Me vacío con ellos. Me entrego con toda la pasión que soy capaz de reunir en cada momento. Y lo hago sin esperar una letra de cambio. La única alteración que ocurrirá es un futuro en el que mis vástagos estarán lejos de uno como manda la ley de la vida. Por eso, disfruto cada segundo como si fuera el último. Hasta ese apagón definitivo, no pienso permitir de nuevo que nadie venga a importunarme con sus líos de cuernos. Aprendan a amar y dejen, sencillamente de dar el coñazo. En definitiva, sean más salidas y dejen para otras las salidas de tono.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 2 de noviembre de 2016

EL BALÓN DE ORO

Seamos sinceros muchachos: el Real Madrid ganó la Copa de Europa jugando con rivales con el mismo peso internacional que el Mollerusa. Digamos la verdad amigos: Portugal se alzó con la Eurocopa habiendo vencido solo a un rival en el tiempo reglamentario. Y encima era Gales cuyos futbolistas federados son minoría en un país en el que, por cierto, las ovejas superan en número al de habitantes. Algo así como Islandia. Además, sin el esperpento de la nueva normativa en el que se incluían a los mejores terceros para clasificarse, los lusos se habrían ido para casa, como de costumbre.  En el plano individual, Cristiano Ronaldo, que en la España laica debería de llamarse Agnóstico, tuvo una actuación infame en el plano deportivo, en el de las buenas formas tirando incluso el micrófono de un periodista a un lago, y en el del narcisismo faltando incluso el respeto a los rivales. Recordemos que, como decían los clásicos,  el ser poco estético es poco ético. Por consiguiente, un señor como Ronaldo no merece ganar el balón de oro y, mucho menos, si recordamos las siete agresiones- todas ellas quedaron sin sanción- a jugadores rivales de la liga española.

Messí, por su parte, hizo doble en España ganando liga y copa pero, en mi modesta opinión, el argentino tampoco merece ganar ese galardón tan preciado pues su selección volvió a fracasar estrepitosamente en un torneo internacional. Un equipo compuesto por Leo, Mascherano y nueve mantas incapaces de hacer buenas las patéticas instrucciones del Tata Martino. Un entrenador deplorable desde el punto de vista táctico.

Desgraciadamente, volveremos a ver el lamentable esperpento de la prensa nacionalizada portuguesa de Madrid volcada con la candidatura de Ronaldo al balón de oro. Por su parte, la de Barcelona hará todo lo posible por apoyar a Messi mientras torpedea la del chico maleducado de Madeira. Y digo yo que si hubieran puesto la misma energía en apoyar al mago de balón llamado Don Andrés Iniesta, otro gallo nos habría cantado a todos. Jugador, que todo hay que decirlo, sí ganó el mundial mientras Messi y Cristiano quedaban juntos para verlo por la tele. Como dijo un gran hombre, hay perros que mueren de viejos sin haber aprendido a ladrar, hay periodistas que pasan por la profesión sin haber asimilado lo que significa la decencia informativa.


Sergio Calle Llorens

miércoles, 26 de octubre de 2016

EL SILENCIO

Llueve en el exterior y la brisa marina pasada por agua acaricia mi piel como una amante traviesa. Agudizo el oído en la oscuridad esperando que la noche avance con lentitud tranquilizadora. En la lontananza creo escuchar el tañido de una iglesia y la llamada de una lechuza. Imagino las olas turquesas del mar lamiendo la arena con lujuria. De pronto, la única emisora que no se pierde en un susurro emite las protestas de una joven sobre el machismo en el mundo del motor. A mí también me agradaría ver que las señoritas hacen algo más  que llevar paraguas a las competiciones deportivas de coches y motos. Me abrazo a ese pensamiento cuando la locutora da paso a dos temas de blues que compiten en pena con las lágrimas que caen del cielo.

Sigue lloviendo y  en un murmullo me arriba en la noche el caso de unas mujeres que tendrán que pasar por juicio por llevar en procesión la figura de una vagina de dimensiones considerables. Y todo porque, ay los jueces, se considera que han atentado contra la dignidad de los católicos con el tema del desfile. Creo que ni las supuestas ofendedoras, ni mucho menos los ofendidos, saben que el ojival de las fachadas de las catedrales góticas no es más que la representación más íntima de una mujer.  Apago la radio y sigo escuchando el silencio de la madrugada combinado con efectivos relámpagos.

Encuadro la noche que se asoma por mi balcón como Bert Glennon en la Diligencia de John Ford. Luego aparece un político pidiendo rodear el Congreso de los Diputados porque van a elegir Presidente al candidato que ellos no querían. Escuchando su torpe discurso, no puedo dejar de pensar en Ortega y Gasset. Éste decía que los problemas seculares de España no respondían únicamente al absentismo  de las clases conservadoras, sino también a la curiosa miopía de los eternos progresistas que hacían confundir la nación con la tertulia o con una concentración de entusiastas. Ellos, viene a decir Alberto Garzón, son el pueblo y nosotros, obviamente,  bichos raros a los que exterminar, como a ese ratoncito de campo del que ha dado buena cuenta la blanca rapaz nocturna.

 Y avanza la noche en busca del alba con la lechuza con el estómago lleno y yo con la panza vacía. Bajo a  la cocina y doy buena cuenta- amb moltes ganes- de dos mandarinas en completa oscuridad con las gotas cayendo en silencio en el empedrado. El sueño, sencillamente, no se deja atrapar. Mi único deseo es que cuando arribe la aurora alguien, en algún lugar, me tome de la mano como hizo Gretel con Hansel cuando estaban perdidos en la foresta pero albergando la esperanza en sus corazones. El silencio de la noche me comunica que espere sentado. Y eso hago, o mejor dicho,  tumbado hasta que Morfeo decide acunarme entre querencias pretéritas.


Sergio Calle Llorens

lunes, 24 de octubre de 2016

MISTERIO EN MARO

Hace unos días presenté en el barrio marinero de Pedregalejo la novela Misterio en Maro editada en la ciudad de Lisboa y publicada por Chiado Editorial. A la cita cultural acudieron amigos, seguidores y familiares. Fue un verdadero placer ver a tantos rostros queridos en la audiencia. También fue un deleite comprobar el interés por el libro que contiene las aventuras de un grupo de jóvenes que pasa las vacaciones de semana blanca en el Parque Natural de Maro- Cerro Gordo. 

Durante la presentación hablé de las historias que suelen contarse junto al fuego en las largas noches de invierno mediterráneo. Esas en las que las Ermitas siempre tocan a muerto por el alma de los marinos difuntos. Narraciones que me sirvieron para recordar un naufragio que tuvo lugar en nuestras costas hace ya muchas lunas y que, de una manera muy sutil, forma parte de la narración de Misterio en Maro.

La novela, en cualquier caso,  no es solo un lugar para esconderse cuando el vendaval de la existencia amenaza con tirar abajo nuestros cimientos vitales, sino la llave que abre la puerta donde se esconde los ojos juveniles con los que hay que mirar al mundo. Un trabajo que tiene cuatro patas fundamentales;

-          La aventura
-          La ciencia detectivesca
-          Las historias de fantasmas
-          La mediterraneidad.

La novela es como una escalera que el lector va subiendo peldaño a peldaño sin que, espero, vaya a terminar cayendo, sino aprendiendo más sobre los arcanos del mundo.  Especialmente para aquellos que forman parte de la hermandad de los que se sigue emocionando con los libros de aventuras de Enyd Blyton o con los casos de Sherlock Holmes y Hercule Poirot.  Y es que Misterio en Maro es un homenaje a esos libros que me ayudaron a convertirme en un lector perpetuo y, hasta en un escritor permanente.

Misterio en Maro ha pretendido ser, y tal vez lo haya conseguido, la manera de hacer que los jóvenes y, no tan jóvenes, vuelvan a la lectura en un país que, como dije en la presentación, es conocido por un libro y apenas lee. De momento, me cuentan, ya hay personas esperando la segunda aventura de los protagonistas de Misterio en Maro porque, entre otras cosas, se han enamorado de los personajes.  A ellos les digo que todo se andará pero que, de momento, he de cumplir con la promoción de las dos nuevas novelas que he publicado en las últimas semanas
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En cualquier caso, quiero agradecer públicamente a Fernando García de Echegoyen por permitir que su sapiencia marina cabalgue por las páginas de la novela. También debo hacer extensible el agradecimiento a Concepción García Díez cuyos consejos culinarios aparecen muy bien recogidos en la novela. Sin olvidar, por supuesto,  a Eva García Sempere Diputada Nacional por Málaga, y de Alcoy como mi abuelo, por llevar la novela al Parlamento. Y claro, a mis familiares por aguantar su retrato en esta aventura que huele a mar, a misterio y a extraños enigmas. Y todo para que en España, y en todo el mundo, haya más Mozarts y menos Salieris.  Algo que intuyo posible tras participar en  la posterior charla a la presentación en la que hablamos de libros, conspiraciones, la mar y hasta de la libertad de expresión. En definitiva, mil millones de gracias por acompañarme en esta aventura que pongo bajo la protección de San Eneko.

https://www.chiadoeditorial.es/libreria/misterio-en-maro

http://naufragios.es/

http://misscomiditas.blogspot.com.es/

Sergio Calle Llorens

jueves, 13 de octubre de 2016

EL CRIMEN DE INMACULADA OLIVARES

En España todo el mundo quiere tener razón cuando lo importante, lo verdaderamente relevante, es tener las claves que nos permitan resolver los problemas. Especialmente en el mundo de la criminología cuya situación es la siguiente;  La policía no estudia nada de historia criminal. Los licenciados en criminología no tienen los suficientes conocimientos científicos para prevenir los delitos de sangre. Los detectives privados, que deben acreditar tres años universitarios, no pueden investigar un crimen porque es monopolio de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. La justicia, encima, nos regala instrucciones delirantes. Y para terminar rellenando el vaso de despropósitos, contamos con la prescripción de delitos que no refuerza la seguridad jurídica, sino que la destruye favoreciendo la impunidad de los delincuentes. Algunos ya respiran tranquilos como el asesino, o asesinos de Inmaculada Olivares Montero. Una joven malagueña que murió hace más de veinte años. Este es su caso porque el dolor de su familia, como imaginan, no ha prescrito.

El Crimen de Inmaculada Olivares

Inmaculada solía frecuentar un gimnasio en la calle Ferrándiz, en el Camino Nuevo que conduce a Gibralfaro, ese castillo que parece estar suspendido entre el suelo y el cielo.  Aquel día de vísperas de Reyes de 1994 tampoco fue una excepción en su rutina y, como de costumbre, fue puntual a su clase de aerobic.  Fue la última vez que se la vio con vida. A la mañana siguiente, su novio alertado porque no podía localizar a su chica, se presentó en el domicilio situado en la zona del Cantal, en Rincón de la Victoria-  Málaga al que tuvo que acceder por la terraza de la vivienda de un vecino.  La encontró semidesnuda de cintura para abajo y presentaba una ligadura que parecía indicar que había sido atada a la cama. Le habían golpeado con un objeto de mármol con forma de elefante. Trastornado por la escena abrió la puerta a los vecinos que, como no podía ser de otra manera, entraron y salieron de allí hasta la llegada de la policía local. Aquello, obviamente, contaminó la escena del crimen.

La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación. Desde un principio descartaron el móvil del crimen porque ni la puerta ni las ventanas habían sido forzadas. Tampoco habían echado en falta ningún objeto de valor. Las hipótesis eran, y siguen siendo dos: Un crimen con trasfondo personal o un intento de agresión sexual que no llegó a consumarse. Cualquiera de las dos hipótesis apuntaba a alguien de su entorno. Por tanto, los agentes de la Benemérita se lanzaron a interrogar a los familiares y amigos.  Apenas sacaron en claro el testimonio de una testigo que vivía en un apartamento contiguo al de la joven que decía haber oído un grito pasada la medianoche. Incluso afirmaba haber escuchado una discusión previa pero, como era danesa y no dominaba mucho el español, no pudo aportar más datos. También declaró haber visto a un joven abandonando la vivienda por la puerta trasera, ya entrada la madrugada. No pudo identificarlo. Los agentes tomaron incluso el ADN, una técnica no muy conocida entonces en nuestro país.  Sin embargo, todo fue en vano y el caso acabó, como muchos otros en España, en la terrible carpeta de “crímenes sin resolver”.

Hubo quien apuntó a la pareja sentimental de Inmaculada Olivares pero, nadie jamás pudo probar nada. Lo único claro es que la joven aparcó el Ford Fiesta con matricula de Málaga y, propiedad de su novio, en la calle Tajo del municipio costero antes de subir por última vez las escaleras que la llevaron a una cita cruel con su destino. Curiosamente, la asesinada era miembro de una conocidísima familia cuyo tío era concejal en aquellos años en el ayuntamiento de Málaga Capital. Otro elemento que ha llamado mucho la atención ha sido el hecho de que la familia no ha facilitado casi ninguna foto de la difunta que ayudara, en lo posible, a mantener la llama de la ilusión por resolver el caso. Bien es cierto que aunque no todos los progenitores reaccionan igual ante una tragedia de este calibre, tampoco deja de serlo el hecho de que cualquiera hubiese hecho alguna cosa más para que la sociedad no olvidara su muerte.

La prescripción de los delitos de sangre

En cualquier caso, y por cita un país de nuestro entorno, en Italia los crímenes que están relacionados con delitos que pudieran ser castigados con pena de muerte, no prescriben aunque, evidentemente, la pena capital no existe en el país transalpino. Desgraciadamente en España, ni siquiera en el caso en el que un individuo se presentara mañana en la primera comisaría para confesarse como autor del crimen, bastaría para que el proceso se abriera. Y todo por culpa de un código penal castra la posibilidad de que el Estado ejerza el derecho a castigar a los asesinos.

Nunca sabremos quién se llevó por delante las ilusiones de esa joven en aquel ya lejano año.  Ya nadie podrá arrojar luz a aquella noche en la que Inmaculada fue asesinada la noche de autos. Lo que sí sabemos, porque nuestros gobernantes nos lo han demostrado en múltiples ocasiones, que aunque a ellos le importe una higa, la prescripción de delitos de sangre que no tendrá ni juicio, ni culpables, ni condena es un ataque al corazón de la sociedad civil. Y todo porque el concepto de seguridad jurídica en el Estado de Derecho garantiza más derechos a los criminales que a las víctimas. Una afirmación que bien demuestra la historia de Kepa Pikabea, aquel criminal etarra que confesó haber asesinado a Carlos García Fernández el 7 de octubre de 1980 en Éibar  cuando ya había prescrito el delito.

Se puede concluir desde un punto de vista lógico que la caducidad delictiva solo es saludable cuando la justicia es rápida y eficiente. Algo que como todos sabemos no ocurre en esta vieja piel de toro.  Habría que empezar a confiar en los criminólogos que son, aunque nuestros políticos garbanceros no lo sepan, científicos que estudian el crimen para adelantarse a él.  Por ello, y porque no hay voluntad política de solucionar el tema, la sociedad civil ha da de reaccionar para que, al contrario de lo que pasa hoy, el crimen no sea el que avance sino nuestros métodos para combatirlo. Se lo debemos a personas como Inmaculada  Olivares y, por ello, les pido que firmen esta petición para que la legislación española cambie y los delitos no prescriban nunca.  Toda ayuda será poca para que un día, tal vez no muy lejano, los fantasmas de aquellos que piden justicia puedan descansar, y para siempre, en paz.

¡Gracias!

Sergio Calle Llorens
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miércoles, 12 de octubre de 2016

EL CASO PIQUÉ

No me gusta perder pero no me importa que me ganen si han sido mejores que yo. Otros, en cambio, prefieren vencer aunque sea al precio de perder las formas, la vergüenza y lo poco que aprendieron en la Facultad de Derecho. Para botón de muestra el caso de Gerard Piqué. El futbolista del Barça que siempre que puede le recuerda al eterno rival que su club dobla en títulos al Madrid desde la llegada de Cruyff a la entidad barcelonista. Esa, y no otra, es la causa por la que los periodistas de la “central lechera” han cargado contra el todavía jugador de la selección española de Fútbol.  De haberles importado España, y es evidente que no les importa, estos impresentables hubieran defendido la candidatura de Don Andrés Iniesta al Balón de Oro con la misma energía que la de su favorito Cristiano Ronaldo.

Piqué, aunque a muchos pueda extrañarle, no es independentista ni de lejos sino un joven que defiende el derecho a decidir que valora la unidad en medio de la diversidad. Sí, es posible que a algunos les pueda resultar extraña esta afirmación, pero si se hubieran molestado de investigar algo en vez de repetir las sandeces habituales que pululan por muchos de los diarios madrileños, no tendrían que ver como el mismísimo Diario As- periódico hecho por y para madridistas- pide perdón por el asunto inventado de las mangas de la zamarra del equipo nacional. Dicho de otra manera, de haber estado informados el caso Piqué nunca hubiera existido. 

A Piqué lo odian por el 2-6-con golazo suyo incluido- y el 0-4 en el Bernabéu, por el 5-0 en el  Camp Nou. También por las voces que se ha choteado del Madrid en las redes sociales y eso, como es lógico, no podía ser tolerado por el madridismo más casposo.  Los ataques de sus turiferarios, por tanto, deben de ser entendidos en clave de rivalidad deportiva malsana y nunca en términos políticos.

El madridismo se cobra su pieza más odiada pero, como suele ocurrir en estos casos, su victoria va a ser recordada como la mayor de las derrotas por haber apartado del equipo de Lopetegui a uno de los mejores centrales que ha dado este país. Un defensa que se ha partido la boca, y literalmente, para que España ganara lo que ha ganado en el concierto internacional. Cuesta creer que los juntalíneas ni siquiera se molestaron en contrastar que la bandera nacional no aparecía en las dichosas mangas, pero ese el nivel del reporterismo actual en la vieja piel de toro.

La conclusión es evidente; parte del periodismo patrio ha demostrado que su forma de trabajar es una pulida corrección de sus odios más profundos. Solo les ha faltado, tras el anuncio de Piqué, ir a celebrarlo a Cibeles. Sencillamente penoso.


Sergio Calle Llorens

domingo, 9 de octubre de 2016

DECANOS

Ser el primero en algo no significa necesariamente ser el mejor en esa nueva actividad. Miremos a los ingleses, creadores del balompié, pero incapaces de salir de su kick and run. De hecho llevan sin campeonar desde 1966. Tornemos nuestros ojos hacia el Recreativo de Huelva que más que decano parece el becario más torpe de la clase. Contemplemos al Real Jaén, primer club de esa provincia, cuya aportación al mundo de la pelota es similar a la de los dirigentes de Podemos en un congreso de mentes brillantes.

Algunos de mis amigos creyeron ser los primeros en la creación de técnicas de ligoteo que convierten, y en todos los casos, a mujeres tan frías como el mármol en volcanes capaces de hacer arder un millón de penes. Mis compañeros, como los onubenses, se equivocaron. Buena prueba de ello es que luego llegamos otros para perfeccionar esos métodos que, para sorpresa de muchas, siguen vigentes y no precisamente en un plano onírico
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Personalmente no he sido nunca el último en nada, ya lo creo que no,  pero soy el primero que se opone a que mi  tierra sea controlada desde el Palacio de San Telmo. No solo por mi cartografía sentimental que siempre amarra en el noray de un Puerto mediterráneo, sino por mi absoluto convencimiento de que Andalucía es un invento maquiavélico para chupar la sangre a las ciudades mercantilistas como Málaga. En este punto, estoy seguro de no ser ni el primero ni el último en haber convertido la disidencia en el motor de mi existencia. No es la primera vez que lo escribo, ni será la última.

¡Seguimos tras ocho meses de  obligada ausencia!


Sergio Calle Llorens

sábado, 8 de octubre de 2016

EL ATLETI

El Atlético de Madrid siempre me ha parecido como esa película dirigida por John Sturges en 1963 llamada “The Great Escape”- La Gran Escapada en español- Un film que narra los intentos de fuga de un grupo de prisioneros aliados de un campo de concentración nazi, durante la segunda guerra mundial.  La cinta es extraordinaria con un elenco de actores en el que destacan James Garner, Richard Attennborough, Charles Bronson, Donald Pleasance y el mismísimo Steve McQueen cuyo personaje, Virgil Hilts, trata de fugarse constantemente para ser atrapado una y otra vez por los nazis que lo llevan a la nevera. Una celda pequeña de aislamiento en la que se castiga a los rebeldes como el piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas.

Como Steve McQueen, el Atleti ocupa el tiempo haciendo túneles para huir de las garras de unos enemigos muy pérfidos. Planea, ejecuta y escapa para ir a terminar capturado y lleno de polvo en la nevera en donde Hilts mata el tiempo con la única compañía de un guante y una pelota de baseball. Allí, comienza a fraguarse el próximo intento de huida y al mal tiempo buena cara con una eterna sonrisa dibujada en el rostro. Al profano esta actitud le es incomprensible. Al atlético medio, en cambio, es una forma de ir por la vida.

Lo increíble, lo verdaderamente sorprendentemente, es ver a los atléticos convertidos en Steve McQueen todos los años, con su chaqueta de cuero de aviador y sus poses chulescas a pesar de que todos sabemos que acabarán en la nevera; solos, vencidos y humillados, por un enemigo que controla todas las salidas del campo y hace trampas.  No, el Atleti no es Rock and Roll como apuntaba el Mono Burgos, ni una canción tabernaria según Joaquín Sabina, sino la suite compuesta por Elmer Berstein para la Gran Evasión. Y cuando ves al rojiblanco marchar con la fe intacta en la victoria baja los acordes del tema principal de esa película, uno siente, pese a no ser del Atleti, que no hay nada más grande que el corazón de estos tíos.

Tal vez, algún día, en algún lugar, la película del Atlético de Madrid no termine como la obra maestra de Sturges, y el Steve McQueen de turno logre vencer a los malos saltando  con su moto Triumph por encima de esas alambradas que esconden los tesoros más preciados; la libertad y la Copa de Europa.


Sergio Calle Llorens

sábado, 6 de febrero de 2016

DESPEDIDA


Ya les he dejado escrito en alguna ocasión que prisas, lo que se dice prisas, yo no  he tenido nunca. Empero, y a pesar de mi parsimonia, suelo llegar puntual gracias a las zancadas que permiten mis piernas. Desgraciadamente, no pude arribar a tiempo a despedir a mis familiares cuando marcharon al otro barrio. Y cuando pienso en ese luctuoso hecho la tristeza me embarga el alma.  A veces, la diferencia en ganarle cinco minutos a la dictadura del tiempo puede marcar el resto de nuestras vidas; un encuentro casual para sentarse en el tren de la vida junto a una bella mujer que podría ser la persona ideal que nos pintara la existencia en colorines o, compartir  el resto del viaje con un tipo pesado de Linares. Cuestión de segundos. Pero, como les digo, no me gusta correr y ni siquiera estoy seguro de que vaya a llegar a tiempo para que ustedes vengan a despedirme cuando se cierre el  telón. Y de eso quería hablarles hoy, de que cierro el telón aquí aunque, no se asusten de momento, no sé si es de forma definitiva.

Casi cinco años en los que he cubierto de palabras miles de cuartillas. Textos que, justo es reconocerlo, no han servido absolutamente para cambiar nada.  En este lustro, he recibido infinidad de insultos y alguna que otra caricia en forma de piropo.  Ha sido un tiempo extraordinario en los que he compartido mi visión del mundo. A veces, han quedado claras mis contradicciones pero, como digo alguien, de sabios es rectificar y solo los necios opinan siempre lo mismo. Lo he hecho, o eso pienso yo, de una forma lenta y pausada. Ni siquiera ahora me he dado prisa en acudir fielmente a esta cita en la que se baja la cortina.

Nunca me gustaron las despedidas porque uno no sabe lo que debe decir o como actuar.  Además, no sé si esto es un adiós o un hasta luego porque no soy dueño de mi propio destino y porque, también he de decirlo, estoy enfermo y no puedo seguir el ritmo. Dejaré, por tanto, que la maquina siga presentando mis textos en las redes sociales para no irme dando un portazo. Me guardo, faltaría más, una bomba final que voy a dejar caer sobre el enemigo. Sin prisa, ya saben, pero sin pausa. Ese enemigo que, con toda seguridad, hará suya la frase del Conde Von Moltke; "El primer contacto con el enemigo deja todos los planes obsoletos". Cuidado.

No quiero que nadie piense que esta despedida es arriar la bandera, ni mucho menos, sino una partida hacia mi Isla de los Naufragios para tomar quizá refugio definitivo. Aquí, les dejo parte de mi alma, torpemente atrapada en unas letras pero mi barco, como no podía ser de otra manera, ha de terminar destrozado por las olas bravías.  No encuentro mejor final para un hombre con alma de marinero.

Tampoco quiero dejar la oportunidad para disculparme con todos aquellos a los que he podido ofender con mis textos pero escribir sobre aquellos que has conocido es, en realidad,  como hablar de un encuentro amoroso en la que puedes dejar mal a una segunda parte, y si es una orgía a la vecina del cuarto. De todas maneras, les pido perdón. En mi descarga, añadir que hay escenas que no pueden relatarse sin lesionar a terceros aunque en el fondo lo que hay es muy poco sentido del humor.

Al mismo tiempo, quiero agradecerles de corazón a todos los que han tenido la infinita paciencia de leerme en varias lenguas porque, como saben, mis textos no merecían semejante atención. Han sido todos excesivamente generosos conmigo al no elegir nunca el camino del rigor y siempre el de la clemencia.

Fue, aunque no siempre, un verdadero placer escribir sobre la forma en la que me enamoraba del movimiento que hacían los tacones de una mujer dejando un rumor trémulo en sus caderas. Fue, también, un corpóreo engorro relatar las múltiples caras de una Andalucía atrasada y enferma. Fue, por supuesto, un drama escribir sobre España. Ese país sin solución alguna  en el que Jordi Évole pasa por ser un referente cultural.

En el momento de la despedida espero que estas páginas hayan servido, al menos, para que algunos superen las divisiones binarias de buenos-malos-izquierda- derecha porque el mundo es un sitio mucho más complejo y con muchas aristas. Y ahora, si me lo permiten, me esperan unas millas de navegación antes de que mi barco se convierta en un pecio para siempre. Recuerden que desde allí abajo, les estaré observando.

Un abrazo y hasta siempre

Sergio Calle Llorens





HEREDIA Y LOS CULOS

El socialista malagueño Heredia salió a presumir de los resultados de la bajada del paro en la taifa del sur. Decía, con toda la poca vergüenza que le caracteriza, que sin Andalucía, el fuerte descenso del desempleo en España no se habría producido. El problema es que el paro baja siempre en aquellas provincias que no hacen caso a las políticas loquinarias y atrasadas de Susana Díaz, es decir, Málaga y Almería donde no señorea el estandarte de la Secta del Capullo.

Málaga  por cierto, terminó con 37.000 parados menos el año pasado siendo la cuarta provincia de España donde más se crea empleo tras Madrid, Barcelona y Almería.  Además las dos provincias mediterráneas del sur tienen las tasas más bajas de desempleo frente al 36,73€ de Cádiz, el 28,92% de Sevilla, el 32,65% de Huelva y el 30,84% de Jaén. Es claro y diáfano que si sigue bajando el paro no es gracias al socialismo andaluz sino justamente por lo contrario. Cabe preguntarse lo que estos territorios tan maltratados por el invento autonómico, podrían llegar a alcanzar sin el yugo andaluz.

Nada bueno podemos esperar de un tipejo que llama caraculos a los que son feos y, usando su lógica de percebe, culo de cara a los que tienen un buen trasero. Y con eso piensa. Y con eso le vale para mandar en esa cofradía de traidores que lleva más de tres décadas actuando en esa película de gánsters que se llama Junta de Andalucía.


Sergio Calle Llorens

FIESTAS

Cuando una leyenda es tan bella para convertirse en realidad tangible, lo mejor es considerarla como la esencia misma de la realidad misma. Como la Epifanía. Lástima que no lo sepa esa vieja cascarrabias que transformó la cabalgata de Reyes en una representación de los siete jinetes del Apocalipsis. Uno de los suyos llegó incluso a soltar un discurso sobre la guerra en Siria. Todo muy apropiado para la mente infantil ávida de magia.

Fiestas hay muchas. Diría que demasiadas. La Navidad es la que más me agrada de todas a pesar de los huecos que van dejando los seres queridos que se fueron. Especialmente porque los avaros en estas fechas lo pasan fatal y no tienen manera de escapar al consumismo reinante. Es divertido verles resoplar cuando se dan cuenta del precio de aquellos presentes que quieren regalar a sus seres queridos. Las que menos me gustan son el Carnaval y el Rocío. En la primera porque el pueblo suele demostrar lo zafio e inculto que es. La segunda porque que haya miles de mujeres atravesando un parque natural sin tener contacto con el agua solo puede ser conocida por un nombre; la Ruta del Bakalao.

Aunque no lo parezca, el tema de las fiestas tiene sus pelendengues. Especialmente para aquellos que no pueden abstraerse del mundanal ruido de una música estridente. Pobres vecinos piensa uno mientras ve avanzar una charanga entonando el Paquito el Chocolatero. Hay cosas peores como esa manía tan valenciana de celebrarlo todo a ritmo de petardo y cohete. 

Pudiera ser que todos nuestros esquemas intelectuales obedecieran a la ley de la pereza. Sin embargo, en cuanto ideamos una fiesta, nuestras mentes diabólicas comienzan a planificar concienzudamente la manera de dar por saco a nuestros conciudadanos. Ni holgazanería ni nada. Todo, absolutamente todo, queda dispuesto en nuestro mapa mental para destrozar el descanso de todos los habitantes del barrio, pueblo o ciudad donde nos encontremos. Por pasarlo bien, somos capaces de ponernos un lindo florero de sombrero o de usarlo para miccionar.  La cosa es divertirse y las horas que haya echado la anciana o señorita en el cuidado de las flores que allí se encontraban, nos importan menos que las últimas declaraciones del Alcalde de Serrato.

Al margen de mi querencia por la Navidad, me gustan las celebraciones junto al mediterráneo como la Virgen del Carmen patrona de los marineros y pescadores. Esas barcas prendidas de luces en las noches de verano. Uno queda absorto largo rato del maravilloso espectáculo con los remos hacia arriba escuchando esa Salve Marinera. Empero, no hay mejor fiesta que la contemplación de la patria salada en esos atardeceres rojos que pasan al rosa con unas aguas azules y turquesas.  Una celebración silenciosa junto al rompeolas. Un festival que queda grabado en la retina de la memoria. Un recuerdo al que volver cuando estamos lejos o las cosas se tuercen.  Mi fiesta.


Sergio Calle Llorens

CASTELLS

Sempre he tingut el somni de viure en un Castell d`Escócia. Una d`aquestes velles fortificacións els passsadissos de les quals són recorreguts cada nit per esperits d`un altres temps. A Espanya també tenim molts castells amb les seves históries. M`encantan el de Peníscola o el de Gibralfaro. Aquest últim penjat entre el cel i el sól mirant fixament a la badia.

El somni de tenir un Castell surt massa car y, a més, els seus propietaris han de respectar sempre la história pretérita d`aquells que van habitar en ell. Qualsevol reparació és cososíssima. Hi ha castells amb ánima. Uns altres semblen tristos en la seva decadencia peró en tots podem trobar sons del passat. Marconi parlava que tots els sons de l`univers quden registrats- d`aquí va neixer la idea de fer una maquina anomenada Cronovisor que pogués recuperar-los- peró si un sap escoltar, les pedres poden revelar-nos molts dels seus secrets.

Ja els dic; el meu somni és viure en una vella fortificació envoltat de fantasmes. Un Castell- que bonica es la paraula en aquesta llengua- amb una biblioteca, amb un celler assortit de vins i una xemeneia per escalfar l`ánima i fins a l`esperit. I si és posible en un Castell amb els seus merlets, les seves torres defensives a la vora del mar o envoltat d`un bosc fosc ple de misteri. I ara que ho pensó em ve al cap aquesta poesía meva;

Castell ple de fantasmes
Que semblen ectoplasmes
Als mortals quan arriba la nit
Es moren de por en el llit

Com no crec que vagi a poder comprar un vell Castell, el millor será posar passar la nit en algun que estigui encantat perqué jo quedi encantat d`haver-li conegut. I és que un Castell de nit- llegeixin a Washington Irving i la seva “Tales of the Alhambra” pero compredre-ho- acollona a quaselvol. 

Beneïts castells.


Sergio Calle Llorens

GARCÍA

Pasaban unos segundos tras la medianoche y una voz con marcado acento castellano saludaba a España desde un micrófono; “Buenas noches y saludos cordiales”. Era José María García un periodista al que se le ponían firmes los Ministros y los Secretarios de Estado para el Deporte. Y de eso iba su programa aunque él no fuera experto de ninguno. Empero, trabajaba más que nadie y llegaba antes a la noticia que la competencia.

Sus coletillas se hicieron famosas en todos los rincones del país; “Ojo al dato”, “cantamañanas”, “abrazafarolas”. Todos le temían y casi todos le envidiaban porque no se casaba con nadie, al menos al principio y ni siquiera parecía importar que fuera seguidor acérrimo del Real Madrid o votante de la derecha porque su rigor periodístico e independencia estaban por encima de todo.

Recuerdo aquellas noches en las que entrevistaba al Presidente de la Federación de Tenis de Mesa o petanca por un supuesto escándalo económico. García escuchaba, ejercía de Fiscal y Abogado Defensor y luego, indefectiblemente, dictaba sentencia contra la que no cabía apelación posible. También me viene a la memoria como hizo temblar al Presidente de la Federación Catalana de Fútbol cuando éste en la “Nit del fútbol catalá” propuso, tal vez con dos copas de más, que el equipo de esa región se clasificase directamente para la competición de la UEFA. El pobre hombre no sabía dónde meterse tras el chorreo  del periodista.

Luego llegó el García próximo al poder que defendía a sus amigos por el hecho de serlos. Una lenta y agónica decadencia cuya sentencia de muerte fue firmada por aquellos que no querían que informara sobre el pelotazo que había dado el Real Madrid, y en connivencia con el PP de Aznar,  para fichar a jugadores  de alto cache estando el club de Concha Espina en la más absoluta de las ruinas.

A veces he fantaseado que pongo el aparato de radio y escucho la voz de García criticando abiertamente la enésima agresión de Cristiano Ronaldo. Lo imagino poniendo en su sitio al altivo portugués por decir que la patada al jugador del Sporting de Gijón- club simpático donde los haya- fue algo instintivo. Entonces pienso en el silencio de “la central lechera” que constata que cualquier tiempo pasado fue peor, a excepción del periodismo patrio. Ese Héctor Fernández cuyo modelo de entrevista es de rodillas y primera succión, segunda y tercera para despedirse con un; ciao, ciao, ciao ciao, ciao. Ese De la Morena con su sectarismo inaguantable que ahora superan los Manolos y Josep Pedrusco. El catalán ha dejado, por cierto, una frase impagable tras quedar noqueado por un periodista del Real Madrid que le acusaba de manipular; “Te quito la palabra porque una cosa es la libertad de expresión y otra el libertinaje”.  Pagafantas que militan en la Regional Preferente de la información periodística seria. Personajillos que no soportan la más mínima crítica. A todos ellos habría que recordarles que si no les gusta la crítica, pueden meterse a sexador de luciérnagas. A ver si ven la luz de una puñetera vez.

Desafortunadamente, García no volverá porque a nadie le interesa el retorno de un periodista que podría sacar a los borregos del redil de la ignorancia.

¡Vuelve García!

Sergio Calle Llorens

viernes, 5 de febrero de 2016

ONCLE PASCUAL

Una gran part dels homes de la familia Llorens han estat garebé sempre dominats per les seves dones. L´oncle Pascual no va ser cap excepción. La seva esposa, que per cert va morir a Brasil, va anar un Sergent que li va fer la vida imposible, o almenys aixó és el que jo record. Crec que eren els dissabtes quan ell manaba a la meva germana a un extrem de la casa y a mi al l`altre per vigilar. Temia, i era per témer-li, que el seu volguda Concha anés a enxampar-li amb un cigar en la boca. I mentre nosaltres vigilávem, ell ens cantava unes sardanes i empassava fum.

L`oncle Pascual era un home peculiar, andarín com tots els de la familia, que movia els seus ulls blaus amb una rapidesa increíble. De ment curiosa i amb un sentir de l´humor poc freqüent. Lamentablement la seva dona no apreciava molt la mirada que el seu estimat tenía del món.

Desgraciadament , el nostre oncle va morir massa aviat fent bona la canço de Billy Joel:

                                                   “only the good die Young”.

Quan passeig per la platja on va morir després de donar-se un bany en el mediterrani, és imposible no pensar en ell. I mira que han passat anys. També em ve al capdavant, el seu petit xalet on un dia vam haver d`espearar fins a les sis de la tarda per menjar la paella de la tía Concha. I és en aquesta platja on me pregunto com és posbile que tots els Llorens es deixin arruinar la vida per dones amb tan mal carácter. Per més que ho pensó con aconsegueixo entendre peró clar, óbviament, jo de dones entenc molt poc i mai he trobat a cap que em estimat gens ni mica. El cas és que, de vegades mentre em banyo amb la bressolada del mar a l´hora de la inclinaçió ideal de la tarda, arribo a la conclusió que no sé gens de gens, deixant-me portar pel corrent encara que sigui, como deia l`oncle Pascual, fins al fons del mar. 

La vida amb les dones pels Llorens és una caixa de bombons del que sempre surt un de dolent per collons.

¡Que l´hi diguin al pobre oncle Pascual!

Sergio Calle Llorens

miércoles, 3 de febrero de 2016

AGATHA CHRISTIE

Agatha Christie was not a big fan of Hercule Poirot and called him a detestable, bombastic, tiresome, ego-centric little creep. However, he is known as one of the most popular yet peculiar fictional detectives. He can be compared with the great Sherlock Holmes. According to some of her biographers, the English writer preferred Miss Marple; that slight rather Victorian creature to the Belgian detective.  From a personal point of view- I am talking now like a fan of her detective writing- I find Miss Marple an arrogant and disgusting character. A woman who can resolve crime cases by observing while she is having tea. The spinster is old fashioned and bloody arrogant. It goes without saying that I can´t stand her. 

In an autobiography, Christie admitted that even in her first novel in 1920, she imagined Poirot to be old. At the time, or course, she had not the slightest idea she would be writing about the famous Belgian detective for another five decades. By the way, inspector Clousseau´s immense ego, French accent and moustache were derived from Poirot. Another important fact is that Poirot was the only fictional character to be given an obituary in the New York Times:

“On August 6th, 1975 Hercule Poirot is dead, famed Belgian detective”.

It is true that her plots are well constructed. She takes the reader trough a logical series of actions to an equally logical conclusion.  Christie has an ear for dialogue but I always find hard to read any story with Miss Marple as the main character.

Christie was also interested in looking at human nature in general; thus, her plots resolve around the motivations that cause people to act in a desperate manner. These include greed, a desire for power, jealousy and revenge. That´s one of the reason she has been celebrated as the Queen of crime for so many years, but when she died in 1976 she left behind, along with over 80 novels, a real life mystery puzzling as any she had ever invented.

Real Mystery

On a bitterly cold December night in 1926, when she was 34, she left home with a few pounds in her purse, drove off into the night and disappeared for nearly two weeks. Newspaper headlines screamed the news of her disappearance with many theories ranging from kidnapping to murder. Thousands of people joined police form four counties as they scoured the countryside. The silent pool was dredged, trained dogs were brought out. Most of the searchers were convinced that the famous writer had committed suicide and that it only remained to find the body.

 Meanwhile the police kept a careful eye on her husband who at that time was having an affair with his secretary. “They think I`ve murdered my wife”, he confided to an office colleague. While the hysteria mounted, a young woman who registered as Teresa Neele- the real name of her husband mistress- was holidaying at the Hydro Hotel in Harrogate, Yorkshire. The hotel manager, who had read the reports of Agatha Christie´s disappearance, suspected the missing writer and his guest was one and the same and informed the police.

On 14th December Archie Christie arrived at the hotel and confronted with his wife and she was about to go in to dinner. As he approached she told a group of her fellow guests calmly: “ Fancy, my brother has just arrived”.

His claim that she was suffering from loss of memory was backed by doctors but Agatha Christie was not amnesia victim. While in Harrogate she had written to Harrods in Knightsbridge, where she had mislaid a diamond ring, asking that if was found, it should be returned to Mrs Neele at the Hydro Hotel.

So what happened to Agatha Christie? The simple explanation is that after quarreling with her husband over his decision to leave her, she wanted to stage a disappearance to embarrass her husband, even to punish him by drawing public attention to his behaviour. As a mystery writer, she knew perfectly well that, until she was found, he was likely to come under police suspicion and that might have been a welcome thought for a hurt, rejected wife. Unfortunately, I am speculating because Christie never revealed to anyone the truth behind her disappearance. In fact she managed to take her secrets about her mysterious disappearing to her grave. I guess not even Monsieur Poirot would shed some light on the enigma.

Sergio Calle llorens

martes, 2 de febrero de 2016

LA NEU

Nevava la primera vegada que vaig arribar a Londres. Nevava, també cuan els meus passos em van portar a instalar-me en Odense. Nevaba, i molt, la nit en la cual em vaig anar d`aquests llocs per sempre. En veritat, creo, la meva vida ha estat lligada a aquesta mágica pols blanca que cobreix de vegades les serres de la meva regió malaguenya. És curiós peró ara, amb els anys, trobo a faltar aquesta visió blanca dels boscos nevats. Aquests que jo havia de travessar per anar a algún lloc on no m´esperava ningú.

Sí, nevava aquesta nit a Londres en la qual vaig haver de dormir al carrer perqué no hi había allotjament. Nevaba, i de quina forma, a la ciutat natal d`Hans Christian Andersen .. Davant meu apareixien els personatges de la nena que va morir amb uns llumins a la má o, algun nen perdut de Dickens. No recordó haver passat por peró sí molt fred. No recordó haber caminat tant per les arterias d`aquestes ciutats. Tal vegada sigui verita talló que solament recordem alló que mai va pasar. No obstant aixo, ho recordó com si fos ahir; el fred, la neu caient sense pietat alguna i un servidor aguantant com podía les envestides climátiques.

Crec que ni tan sols els esquirols d`Hyde Park els va agradar la meva presencia i, a aquest agent de policia menys que em va convidar a marxar-me a un altre lloc a passar la nit. Aquesta nit estranya amb el cel encapotat en la qual nevava tant. I va seguir nevant fins que va arribar el matí i vaig poder entrar a un bar a prendere una boca xocolata calent. Diuen que els habitants de Groenlandia tenenn infinitats de termes per nomenar la neu y, en cap llengua que conec té més de tres diferents. I tot, pecisament tots, signifiquen per a mi una simple cosa: Solitud.

Sergio Calle Llorens