lunes, 28 de octubre de 2013

MÁLAGA COMUNIDAD AUTÓNOMA

Recientemente todos los medios de comunicación nacionales se hacían eco del movimiento malagueño para segregarse de Andalucía. Un proyecto auspiciado por la organización Rayya. Desde entonces, se han ido sucediendo las reacciones que, por supuesto, irán en aumento a medida que se vaya acercando en el calendario la manifestación convocada el 28 de febrero, día de Andalucía, para pedir que la provincia rebelde acceda a ser región. Entre ellas, las más furibundas han partido de medios sevillanos que acusan a los malacitanos de ser una mala copia de los nacionalistas catalanes. Con la venia, quiero compartir con ustedes algunas reflexiones sobre este asunto que, espero, arrojen algo de luz entre el personal despistado.

 Vaya por delante que el tema identitario me produce cierta pereza, algo así como volver a casa y comprobar que la cama sigue sin hacer. Añadiría que no me parece nada práctico pasar por la vida reflexionando sobre si uno es más de mamá que de papá. Empero, he de reconocer que yo nunca me he sentido andaluz y que mi patria chica es el mediterráneo que, como saben, lo engloba todo. Por tanto, no creo que la mediterraneidad y el ser andaluz sean incompatibles, pero lo segundo es ciertamente ajeno a mi persona y, creo, a la gran mayoría de miembros de la organización que piden la autonomía para la provincia que más aporta a las arcas andaluzas. Pero, como les digo, los sentimientos no tienen nada que ver. La cuestión aquí es si Málaga hizo un buen negocio uniéndose a la taifa andaluza, y la respuesta es claramente negativa. El propio alcalde popular de Málaga ha declarado, y en diferentes medios, que “de haber sabido lo que iba a pasar luego, la provincia no se habría adherido al proyecto andaluz”. Quiero esto decir que nadie en Málaga está hablando de romper con Andalucía ni con sus tradiciones, sino de iniciar un camino que no marque el gobierno de San Telmo con su centralismo que ahoga a todas las provincias del sureste andaluz. A muchos les puede parecer normal que no haya ni un consejero de Almería o que, entre otras cosillas, el 60% de los consejeros y altos cargos sean de Sevilla.

 En tres décadas bajo el yugo de la Junta, no ha habido unos presupuestos que no hayan hecho abandonar Málaga del furgón de cola en las inversiones. Una realidad que forzó a Manuel Chaves a declarar que, tras años de centralismo, había llegado la hora de la Capital de la Costa del Sol que, por lo visto anda con cierto retraso. También Pepe Griñán montó un despacho en Málaga como guiño a aquellos que decían que nos tenían muy olvidados No lo usó nunca. Málaga sigue siendo la provincia con más clases prefabricadas y en la capital no se ha construido ningún hospital desde lo tiempos de Franco. De ahí que las listas de espera sean aquí mucho más largas que en ninguna otra parte de España. Por si fuera poco, Marbella tiene el triste honor de ser la única ciudad del país con más de 100.000 habitantes que no tiene conexión ferroviaria. A pesar de las trabas, el turismo malagueño supone un 25% de las pernoctaciones nacionales y en ningún lugar de Andalucía se crean tantas empresas como en Málaga y, muy a pesar del gobierno regional que, un día sí y otro también, torpedea los proyectos malagueños.

 La lista de agravios es tan larga que no terminaría nunca de exponerla. El hecho de que algunos no lo sepan, se explica porque la realidad es aquello que no sale en Canal Sur. Ese medio plural que admite opiniones tanto opiniones a favor del bipartito como en contra de la oposición. Un canal público que vende los valores culturales de la Andalucía occidental como propios del resto de provincias. Si embargo, el desapego de los malagueños hacia el gobierno de la Junta es diáfano y palpable. La Junta es vista como un lastre para el vuelo de las provincias orientales. De hecho, es muy raro ver banderas andaluzas fuera del mundo sindical y otros colaboradores del latrocinio institucionalizado andaluz. La Junta de Andalucía está catalogada entre la fauna local como una especie dañina que nos hace mal.

Oyendo la miriada de movimientos bajo ese ritmo irregular de su forma de trabajar, los ciudadanos normales queremos darnos de baja para siempre. Personas que amamos las cosas tangibles y útiles. Andalucía es, desde el punto de vista administrativo, una cosa difusa que impide que el capital extranjero se instale en nuestra tierra. Nos prometieron trenes de cercanías, facilidades para atraer el capital foráneo, metros, hospitales con habitaciones con una cama por enfermo, el pleno empleo y, en cambio, hemos sabido que todo nuestro dinero se lo embolsan una pandilla de cuatreros con sede en la Sierra norte de Sevilla. La manifestación pidiendo la autonomía para Málaga es un grito desesperado. Una forma de desahogo y de protesta en la que, muy probablemente, todos los asistentes recuerden aquellos versos satíricos escritos por un alma atormentada tras vivir en Andalucía:

 -Cuando llegue al cielo
 A San Pedro le dirá Se presenta un malagueño señor
Ya he cumplido mi pena en el infierno

 Queremos salir del infierno que supone estar dominados por ese espíritu siniestro que habita en los gobiernos de Andalucía. Pedimos lo que pidieron nuestros padres. No se trata de crear otro ente autonómico más, se trata de gobernarnos a través de uno existente; La Diputación. Una autonomía que devuelva las competencias de educación y sanidad al estado y, cuyo objetivo sea la de responder a las necesidades reales de los ciudadanos del siglo XXI. Así lo entienden muchos empresarios en privado y otros sectores de la sociedad civil local harta de pagar impuestos, de imposiciones, de agravios sin sentido. Como no podía ser de otra manera, muchos periodistas pretenden, como Mcbeth, asesinar el sueño, ese anhelo de sentirnos libres para decidir nuestro futuro. No queremos ser, lo somos. Se trata, simplemente, de una cuestión administrativa que una vez solventada, impida que nos sigan tomando el pelo con la excusa de un mayor progreso que nunca llegará de su mano.

 Se trata de sacar a la zorra del corral para que deje de comerse los huevos que tanto trabajo nos cuesta poner. No estamos contra nadie, sino por Málaga pues, como dijo otro poeta: Sueña en Málaga Que tu sueño en Málaga vivirá Que en Málaga está más el que sueña Que el que está. Un sueño que, como no podía ser de otra manera, es la mejor manera de obtener una España en la que todos los ciudadanos sean iguales ante la ley. Una vieja aspiración liberal en la tierra que siempre ha sido la primera en el peligro de la libertad. Por ello, decimos un sí rotundo a la constitución de Málaga como comunidad autónoma.

 Sergio Calle Llorens

BELLEZA

El sol se había puesto tras el bosque. La noche avanzaba hacia nosotros desde la mar, cubriendo la sierra de púrpura, como si pretendiera envolvernos. La foresta se quedó muda y las montañas fueron bañadas por una luz rojiza muy mediterránea. Pensé en la suave belleza de la montaña como la curva de un cuerpo de mujer. Fue un momento manchado de lujuria en el que imaginé el vino corriendo por la sangre, el roce de unos labios, el brillo de unas piernas enfundadas en unas medias. Alejé esos pensamientos y me senté junto al grupo a disfrutar de la Sierra de las Nieves.

 La luz se disolvía en el crepúsculo de la otoñada. Todo era de una fugacidad trémula maravillosa. El azul de la patria salada conjugado por el verde del bosque y el cielo naranja me hicieron pensar que esa visión justificaba toda mi existencia. Las dificultades no son nada en comparación con la belleza de ese momento en el que permanecimos en silencio, como no queriendo romper la magia que lo envolvía. Incluso la hojarasca empujada a nuestros pies con la mecida del viento, ponía la banda sonora a ese instante de nuestras vidas.

 Comenzó a llover. Los árboles goteando, el bosque susurrando. Era puro realismo mágico sentir las gotas casi invisibles calando nuestras ropas. Descendimos en silencio por temor a que la tormenta arreciase. Y eso hizo, al poco, con su celestial pirotecnia. Temps de bolets pensé, para mis adentros imaginando esas setas grandes y sabrosas en mi boca. Soñé con trufas de camino a la cena donde la señora de la casa nos había preparado manjares regados con un buen vino de la tierra. Conversaciones inteligentes lejos de la necedad de necedades que ha convertido el patio sureño en un lugar irrespirable. Me dejé flotar en el oscuro mar de la noche, feliz, inmensamente dichoso por la jornada que acababa de vivir. No podía pedir más a la vida y susurré un elocuente agradecimiento desde lo más profundo de mi corazón.

 Sergio Calle Llorens

LOU REED

Lo extraño no es la muerte de Lou Reed sino que haya tardado tanto en hacerlo. Caminó muchos años de su vida por el lado salvaje y, fueron tantos los excesos, que el milagro es que haya llegado a los 71. Admirador de Poe, el líder de la Velvet Underground escribió algunos de los mejores himnos de la historia del Rock and Roll. Para la posteridad quedan.

El primer álbum que escuché de él, fue el Coney Island Baby, con temas que aún hoy me siguen arañando el corazón. Sin duda, aquella canción que hablaba de aquella niña que se lamentaba de que nunca pasaba nada hasta que conectó con una emisora de Rock and Roll y, su vida cambió para siempre. Esa música mestiza nacida de la mezcla de ritmos blancos y negros con su sabor a destilerías ilegales que alejaron el tedio de las vidas monótonas. Cuando la escuché por primera vez, supe que había llegado a casa, que a partir de ese momento, podría fallarme todo pero el Rock and Roll sería el amigo que jamás me fallaría. Ha estado ahí en los peores momentos, en los lugares más sórdidos cuando nada más tenía sentido. Recuerdo una noche en un bar llamado Side Car en compañía de tipos que vestían de cuero y que, entre otras cosas, aspiraban a ser tan duros como Reed. Pandilleros habituales en la parte que sube a Pedregalejo alto. Memorias de juventud, bandas sonoras de mi vida que me han seguido hasta aeropuertos lejanos o estaciones en medio de la más absoluta soledad. Recuerdo cantar el Rock and Roll de Lou Reed en un bosque de Finlandia o en estación de Bayswater en Londres. A solas o acompañado por la hermandad de los rockers de todo el mundo. Se fue el hombre, nos legó su música y sus poemas urbanos. DEP

 Sergio Calle Llorens

sábado, 19 de octubre de 2013

EL PRESERVATIVO

Es ilustrativo que en el barco malagueño, no tenemos todos los mismos mareos. Cada cual, reacciona según su propia armadura ideológica. Una pincelada de ello, es el edificio de Correos sito en la Capital de la Costa del Sol. Una torre que albergó el edificio de correos hasta 2010. La construcción es conocida por los malagueños como el preservativo, por aquello de la enorme red que lo cubre para que ningún ladrillo impacte en la cabeza de algún turista. Y es que aunque padece de aluminosis, fue la forma que tuvo la Junta de Andalucía de pagarle a Málaga la deuda histórica que, a su vez, se había cobrado del estado.

Según publica el Diario Sur, un grupo internacional que ha pedido permanecer en el anonimato- LA TÍA SUPONGO- quiere construir un hotel y tiendas de lujo. Incluso, apunta, la Dirección General de Patrimonio en Sevilla ya está trabajando en la propuesta de cambio de uso. El ínclito Delegado de la república bananera en Málaga afirma que a favor del proyecto está el hecho de que el edificio se encuentra sin uso desde hace más de tres años. De la responsabilidad de los socialistas en el estado del edificio no dijo nada. Al parecer, tenía prisa en ir a jugar al golf tras pelearse con la oratoria.  

El precio que pide la Junta es de 30 millones de euros  que es lo que costaría hacerse con los 16.780 metros cuadrados con casi 2500 de aparcamiento y 2200 de planta baja. Y todo junto a la Alameda, a un paso de la estación del Cercanías y a dos cañas del Soho Malagueño. El supuesto grupo empresarial afirma que el precio está inflado pues el real sería de unos 15 y 20 millones. Por no hablar de que al cambiar el uso del mamotreto, habría que modificar el PGOU. Todo muy complicado y al estilo andaluz.

Ya son muchos los entregados que han abrazado la noticia como de buena nueva. Olvidan, parece, la cantidad de promesas incumplidas por los andaluces en Málaga. Conociéndoles, como les conocemos, no es de recibo ser optimistas al respecto. Además, queda por despejar la incógnita sobre la cantidad que recibiría la ciudad en caso de que la venta del edificio se llevara a buen puerto. Teniendo en cuenta los antecedentes, es mucho más probable que se gastaran la pasta en encargar un cerebro para María Gámez o, en un curso de escritura para su amigo Currito Troya que ciertamente necesita.

 Como les decía, el mareo del barco malagueño no afecta a todos por igual. A los medios de comunicación la resaca andaluza supone ganancia de pescadores por tapar los escándalos de la Junta. A otros, nos hace vomitar en alta mar y, a la mayoría, los golpes de ola son tan habituales que reaccionan como el que escucha llover. Es cierto que nunca llueve a gusto de todos y, por supuesto, no todas las noticias nos afectan igual. Todo depende del color con el que se mire a las cosas. Es casi como esa mujer que le pregunta al marido, ¿Manolo, llevo mucho maquillaje? Eso depende de si vas a salir a matar a Batman. A los chicos de Sur les parece bien el maquillaje que emplea la Junta para tunear la realidad pero, lo de especular con un edificio para ganar un pastón y repartirlo entre la secta del capullo, no tiene ni puñetera gracia, por más que la hija del farero se pinte la cara del Joker en su rostro bobalicón.

Sergio Calle Llorens


LENGUAS

Soy un gran amante de las lenguas. En casa, además del español, se pueden escuchar el danés y el inglés. Escuchar a mis hijos discutir en varias lenguas me produce gran satisfacción. Creo que es una ventaja criar a los niños en diferentes idiomas. Una manera de prepararles para el mundo globalizado y competitivo en el que tendrán que lidiar. No hay nada malo en ser bilingüe o trilingüe. Todo lo contrario. Yo mismo, a la hora del crepúsculo acudo a buscar a un amigo para tener conversaciones en catalán y, hay días en los que la parla de Shakespeare domina mi maldita. Otras jornadas me sumerjo en la literatura italiana y llamo a los amigos transalpinos del pretérito. Mi españolidad, por cierto, no se resiente aunque cada vez me sienta más ciudadano del mundo.

Empero, el anuncio de RENFE de exigir hablar todas las lenguas españolas en las líneas ha desatado cierta sorna en la sociedad. Unos califican la medida de inaceptable. Suelen ser gentes de derecha tramontana que no han aceptado nunca la realidad lingüística de España. Ojo, digo lingüística y no nacional, porque en mi opinión, en Cataluña, por poner un ejemplo, no hay dos culturas, sino una misma en dos idiomas distintos. Además, la medida sólo se aplicaría en los tramos ferroviarios donde se habla otro idioma cooficial.  De tal manera que los empleados de RENFE a su paso por Málaga, no tienen que hablar vasco como los tarados de Twitter apuntaban. Dicho lo cual, me gustaría añadir que me parece ciertamente sorprendente que se le pida a un trabajador dominar el vasco cuando el mismísimo Ibarretxe fue incapaz de aprenderlo nunca. En mi opinión, bastaría con la presencia de algunos trabajadores con el dominio de esa lengua autonómica para salvar el asunto. Entre otras cosas, porque tenemos una lengua común que, al margen de que hablen 500 millones de almas en todo el mundo,  todos conocemos. Ya puestos, podrían mandarnos los pinganillos que se ponen Griñán y los suyos en el senado para la traducción simultánea.

Entre el radicalismo de derechas que aboga por exterminar las lenguas autonómicas y, la ultraizquierda y su odio a todo lo español, hay una tercera vía que apueste por el bilingüismo práctico y sin complejos. Esa tercera vía se encuentra en Ciutadans con su líder, Albert Rivera, a la cabeza. Esa formación defiende aquello que millones de españoles realizamos en la práctica; hablar diferentes parlas de forma natural.

La tercera vía, en cambio, también debería apostar para que el Presidente de un gobierno o una taifa autonómica hablaran idiomas. Ya que se lo exigimos a los camareros de las líneas del AVE, no estaría mal ser consecuentes y hacer lo propio con las habilidades lingüísticas de sus señorías. Sería una bonita forma de desembarazarnos de personajes como Susana Díáz y Manolito Chaves.

Sergio Calle Llorens





LA SEDE DE TUENTI

La nueva sede de Tuenti rompe los moldes de la oficina tradicional y, eso, al parecer, ha provocado una ola de admiración por toda España. Las imágenes de un espacio laboral donde abundan los futbolines, sofás, videojuegos, instrumentos musicales ha acaparado la atención de nuestros nacionales. No les culpo.

El problema es que la admiración surge porque el empresario español está acostumbrado a organizar la oficina teniendo en mente la imagen del campo de concentración de Auschwitz. Cada nimio detalle esta concebido para la tortura del trabajador. Desde el  trato hasta las horas laborales. En cambio, las empresas norteamericanas de internet llevan años aplicando una política de contentar a su gente con innumerables atractivos. La idea es que el trato sea exquisito entre los jefes y los empleados. Éstos últimos, por cierto, se organizan su propio horario de trabajo pensando en la productividad y nunca en el estar por estar. Masajes a los empleados, un ambiente cordial y festivo que huye del alma de la empresa española; la inquisición.

El trabajador español que ha visto las imágenes de Tuenti ha entrado en trance. Parece que hubiera viajado al futuro pero, simplemente, está siendo testigo de un mundo desconocido y fascinante, el de los empresarios jóvenes con ideas del siglo XXI. Esos que no quieren, ni por asomo, que sus empleados se vayan a trabajar a la competencia. Es un tipo ciertamente curioso porque huye del mamoneo de ascender al personal en relación a lo bien o mal que se lleve con su persona. Algo que desconoce, y por completo, el empresario malencarado que se dedica a los seguros o a la construcción. Gentuza, hablando en plata, que tiene ese tono condescendiente y perdonavidas cuando explota al personal o lo manda a la cola del paro. Mierdecillas que después de un día fuera, llega a última hora y decide que es el momento de que todos hagan el trabajo en ese preciso instante. Yo mismo, he sido víctima de Escuelas de Idiomas que tras tratarme peor que un perro, ponían el grito en el cielo al ver como les abandonaba hartos de su miseria moral.

La sede de Tuenti representa lo que la España laboral debería aspirar, el bienestar de sus trabajadores, porque sólo cuando los empleados están a gusto rinden al máximo exigido y, las empresas tienen innumerables beneficios. A más seguridad, mayor compromiso. A más ventajas, menos posibilidad de abandonar el barco. Tuenti, en definitiva, es una música de violín que acaricia profusamente los oídos de los trabajadores. Una visión celestial del mundo que anhelamos.

Sergio Calle Llorens





LA MARCA ANDALUCÍA

Mercedes Milá estrenó su programa Mongolia sobre ruedas, aunque mejor le podría haber llamado mongola sobre ruedas. Sin embargo, el espacio fue líder de audiencia en la república bananera de Andalucía. Y es que a tontos, no nos gana nadie. Basta que haya un espacio televisivo diseñado para mentes vacías para que el andaluz medio se siente frente a la caja tonta para decirle; “te echaba de menos hermana”.

El andaluz es preso de su incultura y falta de talento. Si no encuentra un programa digno de su incapacidad intelectual, acude raudo a canal sur. Allí no se hablará de las ayudas a la sanidad cubana por parte de la Junta, mientras hospitales como el Carlos Haya o el Clínico Universitario de Málaga derivan cada vez más operaciones a la privada por no dar abasto. Tampoco será noticia en el Nodo andaluz el cierre de quirófanos de los hospitales malagueños. Si pasan alguna desgracia, el dudo acusador señala a Madrid y a sus pérfidos ciudadanos.

Aquello que no sale en la tele de los andaluces no existe. De ahí que aunque el bipartito andaluz no pague a los abogados de oficio, si tenga para pagarle la minuta a los picapleitos que defienden a su gente en los ERE fraudulentos. Como el andaluz no lee mucho, tampoco tiene tiempo para centrarse demasiado en que ningún periodista de canal sur tuviera a bien grabar ninguna imagen de los insultos a la juez Alaya. A juicio del subdirector del ente autonómico, fue la casualidad la que privó a los andaluces de ver como se las gastan los granujas de los sindicatos cuando les pillan con las manos en la masa. En realidad, Joaquín Durán siempre tiene tiempo de dar jabón a los suyos o, en su defecto, cubrirles con un manto espeso de niebla tras el que ocultar sus fechorías.

El primate andaluz medio que permite este tipo de sociedad es un peligro para el progreso y, a cada paso, demuestra que no tiene nada que ofertar al resto de compatriotas. Cualquier español no nacido en la taifa sureña asume que la marca Andalucía supone un esquematismo primitivo. Un tormento que rezuma corrupción y malas artes. Un mal mayor que visto a la luz del microscopio resulta grotesco y peligroso. La marca Andalucía no es un mal necesario, es un mal con el que se puede acabar. Basta con devolver las competencias a Madrid y cambiar su corrosivo y mediocre sistema educativo. Hay que exterminar la marca Andalucía cuanto antes, por el bien de España y la humanidad.

Sergio Calle Llorens





SISTEMAS DE ESPIONAJE

Los servicios de inteligencia de una dictadura que ha pasado a ser una democracia, o en proceso de serlo, deben adaptar sus métodos de represión a aquellos que permitan proteger al mismo pueblo que antes vejaba. España supo con la ayuda del Mossad modernizarse y cambiar la mentalidad de los agentes operativos. Rusia, en cambio, ha seguido realizando operaciones encubiertas de asesinatos de líderes políticos opositores al régimen de Putin. En los últimos tiempos, los rusos asesinaron a 14 periodistas rusos que informaban sobre Chechenia desde un punto de vista muy crítico con el Kremlin.  Cosas de un sistema corrupto y asesino como el ruso. Sin embargo, también hay muchos gobiernos democráticos que usan a sus servicios de inteligencia para cometer fechorías de todo  tipo. Hoy vamos a repasar algunas informaciones al respecto que pueden parecerle inquietantes al profano en la materia.

Los servicios de inteligencia tienen como misión fundamental asesorar a los presidentes y gestionar situaciones de crisis. Para ello recaban información que pueda suponer jugar con ventaja frente al enemigo y, llegado el caso, eliminar a cualquier elemento que suponga un riesgo para la seguridad nacional de los países para los que trabajan los servicios de inteligencia. Por lo tanto, hay que reconocer que los agentes se mueven siempre en el filo de la navaja. Hay ocasiones en las que se saltan la ley y, las menos, en las que la respetan.

Con la amenaza islamista que sufre el mundo occidental, los gobiernos de medio mundo han puesto en marcha medidas que suponen una violación fragrante de la libertad individual de los ciudadanos. Y todo, claro está, en nombre de la seguridad de todos. En ocasiones, los responsables políticos quieren ir más lejos en el recorte de derechos con propuestas como las siguientes:

-         Alemania: el ministro del interior propuso la ejecución de terroristas en el extranjero. Una sugerencia que venía precedida por su antecesor en el cargo defendió la posibilidad de pinchar los teléfonos a abogados.
-         Francia: Sarkozy intentó establecer un sistema de cámaras espías por todo el país.
-         Gran Bretaña: Gordon Brown trató, sin éxito, elevar el período de Habeas Corpus de los detenidos.
-         Estados Unidos: Introducción del acta patriótica que permite vulnerar derechos ciudadanos con la excusa del terrorismo.

Muchos ciudadanos no les importan ser espiados pues alegan, tal vez con razón, que al no tener nada que ocultar, los gobiernos pueden centrarse en los verdaderos criminales. Yo no estoy tan seguro. El caso es que la lucha contra el terrorismo internacional en general y, contra el islámico en particular, requiere de grandes sacrificios. Después de todo, nunca podremos ser iguales que los árabes porque ellos matan para vivir y los occidentales vivimos para no morir. Por eso, ni nunca nos entenderemos, ni jamás podremos bajar la guardia.

Algunas medidas adoptadas por los gobiernos no son tan negativas La UE ha establecido 160 medidas contra el terrorismo y blanqueo de dinero. Italia ha empujado a sus aliados a crear una base de datos sobre robo de explosivos. En cualquier caso, el peligro de sobreactuar está presente en las acciones de los gobiernos y sus servicios de inteligencia. Sin olvidar que la información que tienen de nosotros podría caer en las manos equivocadas.

En España, aunque muchos no lo sepan, tenemos el sistema de espionaje SITEL: Sistema integral de comunicaciones electrónicas. Un programa elaborado por Ericsson para el gobierno español de Aznar que permite pinchar todos los teléfonos de España al mismo tiempo y, conocer además de las conversaciones, la identidad del sujeto, su operador telefónico y el punto geográfico desde donde se realiza la llamada. El sistema puede incluso conocer todos los mensajes de SMS que mandamos y el contenido de nuestros mensajes en Internet. Como al vigilante no lo vigila nadie, el CNI pincha teléfonos sin autorización judicial. Dicho de otra manera, los servicios de inteligencia españoles tienen un poder basado en la constitución española pero que luego conculca esos derechos que supuestamente ampara la norma suprema de los españoles. Para los más rezagados informativamente hablando, he de añadir que el sistema SITEL fue introducido por Aznar pero utilizado mayormente por Zapatero y Rubalcaba.

Entiendo que no se puede tener libertad al 100% sin recorte de libertades ciudadanas. Empero, ya que tenemos grandes medios de espionaje, también podrían ser utilizados para defender a los ciudadanos. De hecho, me permito lanzar una idea; cada año, las compañías se reúnen clandestinamente para subir el precio de la gasolina y, justo antes de vacaciones. No estaría mal que el gobierno de turno pusiera fin a esta práctica abusiva. Pero claro, como el estado se llama el 0,80 por ciento de cada vez que repostamos, seguirá sin usar SITEL para exponerles ante la opinión pública. Lo mismo podríamos decir de las compañías de la electricidad con sus subidas pactadas ilegalmente.

Vivimos en la época de Internet y cada vez hay más posibilidades de que sepan todo acerca de nosotros. Es imposible evitar el espionaje electrónico. Microsoft y el Explorer presentan puertas traseras desde la que acceder a nuestra información. Ni siquiera estamos tranquilos con el procesador más usado del mundo, el Microsoft Word. Si no me creen, hagan una prueba; Tomen un documento y ábranlo usando el bloc de notas que incluye el sistema operativo Windows, descubrirán una serie de símbolos y gráficos, entre ellos, podrán ver incluso las horas en las que han escrito el documento e incluso aquellas partes del texto que fueron borradas antes de dar por cerrado el documento. Por desgracia, no hay forma de escapar del Gran Hermano. No obstante, estaría bien que los Servicios de Inteligencia se dedicarán a luchar contra los verdaderos responsables de la crisis mundial que padecemos los ciudadanos, sin olvidarse de los islamistas. Sencillamente sufrir más restricciones no supone ser más seguros, a veces ocurre justo lo contrario.  


Sergio Calle Llorens

EL FICHAJE DE BALE

Si no sabemos cuanto le costó al Real Madrid el fichaje de Bale, mucho menos sabremos el origen de su lesión. Los blancos, en realidad, representan al oscurantismo más perverso. Lo que sí conocemos es que ha sido el jugador más caro de la historia. También conocemos, porque lo publicó un diario deportivo, que el nuevo Prosinecki puede tener una hernia discal. La portada de Marca provocó un gran revuelo entre la secta madridista. Teledeporte, sin ir más lejos, dedicó varias horas enteras a hablar concienzudamente del asunto. No puedo resumirles ni lo que decía el diario, ni lo que afirmaba el canal telemático de televisión española. Más que nada porque las noticias del Madrid me producen una sensación de molestar físico, de barullo desagradable. Sin embargo, conozco el  tema por un amigo muy pesado que suele ponerme al día de estos asuntos menores.

La portada de Marca es un despropósito inigualable, pero no porque la hernia del jugador de País de Gales pueda ser falsa, sino porque le colocaron a él en una foto muy grande y, abajo,  en chiquitita, a la primera mujer española piloto de Formula1 que falleció el día antes, María Villota. Esa, y no otra, es la razón por la que se deberían manifestar los aficionados al deporte. Y es que ni siquiera en la muerte de un deportista nacional, los diarios de Madrid consienten en relegar al equipo de Florentino Pérez a un segundo plano. En realidad, los lectores de ese diario, que no imagino muy inteligentes, deberían estar curados de espantos con portadas en las que se aseguraba que Neymar iba a fichar por el club merengue. Años de ridículos periodísticos que, lejos de bajar la tirada de lectores, la ha subido, aunque cada vez estén peor.  También es sorprendente que un canal público pagado por todos los españoles, dedique un 75% de su  tiempo a hablar del Real Madrid. El favoritismo hacia el club blanco es tan grande, que la temporada pasada llegó a emitir un 80% de los partidos de baloncesto de los chicos de Pablo Laso.

El Real Madrid lo quiere abarcar todo y, cualquier evento, cualquier éxito de la selección nacional de fútbol le supone un gran problema a los blancos al desviar la atención de sus éxitos reales o figurados, con la colaboración de una mayoría de periodistas  volcados en animar y alentar al club de Concha Espina. Las críticas le vienen por celos de plumillas que no consiguen las primicias que les exigen los medios para los que trabajan. Curiosamente, todos los éxitos del deporte español han coincidido con la peor época para los blancos. Hace años, aunque ustedes no lo recuerden, cuando la selección española era eliminada de un torneo, a los jugadores del Madrid les gritaban, “a por la séptima”, sin llegar a pensar, ni por un momento, que muchos españoles no se sienten representados por un club de pasado Franquista cuyas maniobras para ganar son ciertamente nocivas.

Mientras peor le vaya a Florentino y a sus chicos, mucho mejor para el deporte patrio. Prevenir, por tanto, las victorias madridistas es apostar por obtener grandes resultados  en diferentes secciones deportivas. España que ganado dos mundiales en balonmano, 5 en tenis, uno en fútbol y otro en baloncesto, tiene deportistas mucho más importantes que el Real Madrid cuya aportación, por cierto, es menor en la consecución de todos los títulos conseguidos en los que no he incluido los campeonatos de Europa porque, básicamente, no terminaría nunca

. Bale no es nadie, simplemente es un jugador que en 24 años ha tenido 20 lecciones graves. Un pupas, un británico que, como todos, fracasará en la liga española donde, para más escarnio, no aprenderá ni una frase bien dicha. Dicho de otra manera, lo única orejona que van a conseguir los blancos esta temporada, es Bale con sus pabellones auriculares de Dumbo. Ya es hora de que entiendan que sin esfuerzo, sin sudar sangre no desbancarán nunca a nadie. Invocar a los espectros pretéritos de Bernabeu y Juanito es propio de fantasmas. Bale o no vale

Sergio Calle Llorens


TODOS LOS NEGRITOS

Entre ustedes y yo, a la gran mayoría de europeos le trae sin cuidado que miles de africanos perezcan en las costas del mediterráneo. Y, sin son magrebíes, las muertes son recibidas con una completa indiferencia. La UE disimula mandando dinero a Roma para que se las apañe. Italia, en cambio, muestra que es un estado fallido al no poder poner freno a la avalancha humana. La inutilidad se une a la desesperación que, como la fe, mueve montañas.

 La joven nación ha pasado de la Primera Guerra Mundial a la Segunda y, tras los conflictos, al espacio económico europeo. En ninguna etapa ha podido Italia desembarazarse del poder oscuro que lleva siglos mandando en esas tierras. Tampoco Europa es un compendio de virtudes a la hora de asistir a los más necesitados. Creó el problema judío al  intentar exterminarlos, cayó ante la barbarie nazi y no hizo nada por ayudar a los que caían ante la bota criminal comunista. Miró para otro lado en el conflicto de la extinta Yugoslavia y, como casi siempre, tuvo que echar mano de los valientes soldados americanos para poner fin al conflicto. Europa, en definitiva, es una vieja chocha que ilumina menos que una bombilla de 25.

El hombre occidental en general y, el europeo en particular, pierde la salud para ganar dinero, después pierde el dinero para ganar la salud y por pensar ansiosamente en el futuro, no disfruta ni el presente ni el futuro. A pesar de ello, los africanos, hartos de guerra y destrucción, buscan llenarse el estómago dos veces al día y, ya que no tienen presente, al menos que tengan futuro. Con su llegada al viejo continente, esperan encontrar su Dorado. Sin embargo, el africano en la mente del europeo queda muy bien siendo discriminado por el pérfido yankee. Fuera de ahí, se convierte en un tipo desagradable que grita mucho y que pide demasiado. A la pregunta de si eres racista, el europeo contesta con un rotundo no, siempre y cuando las autoridades tengan a bien mantener alejada a los de piel oscura. Tampoco le gusta al europeo demasiado el moro que padece, según la opinión mayoritaria, las taras propias de la secta de Mahoma.

Mandar dinero para meter los cadáveres de los africanos bajo la manta, es lo único que sabe hacer la UE. En verdad, es una novedad pues no sabe recibirlos, no cuenta que hay sitio para todos, no puede asimilarlos y, tampoco los quiere tener corriendo libres por las calles de Berlín y Copenhague. Así que los morenitos del sur se apañen con los dineritos de los jubilados del norte y, que Durao Barroso siga con sus ridículos discursos que quedan muy bien entre los tarados de Twitter. Ya habrá tiempo para que los nórdicos se solivianten con las imágenes de los finados en las playas del sur donde se bañan en vacaciones. Y es que estos africanos tienen la poquísima vergüenza de ir a morirse en la orilla que pisan sus blancos pies.

La gran verdad es que para el europeo, racista impenitente, el judío sólo es aceptado en una cámara de gas y, el africano apenas queda guapo en un libro de Karen Blixen; sirviendo, diciendo sí bwana  y siendo devorado por los leones que se sientan a mirar el crepúsculo en la tumba de Denys Finch Hatton.

Sergio Calle Llorens


LA LEY MARGALLO

El proyecto de Ley de la Acción y del Servicio Exterior del Estado, el principal texto legislativo del gran Ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo delimita, y de que forma, las actividades de las comunidades autónomas en el exterior. Incluso establece que el gobierno de una taifa debe comunicar cualquier visita al exterior al Ministerio que preside el señor Margallo. Incluso, si una autonomía no cumple con la Ley Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, limitará la acción de esas autonomías con alma de países. Como ven, estamos ante una gran ley, si se confirma el borrador, que pone algo de cordura al guirigay nacional de representación en el exterior de nuestras fronteras.

La ley ha provocado que los nacionalistas pongan el grito en el cielo. Unos hablan de que se impedirá luchar contra el hambre, y que habrá menos solidaridad por parte de estas embajaditas regionales fuera de nuestras fronteras. El PNV incluso llega a afirmar que “el rol de las CCAA no puede ser la de mero sujeto pasivo de la estrategia exterior fijada por el poder central”. En este punto he de corregir a los nacionalistas vascos, ya que el rol de las CCAA no es nunca la representación en el exterior pues, ni son países, ni lo han sido nunca.

IU, por su parte, presentó un  texto alternativo en el que, además de evitar menciones expresas al Rey como Jefe de Estado, pretende que el gobierno consulte con las Cortes los nombramientos de embajadores. Los comunistas, como siempre, con sus fantasías de mentes totalitarias que pretenden, tal vez, que el número 1 de los españoles sea el señor Valderas. Por no hablar de que si es aceptada su propuesta, los embajadores podrían ser personas cuya experiencia en las relaciones internacionales, es la misma que la de Falete con la moda de Milán. De esta manera, Cayo Lara vería cumplido su sueño de ser embajador en la dictadura criminal cubana y, el paupérrimo Llamazares haría lo propio en la República Bolivariana de Venezuela. Es evidente que la formación de izquierdas, demuestra, a cada paso, que es una segregadora de lágrimas ya sea pactando con ETA en el País Vasco o con sus chascarrillos de taberna. El caso es que nos hacen llorar siempre.

La ley Margallo es buena aunque, en mi opinión, se queda corta pues hay que ponerle un candando a todas las representaciones autonómicas en el extranjero. Sin embargo, el gobierno del paralizado Rajoy no llevará la cosa más allá a pesar de su mayoría aplastante en el congreso. Es de agradecer, de cualquier forma, que el nieto del general Juan García Margallo Capitán del Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara fallecido heroicamente durante la guerra del Rif, haya tenido los arrestos de llevar al congreso su ley. En definitiva, somos más los españoles que estamos hartos de que haya embajadas autonómicas fuera de España. Margallo, sencillamente, ha obrado en consecuencia. Los rebuznos de la Sexta Noticia son la prueba fehaciente de que es un gran paso para acabar con las gansadas del estado de las autonosuyas.

Sergio Calle Llorens





LA GRAN MENTIRA

La gran mentira que se ha tragado el pueblo español es aquella que afirma que mientras más cercano está el poder, más progreso y menos corrupción. Sin embargo, el ejemplo andaluz nos muestra lo incierto de tal afirmación. Ha sido con la creación de la autonomía cuando las corruptelas se han acrecentado. Además, hoy soportamos una mayor carga fiscal para mantener un monstruo autonómico de mil cabezas. En Andalucía, la administración paralela se come una gran parte del presupuesto, sin  contar con la cantidad de empresas públicas y subvenciones a organizaciones afines al régimen político que, obviamente, también salen por un ojo de la cara.

Es evidente que los andaluces son anteriores a Platón y al idealismo, pero la cruda realidad que soportan les obligaría a posicionarse en contra del dragón autonomista. Abandonar esta gran mentira y adentrarse en el reino de la cordura debería ser la hoja de ruta para salir de la crisis en la república bananera de Andalucía. Por el contrario, continuarán aguantando los resultados mediocres de la casta política que nos mangonea.

Si hacemos un análisis comparativo de Andalucía con cualquier región de Europa, corremos el riesgo de que los comparados pongan el grito en el cielo. Pensemos que cualquier tierra europea se sentiría ultrajada al ser equiparada al reino de la chalaura. Empero, si hacemos este ejercicio de analogías con regiones italianas, veremos como el país de la moda nos bate en todos los sentidos. En Italia, no  tener gobierno no es sinónimo de paralización de la administración pública. Tampoco en regiones como Walonia o Flandes necesitaron gobierno alguno para seguir adelante. Los ciudadanos siguen trabajando duro y pagando impuestos. El resultado es que la administración en estos lugares, lejos de ser una carga, ayuda al desarrollo empresarial de los ciudadanos. En cambio, en Andalucía el engendro autonómico está al servicio de la casta que aplica el latrocinio institucionalizado; sindicatos, PSOE, IU y todos los colectivos subvencionados por La Garduña socialista. Dicho de otra manera, tener gobierno propio en Andalucía es mucho menos rentable que no tenerlo en otras partes de Europa.

Buena prueba de que el régimen socialista andaluz no puede funcionar, lo tenemos en el acoso permanente que sufría hasta ahora la juez Alaya. No contentos con ello, dieron un paso más y durante toda un día, incluyendo la madrugada, insultaron a la sevillana gravemente sin que por allí apareciera policía alguna. Es evidente que cuando cualquier región incumple las leyes en su beneficio y en contra de los ciudadanos, está cometiendo un fraude imperdonable que resulta carísimo.

Al margen del no funcionamiento del estado autonómico en Andalucía, también hay que destacar como no hay motivos históricos ni culturales para mantener un autogobierno en permanente estado de delirio. Tres décadas de propaganda y de planes educativos que no han servido para crear un sentimiento de afecto a la autonomía. No les hablo de las encuestas cocinadas en San Telmo, ni de los estudios de opinión sino de la realidad. Esa que no sale en canal sur. Y, precisamente, es la que afirma que la gran mayoría de andaluces se siente más orgullosa de ser de Málaga o de Almería que de ser andaluza.

Si la economía, la cultura, la educación, la sanidad y la industria son una quimera inalcanzable para una gran mayoría de andaluces, la tiranía de la Junta sólo alberga fracasos que, una vez consumados, se necesitan nuevos ingresos para mantener su delirio autonomista. En realidad, el ciudadano no necesita este lastre para seguir caminando. Puede que una revolución no sea más que un cambio brusco del personal dirigente, pero la auténtica rebelión andaluza debe ser la superación de su autonomía. La insurrección pasa por negarse a pagar más impuestos que apenas sirven ya para alimentar al monstruo que ellos han creado.

El andaluz, en definitiva, debe alejarse del yugo de la autonomía y aprender a volar libre. Es hora de dar un paso adelante y superar el régimen autonómico que tantos muros ha levantado en Andalucía. No creo equivocarme al afirmar que tras 33 años de gobiernos socialistas, el único logro es que los andaluces de diferentes provincias se odian mucho más hoy que cuando la autonomía empezó a andar en 1981.

La autonomía andaluza,  como otras tantas taifas españolas, constituyen la gran mentira de los hijos de Gepetto. No necesitamos esa carga adicional de impuestos. No es asumible pagar sueldos, coches oficiales, jubilaciones, trabajadores, empresas públicas, embajadas y ministros de 17 autonomías diferentes, a lo que hay que sumar los que corresponden al estado. La única solución pasa por poner fin, o delimitar, el estado autonómico tal y como lo conocemos. Defendí hace años en distintos foros que nos hundiríamos con el sistema actual, pues bien, ese momento ha llegado y pueden ahogarse ustedes con el gran buque llamado La Gran Mentira. Les aseguro que yo no pienso ayudar a nadie. Mi solidaridad se ha terminado.


Sergio Calle Llorens

viernes, 11 de octubre de 2013

NO SER ANDALUZ

No ser andaluz es una actitud ante la vida. Una respuesta a la chabacanería sureña. Una forma de andar por el mundo. No ser andaluz significa escuchar con atención y reflexionar en silencio. Levantarse para ceder asientos en el autobús. No molestar más de lo necesario. No gritar cuando se cena en un restaurante. No ser andaluz es un porte elegante alejado de las falta de educación de la masa atocinada.

No ser andaluz es no traicionar jamás la palabra dada. No mentir, no jurar en vano. Cumplir lo pactado. Acudir puntual a las citas por respeto al prójimo. No tirar jamás un papel al suelo.

No ser andaluz significa no rendirse jamás. Trabajar sin descanso abandonando las excusas como justificación a las taras propias. Oponer esfuerzo propio contra la dejadez andaluza. Huir de los odios de Caín. Abrazar la práctica judía de hacer negocios y alejarse de la inútil morería.

No ser andaluz es levantarse cada mañana y preguntarnos por aquellas cosas que debemos mejorar. Saber encajar los golpes. Tener el cuerpo molido pero seguir peleando hasta la última gota de sangre.

No ser andaluz es apretar los dientes y al mal tiempo buena cara. Gritar al mundo que nadie nos va a mandar a cenar con Jesucristo sin una buena pelea. Elegir el cuando y el donde antes de que algún cretino lo haga por nosotros.

No ser andaluz es acunarse en la lectura y respirar la sabiduría de las generaciones precedentes. No ser andaluz es dejar de mirarse al ombligo. En definitiva, no ser andaluz es la única manera para salir de la crisis moral que azota a la región más pobre de España.

No ser andaluz es sumergirse en las páginas de un libro y, sobre todo, entenderlo. No ser andaluz es un ejercicio de ascética, entendida como una depuración del espíritu. Comprender que la abstracción de las leyes de las rectas y los ángulos es la expresión de una verdad superior.

No ser andaluz es aceptar la derrota para curar las heridas y prepararse para la próxima batalla. No ser andaluz es la práctica de la meditación. La fuga de las conversaciones vacías. Mantener la distancia con los dictadores de la mediocridad y los loros que repiten reflexiones de otros.

No ser andaluz significa saber estar aunque no estemos todos preparados para la batalla. No ser andaluz es presentarse voluntario para llevar el estandarte de los osados, porque en el fondo sabemos que Dios bendice siempre a los valientes.

Cuando usted nos vea pasar por la calle, se sorprenderá por nuestra arrogancia al sabernos superiores a la mayoría. Si decide acercarse, hágalo con cuidado pues no toleramos la mala educación y las formas de Rinconete y Cortadillo. Una vez a nuestra altura, trátenos con el vos o el usted por delante y, siempre hablando bajito. No vaya a provocar a la bestia que llevamos dentro. Recuerde que los soldados no andaluces estamos hechos al choque de aceros y, es en las distancias cortas donde nos crecemos. Pero si insiste, ¡qué Dios le proteja!

Sergio Calle Llorens

LA TURBA

Los andaluces tienen el mismo oído para la política que Van Gogh para la música. De ahí que no muevan un dedo ante el latrocinio protagonizado por la izquierda plural andaluza. Un asalto a las cuentas públicas que, al parecer no va con los sureños. La turba andaluza reúne todos los vicios que detesto en un ser humano. En realidad, el andaluz es un ser dañino contra el progreso de la sociedad.

Ver a esa turba insultando a la Juez Alaya usando calificativos machistas y pensar que Andalucía no merece ni autogobierno sino una plaga bíblica. Esas caras llenas de rabia porque alguien les quiere tirar el chiringuito a las organizaciones sindicales, más conocidas como La Garduña, provocan desasosiego en cualquier mente lúcida.

El silencio de las mujeres progresistas ante los ataques a la Juez sevillana permite concluir lo inútil que es subvencionar a estas señoras con menos talento que la babosa aquella del pleistoceno. No me extrañaría que los científicos concluyeran que el componente principal de la cara de las feministas es el cemento armado. Con la de los sindicalistas, ya es un hecho científicamente demostrado.

La turba lo contamina todo en la república bananera de Andalucía y, todo lo domina. Se trata de vaciar cualquier cuenta pública para regocijo de los familiares y allegados de la secta del capullo con sus múltiples sucursales. Nadie debe osar ponerse entre la pasta y ellos. La turba es consciente de que son una pandilla de papanatas pero que lejos de la política tendrían que empezar a sudar. Esa idea les empuja a destrozar la reputación de cualquiera que les ponga ante el espejo.


La pandilla de cretinos que dirige los destinos de la región más patética de España se sabe inferior, y actúa en consecuencia. La solución pasa por una intervención directa del gobierno central por razones obvias. A los andaluces hay que salvarles de ellos mismos, de su estúpido sentido de la vida, de sus razonamientos equivocados y, muy especialmente, de su cobardía. Algún día, alguien, en algún lugar, tendrá que asesinar al monstruo andaluz que tanto daño nos ha hecho a todos. Lo repito una vez más; ellos o nosotros.

Sergio Calle Llorens

LOS SINDICATOS

El Real Madrid de Florentino ha gastado 800 millones de euros para ganar únicamente una liga y una copa. Tras poner de patitas en la calle a Del Bosque, el equipo merengue protagoniza, muy a su pesar, el mayor de los ridículos más grandes de la historia del deporte. El mismísimo Mourinho ganó más como traductor del Barça que ejerciendo de primer técnico del club de Concha Espina. Sólo los fanáticos de la secta blanca son capaces de defender en público las miserias de un club que, si no fuera por Bankia y las conexiones políticas, hace tiempo que estaría jugando en segunda B. Algo similar ocurre con los sindicatos, con su permanente latrocinio de las cuentas públicas a los que tan sólo defienden los entregados a la causa.

No importa que la Junta de Andalucía haya recuperado una mínima parte del dinero defraudado con los cursos de formación. Ellos, erre que erre, siguen afirmando que de su investigación realizada por una comisión anónima, no se desprende nada ilegal. Lejos de pedir perdón, acusan a la Juez Alaya de volver a los tiempos del dictador Franco. De sus declaraciones se desprende que todos los acusados son culpables pues, sólo de esa manera se pueden entender unas afirmaciones tan burdas para justificar lo injustificable.

En la UGT- unión general de trincadotes- no hay ni el más mínimo atisbo de arrepentimiento. Les han pillado con las mariscadas, los maletines y los puros pero la culpa, según su versión, es de la pérfida derecha que no les perdona su existencia. Nada de dimisiones, ni de devolver el dinero a los parados.

Fuera de los límites geográficos de la república bananera de Andalucía, Almudena Grandes se mete con la femineidad de la Juez Alaya. Tras sus declaraciones en las que afirmaba que las monjas violadas por los milicianos en la guerra civil sentían verdadero placer, la madrileña demuestra que el humanismo no es lo suyo. En realidad, no sé muy bien como explicar a las mujeres últimamente. A mí, por ejemplo, cuando una fémina se enfada conmigo me insulta y me desea la muerte y, a los políticos españoles, les enseñan los pechos.

Volviendo a la patética Andalucía, la presidenta elegida a dedo, ofrece un pacto a Rajoy contra la corrupción. Ya sabemos, por experiencia, que en las tierras del sur cuando algo no funciona, se hace un pacto. Recordemos; el pacto por el empleo, el pacto por la movilidad, el pacto por la vivienda, el pacto contra la violencia de género. Todos ellos consisten en reunirse los responsables políticos de izquierdas con sus sindicatos para retratar sus hinchados rostros. Al día siguiente, la imagen dará una vuelta por las rotativas de la prensa subvencionada. Ni que decir tiene que ninguno de esos pactos ha servido para solucionar ni un solo problema, pero los andaluces son muy fáciles de engañar.

Los sindicatos nos han estado estafando durante demasiado tiempo. Era y es un secreto a voces. Sin embargo, la novedad radica en el hecho de que mientras la comunidad de Madrid ha decidido dejar de subvencionar los cursos de formación para parados, en la taifa del sur los socialistas seguirán mandando dinero a los ladrones que la maravillosa señora Alaya envía a prisión. Debería cundir el ejemplo y que sean los afiliados los que paguen los vicios de esa pandilla de degenerados. Propongo el pacto contra la estupidez andaluza. No valdrá para nada, como casi nada en el reino de la eterna chalaura.

Sergio Calle Llorens

PERSONA NON GRATA

El director de un colegio público andaluz ha tomado la decisión de puntuar negativamente a todos aquellos niños que llegan tarde al centro. El primer día, los padres que llevaron a su hijo tras la hora fijada se pusieron hechos una furia. El hombre no tuvo más remedio que hacer de tripas corazón y, hacerles entender, pese a la limitada capacidad intelectual de sus interlocutores, las razones de su decisión. Al parecer, 60 estudiantes llegaron tarde en ese primer día. En la segunda jornada, fueron 120 estudiantes los que arribaron pasadas las 9 de la mañana. En la tercera, el número había aumentado a 180 estudiantes. El jueves, es decir hoy, la lista de estudiantes rezagados había ascendido a 230. Ninguno de los padres pide disculpas, apenas unas palabras de reproche para el “impertinente director”.

Lejos de ser una anécdota, la historia de la puntualidad andaluza dice mucho de la falta de seriedad del pueblo sureño. Y miren que no estamos hablando de las 6 de la mañana, pero basta que el andaluz tenga que someterse a un control horario para que la cosa se complique. Cualquier persona que haya hecho negocios en la taifa del sur, sabe de lo que estoy hablando. Lo habitual es llegar tarde faltando al respeto de las personas a las que dejan esperando. Organizar un horario de reuniones y visitas en Andalucía, es casi tan difícil como llevar un hombre a Marte. Todo el mundo llega tarde y cuando les recriminas el hecho, te salen con las excusas más variopintas. Encima, tienen la desfachatez de culparnos cuando se lo hacemos ver.

Se puede decir que el andaluz medio es una criatura apegada a los derechos propios, de la misma manera que lo está con las obligaciones de los demás. Porque obligaciones propias no van con ellos. Si el director de un instituto decide apostar por la puntualidad, el andaluz no se quiere dar por aludido. Las normas para los otros que ellos tienen una gracia y una cosa que no se puede aguantar. Y en verdad, amigos míos,  yo no los puedo aguantar.

En el mismo colegio, un padre cuyo español es una mezcla entre el farfullín andalusí y un idioma desconocido hasta el momento, comenzó a gritar porque estaba en contra de las clases de inglés. Decía que si los niños querían estudiar inglés, debían irse al extranjero. Tampoco estaba la criatura muy de acuerdo con las excursiones que había organizado el centro para los niños. Como él no podía pagarlas, ningún niño tenía derecho a realizar actividad alguna fuera del centro. Fíjense ustedes en el lumbreras y su perversa forma de pensar. Pues bien, el voto de tal sujeto cuenta igual que el nuestro. Y no piensen que es un tipo de persona muy minoritario.

Jornada tras jornada hemos de sufrir a esta pandilla de descerebrados con su ruido, sus taras,su falta de respeto y su escaso sentido común. Entonces llegas a un rincón tranquilo donde no te puedan dañar más y alguien te manda un mensaje que dice: “No le digas a nadie que soy andaluz que no me gusta presumir”. Te quedas paralizado mientras piensas a qué viene tanto orgullo de fardar de una condición tan humillante. En verdad, no puedo imaginar nada peor que ejercer de andaluz. Yo no pude elegir el sitio donde nací, pero al menos quiero gritar al mundo que soy un renegado y que odio a Andalucía con todo mi corazón. Toda mi obra, por tanto, debe estar orientada a que me nombren Persona Non Grata en Andalucía. Vería cumplido el trabajo de toda una vida.

Sergio Calle Llorens



PASEO BAJO LA LUNA

Paseo en compañía de mi perro nórdico bajo una bóveda celestial cubierta de estrellas. Escucho a los grillos algo molestos con mi presencia. También se dejan sentir los conejos en las profundidades del bosque. Cada uno habla en su lenguaje secreto que junto a la niebla blanquecina le dan al lugar un aspecto sobrenatural. Nuuk, así se llama mi perro, sufrió una embolia de pequeño y, a consecuencia de la misma se le paralizaron los cuartos de atrás. Sin embargo, sus ganas de vivir pudieron más y el can se terminó recuperando. Intento disfrutar de su compañía en mis largos paseos. Nuuk es fiel, y si tuviera que definirlo en una palabra, elegiría un adjetivo en catalán: Caparrut, que viene a ser algo así como cabezón.

“ Pot aguantar temperaturas que l’esser humá no resisteix sense protecció. Es una de les races del grup de gossos de Spitz. El pel llarg, els ulls blaus fan d’aqueta raça una de les mes atractives”.

También le agrada tirar pues, por supuesto, son perros de tiro con una resistencia asombrosa. Luego tiene una tendencia innata a matar animales pequeños como roedores y pajarillos. Verlo en acción bañado por la luz de la luna es un espectáculo. Ladea la cabeza y espera a que su próxima víctima cometa el más mínimo error para tomarse el aperitivo. No puedo separarme mucho de él pues cuando detecta el rastro de un animal, lo sigue hasta las últimas consecuencias. La última vez perseguimos a una raposa cuya amistad con el que suscribe ha quedado en entredicho.

La noche es un territorio abonado a la fantasía y a las reflexiones sesudas. El tiempo para amar y disfrutar mientras el resto de la humanidad duerme. Hay  tanto silencio, que todavía puedo oír la canción triste del mar. Nuuk se detiene al oír el ulular de un búho que, con toda seguridad, nos observa desde una atalaya privilegiada. La noche es de una dulzura lineal un poco lánguida que me estimula una melancolía plácida. Todo es perfecto.

El arte es lo que los hombres creamos como imitación de la naturaleza, esa que ahora nos engulle con las ramas de sus árboles largas proyectando certezas. Nuuk camina a mi lado. Parece compartir mi admiración por ese mágico lugar. Se va percatando de las esencias de los seres secretos del bosque antes de que yo pueda percibir nada. Finalmente, Nuuk decide que ya es hora de dormir que también es un arte.

Volvemos entre dos luces, felices, olvidando las palpitaciones del tiempo. Felices de que la luna haya dignado escaparse de esas pérfidas nubes que ocultaban su rostro. Del pueblo llegan ladridos de perro. Pareciera que estuviera suspendido en el cielo. No hay rastro de presencia humana. Nuuk me guiña un ojo y proseguimos caminando envueltos en las sombras de la noche.

Sergio Calle Llorens


EL ENIGMA DE METRO MÁLAGA

Todos los lectores de mis artículos saben que desvele las mentiras de la Junta de Andalucía en relación al suburbano de la Costa del Sol. En ellos desvelaba que el diseño elegido por el gobierno regional fue abandonado con la mentira del material para las estaciones. Algo que el estudio de arquitectura de Barcelona demostró que era completamente falso. También apunté que el metro debía haber empezado por la zona norte que va a Ciudad Jardín pero que el intento del PSOE de contentar a la zona más poblada de la capital, le enredó en la Carretera de Cádiz. Incluso fui el primero en denunciar que la fecha de apertura del metro de Málaga- 11-11-2011- era un engaño en toda regla. Incluso llegué a pedir una visita a los túneles y estaciones para demostrar gráficamente el fraude. Finalmente, ayudado por alguien de dentro, pude visitar las instalaciones pero sin cámara. Esa, y no otra, fue la condición para poder presentarme de incógnito en el metro. Anteriormente, se me negó la asistencia para hacer el reportaje. Curiosamente, ningún medio de comunicación publicó trabajos críticos antes del incumplimiento de los plazos del metro.

De 2009 pasamos a 2011, y de ese año a diciembre de 2013. Será, aseguran fuentes de la investigación, en 2014 cuando el metro llegue al Guadalmedina y, en 2017 cuando arribe soterrado a La Alameda tras el empecinamiento de otra inútil consejera de fomento. Incluso habría otra línea, la 4 hasta el Hospital Civil. Sin embargo, la cordobesa, tras las presiones ejercidas por Sevilla, no puede vender que Málaga vaya a tener 3 líneas y Sevilla una, así que en un ejercicio de imaginación, plantea la llegada al hospital citado como una prolongación de la línea 2. Eso sí, para tomarla, los usuarios tendrán que cambiar de línea. De todas formas, creer en los plazos que da la Junta a estas alturas, es como hacer lo propio con sus majestades de Oriente.

Es evidente que los resultados mediocrísimos de la Junta en el tema del metro, viene como consecuencia de los continuos cambios en la consejería y, entre otras cosas, colocar a un biólogo para dirigir a un metro del que sabía menos que la mayoría de física cuántica. Las ocurrencias del gobierno regional en lo referente al suburbano malagueño han sido siempre discrecionales, a lo que se suma el poco apoyo del PP en relación a la mayor obra que se ha hecho en Málaga por parte de la Junta.

También es diáfano que la línea 3 de metro de Málaga a El Palo nunca fue una prioridad para el PP y el PSOE como demostré en un artículo sobre esa línea. Por todo lo expuesto, creo que me he ganado una cierta credibilidad al hablar del tema. Así que ahí les mando una bomba informativa; el proceso de selección de los trabajadores del metro podría estar atentando contra la igualdad en la selección de los candidatos. Es más, estarían echando para atrás los CV de personas extremadamente preparadas por no tener los carnets necesarios; o lo que es lo mismo, el del capullo, el de IU y cualquiera de los sindicatos. Esperaremos a la lista definitiva de trabajadores elegidos para confirmar nuestras sospechas.

Sergio Calle Llorens



GREASE


Ninguno de nosotros tenía taquillas en el instituto y, ni mucho menos conducíamos Cadillacs para ir a estudiar. Ni siquiera nacimos en los Estados Unidos de América en la década de los 50. Sin embargo, amamos la película Grease con sus Pink Ladies y los T- Birds, las cazadoras, la brillantina y el Rock and Roll que, como cantaban The Sha-Na- Na, is here to stay. Y se quedó  para siempre en nuestros corazones. Como también han permanecido los actores que participaron en aquella película entrañable que sus fans hemos visto más de 100 veces. Así que hoy, he decidido regalarles con algunas anécdotas sobre el film.

La magia de Grease en tan grande que a nadie le importa que Olivia Newton John interpretara a una chica de instituto cuando tenía ya 30 primaveras a sus espaldas El mismísimo Travolta contaba  26 castañas, por no hablar de Jeff Connaway que se había casado tres veces cuando interpretaba al mejor amigo de Zucko. En realidad, el único actor que tenía 18 años era Lorenzo Lamas que sólo dice dos veces la palabra sí, cuando Sandy- Olivia Newton John- le pide una moneda para poner algo de música en the Jukebox. Por cierto, la canción elegida es “La Bamba” de Richie Valens. Como curiosidad comentar que Olivia no quería aceptar el papel y que tuvo que ser John Travolta quien la convenciera tras visitarla en su domicilio. La actriz  ya había tenido cierto éxito con la música en las listas americanas e inglesas e, incluso, quedó cuarta en el Festival de Eurovisión el año que ganó ABBA con su canción Waterloo. Hablando de canciones, es impactante que la película está basada en un musical y sus canciones, pero en la película, los temas que menos agradaban al director, fueron los que seguimos recordando décadas después. Grease se estrenó en 1978, el año en el que el número 1 en España era “Gorrión”. Corramos un tupido velo y sigamos adelante. Una de las que más llegan al alma es el “Hopesly devoted to you” interpretado por Sandy a la que Frenchi llama Sandy Dee que, para no iniciados, era una actriz de los años 50  que siempre se metía en papeles de señoritas cándidas. De ahí, la canción en la que las chicas de rosa se cachondean de la protagonista. Otra pieza  es “Yo are all that I want” que a punto estuvo de ser descartada en el montaje final.

El profesor de gimnasia, la banda rival llamada The Scorpions y el presentador del baile de fin de curso que, por cierto, es el hombre que retransmite las campanadas de fin de año desde Times Square, los bailes y las coreografías que elevan al espectador y le dejan con un gran sabor de boca. Todos los chicos hemos soñado con ser Danny Zuko y, ellas con interpretar a Sandy Olsen en la vida real. Uno de mis personajes favoritos de la película es Betty Rizzo, con su pelo moreno y sus andares de chica barata interpretado por Stockard Channing y ahora más conocida por su papel en La Zona Oeste. Sus fans no podremos olvidar la canción que nos regala en Grease y que nos sumerge en un mar de verdades sobre la reputación de una mujer algo alocada.

El instituto Rydell High es en realidad Venice High School de Los Ángeles. También se usó el mismo instituto para Pesadilla en Elm Street. Parece que el centro suele funcionar como imán para el mundo del cine. El instituto es bautizado como Rydell en homenaje a Bobby Ridell, un ídolo de la juventud en la década de los 50. Al margen de las localizaciones, he de centrarme en la música de Rock and Roll con un repaso de temas de Budy Holly, Big Bopper y otros pioneros de la mejor música del mundo. “Tears on my pillow” de Little Anthony  y The Imperial o “Those Magic Changes” cuya calidad interpretativa es ciertamente impresionante. Estamos ante la película más americana de la historia, el mejor musical que jamás hayamos visto. Gracias al film conocemos que las chicas en los 50 llevaban los anillos de sus novios colgados del cuello para que supieran que ya tenían compromiso. Y, por supuesto, que la pareja Newton- Travolta sabe bailar como nadie. De hecho, el protagonista de Saturday`s Night Fever ganó un concurso de Twist en su niñez y, eso, como no podía ser de otra manera, marca. Con Grease nos enamoramos, nos emocionamos al cantar y bailar sus melodías. Olivia Newton John que eligió su vestuario para transformarse en una mujer de bandera al final de la cinta, rompió la cremallera del pantalón de cuero de lo ajustado que lo llevaba. Se llevó la prenda como regalo y, aunque no ha vuelto a ponérselo, si lo hiciera, volveríamos a ver a una señora con unas posaderas estupendas. Y es que la magia de Grease sigue produciendo milagros.


Coda: Sólo los que hemos visto la película infinidad de veces, sabemos a lo que nos referimos cuando hablamos del hombre vestido de verde. Para los que no tengan ni idea a lo que me refiero, pueden ver la cinta una vez más. 

Sergio Calle Llorens

SHADOW OF A DOUBT

En sombras de una duda, Hitchcock hace una de sus advertencias morales a las que tan  aficionado se muestra en sus películas. Una vez más, está previniendo a los inocentes de lo peligroso que es asomarse al exterior sin un ojo crítico. También, avisa sobre lo engañosas que pueden ser las apariencias y como un traje bien cortado, una actitud elegante y una forma de hablar educada y refinada, pueden llevar a sacar conclusiones sumamente equivocadas y hasta peligrosas.

El tío Charlie, que exteriormente aparenta ser todo lo que piensa su querida y guapa sobrina, es en realidad un asesino en serie que mata a viudas. A lo largo de la cinta, Joseph Cotten interpreta a un personaje cuya megalomanía y feroz individualismo capta la atención del sexo femenino. Poco a poco, va manifestando el profundo desprecio que siente por la sociedad. Una forma, como otra cualquiera, de justificar sus crímenes. Su sobrina que, curiosamente también se llama Charlie, vive en Santa Rosa- California- en donde el fugitivo se refugia  del brazo largo de la ley. Charlie considera la visita de su admirado tío como un revulsivo en su vida; “dormimos, comemos y nada más”, dirá Charlie Newton  interpretado por mi admiradísima Muriel Teresa Wright, natural de New York. La actriz borda el papel de la inteligente, activa, fantasiosa e inquieta señorita cuyo valor y sentido común es ciertamente destacable a lo largo de la cinta..

Hay una escena en la que se ve a parejas bailando y se oye “La Viuda Alegre”, luego la madre canturrea a su vez las primeras notas, después todos los presentes tratan de recordar el título alrededor de la mesa. Josep Cotten molesto dice; “es el Danubio Azul”, ah no, es La Viuda...,” y entonces Cotten derriba su copa para desviar la atención. No quiere que digan “Es la Viuda Alegre” porque estarían muy cerca de la verdad.

El dilema Charlie/Theresa es grande una vez las sospechas se van confirmando. Su principal objetivo es que su tío se marche, continuando su vida lejos de ellos, si debe ser detenido que no sea en Santa Rosa. Para ello tiene que fingir, ante su novio policía, que confía en el hermano de su madre y no contarle todo lo que sabe. El juego de manipulación, suspense e intriga entre el gato y el ratón elevan la película a la categoría de obra maestra.  El tío Charlie intentará matar a su sobrina que es la única que sabe la verdad.

La película es rara ya que el personaje principal, al igual que ocurre en Psicosis, es el malo y el público simpatiza con él, probablemente porque no va en la forma fría y cruel en la que asesina a las viudas para quedarse su dinero. Lo más curioso es que es el trabajo de Hitchcock que más habla de su personalidad. Donald Spotto lo describe así:

“Estaba viviendo con unos demonios interiores de lujuria y posesión, de oscuras y románticas fantasías acerca de asesinatos y de no realizados sueños sexuales. Podía ser rudo, cruel y tiránico con sus actores y veleidoso e impredecible con sus colegas. Como el tío Charlie codiciaba su buena vida y, por encima de todo la respetabilidad de un buen nombre, esperando establecerse en California”.

También es interesante conocer que el retrato que se hace del tío Charlie en la película su propia hermana, hace referencia a la infancia del mismísimo Hitchcock. El papel de su hermana interpretado en el film por Patricia Collinge , se llama igual que la madre del director inglés, Emma, fallecida antes de empezar “La Sombra de una Duda”. Sin embargo, es el personaje del tío Charlie donde vemos esa dualidad de Jekyll y Hide que había en el interior del genio del suspense. En un momento dado, hace decir a Joseph Cotten:

“Sigo recordando esas viejas cosas, todas las viejas cosas. Todos eran dulces y cariñosos entonces en todo el mundo. Era un mundo maravilloso. No como el mundo de hoy. No como el mundo de ahora. Era grande ser joven entonces”. 

Un sentimiento de nostalgia sobre el pasado y de desprecio acerca del presente que sentía Hitchcock. Su identificación con el vecino Herb Hawkins que cuida a su madre enferma y exigente que condiciona su vida, ideando un asesinato imaginario, un crimen perfecto que nunca será descubierto. El padre de la familia Newton, Joseph, que tiene también rasgos de la personalidad de Hitchcock, se niega a conducir el coche familiar y siempre está gruñendo por el hecho de que un extraño esté viviendo en su casa.

Recientemente volví a sumergirme en los secretos de Hitchcock a través de “La Sombra de la Duda” y supe que, el pasado no fue nunca mejor que el presente, simplemente un tiempo en el que se hacía un mejor cine. La recomiendo ver encarecidamente y, si puede ser en versión original, mucho mejor.

Sergio Calle Llorens






AMERICAN GRAFITTI

Era una noche calurosa, como en American Grafitti, cuando las olas del mar competían con la onda del Rock and Roll. El mediterráneo rizado por el levante travieso en aquel cine de verano. La primera escena ya prometía; las luces de Mel’s Drive, recién encendidas y, al fondo el atardecer californiano con esos coches maravillosos. Comenzó a sonar Runaway de Del Shannon y todo cobró sentido. Yo tenía 17 años y debía ir a la Universidad tras el periodo estival. Estaba perdido, sin rumbo. En realidad, era la primera gran decisión de la vida y sentía vértigo. Me sumergí e el humor y la poesía del film estupendamente narradas por George Lucas. El americano se había estrellado con su primer trabajo en el cine y buscaba redimirse. Coppola la recomendó que hiciera algo más vivo que llegara a los corazones. Y entonces se sacó de la chistera American Graffiti. Todo trascurre en una sola noche, una noche de verano, como la mía, desde el atardecer al amanecer y nos cuenta un montón de cosas. Entre ellas, las decisiones de los protagonistas, ¿qué hacer con sus vidas?

En cada escena, bañada por un clásico de Rock and Roll. Yo estaba como poseído desde que se apagaron las luces y leí las letras de Universal Studios y, Billy Halley and The Comets suenan Rock around the clock. Algún día les contaré el día que estuve en un concierto de ese grupo en la Rockin Race Jambouree de Torremolinos. 

Sin duda, es la mejor película de Lucas, la más personal y la menos planificada. Es en la simplicidad donde el trabajo de American Graffiti se hace grande y poderoso. La cinta llegó a recaudar 200 millones de euros en todo el mundo.

American Graffiti es la historia de cuatro amigos. Curt Henderson, Steve Bolander, Big John Milner y Terry Fields. Y, de sus tres compañeras: Laurie Henderson, Carol Morrison y Bebbie Durhan. Curt y Steve han conseguido una beca para estudiar en una universidad del este. Steve ha decidido tomarse un año sabático. Se siente integrado en el pueblo y es un chico muy popular. Como comprenderán, la sucesión de anécdotas me hacían recapacitar sobre mi vida. Dicho de otra manera, yo me convierto en ambos personajes de los que sólo sabré que pasará con ellos, al final del film, cuando el director- en un ataque de misoginia- decide contar con unos letrerito lo que el futuro les tenía preparados, a ellos, que de ellas se olvida por completo. Se ha escrito sobre la posibilidad de que los cuatro personajes sean una proyección del director: el lado bueno de Steve, la faceta distante de Curt, la torpeza de Terry y la pasión por las carreras de coches de Big John. Éste papel fue interpretado por Le Mat quien se llevó el Golden Globe al mejor debut del año. Como olvidar la escena en la que Big John lleva a Carol a un cementerio de coches y le habla de sus compañeros muertos. Tampoco está mal la carrera final con Bob Falfa, interpretado por un niño llamado Harrison Ford, mientras suena Green Onions de Booker T and the Mg’s. La carrera tiene lugar en un paraje llamado Paradise road y, todo paraíso debe tener su infierno. Al menos, el tipo de lugar maravilloso que imaginamos algunos que debe tener el inframundo; mujeres malas, Rock and Roll, tugurios y todo tipo de drogas.

 Como banda sonora de sus andanzas, tenemos a Wolfman Jack, el hombre lobo, el Dj más famoso de la
Costa Oeste que en la peli interpreta a su propio personaje. Robert Weston Smith- así era su verdadero nombre- accedió a participar en la película y vivió de ella hasta su muerte ya que Lucas le pasaba mensualmente un tanto de los beneficios. Murió a los 57 años tras una larga gira promocionando su biografía. Vuelve, abraza a su mujer y le dice: “Qué ganas tenía de estar en casa” y muere en sus brazos de un infarto fulminante. 

Los protagonistas fantasean sobre el hombre lobo. Algunos apuntan a que emite desde un barco, otros desde un avión pero nunca le atraparán dice un miembro de la banda de Los Faraones como si un atracador de bancos se tratara.

Curt Henderson- Richard Dreyfuss- busca una cosa pero encuentra otra. Su paso por American Graffiti es una reflexión sobre la búsqueda y realización de nuestros sueños. Tal vez, lo importante en la vida sea el camino y no la meta, porque, además, nuestros objetivos pueden cambiar de la noche a la mañana sin nuestro consentimiento. Henderson, y aquí está una parte que me fascina, ve a una rubia guapísima  que va en un Ford Thunderbird blanco del 56. Alguien le comenta que es la mujer de un empresario local atrapada en un matrimonio convencional. Ella representa para él la libertad completa que cada noche atraviesa la ciudad como una estrella fugaz, casi tan fugaz como nuestras vidas. Curt llega a la guarida del hombre lobo y le pide que radie una llamada de socorro; quiere conocer a la rubia del Thunderbird. Le da el número de la cabina y el DJ dice que le concederá ese deseo. Hablan un rato pero el hombre lobo niega ser tal justificando su presencia en la emisora diciendo que todo está grabado y que, el hombre lobo se pasa para dejar más material. “No hagas como yo, escapa ahora que puedes”. Cuando ya se está marchando, mira hacia atrás y por la rendija de la puerta, le descubre hablando como lo que es: El Hombre Lobo. La rubia llama y le dice que puede encontrarla todas las noches en la calle 3 a la misma hora pero Curt que, en ese momento se ha convertido en mi mismo, ya había decidido marcharse. Suena Goodnight It’s time to go. Se me estremeció el alma y una bombilla se encendió en mi cabeza.

La película cierra con un cielo azul donde aparecen enmarcados los rostros de los protagonistas. Unas líneas breves nos informan de que uno murió atropellado por un conductor borracho, otro desapareció en Vietnam, el tercero se quedó en la tienda de su padre y el cuarto es escritor en Canadá. De las chicas nada se supo.

Desde aquella noche calurosa en el cine de verano, junto al mediterráneo, he deseado en secreto que aquellas chicas tuvieran mejor suerte que los protagonistas masculinos de la película, pero en la mañana, yo como Curt, fui a buscar certezas y sólo encontré un mar de dudas en el que me sumergí con ganas. Tal como entonces, escucho el All Summer Long de los Beach Boys, y, pese a todo, vuelvo a sentir las palpitaciones de mis deseos dorados.

Sergio Calle Llorens