miércoles, 27 de febrero de 2013

TONY CANTÓ ALGO


La tribu bermeja de IU pide la dimisión de Tony Cantó por el asunto de sus mensajes relacionados con la mal llamada violencia de género. Incluso hay quien llega más lejos apostando por el empalamiento del diputado de UPD tras la ilegalización de la formación. La verdad es que el representante del partido de Rosa Díez no ha estado muy afortunado pero, a diferencia de otros, ha pedido perdón. Sin embargo, a la turba no le basta. Quiere sangre, y la quiere ahora: feministas, socialistas y comunistas caminan afilando el colmillo cuan hienas africanas.

No podía escapar la oportunidad de darles mi opinión sobre esta polémica. Faltaría más. Después de todo, el comunismo es una ideología que aboga por un sistema en el que los ciudadanos tengamos que hacer cola en las panaderías del estado, casi siempre vacías. Y todo aquel que le parezca más, es eliminado o mandado al GULAG. Por tanto, si hay una ideología que mata, esa es la comunista. Demos un paseo por las cárceles cubanas donde miles de mujeres han perdido a sus bebes al ser pateadas por las guardias asesinos de Castro. Esas señoras que sufren una violencia mucho mayor que cualquier mujer española, no merecen la piedad, ni la consideración de los amantes de la dictadura del proletariado.

Entre ellos, destaca Alberto Garzón. Malagueño, para más señas. Un político que aboga por la elección del Papa por sufragio universal. Idea que muchos encuentran interesante aplicar en el Vaticano. Yo, en cambio, extendería la propuesta a países como Cuba, China o Corea del Norte donde, desgraciadamente, sólo pueden participar en las elecciones, el partido comunista. Los descendientes morales de Stalin no parecen entender que la única revolución posible es aquella en la que se produce un cambio brusco del personal dirigente. Algo que ellos evitan allá donde gobiernan. Y eso, sólo puede ocurrir en lugares donde existe la libertad con mayúsculas. Esa a la que tanto temen estos impresentables como Garzonete.

Si en verdad los dirigentes de IU les preocuparan tanto las mujeres, no se aliarían con religiones como la  musulmana donde la condición jurídica de la mujer está a la altura de la cucaracha. Y, mucho menos, dejarían pasar comentarios machistas como el que salió de la boca de su jefe en Andalucía con aquello de “aquella de las tetas gordas”. Tampoco los socialistas deberían poner el grito en el cielo después de haber tenido a un maltratador durante años como dirigente  del partido en el País Vasco.

¡No nos engañemos! Aquí lo único que les importa a estos dirigentes de izquierdas es sacar rédito electoral ante un rival que le resta votos. Si la metedura de pata la hubiera cometido uno de los suyos, habrían callado como putas, tal y como han hecho en el parlamento de Andalucía con el asunto de los ERE. Lo único que demuestran con todas estas llamadas a la eliminación del adversario, es su ideología totalitaria propia de masas encefálicas que tienden al empequeñecimiento.

Finalmente, hago votos para que el diputado Cantó deje de cantar datos si éstos no han sido contrastados. También espero que en el futuro no se deje llevar tanto, en sus opiniones sobre las mujeres, por sus traumáticas experiencias. Bien mirado, ver como tu ex compañera sentimental te hace la vida imposible, es difícil, pero aún lo es más sufrir la pérdida de una hija en una carretera. No seré yo quien le juzgue duramente. Y menos en un país donde si un hombre mata a una mujer, tiene más pena que si el crimen es cometido a la inversa. Consecuencia de una legislación que criminaliza al hombre.br />
Sergio Calle Llorens



lunes, 25 de febrero de 2013

EL 28F


La Junta de Andalucía recuerda a esa señora con achaques que acude al médico y le pregunta; -Doctor me siento morir, estoy gorda y fea, qué tengo. Éste, tras una rápida mirada, le contesta con cierto aire socarrón. -Señora tiene razón.  A pesar de ello, los vividores del régimen socialista defienden, con todas sus fuerzas, a la vieja andaluza en la que se ha convertido la región más pobre de España. De ahí que hayan organizado un baile de máscaras que oculten el rostro ajado de la señora. Será el 28 de febrero.

Veremos banderas andaluzas, proclamas contra el gobierno central de los de siempre mientras una inmensa mayoría se va de excursión, o reniega de la verde y blanca. Personalmente, el andalucismo me ha producido siempre una sensación de violencia física, de barullo desagradable. Y mucho más cuando la fiesta sirve para acallar los recortes realizados por el bipartito andaluz. Todo parece un sainete molieresco y pueblerino. De esos que tanto gustan a los incultos de canal sur televisión. Sin embargo, la muerte de la Junta es ineluctable. El orgullo por  el latrocinio institucionalizado de esos primates sureños,  que siempre ha estado de candente actualidad en Andalucía, les lleva al desastre. Les han bastado algo más de tres décadas para matar al monstruo que crearon.

Andalucía es un tren que lleva retraso por la insistencia de sus maquinistas de viajar por vía corta. Con unos revisores obsesionados por controlarlo todo. Desde que comemos los pasajeros, hasta la postura que adquirimos para dormir. Cuando despertamos del sueño, vemos pasar a trenes más potentes llenos de esperanza e ilusiones. Realidades tangibles. El tren andaluz, en cambio, es lento, corrosivo y mediocre. Sólo basta echar una mirada furibunda a la realidad circundante para que lleguemos a la siguiente conclusión; lo mejor es desmontar el tren andaluz y venderlo por piezas al mejor postor.

Lejos de la Andalucía oficial, va creciendo el número de desafectos al régimen. Y, con ellos, un deseo fuerte va tomando fuerza en el pecho; abandonar Andalucía y que cada provincia pase a depende directamente del estado. Hace un lustro éramos muy pocos los que apostábamos por el más España y menos Andalucía. Hoy somos legión y la batalla no ha hecho nada más que comenzar.

El 28 de febrero es un recordatorio del fracaso andaluz. Una fecha de nefasto recuerdo que sólo enorgullece a los que viven del erario público. Todos ellos hablan de la corrupción de una forma impersonal, parece que hablaran de una persona desconocida y vaga. Pero son ellos, los únicos responsables de esta desaguisado andaluz. Lo único bueno que tiene el matrimonio, es que es voluntario. No he conocido a ningún soltero que fuese intrínsicamente estúpido. Raro sí, estúpido no. Ahora, sin embargo, tras el matrimonio toca la experiencia traumática del divorcio. Más aún si tenemos en cuenta que el matrimonio andaluz no fue voluntario, porque el voto negativo de Almería a pertenecer a este invento,  invalidaba, de facto, la autonomía andaluza. Han pasado muchos años desde aquellas nupcias forzadas y, como dice la izquierda, muchos de los españoles de hoy, no pudimos votar aquella constitución. Pues a hacer otra que muchos españoles queremos votar salirnos de Andalucía. Entonces entenderían, hasta que punto la desafección de los andaluces con su autogobierno. Años de oprobios, robos, agravios nos han convencido de que lo mejor es desconectar la maquina andaluza. Queremos volar alto, queremos volar solos y el lastre andaluz, sencillamente nos lo impide. Queremos votar en un referéndum el nacimiento de una nueva España, para que nadie, jamás, vuelva a confundir manifestantes por votantes. Reitero, una vez más, mi deseo de bajarme del tren de la Junta.

Sergio Calle Llorens

JORGE QUERO: VOX STUlTORUM




Si la fanfarronería de la Junta va adquiriendo un trémulo grotesco, qué podríamos decir de esos pelmazos insoportables que la apoyan. Tipos que lejos de la administración de la taifa no dudarían ni dos horas vivos. Uno de ellos responde al nombre de Jorge Quero. Fiel sirviente de María Gámez, ha sido cómplice de todos los ataques a Málaga perpetrados por el diablo que lleva gafas. El otro día trataba de mover a la turba para que rodeara la sede del partido que es oposición en Andalucía. El lumbreras lanzaba el siguiente tuit: “ Si nos echan a la calle, iremos a dormir a las puertas de sus casas”. Se entendía la de los ricos, de los poderosos, de los banqueros pero también de todos aquellos responsables de los desahucios. Mi respuesta fue, por tanto, inmediata; “apoyo la moción, iremos a dormir al chalet de Mijas o al piso de lujo en Huelin de María Gámez. El capullo socialista replicaba con un sentido “este señor de la ultraderecha está boicoteando la manifestación. La verdad es que no he pertenecido nunca a un grupo extremista, ni de un lado ni de otro. Eso sí, reconozco en mí un extremismo a la hora de luchar contra la corrupción en la taifa que me ha tocado vivir, y salto ante el mayor atisbo de cretinismo. Existen las mismas posibilidades de verme apoyando a un grupo de extrema derecha que atisbar su presencia en un congreso de mentes brillantes.

 Quiero, como no podía ser de otra manera, dedicar este artículo a este señor como denuncia del patetismo de los que nos gobiernan en La República Bananera del Sur. Para empezar, tengan en mente que cualquier sociedad constituida para delinquir, como es el caso de la Junta, debe ser disuelta. Y los que mantienen su actividad, ingresar inmediatamente en prisión. Jorgito, cuya única ocupación es la de calentar al personal para que jamás haya alternancia en la taifa, responde a ese peligroso juego mental que percibe al contrario como a alguien a quien eliminar físicamente. Tal vez, no haya robado nunca pero justifica el robo de sus señorías, tan socialistas como él, e incluso que se rodee las sedes de la oposición. De ahí que navegue por la red haciendo meritos antes sus jefes. El sistema es siempre el mismo; los problemas los crea la derecha, el estado. Andalucía es una especie de arcadia feliz donde el paro, la horrible sanidad y la educación con más fracaso, sean responsabilidad de los otros. Su labor es un oficio servil que raya el parasitismo bufonesco. Suele aislara su escasa capacidad razonadora para que su imperfecto mundo socialista encaje en la realidad que ellos, sistemáticamente, han ayudado a crear. Por eso, no toleran que alguien les señale su impostura. Las casas de María Gámez dejan de tener importancia, las que valen son las de los ricos, como bien me dejaba escrito. A cada golpe que iba recibiendo de mi persona, respondía con más nerviosismo. Balbuceaba, dudaba, llegando a tener un aspecto de patán aturdido. De su actitud se desprende una visión deprimente, una insatisfacción continua, a menudo justificada por su odio a lo ajeno ideológicamente hablando. Estamos ante un fiel exponente de los justificadores de cualquier latrocinio institucionalizado perpetrado por la cuadrilla socialista. Su única neurona entiende que la derecha es mala y que, por tanto, cualquier ataque a sus representantes está plenamente justificado. Casi tanto como señalarme, coses veredes, como el responsable máximo de los desahucios en España.

 Quiero es lo opuesto a un hombre liberal, tolerante y civilizado. De poder ejercer su verdadera vocación, dirigiría una checa y con toda seguridad, mi cuerpo yacería inerte en una cuneta de cualquier carretera del sur. Su entrega a la intolerancia lo convierte en la quintaesencia de un Frente Popular renacido, y con otra máscara. Alejado, por formación y creencias, de la tolerancia y la amabilidad, no se convertirá jamás en una criatura democrática. Gentuza como Jorgito Quero han convertido Andalucía en un lugar tétrico. Su responsabilidad es haber montado sobre la cloaca andaluza en la que nos movemos, sus endebles y míseras convicciones. Su presencia y sus rebuznos me convencen, aún más, de que debemos seguir luchando para que un día, no muy lejano, podamos dar un zarpazo tan fiero que la Junta y su PSOE no se repongan en los próximos 50 años.

Sergio Calle Llorens

sábado, 16 de febrero de 2013

ANDALUCÍA COMO CADÁVER


Me he pasado la vida buscando mi partido. Una agrupación política capaz de acabar con la ignorancia y el paro en Andalucía. No habiendo encontrado un programa electoral que acreditara haber cumplido las promesas de sus señorías, me he quedado al margen de todo. Mi única certeza es que el gobierno andaluz siempre está compuesto por un grupo de patanes elegidos para hacer el inútil. Quiero hacer constar que con el bipartito PSOE-IU la situación ha empeorado, ya que la unidad se resquebraja al tener la casa dos puertas por donde se escapa la información confidencial, aquella que no deben conocer los ciudadanos. Cuando eso ocurre, los periodistas del régimen adoptan un punto de fanfarronería, una actitud chulesca que esconda, en lo posible, que la taifa del sur es un cadáver putrefacto que por alguna razón desconocida sigue en pie.

Imaginar a una persona que se ha querido en forma de calavera tiene que ser de un dolor insoportable. Como jamás he sentido amor alguno por el ente político andaluz, contemplar el cadáver me resulta hasta gracioso. Podría decir que nunca he matado a nadie pero estoy asistiendo a este entierro con profundísimo gusto. Sobre todo cuando leo al pueblo andaluz con su indignación sobre los recortes del gobierno central, que en el sur, llaman ajustes. Plañideras andaluzas que quieren creer en las patrañas del bipartito porque les va la hipoteca en ello. Encontrar una excusa para justificar que la Junta no cumple es facilísimo. Esta gente ha aprendido a dividir al mundo en señores de derechas y progresistas de izquierdas. Parecen desconocer que ambos grupos han mamado la misma leche. La división, claro está, es inservible. Hay una distinción mucho más certera e implacable. La que establece entre personas inteligentes e idiotas, entre buenas personas y malnacidos.  Quienes no entienden de estas distinciones son, no lo duden, mentes yermas que ahora sollozan ante el féretro que porta la autonomía andaluza.

Reflexionar sobre este fracaso colectivo no es del agrado de esa masa vociferante que jamás leyó un libro que pudiera comprender. Como tampoco es de su gusto que les recuerden estas décadas de nada. Miran para otro lado cuando les señalas que la República Bananera de Andalucía nació del simple capricho de unos señoritos andaluces, apoyados en sus ignorantes. Para lograrlo, se estableció una lucha idiota con Madrid, convirtiendo una iniciativa potable a los intereses generales, en un desastre completo. Se metieron en una orgía andalucista inventada por un señor ocioso, de mente calenturienta, al que hoy veneran como padre cuando, siento decirlo, en vida no lo conocían ni en su casa a la hora de almorzar.

Huele a muerto y a chamusquina pero los agentes de la Junta tratan de endilgarnos sus fantasías sobre una Andalucía lozana y joven. Incansables al desaliento se empeñan en que no veamos que la buena gente de estas tierras se tiene que marchar a buscar empleos a lugares, donde el amor al trabajo bien hecho no es considerado una clase de alergia. La única verdad es que las campañas de Andalucía al máximo, de la segunda o la vigésimo cuarta modernización han acabado en muerte porque ya tenemos más imputados que diputados andaluces.

Un funeral es siempre algo fascinante, amigos y enemigos hablando bien del fallecido. En el caso que nos ocupa, olvidan que el origen de la Andalucía política se encuentra en un deseo no disimulado de rapiña. Una vez conseguido, que no saciado, ya no hay nada más que robar por lo que la taifa ha muerto de gota de tantas mariscadas a costa del contribuyente. ¡Descanse en paz Andalucía en un lugar donde no pueda hacer más daño! 

Sergio Calle Llorens

jueves, 14 de febrero de 2013

CURRITO EL DE LA CRUZCAMPO



Es curioso que el día de San Valentín celebremos también la jornada de las enfermedades congénitas cardiovasculares. Casi tan curioso como que una eventual caída del gobierno de España, no haya nadie en la oposición para tomar el relevo; Blanco a punto de sentarse en el banquillo por el caso campeón, el mismísimo escándalo de los ERE e Invercaria en Andalucía, el espionaje estilo la agencia TIA de Mortadelo y Filemón en Cataluña. Todo es un continuo movimiento de brazos en una mar cubierta de mierda, y por más que Mato, Bárcenas, Camps, Urdangarín o Griñán muevan los brazos intentando señalar a los otros, ya no los cree nadie. Todo es el resultado de un sistema podrido hasta las trancas en el que, por supuesto, los ciudadanos y los periodistas tienen su parte de culpa.

Les pondré un ejemplo ilustrativo; ayer mismo recibí varios mensajes de un periodista malagueño que responde al nombre de Curro Troya. Es un hombre del régimen socialista andaluz. Un experto en libelos injuriosos. Un defensor de las bondades de la Junta. Un tipo desagradable que, para que se hagan una idea de su catadura moral, no dudó en faltar al respeto a Jesús Castellanos cuando éste falleció de un derrame cerebral en Málaga. El pecado del profesor era su condición de cofrade, algo que, por lo visto, el Currito de la cadena ser no ve con buenos ojos. Sus tuits en la red fueron motivo de gran polémica entre la Málaga cofrade. Ni que decir tiene que atacar a la iglesia es algo que pone, y mucho, a los dirigentes socialistas y, Curro se ganó algún que otro trabajito con sus rebuznos.

El caso es que recientemente me agregó como seguidor en Twitter. Al parecer, le habían encomendado sus jefes espiarme un tanto. Me dio comba durante un tiempo y luego me lanzó el anzuelo que, por supuesto, mordí con gusto. Era sobre el metro. Un proyecto que como vengo demostrando en mis trabajos estuvo mal planeado, peor ejecutado y sólo ha servido como propaganda política de sus jefes socialistas. Ni él, ni nadie, han podido explicar la causa por la que engañaron a los malagueños con la apertura del metro en el 2011 cuando todo sigue manga por hombro, es decir, en obras. Ahora Currito trataba de justificar que el último tramo del suburbano sea en superficie porque los proyectos están para ser cambiados, modificados. Nos enzarzamos en una discusión en la que yo, en todo momento, le llamé de usted, no solté ningún taco y nunca le falté al respeto. Él que, a cada paso iba demostrando su incompetencia, se acogió a la quinta enmienda de los periodistas del régimen; culpar de todo al dirigente popular de turno, previa pérdida de papeles de por medio. Cuando le hice ver que los proyectos en los países serios como Dinamarca no se cambian como en la República Bananera de Andalucía. Es obvio que el tema le sobrepasaba, así que no tardó en llamarme trol en mensajes privados, pues los otros iban destinados a su cadena ser, al alcalde de Málaga y a mi persona para que quedara meridianamente claro a quien defendía Currito el de la Cruzcampo.

Después de formular extraños axiomas acerca del despilfarro y otras cosillas, Currito, risueño, se frotó nerviosamente las manos. Y como para el patán de la Cruzcampo, una orden de su señoría, una simple sugerencia de su señoría, tiene una vital importancia, la imagen de la corrupción generalizada socialista no queda nunca entronizada. Para disimular, de vez en cuando, publica algo crítico con su gente y poder pasar de periodista independiente.

Desgraciadamente, Curritos de la Cruzcampo hay muchos en España. Y de todas las tendencias políticas. Periodistas que un día vendieron su alma al diablo por unas cuantas monedas de oro. Callaron en Marbella, en Valencia, en Sevilla, en Barcelona y en Mallorca. Por eso, tienen tan poca justificación como el político que mete la mano. Cada vez engañan menos. Los vemos agitando los brazos en el agua junto a sus comisarios políticos en un número de natación sincronizada. Se saben los pasos, se conocen al dedillo los movimientos. Pero si alguien les advierte de la impostura de un chabacano número de circo, el Currito de la Cruzcampo tratará de meterle en la piscina para ahogarle para siempre. No les culpo. Fuera de esa agua infectada, esas alimañas no sabrían a qué dedicarse.

De cualquier forma, he de agradecer a este Curro Troya el que me haya dado tanta publicidad pues tras la polémica, el alcalde de Málaga me agregó como seguidor. Y a un servidor, aunque no le haya votado nunca, le supone un honor como malagueño que la persona más importante tras el Rey y el Presidente de España- según dicen los estatutos de la orden malagueña de los Rebeldes- tenga a bien leerme.

Coda: Los políticos españoles quedarían muy bien en un libro de Agatha Christie; son todos sospechosos.

Sergio Calle Llorens




martes, 12 de febrero de 2013

EL TIMO DE LA ESTAMPITA


Suelo perdonar a todos aquellos que me engañan o, incluso, me hacen agravios graves. Lo que no hago, por supuesto, es volver a confiar en ellos, que para soplapollas ya tenemos a los espectadores de canal sur. Esta aclaración viene a cuenta por los últimos acontecimientos registrados por estas tierras; una auditoría externa para conocer la gestión el Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga durante los años que el ente estuvo gobernado por la coalición “progresista” de PSOE e IU, revela compras de palos de golf, una pluma estilográfica, trajes y corbatas. Hasta el momento, que sepamos, nadie ha podido explicar para qué carajo necesita un bombero un traje o una corbata, aunque esto último podría   haber sido usada en alguna salida de picos pardos, a cargo del contribuyente, a las que los socialistas son tan aficionados. Tampoco tiene mucha lógica lo de los palos de golf, pero en las filas del progresismo, el sentido común es el menos común de los sentidos. Un sentido que recuperan para contratar a los suyos en cualquier organismo, como también sucedió en el Consorcio de Bomberos donde se dio trabajo a 35 socialistas de la agrupación Centro del PSOE de Málaga, sin atender a los criterios de igualdad.

No lejos de allí, en el alcalde de Málaga cambia el recorrido de varias líneas de autobuses para torpedear al metro de su propia ciudad, algo realmente inaudito. El señor de la Torre que desde el minuto cero lleva poniendo chinitas en el camino del suburbano, sólo usa el tema del trenecito para sacar rédito electoral. El hombre que en lo que va de legislatura no ha presentado ningún proyecto ilusionante, emplea su escaso talento para tratar de hundir aún más un proyecto que nació sin piernas por la torpeza de la Junta de Andalucía. Un ente dirigido por mentes con menos sabiduría que Remedios Cervantes. Si no me creen, echen un vistazo al nuevo plan de choque de empleo sin determinar el número de beneficiarios del anterior. Yo, la verdad, me los imagino con esas cabezas chocando contra las paredes mientras gritan “choque, choque”. Huelga decir que a pesar de que Andalucía sigue estando, un año más, a la cabeza del paro de toda Europa, el bipartito andaluz no ha tenido a bien dedicar un solo monográfico al tema del empleo en sus Consejos de Gobierno. Eso sí, son tan listos, tan brillantes, que en un cuarto de hora  se sacan de la manga un plan maestro por el empleo. Al leerlo, he sabido exactamente lo que los socialistas podrían hacer con las corbatas y las estilográficas de los bomberos.

Llevo tanto tiempo narrando las desgracias que nos aquejan que he desarrollado una especie de sexto sentido. Presenciar la comparecencia de un político o un nuevo plan me permite sacar rápidas y acertadas conclusiones, perdonen la falta de modestia, sobre el momento que atraviesan. Huelo la sangre, percibo el miedo y el canguelo a perder el poder y eso les convierte, a la par, en peligrosos e impredecibles.  Y compartiré el secreto con ustedes.  Una prueba de debilidad es si se les nota nerviosos, muy apurados y, cosa extraña, ¡muy humildes!  

Hacer de cronista de esta incómoda realidad me lleva a dos hirientes conclusiones; la primera es que Andalucía la componen unos dirigentes de un mal gusto infalible que se une a la falta de coraje de un pueblo dormido. La segunda es que el Copago en estas tierras significa pagar a diferentes administraciones sin que ninguna cumpla por aquello por lo que cobran. En definitiva, estamos ante un timo monumental más grande que el de la estampita.

 Sergio Calle Llorens



IS AISTEACH AN MAC AN SAOL

Qu'est-ce
qu'il nous reste
des champs
denos rêves
oú ti et moi
main dans la main
nous nous promenions
en plein soleil
au milieu des fleurs?

Qu'est-ce
qui'il nous reste
de nos champs
d'herbe verte
pleins d'harmorie
pleins de bonheur?

Qu'est-ce
qu'il nous reste
quand la terre
est pourrie
de méfiance
de jalousie
oú tout
ce qu'on a semé
st détruit
en une nuit:

deux fleurs fanées
tombées par terrre
les coeurs déchirés
le champ sans lumiére
sans raison abîmé

Sergio Calle Llorens

lunes, 11 de febrero de 2013

TRISTEZA MEDITERRÁNEA


Oigo roncar el mar, desde mi casa. Es un ruido remoto acompañado de una bruma azul. El temporal de levante, habitual, sacude con fuerza contra las rocas. Se puede sentir una inexplicable atmósfera de soledad en la primera hora incierta de la noche. Justo cuando la oscuridad borra el paisaje. Ese que aparece adormecido en la tibieza del silencio. Me estremece pensar en los marineros que a esas horas todavía no han vuelto a puerto. Ahora, mi sentimiento de tristeza se ve acompañado por una inquietud cierta. Los hombres y mujeres que, por fortuna, nacimos junto a la mar, sólo podemos tener una actitud valida ante nuestra patria salada, la de la contemplación. Amamos y tememos a un mediterráneo que, en cuestión de segundos, puede mandarnos a cenar con Jesucristo. Y sin previo aviso.

Me pregunto cuántas personas antes que yo, antes que todos nosotros, sintieron esa profunda soledad contemplando esa negrura nocturna. Cuántas entendieron lo insignificante de su existencia. La mar malagueña con sus calas, es algo maravilloso, de una vivacidad tal de colores y de líneas en días de calma, de una dulzura fina. Pero todo eso se pierde cuando las sombras reinan. En esos momentos, somos conscientes de lo poco que aprenderemos en nuestra corta existencia, de lo que nos espera en el más allá.

Los días y las noches de viento son catalogados de especiales por los pintores de marinas y paisajes mediterráneos. Yo lo sé desde mi temprana edad. En el salón familiar teníamos una marina firmada por un pintor local; Mariscal. Un tipo que está enterrado en el cementerio del Rincón de la Victoria. Un hombre que sabía retratar la mar oscura en plena tempestad, con sus relámpagos dibujados en el cielo e iluminado las olas. Una pintura que guardo en un lugar de honor de mi casa. Hace años me tasaron la marina por un pico pero siempre, por supuesto, he dado más valor al tema sentimental. Aquel lienzo fue pintado por las manos de un malagueño enamorado de su mar como también lo amaron mis difuntos padres. De pequeño, miraba a la pintura extasiado. Temía que de alguna forma, aquellas olas fueran a salirse de aquel rectángulo. Incluso, si me lo proponía, podía sentir la fría orilla iluminada por ese relámpago majestuoso. Y eso que casi siempre estaba al lado del fuego de la chimenea.  En aquellas frías noches mediterráneas, me dormía escuchando el rumor de las olas y, por supuesto, dando gracias por no estar solo en la playa. Solía trascurrir la madrugada sin sobresaltos. Desde entonces, sé que la mar tiene un efecto terapéutico. Es una medicina contra los malos espíritus. Dormir con el mediterráneo en la cabeza produce sueños de plata.

A veces cuando la tristeza me encoge el alma, me viene a la memoria la voz de mi padre llamándome para que me uniera a él en el agua. Quería, me parece recordar, enseñarme a nadar. Yo corría despavorido pero él siempre me daba alcance con ayuda de mi madre. Luego entre ambos me mojaban la cabeza ante mis inútiles propuestas. El enfado me duraba lo que tarda en derretirse un helado en verano. Lo que no se va, lo que no desaparece jamás, es ese vacío por no tenerlos aquí. Por no poder ir a contarles mis penas y mis alegrías. Y eso que no nos quedó nada por decirnos, nada por lo que divertirnos y nada de lo que reprocharnos. Al menos, eso es lo que pensaba yo hasta que hoy, contemplando la mar me ha venido la absoluta conclusión de que hay dos cosas que siempre lamentaré mientras viva; la primera me la callo, y la segunda no haberme fundido en un último abrazo con los dos. Y cada día, cada vez que me topo con ese cuadro de madrugada mientras el mar ronca cercano, mi alma sangra por esos dos seres maravillosos que se fueron para siempre. La noche, la negra noche, trepa hasta mi atalaya y me atrapa. ¡Al fin!

Sergio Calle Llorens


viernes, 8 de febrero de 2013

UNIVERSIDAD EUROPEA DE MÁLAGA


Para ser feliz, animalescamente feliz, hacen falta dos cosas; buena salud y mala memoria. Sobre todo si uno tiene la desgracia de vivir a la orilla del mediterráneo que desgobierna Andalucía. En estas tierras soleadas, recordar la lista de agravios de la Junta es sencillamente doloroso. Desde que Disneyland intentó establecerse en la Costa del Sol, el gobierno regional ha jugado siempre la misma carta; tratar de que los proyectos cuajasen sólo en la Andalucía occidental. Por ello, para una mayoría silenciosa, Andalucía es un resultado negativo acumulativo de impertinentes robos. Demasiados dolores de cabeza promovidos por la endogamia socialista de un régimen decrépito. Demasiados sueños incumplidos porque, finalmente, triunfa la tesis de que jamás dejarán de robarnos.

Me asaetan los recuerdos de la Cuenca Mediterránea que se llevaron a Sevilla, del macrohospital, o del tren litoral. Aquí los proyectos parecen ser nieve de mayo, esa que nunca cuaja en nuestras montañas. Ahora le toca el turno a la Universidad Europea que ha visto en la ciudad de Málaga una posibilidad única para crecer. Sus responsables llevan tres años madurando un proyecto que, como siempre, no cuenta con el beneplácito andaluz. Lejos de desanimarse, los de la universidad están tras un edificio para alquilar y echar a andar, y dejar para más adelante la construcción de un campus de unos 16.000 metros cuadrados. Por ello, han puesto sus ojos en la zona oeste de la capital junto al mejor centro acuático de Europa, el estadio de atletismo y el Martín Carpena. Una zona que pronto estará conectada por metro.

La universidad traería a muchos estudiantes extranjeros a Málaga que se unirían al crisol que somos en estas tierras. Traería trabajo y muy buenas oportunidades. El Alcalde de Málaga ha tratado en vano de hacer cambiar de idea a José Antonio Griñán- el de los ERE- , pero éste, lejos de ablandarse, sigue afirmando que la Universidad Europea no tiene cabida en Málaga. Dejen que reproduzca sus palabras: “ Las condiciones para aceptar la Universidad son las siguientes: que aporten un valor añadido, que supongan un proyecto académico integral, tanto a nivel formativo como de investigación, y que tengan un carácter internacional”. Huelga decir que el carácter internacional lo tiene y, de sobra, miren a la Universidad Europea de Madrid. Como la Junta no puede usar esta memez como caballo de batalla para descartar el proyecto, señalan la importancia de la investigación con la esperanza de que esta gente se aburra y se marche. La verdad es que escuchar la expresión de “valor añadido” de la boca pintada del presidente Griñán, no deja de ser un chiste de mal gusto, pero lo de invocar a la investigación después de comprobar el lamentable estado en el que se encuentra, sonrojaría hasta el socialista más fanático. Apelar a la investigación como premisa fundamental es una completa tontería, o alguien puede decir que la UMA o la universidad de Almería tenían potencia investigadora. Es más, ahora tampoco la tienen porque sencillamente los investigadores sufren los recortes del bipartito andaluz- PSOE-IU-. Consecuencia de tener que mantener una corte endogámica a la manera de las del siglo XVIII.

La excusa de la Junta es un puente, un enganche que ordene de tal forma las piezas del mecano que, por fuerza, tenga que salir la figura que quieren que salga; un nuevo corte de mangas a los malagueños. Una vez más los socialistas demuestran un romo instinto político para volver a conectar con una provincia que, salvo excepciones, los desprecia. Nuestra respuesta será siempre aplicar aquella máxima para ser felices: Cada día, no olvidamos tener sexo, tomar cerveza fría y cagarnos en los muertos de la Junta de Andalucía. Hasta el día, claro está, en que para cambiar de sitio una maceta no tengamos que pedir permiso a la secta del capullo. 

Sergio Calle Llorens

miércoles, 6 de febrero de 2013

EXPLICANDO ANDALUCÍA


La Junta de Andalucía se sostiene, como un taburete, sobre tres patas. La primera es un perverso clientelismo. La segunda, un control absoluto de los medios de comunicación. La tercera, una población con un nivel cultural bajo. Esto nos lleva a que cualquier fracaso de la taifa andaluza pase desapercibido para el pueblo llano y, si por algún casual se reconoce, la culpa es siempre ajena. Gracias a la ausencia de una sociedad civil crítica con el poder, el taburete andaluz sigue en pie.

En realidad, los andaluces y la Junta son muy malos amigos, prueba de ello es la ausencia de ideas en el ejecutivo regional y la soledad de los ciudadanos a la hora de encontrar un trabajo. Todo concluye en una amarga desidia de la población que ve amanecer los días con un color tirando  a marrón. Una persona inteligente aplica una única idea terrenal; un sitio para cada cosa, y cada cosa en su sitio. En cambio, el andaluz medio aplica la máxima de una tontería para cada cosa y cada cosa debe de ser socialista. Pero, por esa rara ironía de quien escribe recto con renglones torcidos, en España ha ocurrido algo que empuja aún más hacia los brazos de sus opresores de izquierda, los casos de corrupción de otros partidos. De tal forma, que la costumbre indígena de mirar para otro lado y no ver la suciedad en casa Nostra va a continuar. De momento, el bipartito andaluz respira tranquilo pero a la larga acabarán pagando un alto precio. Y es que la corrupción provocará una catarsis nacional que, con toda seguridad, se lleve por delante a la partitocracia.

Estos días la galaxia andaluza anda agitada por los escándalos ajenos. En los bares, en los supermercados y en todas partes el andaluz anda enfadado comentado las últimas jugadas. Que si Barcenas, que si Urdangarín, que si Amy y la fundación ideas. Sin embargo, no sé de qué cojones se extrañan. A todos ellos les preguntaría a cuantos fontaneros, electricistas o carpinteros andaluces han pagado en negro, sin IVA a lo largo de los años. O, también podrían decirme cuántas veces, han aplaudido que alguien se colara en algún sitio sin pagar. Actitudes consentidas por los lugareños a los que les brilla los ojos ante cualquier pícaro. Y del PER ni hablamos. No creo equivocarme al afirmar que  Andalucía es el lugar del mundo donde más trampas se hacen para no pagar impuestos y evitar al fisco. ¡Dejen, por favor, de hacerse los ofendidos!

Andalucía, como cosa lóbrega, empieza, en realidad, desde su nacimiento. En los albores de la autonomía, se nos habló de pleno empleo, de recuperar la dignidad como pueblo y de mejorar el nivel cultural de la ciudadanía. Aquel amor a primera vista con el autogobierno, terminó a la segunda. Bastó una mirada y comprobar la clase de golfos que nos ha dirigido siempre; descamisados y señoritos andaluces sin corazón, para entender el fracaso colectivo. Años después se nos convenció de la  necesidad de tener una caja única- tras condonar los créditos a los socialistas- para luego ver como la caja de Córdoba está en manos vascas, Cajasol en el regazo catalán y los andaluces más jodidos que nunca. Materia que no ha provocado ningún editorial, ni articulito en la prensa amiga. Y todo porque el pícaro andaluz que se vanagloria de ser el más pillo del planeta es, con toda seguridad, el más lerdo habitante que Dios puso en este mundo. El mismo que con un cubata en la mano despotrica de sus gobernantes y es incapaz de mirarse al espejo. A veces el contacto con estos indígenas deprime pero no he de callar por más tiempo que Andalucía, vista de cerca, resulta tonta y obtusa. Y es así, porque nuestros gobernantes nacen de ese pueblo que vive inmerso en una gran crisis moral que le impide trabajar por un futuro honradamente.


Entre los que miran para otro lado con la corrupción andaluza y los que se hacen los ofendidos por casos ajenos, no sabría a quien elegir. Son las dos máximas creaciones del energumenismo espontáneo de esta región. A todos quiero decirles, con toda la ironía, que la mujer del Duque de Palma no se enteró de nada, tampoco la mujer de Bárcenas y sus esposas siempre se enteran del dinero que defraudan. Conclusión:  Ellos son los auténticos gilipollas. Eso sí, no intenten tomarnos a los demás por tales.

Coda: No culpis pas al mirall, la ganyota la fas tú.

Sergio Calle Llorens








lunes, 4 de febrero de 2013

HANNIBAL LECTER EN MÁLAGA


Lo que ha ocurrido en el Hospital Clínico Universitario de Málaga parece sacado de una película de terror de serie B. Un paciente psicótico que, según fuentes del hospital, dormía amarrado a su cama, consiguió desprenderse de sus ataduras durante la noche y atacó con un objeto contundente a su compañero de habitación. Luego, como el ángel de la guarda del desdichado seguía de baja por los recortes del bipartito andaluz, le arrancó los ojos. Ya puedo ver los titulares de los informativos de Telecinco: Hannibal Lecter es malagueño.

 Sin embargo, el agresor es ecuatoriano y la víctima marroquí, aunque los verdaderos responsables son andaluces, y bastante soplapollas. No hay que ser licenciado en óptica para ver como la situación de los hospitales malagueños es insostenible. Málaga que tiene el menor ratio de camas por habitante de toda España, sufre el cierre de habitaciones y de quirófanos cada verano. El tiempo en el que la provincia quintuplica su población. Lo saben los malagueños, españoles o no, mientras la Junta mira para otro lado. El espectáculo de la sanidad andaluza nos lleva, en cada momento, a constatar nuestra propia destrucción pero algunos no lo creen. No es que la naturaleza dañina del SAS se esconda ante nuestros ojos, son los ojos de algunos los que se cierran a esta naturaleza. Esta gente se empeña en hacerse el sueco. Como los sindicatos horizontales del régimen. Únicamente, La Central Independiente de Funcionarios (CSI-F) exige, tras conocer el incidente en el Universitario de Málaga, una solución a la alarmante saturación de la unidad de salud mental del centro. Este mismo sindicato ya denunció a la Fiscalía Provincial el caso por un posible delito contra la seguridad en mayo de 2012.

Estamos ante el segundo incidente grave que ocurre en este hospital. El pasado 25 de noviembre un bombero de 42 años murió tras arrojarse por una ventana de este centro hospitalario. Había sido ingresado en el área de observación que, como todo en Andalucía, ni observa ni hace su trabajo. Cuentan que el señor, tras pasar una noche tranquila, abandonó la unidad de salud mental, abrió una ventana de una sala cercana y se arrojó al vacío, muriendo dos días después. Ni entonces, ni ahora, el gobierno andaluz hará nada que solucione la grave situación que vive la sanidad andaluza. Sanidad que se deteriora cada día. Si Walter Occhs del Washington Post solía decir: “Lo quiero todo, todo y todo, y desde todos los ángulos”. La Junta, en cambio, quiere jodernos a  todos, todos, todos y desde todas las posiciones. No hay orificio corporal que no utilice para jodernos.

La simplicidad psicológica de los socialistas malagueños es legendaria, y no esperamos ni disculpas ni medidas correctoras. Harán de estatuas y, a lo sumo, declararán lo que les digan desde Sevilla. Hacen tan bien su papel de mover la boca sin decir nada, que si Maricarmen la de sus muñecos no los ha fichado ya, es porque Doña Rogelia no acepta gentes de mal vivir como animal de compañía. Los malagueños van a seguir muriendo de forma trágica y a nadie le importa un carajo. Huelga decir que Hannibal Lecter va a quedarse a vivir permanentemente a esta orilla del mediterráneo. Ha confesado a sus íntimos que nunca lo tuvo tan fácil.

Sergio Calle Llorens








domingo, 3 de febrero de 2013

LA NIEBLA


Griñán va corriendo de un lado a otro, perdido, ejerciendo de majadero y haciendo la guerra a todo aquel que quiera moverle la silla. Su partida, que parece sacada de Sierra Morena, domina las redes sociales con el apoyo indiscutible e indiscutido de los periodistas del régimen. Voces graves, fachendosas e impertinentes que claman ante la corrupción ajena y callan ante la propia que, como saben, es mucha.

Rubalcaba suspende un viaje oficial mientras que la cifra de Paro en Cádiz suspende con un 40,2%. Suspende por suspensión de pagos en Andalucía. Suspende por falta de talento y de talante. Y  cuando les muestras el suspenso general, tu vida queda en suspenso tratando de señalarte con el dedo: “Fascista, facha, traidor”. Voces reaccionarias del país que, han sido siempre, serán siempre estalinistas. Todos ellos tienen poco afecto a las letras impresas que no tengan el sello de la progresía. Es más, podría demostrar que yo he comprado más libros en mi vida que todos los miembros del ejecutivo andaluz juntos..

Esta gente organiza manifestaciones ante las sedes del PP porque, al parecer, las de Convergencia i Unio y el PSOE se encuentran bajo tierra. El lugar al que, con toda seguridad, quisieran mandarnos de inmediato con una nueva guerra civil. Resucitando checas, colgando las fotos de sus hazañas en Facebook para que la chusma aplauda con las orejas. Ellos que saben que Gürtel y Barcenas son reales, también conocen que los que votamos a UPD somos malvados. Habría que añadir su torpeza, porque si organizaran una manifestación contra la corrupción de todos los partidos, tendrían el mayor éxito de la historia de España. Pero es más fácil afirmar que los ERE no existen, el Caso Palau una entelequia y los sindicatos los defensores de los trabajadores.

En estas mentes apopléticas se vislumbra una actitud favorable a la democracia estilo Cubano. Cabezas que viven en otro siglo para repetir consignas ajenas. En ellas también podemos ver el mismo deseo de exterminar al rival político. Son sordos como un perol y no escuchan el rumor de la cocaína y las putas en la taifa sureña. ¡Así nos va! En Andalucía, toda la corrupción acumulada tras tres décadas de régimen no deja de ser una anécdota para su ideología; “todo para el pueblo pero sin el pueblo” y el pueblo, por supuesto, son ellos.

Tal vez tengan éxito en sus llamadas a atacar y rodear las sedes del partido que gobierna. Incluso podría darse la circunstancia de que el Rey tuviera que salir corriendo. En ese caso, les recuerdo que la otra España, tal y como hizo entonces, no se resignará a morir. Ya saben lo que eso significa. Un servidor que cree pertenecer a la tercera vía de la moderación, seguirá pensando, como cuando leo sobre la guerra civil, que por esa pandilla de cabrones de la diestra y la siniestra no merece la pena ni matar, ni dejarse matar. Mi maleta, por lo que pueda pasar, está casi hecha. Cuestión de olfato histórico.

Hago esta reflexión al regreso de un crepúsculo de una luminosidad anaranjada, con el azul profundo, limpio, de la bóveda celestial. De esos que sólo se dan en los lugares próximos al mar mediterráneo. Lástima que esta bella estampa vaya a dar paso a una tormenta de truenos, rayos y pedrisco que lo destruirá todo. Si nadie lo remedia, España va a entrar en una niebla azulada que nos envolverá para siempre.

Sergio Calle Llorens

sábado, 2 de febrero de 2013

CONTRA EL MEDITERRÁNEO


El gobierno bipartito andaluz es indescriptible, inenarrable y de una indiferencia total a los problemas de la gente normal. Lo suyo es hacer la puñeta como forma de pasar por el mundo. Salvo que sufran de un ataque de decencia, lo habitual es privatizar comedores escolares, cerrar quirófanos y mandar al paro a todo hijo de vecino que se atreva a no tener el carnet del PSOE. Luego la culpa es de Madrid, cuando gobiernan los del PP. Y si están en presencia de la prensa amiga, apuntan, como responsables, a los habitantes de una galaxia lejana. Su único motor es perpetuarse en el poder.

Como soy hombre de matiz mediterráneo, de una comarca europea donde no nos van las medias tintas, quiero relatar las últimas decisiones de estos patanes que nos gobiernan cuyas neuronas no llegan, aún sumando las de todos, a la media docena.

En Almería, la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía ha propuesto cerrar la Alcazaba por las tardes en la temporada de verano; una decisión que según la Asociación Amigos de ese precioso monumento supondrá una pérdida de 30.000 visitantes anuales. Esta decisión se une al hecho constatado de que el gobierno de la república bananera de Andalucía haya destinado 635.762 euros a la elaboración de un estudio para la prevención de inundaciones en el tramo final del río Loukko en Marruecos, mientras ha dejado de limpiar los cauces de ríos y ramblas de toda la provincia de Almería.

En Málaga, todavía se escuchan las carcajadas olímpicas porque al PSOE, comandado por la hija del farero con menos luces que un barco pirata, se equivocó en la moción que presentaba el PP para defender la opción del metro soterrado en el último tramo, en contra de la propuesta del gobierno andaluz de hacerlo en superficie. Gámez, con su estupidez biológica y turgente, no sabía donde meterse ante la llamada inmediata que recibió de su ciudad, Sevilla, ante el garrafal error cometido. Ella, con su pobre capacidad de oratoria, trataba de echar balones fueras ante los miembros de su cuadrilla. Y es que la moción decía lo siguiente: “ la negociación con la Junta se hará dentro del marco de los acuerdos ya alcanzados”, es decir, bajo tierra, tal y como De la Torre se encargó de aclarar en el Salón de Plenos. Pero es lo que ocurre cuando alguien que no llegó a comprender del todo el contenido de la Cartilla Palau, tiene que leer un texto con frases yuxtapuestas y comprenderlo. Mientras esto ocurría, la Junta trataba de reparar las grietas y el resto de desperfectos del colegio público Rosa de Gálvez, que se encuentra en una situación tan deplorable como la cantidad de aulas prefabricadas que hay en la provincia. Lejos de estar contenta con los resultados de sus políticas loquinarias, la Junta decide que otros 124 médicos eventuales de los hospitales de Carlos Haya y Clínico Universitario renovarán sus contratos por un mes de duración al 75 por ciento de jornada y salario, cobrando un 25% menos. Éstos ya barajan ir con la música a otra parte, que la andaluza es fea y sin ritmo.


Andalucía, sencillamente, racanea a todas las provincias pero con las mediterráneas tiene una fijación especial. Un deseo de hacerles pasar a sus habitantes un mal rato, ¡vaya usted a saber por qué! Ante todos estos agravios, los de siempre preparan el 28 de febrero como fiesta de Andalucía. Un día señalado en el calendario para hablar de recortes, de ataques centralistas, de la derechota y de otras sandeces muy de su estilo. Pero ese día, cuando suene el himno de Andalucía, muchos nos quedaremos sentados porque sencillamente estamos literalmente hasta el gorro de celebrar el día en el que los mediterráneos perdimos nuestra libertad para ser gobernados por esta pandilla de piltrafillas.

 Sergio Calle Llorens