lunes, 10 de julio de 2017

LA VERDAD SOBRE PALESTINA

Tengo un amigo que, pese a ser gay, nunca saldrá del armario porque con el tamaño de su cabeza es imposible que hubiera entrado allí anteriormente. Mi colega, también conocido como macrocéfalo,  es un gran amante del mal llamado pueblo palestino del que, por cierto, tiene mucho de Pedro Sánchez por aquello de que siempre van diciendo no a todo lo que se les propone. Lean:

·         Tras la revuelta árabe en 1936 durante el mandato británico de Palestina, se formó la comisión Peel con el objeto de determinar el origen de la revuelta. La conclusión es que había dos pueblos; el árabe y el judío compartiendo la misma tierra por lo que, echando una imaginación extraordinaria,  decidieron que lo mejor era la solución de dos Estados para dos pueblos. Una solución que incluía que los árabes dominarían un 90% del territorio y los judíos el 10% que quedaba. La respuesta sorprendió tanto a los británicos como un árbitro pitando un penal contra el Real Madrid en el Bernabeu. Los judíos dijeron que sí y los árabes que naranjas de la China.

·         En 1946 las Naciones Unidas volvieron a ofrecer la solución de los dos Estados pero, para sorpresa de casi todos, los árabes volvieron a decir que no, con la salvedad de que en esta ocasión lanzaron un ataque a gran escala contra los judíos al día siguiente de la creación del Estado de Israel que venció a la coalición formada por Siria, Egipto, Jordania y Líbano.  Otra consecuencia es que Jerusalén Este y la franja de Gaza fueron ocupadas por Jordania.

·         En 1967 una nueva coalición árabe formada por Jordania, Siria y Egipto atacó a Israel volviendo a salir esta última vencedora. Fue la guerra de los Seis días que, como su propio nombre indica, duró menos que el conflicto entre Pablo Iglesias e Iñigo Errejón. Israel conquistaba a su vez la Franja de Gaza, Cisjordanía, Jerusalén Este- incluyendo la Ciudad Vieja y los Altos del Golán. Sin embargo, lejos de llevarse por una política altanera, los israelitas decidieron que era posible intercambiar territorios por paz. La respuesta árabe llegó en la Cumbre árabe de 1967 con los siguientes puntos:

A-     No habría paz con Israel
B-      No habría reconocimiento de Israel.
C-      No habría negociación con Israel.

·         En el año 2000 Ehud Barack se reunió con el líder palestino Yasser Arafat en Camp Davis. Le ofreció un Estado Palestino que controlaría el 94% de Cisjordania y Jerusalén Este como su capital.    Bill Clinton resumió de la siguiente forma las negociaciones que duraron 14 días;

“                                          "Arafat estuvo todos los días diciendo no a todo”.

·         En el año 2008 Ehud Olmert ofreció a los palestinos el mismo  trato que su tocayo en el 2000 incluyendo tierra adicional a la oferta. Y, como imaginan, los palestinos dijeron que no de nuevo por la boca del nuevo líder palestino Mahmoud Abbas.

·         Entre estas dos ofertas Israel unilateralmente cedió Gaza a los palestinos en 2005 que, en prueba de su buena voluntad, lanzaron miles de cohetes contra Israel.

Así que la próxima vez que usted escuche a algún diplomático descerebrado o algún líder de opinión púbica diciendo que la solución a la cuestión palestina pasa por obligar a Israel- la única democracia de Oriente Próximo- a aceptar la solución de los dos Estados, recuérdele lo que acaba de leer en esta columna y así, tal vez, pueda que entienda que a los únicos que hay que convencer es a los palestinos si, en realidad, quieren alcanzar la paz. Pero eso sería, por supuesto, el principio de que algunos comenzaran a pensar con la testa que, aunque grande, alberga poco contenido y muchos prejuicios.


Sergio Calle Llorens

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