Echo la vista atrás y me recuerdo en mi primera compra de
vinilo: uno de Chuck Berry y otro de
Eddie Cochran. Ambos personajes
vienen a ser un recordatorio de la vida. El primero acaba de cumplir 90
primaveras- the last man standing- y
el segundo murió muy joven en un accidente estúpido camino del aeropuerto de Heathrow. En aquel triste día solo se salvaron su novia, la
compositora Sharon Shelley- muy buena
por cierto- y Gene Vincent.
Pioneros del Rock sin cuya música los chicos de Liverpool o los Rolling Stones no habrían sido posibles. Fueron los primeros en barruntar que el estudio de grabación puede ser un arma más a la hora de la composición.
Pioneros del Rock sin cuya música los chicos de Liverpool o los Rolling Stones no habrían sido posibles. Fueron los primeros en barruntar que el estudio de grabación puede ser un arma más a la hora de la composición.
Me encanta el swing
de Berry y su forma de tocar la guitarra que hace acompañar con un
contrabajo. Cochran, en cambio, ya
usaba un bajo eléctrico que suena tan bien en presencia de esos ritmos
acompasados de batería. A pesar de morir con solo 21 años, fue capaz de
componer temas como Twenty Flight rock o
something else. Incluso hoy, y miren que ha llovido, uno mira las fotos y
los conciertos de Eddie, y quiere ser como él, parecerse a él y tocar como
él, aunque tan solo fuera por unas horas.
El Rock and Roll
es una actitud de vida. Un espíritu rebelde que hizo más contra la segregación racial
que cualquier ley estatal americana. La
melodía de la disidencia. El canto de
los indomables. Y mientras más escucho esta música híbrida nacida entre
destilerías ilegales y garitos donde se tocaba blues, más convencido estoy de
lo que pienso sobre este maravilloso estilo. Anoche, sin ir más lejos,
escuchaba en mi jukebox el tema Nadine
de Berry y me venía literalmente
arriba. Mis pies no podían dejar de moverse y, entre acordes guitarreros y
letras efectivas, bailé con la única luz de la lumbre en la habitación. No
estaba solo porque, jamás lo estoy cuando convoco a esas glorias pasadas,
presentes y futuras.
Me ha podido fallar todo en la vida; desde parientes pasando
por amigos o amantes con mirada gatuna. Pero nunca, jamás, el Rock and Roll. La música
que explica quien soy y por qué he venido a este mundo.
Sergio Calle Llorens
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