viernes, 24 de noviembre de 2017

PETRA DESIDERATA

Hay culturetas tan obsesionados con la Generación del 27 que al contar hasta 28, le restan un número para continuar habitando en el pretérito poético de esa familia de genios. Por eso, y por otras razones que no vienen al caso, esas almas de cántaro dejan escapar trabajos como el de Petra Desiderata; una poetisa que acaba de publicar su obra “Más dura será la caída”.  La malagueña, que ha sido galardonada en varias ocasiones por sus poemas,  es una alquimista de la palabra capaz de convertir los versos en oro.  En el primer regalo del libro,“Flor rara” nos deja un grito descarnado:

                ¿Por qué escribir poesía? ¿Para qué? ¿Para quién?

                Allá arriba en la montaña,

                ¿No te resulta el aire un poco viciado?

                Fresco sí, pero con partículas imperceptibles casi

                De antiguos sinsabores

Plegaria convertida en arte que cabalga desbocado por unas venas de escritora que hierven de pasión.  Una mirada repleta de añoranza. Unas secas hojas de alma, como caídas en otoño, pero empapadas de brisa mediterránea. Otra joya es el verso “Cuatro paredes” que es bálsamo dulcísimo cuando el peso de la soledad aprieta. Momentos envueltos en bruma espesa y a la luz del camino un faro para guiarnos; Petra y su poemario nos revela que no estamos solos en el sufrimiento.

 En “Ciencia oculta”  parece purgar sus pecados, aunque sea brevemente, porque en realidad  es un canto cincelado de esperanza bajo las ruinas amorosas de una mirada cansada. Una balada redentora. Una ola donde se encierran los arcanos de su alma femenina. Un trueno que hace virar hasta las corrientes telúricas de nuestro mundo.

 En “Boca” se vuelca en un silencio obligado que alumbra un mar tembloroso de espumas. Su poesía, en definitiva, es realismo que no nos acerca a la felicidad, pero nos ofrecer una válvula de escape. Y es que como ella misma nos indica en uno de sus versos: “¿Acaso era feliz Dante, cuando les fueron enseñadas las miserias del infierno?"

 Petra Desiderata entiende la poesía como el vuelo de un ave rapaz que nos mira descreída desde la atalaya rocosa de una montaña. Al hacerlo, nos dice que el saber es un conocimiento intelectual y la sabiduría nace del corazón de los seres humanos. Para beber de ese néctar de erudición, tenemos que subir el primer escalón; el silencio; la huella sonora de su corazón. En segundo lugar, arribar hasta el peldaño donde nos espera la atención. Y por último el del esfuerzo que ejecuta unos pasos de baile agarrados a la memoria de su vida singular.

 En resumidas cuentas, en “Más dura será la caída” entendemos que el ciego no es tanto de los ojos como del corazón. Nuestra Petra es una artista sabia que ha entendido que la sabiduría consiste en darse cuenta de la gran ignorancia del hombre, mostrando que la poesía es una intrusión definitiva en territorios desconocidos. Si el deseo de escuchar impide oír. El fijar la vista en una dirección constriñe la visión de una totalidad, y el Dios lírico de la artista en cuestión es una totalidad.


Puede que la historia se empecine en destruir los sueños de los poetas, llevando al camposanto la ráfaga de ilusiones. Sin embargo, yo barrunto que esta obra no será arrastrada por los vientos hacia el olvido. 

¡Háganme caso, si no lo han leído, me la leen porque es muy buena!


Sergio Calle Llorens

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