martes, 26 de marzo de 2013

VÍCTIMAS


Cuando llega una cierta edad a cada uno se le pone la cara que se merece. Ahí tenemos a la ínclita  Amparo Rubiales con su carita a lo momia de Tutankamón para demostrarlo. Se lo recordaba la otra noche en Twitter y ella, muy flamenca, me hacía ver que hace tiempo que el vino tinto le sienta mal de ahí que, el egipcio y la socialista parezcan gemelos. Degustaba un borgoña tocado de la voluptuosidad del rubí cuando pude verla afirmando que todo lo de los ERE es fruto de una cacería del PP contra su partido. Ocurrió cuando torcía la madrugada envuelta en una niebla azulada del mediterráneo.

Los socialistas andaluces como Rubiales se ponen de víctimas demostrando que tienen el rostro de hormigón armado. Desconocen que las personas no son ridículas sino cuando parecer lo que no son. En este caso honradas. Víctimas somos todos aquellos que jamás hemos votado por el latrocinio institucionalizado del régimen andaluz. Víctimas son los que son los opositores que no pueden acceder a la administración pues los puestos están copados por los enchufados. Víctimas son los funcionarios castigados por su desapego al régimen. Víctimas son los andaluces que vieron como morían asesinados sus familiares en el País Vasco y sufrieron desprecio por parte de la izquierda. Víctimas son los parados a los que le han robado su dinero los socialistas. Víctimas son los huérfanos de la Guardia Civil a los que mangaron los socialistas. Víctimas son los que murieron asesinados por el GAL que montó la X con olor a G. Víctimas son los que ven las estupideces diarias que transmite Canal Sur. Víctimas son los investigadores a los que dejaron de pagar porque los consejeros se lo gastaban en putas y cocaína. Víctimas somos aquellos que sufrimos un centralismo atroz. Víctimas son los escolares que padecen un sistema educativo que conduce a los niños andaluces a  la miseria intelectual de majaderas como Bibiana Aído. Víctimas son aquellos que han visto como el SAS lleva haciendo recortes en los últimos diez años. Víctimas son aquellos jóvenes, y no tan jóvenes, que se han marchado al extranjero por sus políticas. Víctimas somos todos por tener que sufragar las sinvergonzonerías. de los sindicatos y fundaciones apegadas a la secta de la rosa y el capullo.

El asma del discurso socialista sólo excita a los que sienten más el pasado que el futuro. Ese que se escribirá cuando ellos hayan dado con sus huesos en la cárcel. Las víctimas, queridos socialistas de la Junta, somos todos nosotros y exigimos justicia, pero no una cualquiera que persiga la reinserción del ciudadano. Pues en tres décadas han demostrado que es imposible que vivan sin robar al personal en Andalucía. Yo hablo de una justicia que nos compense a los damnificados de las políticas loquinarias de su formación política. Y no se me ocurre ninguna otra forma mejor que una condena de 30 años a trabajos forzados; pico y pala para arreglarnos las carreteras y los hospitales que nunca construyeron. Una penitencia de acorde con el infinito mal que nos han causado. Sólo así, podremos encarar el futuro con la dignidad que merecemos. Hasta ese día, las víctimas seguiremos sufriendo a esta partida de bandoleros o a esas momias que se pimplan el vino a costa del contribuyente.

Sergio Calle Llorens

domingo, 24 de marzo de 2013

HOMBRES DE TRONO



Con un cielo perlado los hombres de trono colocamos nuestros cuerpos bajo los varales de sus santos titulares. Son los más grandes de España, y los más pesados. Aún así, cada año los malacitanos acudimos en masa a pasearlos por las calles de la vieja ciudad en la época en la que beber de sus fuentes nos hace más sabios. Al compás de una marcha procesional, mecemos a un Cristo o a una Virgen bajo el embrujo de la tarde. El secreto es dejar el barco a la merced de la ola mediterránea. Viento de poniente o un levante travieso se convierten, a veces, en aliados incomparables de un paso único e incomparable

Sí, cada año, repetimos un ritual mágico que resplandece en la noche como el faro que guía a nuestras embarcaciones a nuestro puerto; leyendas de Mena y de Zamarrilla, presos liberados, palomas al viento, Cautivo de túnica blanca, Esperanza redentora, Estudiantes con su eterno himno y un cuplé nacido en Málaga como canción redentora de legionarios. Luceros de vida que apenas dejan oír la canción triste del mar. Aquella balada secreta en honor a todos aquellos que nos dejaron y se convirtieron en sombras. Desde la Trinidad, pasando por el barrio de la Victoria hasta llegar a los Percheles. Málaga por una vez se pone de acuerdo en el amor a unas tradiciones marinas que se pierden en la noche de los tiempos.


La gran mayoría nos colocamos bajo esos varales siendo unos muchachos a los que nos podían los nervios y la tradición. En ellos, hemos sufrido, hemos amado, hemos sentido la emoción de callejear por Málaga con la esperanza de poder volver cada año y retrasar, si se puede, la fecha del adiós. De ese día fatídico en el que nuestros hombros y riñones no soporten ya el peso de esos barcos que suenan como aquellos viejos galeones con el que los españoles conquistamos el mundo.

Como hombros de trono aguardamos la llegada de ese día marcado en el calendario con letras de oro. Es la jornada en la que lo das todo por no defraudar a los tuyos, ya sea en un atardecer de un anaranjado profundo o bajo una lluvia fina que te obliga a encerrarte en la iglesia. Falta una semana, faltan tres días, faltan unas horas y cuando te colocas bajo el varal y el capataz de trono da los toques de campana, tu cuerpo se tensa y, por fin, la impaciencia desaparece.

Escribo estas líneas cuando la mar ha entrado en ese silencio oleoso que me acaricia mi alma mediterránea. Es de noche y a mi mente vienen recuerdos de una tarde londinense en la que el trabajo no me dejó volver. En aquellos momentos de zozobra, cerraba los ojos para contener las lágrimas e imaginaba a mi Cristo de Azotes y Columna de las Fusionadas procesionando por la Alameda de la ciudad del paraíso. Llegaban a mi mente la proa del trono abandonando las entrañas del viejo barrio de San Juan, y me era imposible contener las lágrimas de sal. Nunca más he vuelto a perderme una cita y volveré, si Dios me lo permite, puntual al encuentro con el Cristo redentor.

Decía que empezamos siendo muchachos para haber terminado peinando canas en la noche malagueña. Abandonar ahora sería como una puñalada en el corazón y, como saben, los hombres de trono tratamos de retrasar lo inevitable; el momento del relevo en el que otra generación pida paso y camine bajo los varales que siguen besando nuestros hombros. Hasta entonces, seguiremos manteniendo viva la pasión por la mejor semana santa de España. A cada toque de campana, levantaremos a pulso a nuestros titulares, marcharemos entonando viejos himnos y reventaremos nuestros cuerpos hasta que el capataz del  barco de orden de parar. Y lo haremos, como hemos hecho siempre: con el convencimiento de que esos tronos son Málaga y queremos morir por ella. Huele a salitre, huele a incienso y en la bóveda celestial se vislumbran unas estrellas que parecen perlas. Los hombres de trono volvemos a respirar dichosos porque el momento ha llegado.

Valgan estas modestas líneas como homenajes a los hombres de trono

Sergio Calle Llorens


jueves, 21 de marzo de 2013

MERCEDES ALAYA: ANDALUZA


En Andalucía sabemos que las mujeres que valen se meten a empresarias y las que no se hacen sindicalistas o socialistas. Las primeras llevan el ADN del trabajo bien hecho y del esfuerzo. Una genética que también comparte la juez Ayala. Una sevillana cuya labor como defensora de nuestros derechos, debería ser presentada como ejemplo del trabajo bien hecho en todos los centros educativos andaluces. Sin embargo, el PSOE prefiere incluir en el museo de Andalucía a Susana Díaz en el apartado de personajes ilustres andaluces, junto a Picasso o a Lorca. Un día de éstos vamos a ver al mocito feliz en ese museo.

Ayala es distante y elegante con un caminar que parece sacado de una vieja película de los 50. Mujer enigmática que huye de los focos y de la atención mediática. Ingresó en el mundo judicial con 25 años. Tras pasar por Carmona llegó a Fuengirola donde encausó al entonces alcalde socialista, Sancho Adán por un presunto delito de malversación de fondos públicos.

Mercedes, nuestra Mercedes, ha sido la única que ha puesto a los socialistas contra las cuerdas en todos estos años. Ella mejor que nadie conoce el sistema de latrocinio institucionalizado que impera en Andalucía; sociedades creadas por la secta del capullo que no tienen que pasar por el control del tribunal de cuentas y, de ahí los ERE y todos los casos de corrupción socialistas en la taifa del sur.

Ayala versus Susana Díaz, Ayala versus María Gámez explican las causas por las que Andalucía ha fracasado y, por supuesto, fracasará como ente político. Se ha aupado a gente de cortas entendederas que salieron del partido para mandar en alguna administración. De todo desconocen, de todo hablan, de todo opinan pero nunca han solucionado nada porque ellas, y ellos, son parte del problema. La Junta de Andalucía ha preferido aupar a estas mujeres de poca sesera y apartar a todas aquellas féminas brillantes que han decidido apartarse de esa imagen de andaluza graciosa, torpe, medio analfabeta que queda muy bien en el nodo andaluz de canal sur. El otro día, en las noticias del ente autonómico, esa televisión plural que admite tanto opiniones a favor del bipartito como en contra de la oposición, ponían verde a la juez porque atacaba a aquellos que los mantienen en sus poltronas.

Andalucía, y el resto de España, necesitan a mujeres como Alaya que luchen contra el partido más corrupto de nuestra historia. Asesinaron a inocentes con el GAL, robaron el dinero de los huérfanos de la Guardia Civil, se llevaron las comisiones ilegales del AVE, se llenaron los bolsillos con los cursos de formación para parados. De la guerra sucia a los ERE, pasando por el caso campeón. En ningún caso, los españoles y, mucho menos,  los andaluces se han echado a la calle para protestar. No habrá manifestaciones rodeando las sedes del PSOE y los de la Sexta irán al sobre de Bárcenas cada noche y tendrán sueños progresistas.

Lo realmente dramático es que los socialistas, hasta arriba de corrupción, miren por encima del hombro a esta andaluza ejemplar. Lanzas, Guerrero, Fernández se han llevado el dinero de los parados andaluces demostrando que ya no les queda colectivo al que robar y  no pueden dar lecciones que no tengan que ver con su latrocinio institucionalizado. Mercedes Alaya debe ahora recuperar la pasta que los socialistas mangaron; 25.000 folios y 200.000 mil documentos que ella y sus colaboradores usan para seguir el rastro de los billetes.

En esta investigación, la juez Ayala tratará de despejar la incógnita de la X de los ERE. Griñán y Chaves volverán a afirmar, como González con el GAL, que se enteraron de todo por la prensa, que todo es fruto de cuatro o cinco golfos, pero seguirán sin facilitar las actas de los consejos de gobierno andaluz donde se fraguó todo. Mientras la prensa andaluza continua recibiendo premios de manos del hombre que mece la cuna. Andalucía seguirá tragando y sólo saldrá a la calle, por si no lo saben, en las procesiones de semana santa. ¡Una pena, una auténtica pena!

Sergio Calle Llorens

miércoles, 20 de marzo de 2013

EL BOSQUE ENCANTADO


Regreso entre dos luces, por entre la humedad entre los pinos. Los mochuelos vuelan en el cielo gris y bajo. Crepúsculo de masas de nubes oscuras. Cae una lluvia fina y menuda que difumina las montañas en una neblina azulada, ligeramente tocada de malva. Veo caer las burbujas de lluvia sobre el bosque. Huele a humedad, a verde, a vida. Intento captar la melodía de la foresta. Adivino el fin del invierno que aquí es una cosa serena, lineal que estimula mi melancolía. El viento silba entre los árboles. La lluvia me civiliza a pesar de todo. Sigo adentrándome en el bosque. Ni rastro de presencia humana. Sonrío para mí; no hay moros en la costa.

Las lucecitas del pueblo se vislumbran en la distancia, con los cristales humedecidos por el viento, la quietud y el silencio. Es exactamente lo que buscaba. Paz, tranquilidad y ausencia de ruido humano. De pronto, noto que la niebla va adquiriendo un tono blanquecino y fantasmagórico. No siento miedo, al contrario. Incluso prefiero esos paisajes fríos con un toque gótico en el que un bosque está más conseguido con unas tumbas misteriosas. Camino por la senda de la foresta y apenas me detengo un momento para captar con mi cámara la fisonomía de ese lugar mágico.

He caminado por bosques de toda Europa y, por supuesto, de todos he intentado captar sus almas, su esencia, su misterio. En el condado de Wicklow, en los profundos bosques gallegos o en los de la Sierra de las Nieves. Siempre sólo. Si el mar es el mi primera mirada, el paisaje de mi juventud, la torre desde donde he contemplado las estrellas, los bosques son el lugar adonde me dirijo para que no me encuentren. Por un momento, temo toparme con una procesión de la Santa Compaña. Lo de temer es una exageración. Lo gótico y los encuentros sobrenaturales me excitan, pero no porque sea un gran creyente de esos temas sino porque me interesa evadirme de la realidad gris que me ataca de vez en cuando.

El bosque es mi alma, el mar es mi esencia y el aroma de mi vida. Soy mediterráneo con unas gotas de melancolía atlántica. Sonido de gaitas, sonatas de guitarras sureñas. Amante de la alegría inenarrable. Sombra rumorosa de mi existencia. Recuerdos y deseos brumosos de mi alma. La música sigue sonando pero sólo es una tonada secreta para iniciados. En este bosque, puedo perderme en los arcanos de mi existencia. No es un bosque encantado, yo soy el encantado.

Sergio Calle Llorens

LA PIRENA


Pirena es el acontecimiento del mundo de la nieve con mayor repercusión mediiática en nuestro país- Cada año, esta aventura va ganando más adeptos que se unen a los millones de personas que no han ido siguiendo edición tras edición. Ninguna otra carrera internacional goza en su propia tierra de tanta popularidad como la PIRENA ha alcanzado en España. La vistosidad de este deporte se suma a la belleza de los paisajes y lo convierte en un espectáculo visual sumamente atractivo.

Cuenta la historia que cuando Pep Parés se cruzó con un perro nórdico, su vida cambió por completo. Dicen que desde aquel momento en su cabeza comenzó a fraguarse la idea de organizar una travesía por la nieve tirado por perros. Probablemente las lecturas de Jack London, la llamada de la naturaleza y el encanto de los Pirineos terminaron por convencerle: Debía alcanzar su sueño, porque sólo aquel que persigue sus sueños es capaz de hacerlos realidad. El catalán lo logro, y hoy la Pirena está marcada con letras de oro en el calendario. La prueba bautizada con el nombre de la Diosa Pirena bendijo a los organizadores con todas las prebendas.

Eran pocos los que en España conocían el deporte del mushing cuyo nacimiento se remonta a 1925, cuando la ciudad de Alaska sufrió una grave epidemia de difteria y se encontró incomunicada por un fuerte temporal. Entonces sólo un trineo pudo llegar hasta allí para llevar los medicamentos y salvarlos. Para conmemorar esta gesta se creó la IDITAROD, una carrera que recorre 1700 kilómetros en Alaska. Desde entonces la prueba y el mushing han ido captando adeptos. La Pirena es en la actualidad la travesía de perros más importantes de Europa.

Tal vez el éxito de la prueba radique en el hecho de que no todo es competición, sino que se premia el compañerismo de los participantes, el amor a la naturaleza y el  trabajo en equipo con los animales. Sin duda, la travesía pone a prueba la destreza y la pericia de los participantes. Éstos locos de la naturaleza que se afanan en encontrar el perro guía que los lleve a la victoria. Aunque participar en la prueba, es ya un éxito para todos. Los parajes, paisajes, los sonidos de los animales, los ojos brillando en la oscuridad en las etapas nocturnas hacen de la Pirena una prueba mágica en el corazón de los Pirineos.

Esa sensación mágica y completa de ser transportado por esos perros nórdicos constituye una de las experiencias más maravillosas de mi vida. En verdad prefiero la compañía de esos canes que de muchas personas que apenas aportan ruido y problemas a mi vida. Allá en el silencio pirenaico o en las tierras de cualquier bosque de España, uno siente que podría seguir ejerciendo de musher hasta el final de los tiempos. Esos pelos largos, esos ojos azules de los perros nórdicos que se elevan a la bóveda celestial y aullarle a la luna. Justo entonces entiendo que mi existencia ha merecido la pena.

Sergio Calle Llorens

VÉRTIGO


El maestro del suspense comenzó la producción de Vértigo, un film basado en una novela de los escritores franceses Boileau y Norcejaç, a mediados de los cincuenta, por ser los autores de la obra que sirvió como argumento a la célebre película de Clouzot, las Diabólicas. El director la llamó en principio from among the dead, traducción literal del francés de la obra D´entre les morts.

La película comienza con dos policías persiguiendo a un delincuente por los tejados de San Francisco. Uno de ellos resbala y queda colgado a una gran altura. Su compañero al tratar de salvarle, pierde el equilibrio y cae al vacío. Desde entonces sufrirá acrofobia- miedo a las alturas. Desde entonces una amiga suya, la pintora Midge ( Barbara Bel Geddes), le cuida y trata que supere su fobia. Hasta que un día un antiguo compañero de clase, casado ahora con una rica heredera de astilleros, le propone que investigue a su mujer. Gavin Elster que así se llama el compañero de Scottie, afirma que su mujer Madelaine vive una doble existencia, pues es poseída a veces por el espíritu de un fantasma, una antepasada de nombre Carlota Valdés, que vivió a mitad del siglo XIX. Madelaine interpretada por la explosiva  Kim Novak hará caer al ex policía bajo su hechizo. Ésta da vueltas por la ciudad y suele parar en un museo donde contempla el retrato de su antepasado.

 La primera parte del film es un recorrido por la arquitectura de San Francisco: La misión Dolores y su cementerio, Golden Gate park, State National Park. Esta evocación del pasado enlaza con la mirada de Madelaine que parece estar atrapada en tiempos pretéritos. Además el maestro nos la muestra en diferentes escenas que la sitúan dentro de un cuadro o reflejada en un espejo. El parecido es muy grande. Todas las secuencias están llenas de una atmosfera fantasmal y onírica. Una de mis escenas favoritas es cuando Madelaine visita un hotel antigua residencia de Carlota. Poco a poco Scottie va cayendo en sus garras. Parece hipnotizado por la mujer de su amigo que aparece en todas las escenas sin prácticamente abrir la boca. Él la desea, pero parece hacer un ejercicio de necrofilia, pues todo indica que la mujer está, de alguna manera, muerta. Kim Novak afirmó en una entrevista en 1981 James Stewart estaba enamorado de un sueño, de una mujer que no existió nunca. Creía estar enamorado de una mujer que estaba muerta, pero en verdad aquello de lo que se había enamorado era un sueño. Tal vez todos hayamos estamos enamorados de mujeres que sólo existen en nuestra imaginación.

Fuera lo que fuese lo que deseaba Scottie, el caso es que cuando Madelaine se lanza a la bahía de San Franciso,  Scottie se lanza al agua para salvarla. Por fin la carga erótica que subyace se consuma de algún modo. Es el primer contacto físico entre los protagonistas. El cuerpo de ella mojado y él la sostiene a la altura de los pechos. Más tarde la volvemos a ver en caso de Scottie, pero ahora desnuda en su cama. Él la ha desnudado, la ha visto desnuda. Porque no ha podido resistirse, tal vez la fuerza de la película resida en el hecho de que no se trata exclusivamente de una conspiración criminal, sino que es una historia de amor. Ella lo llevará su mundo secreto y extraño: La misión colonial de tiempos de los españoles, la de San Juan Bautista, donde al parecer rezaba su antepasado. Es aquí donde le confiesa que Carlota tiene un gran poder sobre ella, especialmente en la vieja misión, y como siente deseos de quitarse la vida. Algo que parece lograr un día cuando empujada por sus propios fantasmas, sube al campanario y se lanza por él, sin que Scottie pueda hacer nada por salvarla. Comienza entonces la segunda parte del film donde Stewart encuentra a una muchacha que tiene gran parecido con Madelaine, Judy. El maestro nos muestra lo que había acontecido en la misión con un  flashbacks en el que podemos ver la farsa criminal. Comienza una relación entre Scottie y Judy, el ex policía trata de vestirla como Madelaine, como queriendo recrear a esa mujer que le había hechizado. El espectador se pregunta si podrá vencer el amor a la muerte y a la mentira, si confesará Judy o si será descubierta. La película nos hace reflexionar sobre la insignificancia del destino, del poco tiempo que tenemos para vivir. Porque la muerte es el gran tema de Vértigo como también lo es en Rebecca o en Psicosis.

La verdad es que muchos años después de ver por primera vez esa película me sigo preguntando si Scottie está enamorado de Carlota o de Madelaine, porque aunque su amor imaginario muere, el ex policía consigue traerla del más allá recreándola. Le cambia la ropa, el peinado y controla su vida hasta el último detalle, como hacía Hitchcock con sus actrices. Lo que sí tengo claro que el maestro del suspense nos presenta una historia de amor fantasmagórico, un auténtico vértigo hacia una mujer que habita en la frontera entre los vivos y los muertos, como muy bien nos recuerda el director presentándola con una luz mortecina que acompaña a Madelaine en ocasiones. Curiosamente, la película fue un fracaso comercial y crítico, que llegó a calificarse en Estados Unidos de demasiado esotérica. En la actualidad, está considerada una obra maestra y uno de las mejores películas de todos los tiempos de visión obligada para los amantes del buen cine. 

Sergio Calle Llorens

MOU EN LA NIT DE LA CREMÁ


Mourinho reúne todos las características del buen portugués; nacionalismo basado en el odio al vecino español, paranoico y malas formas a la hora de reconocer sus faltas. Un tipo al que sólo acepta los premios cuando el premiado es su santa persona o, en su defecto, algunos de sus compatriotas. En definitiva, estamos ante un señor que no le han corrido ya a gorrazos porque juega en el equipo que cuenta con la protección de lo que se conoce como la central lechera. Tampoco en los títulos que ganan los demás se encuentra Mou cómodo y, de ahí que suela poner todo tipo de excusas para no reconocer que le han vuelto a mear la oreja. Lo hacía en Inglaterra con el Chelsea, lo hizo en Italia con su Inter y, por supuesto, lo ha vuelto a hacer en España con el Madrid. Las excusas del malencarado portugués son siempre las mismas; el calendario, persecución arbitral, favoritismo al contrario. Con esta estrategia mantiene una alta presión arbitral sobre los colegiados que le da un gran resultado. Sólo les daré un dato ciertamente ilustrativo; desde 2008, al Barça, su eterno rival, le han pitado 14 penaltis a favor menos que al Madrid y dos más en contra. Sin embargo, Mou y los suyos siguen erre que erre con la cantinela de la teoría conspirativa.

También llegó a protestar cuando Cristiano Ronaldo volvió a perder el balón de oro en favor de Messi. Decisión que el luso consideraba y, considera, a todas luces injustas. Ahora vuelve a acusar a la FIFA de “irregularidades en la elección del mejor entrenador del mundo” en una entrevista a la televisión de Portugal. En ella, llegó a afirmar que “los amigos de Del Bosque tuvieron mucho que ver en esta irregular decisión. Y todo porque unos “amigos” del iluso portugués le habían confesado que habían votado por Mou y no por el entrenador español. No tardó en reaccionar la FIFA con un comunicado dejando claro que la votación había sido limpia. No creo que a nadie en su sano juicio sea capaz de poner en duda los logros de Del Bosque, ganador del mundial y de la última Eurocopa en la que España arrasó a Italia en la final, tras dejar fuera a los eternos perdedores portugueses.

Mou ha convertido a la religión madridista en una enfermedad incurable. Ya ni siquiera se atreven los blancos a poner límite a las acusaciones del luso sobre el premio al mejor entrenador del mundo logrado por un gran madridista como Vicente del Bosque. Lo verdaderamente trágico de esta historia es que este señor tan maleducado tiró con bala la misma tarde que tenía que estar apoyando la candidatura de Madrid a los juegos olímpicos de 2020. Incumplió su palabra dada, y optó por criticar al entrenador español en vísperas de partidos importantes para España.

Hablemos claro, Mou odia profundamente a España y a los españoles. Recuerden como en la Eurocopa criticó a España en su primer partido pero fue incapaz de felicitarla por el título alcanzado, siendo la única selección europea que ha encadenado Eurocopa, mundial y Eurocopa de una tacada. En vez de brindar por España, guardó silencio que sólo rompe para insultar a un país que está literalmente harto de sus payasadas.

Ser portugués en España no es nada difícil cuando se tiene el poder que conlleva ser el entrenador del club con más presupuesto del mundo. Cualquier manifestación suya es atendida por los medios. Nunca nadie tuvo tanto poder en un club, y nunca nadie hizo literalmente el ridículo con manifestaciones  más propias de un paranoico que de una persona con la cabeza amueblada. Lo difícil, por supuesto, es venir de la tierra de acomplejados que fracasan donde van. Portugal como nación es un ejemplo de todo lo malo. Es la última en  y en la Unión Europea la conocen como” la  nación muerta”. Oporto, la segunda del país, se cae a pedazos. No ha habido nadie que haya aprovechado menos las ayudas de la Unión que los portugueses. Incluso Andalucía, con su latrocinio institucionalizado y sus corruptelas, está a años luz de ese patético país que si en teoría tiene una hora menos, en la práctica lleva dos décadas de retraso con el resto del continente. La culpa no es de nadie, y menos de España, sino de los estúpidos lusitanos. Vivir en España sólo les hace convencerse de la mierda de nacionalidad que tienen. Siempre estarán por detrás y, aunque les pese, la única forma de ver copas, es por televisión al contemplar como los españoles las van coleccionando en todas las modalidades deportivas. Y cuando perdemos, no nos da por patear las cabezas de los jugadores contrarios como suele hacer Pepe.

Hay que entender a Mou, con sus manías, sus malos modos, su complejo de inferioridad; es portugués y eso lo dice todo. Debería agradecer que en la Nit de la Cremá los valencianos no hayan decidido hacerle un hueco en los Nitos y ver como ardía su pestilente cuerpo con un letrero que diría; “Fea y Portuguesa chúpate esa”.

Sergio Calle Llorens




martes, 19 de marzo de 2013

LA NIT MÉS LLARGA


Em sento buit i les nits se’m fan molt llargues. No hi ha gens que jo pugui fer per canviar la realitat circundant. Gents que pugui aportar als altres. Les meves idees no valen gens, els meus textos no suponen variación alguna per al món que m’ha tocat viure. Malgrat aixó, només em sento ben escrivint o contemplant el mar. Contemplo, miro y analitzo. Després llegeixo reflexiono i estudi. Estudiar signifiar dir, integrar, detallar, rebutjar, i finalmente decidir el que no té importancia i el que no. Estudiar és carícia mental més sublim que es pot produir. De tot el meu estudi, els meus conciutadans no traurien gens en clar.

Evito pensar en la meva ineficácia com a home pensant y em perdo en les riberes de conoixements oblidats. El meu Mestre de cábala em nota distret i amb desenganxo als ensenyaments. En aquests moments, crido a alguna ánima caritativa irlandesa per practicar en la vella lengua gaélica que els dos estiment tant. No té utilitat alguna peró es un plaer lliscar aquestes paraules per la meva boca. La mateixa que después ús per parlar Anglés o catalá, i ho faig per fugir de tot i de tots. Fins i tot d’aquesta ombra tan allargada i pesada que li ha donat per seguir-me a totes parts.

Al món actual, tot es valora per que tens en la butxaca, mai pel que tens en el cap. A qui li podria interessar que passo el temps entre la boira del temps i llibres inclasificables. Estic convençut que estic fora de temps y de lloc. Tota aquesta charlatanería que m’envolta m’esgosta; els politics, els periodistas, els tertulianos, el poble pla han acabat per amargar-me la existéncia. Vull marxar-me avanci en el temps o cap a enrere per retrobar-me amb la vella Irlanda. Allí vaig anar realmente feliç. En aquellles terres verdes vaig estimar en tres idiomas i vaig aprendre a conéixer-me de bo de bo. Ja no hi ha gens d’aquell home. Només una ombra gairebé tan pesada com la sinistra forma que em persegueix a totes parts. Em fallen les forçes i els ánims. No reconec al tipus que em mira des de l’altre costat del mirall. Tal vegada sigui el moment d’acabar amb tot, d’anar a peir, per fi, a la illa dels naufragis. Només, saben que la noticia de la meva desaparició no arribaría a afectar en gens, ni mica als quals em van conéixer. Tristesa que m’arribar per la meva lucidesa y per saber-me un complet inútil.

Sergio Calle Llorens








NOSTALGIA DE MATINADA


Cau la pluja queda, silenciosa i mágica a aquesta  riba del mediterraní. Des de lluny se sent la cançó trista del mar amb la seva bressolada eterna. Aquest mar que estableix la meva posició al mon d’una forma precisa, la meva més absoluta insignificancia. Quan la mar rugeix entonce la meva més absoluta ignorancia. L’home del temps tenía raó, plouria durant tota la nit. A cada estona, els llampecs van illuminant la meva habitación com un herald d’un altre temps, d’una altra época en la qual persones que ja es van convertir en ombres m’explicaven histories on la tempestat i la pluja tenien gran importancia. Histories de naufragis, de pors y de terror.

Segueix plovent y a la mema ment vénen imatges guardades en algún racó de l’atic de la meva memória. Assec pena molta pena. També pluvial la nit que ella va moir. També els núvols descarrecaven amb pluja la matinada que la vetllem per dir-li l’últim adeú. Des de llavor, la lluna ha seguit sortint i la pluja ha continuat caient sobre els racons d’aquella casa que ja no es seva, que ja no és de ningú pero que conserva els records d’una familia que va ser feliç en aquelles llargues nits d’hivern.

On anirán les ánimes del morts. I si estan a prop: podrán verure’ns? Intueixo les despostes, pero és massa horrible pensar en elles. En qualsevol cas, aquest ser estimats només viuen en els postres records i, de vegades, ni aixó. Pero aixó, m’aixeco a ceguees y tom entre les meves mans un vell álbum familiar amb fotos de tots nosaltres. Allí puc veure a la meva mare; elegante, bella, jove, aliena als cops de la vida. Aquests que esperen després de la cantonada. També está el meu pare, amb el seu pél negre que contrasta amb el ros de mamá, i aquest bigoti que ho va acompanyar durant els seus anyes més jocosos. Segueixo passant págines i la pluja seguéis caient.

Pinso en la ingrata que és la gent. Aquesta que solia visitar-nos quan les coses anaven molt bé i que, per desgrácia, ens va abandonar al primer revés. On estaran ells? Segur que en algun lloc en el queal puguin seguir demostrant la seva eterna ingratitut. Ens va anar, i quedem els bons, els valents. Segueix caient aigua en l’exterior y de tant passar pagina, he sentir un fred humit que em cal els ossos. En la meva ánima també abriga la gelada de la nostalgia. Em sento sol y decideixo obrir una ampolla de vi. Son les Quatre de la matinada, peró no importa. El liquid elementé s l’unic capaç de calmar-me.

Encenc la xemeneia. Son només dos troncs que illuminen l’estada mentre la pluja es torna poderoso en l’exterior. Les flames proyecten estranyes formes en la paret i una boirina blava amaga per embolicar la casa. Sembla venir reptando des dels penya-segats. La nostalgia s’ha apoderat de mi per complet. En el meu cor sona una música de violí que em parteix en dos.

Si alguna vegada em recorda algún ,espero que sigui enfront d’un foc, amb la pluja caient, sobre els Camps i la llenya cremant en la xemeneia. Es el meu únic bitllet a la inmortalitat. El meu únic passatge per no convertir-me en aquesta ombra el rostre de la cual ha estat oblidat pert tots. Vaig sentir com el pánic va començar a apoderarse del meu cos en saber que no hi ha gens ja que pugui salvar-me.

Sergio Calle Llorens






EL MÁLAGA HA SIDO VENDIDO: CONFIDENCIAL


Cuando todavía no se han apagado los ecos de la clasificación del Málaga CF para los cuartos de la liga de campeones, único equipo andaluz que lo ha conseguido en su historia, he de contarles algunas revelaciones relacionadas con el club de la capital de la Costa del Sol para apagar los rumores de aquellos que nunca quisieron al equipo malagueño.  Uno de ellos ha sido adelantado por Canal Sur, esa televisión plural que admite tanto opiniones a favor del gobierno andaluz como en contra de la oposición. Al parecer, los chicos del ente autonómico apuntan a los propietarios del PSG como los futuros propietarios del club. Incluso el grupo jolly iba más lejos al dotar al rumor de cuerpo al poner en boca de Alfredo Guerisoli, ex presidente de la Federación andaluza de atletismo, que “la venta está avanzada”. El accionista mayoritario del club galo es el Qatar Investment Authority, fondo soberano de inversión cuyos activos proceden en parte de la familia real de ese país árabe.  Fondo que tiene la particularidad de tener como presidente al primer ministro de Catar, aunque es un secreto a voces que el verdadero dueño es el heredero del trono del emir de ese país.

Sin embargo, quiero desmentir rotundamente la noticia. Les cuento; el jeque Abdullah Ben Nasser Al Thani ya ha vendido el 50% del club al jeque Marwan Bin Bayat presidente del club de fútbol del Al Wasl de los Emiratos Árabes Unidos. El club de Dubai recientemente entrenado por Maradona y que tiene en sus filas al ex jugador español del Athletic de Bilbao Yeste. Es obvio que los reporteros de canal sur han vuelto a hacer verdad aquel dicho de Santiago Ramón y Cajal que dice que el hombre es un ser social cuya inteligencia exige para excitarse el rumor de la colmena. Pues bien, la colmena produce miel pero viene de los Emiratos Árabes, y no de Catar. Una miel que los malaguistas esperamos sea del color de los petrodólares para reflotar el proyecto deportivo.

En cuanto a la sanción de la UEFA ya puedo adelantarles que el Málaga no jugará competición europea en caso de clasificarse. La sanción es irrevocable. No es que el tiempo apremie, es que ya ha pasado el día en el que los actuales dirigentes del Málaga  podían haberlo evitado. Puede que haya habido manos negras y que, en el fondo, exista una conspiración contra el Málaga pero, de momento, no hay pruebas.  

Finalmente, quiero añadir que el anuncio de la venta del Málaga se producirá cuando la temporada haya llegado a su fin. En las próximas fechas, seguiré aportando datos confidenciales sobre el Málaga C.F.


Sergio Calle Llorens



martes, 12 de marzo de 2013

ANDALUCÍA BOLIVARIANA


Cuando suena el himno  de Andalucía llevo la mano al pecho de cualquier mujer guapa que se encuentre a mi lado y con la otra me cojo la cartera. Cuestión, supongo, de tener la convicción de que detrás de que todo socialista esconde un ladrón dentro. Por otra parte, políticamente soy empírico y, como no podía ser de otra manera, lo que no puede ser demostrado, no existe. Por eso no me creo ni la publicidad institucional de la Junta, ni la propaganda de sus periodistas apaniguados. En otras palabras, la utilidad de la autonomía andaluza existe en el mismo plano que la presencia de alienígenas en el planeta Raticulín. En este sentido, igual que me deshago de un reloj que ni da la hora, ni lo hará jamás, me gustaría aplicar esa máxima a un autogobierno inútil. Desafortunadamente he de esperar a que el resto de mis paisanos piensen de igual modo.

En la defensa de la autonomía, hallo discursos confusos y enmarañados. Grandes frases imposibles de aclarar y de entender, llenas de contradicciones que tratan de ocultar la realidad andaluza. Por un lado, tenemos el discurso cordial y bufonesco de Valderas. Hombre que admira la capacidad cinegética de Fidel Castro- en la caza humana se entiende, y pide democracia siempre y cuando coincida con lo que ellos piensan. Por otro lado, nos encontramos con el discurso antiguo que habla de educación y de sanidad pero que recorta en ellas, a cada paso, en cada movimiento. El suyo es un parloteo antiguo, aunque más cuajado que el disléxico de Cháves.  En cualquier caso, estos pregones de los defensores de los políticos ocultan sus tretas recaudatorias con las que seguir manteniendo a sus enchufados.

Si el neopopulismo no se deshace de la democracia, sino que la instrumenta hasta dejarla desnuda. El autogobierno andaluz sirve para dejar en bolas a los ciudadanos que ya soportan la mayor carga impositiva de Europa. Que usted no lo sepa, no significa que no sea cierto.  Andalucía, como ente político, es un puro galimatías de difícil formulación. Por no saber, no sabemos ni el tiempo que se necesita para poder abrir una empresa y, sobre todo, el dinero que deberá llevarse el partido. La única opción posible en este infierno sureño, es sacarse el carnet del PSOE.

También la derecha baila agarradita con la momia de Blas Infante que, aunque no está embalsamada como la de Chávez, si la sacan de paseo cada verano. No es que crean en él, ni que lo tengan por un gran hombre. Eso, como sabemos todos, apenas lo creen los que viven aquejados de serios problemas mentales. Su paso de baile, por tanto, se basa en el no vayan a decir que somos franquistas  enemigos de la autonomía.

Echo de menos una línea clara y precisa que exponga con razonamiento y estructura el patetismo de la autonomía andaluza entre los políticos sureños. No hay nadie que se atreva a decir que tras tres largas décadas de autonomía, Andalucía tiene más de república bananera que de región europea moderna.

Andalucía son ellos. Con sus políticas de latrocinio institucionalizado. Sus querencias árabes. Su historia inventada. Su corrupción y su canal de propaganda. Y como la ley de Murphy siempre tiene máxima aplicación en el sur, ahora quieren imitar el modelo bolivariano aplicando las locuras del gran pontífice de aquella escuela, felizmente fallecido. Podrían haberse fijado en Finlandia o en Dinamarca. Pero no, lo suyo es buscar el mejor sistema que mejor se adapta a las cucarachas. Con la crisis, tienen el terreno abonado a poner en práctica alguna de las locuras de Chávez. Tal vez, incluso puedan iniciar un proceso constituyente que supere nuestra democracia, aunque eso sería tanto como confiar en que los perros hablen algún día. Pase lo que pase, he de decirles que seguiré teniendo una prevención espontánea a todo lo que tenga que ver con la autonomía andaza y más si se hace bolivariana. En ese caso, cuando suene el himno de Andalucía, no me llevaré la mano al pecho de la mujer de al lado, ni mucho menos a la cartera. Será el momento de hacerles el mayor corte de mangas que se recuerde a esta orilla del mediterráneo.

Coda: Hablemos clarito. Llorar la muerte de un tirano caribeño que ha acogido a asesinos etarras que mataron a miles de españoles, es como mínimo motivo suficiente para mandarlos concretamente a la mierda.

Sergio Calle Llorens

EL SECRETO




No sé si por deformación profesional o por alguna otra razón que no llego a entender del todo, siempre me he guiado por los sonidos más extraños. En el campo puede ser el canto de un grillo o el ulular del viento golpeando contra los ventanales del viejo caserón. Creo que los seres humanos hemos aprendido a imitar todos los sonidos de la naturaleza haciendo música, la misma que salía de ese viejo piano en aquel día de primavera. Era tarde y cenaba solo, como casi siempre. Los sonidos del restaurante eran variados y típicos de una velada donde las parejas se hacían confesiones al oído. Yo apuraba un vino sentado a mi mesa mientras trataba de captar la atención de mi mujer deseada. Era joven, pelirroja y tenía unos labios carnosos que captaron mi atención desde el principio. Nunca había hablado con ella, ni pensaba hacerlo jamás. Yo sólo quería poseerla. Sabía que sólo conmigo ella podría llegar a hacer realidad sus anhelos prohibidos. Puede que suene pretencioso pero lo cierto es que somos pocos los hombres que vemos con una mirada, otros, la mayoría en cambio, siguen sin poder distinguir las señales que manda una mujer. En mi  caso, ella los lanzaba sin poder evitarlo. Sus miradas furtivas, su  juego de piernas, sus silencios y su eterna manía de atusarse el pelo me conducían a una sola conclusión. Yo lo sabía, y ella sabía que yo lo sabía.

Todo empezó cuando la vi entrar sola en un cine. Vestía un traje blanco muy ceñido a juego con un bolso. Por un momento pensé que ella venía acompañada. Se sentó en una esquina y sin pensármelo dos veces me senté cerca. Fue la primera vez que la tuve cerca. La oí reír. Creo que fue al final cuando la magia del cine llegó a su final y se encendieron las luces cuando ella pasó junto a mí. La atraje hacia mi cuerpo y ella se estremeció, pero pudo más su temor y salió de aquel cine azorada. La seguí por las callejuelas estrechas del centro. No me dejé ver hasta que ella volvió la cabeza y me sorprendió. Su cara mostraba deseo y temor. Desde entonces ambos nos convertimos en una obsesión, en un enigma que tarde o temprano tenía que ser desvelado. Al día siguiente volví a seguirla hasta unos grandes almacenes donde fue acompañado de su hombre. Entró en unos probadores y justo cuando entró en uno, yo aproveché para colarme en el probador de al lado. Oí como caía su falda y sin dudarlo introduje una nota por debajo. Ella la cogió y me tomó la mano. Mi plan comenzaba a tener resultado. Horas más tarde, sonó el teléfono. Paré a Elvis justo cuando comenzaba a entonar su little sister en su concierto en vivo de 1968. Era ella, y sin dejarle tiempo a que me dijera nada, le ordené que siguiera mis instrucciones para el día siguiente. No le di opción a que protestara y colgué el teléfono. Dejé que el chico de Tupelo siguiera reinando en la noche. Me sentí el hombre más afortunado. Sabía que me estaba aprovechando de la torpeza de otros hombres, de lo poco que escuchan, de lo insensibles que son a veces, para conquistar el alma de sus mujeres. Llegó puntual y abrió la puerta con torpeza. Dejó caer su abrigo y me buscó en la oscuridad. Cumplió mis instrucciones a raja tabla, nada de luces, nada de conversación. Tan sólo debía sentarse en una silla que encontraría en el centro de la habitación….. vacía.


Se sentó y me incorporé de mi escondite. Ella me buscaba pero yo me movía de esquina a esquina sin acercarme a mi objetivo. Ella suspiraba nerviosa hasta que me arrastré hacia ella. Si había cumplido con mis órdenes, llevaría unos zapatos rojos y unas medias negras hasta los muslos. Mis dedos comenzaron el viaje mientras ella se estremecía y trataba de atraerme hacia ella. Uno de mis dedos se adentró en su sexo como herramienta experta y adoptó la posición correcta para alcanzar su punto g. Ella lo había intuido siempre pero hasta ese momento no fue plenamente consciente de su existencia. Dar placer a una mujer es igual que cortar una viña, que puedes hacerlo de tres maneras diferentes: Se puede hacer para el presente, lo cual es bien poca cosa, para el pasado, que es una pérdida de tiempo y para el futuro, que es lo inteligente. La pelirroja no olvidaría nunca mi forma de llevarla al paraíso. Mis caricias se centraron también en uno de sus pezones. Así  con sólo dos dedos pude hacer que su cuerpo danzara sin freno, hasta que su cuerpo sufrió una sacudida indescriptible. 




Entonces le abrí los muslos y mis labios accedieron a la cueva de sus secretos. Succionaba con gusto y bebía su néctar prohibido. Ella no paró de gemir y  de decirme gracias hasta que un nuevo orgasmo la hizo caer de la silla. No lo dudé y la tomé con fuerza contra la pared. Había llegado el momento de penetrarla por detrás, aun sabiendo que aquello no le gustaría en un principio, pero debía mostrarle el camino de su propio placer, la vereda de su propia felicidad. Fue una penetración intensa y robusta. En un principio me moví en círculos para que se acostumbrara al tamaño de mi miembro, hasta que alcancé el ritmo desenfrenado que ella necesitaba. Fueron 15 minutos en los que su punto G fue alcanzado por mis furiosas acometidas. Ella aullaba de placer y yo de satisfacción. Mis ojos que ya se habían acostumbrado a la oscuridad pudieron ver unas nalgas generosas y prietas. Combinaba cachetes con fuertes tirones de pelo hasta que un orgasmo múltiple sacudió todo su cuerpo y cayó rendida al suelo. La levanté y seguí con aquello hasta que me sacié; Quién eres, parecían decir sus ojos. Sabes quien soy, y mientras decía esto le di un papel con las nuevas instrucciones para que cada cierto tiempo acudiera al lavabo de señoras donde iba a tomarla de nuevo, ahora esperaba la cena. Ella con su ridículo marido, yo en mi soledad buscada, desde donde podía observarla. Creo que su mirada me pedía más y más. En ella yo podía leer sus ansías de que la hiciera mía de nuevo, pero también la imposibilidad de comprender quien era yo realmente. Le eché una última mirada mientras apuraba el postre, y pagué la cuenta para desaparecer del restaurante del hotel donde había tenido lugar nuestro primer encuentro. Pasé justo a la ventana donde la pelirroja me pedía que volviera. Pero no la miré.

 Era necesario para ejecutar la segunda parte de mi plan que ella sintiera el vacío de mi ausencia. Que sufriera por la posibilidad de que yo jamás regresaría para amarla. Supe que ella sufría cuando crucé al otro lado de la acera y me perdí entre las sombras. Recuerdo que llovía en aquella noche de primavera. Sentí como las gotas me alcanzaban tímidamente. Tenía una sensación de triunfo que contrastaba con la sensación fugitiva y huidiza de la noche acuosa. Era una lluvia instalada sobre la tierra que parece caer a horas fijas en estas tierras. El cielo se había puesto iracundo y febril en mi primera noche de amor con la pelirroja. No había metáfora mejor para lo que habíamos vivido juntos. Me sentía el hombre más afortunado del mundo mientras aquellos chubascos ruidosos se abrían paso hacia la extasiada soledad y luz tibia del mar. Aligeré el paso cuando mis pensamientos se centraron en nuestra discordante y absurda existencia, donde todo lo bello ha sido creado por la naturaleza;  como aquella mujer de piel blanca y labios carnosos, como la diosa noctiluca, como los bosques o como los ríos en su viaje eterno hacia la profundidad de los valles. Pensé en lo inútil de la vida si no se tiene mi esencia, la esencia de la noche salvaje encarnada.

                                
Pasaron tres días  cuando una nueva nota arribó a sus manos: Las nuevas instrucciones. Quién era yo seguía preguntándose. Mi amiga no llegaba a  comprender la naturaleza de mi propia esencia. Tal vez tú puedas leer entre líneas y decirme quien soy yo realmente. Pero si quieres que el velo de Isis se aparte para que puedas comprenderlo realmente, adéntrate en el bosque a la hora del crepúsculo y camina hacia delante, si eres lista y quieres ver mi verdadero rostro, prosigue el camino. Seré yo el que me muestre a ti. Hasta ese momento lamento que sigas dormida en ese mundo al que los humanos llamáis realidad. Entonces no tendré más remedio que visitarte cada noche en tus sueños ocultos.

Sergio Calle Llorens


MEDITERRÁNEO


Uno de los consejos que me dio mi padre antes de morir fue que no hay que depender de nadie, pues cuando llega la oscuridad hasta nuestra sombra nos abandona. Algo que creo que todos hemos experimentado en carne propia. La luz de mi memoria proyecta sobre el mediterráneo alguno de esos sinsabores que me dejaron sin sombra. Cuando eso ha acontecido, busco la mar como un hijo a la madre. La mar establece mi posición en el mundo de una forma precisa; mi más absoluta insignificancia.

He repetido esta escena en mi patria salada; desde Denia pasando por Valencia o por Ibiza. Un mediterráneo que me da la verdadera medida de mi altura en este mundo. Esas olas golpeando contra las rocas, esa playa que espera ser besada por sus aguas en un abrazo eterno y sin igual. Una mar sabia cuya sonrisa es innumerable. Te acoge, te señala, te olvida, te sacude y te pone en tu sitio. La quietud, el rumor de las olas, la lluvia cayendo en la declinación ideal del crepúsculo. En Sicilia, en Málaga o en Barcelona siempre es la misma estampa, el mismo sentimiento de pequeñez.



Miro al mar tanto como puedo o me dejan, para tratar de ver en qué consiste ese enigma del que he hablado en español, en catalán o en italiano; La mar es un tesoro que nos recuerda que antes de nosotros, también lucharon y sufrieron en él. Algunos perdieron la vida allí. Playas rojas como minúsculas lenguas de fuego. Colores turquesas, brisa marina que susurra que todos pertenecemos a una cultura añeja que acoge al forastero que no es más que un amigo al que todavía has de conocer.

Nuestra primera mirada, el paisaje de nuestros desvelos que busca en la mar una torre vigía que nos guíe por ese azaroso océano que es la vida. En esa mirada, el viento silba que no tiene solución para nosotros, que nunca la tuvo. Aún así, la simple contemplación de esas playas nos hace respirar más calmados. El mediterráneo no es una respuesta, es una actitud ante la vida. El mediterráneo es un  vaso de vino en la taberna del puerto. El mediterráneo es el silencio de nuestra conciencia. El mediterráneo es nuestro dolor hecho olas. Nuestra mar es, por tanto, el libro antiguo que nos explica. Sin el mediterráneo no hay nada. Junto a él, la sombra que nos abandona en la oscuridad, parece querer volver para contemplar a nuestra vera, la estampa inigualable de la  patria salada. En ese placer resuenan los versos de un poeta malagueño:

      Las barcas de dos en dos
      Como sandalias de viento
      Puestas a secar el sol

     Yo y mi sombra, ángulo recto
     Yo y mi sombra, libro abierto

     Sobre la arena tendido
     Como despojo de mar
     Se encuentra un niño dormido

    Yo y mi sombra, ángulo recto
    Yo y mi sombra, libro abierto

    Y más allá pescadores
     Tirando de las maromas
    Amarillas y saladas


A la recerça de l’amor, de la llum, de la bellesa y del conoixement. Mediterrani.

Sergio Calle Llorens

CARNET DE BAL


La balbutiement
La primiére mesure
Le premiére sourire
Le premier baiser
Envie folle de danser
L’amour passionné
Tout cela est grave
Dans mon carnet
De notre bal
Qui me semblait
Si parfait

Sergio Calle Llorens

ALBERTO GARZÓN


El astro ascendente de la izquierda es Alberto Garzón. Un tipo joven y apuesto que repite como un papagayo las consignas rojas del siglo XIX. Defiende la democracia pero siempre que esté en consonancia con la dictadura castrista. Quiere poder para el pueblo, si éste comparte la ideología bermeja. Aboga por el antimilitarismo, pero sólo si las armas las tienes los otros, que de las de Corea del Norte no dice ni Mu.

El malagueño parece una monja de clausura que no sabe que ocurre fuera de los muros de su convento comunista. De verbosidad inextricable acude a los debates sintiéndose la estrella del momento. Se ha inflado de tal manera que las calles de la capital del Reino no son suficientemente anchas para dejarle pasar. Su aspecto juvenil le da un aire de inofensivo. Su sonrisa derrite la entrepierna de señoras y señoritas. Pero cuanta más inocencia parece tener su presencia, más pueril es su entramada y más peligroso lo hace. Como buen comunista ha tenido, a lo largo de los años, incontables iniciativas que siempre han terminado en fracaso. Igual que les ocurrió a sus mayores, por cierto. Su problema es la hinchazón de la sensibilidad ideológica que no le deja pensar claramente.

Sus ideas le vienen por la herencia recibida de gente de maneras dogmáticas, esquemáticas y fanatizadas. Fracasaron antes del muro, y fracasarán sin muro. Ya no hay nadie que quiera vivir tras un telón de acero. Os derrotamos entonces, y os volveremos a derrotar en el futuro, porque sencillamente al campo no se le pueden poner puertas y, a la mar, esa que también tú conoces, no se la puede encerrar en una pecera. 

Sergio Calle Llorens

L'ECONTRE II



Nosaltres també som humans, i com succeeix a la terra, al nostre planeta també hi ha diferents races. Les races son variades perquè arribaren de diferents orígens, encara que tots som, si fa o no fa, iguals, orgànicament parlant. Vull afegir que hi ha civilitzacions encara molt més avançades que nosaltres i vosaltres, i que en el passat, fa milers d’anys, ja van entrar en contacte amb la terra escampant diferents races pel globus. A partir d’aquí home i dona es van anar desenvolupant fins l’actualitat, encara que... als humans de la terra us resta molt de camí en l’escala evolutiva respecte als humans d’altres indrets del cosmos.

Observàrem que la vostra història és plena, entre d’altres fets, de guerres i excessiva crueltat, especialment en l’últim segle. Els darrers cents anys han estat molt intensos: importants descobriments científics, genocidis de grandíssimes proporcions, l’era nuclear, noves formes de violència, superpoblació, canvi climàtic, epidèmies, fam, avenç tecnològic i informàtic... tot ha anat molt ràpid, un ritme desproporcionadament vertiginós en el transcurs de la vostra història.  Nosaltres, preocupats pel vostre futur, vàrem dedicar vàries expedicions per establir contacte i crear germans que creixessin entre la resta, persones que aportessin quelcom diferent, que podessin crear una generació d’éssers de millor condició humana, amb més capacitat emocional, amb una empatia més desenvolupada i en alguns casos, amb facultats com la telepatia, genialitat, gran inquietud espiritual... No calia crear ments de gran potencial com ja s’havia fet en el seu moment amb Mozart, Einstein, Jesús de Natzaret o d’altres importants líders religiosos, amalgama d’enorme potencial intel·lectual i bondat humana. 

També s’hauria d’aconseguir, tard o d’hora, que la dona pugui tenir el seu lloc en la vostra societat. És a molts indrets, i encara a hores d’ara, ciutadana de segon ordre. Ha de patir maltractaments, humiliacions, vexacions sexuals, és obligada a prostituir-se... el que la situa directament en el llindar més baix de la comunitat, i això és terriblement preocupant, ja que homes i dones haurien d’anar de la ma plegats per poder avançar junts cap una societat més justa. Pensem que tot plegat és conseqüència del, encara, baix nivell evolutiu, sobre tot en els mascles, que sembla que arrosseguen d’una manera més clara que les femelles, la tendència tribal i que, independentment de l’entorn cultural i socioeconòmic que aquests hagin viscut, hi ha una marcada resistència a no abandonar alguns costums ancestrals i això perjudica a la humanitat en general. La nostra intervenció es pot considerar com un atac a algunes tradicions mil·lenàries, i ho entenem, és per això que és molt important fer-ho en el decurs del temps, sense cap pressa, però de manera efectiva.

La Maria captava amb total atenció les paraules de la Jaddiba, i paral·lelament a la seva explicació descobria en aquelles imatges, l’evolució de la història en els darrers temps, i vist des d’una perspectiva aliena, era autènticament vergonyós adonar-se’n de que els habitants del planeta blau s’havien convertit en els seus propis depredadors.

Ara començava a entendre perquè ella s’havia sentit, des de que podia recordar, tan lluny d’aquells a qui coneixia. La seva dissemblança l’havia apartat de la col·lectivitat fins arribar al present. No entenia aquell entorn que practicava constantment la violència vers els seus congèneres i ara comprenia, millor que mai, perquè això la turmentava.

- I... una pregunta, va interrompre la Maria. Com es possible que siguem germanes?...
-  El ginecòleg que portava a la teva mare era un dels nostres. Ara ja no col·labora a la missió però durant uns quants anys terrestres va servir a la causa. La teva mare volia tenir un fill però no podia quedar-se embarassada. El cas és que en unes proves mèdiques s’aprofità la ocasió per efectuar el que coneixeu com inseminació artificial, que en aquell temps no es duia a la pràctica. N’hi va haver prou amb una sola vegada. Ella sempre va pensar que havia estat un miracle...
- Llavors el meu pare...
- No és el teu pare biològic. El teu pare, bé, el nostre pare, és el qui coneixeu com el Senyor Amadeu, el ginecòleg de la teva mare, i que en realitat es diu Fhertwe i resideix actualment a un bonic lloc del planeta 28. És ja molt ancià. Durant la seva estada a la terra va inseminar 3 dones, però només un embaràs va acabar bé... i per això ets ara aquí. En aquell període de temps hi havia un altre ginecòleg de Mighop operant a la zona. Va deixar un fill, en aquest cas es tractava d’un nen, és diu Ernest Sánchez i és, en l’actualitat, artista plàstic, doncs se li va atorgar el do de l’art, de la pintura.
- I... tenim la mateixa edat? Tu i jo vull dir...
- Jo sóc una mica més gran, però proporcionalment sóc una xic més jove que tu doncs al nostre planeta l’esperança de vida és d’uns cent deu anys. Això és part de l’evolució. L’ésser humà té tendència a viure cada cop més temps, de fet aquí a la terra ja heu pogut experimentar aquest fenomen. Hi ha cada cop més mitjans mèdics per allargar la vida i es procura que aquesta sigui amb les millors condicions.
- I... com ho feu per parlar de forma... com ho diria? Telepàtica? I en la meva llengua!
- És una capacitat extra sensorial que tenim i que tu també tens... però no s’activa sempre. Es posa en funcionament només quan ets a prop de persones amb qui tens lligams de consanguinitat, emocional o kármica. Respecte a la llengua, com tot, és qüestió d’aprenentatge, no hi ha més misteri.

Després de la profitosa conversa amb la Jaddiba, es miraren tendrament i es fongueren en una llarga abraçada. La cara d’ambdues reflectia la torbació de l’encontre i els seus ulls s’ompliren de llàgrimes d’emoció.
- Voldria dir-te una última cosa... Seria necessari que tots els qui sou fills d’aquelles inseminacions tingueu descendència. La cadena no ha de parar.

Sense saber com, es trobà dempeus al costat del cotxe. Notava encara l’escalfor del cos de la germana de l’espai que l’estrenyia ben fort transmetent-li tot el seu amor fraternal. Mirà amunt instintivament i pogué veure com l’aparell volador es perdia a la llunyania confonent-se amb els estels del firmament.

Es quedà palplantada una bona estona enmig de la penombra escoltant els grills de nou i alguna granota que raucava cap al fons del bosc espès. El que li havia passat era tan inversemblant que no ho podia explicar a ningú però sentia, per primer cop a la seva vida, que tot prenia sentit. Li sabia greu que la mare hagués mort cinc anys abans sense saber-ne res de tot plegat, però seguidament pensà que era millor així.

Mirà el rellotge i increïblement només havien passat uns minuts però tampoc podia comprendre de quina manera s’havia introduït en aquella nau ni res del que acabava de viure.
Va entrar al vehicle, i mentre conduïa per aquell camí forestal mirà pel retrovisor que li va retornar una imatge sorprenentment bella. Ja no era la mateixa Maria.

Els qui la coneixien estaven intrigats. Aquella no era la mateixa noia de sempre. Des de feia unes setmanes els seus ulls mostraven una fulgència inusual. A la feina, al veïnat, al bar, a la fleca, al banc... tothom se’n adonava.
Però només ella, sabia íntimament que li passava. Era una altra persona. Des del seu encontre amb la Jaddiba que ja no plorava. Sentia un goig permanent dins el seu pit. Cantava mentre treballava, s’havia comprat la roba de mitja botiga. Havia canviat de pentinat, anava a un club d’amistat. Mostrava tota la seva bellesa allà a on anava i fins i tot els homes la contemplaven amb carnal interès.

Aquell dimecres, tal com tenia per costum, es trobava esmorzant al bar situat enfront el despatx on treballava. Llegia la premsa per posar-se al dia mentre assaboria el cafè. Estava gairebé finalitzant l’exemplar quan a la secció de Cultura li va cridar l’atenció un breu titular: “Mostra d’Art anual a la sala Omega. Aquest divendres s’inaugura la mostra d’art contemporani més esperada de l’any. Els artistes que hi exposaran son:...” La notícia seguia amb una llista de dotze noms i un d’ells li va cridar l’atenció: Ernest Sánchez. Es va quedar pensant uns segons. On havia sentit aquell nom?...

- Es clar! Va dir sorpresa.
Va recordar que aquell nom corresponia al pintor de qui li havia parlat la Jaddiba.
Enmig de l’excitació se li va vessar el que quedava a la tassa damunt la taula, provocant que l’atrafegada cambrera la mirés amb certa irritació. Les mans li tremolaven de l’emoció en descobrir que aquell home existia.

Arribava una mica tard, la presentació ja havia tingut lloc i no sabia encara qui era qui en aquella sala plena d’artistes.
Cabell recollit, llargues arracades d’antiquari i un discret, però afavoridor, vestit de color verd esmaragda... La Maria estava ben atractiva aquella tarda.
Caminava lentament, barrejant-se amb la resta de visitants. La sala era molt gran i es repartia en les dues plantes d’un edifici emblemàtic de la ciutat. Moguda per un impuls va pujar al pis de dalt. Allà hi havia més quietud. A banda i banda d’un ample passadís s’obrien diferents sales d’exposició. Una música suau i misteriosa junt a una atmosfera fosca li van cridar l’atenció i va entrar en una d’elles. En el primer instant se sentia engolida per la foscor però en menys d’un minut els seus ulls es van anar adaptant a la foscúria i podia veure que es tractava d’una curiosa posada en escena. El terra folrat amb moqueta ofegava el so de les seves passes que es feien mudes i semblava que era en un altre mon. Les parets negres mostraven les diferents obres fetes amb una estranya tècnica. La pintura fosforescent mostrava impactants representacions que no la deixaven indiferent, tot i que d’entrada, no acabava d’entendre el missatge de les obres.

Es trobava concentrada mirant el quadre número tretze, titulat Fam. Una tela de grans dimensions amb un fons color metall amb dosis de rovell i amb un pèsol al bell mig. Ho trobà molt significatiu i començà a interessar-se per la resta de treballs...
Algú va entrar. La Maria estava atrapada pel que veia i no podia apartar la vista dels quadres.
- És un nen, un infant... Va dir la veu masculina des del seu darrera.
Sobresaltada la noia va fer un pas enrere però sense girar-se del tot.

- Perdoni, l’he espantat. Em sap greu.
- No es preocupi. Es que m’he endinsat en aquests colors i textures i  no l’he sentit entrar...
La representació número 24, i que la Maria portava una estona admirant, era molt curiosa... Una figura femenina exhibia una ma amb llargues urpes i amb aquesta s’havia esquinçat el vestit mostrant la panxa rodona i prenyada. Es podia veure, com en una ecografia, un fetus en avançat estat de gestació que tenia el ditet a la boca i suportava en el seu cap una esfereïdora corona d’espines. La Maria sentí un calfred en veure aquesta imatge.
- És fantàstic... va mormolar.
El noi que encara restava per allà, digué:
- Veig que capta amb molt d’interès el contingut de les meves obres...
La noia se sentia avergonyida pel seu desconeixement.
- Ho sento. Sóc una ignorant en qüestió d’art. Jo...
- No s’ha de disculpar! No és pas qüestió d’haver estudiar una carrera, si no de percebre. El que vull expressar en cada una de les meves trenta-tres manifestacions artístiques penso que vostè ho està sentint, ho està entenent molt bé. Ho puc percebre en la seva expressió, en el seu entusiasme.
- Caram. Gràcies... la Maria agraí la foscor d’aquell lloc perquè sentia com l’escalfor s’apoderava de les seves galtes.
- Bé, em presento. Em dic Ernest Sánchez. Digué el noi tot allargant-li la ma.

Fins aquell moment havia parlat amb ell gairebé d’esquena i ara no gosava girar-se del tot. La seva respiració s’accelerava i en un ràpid moviment visual pogué observar com les obres que mirava estaven signades amb les inicials E.S. Com no se’n havia adonat abans?
L’Ernest esperava que la noia voltés.  La Maria es girà de manera torbada i li atansà la ma.
- Encantada, jo em dic  Maria... Maria Pallàs.

El noi, d’una edat aproximada a ella es mostrà com un home atractiu, de cabells foscos, ulls negres, nas lleugerament corbat i afectuós somriure.
Unes veus a la sala del costat el van fer sortir a fora. Els mitjans de comunicació volien entrevistar a tots els expositors. Abans de marxar li donà una tarja de visita a la Maria per si tenia algun interès comercial en les seves obres. Ella la va prendre sense saber que dir i li va semblar com si ell li volés dir alguna cosa amb els ulls però els micròfons i càmeres s’obriren pas entre ambdós i l’Ernest es va perdre entre una munió de gent que li feia preguntes.
Múltiples sensacions envaïen el seu cos i la seva ànima. Conèixer-lo havia estat magnífic. Una punxada, com un corrent elèctric, li havia travessat el cos a l’alçada del plexe solar en experimentar el contacte de la seva ma. Havia sentit una clara onada de desig que l’havia sacsejat de dalt a baix. El seu tacte, la seva olor, el to de la seva melosa veu l’havien fet fràgil i luxuriosa irremeiablement. S’hi hauria abandonat allà mateix si no hagués estat per la intervenció dels periodistes. I, el que més la torbava era que li havia semblat veure algun senyal en ell que li feia pensar que també havia sentit el mateix...

En els dies posteriors alguns mitjans es feren ressò de l’exposició  i va poder veure l’Ernest en alguns mitjans informatius. Després, com acostuma a passar amb les noticies, es va esvair la noticia fonent-se de nou en el silenci mediàtic.

Plovia a bots i barrals. Un xàfec de principi d’estiu cobria el cel i els carrers d’aquell diumenge. La Maria que no havia sortit de casa, era amb el cos abandonat a la ganduleria tot ocupant la llargada del sofà de tres places. Allargà la ma fins la taula, agafà la tarja i tornà a llegir el text:
- Ernest Sánchez. Artista – Pintor. Tel. 888 090909

Penjava i despenjava el telèfon. No s’atrevia a prémer les tecles numèriques.  Pensava, racionalment,  que potser tot havia estat producte de la seva imaginació  i d’una enorme casualitat. Que l’encontre amb la Jaddiba potser es tractava d’un somni estrany... O que potser havia malinterpretat el suposat senyal de desig en l’Ernest...
Tornà a teclejar, i aquest cop, amb el cor bategant-li fortament, marcà totes les xifres. Esperà el so de la línia.

- Si? Digui’m?
No hauria pensat mai que li costaria tant pronunciar unes senzilles paraules.
- Hola... digué vacil·lant i amb un fil de veu.
- Hola. Amb qui parlo? Preguntà l’Ernest.
-Sóc Maria Pallàs. Ens vàrem conèixer a la Galeria Omega.
Es produí un breu, però significatiu, silenci.
- Dóna’m la teva adreça.

No havia passat gaire més de mitja hora quan sonà el timbre de la porta. Era ell. Amb els cabells i la roba mullats per la pluja. Restava en silenci sota el marc de la porta mirant fixament a una Maria que se sentia neguitosa com mai. Ningú va pronunciar un sol mot. Es fitaven mútuament cercant en els ulls aquella veritat que els unia. L’Ernest feu un pas endavant i la noia, en resposta al seu llenguatge corporal, l’atansà cap a ella. Li va treure aquella jaqueta xopa i prenent-lo de la ma el conduí cap al sofà de la sala.

- Saps qui sóc? Va preguntar la Maria.
- I tu? Què saps de mi? Va dir ell.
La Maria va anar un pas més enllà en la conversa.
- Has conegut a la Jaddiba?

Com a resposta el noi apartà els rossos cabells de la cara de la Maria, contemplant la bellesa de la seva pell, resseguí amb els dits el perfil del seu nas fins a morir als seus llavis rosats. Els ulls de la Maria s’ompliren de llàgrimes. Era tan gran l’emoció, que no podia evitar abandonar-se al domini d’aquell sentiment de profunda complicitat. Una d’aquelles llàgrimes baixà rodolant precipitant-se coll avall, la segona llàgrima va ser presa pel bes de l’Ernest, que embogit, la cercava amb els ulls closos. La boca humida de la noia s’obria en clar senyal de desig. Emergia en ella una avidesa incontrolable, com la que experimentà aquell dia, en aquell primer instant.

La tarda plujosa i la nit que la seguí, van ser testimonis d’aquella passió desfermada, d’aquell amor predestinat que protegia un missatge, unes confidències. Un llegat que venia de molt lluny.
S’havien trobat i coneixien quina era la seva particular comesa.

Cinc anys després.
Última hora de la tarda. Un parc infantil. Pares, mares, avis, iaies, criatures de curta edat, cotxets i cadiretes, crits, disbauxa i algun espargit plor. És l’escenari habitual de cada tarda.
Una parella arriba a l’àrea de joc amb el seu infant. S’aturen a un banc que resta buit a un extrem de la zona. El nen juga amb la sorra junt a d’altres menuts. Riu feliç, salta, fa cabrioles i corre al darrera dels companys de diversió. La criatura, de sobte, es queda aturada durant uns segons mentre una nena l’estira de la maneta per jugar plegats. El nen resta immòbil, amb la mirada perduda en el cel, un cel immensament blau, sense núvols. Talment com si estigués pendent d’alguna cosa molt important.
Inesperadament surt esperitat tot cridant:

- Mare, mare! La veu m’ha dit que ens hem de trobar aquesta nit on tu ja saps. Que l’avi em vol conèixer!

 Zinnia