domingo, 7 de abril de 2013

GRIÑÁN SONADO


En la mar un rayo de luna perdido se tendía sobre la cama deshecha del agua somnolienta, estremecida de fiebre. Visión de la ciudad del paraíso que, en esos momentos, estaba empapada de luces trémulas y sombras bronceadas. Málaga, suave y profunda me llegaba al alma cuando un amigo me mandaba un vídeo de Griñán. En él, aparece Zoido señalando las doces razones que demostrarían su culpabilidad en el caso de los ERE. Finalmente, de la boca del socialista sale un rotundo; “Cabrón”. Evidentemente, el presidente parece un boxeador sonado que se mueve por el cuadrilátero a punto de besar la lona. Griñán iba dando mandobles torpes, imprecisos, agónicos que evitaran su derrota. En su cabeza, probablemente, se iban agolpando las imágenes de los días en los que podría haber puesto fin a la maquinaria de corrupción en el caso de los expedientes de regulación de empleo. Sin embargo, el otrora experto púgil ya ha perdido el título de la presidencia del gobierno. Lo saben en el PSOE andaluz, lo saben en el nacional, y lo saben en la oposición. Los ERE, a medida que la juez Alaya vaya revelando los secretos del sumario que, inevitablemente, terminarán con la imputación del hijo del escolta de Franco.

En esta coyuntura, no estoy en contra de que la gente defienda a Griñán. Es más me gusta la lealtad de los amigos, pero sí lo estoy que se haga sin usar un mínimo de inteligencia. Ese es el caso de Mario Jiménez, un tipo de estilo verdulero, que todo lo que tiene de torpe lo acrecienta con su patético sectarismo. De sus palabras pudimos saber que la Junta envió el vídeo de Mercasevilla que destapaba el escándalo, sin conocer su contenido. Incluso, la Consejera de Hacienda y sucesora de Griñán, ha llegado a reconocer que cuando su departamento supo que había problemas, sacó toda la artillería para ponerlos en orden. Luego, indefectiblemente, Griñán también sabía lo que se cocía desde la cocina de la Junta y, no sólo, por los quince informes de su interventor que así lo demostraban.

El otro día, la señora Valenciano pedía neutralidad a la Casa Real en el tema de la imputación de la Infanta Cristina. Estaría bien que, de una puñetera vez, los socialistas fueran consecuentes con lo que le piden a los demás. Es evidente que esa neutralidad  no la aplicaron para enviar las actas de gobierno de la Junta a la juez. Tampoco la aplican en Canal Sur, donde un día sí y otro también, afirman que el presidente de la república bananera de Andalucía no sabía nada de los ERE. La televisión autonómica parece no entender que estamos ante el mayor escándalo de corrupción económica de la democracia española Los movimientos del ente autonómico son inútiles, a la manera de las chimeneas que tiran de arriba abajo, y se ahogarán, como sus jerifaltes socialistas, con la humareda de la corrupción. Cuando se den cuenta, ya será tarde; Griñán imputado, y los trabajadores de la televisión socialista en la cola del paro. La visión es casi tan agradable como un mediterráneo con su suavidad de perla turbia. 

Sergio Calle Llorens

1 comentario:

  1. Aviso a Navegantes:

    "La Junta negocia la venta del antiguo edificio de Correos" (Titular de La Opinión)

    En Málaga, casi no hay sedes de nada y los edificios que tienen la Junta pretenden venderlos o alquilarlos. ¿Querrán comprar espacio para la Torre Cajasol?

    Infiltrado

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