domingo, 18 de marzo de 2012

GUERRA A LA JUNTA


Podríamos afirmar que votar al PSOE siendo malagueño constituye un acto de lesa traición. Una felonía que no debería dejarse sin castigo. Y es que después de tres décadas, Málaga sólo ha visto agravios, robos y oportunidades perdidas por obra y gracia de la secta socialista. La última de estas afrentas ha ocurrido en Isofotón que perderá una inversión en la fábrica malagueña y 200 puestos de trabajo por la indecisión de la pérfida Junta. Por ello, el Consejo de Administración de la empresa citada decidió ayer tarde aceptar el traslado de la inversión de Samsung de la planta de Málaga a la de Ohio ( Estados Unidos), tras el desinterés mostrado por la Consejería de Innovación andaluza, que dicho sea de paso, sólo innova nuevas formas de jodernos. Así mientras los chorizos de la secta hacían campaña en el populoso barrio de Ciudad Jardín afirmando que la victoria del PP traería cierres de centros de salud y de guarderías, miles de trabajadores perdían definitivamente sus puestos de trabajo por la desidia socialista. No han valido los sacrificios en reducción de salarios de sus honrados empleados, ni los beneficios de 10 millones de euros, ni siquiera su capacidad de producción alcanzando los 230 megawatios. Todo ha sido inútil, ya les digo, porque los papanatas del gobierno andaluz estaban más preocupados en la campaña electoral que en cerrar el tema de la empresa. Dicen que allí no había ninguna hija de Chaves, Zarrías o algún hermano de la patética María Gámez para favorecer la inversión necesaria.




Como vemos, hay puñales en las sonrisas de los hombres, y cuanto más cercanos son, más sangrientos. Ya lo dijo Shakespeare que, dicho sea de paso, no conocía la maldad de los hombres de la Junta de Andalucía. Puñales que han llegado de la mano de ese putrefacto líder sindical que afirma que la Junta sigue pidiendo papeles y negociando. ¿Se puede saber con quién quiere seguir en negociaciones este bicho sarnoso? Lo increíble es que la prensa malagueña en su conjunto ha obviado la noticia. Lo que no se publica, piensan, no existe. Y a seguir cobrando. El décimo de nuestros Alfonsos afirmó siendo monarca de Castilla y León que los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores. Lo cierto es que no le faltaba razón. Por eso, los juntas líneas que se llaman periodistas dejan a su monarca andaluz cometer estas atrocidades, a sabiendas de la atrocidad cometida, deben ser premiados con el destierro.




Si Woody Allen siente ganas de invadir Polonia cada vez que escucha a Wagner, a mí me entran unas ganas locas de bombardear el Palacio de San Telmo cada vez que me topo con un nuevo castigo de la Junta de Andalucía que nos trae más paro y miseria. Sí, ya sé que la violencia es mala consejera siempre, pero si Azaña decía que había que bombardear Cataluña cada cincuenta años, tal vez no nos vendría nada mal como pueblo arrasar las consejerías de la Junta de Andalucía cada seis meses. Con objeto, claro está, de mandarles un mensaje corto, preciso y conciso; por cada afrenta y por cada parado, cincuenta de los vuestros. Así de duro y así de simple.




Sergio Calle Llorens

5 comentarios:

  1. Encima, el sr Gañán, al que nadie eligió para terminar de hundir lo que no había hundido Chaves osa erigirse en gran adalid de las políticas sociales a las que ha contribuido a hundir estampando su firma en documentos en manos de un juez.

    La casta politicástrica andaluza y española da asco.

    Un saludazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esperemos que toda esta corrupción tenga un final en forma de corredor de una prisión, pero lo dudo.

      Un fuerte abrazo

      Eliminar
  2. Suscribo todo lo que aquí se dice, a mi también entran de bombardear las sedes de la Junta cada vez que leo sobre la corrupción en Andalucía.

    Alsina

    PD: CADA VEZ ME GUSTA MÁS ESTE MARAVILLOSO BLOG.

    ResponderEliminar
  3. UN DIEZ CAMPEÓN A TUS ESCRITOS

    ResponderEliminar