martes, 23 de agosto de 2011

ANDALUCES POR EL MUNDO


Todo comenzó con el programa afers exteriors de la televisión autonómica catalana. Un espacio donde se trataban las vivencias de catalanes en distintas partes del mundo. Luego vinieron madrileños por el mundo, aragoneses por el mundo, asturianos por el mundo, andaluces por el mundo y más tarde, españoles por el mundo. Un poco, y si me apuran, tendremos, con un par, los de Villlanueva del Trabuco por el mundo. De cualquier forma, estos programas tienen un gran índice de audiencia. Por ejemplo el capítulo dedicado a Florencia ha tenido un 20% de cuota de pantalla, 11 puntos por encima de la media de esa cadena. Al fin y al cabo hablan de historias de gente corriente que han rehecho su vida en destinos muy variopintos. Yo que no soy gran consumidor televisivo de los programas que se realizan en España, reconozco el acierto de los productores de este formato. De hecho, no es difícil que me identifique con algunas de las personas que salen en los mismos. Después de todo, he vivido en varios países. Un elemento que me hace mirar al mundo que me rodea con una perspectiva diferente. Además siempre es interesante comprobar como se las ingenian mis compatriotas en otras latitudes. No obstante, a veces no puedo dejar de sorprenderme de la cantidad de soplagaitas que exportamos al mundo. Entre mis favoritos se encuentran algunas chicas madrileñas que después de vivir en Australia un par de años, hacen todo lo posible con hablar español con acento de Sydney. Criaturitas que al final de cada frase emiten el archiconocido amm, amm, amm, con los que algunos anglosajones suelen regalarnos al violar nuestra lengua. Recuerdo que en uno de esos programas, una chica de Carabanchel confesaba con gran alegría que estaba olvidando su español, o eso decía. Y todo con la risa tonta de la reportera como ruido de fondo. La verdad es que hay que ser cenutrio para intentar hacernos creer que uno puede olvidar su idioma materno en tan poco tiempo. Les digo que en mi casa hablamos tres idiomas y nunca por hablar uno más que otro, hemos olvidado los demás. También es divertido ver a los catalanes. Así cuando están en el formato autonómico se empeñan siempre en presentar las similitudes entre Cataluña y otras naciones. Ya saben dos pueblos oprimidos por otros países más poderosos. En cambio, en el formato de TVE hablan de España como el estado e intentan reconocer lo que refleja la nacionalidad de su pasaporte. Años de manipulación educativas tienen esas cosas. Lo escribo con pena, porque yo siento gran querencia por los catalanes. Finalmente, están los andaluces por el mundo. La verdad es que me gusta especialmente este último. Y es que ver a gente brillante, trabajadora, humilde y valiente que ha tenido que dejar la Andalucía oficial del esperpento y la chalaura para ganarse la vida, es un gusto. De esta forma, el andaluz retrasado que ve como un sevillano o un malagueño trabajan en la NASA o investigando contra el cáncer en algún centro internacional de prestigio, comienza a vislumbrar otro mundo. Un lugar donde la gente que vale, ve reconocida su importancia, su labor y su brillante curriculum. Un paraíso donde los Chaves, Zarrías, María Gámez etc estarían limpiando los cuartos de baño de cualquier bar de mala muerte. Eso si pudieran aprender en otra lengua- y no lo han hecho en la nuestra- a unir sujeto, verbo y predicado sin equivocarse. Porque se imaginan al vicepresidente tercero del Reino de España buscándose la vida en Alemania, Francia o Australia. Claro que no. Por eso, la pandilla de ignorantes que nos gobierna prefiere condenar a las mentes brillantes al exilio. Saben que esa élite es difícil de engañar y manipular. Esa flor y nata que no se sentó jamás a ver Canal Sur, sino a trabajar duro para llegar a lo más alto. Hasta que un día hartos de la República bananera de Andalucía, se marcharon con la música a otra parte. Son conscientes de que de su partitura salen unas notas de miel que no están hechas para la boca del asno. Anhelan volver algún día, el mismo en el que las ranas críen pelos. Andaluces por el mundo, me quito el sombrero


Sergio Calle Llorens

2 comentarios:

  1. En éste caso siento disentir contigo amigo Sergio. Yo que siento lo mismo que tú por lo mal que se trata a nuestra comunidad no puedo por menos que despreciar a esos "traidores" que, lejos de quedarse a trabajar por la tierra, abrir los ojos d elos menos favorecidos y ayudar a levantar ésto, se aprovechan de nuestro sistema educativo para luego irse a tomar por el culo para decir, con gran vergüenza lo digo, que hechan mucho de menos a su tierra pero que cómo no tenían oportunidades se han tenido que largar.

    Somos un país en perpetua decadencia pero no todo se puede achacar a los políticos y lo sabes, mucha culpa tambien la tiene el pueblo, los tontos, en mayoría por votar a otros tontos que sin embargo son más listos que ellos y a los listos porque en lugar de volvernos listos nos hacen aún más tontos por alegrarse de haber encontrado un puesto de trabajo en el exterior en lugar de currárselo en su país. Que asco.

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  2. No pasa nada por discrepar amigo mío. Lo que pasa es que cuando un investigador no encuentra nada de lo suyo y encima le pagan una miseria por ocuparse de algo que no tiene nada que ver con lo suyo, finalmente deciden marcharse. Los hay cardiólogos, científicos, investigadores etc. Gente que decidió que no podía vivir más tiempo en la República Bananera de Andalucía hecha a imagen y semejanza de los políticos andaluces.

    Andalucía y su junta han sido un camelo, un engaño y el pueblo llano se lo ha tragado sin rechistar. Este blog trata, entre otras cosas, de denunciar esa impostura.

    Saludos

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